Maestro Mangiacaprini
lunes, 28 de marzo de 2022
Democracia…para el circo
Maestro Mangiacaprini
jueves, 10 de diciembre de 2020
El retorno de Esquilache. Los resabios despóticos de la gestión política de la pandemia
La historia de Leopoldo di Gregorio, marqués de Squilace, se reedita hoy ante nuestros ojos, aunque no sabríamos decir si es más cómica que más trágica. Dejémosla en tragicómica. El dichoso marqués, hábil y eficiente ministro de Carlos III, que reformó y saneó Madrid, dotándolo por primera vez de cloacas, alumbrado, pavimento y otros avances, no se contentó con esas reformas y para modernizar España -¿nos suena de algo?, ¿cuántas modernizaciones llevamos promovidas desde el poder?-, y quiso hacerlo hasta en el vestuario. Por razones prácticas -higiénicas, de orden público, etc.-, quiso imponer la capa corta y «con sombrero de tres picos o montera», prohibiendo la capa larga y el chambergo, «de forma que de ningún modo vayan embozados ni oculten el rostro», y así lo mandó cumplir bajos penas de multa y cárcel en un decreto de 10 de marzo de 1766 (¡qué ironía, pero nada que ver con un estado de alarma de 12 de marzo de 2020!).
A Esquilache no le faltaba razón ni buena voluntad en sus reformas, sin embargo, su manera de llevarlas a cabo sin contar con la opinión y la voluntad del pueblo se ganó el fracaso merecidamente, tanto más cuanto que la reacción del pueblo, que era víctima de una carestía y una miseria que se paliaban con medidas estéticas -otro paralelismo a tener en cuenta hoy-, se embozó tras un orgullo castizo en defensa de la propia libertad y dignidad.
En los tiempos del coronavirus volvemos a la mascarada y a la imposición descarada de medidas que encubren la ignorancia e impericia de un gobierno al que sobra autoritarismo y le falta ciencia. Esquilache era un déspota ilustrado y con su caída por el famoso motín del 23 al 25 de marzo de 1766 se perdió a un gran administrador, a cambio el pueblo amotinado puso algún límite al despotismo, a quien cantaba: «Yo el gran Leopoldo Primero / Marqués de Esquilache Augusto / rijo la España a mi gusto / y mando en Carlos III. / Hago todo lo que quiero. / Nada consulto ni informo / a capricho hago y reformo. / A los pueblos aniquilo / y el buen Carlos, mi pupilo / dice a todo: “Me conformo”».
Una copla que el pueblo podría cantar con más razón poniendo en lugar de Leopoldo al botarate de Sánchez, al fanfarrón de Iglesias y al indocumentado de Illa, quienes lucen sus resabios despóticos al tiempo que su ilustración brilla por su ausencia. Lo cual explica que lleguen tarde a todo, que desperdicien las ocasiones favorables y que impongan medidas como palos de ciegos.
Para muestra basta el lío de las mascarillas: primero innecesarias, después indispensables, antes de uso discrecional, ahora obligatorio, con una política que es el reverso de la de Esquilache: embozar a todo el mundo, al tiempo que se enmascaran las responsabilidades y su verdadera intención de recaudar un impuesto de lujo (IVA del 21%). Han conseguido tapar la boca a todo el mundo y llenar la calle de embozados sin causa ni razón. No negaremos la utilidad de la mascarilla donde y cuando existe riesgo: espacios cerrados, multitudes apretadas, transporte público, etc. Pero su uso superfluo, únicamente beneficia a algunos negocios privados que ya hacen su agosto, y al gobierno, al que se la acaba de arrancar la máscara. Esquilache no lo habría hecho, porque a su manera amaba al pueblo. Nuestros políticos, al revés, pretenden que el pueblo los ame, sin darse cuenta de que ellos sí se merecen un motín de verdad.
En aquel entonces un pueblo tradicionalista, castizo y pobre tuvo un arranque de dignidad, se le hincharon las narices embozadas, desafiaron al poder con valentía y exigieron la dimisión del poderoso marqués. En su segunda edición, por el contrario, el pueblo está ya modernizado, es progresista, pudiente y habla idiomas y, sin embargo, permite al poder traspasar todas las líneas rojas sin reacción alguna.
Un pueblo con dignidad, en estas condiciones, tiene todos los motivos para amotinarse como entonces, y también, como entonces, para poner como primer punto de sus reclamaciones las dimisiones que sean necesarias y que un gobierno con vergüenza debería haber provocado sin que nadie lo solicite. Y, en segundo lugar, exigir una verdadera dirección experta de la lucha contra la epidemia, por encima de los partidismos y la baja política, verdadero virus que infecta nuestro país sin vacuna a la vista.
domingo, 23 de agosto de 2020
El Hecho Diferencial Autonómico o algo menos…
Vaya por delante que me parece sabía, justa, eficiente y respetuosa con la dignidad de la persona humana la enseñanza eclesial del principio de subsidiaridad, que afirma que lo que puede hacer, solucionar una persona o un grupo pequeño no lo debe realizar una instancia superior. Este principio equivale a la Autogestión. Significa, por ejemplo, que se está a favor de la autonomía de las familias a la hora de gestionar el tipo de educación para sus hijos y la de los colegios frente al Ministerio de Educación, o de los Municipios ante las Autonomías.
La insistente reiteración en el Hecho Diferencial no se corresponde realmente con la realidad como intentaremos mostrar a continuación, pero sí que encierra más bien un egoísmo corporativista oligárquico para perpetuar el histórico y denigrado caciquismo de siglos pasados.
La pandemia del Covid 19 nos ha descubierto que las residencias de mayores y discapacitados, que son competencia de las Autonomías, están en muchos casos en manos de Multinacionales, sin distinción de nacionalidades históricas o no, gobernadas por PP o PSOE (con Podemos), o PNV, o Catalanistas, como vemos a modo de ejemplo:
-DomusVi (capital francés e inglés) que tiene 198 centros y 25.000 plazas presente en las 17 autonomías.
-CLECE (de la constructora ACS de la que el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, posee el 12,52% de la propiedad), gestiona 145 Residencias, 92 Centros de Día y unas 17.000 plazas presente en todas las Comunidades Autónomas menos Galicia, Asturias y Navarra.
-VITALIA HOME: 3 Sociedades Limitadas con sede en Jersey son sus accionistas principales con casi el 25% de su capital cada una. Posee 51 residencias y casi 8.000 plazas en 8 comunidades.
-Ballesol S.A. Los 3 dueños de la aseguradora Santa Lucía tienen sobre el 67% del capital y son de los cien españoles más ricos. Poseen 46 Residencias en 12 autonomías y más de 7.300 camas.
-AMAVIR: 41 residencias (de la familia Mulliez, 5ª fortuna de Francia con un patrimonio de 32.000 millones €), presente en siete comunidades. Gestiona 6.223 plazas.
Otras multinacionales: Colisée (50), Orpea (49), Sanitas Mayores (47)...
Las empresas que gestionan la basura de las ciudades son de multinacionales de la construcción como ACS (Urbaser), FCC (de las hermanas Koploviz) etc. Un municipio gobernado por el BNG le otorgó la recogida de la basura a la multinacional FCC con sede en Madrid encareciendo el coste un 50%
O la Gestión del agua que la multinacional española FCC Aqualia S.A. lleva en unos 500 municipios (incluidas 9 capitales de provincia y ciudades importantes como Vigo, Alcalá de Henares, Jerez de la Frontera, Mérida, Alcoi, LLoret de Mar. Ponferrada, Medina del Campo…).
En cuanto a compras, vemos que prácticamente en todas las autonomías tienen Zara, El Corte Inglés… visten el mismo tipo de vaqueros… compran los muebles “de la república independiente de tu casa” (Ikea, fundada en Suecia en 1943), que está asentada en más de 12 comunidades autónomas.
En alimentación todas las autonomías tienen un porcentaje importante en productos de Unilever, Nestlé, Gallina Blanca… o tiendas de Carrefour, Mercadona, Eroski, Alcampo…
Si miramos en lo que se bebe, pues prácticamente lo mismo en los diversos lugares y seguro que uno apuesta a ganador de que en ningún bar o tienda de bebidas faltará la consabida Coca-Cola o Pepsi.
Cuando analizamos los equipos de fútbol de la tribu (ciudad), se ve que casi ningún jugador es nativo. Pertenecen a 10 o 15 naciones, son vestidos por una multinacional de USA (Nike) o Alemania (Adidas, Puma) que fabrican la ropa en el Tercer Mundo (Asia…) y las letras que llevan en las camisetas se refieren a empresas asentadas en Japón, Emiratos Árabes…
La base cultural de películas, series, músicas resulta ser exactamente la misma, con idioma distinto algunas veces. Los modos de vida y diversión también son intercambiables.
Al final, lo que termina diferenciando a las autonomías es el nombre del “cacique” correspondiente, pero frecuentemente no tanto la manera de ejercer el poder. Con eses “jefes” se genera una oligarquía que vive a cuenta de los empobrecidos aparentando ser sus benefactores.
¡¡Cuanto se necesita que ejerzamos nuestra libertad y responsabilidad en la consecución del Bien Común para todos!! ¡¡Ser protagonistas y gestionar lo que nos atañe con responsabilidad hacia todos!!
Ahora más que nunca: Democracia real
Antón Negro
miércoles, 15 de julio de 2020
Estado Aconfesional-Laico y Nacionalismo
lunes, 6 de julio de 2020
Estado Aconfesional/Laico y Religión
En los medios de comunicación nos encontramos, a veces, con algunos políticos que anuncian que no asistirán a una celebración religiosa porque España es un Estado Aconfesional. También hay “opinadores” profesionales que sostienen la misma postura. Pero estas actitudes no tienen fundamento en un Estado Democrático.
S. A. Tocarev en su libro de “Historia de las Religiones” editado en la URSS, que en España publicó la editorial comunista Akal (1979), escribe en una nota del autor al comienzo de la obra:
“Educar al hombre sobre la base de las concepciones materialistas científicas es una de las más importantes tareas ideológicas que debemos realizar durante el período de edificación del comunismo. El programa del PCUS señala la necesidad de ‘realizar sistemáticamente una amplia propaganda científica ateísta, explicar pacientemente la endeblez de las creencias religiosas’. Resulta imposible llevar a cabo la propaganda ateísta científica si no se conocen a fondo y seriamente las religiones pasadas y actuales de los diferentes pueblos”.
En un partido de tenis por televisión hay un detalle que casi nunca falla para conocer la procedencia de los/las tenistas, y es que los que son naturales de los países excomunistas llevan generalmente colgada del cuello una cruz. Esto sería la constatación de que la educación estatal atea y (pseudo)científica fue un completo fracaso. ¿Tienen en cuenta esta realidad objetiva los que aquí pretenden hacer lo mismo?
Si un ayuntamiento Español crea una Oficina Municipal para apostatar de la Religión Católica está yendo contra lo que es un Estado Laico o Aconfesional. Además convierte una institución del Estado (el Ayuntamiento) en confesante en temática religiosa, y en militante anticatólica, o contra otro grupo religioso si se diese el caso. No respeta una libertad fundamental de los ciudadanos.
Un Estado Aconfesional o Laico debe respetar las creencias religiosas de sus ciudadanos. No sólo respetarlas sino también facilitar que las puedan practicar tanto personal como institucionalmente, pues forman parte de los Derechos Humanos proclamados por la ONU (10-XII-1948) como vemos en el artículo 18. “Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión. Este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia”.
¿Tendrá alguien dudas acerca de que un Estado Aconfesional y Laico debe promover el ejercicio de todos los Derechos Humanos? Supongo que no, por tanto, un Estado Democrático y Laico tiene la obligación de favorecer la práctica religiosa de los creyentes, al igual que tutelar los derechos de los agnósticos y ateos. De lo contrario estaría posicionándose contra las Convenciones Internacionales de Derechos Humanos y limitando las libertades humanas más fundamentales
Una de las definiciones más clara y breve de la libertad religiosa la encontré en Benedicto XVI en su Mensaje de la Paz para el 1 de enero de 2011: “La libertad religiosa significa también, en este sentido, una conquista de progreso político y jurídico. Es un bien esencial: toda persona ha de poder ejercer libremente el derecho a profesar y manifestar, individualmente o comunitariamente, la propia religión o fe, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, las publicaciones, el culto o la observancia de los ritos. No debería haber obstáculos si quisiera adherirse eventualmente a otra religión, o no profesar ninguna” (nº 5)
Supongo que nadie pondrá en cuestión que una autoridad política tiene libertad para ser de una religión y practicarla, o no ser de ninguna ¡Faltaría más! Pero en relación al tema inicial la conclusión no puede ser otra que: La asistencia de una autoridad a una celebración religiosa, en caso de no ser él creyente de esa religión o de ninguna, expresa el respeto y el apoyo a unos ciudadanos en el ejercicio legítimo de sus derechos, que todo Estado Democrático (Aconfesional y Laico) debe respetar y promover. Es más, en algunas circunstancias para una autoridad es incluso una obligación moral ineludible su asistencia, que difícilmente podría delegar en otra persona.
Ahora más que nunca: Democracia Real
Antón Negro
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Juan Gérvas , médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España. Exprofesor de salud pública, universidad Jonhs Hopkins, Estados U...
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Juan Gérvas (Doctor en Medicina, médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España, exprofesor de salud pública, Universidad Johns...





