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jueves, 11 de diciembre de 2025

LA VIVIENDA COMO VIOLENCIA. (Texto y audio)

La vivienda es materia básica del hogar. La vivienda siendo solo un hecho material es algo grande. No es un mero instrumento. Es una encarnación de lo que somos y soñamos. Es una revelación.

La chabola es violencia ¿alguien lo duda? Enfermedad, hacinamiento y violencia tienen a veces como origen el vivir en una chabola. El estudiante estudia peor, a la familia le falta espacio, el crecimiento se desarrolla mal y sin embargo el ser humano es tan grande que a veces hay hogar, hay familia en la chabola porque hay amor, porque hay entrega. Pero no romanticemos el dolor. Como con el pan, como con el paisaje, como con el cuerpo, propongamos a la materia ser noble.


En palacio tampoco hay hogar. Palacio como cualquier exageración suele ser un desastre. La familia real dice ser familia pero a la vista están los líos. La pareja reinante en la actualidad en España parece bien avenida pero los eméritos y todo el resto vaya lío. Los sobrinos son ejemplo de cómo no ser. Los nietos del emérito son modelo de cómo no ser. El palacio raramente es materia buena para ser hogar. Si hay criados -injusticia permanente- no hay hogar.


Vivienda a la medida humana, ni grande ni chica, es buena materia para ser hogar, para ser familia. La historia de la humanidad podría relatarse en parte describiendo la forma en que los hogares manejan su vivienda. La historia de la humanidad desde el paleolítico hasta aquí seguramente sea de ir mejorando y haciendo más viable que cada familia tenga su vivienda para hacer un hogar. Queda tarea, no menos de media humanidad carece de vivienda. Muchos serán hogar en medio de las dificultades porque entre los pobres nace la belleza pero no es justo, no está bien. En el mundo “desarrollado” íbamos mejorando pero la cosa se estancó y parece que empeora al menos la cuestión de la vivienda. Esto es violencia.


¿Alguien duda de llamar violencia a que haya más viviendas vacías que familias sin vivienda? ¿Alguien duda de llamar violencia a que si tienes hijos sea más difícil que te alquilen una vivienda? ¿Alguien duda de llamar violencia a que el alquiler se lleve hoy más porcentaje del sueldo que ayer? ¿Alguien duda de llamar violencia a tener que vivir en una autocaravana porque en la localidad en que trabajas no haya vivienda en alquiler? ¿Alguien duda de llamar violencia a que alguien tenga gran cantidad de viviendas para alquilar y siga acumulando bienes?


Los grandes medios de comunicación ponen la lupas sobre la minoría violenta de okupas, que a su vez también son una minoría. Los medios agrandan ese problema y deforman la realidad. Los okupas (en general) son pocos (el 0,06% de las viviendas en España) pero además es que las casas ocupadas son en general promociones sin terminar que pertenecen al “banco malo” o “fondos buitre”. Pero en los medios aparece una pobre mujer que necesita la vivienda. En ese extraño caso podemos decir que ESE okupa concreto ejerce violencia. Ese, muchas veces no una familia. Les recomiendo ver “Precaristas”, un hermoso documental accesible en internet donde se presenta como una importante promoción abandonada está siendo utiliza de manera satisfactoria en Gran Canaria sin generar ningún problema a nadie. Estas personas no son violentas, más bien de manera noviolenta están resolviendo comunitariamente un problema.


Lo que sí creo sea violento es crear empresas y hacer negocio con esto. Por un lado esas empresas que se venden -incluso en el nombre- como tranquilizadoras de los propietarios. Un referente de la noviolencia como Tolstoi decía que “la tranquilidad es una bajeza moral”. Se cuenta que Franco dijo “Qué bruto eres” a un ministro que le dijo que “tranquilidad viene de tranca”. Y violentas son las empresas para desocupar. Otro negocio.


Desde hace poco años, en el siglo XXI, estamos en España ante la primera generación que vive peor que sus padres y una de las realidades que lo demuestran es que le es más difícil hacer un hogar. ¿Qué ha pasado? Algo muy simple. Así como siempre el capital hace negocio de las necesidades humanas en este tiempo el negocio de la vivienda se ha hecho más suculento. En la medida en que los trabajadores han logrado mejorar sus salarios el capital ha visto como forma de recuperar el capital “pagado” subiendo el precio de la vivienda.


Hay muchas formas de violencia. La guerra lo es, el machismo lo es, el acoso lo es, la explotación lo es. El precio actual de la vivienda habitualmente lo es. El alquiler habitualmente lo es. No es casualidad. Es el sistema. Es la injusticia hecha ley y hecha costumbre. Hay que acabar con la violencia de la vivienda. La chabola es violencia, el palacio es violencia. La dinámica del mercado tiene mucho de violencia, la dinámica del Estado tiene mucho de violencia. Hay que cambiar el mercado y el Estado. También esto es tarea de la noviolencia.

Ahora más que nunca: VERDADERO SOCIALISMO

Eugenio A. Rodríguez 

lunes, 19 de octubre de 2020

Carta abierta al TSJ de la Región de Murcia


Cansa seguir luchando por el derecho constitucional y el Derecho Humano a la vivienda, después de muchos años de compartir tantos sufrimientos de familias que fueron desahuciadas de sus casas, de sus hogares con motivo de la crisis económica, provocada por la estafa financiera. Un desgarro inmenso de padres y madres, que no sabían explicárselos a sus hijos; hijos que no entendían la marcha de su vivienda, dejar su colegio, dejar a sus amigos. Me decía una madre: “Mi hijo me ha preguntado por qué nos vamos y yo con una sonrisa, sacada de no sé dónde, le decía que vamos a un sitio mejor, sabiendo que es mentira. Nos vamos con mis padres y no tenemos sitio suficiente. ¿Qué digo cuando me diga que esta casa es peor y por qué no nos volvemos?”. Me imagino que esta madre, después iría al servicio a llorar amargamente para que sus hijos no la vieran ni la escucharan. También, compartimos momentos de alegría cuando se conseguía la dación el pago y el alquiler social. Podían reiniciar sus vidas.

Una situación empeorada por los lanzamientos por falta de pago de alquiler y se ha sumado que los bancos y sus inmobiliarias, están mandando cartas diciendo que no renuevan el alquiler social, indicándoles que si siguen pagando, después de la finalización del contrato, se considerará como indemnización por ocupación indebida, terminando la carta con un cinismo impresionante: “Le agradecemos su colaboración y esperamos que haya disfrutado de una estancia agradable en nuestra vivienda”.

Mi experiencia me indica que la gente le da vergüenza no pagar, verse en una situación de desahucio, sin olvidar que esa situación se da al final de un proceso de empobrecimiento, donde muchas familias no pudieron hacer frente a los gastos, teniendo los frigoríficos vacíos y sus hijos pasando a esa estadística del “25% de la infancia está en desnutrición”. Recuerdo que una maestra me comentó, en cierta ocasión, que una niña llevaba siempre dos bocadillos, uno para ella y el otro para su amiga del alma, que nunca llevaba un bocadillo. Esta situación se agravó y se mantuvo permanente, porque se ha establecido un sistema socioeconómico basado en la precariedad laboral, en un sueldo de miseria y se le unió la subida de alquileres. La gente necesita una casa y cuando no puede pide ayuda y si no le podemos ayudar, se suele meter en un piso de un banco o fondo buitre. Es duro cuando te llaman y te dicen que tienen orden de desahucio, que está buscando desesperadamente, que nadie les alquila, que Servicios Sociales no tiene vivienda, que tiene dos hijos y que podría pagar un alquiler máximo de 300 euros; y te llama para preguntarte si conozco a alguien que pueda alquilarle por ese precio y mi respuesta es que preguntaré, que le voy a acompañar y un ¡Dios mío! Silencioso, porque no voy a encontrar nada.

La gente quiere vivir pagando sus deudas y vivir tranquilas. Ya sé que alguien dirá, “pues yo conozco alguien que tiene mucho moro” y le suelo responder que yo también. Ya sé que alguien me dirá que hay mafias y yo le diré que conozco algunas, incluso, le diré que he tenido algún encuentro muy desagradable. Pero, les digo que hay una inmensa mayoría que ha sido abandonada a su suerte, que ha sido pisoteada por la especulación y los fondos buitres depredadores.

El Consejero José Ramón Díaz de Revenga se reunió con la fiscalía y el TRSRM. La reunión era para tratar de las ocupaciones y en boca del Consejero Díaz de Revenga era “para que la acción de la justicia se efectúe de forma más ágil y efectiva posible”.

Me gustaría que la respuesta del TSJRM hubiera sido:

<<Nos preocupa la campaña que existe para identificar allanamiento de morada con ocupación. Hay leyes suficientes que protegen a los moradores y sería bueno que los partidos políticos no jugarán con estas cuestiones. Si alguien entra a tu casa, se les detiene y se les juzga. Sabemos de esas ocupaciones de mafias, pero, también sabemos que muchas familias que no han encontrado una respuesta de la administración, toman la decisión, que es ilegal, de ocupar una vivienda de un banco, para tener un cobijo para sus hijos. No queremos hacer de villanos, aplicaremos las leyes, pero, no nos pidan que seamos insensibles. Apliquen ya La Ley de Vivienda que ustedes mismo aprobaron y cometen la ilegalidad de no cumplirla. También, sería necesario que se dotaran de un parque de vivienda suficiente para el alquiler social. Estamos ante un problema social, más que legal>>.

Seguimos luchando para que las familias tengan un hogar, a pesar, del cansancio, del silenciamiento y de la debilidad de las PAHs. Para terminar, quiero recordar a los jueces y juezas, la parábola del trigo y la cizaña, donde por cortar la poca cizaña, querían cortar también el abundante trigo. No caigan en la trampa de los intereses económicos con la complicidad de políticos y estén al servicio de la gente, de esa gente que se puede ver en la calle con sus hijos. Ayúdenles desde la magistratura. Yo, desde mi fe en el Dios de Jesús estaré con estas familias.

Ahora más que nunca: política solidaria

Joaquín Sánchez

Margarita Mediavilla: NO NORMAL