Gobierno de Canarias ha hecho suyo un informe encargado en 2016 por el Instituto de Igualdad a la Universidad de La Laguna, en la que se une la prostitución de jóvenes en las Islas al auge del turismo sexual en el Archipiélago.
El informe no hace alusión directa a Las Lovas, pero sí explica por qué en Canarias, con 600.000 personas bajo el umbral de la pobreza y con 300.000 demandantes de empleo, la prostitución se ha convertido en una alternativa financiera para jóvenes y familias con escasos recursos.
Según la Universidad de La Laguna, Canarias es víctima, entre otros factores, de su posición estratégica en el mapa. “Por su consideración de región ultraperiférica e intercontinental y por el aumento de las migraciones irregulares en esta última década, se ha convertido en uno de los lugares de destino del tráfico y trata de mujeres con fines de explotación sexual”.
El documento alerta, de forma contundente, del incremento de la prostitución vinculada al sector servicios. “El turismo de masas de sol y playa y los conflictos existentes en Oriente Medio, han convertido al Archipiélago en una zona de ocio y demanda prostitucional, con un aumento de ambas”.
“La prostitución y la trata son fenómenos interconectados en Canarias en la actualidad y las mujeres reclutadas son o han sido víctimas de violencia machista por parte de sus parejas o exparejas, demandantes, proxenetas o algún familiar (padre o hermano)”, exclama la institución lagunero a petición del informe del Instituto Canario de Igualdad con el objetivo de conocer la realidad de esta forma de violencia de género y poder fijar estrategias y medidas de actuación a medio y largo plazo.
El primer informe de la investigación secuenció entrevistas en profundidad a mujeres de las siete islas en situación de prostitución o abandono, así como profesionales que intervienen directa o indirectamente en contextos prostitucionales. En la segunda fase del estudio, prevista para 2017, se abordará la percepción de la ciudadanía y, también, la de los demandantes de prostitución (hombres en su totalidad).
Redes de tráfico de personas, familia, paisanos, redes de amistad femeninas o ‘loverboys’ (proxenetas jóvenes que seducen a mujeres convirtiéndose en un falso novio para, posteriormente, explotarlas sexualmente), son las principales vías para reclutar a mujeres, indica el informe.
Menos en la calle, más en los pisos
En Canarias se observa una disminución de la prostitución en la calle, que aumenta en pisos y clubes, lo que supone “una mayor vulnerabilidad de las mujeres porque tanto la policía como las ONG tienen restringido el acceso a estos locales”.
El documento sobre la prostitución en Canarias fue presentadoen la reunión del Consejo Canario de Igualdad de Género, órgano de consulta del Instituto Canario de Igualdad y de participación de organizaciones de mujeres y hombres, entidades de iniciativa social y agentes sociales.
La nueva directora del Instituto de la Igualdad es Claudina Morales, ex presidenta de CC y exalcaldesa de La Oliva. La otra cartera del Gobierno con responsabilidad en la defensa de las mujeres, es la Dirección General de Protección a la Infancia y a la Familia, regida por Carmen Morales, de Lanzarote.
200.000 asiáticas fueron usadas como esclavas sexuales por los soldados japoneses hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. El Gobierno nipón les ha pedido perdón, pero ellas reclaman justicia.
Este es el testimonio de una Danesa, de 35 años, trabajó durante tres años como prostituta poco después de cumplir 20. Actualmente es terapeuta y sexóloga.
CARTA DE UNA PROSTITUTA A SU CLIENTE
"Querido cliente,
Si piensas que alguna vez me he sentido atraída por ti, estás terriblemente equivocado. Nunca he deseado ir a trabajar, ni siquiera una vez. Lo único en mi mente era hacer dinero, y rápido.
Que no se confunda con el dinero fácil; nunca fue fácil. Rápido, sí. Porque rápidamente aprendí los muchos trucos para conseguir que te corras pronto para poder sacarte de mí, o de debajo de mí, o de detrás de mí.
Y no, nunca me excitaste durante el acto. Era una gran actriz. Durante años he tenido la oportunidad de practicar gratis. De hecho, entra en la categoría de multitarea. Porque mientras tú te tumbabas ahí, mi cabeza estaba siempre en otra parte. En algún sitio donde no tuviese que enfrentarme contigo acabando con mi respeto hacia mí misma, ni pasar 10 segundos pensando en lo que ocurría, o mirándote a los ojos.
Si pensabas que me estabas haciendo un favor por pagarme por 30 minutos o una hora, te equivocas. Preferiría que hubieses salido y entrado tan rápido como pudieses. Cuando pensabas que eras mi príncipe azul, preguntándome qué hacía una chica como yo en un sitio como ese, perdías tu halo cuando pasabas a pedirme que me tumbase y centrabas todos tus esfuerzos en sentir mi cuerpo todo lo que pudieses con tus manos. De hecho, hubiese preferido si te hubieses tumbado de espaldas y me hubieses dejado hacer mi trabajo. Estaba tan cansada que a menudo tenía que tener cuidado de no quedarme dormida mientras gemía con el piloto automático
Cuando pensabas que podías estimular tu masculinidad llevándole al clímax, debes saber que lo fingía. Podría haber ganado una medalla de oro por fingir. Fingía tanto, que la recepcionista casi se caía de la silla riéndose. ¿Qué esperabas? Eras el número tres, o el cinco, o el ocho de ese día.
¿De verdad pensabas que era capaz de excitarme mental o físicamente haciendo el amor con hombres que no elegía? Nunca. Mis genitales ardían. Del lubricante y los condones. Estaba cansada. Tan cansada que a menudo tenía que tener cuidado de no cerrar mis ojos por miedo a quedarme dormida mientras mis gemidos seguían con el piloto automático.
Si pensabas que pagabas por lealtad o charlar un rato, debes volver a pensar en ello. No me interesaban tus excusas. Me daba igual que tu mujer tuviese dolores pélvicos, o que tú no pudieses salir adelante sin sexo. O cuando ofrecías cualquier otra patética excusa para comprar sexo.
Cuando pensabas que te entendía y que sentía simpatía hacia ti, era todo mentira. No sentía nada hacia ti excepto desprecio, y al mismo tiempo destruías algo dentro de mí. Plantabas las semillas de la duda. Duda de si todos los hombres eran tan cínicos e infieles como tú.
Cuando alababas mi apariencia, mi cuerpo o mis habilidades sexuales, era como si hubieses vomitado encima de mí. No veías a la persona bajo la máscara. Solo veías lo que confirmaba tu ilusión de una mujer sucia con un deseo sexual imparable.
De hecho, nunca decías lo que pensabas que yo quería oír. En su lugar, decías lo que necesitabas oír. Lo decías porque era necesario para preservar la ilusión, y evitaba que tuvieses que pensar cómo había terminado donde estaba a los 20 años. Básicamente, te daba igual. Porque solo tenías un objetivo, y era mostrar tu poder pagándome para utilizar mi cuerpo como te apeteciese.
Tanja Rahm.
Cuando una gota de sangre aparecía en el condón, no era porque me hubiese bajado el período. Era porque mi cuerpo era una máquina que no podía ser interrumpida por el ciclo menstrual, así que metía una esponja en mi vagina cuando menstruaba. Para ser capaz de continuar entre las sábanas.
Y no, no me iba a casa después de que hubieses terminado. Seguía trabajando, diciéndole al siguiente cliente la misma historia que habías oído. Estabas tan consumido por tu propia lujuria que un poco de sangre menstrual no te paraba.
Cuando venías con objetos, lencería, disfraces o juguetes y querías juego de roles erótico, mi máquina interior tomaba el control. Me dabais asco tú y tus a veces enfermizas fantasías. Lo mismo vale para esas veces que sonreías y decías que parecía que tenía 17 años. No ayudaba que tuvieses 50, 60, 70 o más.
Cuando regularmente violabas mis límites besándome o metiendo los dedos dentro de mí, o quitándote el condón, sabías perfectamente que iba contra las reglas. Estabas poniendo a prueba mi habilidad para decir que no. Y lo disfrutabas.
A veces no me quejaba lo suficiente, o simplemente lo ignoraba. Y lo utilizabas de manera perversa para mostrar cuánto poder tenías y cómo podías traspasar mis límites. Las prostitutas existen porque eres un misógino, y porque solo te preocupan tus necesidades sexuales
Cuando finalmente te regañaba, y dejaba claro que no te iba a volver a tener como cliente si no respetabas las reglas, me insultabas a mí y mi papel como prostituta. Eras condescendiente, amenazador y maleducado.
Cuando compras sexo, eso dice mucho sobre ti, de tu humanidad y tu sexualidad. Para mí, es un signo de tu debilidad, incluso cuando lo confundes con una especie de enfermiza clase de poder y estatus.
Crees que tienes derecho. Quiero decir que las prostitutas están ahí de todas formas, ¿no? Pero solo son prostitutas porque hombres como tú se interponen en el camino para una relación saludable y respetuosa entre hombres y mujeres.
Las prostitutas solo existen porque hombres como tú sienten que tienen el derecho de satisfacer sus necesidades sexuales usando los orificios del cuerpo de otras personas.
Las prostitutas existen porque tú y la gente como tú sienten que su sexualidad requiere acceso al sexo siempre que les apetece.
Las prostitutas existen porque eres un misógino, y porque te preocupan más tus propias necesidades sexuales que en las relaciones en las que tu sexualidad podría florecer de verdad.
Cuando compras sexo, revelas que no has encontrado el corazón de tu sexualidad. Me das pena, de verdad. Eres tan mediocre que piensas que el sexo consiste en eyacular en la vagina de una extraña.
Y si no hay ninguna a mano, no tienes que ir más lejos que a la esquina de tu calle, donde puedes pagar a una mujer desconocida para ser capaz de vaciarte en una goma mientras estás dentro de ella.
Qué hombre frustrado y lastimosos debes ser. Un hombre incapaz de crear relaciones profundas e íntimas, en las cuales la conexión sea más íntima que tu eyaculación.
Un hombre que expresa sus sentimientos a través de sus clímax, que no tiene la habilidad de verbalizarlos, sino que prefiere canalizarlos a través de sus genitales para librarse de ellos. Qué masculinidad débil. Un hombre verdaderamente masculino nunca se degradaría pagando por sexo.
En lo que concierne a tu humanidad, creo en la gente de bien, incluido tú. Sé que dentro tienes una conciencia. Que te has preguntado en silencio si lo que hacías era ética y moralmente justificable. También sé que defiendes tus acciones y probablemente piensas que me has tratado bien, que fuiste amable, nunca malvado y que no violaste mis límites.
Pero ¿sabes qué? Se llama evadir tu responsabilidad. No estás enfrentándote a la realidad. Te engañas pensando que la gente a la que compras no han sido compradas. No han sido forzadas a prostituirse.
Quizá pienses que me hiciste un favor y me diste un respiro hablándome del tiempo, o me diste un pequeño masaje antes de penetrarme. No me hiciste ningún favor. Todo lo que hiciste fue confirmar que no merecía más. Que era una máquina cuya función primaria era dejar a los otros aprovecharse de mi sexualidad.
Tengo muchas experiencias en la prostitución. Me han permitido que te escriba esta carta. Pero es una carta que preferiría no haber escrito. Ojalá hubiese podido evitar estas experiencias.
Tú, por supuesto, te consideras como uno de los clientes buenos. Pero no hay clientes buenos. Solo aquellos que confirman la visión negativa de las mujeres sobre sí mismas.
Sinceramente,
Tanja Rahm
Es un debate antiguo que estuvo a punto de ser cerrado por la vía legal en 2010, cuando el desaparecido Ministerio de Igualdad comenzó a desarrollar una iniciativa aprobada en el Congreso de los Diputados para prohibir los anuncios de prostitución en la prensa. Aquel proyecto, duramente rechazado por las empresas editoras de los principales diarios impresos pero con amplio aval político y sustento de un informe del Consejo de Estado, llegó a ser enviado a las Cortes en verano de 2011, pero la concentración del Gobierno de Zapatero en las medidas económicas y el posterior adelanto electoral truncó un proyecto que el Ejecutivo del PP ha renunciado a recuperar. Este jueves el Parlamento de Galicia podría haber dado un relevante paso para evitar que los denominados "anuncios de contactos" sigan figurando en la prensa editada en Galicia, pero los votos del PP lo han impedido.
Dada la falta de competencia para que la Xunta formalice esta prohibición, la diputada de AGE Eva Solla ha formulado una iniciativa para instar al Gobierno gallego a "suspender" de inmediato "las ayudas económicas" a los "medios gallegos o comercializados en Galicia" que incluyan anuncios de prostitución y, en un segundo término, a "reclamar" del Gobierno de España una reforma de la ley general de publicidad para, por esa vía, formalizar la prohibición. Esta, ha indicado Solla, sería una solución "de mínimos" que evitaría la "hipocresía" que, a su juicio, supone que la Xunta promueva "leyes que protegen a las víctimas de violencia de género y de la trata" mientras financia medios "que anuncian y favorecen explotación sexual de mujeres y niñas".
"No hay que olvidar", destaca la parlamentaria, que "gran parte" de estos anuncios remiten a "clubes y pisos en los que se explota sexualmente" a las mujeres, y esto "no puede seguir tratándose como una cuestión secundaria" en la relación del Gobierno con los medios. Para la Xunta, lamenta, "parece más importante que los medios hablen de la política del gobierno" con sustento en estas subvenciones aunque parte de su publicidad promueva "la vulneración de los derechos humanos".
La propuesta de AGE ha recibido el apoyo del BNG, para cuya diputada Monste Prado la "existencia de estos anuncios" provoca que las mujeres sean tratadas como mercancía", y también del PSdeG, que a través de una enmienda formulada por Carmen Acuña proponía, junto a la eliminación de las ayudas, "incentivar a los medios de comunicación que voluntariamente retiren" este tipo de publicidad con la inserción de campañas de la Xunta "contra la prostitución y la trata". "La prensa -resume- no puede buscar la solución a su crisis [de ingresos] en la trata de mujeres" y la Xunta debe "actuar" contra los anuncios de prostitución y también contra las ofertas como la aparecida en los últimos días en la que se solicitaba una camarera "un poco puta" para trabajar en un local de una villa gallega, ha resaltado.
Desde el PP su portavoz, Marta Rodríguez-Vispo, ha dicho "concordar" con el "objetivo" de la iniciativa de AGE, un "tema muy serio" que "mueve mucho dinero" y en el que "todos estamos de acuerdo que hay que erradicar". Dado que en 2009, cuando el plan integral contra la trata animó al fin de estos anuncios por la vía de la "autorregulación", periódicos como La Razón, 20 Minutos o los desaparecidosPúblico y Avui decidieron eliminar la publicidad de prostitución, "lo que tenemos que tratar es de que todos los demás se unan a estos diarios", dice.
Por este motivo la popular ha planteado una enmienda con la que proponía sustituir la suspensión de ayudas a los medios que sigan publicitando la prostitución por "acciones de formación con los profesionales de los medios". Además, abogaba por "seguir promoviendo la eliminación de los anuncios de contactos de prostitución", pero sin medidas concretas, y hacerlo "tanto en internet como en los medios de comunicación", obviando por lo tanto que los medios de comunicación también son una realidad en internet.
AGE se ha mostrado dispuesta a aceptar la enmienda popular, pero como añadidura y no como sustitución. "No podemos partir de la posición pueril de que todos nos vamos a portar muy bien" y los medios van a retirar los anuncios, ha argumentado. Así, Solla ha solicitado la votación de la iniciativa por puntos y los votos del PP han impedido la retirada de ayudas a los medios que sigan difundiendo anuncios "de contactos".