jueves, 29 de septiembre de 2016

Tocar el violín, mejor que las pastillas para los trastornos psicológicos de los niños

Es la investigación más importante que se ha realizado sobre los efectos de tocar un instrumento en el desarrollo cerebral”, así definen los psiquiatras del Colegio Médico de la Universidad de Vermont el trabajo que acaban de hacer público en el Journal of the American Academy of Child & Adolescent Psychiatry.

Dirigidos por James Hudziak, los expertos han analizado las resonancias magnéticas de 232 sujetos de entre 6 y 18 años para buscar, sobre todo, alteraciones significativas en la corteza cerebral: los engrosamientos y adelgazamientos de esa zona están relacionados con problemas como la ansiedad, la depresión, las dificultades para concentrarse, la agresividad y la pérdida de control de los impulsos.

En primer lugar, encontraron algo previsible: que la práctica musical afectaba a las neuronas de la región motora, ya que exige control y coordinación de los movimientos. Pero más importante fueron los cambios detectados en la parte de la corteza cerebral vinculada a “la memoria de trabajo, el control de la atención, la organización y planificación, la inhibición de los impulsos y el procesamiento de las emociones”, como detallan los autores del estudio. Hudziak lo resume en una idea: un violín puede ayudar más que un frasco de pastillas a un niño con trastornos psicológicos.


EN SINFONÍA CON EL BARRIO

lunes, 26 de septiembre de 2016

“Los fármacos psiquiátricos nos hacen más daño que bien”

En 1936, el neurólogo portugués Egas Moniz presentó una operación quirúrgica que destruía conexiones entre la región prefrontal y otras partes del cerebro. Esta cirugía, conocida como lobotomía, se popularizó como tratamiento para la esquizofrenia y en 1949 le valió a Moniz el Nobel de Medicina. La intervención perdió interés años después por la aparición de medicamentos como la clorpromacina, que se convirtieron en el tratamiento habitual para este tipo de enfermedades mentales.
Desde entonces, la lobotomía ha pasado a ser un símbolo de una psiquiatría que curaba a los pacientes anulándolos y algunos grupos de familiares de lobotomizados han pedido incluso que se le retire el Nobel a Moniz. Algunos expertos, no obstante, consideran que, en su momento, sin alternativas terapéuticas para aquellas psicosis, el tratamiento del médico portugués mejoró la vida de sus pacientes y sus familiares.

El caso de la lobotomía es una muestra de lo controvertidas que pueden resultar las herramientas terapéuticas en una disciplina tan compleja como la psiquiatría. Los fármacos que sirvieron para superar aquella cirugía, a los que muchos psiquiatras atribuyen la dignificación de la vida de pacientes con trastornos psicológicos graves, tampoco han sido ajenos a las críticas. Peter Gøtzsche (Næstved, Dinamarca, 1949), profesor de Diseño y Análisis de Ensayos Clínicos de la Universidad de Copenhague, lleva años abogando por la reducción drástica del uso de fármacos contra las dolencias psiquiátricas. En su libro Psicofármacos que matan y denegación organizada (Los libros del Lince), el investigador danés analiza las carencias de la ciencia que justifica el uso de estos medicamentos y explica por qué cree que, pese al consenso que despiertan entre los psiquiatras, “están haciendo más daño que bien”.
Pregunta. Usted aboga por una reducción paulatina [Gøtzsche advierte del peligro de dejar de tomar psicofármacos de repente], pero prácticamente total, del consumo de medicamentos psiquiátricos. Sin embargo, hay muchos psiquiatras que defienden su utilidad y que afirman que han permitido reducir la cantidad de enfermos recluidos en asilos.


¿Por qué se llevaron a cabo sangrías durante tantos siglos, incluso cuando necesitabas líquidos?

Respuesta. En primer lugar, no es correcto decir que los antipsicóticos hayan reducido la presencia de personas en asilos. El vaciado de los asilos tiene que ver con consideraciones financieras. Era demasiado caro tener a tanta gente en estas instituciones por muchos años. Esa reducción no coincide con la introducción de fármacos antipsicóticos.
Los antipsicóticos son algunos de los medicamentos más tóxicos que existen, aparte de la quimioterapia para el cáncer. Producen daño cerebral permanente, algunas veces incluso después de un tiempo de uso relativamente breve, y hacen más difícil que la gente vuelva a vivir una vida plena. He llegado a la conclusión de que, muy probablemente, nos iría mucho mejor si no utilizásemos antipsicóticos en absoluto.
No soy la única persona que lo ve así. Hay psiquiatras que han estudiado la literatura de una forma tan cuidadosa como yo y que han llegado a la misma conclusión: que en realidad no necesitamos fármacos antipsicóticos, porque frente a lo que implica el nombre, antipsicótico, no curan las psicosis. Los antipsicóticos tranquilizan a la gente, pero también les arrebatan parte de sus emociones, parte de sus pensamientos normales. Puedes ver que algunos de ellos se convierten en zombies, que no pueden hacer nada.
P. Si estos fármacos son tan dañinos, ¿por qué comenzaron a utilizarse de forma habitual en psiquiatría?
R. En 1954, cuando la clorpromazina fue descubierta y llegó al mercado. se consideraba una mala droga, la comparaban con una lobotomía química. Sin embargo, un año después, de repente, era buena. Eso es muy extraño. Hubo un presidente de la Sociedad Americana de Psiquiatría Biológica que afirmó que ese fármaco era como la insulina para la diabetes. Es algo demencial, porque si tienes diabetes, te falta insulina, y cuando a ti te dan algo que te falta es un buen tratamiento. Pero cuando tienes una psicosis no te falta nada, así que la comparación es errónea. Sin embargo, desde que se lanzó aquella idea se ha hablado de un desequilibrio químico. No hay desequilibrio químico, nunca se ha podido demostrar que haya nada en los pacientes psicóticos o depresivos diferente de las personas sanas. El desequilibrio químico es una mentira.
El Instituto Nacional para la Salud Mental en América, llevó a cabo un ensayo con clorpromazina y fármacos similares y placebo y concluyeron justo lo contrario de lo que pasa cuando das estas drogas a la gente. Observaron que los pacientes eran menos apáticos, que se movían más y parecían mejorar. Estas drogas hacen justo lo contrario. Esto sucede porque los ensayos no están bien cegados.


Utilizando psicoterapia se puede enseñar a la gente a manejar los sentimientos que les acaban convirtiendo en pacientes psiquiátricos

P. Si los datos de los estudios son accesibles a todo el mundo, ¿por qué tantos psiquiatras los interpretan mal? ¿Es que son todos estúpidos o malvados?
R. Esta pregunta es interesante y no solo concierne a la psiquiatría. ¿Por qué se llevaron a cabo sangrías durante tantos siglos? Incluso cuando tenías cólera y necesitabas los fluidos, tomaban la sangre de la gente y muchas veces eso les mataba. Y creían que lo hacían bien. Durante siglos. Cómo es posible que nosotros los humanos, que tenemos cerebros maravillosos, podamos quedar atrapados en engaños colectivos como las sangrías o la creencia en los antipsicóticos. Así son los humanos, pero tenemos que combatirlo demostrando a la gente que sus creencias no coinciden con la evidencia científica.
P. ¿Qué alternativas hay a los fármacos contra las psicosis graves?
R. Es muy simple: ningún fármaco. La alternativa a dar demasiadas drogas a la gente es darles muy pocas. Si hiciésemos eso tendríamos una población más sana que viviría más, porque las drogas psiquiátricas matan a mucha gente. Y no lisiaríamos a tanta gente, tanto físicamente como cerebralmente. Otra alternativa es darnos cuenta de que muchas de las que llamamos enfermedades psiquiátricas se tratan mejor a través de psicoterapia. Estas enfermedades muchas veces tienen que ver con fuertes emociones que la gente no puede manejar y que les hace asustados, ansiosos... Utilizando psicoterapia se puede enseñar a la gente a manejar esos fuertes sentimientos que les acaban convirtiendo en pacientes psiquiátricos.


Los antipsicóticos tranquilizan a la gente, pero también les arrebatan parte de sus emociones

P. ¿Cómo suelen responder los psiquiatras a sus críticas?
R. Muy rara vez debaten conmigo lo que la ciencia dice. Creo que esto muestra que para ellos es difícil debatir sobre la ciencia. Lo que hacen es tratar de denigrarme como persona. Diciendo que no soy un psiquiatra. Es cierto, pero he aprendido a leer, soy un investigador, se leer artículos científicos. No necesito ser un psiquiatra para saber sobre este área.
También, junto a estos psiquiatras que se sienten amenazados, hay otros que están de acuerdo conmigo. Y hay hay algunos que no utilizan drogas psiquiátricas. Hay otros psiquiatras que están cambiando sus opiniones basándose en mi trabajo, algo que me anima mucho. Algunos no escuchan porque lo consideran demasiado aterrador. Si has creído en algo durante treinta años, ¿cómo puedes cambiar esa creencia?, decirte, estaba equivocado desde el principio, he dañado a muchos pacientes. Eso no es fácil, es más fácil cerrar los ojos y continuar como siempre.
P. Por cómo explica las cosas, da la sensación de que la gente está bien, empieza a tomar fármacos, empeora, y tiene que dejarlos para volver a estar bien. Pero la gente empieza a tomar medicamentos porque se encuentra mal y cuando deje de tomarlos es probable que la enfermedad no haya desaparecido.
R. Es un poco complicado. Cuando la gente no se siente bien y empieza a tomar drogas, muchos sienten que les ayudan. Pero lo que no saben es lo que habría pasado si no hubiesen tomado ningún fármaco. La mayor parte de la gente mejoraría en cuestión de semanas sin necesidad de drogas. Cuando les das un antidepresivo, muchos también mejoran en cuestión de semanas. Pero la diferencia entre darles la droga y un placebo es muy pequeña y estos ensayos clínicos no son fiables, porque no están bien cegados. Tanto los médicos como los pacientes confunden el proceso natural de curación que habría sucedido en cualquier caso, incluso con una psicosis aguda, con el efecto del fármaco.
Por otro lado, los pacientes se ponen nerviosos cuando dejan la medicación. Se preguntan qué pasará, si volverán a estar deprimidos. Y sí, si dejas un antidepresivo de una día para otro, muchas personas tendrán una depresión en cuestión de días, pero esto no es una depresión real, es una depresión fruto de la abstinencia. Ahora ha cambiado tu cerebro, como si un alcohólico deja el alcohol, se sentirá mal.

martes, 20 de septiembre de 2016

LAS MULTAS PUESTAS EN ZONA AZUL SON TODAS NULAS DE PLENO DERECHO

Estamos en plena crisis económica con España en caída libre ante lo cual, los organismos públicos, lejos de solidarizarse con la población y tratar de buscar la forma de resolver unidos esta angustiosa situación, aplican con más ahínco sus vergonzosas políticas usureras cual ratas abandonando el barco, entre las que incluyen endurecer y multiplicar todo tipo de impuestos y sanciones al máximo esquilmando aún más si cabe al ya exhausto ciudadano.

 A continuación se presenta una posible solución ante el descarado y vergonzoso atraco que suponen las multas procedentes de las zonas de aparcamiento regulado en las vías públicas de España. Al final se incluye un enlace para consultar si tiene alguna multa publicada en el BOE

Las multas de aparcamiento puestas en zona azul son todas nulas de pleno derecho según el art 62.1.b de la Ley 30/1992 de 26 de Noviembre y el art 3 del Reglamento del Procedimiento Sancionador en materia de tráfico, circulación de vehículos a motor y Seguridad Vial, aprobado por Real Decreto 320/1994, de 25 de febrero. 

Tú no estas obligado a pagarla, ya que para eso pagas un impuesto de circulación en tu ciudad. Cuando pones “1 Euro” en el parkimetro, ese Euro va directamente a parar al bolsillo del dueño de la empresa concesionaria privada y cuando no has puesto ticket te colocan un sobre marrón en el parabrisas del coche, que introduciéndolo en la maquinita y pagando “solo 3 Euros”, que van a parar directamente al bolsillo del dueño de dicha empresa, te quitan muy amablemente la multa, jajaja. ¡¡¡¡¡Que ladrones!!!!! . 

Esto es de risa, pero ATENCION que si no pagas los “3 euros” , ellos alegando falsamente que esa multa la pone un policía Local te envían la multa por medio de la Diputación llegando a embargarte la cuenta del banco si no pagas en un tiempo que te dan la cantidad de 80 Euros, que muy amablemente te rebajan a 40 Euros si pagas antes de 10 dias y todo basado en un fraude ante el desconocimiento de la gente en general con el que todos salen ganando menos tú, el trabajador y el pueblo en general.
Para ello pongamos nuestros datos en el archivo adjunto, que es un comunicado tipo que entregaremos en Diputación por duplicado, pero no antes de que te llegue la multa a tu casa (para poder poner el número de expediente de la multa). Una vez entregado en información le dices al funcionario que le de entrada al documento sellándote la copia que tu te llevarás. En 1 mes aprox. te contesta la diputación dándote la razón y archivando tu expediente y fuera multa y embargo de cuenta bancaria. A mi ya me han quitado 3 seguidas y no pienso pagar más una zona azul en mi ciudad.

LA INSTANCIA DE DESCARGOS:
AL ILMO SR. ALCALDE DEL EXCMO. AYUNTAMIENTO DED. , MAYOR DE EDAD CON DNI; CON DOMICILIO EN C/ , MANIFIESTA: Que he sido anunciado en el BOP bajo el epígrafe “notificación de denuncia de tráfico”, número de expediente , por estacionar en lugares habilitados por la autoridad municipal como estacionamiento con limitación horaria, sin colocar el distintivo que lo autoriza, por un importe de euros, no estando conforme con la misma y dentro del plazo señalado, presento la siguiente: ALEGACION El número de agente denunciante que figura en la notificación de la denuncia no corresponde a ningún agente de la Policía Local de la Población, pudiendo corresponder a alguno de los encargados de la empresa que gestiona la zona azul, en consecuencia, el acto de inicio del Procedimiento Sancionador resulta nulo de pleno derecho, conforme al art. 62.1.b, de la Ley 30/1992, de 26 noviembre. Al ser dictado por órgano manifiestamente incompetente, en cuanto que la denuncia no ha sido formulada por agente de la Policía Local o agente alguno de la autoridad ni autoridad competente alguna, según dispone el art 3 del Reglamento de Procedimiento Sancionador en materia de tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, aprobado por Real Decreto 320/1994, de 25 de febrero. Por lo expuesto: Solicito que, tengan por presentado en tiempo y forma este escrito de alegación en el expediente de referencia, y tras los trámites oportunos, acuerden declarar su improcedencia y procedan al archivo de sus actuaciones. Lo que se pide en a de de dos mil once.

Anexo: LAS MULTAS EN Comunidades Autónomas con lengua propia

Por si acaso vas a Cataluña, País Vasco, Galicia o Levante en coche y os ponen una multa.
Esquivar una multa en estas CC.AA., resulta relativamente sencillo, sobre todo si el motivo de la sanción es un mal estacionamiento. Sólo hay que comprobar si la señal de tráfico de prohibido aparcar, zona azul o cualquier otra está escrita exclusivamente en catalán, gallego o euskera. Si es así (cosa que ocurre en el 100% de los casos), la batalla está ganada.
El único trámite a realizar es recurrir la penalización argumentando el incumplimiento de los artículos 56 y 138 de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, relativos al idioma de las señales. Ambos apartados normativos obligan a que «las indicaciones escritas de las señales de tráfico se expresen al menos en el idioma oficial del Estado» -Artículo 56-.
La norma establece que esa señalización en la vía pública «figure en idioma castellano, y además, en la lengua oficial de la Comunidad Autónoma cuando la señal esté ubicada en el ámbito territorial de dicha Comunidad» -Artículo 138-. 

El Ayuntamiento incumple esta normativa estatal en pro de la causa lingüística y prefiere renunciar a cobrar las multas recurridas por este concepto a rotular en castellano las señales..
Transmítalo para ampliar el conocimiento legislativo y mejorar en las técnicas de respuesta del ciudadano al consistorio

domingo, 18 de septiembre de 2016

Andalucía multa a Endesa por el fraude de los contadores inteligentes

La Junta de Andalucía ha aprobado este martes una multa de 400.000 euros a Endesa. La sanción parte de una denuncia de Facua por el cobro ilegal del alquiler de contadores inteligentes en 2014 a 351.050 personas sin que funcionaran como tales.
También se ha decidido decomisar 1,39 millones de euros de beneficios logrados por la empresa aquel año. El objetivo es devolver a los usuarios afectados este dinero, que alcanza los 3,6 euros por usuario. El portavoz del gobierno andaluz considera "muy grave" la actuación de la eléctrica.

jueves, 15 de septiembre de 2016

Más de un millón de trabajadores alemanes necesita cobrar ayudas sociales para llegar a fin de mes

No es oro todo lo que reluce y el mercado laboral de la rica Alemania no es la excepción. En este país, con una renta per cápita de 31.100 euros por habitante, una tasa de paro que ronda el 6% y un salario mínimo fijado en los 8,5 euros la hora o 1.473 euros al mes, cientos de miles de trabajadores en situación regular dependen de las ayudas sociales para llegar a fin de mes.
Según datos difundidos ayer por la Oficina Federal de Estadísticas, en esa situación de precariedad laboral y social se encuentran actualmente y para ser exactos 1,03 millones de personas, lo que hizo que ese organismo tuviera que desembolsar el pasado año 10.000 millones de euros.
El fenómeno no es nuevo. El sistema social alemán cuenta desde hace años con una población dependiente del paquete de prestaciones denominado Hartz IV, una reforma de las ayudas llevada a cabo por el Gobierno roji-verde que lideró el socialdemócrata Gehard Schroeder hace tres legislaturas.
Sólo entre los años 2007-2015 salieron de las arcas de Estado alrededor de 87.500 millones de euros en concepto de ayudas y complementos de salario a trabajadores en activo, una cifra que revela hasta qué punto el mercado laboral puede ser perverso, máxime cuando esa disfunción anida en la primera economía de Europa volumen de PIB y cuarta del mundo.
Las cifras, aunque se mantienen constantes, no han pasado desapercibidas a un año de las elecciones generales y a pocos días de los comicios que se celebran el próximo día 18 en Berlín, una de las grandes ciudades alemanas con mas población Hartz IV y donde los partidos La Izquierda y Los Verdes intentarán arrebatar votos a las formaciones de la gran coalición de socialdemócratas y cristianodemócratas de la CDU.
"Miles de millones de los contribuyentes se están utilizando en ayudas sociales en vez de invertir en puestos de trabajo que aseguren una existencia decente", ha reprochado al Gobierno la diputada de Los Verdes, Sabine Zimmermann.
Para Zimmermann el origen del quiste que anida en el mercado laboral alemán tiene origen político, medidas que favorecen el empleo precario o lo encubre con contratos de formación y los minijobs, contratos de tiempo parcial y una remuneración tope de 450 euros mensuales.
"Todo esto es dumping salarial. Alemania esta subvencionando a la economía", denunció Zimmermann en un alegato a favor del "empleo digno" y contra la política de empleo del Gobierno de Angela Merkel, a la que pidió acabar con una situación "indigna y vergonzosa" para un país como Alemania.
Al porcentaje de trabajadores que precisa ayuda para alcanzar los ingresos mínimos y que ya en 2014 era del 9,3% de los residentes en este país, el sistema de prestaciones soporta una carga insostenible para cualquier otra economía. Se calcula que en total, viven más o menos dependientes de las arcas públicas unos 7,3 millones de personas.
Por categorías, el grueso de estas personas eran desempleados en busca de trabajo, unos 6,03 millones cobran dependiendo de su situación y estado civil. Un soltero, por ejemplo, recibe una base de unos 400 euros y alrededor de 300 para alquiler de vivienda.
Le siguen en términos cuantitativos quienes no tienen opción de acceder al mercado laboral, alrededor de 1,14 millones de personas, y por último los demandantes de asilo, una categoría muy inferir en valores absolutos aunque la llegada de migrantes al país le ha hecho repuntar un 61,3% hasta los 370.000.

Brecha regional entre los 'lander' ricos y pobres

El mapa del reparto de las ayudas sociales apenas ha cambiado y muestra la brecha regional de riqueza. Así y mientras la tasa de personas que percibían prestaciones para sobrevivir era hace un año del 19,3% en Berlín, en el rico Estado federado de Baviera, apenas llega al 4,7%.
El horizonte no se perfila más libre de cargas para las cajas sociales y tampoco para los trabajadores en activo que han de recurrir a ellas. A menos salario menos cotización al sistema de pensiones y la pescadilla, en lo que al sistema de pensiones se refiere, ya se muerde la cola.
La pensión media de jubilación en Alemania en 2015 era de 1.100 euros en el oeste y de 980 en el este. En el 2050 no habrá diferencias entre los antiguos Landercomunistas y capitalistas. Para todos, la media será de 1.170 euros mensuales.
Desde las administraciones, ya se advierte de que el régimen público de pensiones podría no ser suficiente para mantener el nivel de vida y que lo aconsejable es contar con seguros privados que cubran la diferencia.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Los diputados y senadores deben dejar de cobrar su salario hasta que haya Gobierno.

Llevamos desde el 20 de diciembre de 2015 apadrinando a 616 personas (350 diputados y 266 senadores) que desde hace más de un año no solo no cumplen su deber como gobernantes sino que además, tampoco lo están cumpliendo como trabajadores, puesto que ni gobiernan ni dejan gobernar.
A pesar de todo, nuestros diputados siguen cobrando religiosamente un salario que ronda los 60.000€ brutos al año(4.600€ al mes) para los diputados  y otros 56.000€ para los senadores. 
Son aproximadamente 30 millones de euros sin contar extras, dietas para viajes y demás gastos superfluos para un país sin Gobierno. 
En 6 meses nuestros "queridos" gobernantes se gastaron 600.000€ en viajes. 
Exigimos que hasta que haya acuerdo de gobierno. Sus señorías dejen de cobrar el salario que nosotros les estamos pagando por hacer un trabajo que no están haciendo. 
Es lo más justo y lo más responsable. 



jueves, 8 de septiembre de 2016

SEGUNDA PARTE CUANDO LA DISCAPACIDAD SE CONVIERTE EN UN NEGOCIO

Para Josefa García Lorente, abogada especializada en discapacidad y representante del Consejo General de la Abogacía Española en el Foro Justicia y Discapacidad, la implementación de salarios menores se debe a la falta de apreciación de las posibilidades de un trabajador con discapacidad. "No existe una formación empresarial ni social de ver que son personas tan rentables como cualquier trabajador, pero que tienen que respetar sus derechos y limitaciones".
A estas precarias condiciones laborales, se suma el origen empresarial de nuevos Centros Especiales de Empleo. Para algunas compañías ha quedado claro que tener un CEE es un negocio rentable. Prueba de ello, es que han ido creando sus propias empresas de este tipo con el fin de externalizar sus servicios, y beneficiarse de las subvenciones de una forma más directa.
"Antes los Centros Especiales estaban formados a partir de asociaciones de discapacidad. Ahora una forma de alcanzar la cuota del 2% en los grupos empresariales grandes, como Adecco o DKV, es creando sus propios CEE", afirma Eduardo Díaz, director del Centro Español de Documentación sobre Discapacidad (CEDD).
Ejemplo de ello son empresas como Schindler S.A., que realizó en 2012 un contrato de servicios con su Centro Especial de Empleo, Schindler 24 S.L., por una suma de más de 4 millones de euros, según la misma base de datos realizada por el SEPE y obtenida para esta investigación.
La presencia de este tipo de centros también ha generado un conflicto para aquellos que llevan más tiempo en el ecosistema de la discapacidad, y que presumen de tener un objetivo más social.
"Hay que distinguir entre un Centro Especial de Empleo formado de la nada, cuya única misión es la integración de personas con discapacidad y otra serie de empresas que se aprovechan de la Ley General de Discapacidad para convertirlo en un negocio", afirma indignado José Luis León Hernández, director general de Roncalli, CEE iniciado por la Fundación Juan XXIII.
Sin embargo, las buenas intenciones no bastan ni para los CEE con valores sociales. "El reto de un Centro Especial es mantener el equilibrio de la integración de las personas con discapacidad y a la vez su rentabilidad. Nosotros somos una organización sin ánimo de lucro pero debemos ser autosuficientes y abastecernos", explica el director del centro, que tiene una plantilla de 365 empleados, de los cuales 86% son personas con discapacidad.
Una práctica común de externalización de servicios a través de la creación de un CEE propio, es con un call center o centro de atención telefónica para el cliente, como es el caso de empresas como Konecta y Schindler.
"Una aseguradora que crea un call center con personas con discapacidad lo que hace es externalizar un servicio que prestan y abaratan costes", dice Díaz, el director del Centro Español de Documentación sobre Discapacidad.
Schindler defiende la creación de su propio CEE, un contact center, con la razón de que así la empresa tiene control total de los procesos gestionados en el centro especial de empleo. 
"Dado que el proceso de Atención Telefónica es una actividad distinta a la de fabricación, instalación y mantenimiento de ascensores, requiere un personal especializado, con una importante inversión en infraestructura de comunicaciones y servidores. Por ello, al estar previsto emplear a una gran mayoría de personal con capacidades diferentes, Schindler decidió crear una empresa independiente que constituyese un Centro Especial de Empleo", responde Rosa Amat, portavoz de Schindler.
La discusión se centra en qué vale más: si el empleo que se le da a las personas con discapacidad, a pesar de la baja calidad del mismo, o el hecho de que a fin de cuentas se trata de un puesto de trabajo.
"Si una empresa grande tiene un CEE y contrata a 2.500 personas con discapacidad, lo que hace es coger de manera legal las subvenciones. No es muy ético, pero al final, hay 2.500 personas trabajando", explica Luis Alonso Calzada, director gerente del CERMI.
Manuel Amil, director gerente de Amilaxa Servicios Generales, un Centro Especial de Empleo ubicado en Galicia, tiene una postura más firme, pero reconoce que hasta ahora tampoco hay otra alternativa. "No creo en los CEE, creo en la contratación normalizada. Para mi son un gueto, pero un gueto necesario, porque si no existiesen, habría que inventar algún otro sistema para que las personas con discapacidad tuvieran una oportunidad de trabajar".
Para Díaz, "no es que la ley intente ser perversa, piensan que así quizá puedan llegar a un mayor número de empresas que pongan CEE e integren a más personas con discapacidad al mundo laboral, pero se generan todas las perversiones posibles".
Tanto Rodríguez como Díaz coinciden en que una solución sería distinguir al momento de dar las subvenciones entre un Centro Especial de Empleo con corte social y uno de raíces empresariales, y prohibir que el contrato sea con aquel de la empresa matriz.

martes, 6 de septiembre de 2016

PRIMERA PARTE CUANDO LA DISCAPACIDAD SE CONVIERTE EN UN NEGOCIO

Los muros blancos del recibidor del Centro Especial de Empleo Roncalli no tienen nada de diferente a los de una empresa corriente. Poco a poco salen y entran por las puertas personas con discapacidad. Un hombre en silla de ruedas acompañado de su madre, una chica con síndrome de Down, otra con discapacidad intelectual severa. Todos se saludan entre sí, y a la recepcionista, que también tiene discapacidad, y se apuran para no llegar tarde a sus puestos.


Sin embargo, otros centros no lo tienen tan claro y la barrera que existe entre el interés puramente social y el económico es una línea muy fina y sencilla de cruzar. El mundo de la discapacidad no es la excepción y muestra de ello es el auge progresivo de los Centros Especiales de Empleo (CEE). Atraídos por factores económicos, algunos CEE se han desligado de su cara más humanitaria dando paso a un monstruo empresarial.
Este tipo de entidades nació con la finalidad de formar e insertar laboralmente a las personas con discapacidad. Considerados como una especie de puente hacia la empresa ordinaria, una suma de factores han provocado que actualmente la realidad sea otra.
De los más de 182 millones de euros otorgados por el gobierno en ayudas concedidas a la integración laboral de personas con discapacidad en 2014, más del 90% fue a parar a las arcas de los CEE, según datos del Observatorio sobre la Discapacidad y Mercado de Trabajo en España (ODISMET).
Cada CEE recibe por parte de la Administración el 100% de la cuota empresarial de la Seguridad Social de cada trabajador, el 50% del Salario Mínimo Interprofesional por trabajador a jornada completa o su parte proporcional en jornada parcial y 12.000 euros por la conversión de un contrato temporal en indefinido.
"Los CEE están surgiendo como champiñones. Cualquiera puede poner un centro especial en marcha y el coste laboral de los trabajadores es mínimo porque la Administración les subvenciona casi todo", confirma Ángel Pontones, director general de la plataforma de empleo para personas con discapacidad."
Los Centros Especiales de Empleo que recibieron más dinero entre 2012 y 2015 fueron:Snacks de Castilla León, con más de 200.000 euros recibidos; Ibermail Ibergrupo CEE, ahora Roncalli, y Tasubinsa con más de 20.000 euros; e Ilunion BPO SA así como Ilunion Outsourcing con más de 18.000 euros, según la base de datos obtenida para esta investigación por parte del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y que recoge los centros con operaciones en más de una Comunidad Autonoma. Sin embargo, si nos atenemos a los datos agregados facilitados por la Confederación Nacional de Centros de Empleo (CONACEE), que incluye también aquellos que operan sólo en una CCAA, observamos que el promedio puede superar los 290.000 euros por centro como puede apreciarse en el gráfico anterior que acompaña a esta información.
Los CEE son actualmente la principal fuente de trabajo para las personas con discapacidad. De los 95.238 contratos específicos para personas con discapacidad realizados en 2015, 68.613 fueron hechos con un Centro Especial de Empleo. Un aumento de más de 40.000 contratos desde 2006.
Los papeles se han invertido. Hace una década las empresas ordinarias eran la principal fuente de contratos específicos para personas con discapacidad. Hoy, un 73% de las contrataciones se realizan en un CEE, según datos del Servicio Público de Empleo Estatal.
"En los CEE hay personas con muy poco grado de discapacidad que podrían trabajar perfectamente en la empresa ordinaria. Los que de verdad deberían estar ahí, es decir aquellos con un grado superior a 65%, están fuera del mercado laboral. La subvención te la dan igual, esto se ha convertido en ganar pasta", explica Pontones.
A pesar de las subvenciones, los CEE se caracterizan, en su mayoría, por mantener condiciones precarias. "Una persona con discapacidad que ya parte con problemas de inserción, encima tiene mayor rotación, salarios más bajos y contratos temporales", dice Vanesa Rodríguez, investigadora de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Oviedo.
De acuerdo con un estudio realizado por la docente, los CEE dan una remuneración menor que las empresas ordinarias a los trabajadores con alguna discapacidad. El salario por día en una empresa ordinaria es de 47 euros, mientras que en un CEE es de 36 euros.
Esta diferencia salarial se debe, en parte, a la existencia del Convenio Colectivo de Centros Especiales de Empleo, que a nivel estatal regula las cláusulas laborales para las personas con discapacidad.
Esta medida impulsada por el Comité Español de Representantes de Personas Con Discapacidad (CERMI) ha supuesto, a nivel salarial, un paso atrás en la equidad laboral del colectivo. A los trabajadores se les paga menos de lo que cobrarían si estuvieran regidos por el convenio sectorial de la actividad que realizan.

domingo, 4 de septiembre de 2016

"Un día fui al bingo y gané, fue mi ruina"

"Si el infierno existe, mi mujer ha estado allí. Vivir conmigo ha sido terrible. Me metí en el juego hace 24 años y perdí millones, familia, negocios, salud, ¡todo, todo! Hoy llevo 29 meses sin jugar". Eso contaba Agustín Almeida en agosto de 2013. Hasta hoy no ha vuelto a jugar.
En estos días Agustín está celebrando que la Asociación Aluesa, pionera en abordar un grave problema social como es la ludopatía, le ha entregado un diploma por haber vencido una enfermedad que entra en las vidas y sí la dejas se queda a vivir.
Aún hoy, seis años sin acercarse al juego, le fiscalizan el dinero que lleva en la cartera, ¿cinco euros?, pues debe explicar en qué lo gastará y traer tique hasta de un céntimo. "Hay que estar alerta porque un jugador puede recaer fácilmente en la trampa del juego".
Su mujer le acompaña a la entrevista, en principio sin otro papel que el de estar ahí para apoyarle. Curiosamente, mientras Agustín cuenta cómo empezó su adicción ella, Fátima Pérez, se va metiendo en la conversación con total naturalidad, entre otras cosas porque su marido la señala mil veces como "culpable" de haber salido del pozo negro. "La que merece el diploma es ella, de verdad te lo digo", comenta.
Le pregunto si le importa participar en el reportaje y no lo duda. "Pues sí; ya es hora". Y cuenta. Observo los ojos claros de Agustín y los veo alegres, risueños, nada que ver con el hombre que conocí hace años, cuando el juego lo había llevado a la ruina, cuando lloraba amargamente. "Ella ha sido medalla de oro pero tú de plata, campeón", le digo. Y se emociona de nuevo.
Mejor hablar de las circunstancias que pudieron llevar a este hombre a vivir 24 años en el juego. La ignorancia, sin duda. Su historia es la historia de un chico que cargó con una niñez sin padres, con una adolescencia que le invitó a correr en el trapecio sin que nadie le advirtiera los riesgos.
Su infancia transcurrió en la Casa del Niño, en San Cristóbal, conocido como orfanato o reformatorio, que trae malos recuerdos para niños "pobres de solemnidad". En el caso de Agustín y su hermano eran huérfanos que vivieron a merced de algunas monjas y maestros que impartían a rajatabla aquello de "la letra con sangre entra".
"Estar allí me marcó tanto que no veía la hora de irme y buscarme la vida. Mira; mi hermano y yo vimos ahí dentro palizas, peleas, violaciones y suicidios y yo no miento, créeme". No duda de la importancia que su dura niñez ha tenido en el desarrollo de su vida.
Lo cierto es que desde que le dejaron salir del orfanato, a los 14 o 16 años, Agustín trabajó en un bar de la calle Venegas y luego en una cafetería de la Guardia Civil, en San Cristóbal, donde era "así como medio encargado siendo un chiquillo".
¿Quiénes iban a ese bar? Pues los guardias civiles que se sentaban en un rincón y jugaban a las cartas, a la máquinas, a todo lo que se pudiera. A eso únele copas y sabe Dios qué más. Luego, cuando el bar cerraba, se iban al bingo. Un día me invitaron y esa fue mi perdición. "Ahí empezó mi ruina, ahí?"
Dice que hace pública su historia para que los que crean que entrar en una sala, jugar y ganar es una suerte, sepan que no lo es. "Yo mismo soy un ejemplo. Mi perdición fue ir a un bingo con veinte y pocos años y ganar en una noche 97.000 pesetas, más tarde 36.000 y la tercera vez fueron 42.000. Esa fue mi ruina", sentencia. "Esto es fácil, pensé. He ganado un pastón sin esfuerzo", añade.
¿Y cuándo pusiste freno a todo? "Te lo cuento. Mi historial no era flojo. Durante 24 años estuve jugando a escondidas hasta que un día me vi buscando en el bolso de mi mujer su tarjeta de crédito. Eso me partió el corazón. Ella me preguntó si la había usado y mentí porque los jugadores no somos de fiar. "A ti te pasa algo", me dijo ella y entonces se lo conté todo.
"Yo nunca he sido ni de mujeres, ni de bebida y le reconocí que llevaba años metido en el juego, que los negocios se los había llevado el bingo, las máquinas. Una dulcería familiar, una cafetería y otras propiedades", apunta. La respuesta de su mujer fue "ponerlo en la calle" hasta que no solucionara su problema, ni que se acercara por allí.
"Jamás pensé que todo era por juego, jamás. Creía que era un gastón pero lo otro, jamás. Para que te hagas una idea un día hablé con su jefe de entonces porque mi marido decía que no había cobrado y no era cierto. Le había pagado y se lo había gastado en el juego. Ese hombre, que no recuerdo su nombre, me preguntó si necesitaba dinero. Y le pedí algo para comprar leche para mis niños. Ni para eso tenía", relata Fátima.
Cuenta que cuando lo echó de casa es que "estaba harta de mentiras y lo odiaba". "Tenía dos niños y no lo quería a mi lado. Arreglé todo para separarme. Finalmente no lo hice, pero no quise saber nada más de él. No, no, no?", explica.
Comenta que un día Agustín le habló que había un sitio en el que le ayudarían a solucionar su problema. "Fue, se enteró y cuando le indicaron que necesitaba alguien de la familia como tutor, como vínculo entre los especialistas y el paciente, le dije que no contara conmigo. Bastante tenía ya con sacar adelante a nuestros hijos", resalta. Y en esas se mantuvo hasta que pasado el tiempo se dio cuenta de "que llevaba muy bien el tratamiento y un tiempo sin jugar y que lo quería".
Unos años más tarde Agustín dejó la casa de su hermana, donde vivió desde que su mujer le cerró la puerta y volvió a casa. Hoy lleva cuatro años sin acercarse al juego pero en casa siguen exigiéndole el tique "hasta de un pan que compre". "Es que siempre estás asustada, aunque él no ha tenido ni una recaída", añade.
Agustín reconoce que "no sabía ni lo que era la ludopatía. La primera vez que escuché esa palabra fue en Salud Mental del Servicio Canario de Salud. Después lo supe todo".
Y lo sufrió todo.

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