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lunes, 13 de abril de 2026

CONSUMIDORES



La profesión se dejó de poner en el DNI a mediados de los 80 del siglo pasado, pues esta dejaba de ser fundamental para la inserción de la persona en la sociedad. Entonces se comenzaba a tener que realizar diversos trabajos durante la vida con frecuentes períodos de paro. Antes cada uno ocupaba un lugar en la sociedad desempeñando una profesión, era su aportación al común, lo que demandaba un sentido de profesionalidad, había motivos para exigirse a uno mismo y que te exigieran.

En enero de 2026 la UE firmó el acuerdo comercial con MERCOSUR y los medios anunciaban un mercado de más de 700 millones de “consumidores”, no decían de “trabajadores, profesionales, ciudadanos...”. En el pasado así se presentaron los acuerdos comerciales de la UE con otros países, o cuando se incorporaba a la UE un nuevo país se decía que sumaba consumidores al club europeo.

La economía actual necesita a la población más como consumidora que como productora de bienes. Esto se ve en hechos como:
-Dar a los jóvenes 400 € al cumplir 18 años para gastarlos en bienes culturales (en cultura de consumidor).
-Las ayudas a la juventud para viajar casi gratis por España y Europa.
-Viajes del INSERSO para jubilados con alojamiento en hoteles, balnearios... en temporada baja.
-“Vales” de compra organizados por ayuntamientos y asociaciones de comerciantes para comprar en ámbitos y tiempos determinados.
-Bonos turísticos que ponen en marcha las autonomías.
-Concursos de los medios de comunicación que incentivan el consumismo.

Todo ello con el fin de “adiestrar” en el consumismo y sostener negocios para incrementar la economía.

Tratar a la persona como consumidora es una primera agresión a su conciencia que le dificulta interrogarse sobre quién es y lo que está llamada a ser en diálogo con la sociedad, para que no reflexione sobre sus responsabilidades en la historia personal, familiar, social, política, económica y cultural. Paso a paso le dirigen la conciencia para que no sea protagonista de la historia en solidaridad, constructora de una sociedad más justa con sus semejantes, hacedora de puentes de colaboración con el próximo, pero sí sea un ser pasivo con más necesidades de consumo cada día. La publicidad le descubre nuevas “necesidades que no sabía que tenía”.

La cultura consumista provoca que el ser humano sea alienado (alien-ado, viva ajeno a sí mismo) y, por tanto, sea parte de una muchedumbre que se reúne en espectáculos de consumo masivo en el que crezca el ser manada, el gregarismo o en apariencia aislado pero atrapado “en las redes sociales” en el sentido más despersonalizado. Lo aleja de la reflexión y del diálogo en un compromiso político para conseguir el bien común.

El consumismo mira los seres humanos desde la perspectiva material y biológica. Cuando Viktor Frankl tenía 13 años su profesora de Historia Natural explicó en clase la tesis de que la vida de los seres vivos, incluidos los humanos, no era más que un proceso de “oxidación y combustión”. Él le preguntó con pasión: “entonces, ¿qué sentido tiene la vida humana?” En el evangelio la primera tentación que sufre Jesús de Nazaret en el desierto viene a ser la del consumismo, el materialismo, y la respuesta de Jesús es “no solo de pan vive el hombre”, pues este es un ser cultural, simbólico y espiritual.

La persona está llamada a trascenderse, a ser libre eligiendo entre las posibilidades existentes o creadas en cada momento y, por lo menos, puede decidir que postura existencial tomar ante lo que sucede inevitablemente. Las elecciones hechas pueden ser conscientes o inconscientes, rutinarias o pensadas, personales o de la masa, dialogadas o cerradas en uno mismo, las de menos coste o las que más humanicen, las de la propaganda y medios de comunicación o de la propia conciencia en busca de la verdad.

No es bueno admitir la degradación de ser considerados consumidores cerrados en lo material y zoológico. Seamos personas de conciencia corresponsables del destino de la sociedad y creadoras de justicia, paz y solidaridad, las que hacen que la sociedad cada día sea más humanizada y fraternal a imagen del Dios Trinitario, Comunidad en perfecta solidaridad.

La dignidad personal nos llama a vivir con responsabilidad y libertad ante la propia conciencia, los demás, la historia y Dios. Necesitamos recursos para vivir, pero lo que define la persona no son los bienes materiales consumidos, sino su actitud existencial y los valores que asume en su vida diaria.

Ahora más que nunca: SER PERSONA

Antón Negro



lunes, 2 de marzo de 2026

VIVIR 150 AÑOS

De vez en cuando los medios de comunicación proclaman que la ciencia va a hacer que las personas vivamos muchos años y felices, incluso que evitará la muerte y será la salvación de los humanos. A primeros de febrero entrevistaban al experto en longevidad, José Póveda, y afirmaba que íbamos a vivir 150 años siendo jóvenes siempre y sin enfermedades...

Estas afirmaciones son miopes ya que aíslan la vida de las personas de toda la problemática social, en concreto de las realidades del poder y de las diferencias económicas, del contexto ecológico de la naturaleza y, por supuesto, de si la vida humana merece la pena ser vivida o no para cada persona. Esto supone prescindir del complejo mundo de la realidad humana con sus diversas dimensiones existenciales.

Cuando escucho estos mensajes tan optimistas me vienen a la mente cuestiones serias cómo: ¿tendríamos que aguantar a dictadores, que murieron en la cama, como Franco otros 67 años, Stalin 74, hasta que cumplieran los 150? Eso sería poco esperanzador. Si uno padece depresión, ¿tendría que vivir con ella más de cien años? El problema de la vida humana y del sufrimiento inevitable es encontrarle un sentido, descubrir la misión que tenemos en la vida y que eso nos ayude a vivir, aprender, mejorar y ayudar a los demás.

Es muy viejo el mito de “comprar” vivir siempre. Recordemos uno de los personajes culturales-literarios claves de la historia europea, FAUSTO, que mediante un pacto con el diablo va a conseguir la eterna juventud, y así llegar a la felicidad por la alianza con el mal en vez de la fidelidad a Dios, antepone el materialismo en esta vida frente a la vida espiritual que continua después. A este personaje junto con D. Quijote, Hammlet y D. Juan les dedica un capítulo J.A. Jáuregui en el libro, “Europa tema y variaciones”.

En la Biblia, libro básico de la cultura europea, en el capítulo 5 del Génesis aparecen 10 patriarcas antediluvianos que duraron entre 365 y 969 años de vida. Cierto que ese número de años es simbólico y representa que a más años vividos más unión con Dios, más allegados a Dios.

El problema para la persona no radica en que la muerte no crea interrogantes si sucede cuando se tienen 80, 110, 150, o más años. Los interrogantes son los mismos que con 60, 40 ó 20 años. La pregunta es: ¿qué le sucede a la persona después? ¿Se desaparece siendo la vida un paréntesis breve entre nada y nada? ¿O con el Descanse En Paz (DEP) se va a la casa de Dios Padre a una plenitud amorosa?

Por otra parte, no podemos evitar preguntarnos: ¿Qué pasaría si no hubiera muerte? Esta posibilidad vital nos llevaría probablemente a no vivir, pues todo se podría posponer, dejar para el día de mañana, no se cumpliría la tarea única y específica que cada quién tiene en la vida para los años que viva y acoja en libertad, pues el ejercicio de ésta supone decir no a las otras posibilidades.

Por eso es de vital importancia descubrir la misión, vocación, a la que el Señor nos llama en la vida y realizarla en todo momento. No olvidemos la máxima clásica de “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”. La vida nos demanda una respuesta personal ante las situaciones que nos acontecen. Responder adecuadamente es vivir haciendo que nuestra vida sea fecunda, cumplir nuestra tarea al tiempo que no les fallamos a las personas de nuestro alrededor.

La huella en la vida social e histórica no depende de cuantos años se viva, pues como apunta el libro de la Sabiduría (4,7-9): “El justo, aunque muera prematuramente, halla el descanso. La ancianidad venerable no es la de los muchos días ni se mide por número de años; la verdadera canicie para el hombre es la prudencia, y la edad provecta, una vida inmaculada”.

Jesús de Nazaret solo vivió 33 años y es quien fue más decisivo en la historia de la humanidad, pues relatamos la historia con AC (Antes de Cristo) y DC (Después de Cristo). Aunque para ser más exactos sigue siendo el más decisivo hoy según confiesan sus seguidores, pues consagran su vida a vivir en unión con Cristo, prefiriendo la muerte antes que romper la unión con Él. También tiene influencia en ámbitos de otras religiones y de no creyentes, pues es un patrimonio de la humanidad.

Lo realmente importante es intentar llevar una vida verdaderamente humana, justa, honesta... y para eso es una alegría contar con la ayuda y la Gracia de Cristo.

Ahora más que nunca:  JUSTICIA

Antón Negro

domingo, 15 de febrero de 2026

INDIVIDUO VERSUS PERSONA

La sociedad de consumo promueve reiteradamente el individualismo y, por tanto, que las personas no se agrupen en organizaciones de cooperación, pero sí en agrupaciones de consumo masivo en el que no piensen ni se comuniquen entre sí de manera humanizadora.

Lo frecuente es que no se hable de personas y grupos comunitarios, pero sí se hable de individuos y masas, colegas, camaradas, colectivos, espectadores, fans..., con lo que se cultiva ser gregarios. La palabra INDIVIDUO significa lo que no se puede dividir, que es indivisible, con lo que se prescinde de la naturaleza social que tiene la persona y que la define bien la Gaudium et Spes (nº 12): “Dios no creó el hombre en solitario. Desde el principio los hizo hombre y mujer (Gn 1, 27). Esta sociedad de hombre y mujer es la expresión primera de la comunión entre personas humanas. El hombre es, en efecto, por su íntima naturaleza, un ser social, y no puede vivir ni desplegar sus cualidades sin relacionarse con los demás”.

Los planes educativos potencian el individualismo y tienen de base la idea de que este aumenta la libertad de la persona frente a los demás, percibidos como amenaza (competitividad). Incluso en ambientes creyentes se ha afirmado “cada uno en su casa y Dios en la de todos”, lo que se opone a las enseñanzas de Jesús de que no se puede amar a Dios si no se ama y acoge a las personas.

El individualismo en los planes educativos lleva a que se explique la teoría de la evolución solo desde Darwin, “El origen de las especies”, y que se ignore la teoría de Kropotkin, “El apoyo mutuo”, y sus seguidores. Por ejemplo se ignora las teorías de Peter Wohlleben, autor de “La venida secreta de los árboles”, sobre la cooperación en el bosque. Así de su entrevista en La Vanguardia (18/11/2017) cito: “Los (árboles) adultos forman ese espeso techo sobre el bosque y solo dejan pasar un tres por ciento de luz para que los pequeños no crezcan demasiado rápido, es lo que los expertos forestales desde hace generaciones llaman educación... Mediante sustancias odoríferas se comunican. Cuando se aproxima un peligro, la acacia avisa a sus congéneres emitiendo etileno, un gas de aviso... envían avisos mediante señales eléctricas a través de las raíces y de las redes de hongos, que son como nuestro sistema nervioso”.

No hay vida humana sin socialización. Además de ser engendrados biológicamente, tenemos que ser engendrados socialmente para aprender a hablar, a comunicarnos, a usar un montón de utensilios y herramientas, aprender idiomas, pertenecer a grupos sociales que nos facilitan comunicarnos, pensar, investigar, sanar, tener cultura y conocimientos... Así escribe el paleontólogo Yves Copens del grupo descubridor de Lucy: “Si uno de nuestros pequeños creciera al margen de la sociedad, quedaría inerme, ni siquiera conseguiría caminar sobre sus patas posteriores, no aprendería nada. Fue necesaria toda la evolución del universo, de la vida y del hombre para que pudiéramos adquirir esta frágil libertad que hoy nos concede la dignidad y la responsabilidad que tenemos”.

No nos humanizamos por el aislamiento, sino por el encuentro, la escucha, el diálogo, el intercambio cultural con los demás, bien sea directamente, bien sea a través de sus diversas producciones culturales. Luego viene nuestro trabajo específico humano de asimilación y reflexión sobre lo recibido y lo vivido en el camino de la vida con los hermanos.

Las capacidades humanas van más allá de lo que ahora ya hemos alcanzado. El camino de humanización parte de servir a los demás según la máxima de Jesús “Mayor felicidad hay en dar que en recibir” (Hech. 20,35). Tesis que de otro modo corrobora el Antropólogo Social Marcel Maus con su escrito El ensayo sobre el don, en base a los estudios etnográficos de Malinowski en la Polinesia, donde constata que hay un primer deber de dar, en segundo lugar de recibir y en tercero de devolver.

La realidad de que el individualismo no nos lleva a ser más humanos se nos revela en el Dios que es Trinidad según enseña la fe cristiana. Dios es familia en plena comunión que nos crea a su imagen y semejanza, nos llaman a caminar en la solidaridad. Recordemos las enseñanzas de Jesús de Nazaret como: “Amaos unos a otros como yo os amé”, o, “sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto”. En el diálogo con el joven rico cuando éste afirma que los mandamientos ya los cumple... le presenta otra meta, “ve y vende lo que tienes, dáselo a los pobres y luego ven y sígueme”.

Ahora más que nunca: SOLIDARIDAD

Antón Negro (sacerdote y sociólogo)

lunes, 26 de enero de 2026

A VUELTAS CON EL TIEMPO

Muchos consideran que los mitos son un hecho del pasado de la humanidad, que no tienen cabida en estos “tiempos”, pero no es así pues los mitos son realidades actuales y no me refiero solo a figuras de gran trascendencia pública, porque el pensamiento mítico es una forma de conocimiento, de comunicación y de enfrentar esa realidad que llamamos “tiempo”.

A veces pregunto cuándo comienza el año y la respuesta común es el 1 de enero. También responden así los estudiantes, pero para ellos el año (curso) empieza en septiembre y finaliza en julio. Lo mismo sucede para los jugadores de deportes populares como el fútbol, baloncesto... mientras que para pilotos, atletas, tenistas... comienza en enero. Para los romanos el año comenzaba en marzo y finalizaba en febrero, de ahí que el séptimo, octavo, noveno y décimo mes sean septiembre, octubre, noviembre y diciembre. A los que eran quinto y sexto mes dos emperadores les cambiaron el nombre y le añadieron un día que quitaron al último mes, que quedó en 28, y así promovieron el llamado culto a la personalidad; se deduce que eran Julio César y Octavio Augusto. Para los judíos el año comienza en primavera con el mes de Nisán y el día 14 (luna llena) celebran la Pascua como vemos en el libro del Éxodo cap. 12, versículos 1 al 11.

Si le preguntamos por el comienzo del año a un musulmán devoto responderá que comienza con el mes de Muharram, que no tiene correspondencia exacta con ninguno de nuestros meses, pues su calendario consta de 12 meses lunares y, por tanto, su año dura unos 354 o 355 días (cada 33 años musulmanes se corresponde con 32 gregorianos). Así su famoso mes del Ramadán, el noveno, va rotando poco a poco por las diversas estaciones solares.

Hoy el mundo tiene en la base un calendario cristiano. El año empieza en el inicio del invierno y dura una vuelta completa de la tierra alrededor del sol, que son 365 días, 5 horas 48 minutos y 45,10 segundos. Por eso hay años bisiestos de 366 días. Es el calendario gregoriano (del Papa Gregorio XIII) que reformó el juliano (de Julio César) para adaptarlo al equinocio astronómico por llevar ya este un desfase de 10 días, según calculó la Universidad de Salamanca por petición papal. Del juliano jueves 4 de octubre de 1582 se pasó al gregoriano viernes 15 de octubre de 1582. Así Santa Teresa de Jesús murió el 4 de octubre y la enterraron el día siguiente, que fue el 15 del mismo mes y año.

El año, en vez de una vuelta completa alrededor del sol, podría ir de equinocio a equinocio o de solsticio a solsticio, de máxima cercanía a máxima cercanía o de máxima lejanía a máxima lejanía. Una vuelta completa alrededor del sol varía de los 88 días en Mercurio a los 60266 (165 años) en Neptuno... según lo que dura un día en la tierra, pero lo que dura una vuelta sobre sí mismo es diferente en cada planeta.

Hoy la vida de las sociedades está marcada por el reloj mecánico. Un invento de los monjes benedictinos en el siglo X para organizar el tiempo con la conciencia de que la vida es para Dios (Padre) y las personas (hermanos) según la máxima de Ora et Labora. De servir al Señor y a la comunidad, el artefacto fue degenerando para servir al capital con la máxima de time is money.... Es interesante leer lo que escribe sobre esto el estadounidense Jeremy Rifkin en el libro El sueño europeo (Paidós 2004. p. 139 a 149).

Al que cumple 30 años acostumbro decirle “bienvenido a la cuarta década de tu vida”. Este me responde que es la tercera la que comienza y hay que aclararle que la década de los 0 a los 10 años también la vivió. Si al que llega a los 60 le dices “bienvenido a la séptima década” es fácil que casi le dé un infarto.

Si me preguntan cuántos años tengo, respondo que lo no sé. Sí sé los que gasté, pero no los que me quedan y que seguiré gastando hasta que sea mi “paso”. Se gasta sin saber si ya están agotados como ilustra el libro más sabio, el evangelio. Tenemos el ejemplo del hombre que tuvo una gran cosecha y se le acabó la vida sin prepararse para rendir cuentas de ella (Lc. 12, 16-21). Los años que acostumbramos a decir que tenemos ya no existen, se gastaron, y de ellos solo podemos sacar enseñanzas y guardar recuerdos para no tropezar dos veces en la misma piedra.

Más que pasar los años, somos nosotros los que “pasamos” por la vida hacia el “paso” a la morada definitiva, en la que se nos hará y haremos la evaluación de si humanizamos o pusimos el corazón en las cosas materiales que ya no nos acompañarán. Volviendo al libro sabio: “Pues, ¿de qué le sirve al hombre haber ganado el mundo entero, si él mismo se pierde o se arruina?” (Lc. 9, 25).

Ahora más que nunca: libertad

Antón Negro

miércoles, 31 de diciembre de 2025

PASAR PÁGINA


No es bueno para una persona quedar fijada en un hecho acontecido en su pasado por duro y doloroso que haya podido ser, o aunque hubiera sido muy satisfactorio. Hay personas que siguen quejándose décadas después de las que pasaron en el colegio, con la familia o los amigos, que se bloquean o paralizan para afrontar las nuevas realidades. Lo mismo hay que decir de los pueblos. Tanto la persona como los pueblos deben saber pasar página de esos hechos en su proceso histórico e ir haciendo su camino de liberación.

Cierto que hay momentos muy importantes, incluso decisivos, para cada persona, que exigen pararse en el caminar para reflexionar, evaluar y ver que caminos escoger para seguir avanzando. A veces hay que tomar tiempo para hacer duelo por la pérdida sufrida, que debe tener un final para poder continuar, posiblemente con radical cambio de rumbo en la forma de afrontar la vida y sus prioridades.

Todo lo vivido debe configurar el bagaje de nuestras experiencias, fuesen del tipo que fuesen, de las que aprenderemos y nos tendrán que capacitar para ser mejores personas, más capaces para comprender y ayudar a nuestros semejantes, y echarles una mano solidaria.

En España hay que pasar página de la dictadura de Primo de Rivera, Segunda República, Guerra Civil, Franquismo, y también ya del GRAPO y ETA. Pero si no se pasa página del Franquismo, ¿cómo se puede exigir pasarla de ETA? La Ley de Amnistía de 15 de octubre de 1977 (ley 46/1977) era para pasar página de todos los posibles delitos de intencionalidad política cometidos con anterioridad, que también liberó presos de ETA. Fue una ley muy demandada por los partidos de izquierda con el lema de “libertad, amnistía y estatuto de autonomía”, y que lideró sobre todo el PCE.

La legislación reconoce la importancia de pasar página, pues los antecedentes penales caducan un tiempo después del cumplimiento de la pena. Es más, la mayoría de los delitos prescriben una vez pasados años de que fuesen cometidos si no hay un proceso judicial en curso. Por ejemplo, los fiscales caducan a los 5 años, los asesinatos a los 20... No prescriben los llamados de lesa humanidad, genocidio o terrorismo con muertes, aunque ciertamente es discutible y modificable la prescripción de cada delito.

Las personas y sociedades precisamos mirar adelante trabajando por una sociedad más justa. Pasar página puede hacerlo uno por sí mismo con la colaboración de familiares y amigos. Cuando esto no es suficiente habrá que buscar ayuda profesional, según la cuestión que sea, de un médico, psicólogo, psiquiatra, mediador o trabajador social, sacerdote... Para eso es importante buscar o tener un buen orientador para ir a la persona más adecuada con el fin de pasar página sobre ese tema concreto.

Pasar página no es negar el acontecido ni ignorarlo, tampoco evadirse de los problemas, sino aceptar que lo sucedido forma parte de la propia historia y que debe servir de enseñanza para afrontar con más experiencia y energía las realidades que haya que vivir en cada momento concreto.

Una persona con 40 años o incluso 70 no puede estar fijada y enredada en lo que le pasó en el colegio, familia o “pandilla”. No debe estar mirando siempre para atrás, corriendo el serio peligro de convertirse en estatua de sal como le aconteció a la mujer de Lot (Gen. 19, 26). Si no lo soluciona en colaboración con los suyos, tendrá que hacerlo con una ayuda profesional adecuada para construir el propio futuro en colaboración con los demás. Observemos la canción de Joan Baptista Humet:

“Habrá que componer de nuevo el pozo y el granero y aprender de nuevo a andar. Hacer del sol nuestro aliado, pintar el horno ajado y volver a respirar... Habrá que demoler barreras, crear nuevas maneras y alzar otra verdad… Y sí aún nos queda algo de tiempo, poner la cara al viento y AVENTURARNOS A SOÑAR.

«¡HAY QUE VIVIR!, AMIGO MÍO, antes que nada hay que vivir, y ya va a haciendo frío, hay que burlar ese futuro que empieza a hacerse muro en ti.”

Dicen que la historia es maestra de la vida. Así pues habrá que mirar adelante asumiendo el camino recorrido, que debe dar experiencia en la tarea de construir un futuro mejor para nosotros y la humanidad. Para los que aprecien a Jesús, escúchenle: “Deja que los muertos entierren a sus muertos”, y “nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el Reino de Dios” (Lc 9, 60. 62).

Ahora más que nunca: Libertad

Antón Negro

“Habrá que hacernos a la idea
Que sube la marea
Y esto no da más de sí
Habrá que darnos por vencidos
Y echarnos al camino
Que no hay norte por aquí

Al sueño americano se le han ido las manos
Y ya no tiene nada que ofrecer
Solo esperar y ver si cede la gran bola de nieve
Que se levanta por doquier.


«¡HAY QUE VIVIR!, AMIGO MÍO
antes que nada hay que vivir,
y ya va haciendo frío,
hay que burlar ese futuro
que empieza a hacerse muro en ti.

Habrá que componer de nuevo
el pozo y el granero
y aprender de nuevo a andar.
Hacer del sol nuestro aliado
pintar el horno ajado
y volver a respirar.

Quitarle centinelas,
al parque y a la escuela,
columpios y sonrisas volarán.
Sentirse libre y suficiente
al cierzo y al relente,
mientras se va dorando el pan.

Hay quer vivir…

Habrá que demoler barreras,
crear nuevas maneras
y alzar otra verdad.
Desempolvar viejas creencias
que hablaban en esencia
sobre la simplicidad.
Darles a nuestros hijos,
el credo y el hechizo
del alba y el rescoldo
en el hogar.
Y si aún nos queda algo de tiempo,
poner la cara al viento
y AVENTURARNOS A SOÑAR».

Hay que vivir…

domingo, 30 de noviembre de 2025

LA PRESUNCIÓN DE INOCENCIA


Uno de los pilares fundamentales de las democracias y del estado de derecho es la presunción de inocencia y, se entiende, tiene tanta importancia o más que votar para elegir a los que nos gobiernan, pues sin ésta no hay verdadera democracia ni estado de derecho. Asociado a la presunción de inocencia va el derecho a la asistencia jurídica que debe tener toda persona que sea acusada de un delito. Esto lleva consigo que nadie puede ser acusado y condenado sin que alguien lo defienda, y para eso están los colegios de abogados que establecen los turnos de oficio a cubrir por sus colegiados.

Es necesario recordar la Declaración de Derechos Humanos de la ONU (10-12-1948), ya que estos son válidos en España ante los tribunales, que en el artículo 11,1 afirma lo siguiente: “Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa”. Por eso si alguien, persona o institución, piensa que no se le reconocieron los Derechos Humanos en cualquier sentencia condenatoria puede recurrir al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. Las sentencias de este tribunal, que serán aplicables en España, pueden anular, si procede, las condenas emitidas aquí.

La Constitución Española, como no puede ser de otra manera, reconoce la validez de los tratados y acuerdos internacionales de Derechos Humanos ratificados por España en el artículo 10,2, e incorpora la presunción de inocencia en el artículo 24,2 y la asistencia letrada en los artículos 17,3 y 24,1-2.

Ambos derechos son para defender a la persona ante el Estado y los oligarcas, pero sobre todo para evitar en la medida del posible el hecho de que alguien sea condenado injustamente. A esto responde también el principio jurídico “in dubio pro reo”, es decir, que en caso de que haya alguna duda sobre la culpabilidad de una persona lo que procede es no condenarla y dejarla libre. Debemos estar convencidos que ética y moralmente es preferible que un culpable sea declarado inocente antes que un inocente sea condenado. En este contexto conviene subrayar, sobre todo para cristianos, la gran solidaridad de Jesús de Nazaret que siendo inocente cargó con nuestras culpas, o en expresión de San Pablo “se hizo pecado” por su radical amor salvífico a la humanidad (2 Corintios 5,21).

Considero necesario traer ahora a la opinión pública la presunción de inocencia y el derecho de defensa, pues en muchos ambientes se da por seguro que una persona es culpable por el hecho de ser inmigrante, del partido tal, de la Iglesia, mujer, hombre, gitano, drogadicto... en cualquier litigio. También asistimos a muchas tertulias o pseudotertulias de los medios de comunicación que le hacen a ciertas personas un traje preventivo de culpabilidad, donde no aparece por ningún lado la tutela judicial y el derecho de defensa efectivo, ni el mínimo respeto a su presunción de inocencia.

No está fuera de lugar ante esas tertulias aplicar los tres filtros que Sócrates estableció ante una información a recibir: 1) Verdad: si realmente se está seguro que lo dicho es una verdad o es algo oído. 2) Bondad: si es algo bueno lo que se va a contar. 3) Utilidad: si es útil para nosotros y los demás lo que nos van a decir. Mejor les iría a los pueblos aplicar estos criterios en vez de andar con tantos chismorreos.

La presunción de inocencia no quiere decir que todos seamos santos ni que no tengamos fallos. Es más, todos llevamos con nosotros varias imperfecciones y pecados. Por eso son sabias las palabras de Jesús ante la mujer sorprendida en adulterio y acusada ante él con el fin de apedrearla: “El que de vosotros esté sin pecado que le tire la primera piedra” (Juan 8,7), que pone de manifiesto de nuevo la solidaridad salvífica del inocente Jesús para dar la liberación.

En un país que respete los Derechos Humanos hay que demostrar las acusaciones, no la inocencia. Además los débiles y víctimas deben tener el apoyo y medios adecuados para que puedan ejercer la acusación ante un juez contra los poderosos en defensa de su dignidad y derechos.

Yo, que no soy juez, entiendo los sufrimientos y noches en vela que puede pasar el juez que quiera dictar sentencias realmente justas, hechos que me constan. Para esos jueces todo el respeto porque los van a atacar mucho e injustamente... los que tienen poder real y mediático.

Ahora más que nunca: JUSTICIA

Antón Negro

domingo, 16 de noviembre de 2025

¿¡ “DEÁN DE LA MEZQUITA” !?

Este título apareció escrito en el telediario mediodía de más audiencia en España en el pasado agosto. Esto llama la atención a cualquier persona con mínimos conocimientos del Islam y de la Iglesia católica. Acompañaba las declaraciones del Deán del Cabildo Catedralicio cuando ardieron las capillas de la Anunciación y del Espíritu Santo. Ese titular revela que la formación sobre asuntos religiosos de los responsables de ese telediario es manifiestamente mejorable.

La primera constatación es que la mezquita es un templo musulmán y el Deán no es una jerarquía del islam, sino que es un cargo electo por los miembros de un Cabildo Catedralicio. Por eso el rótulo era un contrasentido, una contradicción en los términos. Ser Deán de una mezquita es una realidad imposible.

Lo que en el informativo llamaban mezquita en la realidad es la “Sede de la CATEDRA (CATEDRAL) del obispo de Córdoba”. Este obispado tiene máxima importancia histórica porque en el año 325 el obispo de Córdoba, Osio, presidió el importantísimo Concilio de Nicea en la historia del cristianismo (hace 1700 años), poco después del decreto de libertad religiosa en el 313 (Nicea está en lo que hoy es Turquía).

El nombre común de este monumento es “Mezquita Catedral”. Siendo muy fieles a la historia se puede definir como Basílica de San Vicente + Mezquita + Catedral. Inicialmente era la basílica de S. Vicente y como relata el norteafricano Ibn Idharí en “Al-Bayan al-Mughrib” (escrito por el 1312): “Cuando los musulmanes conquistaron Al-Andalus, al igual que habían hecho en oriente, expropiaron a los cristianos rendidos por capitulación, la mitad de toda iglesia que poseían, como, por ejemplo, la iglesia de Damasco y otras. Del mismo modo los musulmanes expropiaron a los mozárabes la mitad de una iglesia grande (Kanisa Kabira) bajo la advocación de San Vicente, en el interior de Córdoba, y transformaron aquella mitad en mezquita, quedando el resto en poder de los cristianos, a los que les fueron demolidas las demás iglesias”.

La basílica de S. Vicente, llamado también Complejo Episcopal, fue edificada por el año 400 y tras la invasión musulmana (711) la mitad pasa a ser mezquita. El emir Abderramán I compró por el 785 el resto de la basílica, la destruyó y sobre ella edificó la nueva mezquita. Cuando Fernando III el Santo conquistó Córdoba se la entregó a los cristianos y fue consagrada como catedral católica el 6 de julio de 1236 (hace 790 años) por don Juan, obispo de Osma. Menos de 500 años fue templo musulmán y unos 1100 católico.

La importancia de la formación religiosa la defiende a principios del siglo XX Jean Jaurès cuando escribe una larga carta diciéndole a su hijo que no lo dispensaba de asistir a la clase de religión porque no lo quiere ignorante sobre lo que todo el mundo discute, ni sobre lo que está en las bases de la cultura, filosofía, literatura, arte, ciencias... que configuran una civilización. No hay espacio para documentarlo, pero sí voy a citar al escritor Javier Marías, que no es simpatizante de la Iglesia, que escribió sobre el tema El País Semanal (27-07-2014):

“La cosa empezó hace veinte o más años, y no ha hecho sino ir en ­aumento. Mi hermano Fernando, catedrático de Historia del Arte, me contaba ya entonces que no era raro que estudiantes suyos –universitarios especializados, ojo– describieran una Pietà como “mujer llorando la muerte de un hombre”, o una pintura del juicio de Salomón como “dos mujeres disputándose un crío en presencia de un rey” (lo de “rey” lo deducían por el trono) o, según el momento de la escena representado, como “tirano amenazando a un niño con una espada ante la ­desesperación de su madre y otra”. El colmo se produjo cuando un Cristo crucificado le fue descrito como “hombre casi desnudo sobre una cruz”. Sí, hace ya tiempo que demasiada gente ha dejado de conocer las referencias bíblicas, y está incapacitada por tanto para interpretar los temas de buena parte de la historia de la pintura y la escultura”.

La deficiencia en la formación religiosa sigue creciendo entre nosotros. Pocos contemporáneos nuestros conocen y sabrían analizar el sustrato religioso que hay debajo de cada civilización.

Por otra parte, a los que proponen cambiar el uso de la Mezquita Catedral, hay que exigirles coherencia para emplear los mismos criterios, dándoles validez universal, y aplicarlos a otros edificios como a Santa Sofía de Estambul, las catedrales de Beirut, Damasco, etc.

Ahora más que nunca: Verdad

Antón Negro

miércoles, 29 de octubre de 2025

REFLEXIONES SOBRE LA NÓMINA

Monumento al euro en Bruselas 
de la Europa de los mercaderes

Comienzo con un problema de matemáticas en el que cada uno puede completar los datos que falten con su conocimiento de la realidad. Es un ejercicio interesante para estudiantes de nivel superior, colectivos profesionales, profesores... que serviría para un posterior diálogo y análisis social. Con datos actuales aproximados de una gestión de nóminas en un contrato indefinido formulo el problema:

“Pepiño de Reviravolta cobra 1.500 € líquidos de nómina, pero a ellos hay que añadir lo que anualmente le retienen de IRPF 4.597 y de Seguridad Social 1.736. La cuota empresarial anual de los diversos capítulos de la seguridad social suma 8.592 €. Pregunta: ¿Cuál es el salario real de una hora de trabajo de Pepiño?”

Se anotan las respuestas en el encerado y se comienza el diálogo en el que se tratarían cuestiones como:

1ª. ¿Se consideró la cuota empresarial como parte del salario real o no? Debe ser parte del salario, pues se paga por cada trabajador contratado y va para financiar los gastos médicos y hospitalarios, diversos servicios... Que esa cuota en la actualidad no figure en la nómina como salario del trabajador lleva a que una ministra haya dicho: “el dinero público no es de nadie”. Además favorece que administren el dinero de los ciudadanos a su antojo e incluso que a algunos ciudadanos les parezca que los gobernantes “crean el dinero”. Somos los ciudadanos los que les pagamos el sueldo y el dinero que administran es del pueblo trabajador.

2ª. Si sumamos a los impuestos que están contabilizados en la nómina lo que pagan los empresarios, no incluido en la nómina como retribución del trabajador, veríamos que la carga tributaria es mayor. En el problema inicial lo que cobra líquido el trabajador sería 21.000 € y los impuestos totales 14.925. Pero al coste anual del puesto de trabajo hay que sumar conceptos como amortización del edificio, energía, máquinas e instrumentos, impuestos a la empresa, prevención de riesgos, mutuas...

Además sobre el ingreso líquido está el IVA: normal 21 %, reducido 10 %, superreducido 4 % y en ciertos casos el 0 %. Es, al menos, una media del 10 %, lo que rebaja el líquido antes citado a 18.900 y los impuestos suben a 16.925. Además hay impuestos directos como el IBI, el de circulación, a los carburantes (en alguno más del 50 % del precio)... ¿Se puede afirmar que la mitad o más del salario real va a impuestos?

3ª. ¿Cuántas horas de trabajo se contabilizaron? ¿40 semanales o las de los colectivos que tienen menos por convenio? ¿Se tuvo en cuenta que hay un mes de vacaciones? ¿Se sumaron 14 pagas (dos extras) y no 12? ¿Se descontaron los 14 días festivos no laborales? Hay convenios que reconocen el derecho a días libres para asuntos propios, para atender a familiares enfermos... Las estadísticas de España dicen que un empleado trabaja cerca de 1.700 horas de media al año y en la OCDE sobre 1.800, que también se pudieron tomar como medida para resolver el problema.

No evalúo si estos impuestos son justos o no. El objetivo es ser conscientes de que el dinero que manejan los gobernantes es de la sociedad, del pueblo, y por eso es relevante saber cuánto se paga realmente. Los gobernantes no crean dinero, sino que administran bien, regular, mal o incluso muy mal lo pagado en los impuestos. Hace tiempo me comentó un especialista técnico que lo habían nombrado asesor del asesor, ya que a éste lo habían nombrado sólo para que cobrara un sueldo. ¿Cuántos asesores de los nombrados son para colocar a miembros del partido o colegas? El dinero de la sociedad no se puede malgastar o usarlo para dividirnos y embrutecernos. No se puede ignorar que la CORRUPCIÓN, la MALVERSACIÓN y el TRÁFICO DE INFLUENCIAS son éticamente muy graves... lo que significa quitarle la riqueza a los pobres para dársela a los que no se debe.

¡Cuánta sabiduría tienen estas palabras de Jesús en el evangelio!: “Sabéis que los que son tenidos como jefes de las naciones, las dominan como señores absolutos y sus grandes las oprimen con su poder. Pero no ha de ser así entre vosotros” (Marcos 10, 42-43).

Precisamos que la conciencia social crezca para conocer mejor la realidad social. Hay que aumentar el compromiso político para que la riqueza sirva realmente al bien común y no a intereses particulares o generales, aunque sean de mayorías pero que atentan contra los pobres y/o el resto de la humanidad. ¡Cuánta transparencia falta en estas cuestiones! ¡Cuánta justicia se necesita!

Ahora más que nunca: Verdad en economia

Antón Negro


domingo, 28 de septiembre de 2025

ÉXODO, MIGRACIONES


Dentro de la Biblia, el libro más traducido y vendido de la humanidad, después del Génesis está el Éxodo, nombre que equivale a Migración, libro que narra la constitución de un pueblo en Alianza con Yavé en el Sinaí. Y en el 5º libro, el Deuteronomio, aparece el Credo Histórico que debe recitar ante el sacerdote el cabeza de una familia judía en la celebración para la presentación de los primeros frutos del año: “Mi padre era un arameo errante que bajó a Egipto y residió allí como inmigrante... Los egipcios nos maltrataron, nos oprimieron y nos impusieron dura servidumbre” (Dt. 26,5-6). Errante equivale a migrante.

Abraham es de Ur de Caldea, entre el Tigris y el Eufrates en el actual Irak no lejos de Irán y allí recibe la llamada a emigrar: “Vete de tu tierra, y de tu patria, y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré” (Gen. 12, 1). Sus bisnietos venden a un hermano, José, a unos traficantes que lo llevan a Egipto, donde fue vendido a Putifar, eunuco del Faraón y capitán de sus guardias. Logra ganar la confianza de este con su buen trabajo...el Faraón le hace virrey... y luego es capaz de socorrer a sus hermanos cuando había sequía y hambre en Canaán. Está magníficamente relatado en el libro del Génesis en los capítulos del 37 al 50.

Muchas personas hemos visto cuadros con imágenes del niño Jesús y sus padres escapando a Egipto para refugiarse ante la amenaza de muerte del rey Herodes (Mt. 2,13). Los apóstoles emigraron de Israel a diversos lugares del Imperio Romano y fuera de él. San Pablo es otro ejemplo de judío errante con cuatro viajes apostólicos por diversos lugares partiendo de Jerusalén.

En la segunda mitad del siglo XIX salieron unos 50 millones de europeos para la emigración transoceánica, y en la primera mitad del siglo XXI estudios de la Comisión afirman que la Unión Europeo precisa alrededor de 60 millones de inmigrantes. Migrante es la humanidad desde los comienzos de su historia que comenzó en África. ¿Puede haber quien piense que se pueden paralizar las migraciones? Sería intentar ponerle puertas al campo.

Lo cierto es que las migraciones nos están cambiando y seguirán cambiándonos. Que sea para bien o para mal depende de todos y de cada uno de nosotros según la actitud que tomemos ante ellas con los diversos movimientos sociales que se pongan en marcha.

La Iglesia desde la Santa Sede lleva más de un siglo, 111 años, urgiéndonos todos los años a reflexionar y tomar postura humanitaria, de acogida y acompañamiento, ante los migrantes. Defiende el derecho a no tener que emigrar y poder vivir en paz y libertad en la propia tierra, donde se configuran las primeras experiencias vitales con sus mapas mentales. Al mismo tiempo defiende el derecho a emigrar para poder realizar el proyecto personal y familiar vital.

Los países que recibimos inmigrantes debemos ser conscientes que llegan personas dispuestas a trabajar ya, a las que no les pagamos su formación. ¿Cuánto coste supondría esa formación? Para calcularlo se podrían seguir estos dos libros:

-“Él planeta vacío” de Bricker e Ibbitson que en la p. 106 afirma que criar a un niño de clase media hasta los 19 años cuesta 250.000 $ y luego viene el coste de los estudios superiores, que son los que tienen más de la mitad de los inmigrantes legales que llegan a EEUU según un estudio de 2016 (p. 165).

-“La huida hacia Europa” de Stephen Smith en la p. 207 recuerda que formar a un médico en África costaba unos 155.000 € en 2005, pero en los países ricos costaría más del doble, y que bastante más de un tercio de los médicos africanos ejercen en los países de la OCDE. En los últimos 30 años entre el 35 y el 50 % de los universitarios africanos titulados abandonaron su país, o no regresaron al finalizar los estudios.

¿Cuánta sería la deuda que tendríamos contraída en los países ricos y ni siquiera reconocemos?

Finalizo con unas palabras del papa León XIV para la jornada de este año: “En un mundo oscurecido por guerras e injusticias, incluso allí donde todo parece perdido, los migrantes y refugiados se erigen como mensajeros de esperanza. Su valentía y tenacidad son un testimonio heroico de una fe que ve más allá de lo que nuestros ojos pueden ver y que les da la fuerza para desafiar la muerte en las diferentes rutas migratorios contemporáneas. También aquí es posible encontrar una clara analogía con la experiencia del pueblo de Israel errante por el desierto, que afronta todos los peligros confiando en la protección del Señor”

Ahora más que nunca: JUSTICIA

Antón Negro

domingo, 21 de septiembre de 2025

¿POR QUÉ NO DAR ESTA INFORMACIÓN A UNIVERSITARIOS?


Se dice que la universidad es el lugar del pensamiento científico, de la objetividad y de la verdad. Entonces, ¿por qué no les cuentan a los alumnos el coste real de su puesto de estudio cada curso? En mis cinco años de estudio en la Universidad Complutense nunca nos explicaron ese coste, y eso que solo falté tres días a clase en total, ni tengo conocimiento que se hubiera hecho o haga en ninguna otra facultad universitaria. Los alumnos universitarios ya son mayores de edad, por tanto tienen sobrada capacidad para conocer y afrontar esta realidad.

Las cuentas son fáciles de hacer: se trata de sumar el coste anual de cada profesor (lo que cobra y los costes sociales), más los costes del personal administrativo, de los puestos directivos y de los gestores externos, los costes de limpieza y mantenimiento, agua, luz y calefacción, de las diversas actividades académicas y recreativas. La suma total se divide por el número de matriculados y ya está. No estaría fuera de lugar que se incluyera ahí o en un apartado especial el importe de las becas, la amortización anual del edificio y los de los accesos a la universidad y además la parte que le corresponda del funcionamiento del Ministerio y de la Consejería de Educación.

Lógicamente habría que recordarles cuánto aportaron ellos en el pago de matrícula y tasas, si se pagaron, que ciertamente no llega al 5 % del coste real. A modo de ejemplo el coste de matricularse en el primer curso en la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago es 836 €, o en la Facultad de Agrónomos de la Politécnica de Madrid es 1240 € según la página web.

Se podría informarles de que el coste de un curso en la Universidad de Harvard es alrededor de 54000 $ y la residencia sobre 30000 $. Pero el coste real en Harvard incluso es superior, pues esta Universidad cuenta con otros ingresos privados (empresas) y públicos como los de los Estados y del Gobierno Federal, ya que Donald Trump anunció que les iba a retirar dos millones de esa asignación.

Después de estos datos surge la pregunta: ¿quién paga en España lo que no pagan los alumnos? Tendrían/tendríamos que descubrir que realmente lo pagan los que no van a las universidades, ya que los que van, juntando lo que pagan en las diversas tasas y la parte que vaya de los impuestos de sus familiares está muy lejos de cubrir el coste. ¿Llegará al 25 %? La consecuencia lógica es que adquieren/adquirimos una deuda con la sociedad, especialmente con los pobres al final de los estudios. También que no debemos malgastar el dinero de los empobrecidos no aplicándonos en serio en el estudio. Tampoco es cierto, en consecuencia, que los estudios realizados se deben sólo al propio esfuerzo, pues hay otros que también ponen su esfuerzo con trabajo duro.

Estudiar en una universidad da a la persona unos conocimientos y unas experiencias vitales, que elevan su capacidad para entender muchas cuestiones de la vida, poder expresarse y comunicarse más eficazmente, al igual que saborear mejor los asuntos de la vida en los que se elevó el nivel cultural.

Analizar estos datos al inicio del curso es un deber de justicia que tiene la universidad, al tiempo que un respeto y aprecio a los que nos matriculamos en cada curso. También contribuiría a la transparencia y a la apuesta por la verdad. En un ámbito semejante está el ejemplo de un funcionario que en el año 1991 hizo las cuentas de cierto campamento de la Xunta y, sin incluir todos los gastos reales del campamento, encontró que restando lo que pagaron los chicos el déficit era sobre 2.000 pesetas diarias por cada uno. En mi grupo organizamos un campamento de trece días ese año en Portugal en el que cada uno aportamos 10.000 pts y cubrimos gastos, porque algunos pusimos trabajo gratuito y no incluimos algunos gastos en la contabilidad.

En democracia hay que tener amplitud de miras para ver las necesidades de las personas y grupos, y debemos ser justos con el dinero de todos. Los que pasamos por la universidad tenemos una deuda moral y real con los que nos subvencionaron nuestra formación. El pago hay que hacerlo teniendo en cuenta las necesidades de los demás, especialmente de los pobres, de cada contexto histórico. Por otra parte a los que son/somos profesores se nos paga por enseñar y... educar, no para atender un “parking” de niños o jóvenes, ni para ser payasos de un circo o entrenadores para un ocio consumista. ¿No es así?

Ahora más que nunca: VERDAD
Antón Negro

lunes, 8 de septiembre de 2025

"PACIENCIA 1 %"

Las personas necesitamos comunicarnos con otras personas y para eso vamos emitiendo diversos mensajes a fin de que entiendan lo que queremos decir. En esa relación con los demás tenemos diversas maneras de comunicación que se podrían clasificar en:

-Conscientes e inconscientes según sepamos lo que comunicamos o no lo sepamos. Esto no se corresponde con comunicación manifiesta u oculta, pues en esta última puede haber clara conciencia.

-Verbales o no verbales, que podríamos denominar como lenguaje vocálico o lenguaje corporal y en ambas hay diferentes formas de expresar lo que se quiere decir.

El atuendo que llevamos es un lenguaje con el que nos presentamos ante los demás y, para no tener graves sorpresas en algunos contextos sociales, precisamos conocer por lo menos algo del código de significados utilizado por nuestros interlocutores. El código comunicativo incluye muchos elementos culturales y la comunicación será más efectiva cuanto mejor se conozca el código de la propia cultura y de la del receptor. El atuendo es una manera de presentarse y de taparse, ocultarse, con lo que saber leer ambos lenguajes nos revelan bastante de esa persona, si se interpreta correctamente su significado.

Al caminar por las calles se ven personas con camisetas de Nike, Adidas... con el color y con el escudo de un equipo deportivo. Se sabe que la fabricación de las camisetas no cuesta más de 5 €, pero su portador pudo pagar cerca de 100 € o incluso más por comprarla. Viendo ese atuendo en un caminante un espectador puede pensar varias cosas:

-Que el que viste la camiseta debe pensar que los deportistas (futbolistas) juegan casi desnudos, así que decide colaborar con una aportación para que puedan comprar ropa (realmente ganan millones de €).

-Que los así vestidos se definen por la pertenencia a un grupo, tribu o secta y de esa manera se sienten conocidos y reconocidos por los demás, al tiempo que dentro del grupo se encuentran más seguros.

-Que están re-ligados por el escudo de un equipo y, por tanto, lo viven como una religión con sus encuentros para compartir y celebrar unos ritos grupales, una mística de comunión. Con los triunfos del equipo, su modelo de identificación, entienden que su vida merece la pena ser vivida y alcanza satisfacción, por tanto tiene éxito y les da un sentido existencial-vital, etc.

-Otra posibilidad es que se trata de un trabajador que hace publicidad de la empresa de la camiseta o del equipo por lo que recibe un sueldo adecuado... pero en realidad es él el que paga por hacer publicidad.

Las camisetas pueden llevar mensajes constructivos o nada positivos para una buena convivencia social. Incluso pueden ser en un idioma desconocido a su portador y con un mensaje con el que puede estar en desacuerdo.

Ahora quiero reflexionar brevemente sobre el mensaje de la camiseta que es el título del artículo. La vi llevada por una persona a modo de pancarta con ese lema “PACIENCIA 1 %” ocupándole todo el pecho. ¿Qué nos querrá decir? Aventuramos algunas ideas pues él no iba dando explicaciones:

-¡Apartad de delante de mí que ahí voy yo! ¡No sabéis las consecuencias que sufriréis si no os apartáis de mi caminar por la vida!

-O, ¡que nadie me lleve la contraria en nada! ¡Ya os dije que en el 99 % de mi vida no hay nada de paciencia! ¡Todos estáis avisados por escrito!

-O, ¡estoy orgulloso de mi manera de ser y lo digo alto y claro, negro sobre blanco! ¡Ya sabéis que estáis a mi disposición, a mi servicio y ya! Pues soy muy impaciente (99 %).

Cabrían más lecturas y cada lector pensará la suya... pero difícilmente se puede aplicar al pancartista lo que le decía a Leonardo Boff su padre: “en esta vida estamos para servir y el que no sirve, no sirve para vivir”. Así que pensando seriamente podemos concluir que, si alguien no ayuda a solucionar los males e injusticias que hay en la sociedad, sino que los aumenta, entonces la sociedad tendría derecho a defenderse de esas personas, incluso con la cárcel. No afirmo nada extraño pues en el Código penal (art. 195) existe el “Delito de denegación de auxilio”, que es un mensaje ciertamente distinto al de la camiseta.

Ahora más que nunca: VERDAD

Antón Negro



domingo, 17 de agosto de 2025

LOS NIÑOS NO TRAEN LIBRO DE INSTRUCCIONES

A veces he escuchado a madres-padres quejarse de que los niños no traen un libro de instrucciones bajo el brazo cuando nacen. Si lo trajeran, tendrían las técnicas idóneas para manejarlos en las diversas situaciones que se presentan cada día. Ante eso  acostumbro a decir: “¡Gracias a Dios es así!”

Si un niño viniera con el libro de instrucciones, eso significaría que son “producidos en serie” y que, por tanto, sería intercambiable con otro cualquiera. Serían hechos con el mismo diseño. Si vinieran así, tendríamos que concluir que los niños y, después al crecer los mayores, siempre serían manejables y controlables. Significaría aceptar que las personas están predestinadas para ser esclavizadas en su vida en virtud de las instrucciones de origen que vinieran en ese libro.

Cada persona es única e irrepetible como muestra la ciencia, pues tenemos un ADN exclusivo, un iris diferente, caracteres faciales distintos y un sistema nervioso propio. Pero también somos distintos en la psicología y en las experiencias de vida. Es más, las personas tenemos una honda llamada a la libertad que siempre genera movimientos sociales que luchan contra las dictaduras que con el tiempo terminan cayendo. Cualquiera puede observar que toda persona tiene capacidad de rebelarse ante la opresión y la injusticia, al tiempo que busca ampliar sus ámbitos de libertad. Así lo reafirma Viktor Frankl ante los campos de concentración: “Al hombre del campo se le pudo quitar todo, excepto una sola cosa: la última libertad humana de enfrentar espiritualmente de un modo u otro la situación impuesta”.

El alma humana y la conciencia nos invitan a ser protagonistas de nuestra historia personal, de nuestro proceso de crecer en humanización que vamos construyendo paso a paso. En la evolución de las sociedades debemos ser co-protagonistas junto a nuestros hermanos para hacer que estas sean más justas, libres y fraternas. La historia de la humanidad la construimos entre todos, comunitariamente, por lo que tenemos la grave responsabilidad de implicarnos en la lucha social y política, de la que de ninguna forma debemos abdicar ya que sería una falta de “denegación de auxilio” a los que sufren.

Para educar, sacar lo mejor de una persona, hay que tener una idea clara de lo que es un ser humano como nos recuerda Edith Stein con “La pedagogía construye castillos en el aire si no encuentra una respuesta a la pregunta, ¿qué es el hombre?”. Para ver a que plenitud puede llegar el hombre es revelador lo que se afirma en la Gaudium et Spes nº 22: “Cristo, el nuevo Adán, en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocación”.

También es necesario tener un proyecto de sociedad, de vida en común con nuestros semejantes, que respete lo que es nuestra naturaleza humana a nivel personal y social. Por eso debemos implicarnos en el desarrollo de las personas de acuerdo con la famosa afirmación de Goethe: “Si tratas a una persona como es la haces peor de lo que es, pero si la tratas como puede llegar a ser, la ayudas a mejorar”. Además lo vivido se puede volver a examinar y re-significar con lo que siempre nos podemos convertir en algo más.

El ser humano ejerciendo su libertad debe asumir la responsabilidad ante su conciencia, ante sus semejantes y ante Dios. La libertad sin responsabilidad se hace arbitrariedad y capricho, lo que nos convierte en enemigos de la humanidad, y esta, entonces, tendría derecho a defenderse de las personas que viven egoístamente la libertad. Libertad y Responsabilidad tienen que unirse a otros valores básicos de la humanidad como la Justicia, la Solidaridad y Fraternidad, la Paz, el Apoyo Mutuo, etc.

La persona humana está hecha para el diálogo, para el encuentro con un tú que nos precede y nos lleva a desarrollar la propia personalidad, y fundamentalmente con un Tú trascendente que nos llamó a la existencia, que nos sostiene en el camino de la vida y nos acoge al final. La vocación al diálogo implica el encuentro creativo en el proceso de educarnos y de educar. El niño no trae libro de instrucciones porque la relación con él tiene que basarse en la creatividad de un diálogo vital constante, porque es distinto de todos los demás y tiene que hacer su propia historia con los hermanos.

Finalizo con las palabras del sabio poeta León Felipe: 
“Nadie fue ayer, 
ni va hoy, 
ni irá mañana
hacia Dios
por este mismo camino
que yo voy.
Para cada hombre guarda
un rayo nuevo de luz el sol...
y un camino virgen
Dios”.

Ahora más que nunca: libertad

Antón Negro

martes, 29 de julio de 2025

DERECHOS HUMANOS Y PAÍSES DEL ISLAM



Por Derechos Humanos no todos entienden la declaración aprobada por la ONU el 10 de diciembre de 1948. Estos son jurídicamente válidos en España por el artículo 10 apartado 2 de la Constitución, en la UE y otros países. Pero en los países islámicos, si bien la mayoría tiene aprobada la declaración de la ONU, hacen luego una adaptación para sus países. Aquí quiero referirme a la Resolución nº 49/19-P del Cairo sobre Derechos Humanos en el Islam aprobada el 5 de agosto 1990 (14 muharram 1411) en la 19 Conferencia Islámica de Ministros de Asuntos Exteriores de 31-VII a 5-VIII de 1990.

Si la declaración fuera firmada por responsables religiosos, imanes o ayatolás, podría aceptarse, pero quien la firma son los Ministros de Exteriores de los Estados, lo que va en contra del estado aconfesional o laico (no confesional antirreligioso) que defendemos muchos y promueve la Iglesia Católica.

En el preámbulo y 23 primeros artículos de la declaración aparece la Sharia, ley islámica, 21 veces como la base exclusiva para los derechos humanos y ámbito clave de interpretación de ellos. También afirma el Islam como la única religión verdadera. Pero, por si no nos quedaba claro con esto, transcribo los dos últimos artículos, 24 y 25:

“Artículo 24. Todos los derechos y los deberes estipulados en esta declaración están sujetos a los preceptos de la Sharia islámica.

Artículo 25. La Sharia islámica es la única fuente de referencia para la aclaración o interpretación de cualquiera de los artículos del presente documento.”

Con esta reiteración debe quedar claro cómo hay que entender los derechos humanos y aplicarlos en sus respectivos países. La resolución fue firmada por los 57 estados miembros de la Organización de Cooperación Islámica, de los que 6 difícilmente se pueden considerar islámicos por el bajo porcentaje de población musulmana: Guaiana 8 %, Gabón 12 %, Uganda 15 %, Surinam 15 %, Togo 19 % y Mozambique 20 %. No llegan a ser mayoría en Benín 29 %, Camerún 32 %, Costa de Marfil 42,5 % y Guinea Bissau 46 % según la Wikipedia. Otras estadísticas rebajan estos porcentajes.

Ahora examinemos solo el Artículo 5.a: “La familia es el fundamento de la sociedad, y el matrimonio es el fundamento de la familia. Los hombres y las mujeres tienen el derecho de casarse, y sin su consentimiento no es posible restricción alguna basada en la raza, el color o la nacionalidad”.

A primera vista concluiríamos que así está bien, pero, ¿falta algo? Sí, falta la referencia a la religión, porque la de la familia es la del marido. Los hijos siempre tienen que seguir la religión del padre musulmán. Esto permite a un musulmán casar con mujer no musulmana, pues la familia e hijos serán musulmanes, pero la ley musulmana afirma que una mujer musulmana no puede casar con un politeísta (incluidos los cristianos) ni con uno no creyente, a no ser que antes él firme o pronuncie a Shahâda (conversión al islam). Eso explica el famoso caso de la cristiana sudanesa Mariam Yahia, hija de cristiana y musulmán, el padre las abandonó siendo ella niña, casó con un cristiano, un familiar la denunció por apostasía y fue condenada a muerte. La presión internacional la liberó en 2014.

La Conferencia Episcopal Española publicó el documento nº 54 “Él matrimonio entre católicos y musulmanes” para informar a católicos, musulmanes, no creyentes... y puede descargarse en su web.

¿Evolucionará el islam en el respeto a la libertad religiosa y en no identificar religión y estado? Pienso que la Iglesia Católica colabora a eso con el documento conciliar Nostra Aetate (28 octubre 1965) que aprecia las diversas religiones y con Paulo VI (1963-78) abren un camino a seguir. Juan Pablo II insiste en los derechos humanos y en la libertad religiosa. Benedicto XVI ahonda en esa libertad y en el uso de la razón en la vida de fe. Francisco reitera que Dios creador de la vida manda no quitársela a nadie ni matar en su nombre... (ver el documento “La Fraternidad Humana” firmado en Abu Dhabi 2019).

¿Tendrá éxito el trabajo de los pontífices y sus colaboradores para que se dé ese cambio? Creo que deberemos esperar al menos 50 años, o incluso 100, para una respuesta objetiva, pues eso significa un cambio copernicano en la cultura de la humanidad. Yo entiendo que la Iglesia Católica tiene la estructura institucional y organizativa y la base doctrinal para facilitar que ese cambio se produzca.

Ahora más que nunca: VERDAD

Antón Negro







lunes, 14 de julio de 2025

“TENER” AMIGOS

A principios de abril de este 2025 el escritor Eduardo Mendicuti en el periódico El Mundo comentaba que ahora no tenía a nadie y que estaba solo. También decía esto: “Quiero que alguien me coja la mano cuando me muera. Solo pido eso. Nada más”. En la misma línea encontramos noticias continuadas de que cada día hay más personas solas en la vida, y que el gobierno inglés hasta creó el Ministerio de la Soledad.

En nuestra sociedad las redes sociales señalan con frecuencia que una persona tiene cientos o miles de amigos, pues recibe muchos likes, me gusta, y que, por tanto, parece estar muy acompañado, pero en la realidad eso no es amistad real, sino ficticia, virtual. Incluso en las redes sociales aparecen influencers nuevos que se apean de la vida, porque esos no son caminos de amistad que le den sentido a la vida.

El Diccionario de la RAE define la amistad como: “Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece en el trato”.

En el grupo de jóvenes de la parroquia en mi juventud me preguntaron cuantos amigos tenía. Respondí con lo que hoy sigo pensando: “Tener, tener, tienen los capitalistas. Yo sólo pretendo ser amigo de los que andan a mi lado”. Ciertamente, un amigo no puede ser una posesión y, si alguien lo quiere tratar como se fuera una propiedad, lo que uno debe hacer es liberarse. La amistad tiene que ser una interrelación humana y humanizadora entre personas libres.

Una de las definiciones de la amistad es que “el amigo es lo que nunca te falla”. Mi comentario a esa afirmación era que eso no se le puede pedir a un amigo pues yo tengo fallos y, lógicamente, debo aceptar que los amigos los tengan. El que nunca falla sería un Dios y ante Él procede la adoración, la admiración, la alabanza, la contemplación, la súplica... es decir, son algunas de las diversas formas de oración. Del encuentro con Dios, que es Padre, Hijo y Espíritu Santo en perfecta armonía, nos viene con la fuerza de su Gracia el aliento para ser mejores amigos de nuestros semejantes.

En el proceso de ahondar en la relación de amistad conviene tener claro que la AMISTAD NO SE IMPONE, sino que el camino es ofrecerla y el interlocutor tiene derecho a decidir hasta dónde quiere llegar en esa amistad por diversos motivos. Cuando alguien nos quiere imponer la amistad, está ejerciendo la dictadura y nos quiere cómo seres “domesticados”, lo que no es propio de la relación entre personas. Tampoco debemos olvidar que todos tenemos fallos y, por tanto, hay que aceptar que el amigo también los va a tener, lo que coloquialmente lo expresamos con “es que somos humanos”. Es verdad que cada uno de nosotros debe intentar fallar cada vez menos con la ayuda de la Gracia de Deus.

Entiendo que una de las tareas más importantes en la vida de una persona es trabajar para construir un grupo de amigos que merezca la pena. En esta tarea los más valiosos no son los que andan en búsqueda de diversión, de “pasarlo bien”, pues no estarán cuando vengan mal dadas o “se pase mal”. En esta acción debemos ser conscientes que la antropología que está debajo de los planes educativos, en general en los medios de comunicación social, en la acción política partidaria y, por supuesto, en la publicidad no es adecuada para caminar hacia una verdadera amistad que humanice a todos.

Para enraizarse en una verdadera amistad son clarificadoras estas palabras de Jesús: “Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado. Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros cómo yo os he amado. Nadie tiene mayor amor, que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, que el siervo no sabe el que hace su amo: a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer” (Jn. 15, 11-15).

Cuando alguien nos da su amistad está concediéndonos un don, una gracia. Nos agracia con el regalo de su amistad que nos permite crecer en humanidad, con lo que podemos ayudar a otros a su humanización. Recordando lo que antes decía Mendicuti podemos concluir que, si alguien quiere nuestra compañía, nuestra mano, en el momento de su muerte, nos está concediendo un honor, un privilegio, porque seguramente estará percibiendo la acción salvífica de Dios a través de nuestro cariño.

Finalizo deseando que en la vida de todos haya verdaderas amistades sanadoras. 

Ahora más que nunca: Solidaridad

Antón Negro

domingo, 6 de julio de 2025

¡ATEO CATÓLICO!

Hace alrededor de 20 años en una tertulia de televisión española un imán dijo que España era un país naturalmente musulmán, pero que hay una dictadura católica y en cuanto desaparezca esa dictadura volverá a ser musulmán. En la tertulia Gustavo Bueno me sorprendió definiéndose como ateo católico. El filósofo Gustavo Bueno sostiene que la Iglesia católica salvó la razón durante la historia de Europa.

La famosa periodista italiana, Oriana Fallaci, también se definía cómo atea católica en la defensa de la cultura europea, ya que al catolicismo se debe el respecto a la dignidad y conciencia de la persona y a la ciencia. Me contaron que un español cuando caminaba por Belfast, Irlanda del Norte, le salió al encuentro un terrorista enmascarado armado preguntando: “¿Católico o protestante?”. Como no sabía si era del IRA o Paramilitar Protestante queriendo evadirse respondió: “Lo siento, pero yo soy ateo”. Entonces este le volvió preguntar: “Pero, ¿ateo católico o ateo protestante?”...

Hay más pensadores que se definen como ateos católicos y en ellos de alguna manera aparecen la libertad y la razón que son básicas para la Iglesia católica, pues la Fe se propone pero no se impone.

LIBERTAD. Ser creyente es una respuesta libre y personal a Dios que sale a nuestro encuentro como bien dice el libro del Apocalipsis 3,20: “Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo”.

Es difícil ser más breve y claro que Benedicto XVI en el mensaje, “La libertad religiosa, camino para la paz”, para el 1 de enero de 2011: “Es un bien esencial: toda persona ha de poder ejercer libremente el derecho a profesar y manifestar, individualmente o comunitariamente, la propia religión o fe, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, las publicaciones, el culto o la observancia de los ritos. No debería haber obstáculos si quisiera adherirse eventualmente a otra religión, o no profesar ninguna”.

RAZÓN. No es casual que en el plan de estudios de los futuros presbíteros haya, al menos, dos años de estudios filosóficos antes de los teológicos. Eso muestra el aprecio por la razón filosófica, científica y teológica. Por eso no extraña que filósofos y pensadores se hagan cristianos. En el libro de Javier Cercas, “Él loco de Dios en el fin del mundo” (p. 260) la mongol Dagvadorj Ozdaya le cuenta su conversión así: “Tomé la decisión de ser católica de una manera fría, no impulsiva. Hablé con mucha gente. Me pareció, por ejemplo, que nosotros, los mongoles, no expresamos nuestras emociones ni nuestras opiniones de una manera adecuada. Y que los católicos eran más racionales.
-¿Más racionales?
-Sí. (Asiente con énfasis). Sigo pensándolo. Los católicos nos tomamos tiempo para reflexionar antes de hacer las cosas. Y eso me parece bueno”.

De ahí que en la Iglesia haya formación antes de recibir un sacramento, lo cual responde al respeto por la libertad de las personas y la comprensión de lo que se va a celebrar, por qué y para qué. Esta práctica eclesial manifiesta un aprecio a la libertad responsable y a las decisiones inteligentes de las personas.

El ateísmo nació sobre todo en el ámbito de las sociedades católicas. Se da bastante entre personas que se formaron en seminarios y colegios de religiosos, lo que prueba que realmente no les lavaron el cerebro ni les comieron el tarro como a veces se dice. ¡Que tantos agnósticos y ateos se hayan formado en centros religiosos testimonia que se respetó su libertad personal en el proceso educativo!

Una cuestión de fondo es si el ser humano y la moral se pueden desvincular de Dios. ¿Se puede ser verdaderamente humano sin Dios? Benedicto XVI responde en CIV 78: “...El humanismo que excluye a Dios es un humanismo inhumano. Solamente un humanismo abierto al Absoluto nos puede guiar en la promoción y realización de formas de vida social y civil -en el ámbito de las estructuras, las instituciones, la cultura y el ethos-, protegiéndonos del riesgo de quedar apresados por las modas del momento…”

Pero aunque la persona se aparte de Dios, Él no la abandona como bien escribe san Agustín en las Confesiones: “¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Y tú estabas dentro de mí y yo afuera, y así de por fuera te buscaba; y, deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas que tú creaste. Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo. Reteníanme lejos de ti aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no existirían”. Ser creyente es un encuentro personal con quien primeramente nos ama incondicionalmente hasta entregar su vida en la Cruz por nuestra salvación.

Ahora más que nunca: LIBERTAD

Antón Negro

lunes, 26 de mayo de 2025

LEÓN XIV


El Cardenal Prevost inspirado por el Espíritu ha elegido el nombre de León para su pontificado, que utilizaron ya 13 papas antes. Ante este hecho hago las reflexiones que siguen:

El gran san Francisco de Asís tenía a fray León como colaborador más allegado. Por eso no está fuera de lugar recordar la estrecha colaboración del nuevo Papa con el Papa Francisco, que lo nombró Obispo de Chiclayo (Perú), lo llevó a Roma para dirigir el Dicasterio de los obispos y lo hizo Cardenal.

El nombre me recuerda el hecho histórico del Papa León Magno y Atila, rey de los hunos, en el año 452. Se decía que dónde pisaba el caballo de Atila no crecía la hierba, evocando a Atila que arrasaba y saqueaba de camino a Roma. Le sale al encuentro León Magno vestido de pontifical para persuadirlo a cambiar de postura, como recoge el cuadro de Rafael Sanzio. Las palabras de León XIV en la plaza de S. Pedro de “una paz desarmada y una paz desarmante” con la apelación al diálogo sintonizan con ese hecho. El nuevo Papa en su primer saludo al pueblo usó 10 veces la palabra paz.

Esas referencias a la paz nos urgen a un compromiso ante las guerras de la actualidad. La UE manda duplicar o triplicar el gasto militar y tener un kit de supervivencia para la guerra. El Diario de Cádiz (8-V-25) informa que el Estado Español tiene para entrenar soldados ucranianos un campamento rodeado por un muro y una alambrada con concertinas en la sierra de El Retín (Barbate, Cádiz). ¡Eso es un campo de concentración! ¡Una barbaridad injustificable!

El Papa dijo que eligió este nombre en memoria de León XIII que afrontó la revolución industrial, y ahora hay que afrontar la revolución tecnológico-digital y el desarrollo de la Inteligencia Artificial. De León XIII quiero resaltar:

a) Los comentaristas no mencionan que León XIII (1878-1903) pedía con reiteración a los católicos franceses que aceptaran la República Liberal y trataran que sus leyes y políticas fueran justas, lo que se conoce como “raillement”, postura divergente del “non expedit” de Pío IX (1846-1878) que prohibía a los católicos italianos participar en la vida política cómo electores y como elegibles.

b) Su encíclica Rerum Novarum (1891) pone los derechos de los obreros en el primer plano de la pastoral eclesial. El nuevo papa León XIV es natural de Chicago, donde debió resonar especialmente la encíclica porque en esta ciudad tuvo origen el primero de mayo en 1886 como día de lucha por las 8 horas: 8 de trabajo, 8 de descanso y 8 de educación. Hoy se olvidaron las 8 de educación como puede verse por las reivindicaciones y chats de sindicalistas, profesores y padres y madres de alumnos.

Esta encíclica hay que entenderla desde la denuncia del capitalismo que “fue insensiblemente entregando a los obreros, aislados e indefensos, a la inhumanidad de los empresarios y a la desenfrenada codicia de los competidores (...) las relaciones comerciales de toda índole están sometidas al poder de unos pocos, hasta el punto de que un número sumamente reducido de opulentos y adinerados ha impuesto poco menos que el yugo de la esclavitud a una muchedumbre infinita de proletarios” (nº 1) y que frente a eso se levanta la solución socialista-marxista que “es una medida tan inadecuada para resolver la contienda, que mismo llega la perjudicar a las propias clases obreras” (nº 2).

La actual revolución tecnológico-digital y de la Inteligencia Artificial, que supone un cambio de época, tiene como consecuencia la concentración de riqueza, con explotación, marginación y dominación sobre las personas y pueblos, por lo que se hace imprescindible defender y promover la libertad y fraternidad de las personas en la sociedad.

Que León XIV, nacido y formado en EE UU, utilizara solo el italiano y el español y no el inglés en su primera alocución pública, es un signo relevante para los hispanoamericanos de su país de origen. También es una llamada a la inculturación tan fundamental en la vida de los misioneros, que remite a Jesús que nació de una mujer de Nazaret, habló arameo, celebró las fiestas judías, padeció y fue crucificado bajo el poder del gobernador romano Poncio Pilato.

León XIV fue un migrante a Perú y a Italia, elegido en el año que la Iglesia celebra la 111 jornada mundial de las migraciones. Esto exige un compromiso solidario con ellos y León XIV llama a “unirnos todos para construir puentes de diálogo y encuentro... porque Dios ama a todos incondicionalmente”.

Ahora más que nunca: VERDAD

Antón Negro

domingo, 6 de abril de 2025

NUEVA COLONIZACIÓN CON EL DEPORTE

Sorprende encontrar grupos sociales luchando contra la colonización sufrida hace siglos, pero no descubren aspectos básicos de la actual. Combatir sólo la del pasado más bien nos lleva a luchar contra fantasmas. Entiendo que hoy la colonización y agresión en África contra su realidad simbólico-cultural se hace a través de los deportes, especialmente del fútbol y baloncesto, pero también en otros deportes como pudo verse con el origen de los deportistas de Catar en los pasados juegos olímpicos.


El 10 % de los jugadores de la NBA tiene origen africano. La liga africana de baloncesto (BAL) es controlada al 100 % en la promoción y operatividad por la NBA. Les lleva ese “espectáculo total” de la mejor liga con música, acrobacias, desfiles de moda... para crear pasión y tener una base amplia de seguidores. La NBA organiza torneos juveniles y partidos de exhibición, tiene academias en 19 países y algunos jugadores apadrinan campus. En el centro Pikine de Dakar entrenan 600 chicos de 6 a 18 años.

En el fútbol Europa toma el relevo (en el baloncesto van después de EEUU). Así 14 de los 23 jugadores franceses que ganaron el mundial de Rusia-2018 tenían origen africano. El fútbol llegó con el colonialismo y lo promueven organismos, ligas, clubs y jugadores. Hay miles de escuelas que reclutan niños en las ciudades, villas y aldeas, pero pocos llegan a destacar en las ligas y selecciones europeas o africanas. Los fracasados, la mayoría, quedan invisibles, a veces tirados en las calles o tutelados por los servicios sociales. Por ejemplo la fundación del Real Madrid apoya escuelas sociodeportivas con 100.000 beneficiarios de 5 a 18 años en 95 países, de los que casi 30 son de África con más de 50 escuelas.

Estas escuelas, aunque fuesen promovidas con generosidad, educan a los niños en el individualismo y la competitividad, tan centrales en el capitalismo liberal. Esta actividad, generosa o interesada, les otorga a los jugadores y clubes grandes beneficios porque incrementa los ingresos por su imagen, les abre puertas a encuentros con personalidades relevantes y a diversas actividades comerciales, recibirán más regalos y pagarán menos impuestos a causa de su acción filantrópica. Por eso llevan un séquito profesional dedicado a su imagen, preparación y actividad comercial.

En el 2016 me mandaron desde la selva hondureña, donde no había carreteras ni coches, la foto de dos botellas de bebida refrescante con el escudo (¿reliquia sagrada?) del Barça. La empresa de refrescos centroamericana pagaba los derechos de imagen al Barça, de los que salen los sueldos de los jugadores y los impuestos a hacienda en beneficio del Estado español. Los ingresos de los equipos se obtienen a nivel mundial en primer lugar del merchandising y en segundo de las televisiones y plataformas digitales, en el tercero están las entradas. ¡Así se transfiere riqueza a los ricos!

Un cura africano contaba que, cuando Beckam fichó por el Real Madrid, un sobrino suyo de 10 años le había pedido la camiseta del número 23 de Beckam y se preguntaba: ¿cómo se enteró en sólo un mes, si en la casa en medio de la selva no había televisión ni radio?

Cuando viajemos encontraremos niños que nos hablan de jugadores del Madrid o Barça con los que se identifican o admiran. Estos chicos se sienten miembros de estas nuevas tribus globales llamadas Lakers, Bulls, Barça, Manchester, Madrid... Estos equipos y deportistas son sus grupos y personas de referencia, los más influyentes sociológicamente. Son sus mitos y totems; las fuentes de sus deseos, aspiraciones y emociones; referentes en atuendo, alimentación, diversión... el universo simbólico de identificación de sus sueños que reemplaza a los (¿anticuados?) ancianos de la tribu con sus mitos e historias que configuraban la cultura ancestral.

La vinculación con la propia cultura se desvanece en los niños africanos, y crece en ellos el deseo de imitar a estas nuevas tribus y deportistas triunfadores. Todo esto introduce la mentalidad y cultura del individualismo, del prestigio social sobre otras bases, del materialismo y placer, de otra manera de celebrar triunfos y fiestas... unos referentes simbólicos diferentes de su cultura (¿caducada?) en la que permanecen algunos románticos.

El futuro de África y del mundo no está escrito, pues las culturas evolucionaron y evolucionarán. El pasado no se puede cambiar, pero de él puede aprenderse. El reto es caminar hacia una cultura del encuentro, solidaria, que respete la dignidad de toda persona en una humanidad única y diversa en la que todos participen de los bienes materiales, culturales y espirituales.

Ahora más que nunca: LIBERTAD

Antón Negro

Margarita Mediavilla: NO NORMAL