domingo, 15 de enero de 2023

Una formación política para el pueblo

Resulta significativo que no haya formación política para el pueblo en nuestra sociedad. Es más, ni siquiera los partidos políticos dan una formación mínima antes de darle el carné de afiliado a los que se incorporan al partido. Claro que así le permite al “líder” decir que está de acuerdo con la ideología del partido tanto defender una postura como la contraria según le convenga. Si no dan formación a sus miembros (no me atrevo a llamarles “militantes”), ¡cómo podemos esperar que se la den al pueblo para su promoción!

En este contexto me alegró la llegada de un sencillo programa de formación política para el pueblo de nueve lecciones breves, de las que voy mencionar el título y algunas líneas:

1. Respeto por la dignidad humana. Muchos males atentan contra la dignidad humana, como el hambre y las desigualdades prácticas en el acceso a oportunidades, como a la educación y al empleo. El Proceso Electoral, en todos sus aspectos, debe respetar la dignidad humana y crear todas las condiciones para su continua promoción.

2. Varios pueblos en una única nación. Como cualquier otro, somos un pueblo de pueblos. Por lo que, así como no tenemos como deshacernos de nuestra unidad, igualmente no tenemos como deshacernos de nuestra diversidad. Consiguientemente, esto nos exige una vigilancia y una lucha constantes contra las asimetrías de todo tipo, el egocentrismo de grupos y la tendencia a un tipo de éxito que deja a los otros atrás en la miseria.

3. Una ciudadanía participativa. Nuestro Estado debe respetar y defender nuestros derechos, así como crear, mantener y mejorar siempre las condiciones para realizar cada vez más plenamente esos derechos. Al mismo tiempo, como ciudadanos, tenemos deberes y obligaciones que cumplir.

4. El ciudadano ante la ley. Aunque sean limitadas e imperfectas, las normas, reglas y leyes son importantes. Por eso, deben ser renovadas, para ser cada vez más justas… Pero esas leyes deben ser cumplidas, al mismo tiempo que sus aspectos defectuosos deben ser denunciados y corregidos. Nadie está por encima de la ley.

5. Las instituciones públicas al servicio de los ciudadanos. Las instituciones públicas del Estado son del pueblo, y, consecuentemente, de los ciudadanos. Ellas existen para la realización del interés público…

6. Servidores públicos rectos, honestos y transparentes. ...que eviten destrucciones y apropiaciones de lo que está destinado a todos… en el ejecutivo, en los tribunales y en el parlamento.

7. Por elecciones transparentes, libres y justas. Ellas deben estar marcadas por la verdad y, por tanto, ser transparentes; garantizar la expresión de la opción de los candidatos y electores y, por tanto, ser libres; así como proporcionar igualdad de trato y de oportunidades y, por tanto, ser justas.

8. Por una democracia que lleve al desarrollo social y al fin de la pobreza. ‘El desarrollo es el nuevo nombre de la paz’ y, entre otros aspectos, eso significa ‘el paso de condiciones menos humanas a condiciones más humanas’.

9. Por una sociedad democrática, inclusiva y próspera. Los ciudadanos aspiran, sí, a una sociedad democrática, inclusiva y próspera. Se trata de un clima cultural, social, político y económico plenamente justo para todos los ciudadanos, en beneficio del cual todos se sientan implicados y resulte en prosperidad proporcional a los muchos recursos del país.

Así que resulta procedente preguntarse, ¿quién organizó esta formación y en qué contexto? Ciertamente que en ese país siempre gobernó el mismo partido desde su independencia. Son nueve temas, un novenario de reflexión y oración ante las elecciones generales de un país africano. Cada día de la novena tiene un texto bíblico, la reflexión y las preces específicas para cada día con su correspondiente plegaria. Todos los días acaba con el rezo del Magnificat de la Virgen María (Lc.2), muy oportuno en ese contexto, y una plegaria final por las elecciones.

La novena no fue elaborada por solo una persona, ni por un grupo, ni por un obispo con su equipo de pastoral social, sino por una Conferencia Episcopal africana. Los obispos angoleños nos muestran la creatividad de la fe, como ser sacramento de salvación en una sociedad concreta. Nos dan un ejemplo del que podemos aprender, de cómo los pobres contribuyen al progreso científico y social de la humanidad de una forma especial y abriendo caminos. Ellos son los protagonistas de la historia y de su liberación. ¡No precisan colonizadores, pero si son bienvenidos hermanos en la lucha!

Ahora más que nunca: Autogestión

Antón Negro

miércoles, 11 de enero de 2023

La soledad, un problema de salud pública que aumenta el riesgo de enfermar y morir


JESSICA MOUZO/EL PAIS

El aislamiento no deseado es un factor tan preocupante como el tabaquismo, la obesidad o la contaminación y muchos expertos lo consideran ya “una epidemia” que provoca enfermedades cardiovasculares y mentales

La falta de compañía perjudica la salud. La soledad no deseada no hace ruido ni llama la atención, pero es como el tabaquismo, la obesidad o la polución ambiental: un factor de riesgo de mortalidad. El neurocientífico argentino Facundo Manes la define como “una alarma biológica que nos recuerda que somos seres sociales”. Y cuando esa baliza de alerta está siempre encendida, la enfermedad acecha. La comunidad científica ha constatado que la soledad y el aislamiento social aumentan alrededor de un 30% el riesgo de mortalidad. Hay más riesgo de enfermedades cardiovasculares, ictus, demencia y problemas de salud mental, como la depresión. Un estudio reciente publicado en la revista Jama Surgery alertaba, incluso, de que influía de forma negativa en la evolución postoperatoria de los adultos mayores.

La soledad y el aislamiento social ya se consideran problemas de salud pública global y, para muchos expertos, también “una epidemia”. Aunque es difícil medir su dimensión real. Un documento de 2021 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguraba que entre el 20% y el 34% de las personas mayores en China, Europa, América Latina y los Estados Unidos se sienten solos. Otra investigación publicada este año en la revista British Medical Journal encontraba, a pesar de una considerable ausencia de datos, una prevalencia variable por regiones del mundo y grupos de edad: en adolescentes, bailaba del 9,2% en el sudeste asiático al 14,4% en el Mediterráneo oriental; en adultos europeos, la prevalencia más baja estaba en el norte (del 3% en adultos jóvenes al 5,2% en los más mayores) y la más alta, en Europa del este (7,5% en los más jóvenes y por encima del 21% en los ancianos).

Cifras aparte, en lo que sí coincide la comunidad científica es en que la soledad, que refleja un sentimiento autopercibido de insatisfacción con la frecuencia de los contactos sociales, y el aislamiento social —la medida objetiva que cuantifica los contactos sociales reales— son perjudiciales. En palabras de la OMS: “Acortan la vida de las personas mayores y dañan su salud física y mental y su calidad de vida”.

Una investigación publicada en noviembre constataba, tras estudiar a más de 4.000 adultos mayores, que entre los pacientes sometidos a cirugías urgentes, la soledad se asoció con mayores probabilidades de muerte a los 30 días. “Los resultados sugieren que la soledad puede ser un determinante social importante de los resultados postoperatorios, en particular para la atención no electiva”, señalan los investigadores.

La falta de compañía mata y enferma. Una revisión científica de 2015 calculaba que tanto la soledad, como el aislamiento social y vivir solo, elevaban el riesgo de muerte un 26%, un 29% y un 30%, respectivamente. “La soledad mata como las enfermedades. Y produce más dolencias, como si fuera una cascada. Para mí, es un síndrome geriátrico, como la fragilidad: tiene una alta prevalencia en las personas mayores y un impacto en la salud”, apunta Esther Roquer, presidenta de la Sociedad Catalana de Geriatría de la Academia de Ciencias Médicas de Cataluña.

En la gente mayor, se empieza con una caída, una jubilación o al enviudar, por ejemplo, y se termina encerrado en casa. “La fragilidad, la dependencia, perder la capacidad de salir de tu casa o dejar de conducir”, ejemplifica Roquer, marcan el punto de inflexión hacia la soledad no deseada. Y como una pescadilla que se muerde la cola, ese aumento del aislamiento social lleva, todavía más, a una disminución de capacidades para realizar actividades comunes.

Las relaciones sociales deficientes se han asociado también con un aumento del riesgo de alrededor del 30% de sufrir problemas cardiovasculares graves o ictus. Una revisión de estudios publicada en la revista Public Health apuntaba, por ejemplo, que los adultos con aislamiento social tienen de dos a tres veces más riesgo de morir tras un infarto de miocardio, mientras que las personas con relaciones sociales más sólidas tienen un 50% más de posibilidades de sobrevivir.



María Rosa Fernández, presidenta de la Asociación de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardiorrespiratoria de la Sociedad Española de Cardiología, explica que, tan conscientes son del impacto de la soledad en la salud cardiovascular, que lo primero que preguntan a un paciente que ha sufrido un problema cardíaco grave (un infarto, por ejemplo) es por su apoyo psicosocial. “Es fundamental. Un paciente que ya ha sufrido un evento de este tipo y vive solo, tiene más probabilidad de volver a sufrir problemas de este tipo. Una persona con falta de apoyo familiar también tiene más riesgo de desarrollar una insuficiencia cardíaca”, apunta.

En cuanto a la salud mental, hay evidencia de que disponer de redes sociales grandes y diversas y tener vínculos afectivos de calidad protegen contra la depresión. Asimismo, la soledad y la escasa participación social se asoció con más riesgo de demencia e, incluso, problemas del sueño. La soledad está vinculada, además, con malos hábitos de vida, como un mayor consumo de tabaco o alcohol en exceso, y estos comportamientos dañinos se exacerban, a su vez, si se está menos expuesto a conductas saludables o consejos de salud como resultado de menos contactos sociales.
Un círculo vicioso

La explicación de cómo la soledad media en la enfermedad aún no está clara, admiten los expertos. Pero algunos especialistas dibujan una especie de círculo vicioso que se retroalimenta. Una de las hipótesis es que la soledad desencadena una respuesta neuroendocrina: “Aquellos que se sienten solos o se considera que están socialmente aislados pueden mostrar una activación elevada del eje hipotalámico-pituitario-adrenal, una mayor respuesta al estrés crónico, presión arterial elevada y niveles altos de cortisol en sangre”, señala un estudio británico publicado en el Journal of the Royal Society of Medicine. Todos estos mecanismos que se activan están vinculados, precisamente, con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y muerte.

Tiene sentido, apunta Fernández: “El eje hipotalámico-pituitario-adrenal es que se pone en marcha ante situaciones de estrés y la soledad provoca lo que provoca el estrés”. La cardióloga, con todo, hace hincapié también en la influencia de los estilos de vida: “Todos los factores sociales y psicosociales tienen un impacto en la salud cardiovascular. No se sabe la causa exacta, pero los estilos de vida no son iguales. La persona que vive en pareja o en familia tiene menos riesgo cardiovascular. El ser humano está hecho para vivir en grupo y acompañado”.

Desde la perspectiva psicológica, los investigadores británicos también inciden en que la soledad se asocia con tasas más altas de depresión y suicidio, así como de conductas y hábitos interrelacionados que abocan a una peor salud cardiovasculuar: “Los comportamientos dañinos asociados con una mayor mortalidad son más comunes en aquellos que están solos o aislados. Tanto las personas solas como las socialmente aisladas son más propensas a fumar, beber alcohol y tomar malas decisiones dietéticas. Es menos probable que salgan de sus hogares con regularidad para hacer ejercicio y tienen poca adherencia a la medicación prescrita”, apuntan. La falta de compañía también se asocia con el deterioro cognitivo y, de vuelta a ese círculo vicioso, “la cognición reducida puede influir en los factores de riesgo sociales y conductuales, por ejemplo, afectando la adherencia a la medicación, la actividad física y la capacidad de buscar ayuda”.

No es que la soledad genere demencia, matiza Teresa Moreno, coordinadora del Grupo de Estudio de Neurogeriatría de la Sociedad Española de Neurología, pero sí acelera sus síntomas. “Hay cosas que hacen que se noten más los síntomas y el aislamiento social y la depresión aumentan la progresión de la demencia: cuanto más uses la cabeza, menos se notan los síntomas; juntarte con gente, tener vida social, los disminuye y cuanto más podamos retrasar esos síntomas, mejor”. Las dolencias neurodegenerativas empeoran con la soledad, agrega la neuróloga.

A todas estas variables fisiológicas y psicológicas, se suma que las personas aisladas acuden menos a los servicios sanitarios de emergencia y piden menos ayuda. “Lo que llegamos a ver es la punta del iceberg. Muchas veces, están tan aisladas estas personas que no nos llegan. Hay que ir a buscarlas”, admite Roquer.
También los jóvenes

Y aunque la soledad y el aislamiento social tocan más a las personas de mayor edad, los jóvenes no están exentos de sufrir los envites de este fenómeno. Varias investigaciones han alertado de una asociación entre la soledad en este colectivo y un aumento de consumo de tabaco: los adolescentes más aislados socialmente tenían más probabilidades de fumar, que es uno de los hábitos que provoca más problemas de salud.

Los expertos reclaman más atención a este fenómeno y alternativas terapéuticas para atajar su impacto en la salud. No hay una pastilla o un jarabe para curar la soledad, pero sí estrategias para minimizar su daño. Roquer defiende la prescripción social, que consiste en recetar actividades dentro del ámbito comunitario. “Es un problema complejo que requiere buena coordinación entre distintas disciplinas. A nivel comunitario, se puede promover el voluntariado y estrategias intergeneracionales involucrando a las personas mayores. También hay que impulsar políticas contra el edadismo y la brecha digital”, propone.

lunes, 9 de enero de 2023

Una web científica basada en evidencias


José R. Loayssa

Queríamos contaros las últimas novedades del repositorio www.covid19evidencias.com

La primera es que ya tenemos un número de artículos que consideramos suficiente para difundir más. hemos creado una cuenta en Twitter con el nombre covid19evidencias y os pedimos que nos enlaces para aumentar nuestra visibilidad. A ser posible retuitear todo lo que podáis.

Por otro lado, queríamos comentaros que la web hasta ahora se nutre solamente de trabajo voluntario, incluso el informático nos ayuda gratuitamente en sus ratos libres, pero tenemos algunos gastos menores como el registro del dominio, cuota anual, alguna reunión extra de Zoom y poco más. Para ello queríamos pediros contribuciones pequeñas tipo 5-10€ al año para repartir estos gastos que hasta ahora ha adelantado el informático que ha hecho las gestiones de registro. Los que esteis dispuestos por favor escribir al correo apoyanos@covid19evidencias.com

Puede verse una charla coloquio (en vídeo) con los autores presentados por Juan Gérvas https://ahoramqnunca.blogspot.com/2022/10/comunicacion-cientifica-y-periodistica.html

domingo, 8 de enero de 2023

¡¡¡Si les das 400 euros…!!!

Hace unos días hablando del proyecto de invitar a jóvenes a formarse y realizar actividades en grupo, una de las personas presentes comentó: “¡Si les das 400 €, tienes los que quieras!”. La afirmación no es una ocurrencia momentánea, sino que tiene detrás un contexto social, cultural, económico, político y de opinión pública, lo que los anglófilos llaman “background”. Por eso me quedó fijada en la mente como una expresión del momento en que vivimos.


Mi respuesta inmediata, que podría parecer que no era pensada, fue así de clara: “¡¡¡No quiero jóvenes que se vendan tan baratos!!!”.

La frase que da título al artículo tiene su origen en la medida política gubernamental de dar 400 € a los jóvenes que cumplen 18 años para que los inviertan en productos culturales de un amplio espectro, incluidos videojuegos, música, conciertos... algunos también añaden que el vino es cultura... Cualquier observador de las políticas gubernamentales sabe que esa medida económica es para conseguir el voto de los jóvenes en las siguientes elecciones y también el de personas próximas a ellos. No niego que el partido de gobierno pueda tener razones en ese proyecto, ni que la medida sea eficaz para conseguir su objetivo, aunque tengo mis dudas.

Como ciudadano me llama la atención que les pongan a los jóvenes un precio tan bajo, aproximadamente un tercio del salario mínimo mensual, y que piensen que es suficiente para conseguir su voto. Por otra parte en algunos casos hasta entendería que algunos jóvenes se vendieran por ese precio, lo que ciertamente expresaría circunstancias muy difíciles en las que se encuentran o un concepto poco elevado de sí mismos.

En la vida real toda persona debe tener claro que a quien se venda por 400 € no la podrá tener por amigo verdadero. Con quien así se venda no se pode hacer el camino de la vida para afrontar conjuntamente las dificultades que vivir acarrea, ni hacer un proyecto de vida matrimonial serio, pues como alguien le suba la oferta en 50 € lo va a traicionar.

Todos escuchamos la frase de “Roma no paga a traidores”. La sentencia viene de que los romanos sabían que quien traicionaba a su pueblo por una cantidad de dinero, también los traicionaría a ellos. También se entiende fácilmente a aquel jefe de los Cántabros que, ante la recompensa ofrecida por los romanos a quien lo entregara, se presentó el a cobrarla.

Venderse, incluso venderse barato, no es una novedad en la historia, pues es conocida la afirmación de “vender la primogenitura por un plato de lentejas”, aunque muchos no sepan de donde viene el dicho. Así que miremos en el libro del Génesis la historia de Esaú y Jacob, al menos el capítulo 25 versículos 29 a 34.

No todos se venden, pues a principios del siglo XX un capataz andaluz en las elecciones se acerca a los jornaleros que estaban en la plaza aguardando a ser contratados. El capataz en vez de contratarlos les da la papeleta con el voto a los candidatos del cacique y unas monedas. Entonces un jornalero tiró las monedas a los pies del capataz y le dijo: “¡En mi hambre mando yo!”. Este jornalero tenía un alto concepto de su dignidad y libertad.

También en la época de Franco se produjo un delito de corrupción en varias provincias, por lo que el ministro tuvo que nombrar un juez con competencias en todo el territorio nacional. El juez dijo al ministro que lo pensase bien pues el investigaría hasta el final. El ministro afirmó que eso es lo que quería. Cuando avanza la investigación aparecen personas importantes implicadas. Entonces el ministro pidió al juez que limitase la investigación, pero este le respondió: “Dicen que todos los hombres tienen un precio, el mío está por encima de mi cabeza, ya que estoy en la etapa final de mi vida y sólo pienso en rendir cuentas ante Dios y ese es mi precio, ya no es de este mundo”.

En los comienzos del Evangelio (Lc. 4,1-13) encontramos como el Maligno le quiere poner precio a Jesús mostrándole los reinos y diciéndole: “Te daré todo el poder y la gloria de estos reinos... Sí, pues, me adoras, todo será tuyo”. Jesús no aceptó ese precio para nuestro bien y de toda la humanidad.
La sociedad necesita el testimonio de personas que no se vendan, que no traicionen a los seres humanos. Cada uno de nosotros también necesitamos esas personas a nuestro lado. Pero, ¿yo estoy dispuesto a ser esa persona que no se vende ni traiciona?

Ahora más que nunca: Autogestión

Antón Negro

Maldito dinero

Maldito dinero, vil asesino,
cruel fetiche del capitalismo,
que a quien no le adora lleva al abismo
y a sus víctimas marca fatal destino.

Este sistema criminal que mata,
que produce exclusión, deshumaniza, 
extiende la injusticia y la eterniza, 
nos roba la esperanza y la remata.

Maldito dinero, sed que envenena 
de codicia insaciable el corazón, 
deshumaniza al rico y lo encadena

y condena al pobre a humillación, 
sin casa, sin trabajo y con la pena 
injusta sólo por su condición.


Felices los pobres

Felices los pobres, suyo es el mundo
de las personas, la fraternidad,
la alegría, la solidaridad
y la paz que da bienestar profundo.

¡Pobres ricos, sólo tienen dinero! 
Felices son los pobres sin codicia, 
con un corazón libre de avaricia; 
sólo el amor se lo mantiene entero.

Feliz la dignidad de la pobreza, 
que sobra todo lo no necesario; 
la libertad es la mayor riqueza.

Con un desprendimiento voluntario, 
la sencillez se hace fortaleza
y destino feliz humanitario.

Deme Orte

domingo, 25 de diciembre de 2022

El gobierno andaluz se une a la ofensiva de la patronal UPA para impedir la difusión del informe de Justicia Alimentaria «El ingrediente secreto. Explotación laboral en la alimentación española»

Miércoles, 21 de diciembre de 2022. / La mar de Onuba

Más información y actualizada en;
https://revista.lamardeonuba.es

Justicia Alimentaria ha respondido hoy a las acusaciones de la consejera de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, Carmen Crespo, después de que esta se sumara a la petición formulada por la patronal agraria UPA para la retirada de la campaña que documenta las situaciones de vulneración de derechos fundamentales en sectores vinculados a la agroalimentación con testimonios reales de trabajadores y trabajadoras. Crespo ha tildado la campaña de «devastadora» por ser «un ataque frontal sin ningún sentido» al sector estratégico de la agricultura en el Estado español, por lo que la respuesta de Justicia Alimentaria ha sido clara: «lo que es devastador no es nuestra denuncia, sino que se permita la vulneración de los derechos laborales y humanos en el sector agroalimentario», ha sentenciado el director de la organización, Javier Guzmán. En sentido similar se pronunciaba horas más tarde también la consejera de Empleo de la Junta, Rocío Blanco.

La campaña de Justicia Alimentaria se basa en el informe «El ingrediente secreto. Explotación laboral en la alimentación española», que documenta las situaciones de vulneración de derechos fundamentales en tres grandes plataformas agroexportadoras alimentarias: el sector de las frutas y hortalizas, el sector cárnico y el de las conservas de pescado. En este informe, también se aborda la explotación laboral en las plataformas digitales de reparto, los riders y el food delivery. Además, desde el año 1987, la organización trabaja por la defensa de la pequeña agricultura y por un sistema alimentario justo y respetuoso con los derechos laborales y la dignidad de las personas. En este sentido, la organización lamenta que desde la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural no solo no se ponga el foco en acabar con esta situación, sino que, además, se ataque a una organización de la sociedad civil que está denunciado precisamente esta vulneración de derechos.

Bajos costes laborales para asegurar la competitividad

El Estado español produce casi una cuarta parte de todas las frutas (no cítricas) y hortalizas de la Unión Europea. Es también el primer exportador europeo y el tercero a nivel mundial. La exportación de frutas y hortalizas frescas en 2021 fue de 13,4 millones de toneladas.

Para garantizar la competitividad de los productos agrícolas en los mercados globales, las empresas del sector, con el apoyo de las instituciones públicas, se han basado en la presión constante a la baja de los costes laborales. Además, las ETT son un actor clave para entender la contratación agroexportadora de mano de obra vulnerable. La contratación de mano de obra vulnerable y migrante es recurrente en la agroexportación. En la contratación en origen —mayoritaria en sectores como la fresa de Huelva—, las mujeres provienen de entornos empobrecidos: mujeres menores de 40 años, con hijos o hijas menores de 14 años a su cargo. Esto asegura que aguanten más vulneraciones de derechos y que regresen a sus países cuando finaliza el período de explotación. En este sentido, son frecuentes las denuncias de abusos sexuales y los incendios en los asentamientos de inmigrantes donde las personas migrantes viven en condiciones deplorables durante la temporada de recogida, ya que, a pesar de campañas agrícolas exitosas, durante todos estos años se han obviado por completo las condiciones de vida más básica de la mano de obra, como es un alojamiento digno.

De los contratos registrados a personas trabajadoras extranjeras, el 32 % se da en el sector agrario. En Huelva representa el 89 % de los contratos a personas extranjeras; en Murcia, el 82 %; en Almería, el 62 %; en Lleida, el 51 %. Una parte está regularizada; otra parte, no.

El campo español, en el punto de mira a nivel internacional

No es la primera vez que se denuncia este tipo de situación. En 2020, el relator especial sobre la extrema pobreza y los derechos humanos, Philip Alston, describió la realidad de los temporeros de la fresa de la provincia de Huelva de esta forma: viven «como animales» y «en condiciones mucho peores que un campamento de refugiados». Y denunció que, mientras la industria recauda millones de euros, hay personas que viven en condiciones «deplorables».

Por otro lado, en verano de 2021, supermercados daneses suspendieron la compra de frutos rojos de Huelva por vulneración de derechos fundamentales en las empresas de sus proveedores. La decisión fue confirmada por Salling Group, Coop y Lidl a Danwatch, el prestigioso portal de investigación danés, que trasladó a las tres grandes cadenas el resultado de un trabajo de campo realizado durante varios meses, que se centraba en las violaciones de derechos fundamentales denunciadas por personas temporeras recolectoras de frutos rojos. Según aseguraba Danwatch, las fresas españolas que se vendían en SuperBrugsen, Irma, Føtex y Netto eran recolectadas por trabajadores y trabajadoras que diariamente eran sometidas a humillaciones y condiciones de trabajo que se califican de inhumanas, abusivas y, en muchos casos, ilegales.

Otro ejemplo es el de la organización internacional Women’s Link Worldwide, que este mes de junio pedía a la ONU que investigase de manera urgente las vulneraciones de derechos humanos que sufren las trabajadoras y trabajadores migrantes de la fresa en el Estado español. Asimismo, el Defensor del Pueblo ha denunciado la «situación de degradación» que viven los temporeros y temporeras que «con frecuencia se ven sometidos a condiciones laborales y de vida deplorables». Sus denuncias han sido recogidas por numerosos medios de comunicación, que también han emitido reportajes en el que múltiples testimonios dan cuenta de esta situación de precariedad laboral en el campo andaluz, como el reportaje «Los nuevos europeos» del programa Documentos TV, estrenado ayer mismo en RTVE.

«No solo lamentamos que este tipo de situaciones se produzcan. Lamentamos que haya denuncias a nivel internacional, pero que, cuando la denuncia nace dentro del propio país, lo único que se haga es pedir que se retire la campaña», comenta Javier Guzmán, director de Justicia Alimentaria.

viernes, 23 de diciembre de 2022

Lotería, el timo de los sueños rotos

Miguel Sáenz de Tejada/Facebook

Teniendo en cuenta que la cantidad de números que entran en el sorteo se aproxima a los cienmil se llega, fácilmente, a la conclusión de que la probabilidad de que hubiera tocado el premio Gordo a ese número, al menos una vez, en el transcurso de los últimos cien sorteos de Navidad es, aproximadamente, de 1 entre 1000.

Dicho de otra forma, y hablando en términos estadísticos:
Por cada 1000 familias que hubieran jugado a la lotería a lo largo de los últimos cien sorteos de Navidad, únicamente a una de esas familias le habría tocado el Gordo al menos en una ocasión.

Lo anterior pone claramente de manifiesto lo muy improbable de resultar agraciado, con el premio Gordo, en los sorteos de lotería.

¿Es consciente de ésto el ciudadano de a pie que gasta, en algunas ocasiones, cantidades desorbitadas en el sorteo de Navidad?
Pienso que, en la mayoría de los casos, no lo es...

La lotería de Navidad lo que acaba siendo, siempre, es una enorme fuente de ingresos para el Estado (que es el que realmente gana).

Para la ciudadanía la lotería de Navidad, a la que bien se podría renombrar como "el timo de los sueños rotos", es, en definitiva, un impuesto que, a diferencia de otros, por si fuera poco, no es, en absoluto, equitativo porque, desgraciadamente, en muchas ocasiones, aquellos que más juegan son, precisamente, aquellos que menos tienen ya que lo hacen con la falsa esperanza de que la lotería les saque de su pobreza...

Ceuta, cuentas y pago de facturas

A lo largo de las luchas sociales del siglo XX se fue acuñando una idea realmente luminosa: "privatización de beneficios y socializació...