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martes, 4 de febrero de 2025

Cultivar el machismo que se condena

Paradójicamente, se ve que tiene poco que enseñar...

Parece que es condición "sine qua non" para las mujeres, salir a un escenario como si la temperatura fuera de -10º, tapadas hasta las orejas, para luego sacar de golpe lo que las tapa y quedarse "en cueros" mientras discurre su momento.

Por supuesto, allá cada quien con sus gestos y gustos, pero yo, personalmente, nunca entenderé esa manía que tienen algunas mujeres de enseñar aquello por lo que precisamente dicen que odian ser identificadas.

Aún recordaremos algunos y algunas la, para mi tristemente célebre Movida de los 80, inaugurada por Tierno Galván, acompañado de Susana Estrada con un pecho fuera....
¡oh, qué gran reivindicación!

Ahora más que nunca: Verdad en comunicación

Mer Santiago

martes, 28 de enero de 2025

¿Convierte La Voz de Galicia a las víctimas en verdugos?


Para La Voz de Galicia la culpa es de los pacientes cuando la realidad es que en el momento de necesitar la atención médica no siempre la ofrecen. Si con una fuerte gripe, por ejemplo, con fiebre y malestar general nos dan una cita para una semana o diez días después, ¿a qué vamos, si, salvo raras excepciones, ya pasó lo peor? O cuando una herida en un dedo se inflama o infecta y nos dan cita para un par de meses después (le pasó a una persona cercana ya hace algún tiempo), ¿a qué vas si, por suerte, el mismo cuerpo consiguió echar fuera la inflamación o la infección?


¡Y tantos y tanto ejemplos que todos y todas podríamos aportar!

Bien es verdad, como alguien me dijo, que no siempre los pacientes "están a la altura" pues si no quieren acudir, que cancelen la cita. ¡Qué fácil parece! ¿Y a dónde llaman, si no cogen los teléfonos?

Creo que la Sanidad, sus continuos recortes, su pequeño presupuesto (hay que financiar guerras y armas) tendrían que ser objeto de una buena revisión y actualización.

Ahora más que nunca: Verdad en Comunicación

Mer Santiago

sábado, 16 de noviembre de 2024

La libertad de expresión incluye el derecho a ser imbécil y demostrarlo


Juan Gérvas, Doctor en Medicina, médico general jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España. jjgervas@gmail.comhttps://t.me/gervassalud @JuanGrvas

 

Isegoria, parrhesia y sobreabundancia de expertos


Los cambios profundos para la Humanidad se han producido por poder nutrirse con regularidad, el acceso seguro a agua segura de consumo (y su depuración), la educación formal desde la infancia y la estructura social que facilita una cierta igualdad, también apoyando la necesaria libertad de expresión científica, política y religiosa. 


En la clásica Atenas de Pericles, la libertad de expresión se logró con:  

1/ isegoria, que daba igual derecho a hablar a todo ciudadano, y ser considerado por el fundamento de sus aportaciones, no por su valía en la expresión de las mismas y  

2/ parrhesía que daba derecho a defender ideas con audacia, por más que parecieran extravagantes, y en contra de los poderosos, hasta ridiculizarlos.  

Es decir, se aseguraba al tiempo la posibilidad de hablar y de hacerlo con franqueza.  


En la respuesta a la pandemia covid19 hemos fracasado respecto a tal libertad de expresión, transmutada en aras de un bárbaro salubrismo “salvador” que conlleva un pensamiento único. 

En tiempos pandémicos no ha habido ni hay isegoria; tampoco, parrhesía.


La franqueza se ha ridiculizado transformando sus propuestas en “bulos” (fake news), por más que se publiquen/publicasen en las mejores revistas científicas del mundo, y a quienes discrepan/discrepasen se les etiqueta/ba con el estigma de fobias varias, desde negacionistas a anti-vacunas pasando por terraplanistas, por más que fueran incluso profesores en prestigiosas universidades.      


Con sus expertos, los políticos justifican sus decisiones e imposiciones, y la Medicina deviene religión y actividad mágica, y sus propuestas, talismanes. Con dicho fervor se aceptan y requieren vacunas y re-vacunas covid19, como fetiches salvadores de vida, que protegerán contra el mal, así sea irracionalmente y haya que condenar a quien argumenta con lógica, como Joan Ramon Laporte (aquí)


En el año 2000, David Sackett publicaba en el British Medical Journal un artículo titulado "Los pecados de los expertos y propuestas para su redención". Afirmaba que los expertos impiden el avance de la ciencia porque quien presenta propuestas diferentes de las "oficiales" es ninguneado o repudiado por el oficialismo científico-mediático. Lo ocurrido con Laporte no es más que un ejemplo (otro más) de lo que expresaba Sackett en su artículo, invitando a todos los expertos del mundo a dimitir y a dedicarse a otra cosa (como él demostró con su ejemplo) para favorecer el avance de la ciencia (aquí)



¿Qué escribió Natalia Velilla?

Natalia Velilla Antolín (Madrid, 1973) es magistrada, licenciada en Derecho y Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Pontificia de Comillas y máster universitario en Derecho de Familia, casada y con tres hijos.


Escribió sobre la libertad de expresión:

En Twitter:

“Creo que la libertad de expresión -como parte social o exteriorizada de la libertad de pensamiento- es un indicador muy adecuado del nivel de desarrollo democrático de un país.

La libertad de expresión es el derecho a expresar lo que uno quiere.

Esta expresión puede ser literaria, artística o más prosaica (un tuit, por ejemplo).

La libertad de expresión no consiste en el derecho a decir cosas brillantes, sensatas, adecuadas o educadas.

La libertad de expresión te ampara aunque seas un completo imbécil y no digas más que idioteces.

Puedes decir cosas absurdas, machistas, homófobas o totalitarias. Sí. Como lo lees. Esa es la libertad de expresión.

El único límite es el delito de expresión (como enaltecimiento del terrorismo o delitos de odio) y las ofensas a otro.

El problema es que no todo comentario machista, homofobo o totalitario es delito de odio. Es más: casi ninguno lo es.

La histeria social ve delitos por todas partes. Luego vienen muchos chascos judiciales (y otros que no lo son pero que viene Europa y nos tira de las orejas).

La libertad de expresión no implica la obligación de los demás ni de discutir contigo ni de leerte o escucharte. El bloqueo o ignorar al otro es también un derecho. Y no vulnera la libertad de expresión del otro. Sí lo hace impedir o prohibir que alguien se exprese.

Existe el derecho a ser imbécil y nuestro derecho a ignorar al imbécil, rebatirle o mostrar públicamente su imbecilidad.

Pero no existe el derecho a censurarle, lincharle o denunciarle a Twitter. Se hace, pero no es respetuoso con la libertad de expresión.

Lo malo es que hemos interiorizado que solo lo que está en nuestra onda puede ser expresado. Lo demás es susceptible de ser censurado.

Y no.

Confundimos moral con derecho, delito con mal gusto y ofensa subjetiva con injuria objetiva.

Tendemos a ver delitos de odio por encima de nuestras posibilidades.

A menos libertad de expresión por mayor censura, más linchamientos, denuncias y reportes, etc, menos democracia”(aquí)


En Disentia:

“La actual regulación de los delitos de opinión en España es claramente inadecuada, a tenor de cómo están contemplados este tipo de delitos en otros países de nuestro entorno, lo que ha llevado a que España haya sido enmendada en varias ocasiones por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y, me temo, va a seguir sucediendo si no se cambia la ley. En Europa nadie va a la cárcel por injurias al jefe del Estado o a la bandera” (aquí)


En El País:

“Nuestra pereza e indolencia ve con buenos ojos que un tercero -el titular de las plataformas de las redes [Facebook, Twitter, Instagram, Google etc]- decida qué mensajes deberían ser borrados por su potencial daño a la democracia.

Sin embargo, no somos conscientes de que, una vez se atribuye a las plataformas la potestad de decidir retirar contenidos so pena de asumir una responsabilidad por su difusión, estamos convirtiendo a las redes en entornos manipulados, artificiales y dirigidos donde potencialmente pueda terminarse difundiendo solo información conveniente para los lobbies de determinadas corporaciones” (aquí)

 

Un ejemplo


“El Tribunal Europeo de Derechos Humanos, TEDH, ha dictado sentencia en el asunto Benítez Moriana e Íñigo Fernández contra España (nº de demandas 36537/15 y 36539/15).


El caso se refiere a la violación del derecho a la libertad de expresión de los demandantes debido a su condena por la publicación de una carta abierta en un periódico local en la que se quejaban de la conducta de un juez en un procedimiento que les afectaba. El TEDH, en un fallo de cinco votos contra dos, ha considerado que la condena de los demandantes vulnera su derecho a la libertad de expresión.


En el procedimiento desarrollado en España, el Tribunal Constitucional rechazó el recurso de amparo de los demandantes al considerar que: (1) los demandantes habían sobrepasado los límites de su libertad de expresión al proferir críticas que afectaban directamente a la dignidad de la persona, poniendo en entredicho su ética profesional y probidad; (2) la libertad de expresión no protege las observaciones vejatorias que, independientemente de su veracidad, son ofensivas y humillantes; (3) los jueces se encuentran en una posición particular, en la medida en que el daño a su honor en caso de descrédito infundado estaría también ligado a la confianza en la justicia en general”.


El TEDH discrepa del Tribunal Constitucional y ha condenado a España por limitar sin fundamento la libertad de expresión de los demandantes (aquí)



La libertad de expresión durante la pandemia covid19 y después


Los verdaderos expertos en la pandemia han callado sabiendo el anatema anexo al discrepar o, los más valientes, han mantenido una inteligente y soterrada lucha contra la censura en los medios profesionales y populares.


La censura de la libertad científica no se ejerció por medios formales, estilo los países dictatoriales (leyes, reglamentos, castigos, multas, penas de cárcel, etc), sino mediante un poderosísimo control social que logró acallar y silenciar cualquier disidencia.


¿El coste de los “atrevidos”? Ser incluidos entre los anti-sistemas, anti-vacunas, terraplanistas, “contrarios”, conspiranoicos, etc.


Cabe citar entre tales expertos en la valiente resistencia, condenados al ostracismo, a Alan Cassels, Peter Doshi, David Healy, Tom Jefferson, Juan Erviti, Peter C. Gøtzsche, Iona Heath, Carl Heneghan, John Ioannidis, Juan Irigoyen, Paul Thacker, Claudina Michael-Teitelbaum, Sergio Minué, Joan Ramón Laporte, Vinay Prasad y Allyson Pollock.


En palabras de Sergio Minué, a propósito del linchamiento de Joan Ramón Laporte tras su informe sobre vacunas covid19 al Parlamento de España: “Joan Ramón Laporte no es el único ejemplo. El mismo linchamiento han sufrido o sufre gente como John Ioannidis, Peter Gotzche, Alyson Pollock, Carl Henegan, etc. Cualquiera que ose cuestionar la “religión verdadera”. Da realmente miedo el invierno postpandémico” (aquí)


El control de los medios de comunicación y de la comunidad académica da miedo, por su coordinación para mantener un “consenso científico” logrado a base de acallar las voces disidentes y dificultar el acceso a toda la información. Se proclama el “yo creo en la ciencia” como doctrina, sin percibir que justo la ciencia es algo siempre transitorio, la mejor respuesta posible en cada momento, y que la crítica científica es fundamental para su avance. El autoritarismo de la respuesta a la pandemia se conserva en forma de limitaciones a la libertad de expresión, con una infantilización extrema acerca de “la verdad”, como si existiera una especie de diccionario de lo cierto y correcto.

 

UNESCO


Al respecto se pronunció la UNESCO:

“El brote de la pandemia de la COVID-19 ha dado lugar a un debilitamiento de los derechos fundamentales como la libertad de expresión, el derecho de acceso a la información y el derecho a la privacidad en muchos lugares del mundo. Varias autoridades nacionales han declarado estados de emergencia, lo que ha dado lugar a graves restricciones de los derechos fundamentales, incluida la libertad de expresión.


En respuesta a estos crecientes desafíos jurídicos, la UNESCO ha publicado directrices para los jueces y tribunales, tanto a nivel nacional como regional, que pueden servir de referencia para la aplicación de los marcos teóricos del derecho internacional y de las normas de derechos humanos en la protección y la promoción de la libertad de expresión” (aquí)

 

Amnistía Internacional


“Los ataques de los gobiernos a la libertad de expresión, combinados con la circulación de desinformación en todo el mundo durante la pandemia de COVID-19, han tenido un impacto devastador en la capacidad de la gente para acceder a información exacta y oportuna que la ayude a afrontar la creciente crisis de salud global” (aquí)



No hemos hecho más que empezar con la pérdida de libertad de expresión


En el mundo aparentemente democrático se instauró el Mega-Gulaj anunciado por David Cooper. Este puede ser definido en palabras del autor como un espacio virtual en el que hay “cientos de miles de personas que han sido sometidos a una invalidación sutil o abierta en tanto que individuos, y ven negado su derecho a seguir, autónomos, su propio camino…Toda poiésis autónoma, toda creatividad en el sentido más amplio, se convierte en una disidencia, una manera desnormalizada de vivir la vida cotidiana como invención libre”. Insiste, respecto al campo sanitario, Juan Irigoyen en torno a la idea del Mega-Gulaj: “Los Congresos médicos ilustran acerca de la insignificancia de cualquier discurso crítico en un medio caracterizado por la repetición, la proliferación de lo idéntico y la saturación. La disidencia solo puede ejercerse en un no-lugar que es preciso constituir y llenar. Este es “el otro lado” en el que es posible pensar y contestar el pensamiento único cautivo a los intereses industriales y globales. El poder del Mega-Gulaj médico es un dispositivo formidable, flexible y heterogéneo, dotado de la capacidad de reintegrar cualquier idea crítica alternativa, recuperando a sus actores. Si estos rechazan esta asimilación, el dispositivo muestra su capacidad de ejercer una gama de estrategias de marginación, que pueden culminar en la expulsión de facto” (aquí)


La guerra de Ucrania y el asedio y destrucción de Gaza se han sumado a la pandemia covid19 como excusa para manipular a la población, para acallar a las voces discrepantes, para limitar la libertad de expresión y para dificultar el acceso a información sin manipular.


No hemos hecho más que empezar pues el objetivo político y militar del capitalismo es controlarnos mediante la mentira y el miedo.


Otra cosa, sí, es la existencia de normas que protejan a la comunidad frente a los excesos mal intencionados de la libertad de expresión. Por ejemplo, que castiguen la “libertad de expresión” de gritar “¡Fuego¡ ¡Fuego!” en falso provocando una estampida en un local con personas hacinadas. Son normas del estilo de las que regulan otros derechos fundamentales, como elegir libremente dónde vivir, la libertad ideológica, religiosa y de culto, etc. Hay límites claros para la libertad de expresión, en especial respecto los derechos de terceros al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, así como a la protección de la juventud y la infancia. Es punible el delito de expresión (como enaltecimiento del terrorismo o delitos de odio) y las ofensas a otro.


Lamentablemente, los recortes ilegales a la libertad de expresión no se plantean claramente pero se ejercen fuertemente con las “armas de la democracia”, básicamente el acallar a quienes se salen del pensamiento único. Es decir, a través de normas, acuerdos y leyes que constituyen un “Ministerio de la Verdad” para determinar las noticias, informaciones y trabajos que no cumplen lo políticamente correcto. Todo lo que molesta se transforma en bulo y falso (“fake news”), y se minusvalora, sanciona y oculta.


La libertad de expresión fue víctima del SARS-CoV-2, el virus de la pandemia covid19. La guerra de Ucrania y el asedio y la destrucción de Gaza han profundizado el daño infligido a la libertad de expresión debilitando la salud, la democracia y la sociedad.

 

Síntesis


La libertad de expresión incluye la de mentir, hacer propaganda, expresar sentimientos inusuales, decir idioteces, imbecilidades, necedades y tonterías, compartir sueños irreverentes y extravagantes, opinar sobre lo divino y humano, criticar a todo tipo de autoridad (académica, artística, científica, civil, militar, política, religiosa, etc), discrepar de consensos y del pensamiento dominante, hacer chistes irreverentes y procaces, etc pues si tuviéramos libertad sólo para decir lo conveniente, fundado, interesante, sensato y veraz no sería libertad de expresión, sería un desastre. Desde luego, tal libertad tiene que tener sus normas, como el resto de los derechos fundamentales, pero la primera norma es asegurar que se puede ejercer en lo personal y grupal, incluyendo el acceso a la información.

Al debilitar la libertad de expresión se daña la salud de la ciencia, la democracia y la sociedad.

martes, 1 de octubre de 2024

Risas y humor en la consulta - Dra. Mónica Lalanda

Juan Gérvas

Se celebró en Losar de la Vera (Cáceres) el Seminario de Innovación en Atención Primaria (SIAP) nº 55, sobre "Soledad y solidaridad" https://perragorda5.wordpress.com/

En dicho SIAP fue ponente Mónica Lalanda, sobre "Risas y humor en la consulta", quien propuso una visión general y concreta acerca de la relajada introducción de la ingeniosidad y la chispa que puede hacer "suave" una situación clínica dramática, o facilitar la relación en la consulta, e incluso ser terapéutica y más en situaciones en que daña la soledad.

En la consulta y en la vida, que no falte el sentido del humor y la risa. Su uso apropiado y racional ayuda a sobrellevar las adversidades, y en algunos casos sirve de tratamiento.
Este es el resumen gráfico de dicha presentación.

























































































































































































































































































































































































lunes, 23 de septiembre de 2024

Youtube cierra mi canal por una imagen del románico erótico del siglo XII

Félix Rodrígo Mora

Fuentidueña es una pequeña población castellana situada en el oeste de la provincia de Segovia, en ella hay varios templos románicos, uno el de San Miguel, de mediados del siglo XII, que posee, como tantos otros, escenas eróticas en su decoración escultórica. En este caso en el exterior del edificio, de manera que llevan allí casi novecientos años, siendo contempladas por todos, niños incluidos[1].

Es lo que en la terminología del arte medieval se denomina coito frontal. En este caso se visualiza con claridad, a pesar de la erosión de la piedra originada por el paso de los siglos, los testículos y el pene del varón, así como los labios vaginales de la mujer. El momento escogido por el escultor es tras la penetración, con la verga ya introducida en la vagina.

Tal imagen va en la carátula de uno de mis videos, de título “Preguntas y respuestas sobre el románico”, y YouTube me ha comunicado que me cierra el canal por ¡¡¡“infringir nuestra política sobre sexo y desnudos”!!! Del todo asombroso. Increíble. ¿Debo llorar o reír ante tamaño despropósito? Desde luego, prefiero reírme, y lo estoy haciendo mientras escribo esto… a la vez que se me saltan las lágrimas.

Este atropello recuerda a aquél de los años finales del régimen franquista en que la policía fascista cerró y multó a una librería por poner en su escaparate una reproducción de “La maja desnuda” de Goya[2].

Imposible una mayor incultura, mojigatería y zafiedad que la del equipo censor de YouTube. Aquí se manifiesta su analfabetismo, inmenso, oceánico, y su completa falta de respeto por el arte y la cultura europeas. Sólo patanes del peor estilo pueden hacer una cosa así, pero patanes fascistas armados del poder, nada desdeñable, que les otorga el uso de algoritmos, IA y otras “maravillas” del arsenal tecnológico contemporáneo, puesto al servicio del mal, el oscurantismo y la tiranía. Su capacidad para negar la libertad de conciencia, la más sagrada de las libertades, es grande, pero al final los derrotaremos y los expropiaremos, poniendo fin al capitalismo. Y tendrán que responder por lo que están haciendo.

Una nueva Edad Oscura y Tenebrosa se abate sobre Europa occidental, por causa de los manejos de los hiper poderes constituidos, estatales y capitalistas. Pero aquí estamos nosotros para combatirla.

Me pregunto si, imbuidos del ímpetu censor y represivo que los convulsiona, llegarán a exigir la quema de mi libro “Tiempo, historia y sublimidad en el románico rural”, que incluye una lámina de esa misma pieza escultórica y, si ya puestos, ¿por qué no?, pedirán también la destrucción de la escultura e incluso la demolición del templo.

Ciertamente, los censores de YouTube me tienen ganas; hasta la fecha me habían censurado cinco vídeos de otras temáticas, siempre con amenazas de cerrarme el canal. Y esta vez lo han hecho, se han atrevido, los muy inquisitoriales y fascistas. En manos de esta gentuza estamos…

Llevan años manipulándome el canal. En el momento de cerrármelo estaba en las 12.000 suscripciones, cuando, según mis cálculos, si no me lo hubieran alterado, debería andar entre el doble y el triple. Sospecho que me manipulaban también la entrada de comentarios, etc. Todo lo estaban toqueteando para cerrarme la boca, para ningunearme…

Así pues, necesito ayuda.

Primero, os pido que deis el máximo de popularidad a este desgraciado acontecimiento, en el boca a boca, en vuestras publicaciones, en las redes sociales, etc. Hay que lograr que su sucia actividad represiva y censora les cueste muy cara.

Segundo. Bien sabía yo que no tardarían en cerrarme el canal, aunque no tan pronto, y así lo dije en el Octavo Encuentro RI, a finales del pasado mes de agosto. Necesito de otros procedimientos para editar y publicar vídeos con libertad, pero para eso carezco de recursos económicos.

Por ahora, he abierto un nuevo canal en Youtube, e iré subiendo poco a poco los 200 vídeos que Youtube me ha borrado sin previo aviso. Os agredecería si os suscribís al nuevo canal y lo difundís.

Félix.

[1] Tal iglesia es uno de los más logrados ejemplos del románico castellano, por la calidad de su parte decorativa y la elegancia de su arquitectura.

[2] El franquismo y los curas falangistas destruyeron mucho románico erótico, por el procedimiento de subirse a una escalera y romper a martillazos las esculturas tenidas por ellos, en su paranoia mojigata, como “pecaminosas” e “impúdicas”. Es el caso del templo de San Pedro de Tejada, Burgos, también de mediados del siglo XII, donde tengo localizados tres casos, y mis sospechas se dirigen hacia esos energúmenos fascistas. La extrema derecha actual, tan “comprensiva” con el régimen de Franco y con los nazis, me temo que va a incidir en lo mismo. No lo vamos a consentir.

miércoles, 12 de junio de 2024

¡¡QUÉ NO FALTE EL ENVOLTORIO!!

En una información sobre cine encontré que la empresa Hershey Foods, fabricante de los caramelos rellenos de chocolate, “Reese’s Pieces”, había llegado a un acuerdo con la productora de la película ET (1982) para que el niño protagonista, Elliot, dejara a la vista del extraterrestre una hilera de esos caramelos hasta su habitación. No aparecía el nombre de ellos pero sí el envoltorio, con lo que se incrementaron las ventas de la empresa más del 65 %. Así el millón de dólares que la empresa gastó en la promoción publicitaria de la película ET fueron muy rentables. La realidad es que quien pagó realmente ese dinero fueron los consumidores.

Una botella de Heineken aparece destacada en la mano izquierda del agente 007 que está en la cama acompañado de una mujer en segundo plano a su derecha y él bebe un trago. Esta botella con la marca bien visible dura breves instantes en la película Skyfall (2012) de la saga James Bond, y le costó a la cervecera 36 millones de € y el super-agente no bebe el tradicional Martini.

Cada comienzo de temporada BMW y Cupra regalan por un año uno de sus coches, a elegir, a los jugadores del R. Madrid y del Barcelona que sin duda pagarán los compradores, nosotros. Lo mismo pasa con los coches y demás dádivas que se regalan en los concursos televisivos. Se afirma que pagamos alrededor de 2000 € de publicidad para que nos convenzan de que compremos un determinado coche.

El “Corn Flakes” de 500 gramos con su envoltorio de diseño con el gallo Cornelio y el logotipo de la NBA cuesta 2,99 € (5,98 el Kg) mientras que el kilo de maíz sin tostar cuesta bastante menos de 1 €... Se podría seguir con muchos más productos, pues en la economía capitalista se cuida tanto el diseño y la apariencia que hasta se enceran las manzanas, naranjas...

En los telediarios y eventos de los medios de comunicación audiovisual aparecen desfiles de moda en las que las/os top models más solicitados cobran varios millones de € anuales por portar atuendos... que pagamos los que compramos la ropa, quizás pensando en el subconsciente en ser tan admirados por los demás como son los/as que la exhibieron en las pasarelas.

Por eso en la política es interesante observar cómo se visten, peinan y caminan-están los políticos y como van cambiando sus atuendos y peinados con el tiempo... Tienen gran conocimiento y creatividad los peluqueros y asesores de atuendo (imagen) de los políticos. Sólo hace falta mirar con detenimiento una temporada. Esto me recuerda una entrevista a quién había hecho su tesis de doctorado sobre campañas electorales y ante la afirmación del periodista de que él prefería a los que eran auténticos le contestó: “Sí hubo una vez uno que era auténtico y duró 15 días. Otra cosa es dar imagen de auténtico”. Por eso los políticos hacen más caso a los asesores de imagen que a intelectuales, moralistas...

En esta sociedad del envoltorio y de las apariencias es un dogma aceptado al pie de la letra que “no hay una segunda oportunidad de causar una primera impresión”. Recuerdo el artículo “cegados por la primera impresión” (Él País Semanal 27-I-2013) que iba acompañado de un dibujo sectario realizado con inteligencia y perversidad contra la Iglesia, que además no tenía nada que ver con el contenido del artículo.

Se le da tanta importancia al envoltorio de la persona en esta sociedad que detrás de esa apariencia no hay nada, sólo vacío existencial, lo que explicaría los suicidios de jóvenes influencers exitosos y de otros personajes admirados por el público.

Es tan determinante la vinculación con la apariencia que ya no tienen influencia real en la vida de la gente frases conocidas como: “aunque la mona se vista de seda mona se queda”, o del libro más leído, el evangelio: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que purificáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro están llenos de rapiña e intemperancia!... pues sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bonitos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia! Así también vosotros, por fuera aparecéis justos ante los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad” (Mt. 23, 25-28)

Por eso es de máxima importancia que las personas desde niños cultiven el interior y le den, encuentren, un sentido real y trascendente a sus vidas para vivir con alegría siendo útiles a la humanidad. Para formar una personalidad responsable se necesita silencio, interioridad, escucha de la conciencia, escucha de los otros, hermanos, y del Otro, Dios. Se precisa reflexión, diálogo y oración.

Ahora más que nunca: Verdad en Comunicación

Antón Negro

domingo, 24 de diciembre de 2023

EL REGALO DE LA PALABRA

Con el desarrollo de la informática y los programas de tratamiento de textos fácilmente se piensa que estamos ante el mayor cambio acontecido en la historia de la humanidad. Pensar así es debido, entiendo yo, a la pérdida de la perspectiva histórica de lo que supusieron los cambios acontecidos en la historia anterior.

Un cambio mucho mayor fue la invención de la escritura, ya que esta supuso superar, trascender dos limitaciones físicas de golpe: la del espacio y la del tiempo. La escritura hace que ya no sea necesario estar ante quien habla ni cerca para conocer lo que este expresa. La palabra de las personas ahora escrita puede “oírse” a cientos o miles de kilómetros de distancia, y también cientos o miles de años después. Los límites espacio-temporales son trascendidos, superados con lo que la vida humana toma otra dimensión en la comunicación. Los cambios posteriores a ella, como la imprenta y el tratamiento de textos, son más bien graduales, progresivos.

Por otra parte en la escritura y en el lenguaje es realmente milagroso que con menos de 30 letras se puedan componer millares de palabras diferentes en centenares de idiomas. Eso sin olvidar la gran bendición que supone que todo conocimiento y experiencia vital que una persona le pase a otra no lleva consigo que los pierda para sí. Dar conocimientos y experiencia a otros, por tanto, no nos empobrece, sino que además nos enriquece.

Así nos acercamos a lo más milagroso que es el regalo, adquisición, descubrimiento, invención y uso del lenguaje simbólico y conceptual que abre tantas posibilidades de diálogo, comunicación y comunión, experiencia, conocimientos, reflexión, autoconocimiento y autotrascendencia... Podemos decir que la palabra, el lenguaje, nos hace personas humanas. De este modo sabemos que, además de ser engendrados biológicamente, necesitamos ser engendrados socialmente, para que mediante el proceso de socialización lleguemos a ser miembros colaborativos de la sociedad. Somos constitucionalmente seres sociales para el diálogo, la solidaridad y la fraternidad.

En este sentido es muy revelador y muy buena noticia el comienzo del evangelio de San Juan que se lee en la Misa del 25 de Navidad y en el domingo del 2 al 5 de enero, si lo hay. En él se afirma que “en el principio existía la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio con Dios” (Jn. 1,1-2). Desde este evangelio es fácil de entender que la persona humana fue creada a imagen y semejanza de Deus, que esto, además de ser muy Buena Noticia y Don, nos pone ante la responsabilidad de emplear las palabras de una manera sagrada para el bien de todos y a no corromperlas en la mentira, engaño y divisiones que deshumanizan y nos apartan de Deus.

Luego Juan continúa diciendo que “todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe” (1,3) con lo que nos hace tomar conciencia del poder constructor que tiene la palabra para que con ella y la acción correspondiente ir creando y recreando la familia, los grupos, las comunidades y hasta un proyecto de pueblo, nación, varias naciones unidas o ser una única humanidad.

Continua: “en ella estaba la vida y la vida era a luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron” (1,4-5). ¡Cuántas veces una palabra amiga nos iluminó el camino, disipó oscuridades en nuestra vida! Una Palabra Divina que nos iluminó el camino de la vida y nos dio fuerza para atravesar la noche y llegar al amanecer con nuevas esperanzas y fuerzas para una vida renovada.

La persona no crece cerrándose sino acogiendo y dándose: “pues de su plenitud hemos recibido todos, y gracia por gracia” (1,16). ¡Cuántas alegrías y buenas noticias nos vinieron por palabras, especialmente lo que llamamos Buena Noticia, Evangelio! ¡Cuánta energía, aliento, gratuidad agraciada, fuerza y espíritu se nos comunicó por la palabra! Por eso se entiende el movimiento de médicos que cuidan especialmente la palabra como elemento terapéutico, entre los que destaco a Rof Carballo, natural de Lugo (“Juan Rof Carballo: la curación por la palabra” de Antonio Piñas Mesa).

Finaliza el texto del evangelio: “a Dios nadie le ha visto jamás: el hijo único, que está en el seno del Padre, él lo ha contado” (1,18). El Dios invisible solo puede ser conocido a través de su Palabra hecha ser humano para humanizarnos. Tan fundamental es la palabra que nuestros conocimientos los entendemos con palabras y con ellas los transmitimos a otras personas. Por eso, para la humanidad se hace fundamental en la convivencia diaria la fidelidad a la palabra dada a los hermanos y no es posible crecer en humanidad, si no cuidamos humana y divinamente las palabras que empleamos y siendo conscientes que debemos ser coherentes con que “y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros” (1,14) para sanarnos y salvarnos de todo mal.

Ahora más que nunca: Verdad en Comunicación

Antón Negro

viernes, 4 de agosto de 2023

PROFESIÓN SINVERGÜENZA ¿cuál es?

El economista
tras las elecciones
Si hay una casta, si hay una profesión con más corrupción que la política, si hay esbirros -a veces- inconscientes, si hay una miseria moral encubierta, es la que Valle Inclán, un genio, llamó
prensa canalla

La casta periodística ha calificado los catering ofrecido por los partidos a los medios de comunicación en la noche electoral. Así han quedado los partidos en esta peculiar competición:
1. SUMAR 
2. PP 
3. PSOE 
4, VOX 

Mi enhorabuena a Vox. ¿Puede la casta periodística enumerar las profesiones a las que dan catering en el trabajo?

Ninguna profesión es "sin-vergüenza" de por sí. Todas tienen altas posibilidades de ser solidarias y lo pueden ser. También la periodística. En unas hay más posibilidades de encanallamiento que en otras y hoy esta es la que está colectivamente peor. 

No entienda nadie un insulto personal que aquí no hay. A todo periodista, especialmente a los amigos, les deseo libertad. Lo realmente humano.

Ahora más que nunca: Verdad en Comunicación

Eugenio A. Rodríguez 

sábado, 1 de julio de 2023

CARTA A UNA MAESTRA Y LORENZO MILANI (1923-1967)

Carta a una maestra (Lettera a una professoressa) se publicó en Italia en mayo de 1967. Justamente un año antes del famoso mayo francés del 68, al que se adelantó en muchas de sus reivindicaciones sociales. Como se sabe, el libro es el manifiesto de los chicos suspensos y de sus padres, que se sublevan contra la insoportable selección escolar que los expulsa del sistema educativo, denunciando la injusticia de una escuela clasista y selectiva. Y la definen certeramente: «Un hospital que cura a los sanos y rechaza a los enfermos». 

Una primera lectura de la Carta puede sorprender, decepcionar e, incluso, irritar, porque no es lo que podría parecer o esperarse de ella. Es decir, la consabida alabanza a los maestros a través de una maestra en particular, con la almibarada retórica habitual acerca de la abnegada y noble profesión docente, sino que está escrita para los padres como “una invitación a que se organicen”, y al profesorado en tanto que cómplice de la injusticia de un sistema que se deja por el camino a un intolerable porcentaje de alumnos, y tendiéndole la mano para que comprenda y cambie. 

Así definen, al respecto, el arte de escribir: «Una mano tendida al enemigo para que cambie», genial definición que admiró al propio P.P. Pasolini, de la que escribió: «Es una de las definiciones más hermosas que yo haya leído nunca». Y es que su justificada indignación alcanza momentos realmente líricos, porque, en el fondo «La escuela no tiene más que un problema. Los chicos que pierde». 

En síntesis, la Carta propone tres reformas principales: que no haya repetidores; una escuela a pleno tiempo, especialmente para los alumnos que más la necesiten, y a los vagos que no quieren estudiar, darles una finalidad para que no se pierdan. Es decir, un ideal noble, un proyecto ilusionante y un objetivo realista de vida; un fin honesto que active la natural generosidad del alumno, le haga sentirse útil y eleve su autoestima. 

Un mes más tarde, hace 56 años, el 26 de junio de 1967, fallecía de leucemia a los 44 años Lorenzo Milani, el maestro de esos chicos de la Escuela de Barbiana que escribieron con él uno de los libros clásicos de la pedagogía del siglo XX, cuyo mensaje no ha perdido vigencia, sino que está más vivo que nunca.

domingo, 11 de junio de 2023

ATENCIÓN PRIMARIA - REFORMA A LA RENACENTISTA. Juan Gérvas-Mercedes Pérez Fernández


Se habla mucho de “atención primaria”. Se vive. Se padece. ¿Camina hacia la desaparición? ¿Es la cenicienta? ¿Acabará como la Cenicienta casándose con el Príncipe? ¿Quién será este? ¿Acaso la solidaridad o el bien común?

Juan Gérvas y Mercedes Pérez-Fernández quizá conozcan como nadie la sanidad española desde su amplio estudio de muchas otras sanidades. Mercedes y Juan han sido parteras de una auténtica red de solidaridad en el importante y parcial mundo de la sanidad.

Como en los partos el auténtico protagonista es la criatura que nace, esa propuesta concreta envuelta en una red que podemos llamar «Sanidad sin Humos”. Se trata de movimientos realmente internacionales, de profesionales de la sanidad que dicen «No, gracias» a las múltiples formas de corrupción que ofrece la industria farmacéutica entre otras instituciones. Los SIAP (Seminarios de Innovación en Atención Primaria), que ya se acercan al medio centenar de ediciones, son una más de estas realidades de aprendizaje colectivo promovida desde su inicio en 2005 por Juan Gérvas y Mercedes Pérez Fernández. Son un espacio donde la ética y la ciencia se unen.

Hoy podemos acceder a la mejor información porque lectores y colaboradores de las grandes revistas nos pueden acercar los conocimientos a través de webs de fácil acceso. De esta manera podemos saber lo que publican The Lancet, British Medical Journal, Prescrire, Nature, New England Journal of Medicine,JAMA, NICE, etc. Es muy meritoria la labor informativa plural de magníficas webs. Nos disculpamos de antemano por los olvidos pero no dejamos de recomendar algunas como nogracias.org, equipocesca.org, saludineroap.blogspot.com, gerentedemediado.blogspot.com, nacerlactaramar.com, rafabravo.blogspot.com, juanirigoyen.esetc Nos alegra que Ediciones Mercurio y la plataforma Belén María se quieran unir a este red de amor, verdad y solidaridad.

Todos estos colaboradores y muchos otros hacen posibles las aportaciones de estas páginas que nos alegra presentar. ¿Tienen Mercedes y Juan razón en todo? ¡Ni falta que les hace! Eso sería imposible. Las páginas que esperan sedientas tu propia sed tienen vocación de diálogo. El diálogo y la vida fueron sus nutrientes y el diálogo y la vida son su esperanza. Nuestra sed alimentará el bien común de toda realidad. También de la Atención Primaria. Dejemos la piscina y vayamos a nadar en alta mar.

Cristina Casanova, Manuela Contreras, Pablo Muñoz y Eugenio Rodríguez

Edición sin ánimo de lucro

Encargos en grupo (mínimo 10 ejemplares, a 6 euros cada): belenmarialaspalmas@gmail.com

En todas las librerías a través de la Distribuidora Maidhisa. Lo habitual es que sea suficiente referirse en la librería a que está publicado por Editorial Mercurio, pero no sobra saber la distribuidora.  

Encargos a la editorial directamente (a 10,40 euros cada): (aquí)

Texto final de acceso online gratuito (y en enlace al vídeo) en:

Sobre los autores:

Mercedes Pérez-Fernández

Licenciada en Medicina por la Universidad de Valladolid (España) y especialista en Medicina Interna, dejó la comodidad del hospital por la posibilidad de ser al tiempo madre y médico de cabecera de 2.000 pacientes. Con cinco hombres en casa se hizo feminista de armas tomar.

Sus pacientes salían con frecuencia en las noticias, en la sección de sucesos, pues dedicó casi tres décadas (70, 80 y 90 del siglo XX)) al bronco San Blas, del Madrid del tiempo de antes, durante y después de “la Movida”, cuando la heroína mataba tanto como el SIDA.

Tras un tiempo en un asilo (como médico) ocupó plaza de médico de pueblo ya sin hijos en casa, en la primera década del siglo XXI, en la Sierra Norte de Madrid (centro de salud de Buitrago de Lozoya, médico de Braojos, Gandullas, Gascones, La Serna y Piñuérca)

Entre las experiencias vitales, el viaje de tres meses de 2011 recorriendo la piel y las venas abiertas de Brasil (25.000 km, 32 ciudades, 19 estados, 70 centros de salud), zonas de bajo Índice de Desarrollo Humano, para evaluar la atención primaria con la Sociedad Brasileña de Medicina Familiar y Comunitaria.

De siempre le gustó la ética médica y le ha dedicado horas de teoría y práctica. También le gusta pintar al óleo y hacer iconos al estilo antiguo. Se le da muy bien el punto y lucen piezas hechas a mano su esposo (Juan Gérvas), cuatro hijos y ocho nietos (y algunos amigos). Todavía, a veces juega con Honorata, la muñeca que viste y calza como si fuera la hija que nunca tuvo, que le regaló su entonces novio y actual marido. Baila muy bien, es alegre y animosa, buena compañera de viajes y del viaje de la vida. Lee ficción, aprecia el buen vino, disfruta de las calas del Cabo de Gata (Almería, España) y del nadar en el mar Mediterráneo, y no le importa pasar el rato distraída “pensando en las musarañas”.

No aguanta ni la injusticia, ni la corrupción, ni a los abusones, ni a los estúpidos, ni a los chulos, ni las tonterías innecesarias.

En 2015 tuvo un grave infarto de miocardio del que está recuperada, más animada y más crítica con la medicina que nunca.

Ha publicado con Juan Gérvas tres libros: «Sano y salvo, y libre de intervenciones médicas innecesarias», «La expropiación de la salud» y «El encarnizamiento médico con las mujeres». Después, en 2021, una versión actualizada electrónica de “Sano y salvo”, y en Ediciones Fantasma una nueva versión en papel, en 2022, de “El proceso médico que expropia la salud”.

Entre todas sus publicaciones científicas elegiría para docencia de estudiantes y residentes: “El efecto cascada: implicaciones clínicas, epidemiológicas y éticas” y “Aventuras y desventuras de los navegantes solitarios en el Mar de la Incertidumbre”.

Juan Gérvas

Médico y hombre feliz (con camisa y sin ser del todo idiota). Casado con Mercedes Pérez-Fernández, cuatro hijos, ocho nietos. Hasta 2020, en que la pandemia covid19 interrumpió grandes y pequeñas rutinas, viajamos con ellos todos los veranos a lugares varipintos (en 2016 a Islandia, en 2017 a Castilla y León, en 2018 a Estocolmo, en 2019 a Rusia), sin sus padres. En 2022 reanudamos la rutina haciendo juntos parte del Camino de Santiago (de León a Ocebreiro, ya aceptando la participación de los padres.

Optimista nato, crítico duro, positivo en lo práctico diario. Empezó medicina en Valladolid (España) con 16 años, y acabó a los 22, con un hijo y esperando otro. Durante la carrera, alumno interno de Medicina Interna, y becario de IBM para el desarrollo de la historia clínica electrónica (en 1969 ya decían: “En diez años, la historia resolverá los problemas de coordinación”).

Primeros años profesionales dedicados a la docencia (anatomía)y a la tesis doctoral en Valladolid (facultad de medicina) y la investigación en laboratorio (neurología, modelos experimentales de enfermedad de Parkinson y de su tratamiento, sobre la catecol-orto-metil-transferasa) en Madrid (facultad de medicina de la Autónoma y hospital Ramón y Cajal).

Búsqueda de «vida» como médico de cabecera (médico general) en la atención primaria a la que ha dedicado el resto de su vida.

Escritor de lo que vive y siente, entusiasmado con lo que hace. Exigente con los demás pero más exigente consigo mismo.

Primeras casi tres décadas de trabajo como médico general en Madrid capital (en la intersección de la riqueza y la pobreza, de los “doctores en” y de los analfabetos, entre la glorieta de Cuatro Caminos y la calle Orense), la última década profesional de médico rural en la sierra de Madrid, atendiendo población del valle del río Lozoya, en el entorno del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama (pueblos de Canencia de la Sierra, Garganta de los Montes y El Cuadrón). Practicante de una medicina con límites, científica y humana (armónica).

Profesor siempre en la universidad española, en torno a la salud pública y a la atención primaria, a tiempo parcial, también en Estados Unidos (Escuela de Salud Pública de la Johns Hopkins, de 1991 a 2013), en la Escuela Nacional de Sanidad (Salud Internacional) y en la Universidad Autónoma de Madrid (todavía profesor honorario de Salud Pública).

Jubilado en 2010 de la clínica, activo en docencia y en la Red. En enero de 2022 tuvo neumonía grave por covid19, que superó tras ingreso en UCI y demás proceso habitual, y que le surtió de un cuaderno lleno de notas de campo sobre su atención, la vida y la profesión, que transformó en publicaciones varias.

Le gusta la poesía, y el cine en versión original, andar por el campo, nadar en el mar (desnudo), saltar al agua desde acantilados altos y conducir (hubiera sido camionero si no fuera médico). Se defiende en español e inglés, convive con el catalán, el francés, el italiano y el portugués y llegó a saber ruso.

Ha publicado con Mercedes Pérez-Fernández tres libros en Libros del Lince (Barcelona): «Sano y salvo, y libre de intervenciones médicas innecesarias», «La expropiación de la salud» y «El encarnizamiento médico con las mujeres». Coordinó el libro del Equipo CESCA sobre «Registros en atención primaria» y con Josep Casajuana el de «Renovación de la atención primaria desde la consulta». Después, en 2021, con Mercedes Pérez-Fernández, una versión actualizada electrónica de “Sano y salvo”, y en Ediciones Fantasma, en papel, una nueva versión en 2022 de “El proceso médico que expropia la salud”.

Entre sus publicaciones científicas para estudiantes y residentes destacaría “Is clinical prevention better than cure?” y “Clinical care and health disparities”.

sábado, 10 de junio de 2023

CIEN AÑOS DE LORENZO MILANI, EL MAESTRO DE BARBIANA

El lema de la Escuela de Barbiana (Florencia, Italia):
"En una pared de nuestra escuela está escrito en grande "I care". Es el lema intraducible de los mejores jóvenes americanos: "Me importa", "lo llevo en el corazón". Es justamente lo contrario del lema fascista: "No me importa", "me importa un bledo".
Lorenzo Milani, cura y maestro entre los pobres

En el centenario del nacimiento de Lorenzo Milani (1923-1967), cura y maestro de Barbiana, recordamos a uno de los pedagogos más importantes e influyentes del siglo XX. Sin ser un teórico al uso de la educación, sin embargo su legado pedagógico lo convierte en un referente ineludible para muchas generaciones de docentes y educadores, así como de investigadores y estudiosos de su singular obra, que se refleja en sus escritos y en su compromiso total con los pobres, a los que devolvió su dignidad y la palabra.

Lorenzo Milani-Comparetti nació en Florencia el 27 de mayo de 1923 en el seno de una rica familia burguesa, laica y culta, cuyos padres fueron Albano Milani y Alicia Weiss. Fue el segundo hijo, precedido por su hermano Adriano y seguido por su hermana Elena. Su padre era químico, aunque no ejercía como tal, y un apasionado de la literatura que vivía de las rentas de sus múltiples propiedades. Por otro lado, su madre procedía también de una acomodada familia judía, culta y bohemia. Ambos se consideraban intelectuales, agnósticos y anticlericales, pertenecientes a la alta cultura florentina. Se casaron por lo civil en 1919 y no bautizaron a ninguno de sus hijos, pero más tarde, en los años 30, con el auge del nazismo y del fascismo, para evitar represalias por su ateísmo y el origen judío de la madre, el matrimonio se casa por lo civil y bautizan a sus hijos en el catolicismo. Milani se referiría posteriormente a este episodio como un bautismo de conveniencia, incluso, bromeando: «Fue un bautismo fascista» [Martí, Miquel, El maestro de Barbiana, Nova Terra, Tarragona, 1972, p. 13].

La adolescencia de Lorenzo Milani es un período complicado en su vida, de rebeldía, búsqueda y dudas. Aunque inteligente y despierto, no fue un gran estudiante, entre otras causas por su delicada salud, que le obligó a faltar al colegio en muchos períodos. Además, no le interesaba el sistema educativo vigente en el que primaban más las notas y el pasar de curso que el verdadero aprendizaje y la adquisición de conocimientos útiles. Lorenzo, desmotivado, deja de estudiar en el primer curso de Bachillerato, decisión ésta que no gustó a sus padres, quienes le obligan a no sólo a terminar el curso, sino a finalizar toda la etapa de bachiller. Lo que finalmente cumplió. Pero no accede a la Universidad, como esperaban sus padres, porque le empieza a interesar la pintura. Así que, por recomendación del profesor Giorgio Pasquali, eminente lingüista y amigo de la familia, entra en el estudio del ilustre pintor alemán Hans-Joachim Staude en Florencia, quien involuntariamente se convertirá en una figura decisiva no solo en el aspecto artístico, sino también en el espiritual, influyendo fuertemente en su conversión al cristianismo y en su futura elección del camino sacerdotal. Para Milani, las ideas de Staude acerca del arte y de buscar siempre lo esencial, eliminando los detalles, dentro de una unidad en la que cada parte depende de las otras, serán fundamentales para la formación de su pensamiento.

Además de sus preocupaciones acerca del arte, otros acontecimientos anecdóticos contribuyeron a su conversión religiosa, como cuentan algunos de sus biógrafos. Así, en junio de 1943, sumido en una fuerte crisis espiritual acompañó a un sacerdote amigo, don Bensi, al sepelio de un joven sacerdote fallecido. Impresionado, le dijo a éste: «Yo ocuparé su lugar»[O.c., El maestro de Barbiana, p. 17]. La fe le llegó como un flechazo. Otro suceso cotidiano le marcó profundamente. Ese mismo año, en plena guerra mundial, estando pintando en una calle de Florencia sacó un bocadillo. Una señora hambrienta que le vio le reprochó enfadada: «¡No se viene a comer pan blanco en las calles de los pobres!»[Espigares, Tiscar, Lorenzo Milani, CCS, Madrid, 1995, p. 16]. En ese momento, avergonzado y como una bofetada de realidad, Lorenzo Milani comprendió la diferencia abismal entre ricos y pobres, lo que precipitó su ingreso en el seminario poco después, en noviembre de 1943. Tenía veinte años. En la familia y entre sus amigos no se entendió esta decisión, que recibieron con disgusto. Es curioso, porque la conversión religiosa de Milani al catolicismo y su decisión de hacerse cura fueron casi simultáneas, como una “caída del caballo” que le hizo ver cuál era su destino, dejar su vida anterior, olvidar el arte y entregarse de lleno a la que sería su verdadera vocación, el sacerdocio.

Finalizada su etapa seminarista, Milani es ordenado sacerdote por el cardenal Elia Dalla Costa el 13 de julio de 1947 en la Catedral de Florencia, y su primer destino es uno de los lugares que conocía de su infancia, en Montespertoli (donde veraneaba la familia) como vicario auxiliar, en el que permanece poco tiempo, pues es enviado ese mismo año a la parroquia de San Donato de Calenzano, en la que permanecerá hasta finales de 1954. Allí comenzará su labor pedagógico-religiosa fundando la Escuela Popular para adultos que tanto amó y con el paso del tiempo empezará a escribir su libro capital Experiencias pastorales. [Milani, Lorenzo, Maestro y cura de Barbiana. Experiencias pastorales, Marsiega,Madrid,1975, 480 pp. Traducción castellana José Luis Corzo Toral].

Fue un cura muy implicado socialmente en su labor sacerdotal, un hombre de acción, así que resultó especialmente incómodo a la conservadora curia florentina, con la tuvo fuertes enfrentamientos por su visión radical de los problemas, es decir que iba a sus raíces, nada que ver con ser sectario. Sin embargo, la intransigencia e incomprensión de sus autoridades eclesiásticas acaba en la decisión de echarlo de San Donato, después de siete años de intensa labor pastoral. Lo mandan a un lugar donde nadie quería ir: la parroquia de San Andrés de Barbiana entre unas pocas casas diseminadas por el valle del Mugello, en Vicchio (Florencia). Allí, en unas condiciones inhóspitas, sin carretera, ni luz, ni agua corriente, ni teléfono, es donde, exiliado, pero libre, ejerció de cura y maestro hasta su prematura muerte en junio de 1967.

Su voz, sin embargo, no se apagó, como podría suponerse o esperaban quienes se lo quitaron de encima, sino que, más potente aún, resonó fuera de Barbiana y de Italia como agudo observador de la realidad, como ciudadano, cura y maestro, especialmente a través de su firme opción por los pobres, por su labor pedagógica que empieza a conocerse y por sus numerosos escritos y cartas, entre los que sobresalen su libro principal, Experiencias pastorales (1958) y Carta a una maestra (1967), éste último escrito con sus alumnos mediante el método de la escritura colectiva. Además, también tuvieron gran resonancia sus cartas y artículos sobre temas de la actualidad sociopolítica y educativa, destacando, Carta a los sacerdotes castrenses y Carta a los jueces, ambas de 1965, en defensa de la objeción de conciencia y contra las guerras. Todo un magistral documento de gran valor pedagógico que utiliza como autodefensa de su inocencia ante el tribunal que le juzga por “insultar a la patria”. El juicio se celebró el 30 de octubre de 1965, pero la precaria salud de don Lorenzo le impidió asistir al acto, del que salió primeramente absuelto. La sentencia, sin embargo, fue recurrida por el ministerio fiscal, resultando finalmente condenado cuando ya había fallecido.

Los últimos años de vida de Milani estuvieron marcados por un progresivo deterioro de su salud, debido al linfoma que padecía desde 1963. Durante los últimos meses de su enfermedad mostró una gran fortaleza, soportando con extraordinaria paciencia sus terribles dolores y aprovechando esa circunstancia para enseñar a sus alumnos a afrontar con entereza la enfermedad y la muerte. Finalmente, fue trasladado a casa de su madre, en Florencia, debido a la gravedad de su estado, donde falleció el 26 de junio de 1967. Tenía sólo 44 años. Horas antes de morir mantuvo un diálogo conmovedor con Michele Gesualdi, uno de sus alumnos preferidos, en el que le confiesa, tal y como lo cuenta éste, desobedeciendo afortunadamente a su maestro: «En esta habitación hay un camello que pasa por el ojo de la aguja. No se lo cuentes a nadie». [Gesualdi Michele, Don Lorenzo Milani. El exilio de Barbiana ,PPC, Madrid, 2017, p. 213].

Trasladaron sus restos mortales a Barbiana, donde mucha gente le estaba esperando, siendo enterrado en el pequeño cementerio y vestido con su ropa habitual, la sotana y sus zapatos de montaña, como dejó ordenado. En el testamento para los chicos expresa emocionadamente lo que significaron para él, el agradecimiento y el sentimiento de deuda por todo lo que le enseñaron. Lo termina con esta frase rotunda: «Os he querido más a vosotros que a Dios, pero tengo esperanza en que Él no esté atento a estas sutilezas y haya escrito todo a su cuenta. [Corzo Toral, José Luis, Lorenzo Milani, maestro cristiano. Análisis espiritual y significación pedagógica, Universidad Pontificia, Salamanca, 1981, p. 115].

La Escuela Popular de San Donato de Calenzano (1947-1954)

En octubre de 1947, un Lorenzo joven, ilusionado y con enormes ganas de empezar a ejercer su sacerdocio llega como coadjutor a la parroquia de San Donato, en Calenzano, al frente de la cual está el párroco, Don Pugi. Calenzano es un pueblo de campesinos y obreros textiles, que lo recibe calurosamente. En seguida quiere conocer el lugar y cómo vive la gente. Así que pronto pudo constatar la profunda ignorancia de la población que la convierte en pasiva, conformista y manipulable, lo que le lleva a la necesidad de crear una escuela de adultos en las mismas dependencias parroquiales, para combatir esas enormes carencias culturales. El problema de fondo era que sus feligreses no poseían suficientemente la lengua, por lo que a pesar de las catequesis, las lecturas de la epístola y explicaciones en las homilías, las celebraciones litúrgicas, etc., todo eso servía de muy poco, apenas dejaba huella en sus mentes y al no entender los textos bíblicos ni ritos religiosos, se limitaban a repetir mecánicamente gestos y oraciones incomprensibles para ellos. Por tanto, concluía Milani, se trataba de un hecho exclusivamente cultural, no de falta de fe. Así que había que empezar por enseñarles lengua, con el fin de devolverles su palabra y su dignidad. Nace entonces la Escuela Popular, no sólo como fin en sí misma, sino como medio o instrumento para su misión evangelizadora.

Se trata de una escuela que intenta remediar el atraso y las carencias que tenían, compensando así sus desigualdades de origen. Pero también, como no podía ser de otra manera, una escuela de conocimientos, estudio, investigación, aconfesional y humanista. Es decir, allí se aprendía de todo: lengua, matemáticas, historia, política, filosofía, ciencias naturales, trabajos manuales, religión (no catequesis católica), y por encima de todo, a pensar y a expresarse; a tener opiniones propias, bien fundamentadas, a debatir y argumentar con conocimiento de causa. El propio Milani pasado un tiempo estaba encantado, y así, con gran entusiasmo se lo explica en una carta a un amigo:

¿Sabes lo que es para mí la Escuela Popular? Es la niña de mi ojo derecho. […] Nació como una escuela, y lo ha sido hasta hace muy poco tiempo. Pero ahora se ha convertido en algo más. Es una especie de empresa, una compañía, un partido, una comunidad religiosa, una logia masónica, un cenáculo de apóstoles. Es algo de todo eso y nada de todo eso.[ O.c., Espigares, Tiscar, pp. 31-32].

En cuanto a su forma de dar escuela y cómo conseguía tenerla llena de chicos, pues sorprendía mucho a propios y extraños, lo explica así, con una lucidez que asombra y una argumentación incontestable:

Con frecuencia me preguntan los amigos cómo hago para llevar la escuela y cómo hago para tenerla llena. Insisten para que escriba un método, que les precise los programas, las materias, la técnica didáctica. Equivocan la pregunta. No deberían preocuparse de cómo hay que hacer para dar escuela, sino sólo de cómo hay que ser para poder darla. Hay que ser... No se puede explicar en dos palabras cómo hay que ser, pero acabad de leer todo este libro y, tal vez, luego comprenderéis cómo hay que ser para hacer una escuela popular. Hay que tener las ideas claras respecto a los problemas sociales y políticos. No hay que ser interclasista, sino que es preciso tomar partido. Hay que arder del ansía de elevar al pobre a un nivel superior. No digo ya a un nivel igual que al de la actual clase dirigente. Sino superior: más hombre, más espiritual, más cristiano, más todo.[ O.c. Milani, Lorenzo, Maestro y cura de Barbiana. Experiencias pastorales, p. 223].

La Escuela de Barbiana (1954-1967)

Pero, como ya se ha dicho, el destino le tenía reservado otra sorpresa. En diciembre de 1954, aprovechando el fallecimiento repentino de don Pugi, el párroco de San Donato, la curia florentina encuentra un motivo y la ocasión idónea para desprenderse del molesto coadjutor don Lorenzo, y es enviado como párroco a Barbiana, una aldea perdida, casi inaccesible, en la montaña florentina, a donde, sin protestar, llegó en condiciones penosas y, al día siguiente, como una premonición de quien ha encontrado sus sitio definitivo, adquiere una tumba en el pequeño cementerio de Barbiana. Al contrario que en Calenzano, nadie le recibe y la casa del priore no tiene ni luz ni agua corriente.Había llegado a un lugar escondido como para enterrar en vida a cualquiera, pero al que entregó apasionadamente sus mejores años. Es consciente de que no se trata de un cambio normal de destino, sino de un auténtico destierro. Lo cual no hizo sino reafirmar su vocación pastoral junto a los últimos de la sociedad, los olvidados, los más humildes y pobres, los sin voz.

En Barbiana había que volver a empezar, así que Lorenzo crea una nueva Escuela Popular también en los locales de la iglesia, más pobre aún que la de San Donato de Calenzano. Se trata de una escuela distinta, como una familia. Poco a poco el viejo local parroquial va pareciéndose a una escuela de verdad, aunque no se parece a ninguna otra. Se construyeron unas grandes mesas que servían para dar clase, estudiar, discutir, comer y para todo lo que se terciase. Se fue llenando de libros, cuadernos, diccionarios, instrumentos de medida y cálculo, mapas, discos, proyectores, etc. Lorenzo Milani se las arreglaba para conseguir lo mejor a sus muchachos. Les enseñaba de todo y organizaba clases prácticas sobre temas diversos según la ocasión, al aire libre, en el campo, o bien organizando salidas, visitas, excursiones, etc. Los chicos le apreciaban y respetaban mucho por su total e incondicional entrega, a pesar de ser muy exigente, incluso duro, con ellos, porque quería que fueran los mejores, los más aptos, seguros de sí mismos, sin complejos, para desenvolverse sin dificultades en la sociedad y no consintieran ser considerados ciudadanos de segunda categoría. En la escuela colocaron un cartel en una puerta con el lema que resume el sentido de la pedagogía que se practicaba, la del bien común, la del interés solidario: “I care” (“Me importa”), justo lo contrario del pensamiento burgués y egoísta, que pasa de todo, y sólo busca el provecho individual. Así surgió la Escuela de Barbiana, conocida ya en todo el mundo. Donde la urgencia por aprovechar bien el tiempo exigía una dedicación plena, sin distracciones; sin vacaciones, ni puentes, ni fiestas, sino una escuela de 365 días al año con un horario más amplio e intenso que el de la escuela estatal. Una escuela abierta y acogedora, que funcionaba a pleno tiempo, no suspendía a nadie y proponía un fin mucho más alto que cualquier otra de Italia: el de ser soberano, libre y responsable; competente y solidario, al servicio de los demás y de una sociedad más justa.

Pero una escuela como esa, abierta y atenta a lo que pasaba en el mundo, no podía ignorar lo que contaban los periódicos. Una noticia los pone en movimiento. No podían callar. Así el 12 de febrero de 1965 aparece en el diario florentino “La Nazione” un comunicado de los capellanes castrenses de la Toscana en el que critican la objeción de conciencia, considerándola un “insulto a la Patria y una expresión de vileza”. Don Milani y sus alumnos de la escuela leyeron juntos el documento y se indignaron, así que decidieron escribir una respuesta. Durante semanas discutieron y reflexionaron sobre la cuestión, así como de la noción de patria, las causas reales de las guerras y sus principales víctimas, de las leyes constitucionales y derechos humanos que no se cumplen, de la falsa división entre italianos y extranjeros, cuando la verdadera e injusta discriminación se da entre oprimidos y opresores. La respuesta se envió a varios medios, pero sólo el diario “Rinascita” se atrevió a publicarla. En seguida un grupo de excombatientes denunció a Lorenzo Milani como firmante y al director del periódico por su publicación, acusándolos de “apología del delito”, lo que dio lugar a su procesamiento y, en consecuencia, a la famosa Carta a los jueces, en la que don Milani defiende su inocencia. Un modélico texto pacifista sobre la defensa de la objeción de conciencia, la no-violencia y el papel de los maestros. Termina así: «Pero no puede convertirse en una razón para no llevar a cabo nuestro deber de maestros hasta las últimas consecuencias. Caso de no poder salvar a la humanidad, al menos salvaremos nuestras almas». [Cartas de Lorenzo Milani, Dar la palabra a los pobres, Acción Cultural Cristiana, Madrid, 1995, p. 110. Introducción, traducción y notas de José Luis Corzo].

Las claves de Carta a una Maestra

Como se sabe, el libro es un manifiesto de los chicos suspensos y de sus padres, que se sublevan contra la injusta selección escolar que los expulsa del sistema educativo, cuestionando la injusticia de una enseñanza clasista y selectiva. Y la definen certeramente: «Un hospital que cura a los sanos y rechaza a los enfermos»10 (p.27).[ Alumnos de la Escuela de Barbiana, Carta a una maestra, Hogar del Libro, Barcelona, 1982. 6ª edición (Traducción colectiva del la Casa-Escuela Santiago Uno, dirigida por J.L. Corzo Toral)]. 


Una primera lectura de la Carta puede sorprender, decepcionar e, incluso, irritar, porque no es lo que podría parecer o esperarse de ella. Es decir, la consabida alabanza a los maestros a través de una maestra en particular, con la almibarada retórica habitual acerca de la abnegada y noble profesión docente, sino que está escrita para los padres como “una invitación para que se organicen”, y al profesorado en tanto que cómplice de la injusticia de un sistema que se deja por el camino a un intolerable porcentaje de alumnos, y tendiéndole la mano para que comprenda y cambie. Su justificada indignación alcanza momentos realmente líricos, porque, en el fondo «La escuela no tiene más que un problema. Los chicos que pierde» 11 (p. 42). [O. c. Carta a una maestra]. 

En síntesis, la Carta propone tres reformas principales: que no haya repetidores; que a los alumnos con dificultades de aprendizaje se les dedique más y mejor tiempo, y a los vagos, a los que no quieren estudiar, darles una finalidad para no se pierdan. Es decir, un ideal noble, un proyecto ilusionante y un objetivo realista de vida; un fin honesto y motivador, que active la natural generosidad del alumno, le haga sentirse útil, eleve su autoestima.


Pedagogía y didácticas milanianas

Lorenzo Milani aplica sin más lo que podríamos llamar “pedagogía del sentido común”; la misma, por otro lado, de los grandes pedagogos. Empezando por el análisis de la realidad más cercana e inmediata. En la que el valor del tiempo, su buen aprovechamiento, adquiere una importancia vital, evitando o defendiéndose de todo aquello que distrae o aliena, como las diversiones que embrutecen, las modas que esclavizan, el fanatismo de ciertas ideologías o creencias, la manipulación informativa, la demagogia de los políticos, etc. Para lo cual, como ya se ha dicho, lo importante es conocer y dominar la lengua propia, con la que entender y hacerse entender. En este sentido, en Barbiana se utilizaba mucho la dialéctica socrática, que a base de preguntas, de profundizar e indagar sobre cualquier cuestión, trataba de sacar la verdad de las cosas, profundizando en su esencia, en su meollo, y no quedarse nunca en la superficialidad.

Una metodología que encontraba su momento culmen en la técnica del “dejarse preguntar”, que empleaban cuando invitaban a expertos o especialistas en algo de lo que pudieran aprender. Se perseguía con ello un doble objetivo: instructivo, o sea, más información y conocimientos sobre una persona o cuestión determinada, desarrollando de paso la dialéctica, la expresión oral y uso del lenguaje con propiedad, precisión y sin timidez, y educativo, es decir, provocar y descubrir nuevas relaciones con personas, hechos y realidades de la vida.

Lo contrario de la pedagogía de los "saberes sabidos" y enlatados, de las respuestas cerradas, definitivas, preelaboradas, que se dan sin buscarlas. Pero si hay una técnica superior, que engloba las demás empleadas en Barbiana es sin duda la escritura colectiva. [Corzo Toral, José Luis, La escritura colectiva, Teoría y práctica de la Escuela de Barbiana, Anaya, Madrid, 1983]. Con ella se produce el maravilloso descubrimiento del “nosotros” frente al mito burgués del genio individual. Se trata de aprender y buscar juntos la verdad. Justo lo contrario de la competitiva y arribista escuela oficial; la de los codazos y el aprovechamiento individual, la del “sálvese quien pueda”, reproductora de los males sociales.

Con todo, Milani nos advierte del peligro de las imitaciones, porque la vida es cambio y cada época, lugar y circunstancias requieren nuevos enfoques, medios, estrategias y soluciones. Por eso solía repetir a sus chicos y amigos que

‘La mayor infidelidad a un muerto es serle fiel’. Sabía lo que decía y tenía razón. Si el muerto al que queremos ser fieles estuviera vivo, seguiría siendo innovador y añadiendo razones para nuestra admiración y seguimiento. Si le cristalizáramos con un recuerdo fijo en alguno de sus momentos vitales ya pasados, le traicionaríamos». Conmemorar a un muerto, puede ser precisamente fijarle en el pasado, por muy digno de veneración e imitación que nos parezca. [ José L. Corzo: “Lorenzo Milani, educador para la paz”, en Educar(NOS), nº 38/2007, p. 12].

Visita del Papa Francisco a Barbiana

Con motivo del 50 aniversario del fallecimiento de Lorenzo Milani, el Papa Francisco visitó Barbiana y rezó en el pequeño cementerio donde está enterado el 20 de junio de 2017. Reproducimos, por su interés, el final del discurso ante la multitud que se congregó ese día en la campa junto a la pequeña iglesia y la famosa escuela. Un homenaje tardío de rehabilitación de la memoria de quien entregó su vida a los últimos y fue fiel obediente a su Iglesia. Pero nunca es tarde:

Con mi presencia en Barbiana, con mi oración sobre la tumba de don Lorenzo Milani creo responder a cuanto esperaba su madre: “Me urge sobre todo que se conozca al sacerdote, que se sepa la verdad, que se rinda honor a la Iglesia también por lo que él fue en la Iglesia, y que la Iglesia le rinda honor a él... Esa Iglesia que tanto le hizo sufrir, pero que le dio el sacerdocio y la fuerza de esa fe que, para mí, continúa siendo el misterio más profundo de mi hijo... Si no se llega a comprender realmente al sacerdote que fue don Lorenzo, difícilmente se podrá entender de él también todo lo demás. Por ejemplo, su profundo equilibrio entre dureza y caridad” El sacerdote “transparente y duro como un diamante” continúa transmitiendo la luz de Dios sobre el camino de la Iglesia. ¡Tomad la llama y llevadla adelante! Gracias. ¡Muchas gracias de nuevo! Rezad por mí, no os olvidéis. ¡Que yo también tome ejemplo de este buen sacerdote! Gracias por vuestra presencia. Que el Señor os bendiga. Y vosotros sacerdotes, todos – ¡porque no hay jubilación en el sacerdocio! – todos, ¡adelante y con valor! Gracias. [Papa Francisco en “Palabras del Papa en Barbiana”. Revista Educar(NOS), nº 79/2017, p. 10. Asimismo
recomendó leer las Obras completas de Milani y Carta a una maestra a los 50 años de su muerte (2017): Don Milani. Tutte le opere (Mondadori, Milano 2017) ]

En España existe el Movimiento de Renovación Pedagógica Educadores Milanianos (MEM-Grupo Milani), formado por educadores y profesores de todos los niveles de la enseñanza, tanto pública como privada, nacido en 1981 y legalizado un año después. Aunque sus orígenes datan de los primeros años 70, a partir de la divulgación y traducción al castellano y al catalán de las obras milanianas, biografías, tesis, estudios, artículos… sobre la figura y obra pedagógica de Lorenzo Milani, y la creación de centros educativos como la Casa-Escuela Santiago Uno (1971) y el Centro de F.P. “Lorenzo Milani” (1981), en Salamanca. Asimismo, edita, desde 1998, la revista trimestral Educar(NOS), que el año pasado celebró 25 años de vida con la edición especial de su nº 100.

Alfonso Díez Prieto.
Vicepresidente del MEM

¿DÓNDE PODEMOS LLEVARLA PA QUE NO QUIERA MORIR?

Es penoso y duro de vivir queriéndote morir cada día porque no ves luz ni sentido a nada de lo que haces. Es penoso y duro acompañar a una p...