Mostrando entradas con la etiqueta COVID19. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta COVID19. Mostrar todas las entradas

jueves, 13 de marzo de 2025

“La pandemia covid19 a los cinco años. ¿Por qué tienen que pedir perdón salubristas y políticos?”[1]


El buen médico sabe que se va a equivocar pero intenta evitarlo y hacer el mínimo daño. El buen salubrista y el buen político sanitario, idem. 


Es imposible el trabajo clínico sin cometer ningún error nunca, sin provocar nunca ningún daño (la iatrogenia es inevitable, los efectos adversos se pueden reducir pero no eliminar). Por ello el buen médico sabe reaccionar ante el daño por efectos adversos y errores y verbalizar “lo siento”. 


Ante el daño y el error, el buen médico sabe: 1/ identificarlo, 2/ explicar los porqué y  cómos al afectado/familia, 3/ pedir perdón, 4/ repararlo en lo que se pueda y 5/ tomar medidas para que no se repita.

De la misma forma en salud pública hay que trabajar sabiendo que es imposible acertar siempre y que, aún acertando, siempre habrá “daños colaterales” (iatrogenia), por lo que decir “lo siento” es clave. 


Como en clínica, respecto al daño y el error en salud pública, hay que 1/ identificarlo, 2/ explicar los porqué y el cómo al afectado/familia, 3/ pedir perdón, 4/ repararlo en lo que se pueda y 5/ tomar medidas para que no se repita.

En Nueva Zelanda, por ejemplo, existe un sistema de compensación por daños sanitarios que evita la vía judicial y, en muchos casos, todo lo que piden los afectados y familiares es que se les explique, que les pidan perdón y que se tomen medidas para evitar la repetición[2]. Además de no lograr tal sana “compensación” y compresión espiritual, en las reclamaciones judiciales más de la mitad del resarcimiento dinerario suele destinarse a costos varios, incluyendo el bolsillo de los abogados.

 

Razones para esperar que pidan perdón salubristas y políticos que participaron en la respuesta a la pandemia covid19


Es clave sentir la comprensión y el apoyo ante los errores y daños sanitarios, sean producidos por la actividad clínica en individuos, o por la la política sanitaria que afecta a poblaciones. Es fundamental la “cultura del pedir perdón”.

En la respuesta a la pandemia covid19 hubo errores y daños que hay que identificar, explicar, decir lo siento, y proceder en consecuencia al compensar en lo posible y al evitar la repetición en el futuro. Entre ellos, hay que pedir perdón por errores y daños producidos por:


1.   Debilitar la democracia al decretar ilegalmente[3] un “Estado de Alarma” y negar voz y escucha a la población, los profesionales, las asociaciones vecinales y comunitarias y otras organizaciones de base


2.   Transformar la salud en un bien que justifica cualquier mal, lo que llamamos “biopolítica”[4], no solo imponer leyes o castigar transgresiones individuales, sino administrar la vida misma, personal y poblacional, el “hacer vivir y dejar morir” con consecuencias a corto y largo plazo, incluyendo la deriva ética de que “el fin justifica los medios”


3.   Falta de transparencia en la toma de decisiones. ¿Dónde están las actas de las reuniones clave, que sólo existen/son accesibles en Castilla-León[5] (y en campo internacional en Japón[6])?


4.   Abandono sin explicación de los “planes de contingencia” previos sobre pandemia por virus respiratorios


5.   Incremento de la desigualdad social; pese a que prometieron que “saldremos mejores” hemos “salido peores”, los ricos todavía más ricos, los pobres más pobres


6.   “Seguidismo” de la respuesta china e italiana, con aparente desprecio de alternativas tipo Suecia[7] y Kerala (India)[8], por ejemplo, con desprotección legal que llegó a la inconstitucionalidad de alguna medida


7.   Decisiones drásticas sin justificación ni ética ni científica


8.   Utilización del miedo para lograr obediencia


9.   Generación de un clima de represión social, bien expresado por la violencia de la “policía de los balcones”, los programas en los medios de comunicación de insultos a los “covididiotas”, “negacionistas”, “anti-vacunas”, etc


10.                 Menosprecio y descrédito de la duda científica (con el “cree en la ciencia” como irónica bandera pues es justamente una proclama anti-científica)


11.                 Ignorancia de los éxitos de la sociedad civil y de sus organizaciones, con desprecio a los ejemplos de respuestas excelentes como en el barrio de Almanjayar en Granada, o de Vallecas en Madrid


12.                 Énfasis en “expertos” del área médica no salubrista, sin valoración de otros conocimientos como los propios de los grupos y poblaciones afectadas, y la filosofía, antropología, ética, sociología, etc


13.                 Creación artifical de un “consenso científico” al reprimir la difusión de conocimiento sensato y de calidad que cuestionaba la narrativa bélica adoptada como “única”


14.                 Desconfianza de la población como agente de cambio y mejora, en conjunto y como individualidades


15.                 “Sopa de datos” sin sentido epidemiológico, por ejemplo carecemos de datos de afectación y muertes según ocupación, o de análisis docentes del porqué del exceso desproporcionado de la caída de la expectativa de vida al nacer en Comunidades Autónomas como Madrid, Castilla la Mancha y Castilla León[9], o siquiera el “estudio de caso” de algunos asilos concretos


16.                 Ausencia de enfoque de equidad, de respeto a las poblaciones marginadas, por un constante sesgo de clase; con claro impacto, por ejemplo, en la dureza del confinamiento en las ya “confinadas” condiciones carcelarias, o cuando las viviendas obligan a estrecha convivencia, los ancianos viven en soledad y en la infancia y adolescencia a las que se puso en riesgo de desnutrición y malnutrición por el cierre de escuelas y comedores primero y por la "imaginativa" contratación de empresas de comida rápida después


17.                 Autoritarismo público innecesario con uso de la fuerza policial (¡y en algunos casos de fuerza militar¡), multas y excesos en restricciones de movimientos, y en el ámbito sanitario la verticalidad e inercia de los mandos intermedios, sin autonomía para flexibilizar las medidas ni capacidad para promover la sana discrepancia clínica


18.                 Imposición de vacunas como talismanes, incluyendo mentiras como “la protección de rebaño”, el “por ti y por los demás”, “vacunas con garantías”, “eficaces y seguras” y abusos como el pasaporte covid


19.                 Daños a las mujeres, en múltiples formas: incremento de la violencia de género por el confinamiento, efectos adversos de las vacunas (alteraciones de la menstruacción, enfermedades auto-inmunes, alteraciones de la coagulación, etc), aumento de la violencia obstétrica hasta intervenciones inauditas (por ejemplo, cesáreas de “protocolo” por positivo a covid, idem separación hijo-madre, etc), vacunación covid19 durante el embarazo y la lactancia, vacunación a poblaciones “de riesgo” como residentes en asilos (mayoritariamente mujeres) sin datos que lo avalasen, abandono de trabajadoras temporeras, de prostitutas, etc


20.                 Daños a la infancia y adolescencia, algunos ya señalados respecto a la alimentación pero también por la reclusión sin ciencia ni ética, por el cierre de lugares de disfrute (juego, deportes, etc), por el cierre de escuelas y colegios, por la culpabilización respecto a la difusión del virus (¡y muertes de abuelos!), etc


21.                 Daños a la salud mental de pacientes, profesionales y de población general (hasta llegar al incremento de suicidios) por el clima de miedo, las restricciones a la movilidad, las limitaciones a la libertad de expresión, etc, especialmente importante en personas frágiles y vulnerables


22.                 Daños en torno a la muerte, con imposición de la muerte en soledad no querida, restricciones en funerales y demás, etc, negando la fuerte carga emocional, espiritual y simbólica de los rituales al respecto (nada ni nadie debería haber “matado” el amor y la ternura ante la muerte con la excusa de la pandemia covid19[10])


23.                 Daños a la ancianidad, con muertes evitables mediante la simple deprescripción de medicamentos innecesarios que incrementan la probabilidad de neumonía, el “aclaramiento” de los asilos, la dotación de material y personal en los mismos, ignorando el ejemplo del buen trabajo en las residencias de ancianos en Murcia[10b] aparte del gran deterioro psíquico, cognitivo, físico y emocional que sufrieron por el confinamiento en todo lugar


24.                 Daños a personas discapacitadas (por ejemplo a quienes “leen los labios” al imponer las mascarillas), especialmente a las recluidas en residencias


25.                 Imposición de “soluciones” que hicieron más daño que evitaron, como el Ingreso Mínimo Vital, o que limitan la libertad antes y ahora[10c]

26.                 Daños a pacientes y a profesionales por el hospitalocentrismo, el abandono de la atención primaria, el cierre de centros de salud, la hipertrofia de la atención telefónica, etc


27.                 Daños a residentes de sanidad en formación de todas las ramas y especialidades, y daño a profesionales de sanidad de todas las especialidades, por la carga de trabajo, la improvisación y el constante abuso de protocolos cambiantes y sin fundamento, y en general por la introducción de limitaciones como la obligación general de vacunación


28.                 Descrédito y desprestigio de las autoridades (y de las medidas de salud pública, incluyendo vacunas), por su actuación, incluyendo la falta de rendición de cuentas y la reparación por errores y daños


29.                 La corrupción que acompañó casi sistemáticamente a las medidas ante la pandemia, evidente por ahora sólo respecto a las mascarillas (“la calderilla”), pero se puede suponer que acompañó a todo proceso de compras (vacunas y otros medicamentos, pruebas diagnósticas, productos sanitarios varios, guantes, hidrogel, material hospitalario, equipos de protección, etc)


30.                 Cierto grado de “malismo”, como el exhibido en la Comunidad de Madrid respecto a las instrucciones de “no traslado” de ancianos con covid19 en los asilos, el “se iban a morir de todos modos” (es malismo la ostentación pública de acciones o deseos tradicionalmente reprobables con la finalidad de conseguir un beneficio social, electoral o comercial)[11]

 

Síntesis

Respecto a las medidas tomadas ante la pandemia covid19, sobran las razones por las que sería esperable que el poder político y salubrista pidiera perdón a la población, a grupos específicos y a personas concretas. 

Un perdón reparador en el sentido que se logra con el ejemplo comentado de Nueva Zelanda y una justicia restaurativa como se logró en Sudáfrica con la Comisión de la Verdad y la Reconciliación[12].



[1]    Este texto, firmado como "Colectivo SIAP", en su versión final el 12 de marzo de 2025, representa lo mejor del conocimiento colectivo producido por cientos de profesionales y legos participantes en tres Seminarios de Innovación en Atención Primaria (SIAP), el virtual todavía vigente desde marzo de 2020 #siapcovid19 https://equipocesca.org/covid19-del-estado-de-alarma-al-estado-de-solidaridad-siap-extraordinario/ https://covid19siap.wordpress.com/ , el virtual-presencial en Zaragoza en noviembre de 2021, y el virtual-presencial en Torremocha del Jarama (Madrid) en marzo de 2025 https://seminariossiap.es/siapcovid2025/ https://ahoramqnunca.blogspot.com/2025/03/siap-torremocha-25-en-50-palabras.html


[2]    No-fault, no difference: no-fault compensation for medical injury and healthcare ethics and practice https://bjgp.org/content/67/654/38 

[3]    El Constitucional declara ilegal el confinamiento decretado en el primer estado de alarma https://cincodias.elpais.com/cincodias/2021/07/14/economia/1626266905_187876.html 

[4]    Nacimiento de la biopolítica https://archive.org/details/foucault-m.-el-nacimiento-de-la-biopolitica-ocr-2007/mode/2up 

[5]    Actas del Comité de Expertos https://analisis.datosabiertos.jcyl.es/pages/coronavirus/?seccion=documentacion-informes 

[6]    Expert Meeting on the Novel Coronavirus Disease Control Analysis of the Response to the Novel Coronavirus (COVID-19) and Recommendations (Excerpt) March 19, 2020 https://japan.kantei.go.jp/ongoingtopics/COVID19Response/COVID19March19Assessment.pdf 

[7]    The covid lessons from Sweden: Don't lock down https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/ecaf.12611 

[8]    The Kerala model in the time of COVID19: Rethinking state, society and democracy https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7510531/ 

[9]    La esperanza de vida durante la covid cayó casi tres años en Madrid, más del doble que la media nacional https://ctxt.es/es/20241101/Firmas/47858/Observatorio-Social-la-Caixa-covid-esperanza-de-vida-mortalidad-madrid.htm   

[10]   Love in the time of coronavirus https://www.bmj.com/content/369/bmj.m1801 

[10b] La respuesta a la pandemia en las residencias en Murcia.https://gerentedemediado.blogspot.com/2020/04/la-respuesta-desde-la-atencion-primaria_18.html

     https://theconversation.com/covid-19-como-deberia-cambiar-la-atencion-sanitaria-en-las-residencias-de-mayores-para-evitar-otra-crisis-177928

[10c] Los daños del Ingreso Mínimo Vital “Presentación de la reclamación colectiva europea sobre el Ingreso Mínimo Vital”https://atdcuartomundo.es/2024/06/12/19-junio-presentacion-de-la-reclamacion-colectiva-europea-sobre-el-ingreso-minimo-vital/ “LA TRAMPA DE LA DEPENDENCIA DEL SISTEMA DE INGRESOS MÍNIMOS. EL IMV Y LAS RENTAS MINIMAS DE INSERCIÓN (RMI) AUTONOMICAS” https://laboralpensiones.com/la-trampa-de-la-dependencia-del-sistema-de-ingresos-minimos-el-imv-y-las-rentas-minimas-de-insercion-rmi-autonomicas/

[11]   Malismo, la ostentación del mal como propaganda https://www.youtube.com/watch?v=H62Nv3SgsTQ 

[12]   Comisión de la Verdad y la Reconciliación https://academia-lab.com/enciclopedia/comision-de-la-verdad-y-la-reconciliacion-sudafrica/ 

viernes, 1 de abril de 2022

NO ES MEJOR PREVENIR QUE CURAR. - ABEL NOVOA



En los comienzos de la pandemia el Dr. Abel Novoa hablaba de mucho más que el Covid. Se pueden sacar muchas conclusiones. 
-Una mirada serena es más eficaz
-Tener una visión global previa sobre sanidad (o cualquier otra cuestión) ayuda a mejorar la gestión de una emergencia.

Algunos de los temas que trata son:
(no hacemos transcripción literal pero sí fiel al sentido)

Murcia. En Murcia nos ha ido mejor en primer lugar porque hemos tenido SUERTE, aquí afectó después y eso nos dio tiempo. Además es una Comunidad pequeña, es más fácil actuar. Quizá hemos hecho bien algunas cosas como centrar la atención al Covid en la Atención Primaria, aunque fuera de manera telefónica. Eso evitó que el hospital fuera un FOCO. En los hospitales una vez que eran diagnosticados ya no podían volver a casa aunque tuvieran poco COVID. Esta decisión impidió la infección nosocomial (la que se da por estar en centros sanitarios)

Modelo hospitalocéntrico. En España esto ha sido un problema. Los recortes de años anteriores fueron a la Atención Primaria (AP), por ejemplo en Madrid. En AP han faltado mandos intermedios con capacidad organizativa. La AP es lo que realmente salva más vidas.

Modelo alemán. Es un mal modelo porque funciona a través de "seguros", no hay AP. Para el covid dio resultado porque son pequeñas clínicas y eso hace más fácilmente controlable.

Falsa confianza. A nosotros no nos pilló preparados. Cuando empezó en China yo mismo dije "están sobreactuando". Incluso la OMS lo pensó.

Covid en España. Hubo al menos dos o tres semanas antges que el de La Gomera

Materiales. La falta de medios para protegernos del covid muestra la fragilidad de nuestro sistema industrial.

Excesos en prevención. Nos sorprende que desaparecen las Urgencias de otro tipo. Una de las causas es que han bajado las pruebas. Si no se hacen escaner con contrastge para el riñon, o no se cambia la medicación a un diabético, por po ner algunos ejemplos, hay enfermedades que no aparecen PORQUE SON CONSECUENCIA DE NUESTRAS INTERVENCIONES. Esto debe hacer pensar. Si hay menos infartos y menos ictus puede tener que ver con  excesos de intervenciones. Hay estudios clásicos al respecto como una huelga de médicos tras la cual hubo menos enfermedades o un gran Congreso de cardiólogos en USA.

¿Cómo corregir? Es necesario dejar las inercias en que se puede caer, por ejemplo, en analíticas de colesterol o en revisiones permanentes por parte del especialista. Es necesario transmitir que la salud no viene de la atención médica. Hay problemas serios como la atención médica o los accidentes laborales.

¿Es mejor prevenir que curar? No. Hay muchos excesos en prevención. Hay mucho sobrediagnóstico. A veces se detectan cosas que no harían daño y se interviene sin necesidad. Además de los efectos secundarios. Muchas veces la prevención es otro negocio.

Democracia mejora la salud. Puede parecer que no tiene relación pero sí es así por ejemplo a través de la trasparencia. Una medicina que da cuentas mejora la salud.

¿Cómo viven los médicos esta crítica a la industria farmaceútica? Al principio les resultaba extraña porque la industria farmaceútica contiene avances muy buenos pero luego se han ido descubriendo los intereses, el sesgos que puede imponer.

Prescripción inducida. Se da cuando el especialista que ve solo su aspecto quiere imponer la prescripción de medicamentos al de AP, que es el que debe decidir porque ve el conjunto y puede ver exceso perjudicial. Hay pacientes hipertratados. Rebajar las prescripciones puede ser más sano y más sostenible. Es  la paradoja de la Atención Primaria: hay pacientes cardiacos que mejorar en AP porque pueden necesitar ese tratamiento mirando el conjunto de la vida.

Atención primaria. Es necesario que no se demore la consulta, eso hace que las personas se vayan a Urgencias. Es necesario quitarle tarea burocrática.

Tecnología blanda. Se aplica más en AP. Tiene poco prestigio pero a veces lo mejor es ese "vamos a esperar un poco". La tecnología es buena pero también aumenta la contaminación. Los medios de comunicación atienden a la gran tecnologçía pero no a la tecnología blanda que pueden ser cosas como tener vida cultural.

Residencias en Murcia. Hemos tenido buenos resultados  porque tuvimos suerte de que el covid nos pilló algo preparados al llegar más tarde. Hicimos el confinamiento en las propias residencias cuando no era necesario ir al hospital. Para eso los equipos médicos iban a las Residencias. Además las personas ya con gran deterioro que no cumplen los criterios de UCI los tratábamos con paliativops en las residencias. Hemos tenido ingresos de residentes de un 36% cuando la media nacional era del 56%.

Menos residencias. Tenemos que plantearnos la cuestión de los ancianos. Están mejor en casa. Debe haber menos residencias y más pequeñas Que el recurso vaya a la persona. Se ha puesto en la picota injustamente a las residencias, es un problema social. España se vive mucho pero no mejor, hay mucha soledad. 

Eutanasia. La idea social de eutanasia tiene mucho que ver con esta forma mala de vivir la ancianidad. Hoy ya es posible que una persona que tiene ya poca perspectiva de vida decida no ingresar una y otra vez en el hospital y ser tratado con paliativos. Eso no sería eutanasia.

Inmunidad de rebañoAntes o después nos contagiaremos todos de covid. La inmunidad de rebaño es necesaria y se adquiere dejando que la población sana se vaya contagiando.


martes, 8 de febrero de 2022

Laporte Roselló, Joan Ramon (Profesor Honorario, Universitat Autónoma de Barcelona)

La primera hora de este vídeo es altamente recomendable. 
RETIRADO POR YOUTUBE A OTROS CANALES PARECE QUE PODEMOS SEGUIR VIENDOLO EN EL CANAL DEL CONGRESO. Algo bueno tendría que tener la Democracia Formal 
 
  En el Congreso ha declarado sobre vacunas un profesor que se ha dedicado a la farmacovigiIancia. Explicación superentendible
Antológicas las serviles, burocráticas e ignorantes ¿preguntas? de propaganda de las políticas asistentes (pobre feminismo) las tres oficialmente de ¿izquierda? 
¿Inexplicable? ausencia de la "derecha" que dice ser humanista.... 
¿Perplejidad? ante la ausencia del centro ciudadano y de las pretendidas periferias


sábado, 15 de enero de 2022

Todos vacunados y todos contagiados


Nos prometieron que las vacunas nos protegerían del covid, que la epidemia terminaría y que nos devolverían la normalidad robada. Sin embargo, casi dos años después ninguna de esas promesas se ha cumplido. Con un récord de contagios que convierte a la variante ómicron en una epidemia de vacunados (pocos meses después de vacunarse), continuamos con la retahíla de acientíficas restricciones-paripé, test de asintomáticos, disruptivas cuarentenas y una fe ciega en unas vacunas que evidentemente no han respondido a las expectativas. ¿Hasta cuándo continuará el contubernio político-mediático-farmacéutico intentando silenciar la evidencia?

Primero nos dijeron que las vacunas impedirían que nos contagiásemos del covid y sólo cuando la evidencia puso de manifiesto que estar vacunado no protegía en absoluto de la infección sintomática ni impedía la transmisión cambiaron de argumento: ahora las vacunas ya no nos protegían de enfermar, sino de hacerlo gravemente y morir. ¿Así de fácil? ¿Cambiamos el relato y pelillos a la mar? Un momento. Todo el programa de vacunación masiva e indiscriminada de la población con vacunas en gran medida experimentales, incluyendo a la inmensa mayoría (adultos sanos, jóvenes, adolescentes y niños) para los que el covid es una enfermedad leve, se basaba en la premisa de que la vacuna impedía la transmisión y lograría la ansiada “inmunidad de rebaño” del 70%. Si las vacunas no impiden el contagio ni la transmisión, ¿por qué se ha vacunado a toda la población y no sólo a la población de riesgo? ¿Por qué se continúa con el inmoral engaño de vacunar a los niños?

Este fiasco vacunal era previsible, como advertí por primera vez en septiembre del 2020. Nunca se había aprobado una vacuna eficaz contra ningún tipo de coronavirus ni se había utilizado la problemática[1] tecnología genética de ARNm en ninguna vacuna. Los plazos habituales de aprobación de una vacuna con ensayos clínicos de entre cinco y diez años de duración se habían reducido a dos meses, por lo que cualquier afirmación sobre su eficacia y seguridad pecaba de prematura. Para más inri, las empresas farmacéuticas eran perfectamente conscientes de todo ello y, preocupadas por la aparición de efectos secundarios adversos “dentro de cuatro años[2]”, habían firmado contratos con cláusulas de indemnidad que les eximían de toda responsabilidad.

Lo ensayos clínicos sobre los que se aprobaron las vacunas vectoriales y las terapias genéticas de ARNm no mencionaban en ningún momento que éstas impidieran la gravedad y muerte, sino el contagio. Por lo tanto, han fracasado precisamente en aquello por lo que fueron aprobadas, un ejemplo particularmente punzante de que los ensayos clínicos deben ser siempre tomados con cautela, pues las empresas farmacéuticas que esperan lucrarse por la aprobación del fármaco gozan de una clara asimetría de información frente al regulador y éste está sujeto al permanente conflicto de interés de las puertas giratorias. Con buen motivo, expertos como Peter Doshi, editor del British Medical Journal, mostraron las dudas que planteaba la cacareada eficacia del 95%[3], y un grupo de médicos británicos escribía recientemente en el BMJ que la pérdida de eficacia “sugiere que los efectos de las vacunas desaparecen rápidamente y/o que se introdujo algún sesgo o irregularidades en los procedimientos originales de los ensayos[4]”.

Tras pocos meses, y conforme aparecían nuevas variantes, la eficacia de las vacunas empezó a decaer abruptamente, como mostraron numerosos estudios[5]. Antes de ómicron, a finales de octubre, The Lancet Infectious Diseases publicaba que “la eficacia de las vacunas en reducir la transmisión es mínima en el contexto de la variante delta[6]”, y otro macro estudio sueco publicado en The Lancet concluía que las vacunas de Pfizer y Astrazeneca (82% de las dosis administradas en España) no tenían “ninguna eficacia[7]” para evitar la infección de covid transcurridos siete y cuatro meses, respectivamente, desde su inoculación. Con ómicron la situación ha empeorado: ya no es que las vacunas no tengan ninguna eficacia, sino que su eficacia es negativa, es decir, que los vacunados son más susceptibles de contagiarse que los no vacunados. Así lo concluye un recientísimo estudio danés[8], datos oficiales de la Sanidad británica[9] y un estudio noruego publicado en Eurosurveillance[10]. Hace pocos días, el virólogo Luc Montagnier, Premio Nobel de Medicina del 2008, confirmaba en un artículo en el Wall Street Journal que “datos de Dinamarca y Canadá indican que las personas vacunadas tienen mayor tasa de infección de ómicron que las no vacunadas[11]”.

Antes del advenimiento de la fanática idolatría de las vacunas covid, ¿cómo se habría calificado a una vacuna que pierde completamente su eficacia en cuestión de meses y luego tiene eficacia negativa? Estas “vacunas” jamás habrían logrado su aprobación por el procedimiento normal, y debemos exigir a los políticos que admitan el fracaso de su miope obcecación vacunal universal y detengan el programa de vacunación infantil, un escándalo que no beneficia a nadie y pone en riesgo la salud de los niños.

Respecto a la eficacia de estas vacunas para “evitar” la gravedad y la muerte, la creencia popular está de nuevo equivocada. El Ministerio de Sanidad español, con datos ciertamente opacos, señala que aproximadamente tres de cada cuatro muertos por covid (entre el 72% y el 80%) desde otoño eran personas perfectamente vacunadas[12], porcentajes similares a los ofrecidos por el Reino Unido[13]. ¿Han leído esto en algún medio? Estos porcentajes, elevadísimos en términos absolutos, indiciarían sin embargo una relativa protección contra la gravedad dada las altísimas tasas de vacunación. No obstante, dado el interés en ocultar las grietas del relato oficial, es posible que la realidad sea menos halagüeña. Recientes estudios epidemiológicos publicados en The Lancet limitan la eficacia para reducir la gravedad y muerte hasta un “indetectable[14]” 42% seis meses después de vacunarse, cifra que Israel situaba en agosto en el 55%[15]. Por otro lado, según un estudio publicado en el JAMA, los datos en bruto en Sudáfrica (no estandarizados por edad) muestran que con ómicron las tasas de hospitalización de vacunados son superiores a las de no vacunados[16]. Aunque en ausencia de ensayos aleatorios sea difícil estar seguro, por el momento puede afirmarse que las vacunas no evitan la gravedad y muerte pero reducen su probabilidad de ocurrencia, aunque esta reducción sea poco significativa tras pocos meses.

Primero nos prometieron que con dos dosis y un 70% de vacunados esto se terminaba. Ante la evidencia del fiasco vacunal, se sacó de la chistera la necesidad de una tercera dosis, que Israel inoculó en estado de pánico al observar que las dos dosis precedentes no impedían nuevas olas. Ahora proponen una cuarta, pocos meses después. ¿Qué vacuna conocen ustedes que requiera cuatro dosis en pocos meses? Esta huida hacia delante de políticos empeñados en no reconocer sus errores juega con el sistema inmunológico y la salud de la población (como ha tenido que advertir, tarde, la EMA). El jefe del Departamento de Inmunología de la Universidad de Tel Aviv lo resumía en una carta abierta: “Es hora de admitir el fracaso[17]”.

Las terceras dosis de unas “vacunas” que ofrecen una estrecha y rígida respuesta a un solo antígeno obsoleto no mejorarán el resultado tras el habitual espejismo de pocas semanas. La propia OMS considera las dosis de refuerzo “inapropiadas e insostenibles”[18]. Lo que sí aumentarán las sucesivas dosis, en cambio, es la posibilidad de casos de yatrogenia. En efecto, nos prometieron que estas vacunas serían “95%” eficaces y esto ha resultado ser un timo. También nos prometieron que eran tremendamente seguras. ¿Lo son? Lo analizaremos en el siguiente artículo.




Fernando del Pino Calvo-Sotelo

www.fpcs.es



[1] Moderna hits safety problems in bold bid to reinvent medicine (statnews.com)

[2] AstraZeneca to be exempt from coronavirus vaccine liability claims in most countries | Reuters

[3] Peter Doshi: Pfizer and Moderna’s “95% effective” vaccines—we need more details and the raw data – The BMJ

[4] Evidence does not justify mandatory vaccines – everyone should have the right to informed choice | The BMJ

[5] Comparison of two highly-effective mRNA vaccines for COVID-19 during periods of Alpha and Delta variant prevalence | medRxiv y otros.

[6] What is the vaccine effect on reducing transmission in the context of the SARS-CoV-2 delta variant? – The Lancet Infectious Diseases

[7] Effectiveness of Covid-19 Vaccination Against Risk of Symptomatic Infection, Hospitalization, and Death Up to 9 Months: A Swedish Total-Population Cohort Study by Peter Nordström, Marcel Ballin, Anna Nordström :: SSRN

[8] SARS-CoV-2 Omicron VOC Transmission in Danish Households | medRxiv

[9] COVID-19 vaccine surveillance report – week 1 (publishing.service.gov.uk)

[10] Eurosurveillance | Outbreak caused by the SARS-CoV-2 Omicron variant in Norway, November to December 2021

[11] Omicron Makes Biden’s Vaccine Mandates Obsolete – WSJ

[12] Actualizacion_537_COVID-19.pdf (mscbs.gob.es) y anteriores

[13] COVID-19 vaccine weekly surveillance reports (weeks 39 to 1, 2021 to 2022) – GOV.UK (www.gov.uk)

[14] Effectiveness of Covid-19 Vaccination Against Risk of Symptomatic Infection, Hospitalization, and Death Up to 9 Months: A Swedish Total-Population Cohort Study by Peter Nordström, Marcel Ballin, Anna Nordström :: SSRN

[15] Covid Vaccines: A Shot in the Dark? – Swiss Policy Research (swprs.org)

[16] Characteristics and Outcomes of Hospitalized Patients in South Africa During the COVID-19 Omicron Wave Compared With Previous Waves | Global Health | JAMA | JAMA Network

[17] Professor Ehud Qimron: “Ministry of Health, it’s time to admit failure” – Swiss Policy Research (swprs.org)

[18] Interim Statement on COVID-19 vaccines in the context of the circulation of the Omicron SARS-CoV-2 Variant from the WHO Technical Advisory Group on COVID-19 Vaccine Composition (TAG-CO-VAC)

VICTORIA judicial histórica contra el loby sionista en España

Jasiel Paris @jasielparis -SEGUNDA querella inadmitida a ACOM, tras la de Antonio Maestre. En este caso especialmente humillante: se la tumb...