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sábado, 8 de agosto de 2026

Los españoles, campeones del Mundial ante Ceuta


Alberto Pardos

El domingo 19 de julio, nuestra selección masculina de fútbol se proclamó campeona del mundo gracias a un alarde de buen juego, compañerismo y saber sortear las provocaciones y el juego sucio (permitido por los árbitros-FIFA) de la selección argentina (que había ganado limpiamente a Inglaterra). Hoy nuestro país está torpemente dividido por la cuestión de Ceuta.

La crisis de Ceuta es un asunto complejo por lo que a menudo se cae en análisis parciales y sesgados según nuestras sensibilidades cognitivas y preferencias políticas. Hay personas que ponen el foco en la inmigración, otras personas tratan de ver cuestiones geoestratégicas, pero la mayoría se queda en la instrumentalización político-partidista: cada partido utiliza lo sucedido para justificar su ideología y sus propuestas electorales (también Meloni y Trump). Pero la crisis de Ceuta, al igual que el mundial de fútbol, requiere generosidad interpretativa y un diálogo respetuoso transversal para beneficio de la sociedad española y los distintos actores implicados.

Vivimos tiempos convulsos en los que cambian las alianzas y los estrechos de Ormuz, Malaca, Bab el-Madeb, Bósforo y por supuesto Gibraltar adquieren un enorme interés económico y geoestratégico.

EEUU, nuestro tradicional “socio-protector” europeo, convertido en extorsionador, ha establecido nuevas alianzas con el proyecto de Gran Israel y con el Gran Marruecos moviendo hilos y alterando la legalidad internacional de manera más o menos explícita.

La crisis de Ceuta tiene una dimensión geoestratégica anunciada por el senado estadounidense que en abril de 2026 aprobó reconocer a Ceuta y Melilla como territorios de Marruecos.

La crisis presenta una dimensión humanitaria ya que las mayoría de las personas que entraron a Ceuta son gente pobre que han sido instrumentalizados por el gobierno sátrapa de Mohamed VI a quién no ha preocupado la muerte de un centenar de personas. Pero también entraron agentes de inteligencia marroquíes, algunos yihadistas y muchísimos menores no acompañados.

La derecha de España y del mundo se han apresurado a culpar a las políticas de Sánchez como responsables de una crisis estrictamente migratoria. Israel y sus tentáculos han señalado que esto era un castigo por la actitud de España frente al genocidio sionista en Gaza y los abusos en Cisjordania, Líbano, Siria... El propio Trump había amenazado con reprimendas a la díscola España por no apoyar sus planes en Irán y por gastar poco en sus empresas de armas y para ello había utilizado el ejemplo de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, que por cierto nos fueron arrebatadas por EEUU antes de que gobernara Sánchez.

La población ceutí, cohesionada por una cultura de respeto entre diversas procedencias y religiones, se organizó para proteger sus espacios, cerrando tiendas y negocios entretanto recibían la necesaria seguridad por parte de las desbordadas fuerzas de seguridad del estado. No faltó la solidaridad con las personas que llegaron, ni los aprovechados que les cobraban grandes sumas por dormir en garajes...

Los medios se apresuraron a comunicarnos que la crisis se había “solucionado” con el cierre del espacio Schengen y el apoyo de la traidora y corrupta Ursula von der Leyen que ha felicitado a Sánchez prometiendo más dinero para que Marruecos "siga protegiendo eficazmente” nuestras fronteras... de sí mismo. ¿se ve la jugada maestra?

Todos los partidos parecen haber ganado con este incidente, pero está muy lejos de haberse resuelto como pretende el gobierno. Los medios marroquíes señalaron que ya se había llegado a un acuerdo de cesión a medio plazo, algo que conoceremos cuando sea inevitable y en cualquier caso, la dinámica de corrupción entre Marruecos y la UE, incluyendo políticos españoles de todos los partidos y grandes empresas, continuará para perjuicio de la sociedad española y sobretodo de la comunidad ceutí.

La buena noticia es que al igual que en el mundial de fútbol la derecha patriota y la izquierda inclusiva se alegraron por el triunfo de nuestra selección, ahora podemos hacer algo juntos frente a un claro enemigo exterior que el gobierno insiste en vendernos como "socio estratégico fiable" y un enemigo interior que es la corrupción y la falta de diálogo respecto a la inmigración y la seguridad.

Las fronteras de los países pueden ser coladeros o murallas, pero también pueden ser membranas inteligentes como las de las células, que dejan pasar los nutrientes pero impiden el paso excesivo de productos tóxicos que pudieran matar a la célula y dañar al organismo.

Las posiciones criminalizadoras de la inmigración, al igual que las buenistas (que defienden la entrada de todo el mundo sin ningún control ni consideración geoestratégica) debieran dar paso a una actividad de diálogo virtuoso e inteligente más allá de eslóganes polarizadores que favorecen el estado actual de corrupción en contra de los intereses de la sociedad. La división de la ciudadanía es un aliciente buscado por nuestros enemigos en la que no hace falta que caigamos. Según una encuesta, el 89% de los españoles considera que el gobierno de Marruecos ha estado implicado en este incidente y seguro que un porcentaje mayor está en contra de que sus acciones de cabildeo agresivo le sirvan para quedarse con la final del mundial de futbol de 2030. La gente sensata no desea una guerra con sus vecinos, pero tampoco la intimidación continua o el saqueo. Si aceptamos que hacen falta emigrantes para algunos trabajos, es menos problemático que vengan de Iberoamérica, de la República Saharaui o de Argelia que de Marruecos porque en caso de conflicto abierto, los marroquís serán instrumentalizados por su tiránico gobierno que los controla dentro y fuera de su país. Si queremos cultivar la buena vecindad, no hace falta que sigamos financiando proyectos que nos hacen la competencia, podríamos favorecer la cultura y los valores democráticos...
La dinámica de partidos es muy compleja y está muy condicionada por la injerencia desde fuera de nuestro país: EEUU, UE, Israel, Marruecos, BlackRock,... y desde dentro (empresas españolas que operan en Marruecos) pero la sociedad civil no recibe ni sobornos ni amenazas y podría ejercer una presión efectiva hacia nuestros políticos y empresarios para que no se desvíen del interés general.

Así es que esta crisis es una oportunidad para superar contradicciones y que las personas de izquierda hablen con las personas de derecha sobre convivencia, seguridad y prosperidad compartida frente a la amenaza del expansionismo marroquí y de la dejadez y corrupción.
¡No dejemos pasar esta oportunidad!
¿Qué propones para avanzar en ese diálogo transversal?
Agradezco tus propuestas y comentarios






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martes, 5 de mayo de 2020

Desobediencia y amor (2)




Ahora, cuando la mentira se ha convertido en un elemento imprescindible del poder político y mediático, no hay más remedio que desobedecer.

La organización de la mentira es un crimen y la coartada para nuevos crímenes. Una mentira normalmente necesita de otra mayor para ocultarse y esta a su vez otra, formando una espirar de mentiras a las que podemos acostumbrarnos hasta acabar asumiendo esa lógica como algo normal. No creo que a nadie le guste que le mientan pero, a fuerza de escuchar mentiras, podemos acabar eligiendo entre todas aquella que agrada a nuestros oídos o que ofrece algún consuelo a nuestras almas; podemos adoptarla como un mal menor una vez hemos desistido de buscar la verdad.

La sentencia de Jesús “la verdad os hará libres” es posiblemente una de las expresiones más acabadas para explicar el sentido de una revolución más que necesaria. Una revolución que está en marcha en alguna medida, cada vez que buscamos la verdad, que exigimos que se nos diga la verdad, que no aceptamos las mentiras que nos consuelan. Todo eso exige pequeñas o grandes desobediencias conscientes. Buscar la verdad, tal como está planteado el mundo, es un imperativo inexcusable para avanzar en nuestra libertad y será la fuente permanente de nuestra desobediencia.

La desobediencia deviene así en una acción que devuelve a la política su sentido más profundo, que le ofrece la posibilidad de ser de nuevo lo que debe ser, ya que rescata su vocación esencial de servir al bien común. No olvidemos que todas las mentiras pretenden servir al “bien” particular. Eso lo aprendimos y lo practicamos muchos desde pequeños. Las consecuencias de ello las podemos valorar cabalmente ahora como adultos.

Es urgente desobedecer a las mentiras, llamadas también medias verdades, que nos lanzan como redes muchos medios de comunicación:
  • Desobedecer a la polarización creciente de nuestro país que lleva a muchos a posicionarse a izquierda o a derecha, lo que implica fundamentalmente atacar las mentiras del bando opuesto sin caer en la cuenta de que las más graves son las del propio bando ya que es a este al que le otorgamos nuestra confianza. (Amicus Plato,sed magis amica veritas).
  • Desobedecer no aceptando el infantil “y tú más” que inunda las tertulias políticas y los parlamentos. Deberían saltar todas las alertas ante la evidencia del escaso valor de la verdad en la esfera política y mediática, ya que se considera implícitamente que la mentira de uno valida las de otro. Importa la dimensión, no el hecho.
  • Desobedecer a los intentos de reducción de la política a eslóganes publicitarios.
  • Desobedecer a la vivencia puramente sentimental de la política.
  • Desobedecer a la manipulación obscena de las luchas sociales en su intento de apropiación por parte del poder. La historia evidencia que sus grandes hallazgos fueron alcanzados precisamente en su confrontación con el poder.
  • Desobedecer a la sobreinformación que nada tiene que ver con el conocimiento.
En este contexto, el diálogo para buscar la verdad, con los que piensan como yo y sobre todo con los que no piensan como yo, constituye ya una forma de desobediencia. Ese diálogo, como todos los diálogos que se esfuerzan en ser honestos, conducirá a propuestas de acción que, al igual que ha sucedido en otros momentos de la historia, redundarán en nuevos espacios de libertad.

Seguiremos.

Moisés Mato.
Ahora más que nunca Noviolencia

Desobediencia y amor (1): 
https://ahoramqnunca.blogspot.com/2020/04/desobediencia-y-amor-1.html




miércoles, 22 de abril de 2020

LA POLARIZACIÓN COMO ARMA DE DESTRUCCIÓN MASIVA




Desde Sócrates en adelante la búsqueda de la verdad ha sido una exigencia moral de todos aquellos que aspiraban a la libertad. No es casual que los que han querido controlar y dominar a los pueblos, frecuentemente, hayan impuesto “su verdad” a sangre y fuego. La libertad, como es lógico, se suele llevar mal con el poder establecido. Con el tiempo se han desarrollado sistemas cada vez más sutiles de manipulación, capaces de persuadir e inclinar las conciencias, sin necesidad de utilizar la fuerza.

Hoy, la polarización juega un papel fundamental en esa estrategia diabólica. Las redes sociales, que sugerían nuevas formas de democratización de la información, también se han convertido en presa fácil de este virus sumamente contagioso. La polarización es un ataque en toda regla al diálogo y como consecuencia neutraliza cualquier esfuerzo por buscar la verdad.

Si uno critica una propuesta de un partido de derechas, es atacado por reaccionario y si uno cree que el gobierno se equivoca en la gestión de la crisis del COVID 19 es que está de acuerdo con las políticas de privatización de la sanidad del PP, si uno opina X es facha y si opina Y es comunista. Si denuncias la mentira de uno te responden con las mentiras de sus oponentes políticos como si unas mentiras justificaran las otras. Todo es blanco o negro, sin matices.

A la sociedad la polarización no le viene nada bien, va contra el sentido común y contra la convivencia. Normalmente la polarización se activa de arriba abajo. En ella se sienten cómodos la mayoría de los partidos políticos y gran parte de las empresas de comunicación que llamamos medios de comunicación. Forma parte de su estrategia de poder.


Lo que no podemos hacer como sociedad es alimentar al monstruo. No podemos aceptar que la realidad tiene que ser blanca o negra. No podemos partir de la premisa de que no podemos acercar posturas. Es una tragedia conformarnos con ser una copia de los partidos políticos y los medios de comunicación. Nuestra libertad se juega precisamente en ese ejercicio, tan lógico y natural, de intentar comprender la verdad que hay en el que piensa diferente. Esa es la solidaridad más profunda que ha unido a los pueblos frente a las tiranías.

Ahora más que nunca: Promover el diálogo

Moisés Mato

lunes, 13 de abril de 2020

LAS PALABRAS NO SON SOLO PALABRAS



Estos días se repiten hasta la saciedad expresiones que aspiran a definir la realidad tan especial que estamos viviendo. Desde el presidente del gobierno, hasta un usuario de facebook, pasando por muchos contertulios televisivos, han repetido como si de un mantra se tratara, que los médicos son héroes, que estamos todos en el mismo barco y que hay que volver a la normalidad cuanto antes.

Las ideas tratan de convertirse en palabras y las palabras en acciones, decía Chesterton. De alguna forma las palabras que repetimos y consensuamos están marcando nuestro pensamiento y definirán nuestras acciones del futuro. Por eso conviene revisar nuestro lenguaje, reflexionar sobre el horizonte que nos plantea y hacernos conscientes del compromiso que entraña.

Es por ello, por lo que, en este momento donde muchas expresiones acaban siendo consignas que me atrevo a proponer algunos cambios:

Propongo que no llamemos HÉROES a los que hacen lo que deben.

No sea que pensemos que ser responsables, es una heroicidad y de esta forma, llegado el caso, podamos alegar que “no somos héroes”, cuando tengamos que admitir que “somos unos irresponsables”.

Propongo que no digamos “VAMOS TODOS EN EL MISMO BARCO”.

Más bien digamos que “estamos todos en el mismo mar”. Unos van en yate, otros van con potentes motores y otros con remos; algunos tienen velas, otros viajan en pateras y algunos van en flotadores; otros, a nado.

Propongo que no deseemos VOLVER A LA NORMALIDAD cuando controlemos al virus.

Deseemos, más bien, dadas las circunstancias, declararnos en alerta permanente hasta que lo normal sea el respeto a la dignidad de todos.


AhoraMQNunca: Promover el diálogo


Moisés Mato

¿Manifestaciones solidarias con Ceuta o precampaña electoral?

Jornaleras de Huelva en Lucha No te preocupas por lo tuyo, por los asuntos graves que ocurren en tu provincia, por la grave contaminación en...