Mostrando entradas con la etiqueta MATERNIDAD. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MATERNIDAD. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de agosto de 2026

La madre que caminó doce kilómetros con su pequeña en el ataud


Datos históricos/facebook

El ataúd era tan pequeño que una mujer podía sostenerlo entre los brazos. Lo que pesaba no era la madera, sino todo lo que la pobreza había obligado a hacer para conseguirlo.
En marzo de 1966, una niña de dos años murió atropellada por un vehículo en Ciudad de México. Después de la autopsia, su madre acudió a retirar el cuerpo, pero antes debía presentar un féretro. No tenía dinero para comprarlo.
Salió de la morgue y pidió ayuda. Su llanto atrajo a varias personas, que reunieron pequeñas cantidades hasta completar el costo de un ataúd blanco. El fabricante también redujo el precio. Aquella colecta permitió que la niña pudiera ser entregada a su madre.
El dinero, sin embargo, se había agotado.
Sin recursos para pagar un vehículo, la mujer emprendió a pie el camino de regreso. Llevaba el féretro apoyado contra el pecho mientras atravesaba calles llenas de peatones, comercios y automóviles. El recorrido se prolongó durante varios kilómetros.
Enrique Metinides la acompañó durante parte del trayecto.
Para entonces ya era uno de los fotógrafos más experimentados de la nota roja mexicana. Había recorrido durante años accidentes, incendios, derrumbes y escenas criminales junto a los servicios de emergencia. Aunque sus periódicos buscaban imágenes impactantes, él con frecuencia apartaba la cámara del cadáver y observaba a quienes permanecían alrededor: familiares, rescatistas, curiosos y personas sorprendidas por una tragedia ajena.
Con aquella madre realizó una secuencia de fotografías en blanco y negro. La imagen más conocida la muestra de espaldas, sosteniendo el ataúd mientras la ciudad continúa a su alrededor. No fue una escena preparada. Era la continuación de una muerte que ya había ocurrido y de una despedida que todavía no podía comenzar.
Los nombres de la mujer y de la niña no quedaron asociados públicamente a la fotografía. El archivo conservó la fecha, la edad de la pequeña y las circunstancias generales, pero no las identidades de quienes cargaron con la historia.
Metinides había fotografiado numerosos cuerpos. Aquella vez documentó algo menos visible: la distancia que puede existir entre perder a una hija y disponer de los medios necesarios para enterrarla.
Un grupo de desconocidos consiguió pagar el pequeño ataúd. Después, la madre tuvo que cargarlo a través de la ciudad.

viernes, 1 de mayo de 2026

MATERFIESTO: política disruptiva con voz de madre, de Isabel Salas

Ibone Olza

En estos tiempos absurdamente polarizados, decir que ser madre no es lo mismo que ser padre puede ser motivo de cancelación. Igual que afirmar que, si el cerebro de las mujeres se transforma durante la gestación, es para que podamos AMAR a nuestras criaturas, un amor que es sinónimo de protección, de desear y procurar que esa hijo o hija que habitó nuestro cuerpo y salió de nuestro vientre viva y nos sobreviva. Hay toda una biología, evolucionada y perfeccionada a lo largo de millones de años que sostiene estos procesos, pero cuando la señalamos nos tachan de esencialistas.  Maternamos con y desde el cuerpo, pero socialmente se sigue intentando minimizar, cuando no ocultar o negar, la fuerza y la potencia de toda esa biología mamífera y transformadora.

En este contexto, este Materfiesto parido por una madre me ha parecido tan necesario como contundente. Un libro breve, bien escrito, que resume, explica y sintetiza como se construye el patriarcado, los mandatos que siguen gobernando el mundo, y ofrece soluciones para, poco a poco, ir desmontando el patriarcado. Brillante, claro y directo.

La autora es una madre y escritora, Isabel Salas, que tuvo que salir huyendo cuando la justicia patriarcal intentó arrebatarle la custodia de sus hijas. Sabe bien de lo que habla.  Desde ese lugar, ofrece una propuesta para el debate y la política, una propuesta de “ley de Protección del Vínculo Filio-Materno que reconozca la jurisdicción materna como ámbito vital prioritario y establezca límites claros a la intervención institucional en esa unidad originaria”.
El capítulo que más me ha gustado ha sido el dirigido al padre amoroso (el 10) dónde señala claves que me parecen fundamentales:

“un padre que ama de verdad no busca autoridad, construye cuidado. Y eso no se mide en visitas, sentencias ni cuotas”… Sabe que la madre es el centro de la vida del hijo, sobre todo en los primeros años, y esto no le molesta ni le causa celos o inseguridades. No lo vive como pérdida. No necesita desplazar para pertenecer. Sabe que su momento llegará más adelante, cuando el hijo busque un horizonte más allá del regazo. Y entonces él está. Se ubica desde otro lugar: el del acompañamiento real. Sin ego. Sin planillas…El padre amoroso no invade la jurisdicción materna. La sostiene. La fortalece. La honra».

Os dejo algunas frases más, y os recomiendo muchísima su lectura. (Aquí se puede adquirir si estás en España)

La maternidad no se otorga: se encarna. Y cada hijo necesita a su madre más que la madre a él.

El vinculo materno-filial es jurisdicción vital porque asegura la vida del niño, no porque satisfaga a la madre.

La madre es custodia, no propietaria.

Cualquier mujer tiene el privilegio de poder ser madre, pero el hijo tiene la necesidad de su madre: la necesidad de permanecer con quien lo gestó y  quien conoce desde antes del nacimiento.

No se puede hablar de liberación sin hablar de maternidad, la autonomía materna es un eje político…

La persecución de quienes defienden el vinculo materno filiar, en realidad, es una persecución contra la infancia.

Lo que se juega es la existencia misma de la maternidad como vinculo humano no sustituible para los niños y niñas de un futuro próximo.

VICTORIA judicial histórica contra el loby sionista en España

Jasiel Paris @jasielparis -SEGUNDA querella inadmitida a ACOM, tras la de Antonio Maestre. En este caso especialmente humillante: se la tumb...