sábado, 25 de julio de 2026

De una infancia sin agua potable a ser nominado entre los mejores docentes de España: la historia de Manuel Pérez

Míriam Bocanegra/lavozdelsur.es

Mabuel Pérez Real recibió una llamada sin esperarla, pero se ha convertido en una de las más especiales de su carrera. Al otro lado del teléfono le comunicaron que varias familias y alumnos habían propuesto su nombre para los Premios Educa Abanca Mejor Docente de España 2026. Él no sabe quiénes fueron, dado que la organización mantiene en secreto la identidad de quienes presentan las candidaturas.

Lo que sí sabe es que su nombre figura entre los cinco primeros docentes nominados en la categoría de Educación No Formal y uno de los 16 andaluces nominados en total en las seis categorías. Una distinción que reconoce su trabajo en Educademia, con centros en Montequinto y Dos Hermanas, y una trayectoria que se acerca ya a las cuatro décadas.

"Al principio fue inesperado, pero conforme van pasando los días, la verdad es que lo recibo con mucha alegría, bastante orgullo y responsabilidad", explica Manuel Pérez a lavozdelsur.es. Para completar su candidatura tiene ahora que recopilar los méritos acumulados durante casi 40 años frente a las aulas.

Un niño que empezó a trabajar a los 16 años

Para entender quién es Manuel Pérez Real hay que retroceder mucho antes de Educademia y de esta nominación. Hay que llegar hasta su infancia, marcada por una situación económica que condicionó sus primeros pasos y que, con el tiempo, terminaría definiendo buena parte de su vocación.

"Yo fui un niño muy pobre", revela. En su casa no había siquiera agua potable. Una vecina era quien les daba de beber. Lo recuerda sin esconderse, pero tampoco desde la lástima. "No me da vergüenza decirlo porque para mí es un orgullo conseguir las cosas que se están consiguiendo", afirma.


Con apenas 13 años decidió estudiar Formación Profesional de Administrativo. Quería empezar a trabajar cuanto antes para ayudar a su familia. A los 16 años ya estaba trabajando y, durante tres años, compaginó su empleo con el objetivo de poder continuar formándose.
Siempre había querido ser maestro. La educación, sin embargo, no era un camino sencillo para alguien de su situación económica. Cuando terminó sus estudios y pudo acceder a una ayuda familiar y al desempleo, decidió marcharse a Salamanca para estudiar Educación Especial, una carrera que entonces no podía cursar en Sevilla.
Salamanca y el lugar donde descubrió su vocación

La ciudad castellana terminó de marcar su camino. Mientras estudiaba en la Universidad de Salamanca, comenzó a trabajar como profesor voluntario en la Casa Escuela Santiago I, un internado en el que pasó tres años.

Allí descubrió qué tipo de docente quería ser. "Descubrí mi vocación, que es ayudar a que aprueben los niños con menos recursos, con más dificultades, los niños que son más pobres", explica.

Había algo de su propia historia en aquella decisión. Manuel recuerda las ayudas que recibió cuando era pequeño para poder continuar estudiando y sintió que, de alguna manera, debía devolverlas. "Siempre había querido ser maestro, y además de los niños más pobres, quizás porque es en lo que me moví en mi infancia", relata.


Cuando regresó a Sevilla, comenzó a trabajar en los Escolapios de Dos Hermanas. Allí lleva alrededor de 37 años como profesor de Secundaria. Su vida profesional, sin embargo, no terminó en las aulas de este centro.
Por las tardes nació Educademia

Fue entonces cuando puso en marcha Educademia. Lo hizo mientras continuaba ejerciendo como profesor y con una idea muy concreta: ayudar a aquellos niños que más dificultades tenían para avanzar.

"Por la tarde me monté la Educademia para empezar a ayudar a los niños que más lo necesitaban", explica. Con el tiempo, aquella iniciativa creció hasta contar con dos centros, uno en Montequinto y otro en Dos Hermanas.

La actividad educativa se amplió también a través de la Fundación Ideas, vinculada a Educademia, desde la que se desarrollan 14 proyectos. Entre ellos están dos escuelas situadas en la zona sur de Dos Hermanas que ofrecen clases gratuitas a más de 80 menores de etnia gitana y niños inmigrantes con dificultades de integración.

El objetivo es que las circunstancias de cada familia no terminen marcando el futuro académico de los menores. Una preocupación que Manuel conoce desde su propia experiencia y que, casi cuatro décadas después, continúa guiando su manera de entender la profesión.
Más de 600 menores y profesores que enseñan desde distintos puntos de España

Otro de los proyectos es Megaprofes, nacido durante la pandemia. En aquel momento llegó a reunir a más de 300 profesores y permitió atender a más de 600 menores. El programa continúa actualmente, aunque las circunstancias han cambiado. El voluntariado se apoya principalmente en profesores jubilados y en estudiantes universitarios que participan a través de convenios con 47 universidades.

La distancia tampoco es un problema. Un universitario puede impartir clases online a varios niños que viven en diferentes puntos del país. "Uno es de Galicia, otro de Cataluña, otro de distintos sitios de España, y estamos dándoles clases online y refuerzos pedagógicos", cuenta.

Son precisamente esos proyectos los que, a su juicio, pueden explicar que alguien haya pensado en él para los Premios EDUCA ABANCA. La nominación no ha partido del propio docente, sino de personas vinculadas a su labor educativa."Yo no sé quién nos ha nominado, porque realmente eso es secreto", explica. Cuando recibió la llamada le comunicaron que habían sido varias familias, pero que no podían facilitarle sus nombres.

"La escuela tiene que abrir la ventana al mundo"

Su forma de enseñar también está marcada por esa experiencia. Después de estudiar Educación Especial en Salamanca, continuó su formación con Pedagogía y una investigación doctoral centrada en las causas y consecuencias del fracaso escolar en Andalucía. Desde esa perspectiva, defiende una educación que no se limite a los contenidos académicos. "Considero que la escuela tiene que abrir la ventana al mundo", sostiene.

A su juicio, los centros deben preparar a los alumnos para desenvolverse en una realidad que cambia constantemente. Los profesores, afirma, tienen que transmitir conocimientos, pero también habilidades, pensamiento crítico y capacidad creativa. "Tenemos que educar para la vida", resume. Y en esa educación incluye también los valores y la capacidad de enfrentarse a las dificultades. "Hay que educar con amor, aunque suene cursi", señala.

Pero ese amor, matiza, no puede significar tratar a todos los niños de la misma manera. "No hay mayor injusticia que tratar por igual a los que son tan desiguales", afirma.
La desigualdad también entra en las aulas

Manuel insiste en que no todos los menores parten del mismo lugar. Los niños procedentes de familias con menos recursos encuentran obstáculos que otros pueden compensar con apoyos fuera del colegio. Cuando un alumno de clase media termina su jornada escolar, puede tener acceso a una academia, clases particulares o actividades complementarias. Para otros menores, esas posibilidades simplemente no existen.

"Los niños más desfavorecidos en su condición social tienen más desventaja", sostiene. Esa es una de las razones por las que considera que la educación debe prestar una atención especial a quienes parten de situaciones más complicadas.

También critica la carga burocrática que, a su juicio, soportan actualmente los docentes. "La burocracia nos quita el tiempo, la fuerza, las ganas y la ilusión", afirma. Para él, todo ese tiempo dedicado a papeles, rúbricas y protocolos resta espacio a una parte esencial del trabajo: construir una relación de confianza con los alumnos.
Una nominación que vuelve al punto de partida

La conversación con Manuel transcurre mientras su actividad continúa. En ese momento, 120 niños están en la piscina acompañados por 11 profesores. Poco antes han participado en un taller de cocina divertida.

La escena conecta con la manera en la que entiende la educación: como un espacio en el que también caben las actividades, la convivencia y las experiencias compartidas. Una forma de trabajar que ha ido construyendo durante años y que ahora le ha llevado hasta la nominación a los premios educativos.

Pero cuando habla del reconocimiento, vuelve a su preocupación principal. "La situación de vulnerabilidad hoy en día de muchos niños es mucho mayor de lo que nos pensamos", advierte.

Su historia personal está detrás de esa mirada. El niño que tuvo que empezar a prepararse para trabajar con 13 años terminó marchándose a Salamanca para convertirse en profesor. Casi 40 años después, sigue defendiendo que ningún menor debería quedar condicionado por el lugar en el que nace.

"Estos niños no pueden estar en desamparo", reclama. "Tienen que tener una atención de la Administración y de toda la sociedad en su conjunto". La nominación de Manuel Pérez Real es ahora una posibilidad de reconocimiento a una trayectoria, pero también la oportunidad de volver a hablar de los niños a los que lleva décadas intentando abrir una puerta.

viernes, 24 de julio de 2026

Alegrías de un mundial


Alberto Pardos

 Tras la resaca por el triunfo de España en el mundial de fútbol quería rescatar algunos de los motivos que me han provocado mayor alegría.

Primero, el buen juego y la merecida victoria de nuestra selección masculina, que al igual que la femenina, ha llegado a lo más alto del fútbol mundial.

En segundo lugar, la forma de jugar en equipo, sin protagonismos, generosamente, comenzando por el excelente trabajo de Luis de la Fuente y los valores que ha inculcado en esta nueva generación de futbolistas, algunos muy jóvenes.

El desafío no solamente fue técnico-futbolístico, requirió resistir los “errores” arbitrales, el juego sucio de la selección argentina durante el partido y su agresivo mal perder. En todo momento, nuestros jugadores estuvieron bien focalizados y no respondieron a las provocaciones. Ni siquiera los medios hicieron sangre tras el primer gol anulado en la final, al que los comentaristas de televisión justificaron amablemente como una “falta que solamente ha visto el árbitro” cuando podrían haber dicho que era un gol robado que se suma a los robados a otros equipos que se enfrentaron a la selección argentina y a sus apoyos descarados en la FIFA.

No me da menos alegría, que los genocidas Ben Gvir & Netanyahu que apoyaban a Argentina, no por Mesi, sino por Milei, se hayan quedado con un palmo de narices. A la vez, una miríada de pueblos atacados por el imperialismo sionista, en primer lugar la población palestina, se vieron reconfortados con el triunfo de la Roja y el tropiezo de Argentina (que pese a su mal juego, podría haberle funcionado el apoyo arbitral y haber resultado en una desgracia para nuestro país y para el deporte).

Ferrán Torres, que había sido muy criticado durante tiempo, fue el autor del gol de la victoria española. Dijo que Dios hacía justicia. Así ha sido en esta ocasión.

El juego integrador y elegante de nuestro equipo ha unido a los patriotas de la derecha y a los inclusivos de la izquierda... De hecho, cualquier persona decente en el planeta ha dejado de sentirse huérfana de buenas noticias en un mundo en continua escalada bélica y recorte de derechos-libertades, identificándose con la deportividad de la selección española...

Incluso el infame Trump, en esta ocasión resultó solo divertidamente ridiculo en su afán por ser ganador del mundial junto a nuestra selección.

El prestigio internacional de nuestro país se ha visto reforzado. El juego sucio neutralizado. El mal, redimido. El Universo es un lugar un poquito mejor tras el mundial de fútbol 2026.

miércoles, 15 de julio de 2026

Rajoy, los jugadores “NO FRANCESES" de la selección FRANCESA, y el ANTIRRACISMO estúpido

José R. Loayssa

Rajoy ha demostrado de nuevo su carácter reaccionario y su estupidez con su artículo en el que descalificaba la Francesidad (Francité) de los componentes de la selección francesa. Una estupidez no solamente por su rechazo a la evidente multiculturalidad francesa sino por su inoportunidad política. La reacción crítica de la ultraderecha francesa y española no debería entenderse solamente como oportunismo político, sino como parte de una estrategia que pone el acento no en los rasgos étnico-culturales de las poblaciones migrantes (aunque de forma implícita estén presentes), sino en su nivel y características socio-económicas.

Pero también el episodio sirve para poner de manifiesto la torpeza intelectual de antirracismo “moralista”, que simplifica el fenómeno migratorio y sus implicaciones. Precisamente han alardeado de la multiculturalidad de las selecciones de los países desarrollados, como ejemplo de lo positivo de la inmigración. No me parece que la presencia desproporcionadamente alta en el ámbito deportivo de personas de las minorías culturales, sea expresión de una integración "sana" de estas. Mas bien al contrario, lo lógico es que su porcentaje se situara en torno al que tienen en el conjunto del país, con correcciones relacionadas con la edad media por ejemplo.

Incluyo dos fotografías una es la selección francesa, otra el comité organizador de un congreso médico en Paris (nota). El contraste llama la atención y la sobre representación de la minorías en deportes es un dato más de su marginación y del fracaso de la integración de las poblaciones migrantes, no un dato a glorificar.

Nota. En algunos países en determinadas profesiones de nivel elevado encontramos una presencia considerable de personas provenientes del Sur Global, por ejemplo médicos en el Reino Unido y los EE.UU. Eso no es un reflejo de la integración de minorías sino un “extractivismo de talento” que hace que las personas más calificadas “migren” y con ello debiliten el progreso de sus países. Un fenómeno de los procesos migratorios que vivimos.


LA EPISIOTOMÍA CREA MÁS PROBLEMAS DE LOS QUE RESUELVE

 

Juan Gérvas (Doctor en Medicina, médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España, exprofesor de salud pública, Universidad Johns Hopkins, Baltimore, Estados Unidos) y
Mercedes Pérez-Fernández (especialista en Medicina Interna y médica rural jubilada) Equipo CESCA, Madrid, España.
jjgervas@gmail.com mpf1945@gmail.com www.equipocesca.org @JuanGrvas @juangrvas.bsky.social

NOTA

Este texto es la actualización del capítulo 34 del libro de los autores “El encarnizamiento médico con las mujeres. 50 intervenciones sanitarias excesivas y cómo evitarlas”. Los libros del lince. Barcelona. 2016.

El libro está descatalogado y fuera de ventas.

Los autores han actualizado este capítulo en homenaje a Michael Klein, (quien demostró la inutilidad y peligrosidad de la episiotomía) en ocasión de su muerte, el 10 de junio de 2026.

Aquí su obituario: https://everloved.com/life-of/michael-c-klein/obituary/

SITUACIÓN CLÍNICA: Sara ha tenido su segundo hijo. Un parto vaginal sin ningún problema, en el hospital de Teruel. Ahora sólo se queja de “los puntos”. A veces piensa, mientras cambia de posición para aliviar las molestias,: “¿No me había dicho la matrona que esta vez me iba a librar de los malditos puntos?”.

PREGUNTA: ¿Es útil la episiotomía?

RESPUESTA: En general es inútil, y perjudicial si se emplea sistemáticamente.

COMENTARIO:

La mujer como problema

Desde antiguo se ha visto a la mujer como un problema. Bien se expresa en la mayoría de las religiones en las que la mujer es pecadora y causa del pecado. Es decir, la mujer es quien lleva al varón a pecar. Tales religiones tienen una larga letanía que se repite mecánicamente, ahora en voz queda pero antes en alta voz.

Por ejemplo: · La mujer es mentirosa. · La mujer es lasciva. · La mujer arrastra al varón a la perdición. · La mujer es mala. · La mujer es peligrosa. · La mujer, la pata quebrada y encerrada. · La mujer es rencorosa. · La mujer es sucia. · La mujer es enemiga de la mujer. · La mujer es tonta. · La mujer no sabe lo que quiere. · La mujer es diabólica. · La mujer es perversa. · La mujer es destructora. · La mujer es malvada. · La mujer emplea sus encantos para seducir y manipular a los varones. · La mujer es débil. · La mujer es siempre inmadura. · La mujer nunca está contenta ni satisfecha. · La mujer es irracional. · La mujer es ambiciosa. · La mujer es dominante.

La mujer es un problema en esta sociedad patriarcal en la que todavía vivimos. No es extraño que el parto también sea un problema, siendo un acto femenino y exclusivo de la mujer.

El parto en su momento

La evolución ha llevado a que las mujeres tengan caderas anchas, lo que incrementa el diámetro del canal del parto y facilita el mismo. También ha llevado a un parto en el momento apropiado; es decir, 1/ cuando los requerimientos metabólicos del feto se satisfacen mejor con la leche materna que con el intercambio placentario y 2/ cuando el tamaño de la cabeza es el máximo para el canal de parto y todavía los huesos craneales del feto no están completamente osificados y se hallan separados entre sí por espacios de tejido fibroso que forman las suturas y fontanelas.

Durante el parto, el cráneo y la cara son deformables y las suturas y fontanelas del cráneo admiten una mecánica de superposición entre los huesos, lo que posibilita el paso de la cabeza fetal a través del canal de parto; esta plasticidad es clave para un parto normal.

En general, el parto en las mujeres es complicado por comparación con los de las hembras de grandes simios; en las primeras dura de media nueve horas, y dos en las segundas. Es el precio que paga la especie humana por andar sobre las extremidades posteriores.

Este parto complicado explica que desde la Prehistoria hayan existido comadronas, mujeres solidarias y con capacidad para "ayudar" a la mujer parturienta.

El parto es peligroso sólo en algunas situaciones muy específicas, como placenta previa y otras.

De cómo se transformó el parto en un proceso patológico

A principios del siglo XX, en los años veinte, en Estados Unidos se transformó todo parto en patológico. El ginecólogo “responsable”, Joseph DeLee, de Chicago, logró impacto mundial con su artículo, en 1920: "The Prophylactic Forceps Operation"

https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0002937802001175

https://embryo.asu.edu/pages/prophylactic-forceps-operation-1920-joseph-bolivar-delee

También publicó un libro que se convirtió en la “biblia” de la obstetricia, “Principles and Practice of Obstetrics” (“Principios y práctica de la obstetricia”).

La hospitalización y medicalización del parto se logró creando las ideas de que 1/ el parto es siempre peligroso en el sentido de que sólo sabemos que ha sido “normal” cuando ha terminado y no se ha complicado y 2/ los especialistas en ginecología y obstetricia tenían la solución preventiva con las nuevas técnicas, con la anestesia, los forceps y la episiotomía.

Esta medicalización de un proceso fisiológico fue expresión de una “ola” que, cien años después, se ha transformado en tsunami, la de la “prevención” sin límites mezclada con la omnipotencia de la tecnología sanitaria.

El parto devino en patológico por definición para justificar la existencia de una especialidad que dominaba dichas técnicas. Por consecuencia, se eliminaba de la atención al parto a matronas y médicos generales que no las dominaban (y eran responsables de la alta mortalidad materna).

Ciertamente, la mortalidad materna y perinatal en Estados Unidos era intolerable, pero relacionada principalmente con la pobreza, la desigualdad, la falta de higiene y otros determinantes sociales.

Por no comentar que la medicalización previa del parto había incrementado la mortalidad por la fiebre puerperal transmitida muchas veces por los propios profesionales.

El parto no era (ni es) patológico, la situación de la mujer sí.

Suecia como ejemplo

Se cree que la disminución de la mortalidad materna en los países occidentales después de la década de 1920 está asociada principalmente con el surgimiento de la atención obstétrica moderna (la de Joseph DeLee), mientras que se ha propuesto que las políticas de salud pública y la disminución de la pobreza y la desnutrición asociada con la pobreza fueron de importancia relativamente menor.

Pero el patrón de mortalidad materna antes del surgimiento de la tecnología ginecológica moderna no era uniforme en todos los países occidentales. En los Países Bajos, Noruega y Suecia, a principios del siglo XX se registraron bajas tasas de mortalidad materna, que se atribuían a una amplia colaboración entre médicos y parteras locales altamente competentes.

Entre 1900 y 1904, Suecia registró una mortalidad materna anual de 230 por cada 100 000 nacidos vivos, mientras que la tasa en Inglaterra y Gales fue de 440 por cada 100 000. En 1900, Estados Unidos registró entre 520 y 850 muertes maternas por cada 100 000 nacidos vivos.

La formación rigurosa de las matronas suecas les dio enorme prestigio social, similar al de maestros. De esta forma, las jóvenes suecas vieron en la profesión una oportunidad que aprovecharon, casi con independencia de clase social. Ello llamaba la atención a los visitantes extranjeros tanto como los excelentes resultados.

Por otra parte, no fue fácil para las matronas suecas el “hacerse” un lugar entre las comadronas populares y los médicos, pero lo lograron por su profesionalidad y, al final del siglo XIX, atendían a domicilio casi el 85% de los partos (10% eran atendidos por comadronas en domicilios y 5% por médicos en hospitales).

Otros países, como Dinamarca, Holanda y Noruega lograron éxito semejante tomando decisiones similares.

https://actasanitaria.com/el-parto-mortalidad-materna-y-encarnizamiento-medico/

https://ajph.aphapublications.org/doi/full/10.2105/AJPH.94.8.1312

https://web.archive.org/web/20141006045538/https://actasanitaria.com/el-parto-mortalidad-materna-y-encarnizamiento-medico/

Contraintuitivo pero cierto, la episiotomía conlleva más y peores desgarros

Para cualquiera es obvio que la enorme cabeza del feto pasa a duras penas por el estrecho canal del parto, y que más de una vez desgarra el suelo pélvico de la madre. Parece lógico cortar y hacer una episiotomía para ampliar la salida del canal y evitar desgarros con cicatrices y lesiones de uretra, recto y de la propia vagina. Así, "los puntos" se han convertido en la molestia más molesta del postparto y puerperio; "los puntos" es la sutura para reparar la herida quirúrgica que es la episiotomía.

Lamentablemente, es tan cierto que la episiotomía mejora el resultado del parto como que la Tierra sea plana o que la Tierra sea el centro del Universo. Es contraintuitivo pero falso. De la misma forma que la Tierra no es plana y no es el centro del Universo, la episiotomía no mejora el parto y, de hecho, lo empeora.

El poderoso influjo de los especialistas, que se juegan poder y dinero con sus técnicas, convenció a la sociedad, a los profesionales (matronas y médicos generales incluidos) y a las mujeres de que la episiotomía era segura y una mejor opción ante el "parto salvaje".

Michael Klein, médico de familia canadiense, tuvo su primer contacto con partos sin episiotomía en Etiopía, en los sesenta del siglo XX, en medio de la pobreza del subdesarrollo. En el mundo desarrollado los ginecólogos-obstetras habían impuesto su paradigma.

En 1984 se publicó el primer ensayo clínico que demostraba la inutilidad y peligrosidad de la episiotomía, hecho por matronas en el Reino Unido, que obtuvo poco eco. El impacto lo tuvo Michael Klein, que tardó 10 años entre diseñar el estudio y lograr su publicación en 1993. Naturalmente, tuvo dificultades para lograr la ayuda económica para desarrollar el ensayo clínico y tuvo dificultades para publicar los resultados pues era increíble que la episiotomía provocara más daños que el simple devenir natural.

Síntesis

La episiotomía se asocia a mayores desgarros, mayores lesiones, mayor daño rectal y uretral, alteraciones del piso pélvico y dispareunia. El remedio es peor que la enfermedad. Se precisaría episiotomía en casos excepcionales, si alguno.

Nos espantamos con la mutilación genital femenina, pero no con la que se realiza “en casa”, la episiotomía.

España registra actualmente una tasa global de episiotomías cercana al 28%, superando la recomendación de la OMS (que sugiere un límite del 10%). En Navarra o Baleares la tasa baja del 15%, pero su frecuencia sube en comunidades como Castilla-La Mancha (33%). En la Comunidad de Madrid, el 18%. En Europa las tasas más bajas, en torno al 5%, se dan en Dinamarca, Islandia y Suecia.

En resumen: la episiotomía de rutina produce más daños que beneficios y es epítome del encarnizamiento médico con la mujer pero se sigue realizando con frecuencia.

https://web.archive.org/web/20231224200107/https://www.espaciosanitario.com/opinion/el-mirador/episiotomia-como-ejemplo-del-encarnizamiento-contra-la-mujer-cuando-las-creencias-tropiezan-con-la-ciencia_1077811_102.html

¿QUÉ HACER?

Exigir un parto “humanizado” y científico en el que no se decidan técnicas por rutina. Difundir el daño que provoca la episiotomía. Mantener un suelo pélvico “sano”, con ejercicios apropiados.

PARA TERMINAR:

En 1984 las autoras del primer ensayo clínico sobre episiotomía proponían un uso "prudente" de la técnica, pero tuvieron poco impacto. Michael Klein lo consiguió y lo relató en un texto que debería ser de obligada lectura en las escuelas de enfermería y en las facultades de medicina: "Studying episiotomy: when beliefs conflict with science" [Al investigar la episotomía, las creencias chocaron con la ciencia]

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/7595267

https://www.elpartoesnuestro.es/sites/default/files/public/blog/20140723ParirSinCiencia/studying_episiotomy_ed.pdf

Desde 2014 la duda ha sido si ni siquiera promover la episiotomía selectiva e ir a una política activa contra la episiotomía en general, por sus daños (con resultados prácticos de una tasa menor del 2%)

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4142063/

https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5402639/

¿Por qué disminuyó la mortalidad materna a mediados del siglo XX?

La mortalidad materna no disminuyó por llevar el parto al hospital, ni por considerarlo siempre “potencialmente peligroso”, ni por pasarlo a manos de médicos obstetras-ginecólogos, ni por introducir intervenciones varias para “prevenir” las complicaciones que la “Naturaleza” no había sabido evitar mediante el uso rutinario de la anestesia, del forceps, de la episiotomía y de la extracción manual precoz de la placenta. De hecho, tales medidas indiscriminadas aumentaron en mucho la mortalidad materna.

La mortalidad materna disminuyó bruscamente, en apenas 20 años, por la confluencia de varios factores; entre ellos:

  1.  Las mejoras en la asepsia y antisepsia, que evitaron la fiebre puerperal.

  2.  La introducción de las sulfamidas (y después del la penicilina y otros antibióticos) que permitió tratar la fiebre puerperal.

  3.  Las mejoras en las transfusiones de sangre, que se necesitaron menos al permitir la expulsión espontánea de la placenta.

  4.  Las mejoras en la anestesia, que evitaron la mortalidad que conllevaba por sí misma, así como la restricción a su uso universal.

  5.  Las mejoras en la organización de la atención prenatal, y de la atención al parto y puerperio (en muchos casos en paritorios sin relación física con hospitales)

  6.  La disminución del tamaño de las familias, con menos hijos por mujer (se sumó posteriormente el control con los anticonceptivos), y mujeres con mejor educación formal, junto al menor número de embarazos de riesgo, como en adolescentes.

  7.  La disminución de la virulencia del estreptococo (germen más frecuente como causa de la fiebre puerperal).

Desde luego, las mejoras en el suministro y depuración de agua, en la vivienda y en la nutrición tuvieron también inmenso impacto.

El ejemplo sueco demuestra que la atención prudente a domicilio por matronas competentes logra un impacto en salud por encima de los determinantes sociales. Y no es el único ejemplo. Lo mismo demostró una matrona estadounidense, Mary Breckinridge, entre 1925 y 1937, quien con métodos “europeos” logró bajar la mortalidad de mujeres pobres en Kentucky hasta menos de la décima parte (60-70 contra 800-900) de la mortalidad de mujeres ricas atendidas en hospitales por médicos obstetras-ginecólogos en zonas limítrofes (Lexington).

No cabe duda, el encarnizamiento médico y el exceso “preventivo” en el parto pueden ser mortales.

¡Pobres mujeres!


domingo, 12 de julio de 2026

¿ES EL CRISTIANISMO UNA RELIGIÓN?

La pregunta no tiene respuesta sencilla. Antes se necesita saber que se entiende por religión, pues de eso depende la respuesta. Otra opción es comenzar por definir lo que se entiende por religión.

Si por religión se entiende un conjunto estructurado de normas morales y reglas de conducta, el cristianismo no es una religión como se deduce de la afirmación de Jesús: “El sábado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el sábado” (Mc 2,27). O la de León XIV en Barcelona en el estadio de Montjuic a Carmina: “El mismo Evangelio, si lo leemos como un libro de indicaciones, de mandamientos y de deberes, corre el riesgo de causarnos mucho desánimo y frustración”.

También si por religión se entiende que las personas deben apartarse del mundo y de la vida real, que se debe construir un muro de separación entre lo religioso y lo profano, pues en este caso el cristianismo tampoco sería una religión, pues en el evangelio de Juan (17,15.18) Jesús afirma en la conocida como oración sacerdotal: “No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno (...) Como tú me has enviado al mundo, yo también los he enviado al mundo”.

Además el cristianismo incorpora palabras de la vida cotidiana, es decir profanas, de origen griego o latino para acciones fundamentales de la vida cristiana como son evangelio (buena noticia), obispo (guardián), presbítero (más viejo), presbiterio (lugar de los más viejos), diácono (siervo), eucaristía (acción de gracias), iglesia (asamblea), católico (universal), ministro (servidor), ministerios (servicios), basílica (de basileus = rey, lugar de gobierno del rey), catedral (cátedra = lugar donde se enseña)...

El misterio de la Encarnación implica que nada humano es ajeno para un seguidor de Jesús, pues confesamos que Jesús es verdadero Dios y verdadero hombre. Por ello afirma la G.S. 22 “El misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado... (Cristo) manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocación”.

Las personas necesitan una ética y unas leyes para organizar la convivencia social y saber cómo comportarse en las diversas situaciones. Por ello las asociaciones y los grupos humanos tienen estatutos y reglamentos de régimen interno. Incluso una banda de ladrones tiene normas: no matarse ni robarse entre sí y respetar los acuerdos. Las leyes deben ser accesibles y tener carácter universal. Pero la fe cristiana no se rige por leyes y normas y por ello Pablo de Tarso le hace una crítica radical a la Ley en la carta a los Gálatas, aunque reconoce que tuvo una función de ayuda mientras no se llegó a la fe: “De manera que la Ley ha sido nuestro pedagogo hasta Cristo, para ser justificados por la fe. Mas, una vez llegada la fe, ya no estamos bajo el pedagogo” (Gal 3, 24-25).

La fe cristiana tampoco es una ideología como afirma Benedicto XVI: “No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva” (DCE nº 1). Ser cristiano es tener una relación amorosa con el Dios Trinitario, pues dice la 1ª carta de S. Juan (4,8): “Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor”. Y la comenta San Agustín: “Ama y haz lo que quieras: si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor”. En esa relación amorosa se acoge la Gracia que nos facilita ser más humanos, sabiendo que Dios nos espera con los brazos abiertos como enseña la parábola del Padre Bueno (Lc 15,11ss). Si por religión se entiende laligazón con Dios amor, entonces sí el cristianismo es religión.

Estoy de acuerdo con los que dicen, como me dijo un no creyente, que ser cristiano es una alegría, que nos remite a ser bienaventurados, dichosos. Por ello el cristianismo resulta ser un estilo de vida con una relación (re-ligazón) especial con Jesucristo que nos dio su mismo Espíritu para que el amor sea la clave de todas las relaciones humanas, que nos lleven a ser un pueblo, una comunidad de hijos de Dios y amigos de Jesús, como Él nos llama en el evangelio (Jn 15,15). Ser cristiano es acoger el amor incondicional de Dios manifestado en Cristo Jesús que transforma la vida y nos hace capaces de perdonar a quien nos hizo mal, como nos muestran tantos hechos históricos en España y en el mundo.

Ahora más que nunca: Solidaridad

Antón Negro

martes, 7 de julio de 2026

Salvador López Arnal: Ecomunismo de Ariel Petruccelli

 


 
EPÍLOGO

En términos históricos, la sociedad capitalista es una absoluta rareza. Es la única de las sociedades humanas conocidas que posee un mecanismo intrínseco y sistémico de aumento permanente de la productividad, lo que se traduce en innovaciones tecnológicas y organizativas casi constantes y en un crecimiento del tamaño de la economía de manera general. Este dinamismo beneficia a determinados actores y perjudica a otros, pero no es controlado por ninguno de ellos. Los grandes magnates deben obedecer las exigencias del sistema, a costa de quedar rezagados o perecer. Esta dinámica ha permitido superar muchas limitaciones históricas: en términos de cantidad de población humana, porcentaje de la población dedicada a tareas agrícolas, esperanza de vida, etc. Sin embargo, ya se ha superado el límite en el que las consecuencias positivas (que siempre estuvieron acompañadas por aspectos negativos) eran palpables. Ahora estas comienzan a eclipsarse mien- tras los resultados negativos se acrecientan. La esperanza de vida ya casi no crece, pero las enfermedades mentales y distintos tipos de cáncer se disparan. Inundados de vehículos, el transporte se ha tornado un caos que consume horas y horas de tiempo, quita la vida en accidentes a miles de personas cada año y ha conseguido que el aire se vuelva casi irrespirable: ya hay paí- ses en los que se vende oxígeno. Rodeados de tecnologías fabulosas que su- puestamente harían todo más fácil, la inmensa mayoría casi no dispone de tiempo libre. El cada vez más dudoso “confort” de una parte de la humani- dad se paga con la explotación y la expoliación de otra parte, y con la de- predación general de la naturaleza. Las “redes sociales” generan pingües ganancias a sus accionistas, pero sus usuarios (la inmensa mayoría de la población) padecen cada vez más de soledad, estrés y ansiedad. Los bienes indispensables no llegan a toda la población, pero los superfluos y los dañinos la inundan. Abrumada por torrentes de información, la ciudadanía carece de todo criterio discernible para tomar decisiones sensatas sobre casi nada. Las tecnologías “inteligentes” se expanden, pero la capacidad de raciocinio promedio parece disminuir. Y entre tanto ni el hambre ni la pobreza ni las guerras han desaparecido: más bien tienden a aumentar. Es un espectácu- lo siniestro dar clases en escuelas en las que todos los estudiantes poseen su respectivo teléfono móvil, mientras que posiblemente la mitad de ellos tenga  algún grado de desnutrición.

En parte esto se debe a la perversión publicitaria, pero también a que hoy en día resulta relativamente más barato producir objetos de alta tecnología que alimentos. Y la producción alimenticia se volverá cada vez más costosa a medida que el cambio climático vuelva in- cultivables antiguas zonas de labor, el precio de los hidrocarburos aumente debido a su escasez (y con ello todo lo que hace a la industria agraria) y la degradación de los suelos provocada por un uso depredador asociado al monocultivo, los fertilizantes químicos y los pesticidas alcance cotas irreversibles o casi irreversibles. La innovación permanente que caracteriza al capitalismo nunca tuvo como objetivo primero satisfacer necesidades humanas. Su objetivo fue siempre, y siempre lo será, la producción de plusvalor, la obtención de ganancias. Mientras la decisión de qué se produce y cómo se lo produce sea prerrogativa de los dueños del capital, todo lo que sea rentable será producido, sin importar si es necesario o superfluo, beneficioso o dañino, sustentable o insostenible. Solo la socialización de los medios de producción y la democratización real de las decisiones sobre qué producir y cómo hacerlo puede darnos la posibilidad de que se produzca lo verdaderamente necesario, saludable y beneficioso para la mayoría; y que se recompongan los ciclos naturales de los que depende la vida humana, pero a los que la locura capitalista está destruyendo. Si queremos dejar a nuestros hijos un mundo habitable con un mínimo de dignidad, entonces deberemos hacer una revo- lución ecomunista. Si pretendemos que la Tierra nos siga cobijando, habrá que tomar el cielo por asalto.

domingo, 5 de julio de 2026

LAS PREGUNTAS COMO CAMINO


En filosofía son más esenciales las preguntas que las respuestas.
Karl Jaspers, filósofo y psiquiatra alemán  (1883 - 1969)

La pregunta es la forma suprema de sabiduria.
Martin Heidegger, filósofo alemán  (1889 - 1976)

Cuando hemos llegado a ser capaces de formular la pregunta es que la respuesta está cerca.
Ralph Waldo Emerson, filósofo estadounidense  (1803 - 1882)

Cambiar de respuesta es evolución. Cambiar de pregunta es revolución.
Jorge Wagensberg, físico, museologo y profesor español (1948 - 2018)

Ahora más que nunca: VERDAD

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