Mostrando entradas con la etiqueta AUTOGESTIÓN. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta AUTOGESTIÓN. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de enero de 2025

APRENDIENDO CON UNA PAPELETA ELECTORAL


Escribir sobre política es complicado porque prima lo emocional sobre lo racional y cuesta mucho que las personas se pongan en disposición de razonar y aprender. En este caso, pasados unos 10 años de esta papeleta electoral y como el de la foto ya no concurre a elecciones, pienso que se dan las condiciones idóneas para analizar y aprender con ese hecho.

Recuerdo que en aquel momento comentaba con amigos sobre la papeleta: “¿cómo le consienten los compañeros de la lista y los miembros del partido que el logo de la candidatura sea su rostro? ¿Saben lo que eso significa democrática y políticamente?” Espero que ahora, olvidando la persona concreta, nos centremos en lo que el hecho enseña y dejemos a un lado al cabeza de cartel.

La primera enseñanza es que la organización es una persona. No aparece partido, estructura, institución, ideas u objetivos sociales compartidos. En el fondo nos viene a decir: todo el poder para el líder, él es la cara de la lista electoral para los votantes llamados a confiar en él y no en todos los demás.

En lo referente al nombre de la lista electoral, Podemos, vemos que es un verbo en plural que tiene tres sílabas, PO-DE-MOS, que viene ser la traducción de tres monosílabos, YES, WE CAN (sí, nosotros podemos), el eslogan que llevó a Obama a la presidencia de los Estados Unidos de América. En esto no muestran mucha creatividad al recurrir a una probada estrategia publicitaria. Por eso hablaba de “asaltar los cielos” para él y sus “camaradas”. No se percibe un compromiso solidario transformador de la sociedad. Sí, es verdad que de su actividad previa se puede aprender bastante sobre cómo formalizar una candidatura y mucho de marketing electoral, que no son objeto de esta reflexión.

Los miembros de la candidatura, también profesores de la Facultad de Políticas en la Universidad Complutense, se marcharon de la formación poco a poco acusando al de la foto de autoritario, lo que cómo se dijo antes, era lo que se expresaba en la configuración de la papeleta. Ellos, profesores de política, deberían haberlo descubierto al principio.

En democracia no se necesitan jefes autoritarios ni “salvapatrias”, sino servidores públicos de los ciudadanos a los que deben tratar como jefes y no como súbditos. La desconfianza ante el autoritarismo estaba en la mayoría de los miembros de la Asociación Internacional de Trabajadores que en un manifiesto de 1872 afirmaba: “Es menester que no fiemos a ninguna clase, a ningún partido, a ningún poder la obra de nuestra emancipación”. En el preámbulo de sus estatutos ya constaba que “la emancipación de los trabajadores debe ser obra de los trabajadores mismos” y que la lucha social no era para “constituir nuevos privilegios sino a establecer para todos los mismos derechos y los mismos deberes”. Esta línea del socialismo libertario fue mayoritaria frente a la del socialismo autoritario por lo menos hasta la guerra civil de 1936.

El socialismo libertario con su tradición autogestionaria está en las antípodas de esta papeleta. Claro está que, si “la democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, esto concuerda con la autogestión que no permite autoritarismos ni despotismos ilustrados que avasallen a los ciudadanos.

Las enseñanzas de la Iglesia no son a favor de jefes autoritarios, sino de promoción del pueblo y de las personas y lo establece en el principio de subsidiariedad que ya formuló con claridad Pío XI en la Quadragesimo Anno n. 79: “Como no se puede quitar a los individuos y darlo a la comunidad lo que ellos pueden realizar con su propio esfuerzo e industria, así tampoco es justo, constituyendo un grave perjuicio y perturbación del recto orden, quitar a las comunidades menores e inferiores lo que ellas pueden hacer y proporcionar y dárselo a una sociedad mayor y más elevada, ya que toda acción de la sociedad, por su propia fuerza y naturaleza, debe prestar ayuda a los miembros del cuerpo social, pero no destruirlos y absorberlos”, que viene a decir que lo que pueda afrontar una persona o un grupo inferior no lo debe solventar un grupo superior o un gobierno.

Josep Borrell, con varios cargos de peso en los diversos gobiernos del PSOE y en la Comisión Europea, reconoció la eficiencia del principio de subsidiariedad cuando en Sevilla (27-X-99) afirmó: “Hay vías más directas de acción en las parroquias que en las casas del pueblo del PSOE”. Con su currículo no se puede decir que Borrell sea un ignorante.

Ahora más que nunca: Autogestión

Antón Negro

sábado, 22 de junio de 2024

PERROS REDIMEN VIEJA EUROPA

Ya son el segundo “país” de la Unión Europea (UE). Si los perros de la UE formaran un país serían el segundo país de Europa. Solo por detrás de Alemania. Ya son 70 millones. Más que niños. Se ha multiplicado su número por 3 en los últimos diez años. Ya tenemos compensado el Brexit. Hay más perros en la UE que los británicos que se fueron.

Estaría bien que formaran un Estado. Monarquía o República da igual. Necesitarían inmigrantes para la limpieza eso sí. Quizá traductores también. Problema demográfico no tendrían. ¡Qué cosas!

No creo que, en general, estemos peor que en otras épocas, sino todo lo contrario. Pero cada época genera unos monstruos. Una parte importante del pueblo desprecia los gustos aristocráticos pero no es extraño ver a gente del pueblo subsumida en gustos de los de arriba cuando hace una fiesta destacada o le da por seguir modas estéticas. Eso le pasa ahora a mucha gente de abajo con la cosa de tener perro, una costumbre, basta ver las películas, de señoritos. Una costumbre que la mayoría no podía permitirse simplemente por su coste.

Pertenezco a una asociación que gozó de aprender de los pobres. Sí, de los pobres. A esos que otros dicen que hay que enseñar a pescar (incluido el rey emérito ¡madre mía!). Con los pobres lo justo realmente es aprender. Una de las cosas que aprendimos fue la letra de un tema que puede fácilmente encontrarse en las webs (“Yo no puedo callar”): Cada minuto muere en nuestros campos/Un niño de fatal desnutrición/Y el perro que se gasta el potentado/Devora su filete de exportación.


Esa es la realidad. En un mundo de hambrientos se gasta mucho en mascotas. ¿Alguien ha calculado el coste medioambiental de tanto perro? Lo digo porque he oído que se ha calculado la emisión de CO2 de las flatulencias de las vacas. ¿Y el de gasto de plástico? ¿Y el efecto invernadero? ¿Y el gasto de agua? Todos los que creen que hay exceso de personas para el planeta ¿qué dicen del número de mascotas?

En una Canarias en que cada día entran personas malnutridas en los hospitales, las orcas del parque acuático se comen por día, cada una, 35 kilos de pescado traído del mar del Norte. Esto ocurre en una comunidad con el más bajo consumo de pescado de España. Eso sí, los niños pueden tener descuento de residente para ver las orcas.

Por favor, no salgan ahora con la falacia de recordar el perro lazarillo, el perro que encuentra personas vivas etc. Eso es otra cosa. Es un bien muy útil y debe tratarse como merece. No hace falta leer El Principito para entender que son “domesticados”, es decir utilizados y no como un fin en sí mismo, que es como se debe tratar a cada persona humana. Y con esto no proponemos ningún tipo de maltrato sino simplemente lo que entiende todo el que lo piense un poco: son otra cosa, están a otro nivel.

El problema está en que hoy -en algunos aspectos- están a más nivel. Por ejemplo: no tienen listas espera. ¿O sí? Bajo el argumento de que tiene mascota quien quiere y se lo paga acabamos viendo que los perros de gente con dinero no tienen listas de espera. Hemos acabado viendo, cuando la pandemia, que no les faltaban respiradores mientras que hubo protocolos sanitarios que dudaban del uso de respiradores para mayores de 80 años. También vimos que los niños no podían salir a la calle y los perros sí.

¿Dónde llegaremos? ¿Tendrán derecho a voto? No lo sé. Espero que no. Ya pueden ir en AVE pagando su plaza, mientras la inmensa mayoría de las personas no pueden pagarse el AVE. Ya tienen por ejemplo en mi ciudad, un parque céntrico mayor, que los niños de algunos barrios de la ciudad. Ya tienen servicios sanitarios y hasta más salud mental que más de un tercio de la población de mi ciudad.

El problema serio que se avecina es que no sabemos si los jóvenes de hoy tendrán pensiones. Entre otras cosas porque esos 70 millones de europeos caninos no cotizarán. Los niños sí cotizarán. Europa en la ceguera de sus dirigentes resuelve el problema con migrantes. Éstos no podrán atender a sus padres ancianos en sus países de origen pero podrán tener aquí un perro como premio de consolación por haberse transterrado. Es horriblemente inhumano. Es perruno.

Ahora más que nunca; Autogestión

Eugenio A. Rodríguez

domingo, 5 de mayo de 2024

Sánchez, Franco, Negrín

En la calle y en la historia nos podemos encontrar personajes que siendo muy diferentes tienen un punto en común. Los puntos en común positivos hacen avanzar la historia: el trabajo, el amor, la gratuidad, la emoción que provoca la belleza por citar algunos. Los puntos en común negativos son un círculo vicioso, realidades cuya erradicación sería buena noticia: egoísmo, mezquindad, autoritarismo…

Es el caso del paternalismo. Más frecuente en la Antigüedad que ahora, realidad propia de otro tiempo, que sigue dando coletazos de bestia herida. La mayor parte de los dirigentes autoritarios son paternalistas. “Todo para el pueblo pero sin el pueblo” sigue siendo real. No se dice así pero así se hace. Sánchez sigue alardeando de que le acompañan algunos números, pero también lo hicieron Franco o Negrín. Aparentemente contrarios, igual de paternalistas.

El paternalista alardea de sus sacrificios. Y no miente. El paternalista no es el gandul que espera sentado a que le designen, que se fuma un puro mientras ve pasar los restos de los enemigos y que cuando le traicionan se echa unos güisquis y a seguir la vida. ¡Qué más da! El paternalista tiene su coraje y esto le lleva a algunos sacrificios. Dedica mucho tiempo y esfuerzo. Negrín exigió plenos poderes económicos a Largo Caballero siendo ministro de Hacienda y logró imponer sus tesis al presidente Azaña. Franco las pasó canutas para ganar, y aunque guardara más de un as en la manga, sacrificios hizo. Los horarios de Sánchez no se los deseo a nadie. Es verdad que tiene todo tipo de medios pero unos horarios endiablados.

El paternalista a la vez que se sacrifica es alguien muy dado a los placeres. Es una montaña rusa. El aplauso de las masas es un subidón desde luego. Los placeres de Negrín son para analizar hasta desde el punto de vista psiquiátrico. Vomitar para seguir comiendo no es muy normal e irse a putas a París, en plena Guerra tampoco. Si alguien se molesta en leer las Memorias de los dos médicos cercanos que tuvo Franco descubrirá que acabó obsesionado por algunos placeres. Los de Sánchez están a la vista.

Uno de los ¡catalanes! que fue cardenal de Toledo (Pla i Deniel) las tuvo tiesas con los obreros cristianos que atacaban el paternalismo. El hombre entendía que siendo Dios Padre no se podía atacar el paternalismo. Ni el obrero Rovirosa, ni el cura Malagón le pudieron convencer, aunque la cosa es sencilla porque el paternalismo es una inflamación, un desorden que oscurece y quita brilla a la paternidad. Se puede ser padre sin hacer paternalismo y éste más bien es una traición a la vocación de fraternidad que todo padre lleva en las entrañas.

La convocatoria de Sánchez a que le acompañáramos obsequiosamente en la meditación se queda corta de paternalismo al lado de la ulterior confesión. “Voy a liderar una regeneración”. Paternalismo, como Franco, como Negrín. Mesianismo, como Franco, como Negrín. Autoritarismo, como aquellos. Despendolada egolatría, grave desconocimiento de los propios límites, como aquellos.

El pueblo no es paternalista. El Padre Nuestro no es paternalista. Muchos dicen el Padre Nuestro sin caer en la cuenta de que no dice “el pan nuestro de cada día dales hoy”. Dice DANOS. Porque quien inventó el Padre Nuestro formaba parte del pueblo, parte de los necesitados de pan. El paternalismo es fácilmente reconocible: siempre hace cosas para los otros: para las periferias desde el centro, para los de abajo desde arriba. Bien lo dijo Nyerere: “No necesitamos ayudas, necesitamos que nos quiten el pie de encima”. Padre Nuestro va de solidaridad, no de paternalismo.

A muchos la comparación e identificación (¡en esto!) de estos tres personajes les parecerá arriesgada y quizá lo sea. Por si se lo quieren pensar les recuerdo que uno de los grandes intelectuales españoles del siglo XX, Salvador de Madariaga, se atrevió con una comparación tan sugerente como identificar a Franco y a la Pasionaria. Decía que eran igual de anarquistas porque habían hecho lo que les daba la gana. Los dos.

Ahora más que nunca: Autogestión

Eugenio A. Rodríguez

jueves, 18 de enero de 2024

UN OLVIDO, ¿CASUAL?

Llama la atención el olvido de la experiencia educativa de promoción de chicos pobres y excluidos realizada en Galicia. Espero que alguien sepa que me refiero a la “Ciudad de los Muchachos” situada en Ourense. Cabe preguntarse, ¿por qué hay ese olvido en los ámbitos educativos y culturales, en los sociales y políticos? Pero entre los exiliados antifranquistas sí conocían y seguían esta experiencia democratizadora, como me comentó Heleno Saña, intelectual exiliado en Alemania; él la seguía desde su militancia anarquista moral y solidaria.

La “Ciudad de los Muchachos” la fundó el 15 de septiembre de 1956 el padre Silva (25.I.1933-3.IX.2011) en el bajo de la casa de su madre para después irse la Seixalbo a las afueras de Ourense con el nombre de nación Bemposta (bien-puesta). No se trataba de meter a los rapaces en una sociedad injusta sino construir una realidad autogestionaria, antítesis de aquella época y del autoritarismo de esta, en la cual el líder del partido elegido en primarias dispone de la organización al suyo antojo: cambia de posición el líder y todos lo siguen ciegamente.

Bemposta era una nación independiente democrática dentro de la España dictatorial franquista. Había separación de poderes y leyes propias elaboradas en su parlamento; los cargos eran elegidos; había banco con moneda propia y cambio para los visitantes... Las monedas eran “coronas”, porque todo servicio a la comunidad debía estar coronado por la satisfacción del deber cumplido. Tenía hospital, centros educativos, supermercado, bar, talleres, gasolinera, aduana, capilla y una de las primeras escuelas de medios audiovisuales de España que llegó a tener su propio canal televisivo.

Los protagonistas eran los chicos, futuros ciudadanos de un mundo nuevo, donde todos participaban y tomaban decisiones, más que en la democracia actual. Este movimiento educativo y social en el que los chicos se autogobernaban dio la vuelta al mundo. Su filosofía se resume en “los fuertes abajo, el débil arriba y el niño en la cumbre”. Por eso la capilla se llamaba la Iglesia del Niño Rey.

Convivían más de un millar de habitantes de distintas edades, razas y religiones (había mezquita) y pasaron por la “nación” más de 40.000 chicos. La formación se basaba en los principios de aprender con la mente, con las manos y con los demás. Todos debían aprender un oficio. No había más de 5 horas de estudio, ni deberes, ni exámenes... ya que todo el trabajo se realizaba en la clase. Junto a los estudios normales están los ideados por ellos: Escuela de Circo, Teatro y Escena, Música, Televisión, Imagen y Sonido, Informática y Manualidades. No se cobraba nada a las familias. Se autoabastecían con la huerta y la granja, la gasolinera, talleres, venta de periódicos, trapos y chatarra, y más tarde con las actuaciones circenses. Al principio contaron con el apoyo económico de la familia Silva.

En 1964 fundaron la segunda “Escuela Internacional de Circo” del mundo tras la de Moscú y en el año 66 el “Circo de los Muchachos”. En el 66 tuve la suerte, junto a los compañeros de curso, de asistir en Lugo a la charla en la que el Padre Silva nos explicó la Ciudad de los Muchachos y pudimos ver una de las primeras actuaciones del Circo, antes de su gira por la Península Ibérica. El circo tuvo tanta fama que actuó en 80 países (también de Asia y Australia) y presenciaron su espectáculo más de 200 millones de personas en lugares como el Grand Palais des Champs-Elysées (París 1970) y el Madison Square Guarden (New York 1973). Fueron pioneros en realizar espectáculos sin animales. En las giras se unían a ellos chicos de todo el mundo. Se crearon circos similares y ciudades-Bemposta en varios países.

Entre los reconocimientos que el P. Silva recibió destaco: la Medalla de la Paz de la ONU, el Premio Schweizer de Suiza, la Medalla de los Amigos del Circo de Francia, la Espada Samurai de Japón, la Medalla de Oro al mérito en Bellas Artes del Ministerio de Cultura de España en 1994... También fue propuesto con sus "Muchachos" en tres ocasiones para el Premio Nobel de la Paz por países como Israel, Japón, R. Dominicana e India. Vivió en la Ciudad hasta su muerte que relataron medios internacionales como The Telegraph.

Pedagógicamente era un ejemplo de cómo chicos pobres, abandonados o de familias desestructuradas podían promocionarse y desarrollar sus capacidades. Benito Estrella en el libro “La educación de la mirada lectora” escribe: “Todas las leyes, decretos, órdenes, instrucciones, currículos, asesoramientos..., que hoy gravitan sobre las aulas como una carga, están formulados por gente que está fuera de la realidad, que impune e irresponsablemente emiten órdenes e instrucciones sin ver sus consecuencias para la formación de los niños y los jóvenes; que solo buscan objetivos espurios e inmediatos de control y propaganda política” (p. 100). Pregunto se en este contexto habrá utopía, creatividad, libertad y fuerza para hacer algo parecido a la nación Bemposta.

¿Cómo se puede explicar el olvido de esta experiencia liberadora desde abajo y en los márgenes del sistema social, educativo y político? Bemposta es un hecho de autogestión, corresponsabilidad, igualdad, preocupación por la cultura (hicieron la primera restauración de S. Pedro de Rocas) y solidaridad. Es deseable recuperar lo mejor de las enseñanzas de esta experiencia.

Ahora más que nunca: Autogestión


Antón Negro

domingo, 15 de enero de 2023

Una formación política para el pueblo

Resulta significativo que no haya formación política para el pueblo en nuestra sociedad. Es más, ni siquiera los partidos políticos dan una formación mínima antes de darle el carné de afiliado a los que se incorporan al partido. Claro que así le permite al “líder” decir que está de acuerdo con la ideología del partido tanto defender una postura como la contraria según le convenga. Si no dan formación a sus miembros (no me atrevo a llamarles “militantes”), ¡cómo podemos esperar que se la den al pueblo para su promoción!

En este contexto me alegró la llegada de un sencillo programa de formación política para el pueblo de nueve lecciones breves, de las que voy mencionar el título y algunas líneas:

1. Respeto por la dignidad humana. Muchos males atentan contra la dignidad humana, como el hambre y las desigualdades prácticas en el acceso a oportunidades, como a la educación y al empleo. El Proceso Electoral, en todos sus aspectos, debe respetar la dignidad humana y crear todas las condiciones para su continua promoción.

2. Varios pueblos en una única nación. Como cualquier otro, somos un pueblo de pueblos. Por lo que, así como no tenemos como deshacernos de nuestra unidad, igualmente no tenemos como deshacernos de nuestra diversidad. Consiguientemente, esto nos exige una vigilancia y una lucha constantes contra las asimetrías de todo tipo, el egocentrismo de grupos y la tendencia a un tipo de éxito que deja a los otros atrás en la miseria.

3. Una ciudadanía participativa. Nuestro Estado debe respetar y defender nuestros derechos, así como crear, mantener y mejorar siempre las condiciones para realizar cada vez más plenamente esos derechos. Al mismo tiempo, como ciudadanos, tenemos deberes y obligaciones que cumplir.

4. El ciudadano ante la ley. Aunque sean limitadas e imperfectas, las normas, reglas y leyes son importantes. Por eso, deben ser renovadas, para ser cada vez más justas… Pero esas leyes deben ser cumplidas, al mismo tiempo que sus aspectos defectuosos deben ser denunciados y corregidos. Nadie está por encima de la ley.

5. Las instituciones públicas al servicio de los ciudadanos. Las instituciones públicas del Estado son del pueblo, y, consecuentemente, de los ciudadanos. Ellas existen para la realización del interés público…

6. Servidores públicos rectos, honestos y transparentes. ...que eviten destrucciones y apropiaciones de lo que está destinado a todos… en el ejecutivo, en los tribunales y en el parlamento.

7. Por elecciones transparentes, libres y justas. Ellas deben estar marcadas por la verdad y, por tanto, ser transparentes; garantizar la expresión de la opción de los candidatos y electores y, por tanto, ser libres; así como proporcionar igualdad de trato y de oportunidades y, por tanto, ser justas.

8. Por una democracia que lleve al desarrollo social y al fin de la pobreza. ‘El desarrollo es el nuevo nombre de la paz’ y, entre otros aspectos, eso significa ‘el paso de condiciones menos humanas a condiciones más humanas’.

9. Por una sociedad democrática, inclusiva y próspera. Los ciudadanos aspiran, sí, a una sociedad democrática, inclusiva y próspera. Se trata de un clima cultural, social, político y económico plenamente justo para todos los ciudadanos, en beneficio del cual todos se sientan implicados y resulte en prosperidad proporcional a los muchos recursos del país.

Así que resulta procedente preguntarse, ¿quién organizó esta formación y en qué contexto? Ciertamente que en ese país siempre gobernó el mismo partido desde su independencia. Son nueve temas, un novenario de reflexión y oración ante las elecciones generales de un país africano. Cada día de la novena tiene un texto bíblico, la reflexión y las preces específicas para cada día con su correspondiente plegaria. Todos los días acaba con el rezo del Magnificat de la Virgen María (Lc.2), muy oportuno en ese contexto, y una plegaria final por las elecciones.

La novena no fue elaborada por solo una persona, ni por un grupo, ni por un obispo con su equipo de pastoral social, sino por una Conferencia Episcopal africana. Los obispos angoleños nos muestran la creatividad de la fe, como ser sacramento de salvación en una sociedad concreta. Nos dan un ejemplo del que podemos aprender, de cómo los pobres contribuyen al progreso científico y social de la humanidad de una forma especial y abriendo caminos. Ellos son los protagonistas de la historia y de su liberación. ¡No precisan colonizadores, pero si son bienvenidos hermanos en la lucha!

Ahora más que nunca: Autogestión

Antón Negro

domingo, 8 de enero de 2023

¡¡¡Si les das 400 euros…!!!

Hace unos días hablando del proyecto de invitar a jóvenes a formarse y realizar actividades en grupo, una de las personas presentes comentó: “¡Si les das 400 €, tienes los que quieras!”. La afirmación no es una ocurrencia momentánea, sino que tiene detrás un contexto social, cultural, económico, político y de opinión pública, lo que los anglófilos llaman “background”. Por eso me quedó fijada en la mente como una expresión del momento en que vivimos.


Mi respuesta inmediata, que podría parecer que no era pensada, fue así de clara: “¡¡¡No quiero jóvenes que se vendan tan baratos!!!”.

La frase que da título al artículo tiene su origen en la medida política gubernamental de dar 400 € a los jóvenes que cumplen 18 años para que los inviertan en productos culturales de un amplio espectro, incluidos videojuegos, música, conciertos... algunos también añaden que el vino es cultura... Cualquier observador de las políticas gubernamentales sabe que esa medida económica es para conseguir el voto de los jóvenes en las siguientes elecciones y también el de personas próximas a ellos. No niego que el partido de gobierno pueda tener razones en ese proyecto, ni que la medida sea eficaz para conseguir su objetivo, aunque tengo mis dudas.

Como ciudadano me llama la atención que les pongan a los jóvenes un precio tan bajo, aproximadamente un tercio del salario mínimo mensual, y que piensen que es suficiente para conseguir su voto. Por otra parte en algunos casos hasta entendería que algunos jóvenes se vendieran por ese precio, lo que ciertamente expresaría circunstancias muy difíciles en las que se encuentran o un concepto poco elevado de sí mismos.

En la vida real toda persona debe tener claro que a quien se venda por 400 € no la podrá tener por amigo verdadero. Con quien así se venda no se pode hacer el camino de la vida para afrontar conjuntamente las dificultades que vivir acarrea, ni hacer un proyecto de vida matrimonial serio, pues como alguien le suba la oferta en 50 € lo va a traicionar.

Todos escuchamos la frase de “Roma no paga a traidores”. La sentencia viene de que los romanos sabían que quien traicionaba a su pueblo por una cantidad de dinero, también los traicionaría a ellos. También se entiende fácilmente a aquel jefe de los Cántabros que, ante la recompensa ofrecida por los romanos a quien lo entregara, se presentó el a cobrarla.

Venderse, incluso venderse barato, no es una novedad en la historia, pues es conocida la afirmación de “vender la primogenitura por un plato de lentejas”, aunque muchos no sepan de donde viene el dicho. Así que miremos en el libro del Génesis la historia de Esaú y Jacob, al menos el capítulo 25 versículos 29 a 34.

No todos se venden, pues a principios del siglo XX un capataz andaluz en las elecciones se acerca a los jornaleros que estaban en la plaza aguardando a ser contratados. El capataz en vez de contratarlos les da la papeleta con el voto a los candidatos del cacique y unas monedas. Entonces un jornalero tiró las monedas a los pies del capataz y le dijo: “¡En mi hambre mando yo!”. Este jornalero tenía un alto concepto de su dignidad y libertad.

También en la época de Franco se produjo un delito de corrupción en varias provincias, por lo que el ministro tuvo que nombrar un juez con competencias en todo el territorio nacional. El juez dijo al ministro que lo pensase bien pues el investigaría hasta el final. El ministro afirmó que eso es lo que quería. Cuando avanza la investigación aparecen personas importantes implicadas. Entonces el ministro pidió al juez que limitase la investigación, pero este le respondió: “Dicen que todos los hombres tienen un precio, el mío está por encima de mi cabeza, ya que estoy en la etapa final de mi vida y sólo pienso en rendir cuentas ante Dios y ese es mi precio, ya no es de este mundo”.

En los comienzos del Evangelio (Lc. 4,1-13) encontramos como el Maligno le quiere poner precio a Jesús mostrándole los reinos y diciéndole: “Te daré todo el poder y la gloria de estos reinos... Sí, pues, me adoras, todo será tuyo”. Jesús no aceptó ese precio para nuestro bien y de toda la humanidad.
La sociedad necesita el testimonio de personas que no se vendan, que no traicionen a los seres humanos. Cada uno de nosotros también necesitamos esas personas a nuestro lado. Pero, ¿yo estoy dispuesto a ser esa persona que no se vende ni traiciona?

Ahora más que nunca: Autogestión

Antón Negro

Maldito dinero

Maldito dinero, vil asesino,
cruel fetiche del capitalismo,
que a quien no le adora lleva al abismo
y a sus víctimas marca fatal destino.

Este sistema criminal que mata,
que produce exclusión, deshumaniza, 
extiende la injusticia y la eterniza, 
nos roba la esperanza y la remata.

Maldito dinero, sed que envenena 
de codicia insaciable el corazón, 
deshumaniza al rico y lo encadena

y condena al pobre a humillación, 
sin casa, sin trabajo y con la pena 
injusta sólo por su condición.


Felices los pobres

Felices los pobres, suyo es el mundo
de las personas, la fraternidad,
la alegría, la solidaridad
y la paz que da bienestar profundo.

¡Pobres ricos, sólo tienen dinero! 
Felices son los pobres sin codicia, 
con un corazón libre de avaricia; 
sólo el amor se lo mantiene entero.

Feliz la dignidad de la pobreza, 
que sobra todo lo no necesario; 
la libertad es la mayor riqueza.

Con un desprendimiento voluntario, 
la sencillez se hace fortaleza
y destino feliz humanitario.

Deme Orte

miércoles, 6 de abril de 2022

LA MEMORIA DEMOCRÁTICA


El 21 de julio de 2021 el Gobierno aprobó el Proyecto de Ley de Memoria Democrática para su defensa. Alrededor de esta ley se oyen muchos slogans, manipulaciones, frases grandiosas y vacías de contenido... La cuestión relevante es: ¿qué memoria democrática quedará de la actuación de este Gobierno? Para eso conviene tener claro lo que es una democracia y como se debe ejercer el poder democráticamente. Las exigencias tienen que ser las mismas, tanto para los partidos más afines como para los más opuestos.

La democracia se defiende sobre todo ejerciendo el poder democráticamente con respeto a los derechos de los demás, y eso va ser la memoria democrática real que queda “en la memoria”. Por eso entiendo que es necesario tener claro por lo menos lo siguiente:

1) La democracia como la mejor forma de gobierno de las sociedades se justifica por sí misma. Esto es así para la inmensa mayoría de los ciudadanos, pues en esta se hace un ejercicio del poder más justo y adecuado a la condición humana que el de cualquier dictadura o despotismo ilustrado. La democracia es más respetuosa con la libertad y con el protagonismo de las personas para construir la sociedad futura con la colaboración de todos.

2) Defender la democracia por medio de leyes penales, de leyes represivas, manifiesta que no se cree que este sistema de gobierno sea el mejor posible o, lo que aún es peor, que no se está ejerciendo el poder de manera democrática. En este caso el gobernante se considera el único propietario legítimo del poder y, por tanto, los adversarios son enemigos de la democracia y, aunque hayan sido elegidos por el pueblo, no los consideran gobernantes legítimos, por eso pretenden reprimirlos. En este sentido puede iluminarnos aquella viñeta de la revista El Hermano Lobo en la que un político decía en un mitin: “O yo o el caos”, y la gente contestaba: “el caos, el caos”, entonces él concluía: “Es lo mismo, el caos soy yo”.

3) En democracia los gobernantes son servidores del pueblo, no jefes de súbditos. Esto se manifiesta en el ejercicio del poder en la medida en que respetan a los ciudadanos y se comportan democráticamente. Así es importante ver si realmente respetan la separación de poderes, las instituciones sociales y los derechos de los ciudadanos (de las personas y de las minorías, familias y asociaciones). Todos los ciudadanos, individualmente o agrupados, tienen derechos que el gobierno debe respetar, que pueden reclamarse en los tribunales hasta llegar a los de fuera de España: el de Derechos Humanos de Estrasburgo o el de la Unión Europea en Luxemburgo.

Para los demócratas es importante que les quede en la memoria consciente que al gobierno se le puede limitar su abuso del poder y así lo han hecho los tribunales. Por ejemplo:

a) El Tribunal Supremo obligó al gobierno a darle a las Comunidades Autónomas el IVA que les había retenido (10-V-21), a que diera información sobre sus asesores (14-II-21) y que las Comunidades Autónomas paralizaran decretos del Ministerio de Sanidad en los tribunales durante la pandemia del Covid.

b) El Tribunal Constitucional consideró parcialmente inconstitucional el decreto del 1º Estado de Alarma (14-VII-21) e igualmente el 2º (27-X-21), por lo que ha habido que anular muchas sanciones que se aplicaron en base a él. También declaró nulo el cierre del Congreso de los Diputados (5-X-21) y anuló el decreto por el que el vicepresidente 2º entraba a formar parte del CNI (13-V-21). Igualmente el Tribunal Constitucional consideró no ajustado a derecho como se fijaba el impuesto a las plusvalías de las viviendas.

Se podrían citar más sentencias que anularon decisiones gubernamentales y leyes, pero son suficientes para que en nuestra memoria democrática quede claro que un gobierno no puede actuar caprichosamente, es decir, sin atenerse a la justicia, pues está al servicio de los ciudadanos y tiene que respetar sus derechos, tanto los personales como los de sus agrupaciones. En democracia los ciudadanos personalmente o agrupados en sus instituciones pueden recurrir a los tribunales contra los actos, decretos y leyes promovidos por los gobiernos que entiendan que lesionan sus derechos. Para ello los pobres debemos tener presente que la fuerza de los débiles radica en su unión, en la solidaridad, que ya lo expresaba muy bien aquella pancarta del 3 de julio de 1855 en Barcelona que decía: ¡ASOCIACIÓN O MUERTE! Aislados no se sale de la miseria y de la opresión.

Así que de las actuaciones de este Gobierno resulta que la “mejor” Memoria Democrática que queda es el hecho de que los tribunales invalidaron varias decisiones suyas, pues su acción gubernamental abusaba de los ciudadanos y de otras instituciones. Estos hechos enseñan y sirven más a los demócratas que la previsible Ley de Memoria Democrática. 

Ahora más que nunca: Autogestión

Antón Negro

miércoles, 22 de diciembre de 2021

El TOTALITARISMO no es la defensa DEL BIEN COMÚN (si es que éste existe).


La restricción de derechos individuales durante la Pandemia y una estrategia de vacunación basada en la discriminación y la coerción, se ha justificado en el “Bien Común”. Uno de las características del totalitarismo es la negación, o al menos la limitación severa, de los derechos básicos de la personas. La justificación en muchos casos es proteger el “Bien Común”, los intereses de la sociedad en su conjunto, de la "gente de bien" o el de "los de aquí". Pero los intereses que se defienden no representan los intereses de la sociedad, ni ningún “bien común”, sino los intereses del Estado, de los que gestionan éste y de los que éstos representan, es decir los intereses del poder político y económico. 

Cuando uno apela al “bien común”, la cuestión inmediata que surge es quien lo define. En el caso de la gestión de la Pandemia se ha dado por hecho que es el Gobierno y el coro de expertos que le acompañan (una vez excluidos todos los científicos disidentes) en su discurso y respaldan sus perspectivas. Así, el “bien común” no se considera algo sujeto a debate y negociación, sino como verdad absoluta "revelada" a los gobiernos. No se contempla tampoco que lo que se considera "bien común" depende de valores de grupos e individuos. 

No se debería aceptar, y de hecho habitualmente se cuestiona, que la postura del 
Gobierno representa en bien común. Sin embargo, en el caso de la Pandemia, implícitamente hasta la izquierda ha aceptado esa idea. Incluso aunque las propuestas del Gobierno representaran la opinión de la mayoría (hecho muy dudoso porque la opinión de la mayoría refleja la capacidad de gobiernos y el poder económico de influirla y no al revés), tampoco creemos que se se pueda aceptar a “priori” que los intereses y opiniones de la mayoría son el bien común. Soon intereses y opiniones de la mayoría y como tales deberían ser respetadas, pero en ningún caso debería deslegitimar las posiciones de las minorías ni por supuesto cuestionar derechos individuales. Unos derechos que no deben estar sujetos a otros deseos que no sean los propios, derechos como la libertad de conciencia y expresión y el derecho a la autonomía personal y a no sufrir imposiciones en ámbitos estrictamente individuales.

Habría que demostrar de forma fehaciente que se pone en peligro DIRECTO e INMEDIATO la salud, la vida y el bienestar de otras personas, para que se pueda plantear limitar derechos individuales, y solamente cuando no exista otro medio de impedir ese daño sin restringir libertades individuales. Está claro que nadie puede contagiar a nadie una enfermedad causada por un virus de transmisión respiratoria si el posible contagiado pone los medios necesarios: mantiene distancia de seguridad, no permanece en espacios cerrados periodos prolongados si no está asegurada una correcta ventilación o renovación del aire, etc. 

En el caso concreto de que la vacuna protegiera del contagio y transmisión, los vacunados para no complicarse la vida y tener que adoptar precauciones no pueden pedir a los que no quieren recibirlas, unas vacunas con dosis enormes de incertidumbre. PERO ES QUE ADEMÁS, LAS VACUNAS ACTUALES NO IMPIDEN NI LO UNO NI LO OTRO.

Ahora más que nunca: Autogestión

José R. Loayssa

viernes, 18 de junio de 2021

Vivienda como negocio. Conversamos con Sindicato de Inquilinas de GC


El Sindicato de inquilinas de Gran Canaria denuncia el uso de la vivienda como negocio, así como la complicidad de las instituciones que se autodenominan "de izquierdas"

domingo, 13 de junio de 2021

El Cuerpo de Jesucristo construye pueblo


En el comienzo del Evangelio de Juan hay un magnífico himno dedicado a la PALABRA. El eje de ese pasaje es la afirmación siguiente: “La palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros”. La Palabra era Luz, Vida, Salvadora, Creadora, Dios, Verdad, Gracia y nos hace hijos de Dios. 

Esa Palabra hecha carne, Jesús de Nazaret, vivió y lo mataron en los tiempos en que gobernaba en Judea un tal Poncio Pilatos, un Delegado del Emperador Romano. Jesús se abajó y pasó por uno de tantos (Flp 2,7) para muchos de sus contemporáneos. Pero celebró la Pascua de los judíos y ahí creó una presencia entre nosotros en lo que generalmente se llama comunión, COMÚN UNIÓN, alimento de fraternidad y de vida que no termina, sino que continúa después de esta vida.

Participando de la Cena de quien es la Palabra hecha carne nos unimos con Él y somos Cuerpo de Cristo en palabras de Pablo de Tarso (1 Cor 12, 27; Rm. 4, 5; etc). A veces, para diferenciar la época actual de la de Jesús hace 2000 años, decimos Cuerpo Místico de Cristo, pero no olvidemos que Él afirma estar realmente presente ahora y siempre en los más necesitados, que para un cristiano son Cuerpo de Cristo.

Cualquiera puede comprobar que la vida humana es social, tanto en el momento del nacimiento e infancia, como ya en la vida adulta. Al nacer necesitamos que nos den de comer, nos enseñen a hablar y nos den una cultura, unas herramientas para poder caminar por la vida. Necesitamos ser engendrados socialmente, y seguimos necesitando durante toda la vida de la colaboración del prójimo. Esa condición social lleva a que constituyamos instituciones que son amparos y ayudas para la vida de las personas. La función de toda institución, por tanto, no es aprisionar a la persona, sino ser un amparo y ayuda que la capacite para desarrollar al máximo las capacidades que cada uno tiene, y esa función la deben cumplir desde la institución más próxima a la persona, la familia, hasta las más alejadas como el Estado y las Organizaciones Internacionales.

Por su propia condición el Alimento Eucarístico, el Cuerpo de Cristo, crea diversos grupos y comunidades en esa gran amplitud de movimientos eclesiales y comunidades cristianas por todo el mundo, de ahí que encontremos muchas veces esta afirmación: “la Eucaristía hace la Iglesia”. Así vemos la implicación entre el Cuerpo de Cristo y los diversos acontecimientos y fiestas de la vida de las personas y de los pueblos. Estamos tan acostumbrados a ver en los carteles de las fiestas de los pueblos gallegos que aparezca MISA SOLEMNE, e incluso novena, junto a pasacalles, sesión vermut, verbena... que no nos paramos a pensar en el sentido antropológico, social y religioso que manifiesta, y lo que eso significa.

Que “las personas sean el Cuerpo de Cristo” forma parte tanto de nuestras raíces como de las aspiraciones más profundas, lo que lleva a considerar coherentes las referencias a Jesucristo presentes en tantas banderas y escudos de ciudades y naciones de España y de Europa entera. Sin ir más lejos encontramos en el escudo de la ciudad de Lugo y en el de Galicia la figura de ese cáliz románico, patrimonio europeo y propiedad de una muy pequeña parroquia de la diócesis y provincia de Lugo.

La corporalidad de Cristo, de la que formamos parte, hace a todos y a cada uno importantes tal como les decía Paulo de Tarso a los hermanos de Corinto en su misiva (1 Cor 12, 12-31). En ella llama a que todos seamos corresponsables desde las diferentes capacidades y funciones desempeñadas. De estas convicciones hace más de 350 años surgió la Ofrenda del Antiguo Reino de Galicia al Cuerpo Eucarístico de Cristo en la Catedral de Lugo, realizada cada año por uno de los alcaldes de las siete ciudades capitales de provincia del Reino.

La Ofrenda, para no caer en mentira y falsedad, debe conllevar comportamientos adecuados. Exige la mutua colaboración en igualdad de las personas y también de las instituciones. Hay que asumir cada uno las propias responsabilidades y promover o permitir que otros asuman las suyas. Se debe vivir la solidaridad y facilitarla entre los diversos miembros del Cuerpo de Cristo, el cual nos envía a construir una humanidad que esté unida en una verdadera familia.

Jesucristo en muchos pasajes del Evangelio afirma que está especialmente presente en los pequeños y más necesitados. Ahí está el llamado por muchos “Evangelio de los Ateos” cuando en Mateo 25, 31-46 encontramos: “Venid, benditos de mi Padre... porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed...” y ante la pregunta de estos sorprendidos: “¿Cuándo te vimos hambriento... sediento...forastero...?”. Les responde: “cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis”.

La aspiración a una unión solidaria entre todas las personas está en el corazón de toda persona de buena voluntad, a la vez que también es una exigencia para todo cristiano, y porque une a ambas dos se entiende que esta Ofrenda se lleve celebrando ya 350 años. ¡Renovemos el compromiso de colaboración y apoyo mutuo!

Antón Negro

sábado, 5 de junio de 2021

SEAMOS MÁS PUEBLO


Cuando Cáritas pone ante nuestros ojos un lema como el de este año podemos, por una parte echarle una mirada superficial y quedarnos en la primera impresión que llegue a nuestra mente, o podemos intentar ir un poco más allá para encontrar la cosmovisión en la que se inserta el sentido antropológico y teológico del lema para descubrir las actitudes sobre las que organizar la vida personal y social.

Primeramente quiero considerar la palabra PUEBLO y diferenciarla de otras que a veces utilizamos de manera superficial como si fuesen sinónimos. Me refiero a palabras como Multitud, Nación, Masa, Colectivo...en las que no tiene un lugar adecuado la persona humana con su propia y única dignidad y su intransferible responsabilidad, pero dentro de los términos referidos antes, por otra parte, no tendría ninguna dificultad el concepto de individuo, que puede ser aplicable a muchas realidades.

Un PUEBLO es la unión de personas diferentes entre sí que están en colaboración y con apoyo mutuo, pero todas esas personas son necesarias para que el pueblo sea tal y como hoy es. La realidad histórica de que haya personas que nacen y que mueren va modificando las características concretas del pueblo, como también lo modifica la evolución de todas y de cada persona.

Las ciencias nos dicen que no hay dos personas iguales en el mundo, tanto porque su ADN hace que cada persona sea distinta de las demás, como también son diferentes las huellas digitales de cada persona que la distinguen de las de otras personas. Lo mismo pasa con el iris de los ojos de cada persona que es propio y diferente de los demás, y hasta el mismo rostro nos diferencia a unos de los otros.

Siendo distintos nos parecemos porque todos somos humanos, miembros de la única raza humana y además también la ciencia nos dice que el ADN de las mitocondrias remite a que todos somos descendientes de una misma madre, una única “Eva”. Es decir, somos iguales y distintos, lo que se traduce en que tenemos igual dignidad, los mismos derechos y deberes, pero cada persona aportando cosas diversas al bien común coma en una gran sinfonía armónica de la humanidad.

EL PUEBLO está formado por personas responsables, que responden a la llamada recibida para desarrollar al máximo las propias capacidades y también responsables de los que caminan en la vida con nosotros, pues, si ésta responsabilidad falla, desaparecería la humanidad de la tierra, porque somos los seres que nacemos más indefensos y durante varios años necesitamos que la familia y la sociedad nos acojan y cuiden, es más, siempre necesitaremos de la colaboración y de la ayuda de otras personas.

Para la buena marcha del pueblo hay que armonizar: por un lado el protagonismo de cada persona sin que avasalle a los demás y por otra una actitud de agradecimiento a tantas personas que en nuestra vida nos hicieron tanto bien. Por ejemplo sobre lo que hoy comimos a la mañana, ¿por cuantas manos cercanas o lejanas pasó hasta terminar en nuestro estómago? También habría que pensar en los que trabajan en la fuente de energía con la que lo preparamos, en el envase en el que lo comimos, en la mesa y en la silla donde lo tomamos...

Ser más pueblo nos exige ser hacedores de puentes, PONTÍFICES, para posibilitar el encuentro y el diálogo entre las personas, entre los diversos grupos que hay, entre las distintas ciudades y estados, entre los continentes para constituir un único pueblo, una única humanidad, UNA SOLA FAMILIA HUMANA ENTRE TODOS.

Constituir la familia humana exige que todos nos responsabilicemos de cuidar de la Casa Común de todos, del planeta por el que caminamos durante la vida presente y también de cuidar y reparar la creación para que sea una buena casa de acogida para los que vengan al mundo después de nosotros en el futuro. En el momento final pidamos que a todos nos reúna Dios Padre en su PUEBLO CELESTIAL.

Ahora más que nunca: Autogestión

Antón Negro

jueves, 8 de abril de 2021

Mascarillas en la playa, mascarillas en el monte. ¿En serio?

Teresa Escudero
He pensado cómo escribir algo sobre la ABSURDA normativa de la mascarilla al aire libre cuando se mantiene la distancia de seguridad. Como bien sabéis, estoy en contra de la mascarilla en menores de 12 años, así que la normativa de que a partir de los 6 años hay que llevar mascarilla a todas partes, me duele en el alma... y en la conciencia científica también. He decidido no cansarme inútilmente. La mascarilla en exteriores no tiene ningún sentido ni epidemiológico, ni sanitario... no, ni siquiera sentido común.

Esta mañana escuchaba la última clase del estupendo curso que estoy haciendo sobre Ecología de la Infancia (más información aquí: https://saludmentalperinatal.es/formacion-ecologia-infancia/), sobre la importancia del canto en la infancia... y he recordado lo importante que es la música para mí.

Así que me he decidido a no escribiros, sino a cantaros lo que pienso. Y para eso me voy a ayudar del maravilloso mundo de YouTube.

Aquí va la primera canción:


¿Y por qué seguir cantando, tal y como estamos?

Porque como dice la sabiduría popular, quien canta, sus males espanta...

Porque tenemos hijos e hijas, porque tenemos sobrinos y sobrinas, alumnas y alumnos... que necesitan nuestro canto tanto o más que nosotras mismas...

Porque en éste mundo pandémico, en el que todos los gobernantes parecen haberse olvidado de las criaturas, en esa noche del olvido y de la violencia absurda de cerrarles los parques, de ponerles mascarillas que no necesitan, de impedirles el juego, sólo puede salvarles nuestra mano, nuestra esperanza.

Aquí va la segunda canción:

 

Y por terminar con alegría, os dejo, para que bailéis con las criaturas a vuestro cargo, una de las canciones favoritas de mi hijo... porque de vez en cuando, un poco de rebeldía es necesaria... Al fin y al cabo, nuestr@s peques "sólo buscan la manera de pasarlo bien": 

sábado, 27 de febrero de 2021

LA EDUCACIÓN TRAS EL DINERO

 

En nuestra opinión ni la "pública" ni la "concertada" ponen al alumno por encima de sus intereses. En ambos casos intereses económicos e ideológicos. Poco de "educarnos juntos", poco de colaboración y poco de "dejar brotar" las inmensas cualidades de los chicos. Las pocas excepciones son tan admirables, personas o grupos, normalmente poco conocidos, que hacen recordar a Sócrates, a Freire o a Milani.

La "pública" no tiene interés real por los alumnos. Si realmente fuera "pública" no descansaría hasta servir a todos. Interés real no tiene ni por todo el personal que trabaja en los centros. Si en la pública hubiera realmente preocupación por todos no habrían aceptado que se subcontratara la limpieza y que -por tanto- sean trabajadores de segunda hasta en las mascarillas. No he visto marea verde que reclame recortar las diferencias salariales con el personal no docente. 

La concertada "ni te cuento". Más de lo mismo. Habla del "derecho de los padres" a ir aquí o allá olvidando que no todos los padres pueden llevar a los niños lejos de su casa y que mucho más  de medio mundo no tiene a mano dos tipos de colegio. Pueden ser ingenieros pero los padres de la concertada no se plantean ni el caos circulatorio que se originaría si cada cual eligiera un centro escolar lejano a casa; ni el gasto antiecológico.

Ya lo dijo alguien: "Los enseñantes -que no es lo mismo que educadores- no van donde está la ignorancia sino las perras". Y el problema a mi juicio, es que la cosa está tan corrompida que ya no se nota el mal olor y no se dialoga del problema. Si se dialogara creo que se encontraría la solución porque buena voluntad y buenos profesionales hay a raudales tanto en la "pública" como en la "concertada", pero están agazapados, les han comido la moral.

Ahora más que nunca: Autogestión 

Eugenio A. Rodríguez

jueves, 25 de febrero de 2021

COVID 19 no es una CONSPIRACIÓN, la gestión de la Pandemia SÍ.

La cultura política se refleja en cómo las personas se acercan a la administración de los asuntos públicos, cómo se sitúan ante el Poder y el Estado, los procesos de legitimación de la autoridad y la visión de la relación de esta con la ciudadanía y sus derechos.

Los Gobiernos han llevado a cabo una línea de actuación una de cuyas finalidades era precisamente modificar esa cultura política hacia presupuestos de sumisión y de legitimación del poder del estado y los gobiernos. También han tratado de fortalecer actitudes reaccionarias hacia la comunidad y su papel. Para ellos los ciudadanos son por naturaleza irresponsables y necesitan autoridades fuertes. La batalla no era para salvar vidas sino para domesticar a la sociedad. Todo eso se ha realizado sin la oposición, de hecho casi con la aquiescencia de la izquierda, incluso la que se considera revolucionaria.

Decimos que ha sido un plan al principio elaborado de forma poco definida y coherente, luego recogido incluso en documentos oficiales. En Alemania quedó claro cuando un documento previamente confidencial apareció en la página web del Ministerio del Interior alemán:  el acta de una reunión del grupo de trabajo sobre coronavirus; reconocía que el alarmismo era la estrategia de la agenda oficial creada para gestionar la epidemia. 

Se planeó hablar del alto número de infecciones cuando las muertes no eran muchas y al revés. El objetivo central era lograr un efecto de shock masivo. Por poner algún ejemplo, como comentan en su libro Reiss y Badkhi, entre las intervenciones planificadas estaban:
1) La gente debería asustarse con una descripción detallada de la muerte por COVID-19 como "ahogamiento lento". Imaginar la muerte por una insoportable y lenta asfixia incita al mayor de los temores.
2) Se debe decir a la gente que los niños son una fuente peligrosa de infección porque sin quererlo llevan el virus mortal y matan a sus padres.
3) Las advertencias sobre las alarmantes consecuencias tardías de las infecciones de SARS-CoV-2 debían ser propagadas. Aunque si luego no se probara su existencia o dimensión, asustarían a la gente.

En conjunto, esta estrategia buscaba que todas las medidas previstas se aplicaran con la aceptación general del público.

Ahora más que nunca: Autogestión

Jose R. Loayssa

viernes, 19 de febrero de 2021

L@s "buen@s pacientes"

Hace poco, una madre en un foro me enviaba una imagen de Instagram, de una consulta de pediatría famosa por su uso de las redes sociales. Habían iniciado una campaña: "Cómo ser buen paciente". La imagen está aquí: https://www.instagram.com/p/CF_eA05odtA/

Dos frases de Gregorio Marañón:
"Obedecer es siempre empezar a curarse"
"Un médico modesto al que se sigue con fe es mucho más útil que un gran profesor al que se discute"

De aquí podemos deducir que l@s buen@s pacientes obedecen, si es que quieren empezar a curarse, y además siguen con fe a los médicos modestos, sin discuti.

Vaya por delante mi admiración a Don Gregorio, médico humanista donde los haya, y creador de las dos famosas frases. Sin embargo, no podemos olvidar que nos encontramos en el siglo XXI, dos siglos después de aquel que vio nacer a Don Gregorio... y que las cosas han cambiado "un poquito".

Alguien me decía que, al ser pediatras los que habían puesto la imagen, igual se referían a sus pacientes... ya se sabe, las criaturas tienen que obedecer... ¿o no?

Pues yo como madre, prefiero que mi hijo ENTIENDA por qué le dejo hacer unas cosas y otras no, y que DECIDA conmigo qué consecuencias puede tener el hacer algo que no se permite en casa (en mi casa las normas son para todas las personas, pequeñas y mayores).

Así las cosas con las personas pequeñas, así también las entiendo como médica con las personas mayores. Yo no quiero que ninguna persona me OBEDEZCA, y desde luego me horrorizaría que nadie me SIGUIERA CON FE. Yo aspiro a que mis pacientes y usuarias confíen en mí para que les explique sus procesos de salud y enfermedad. Me honra que me elijan para acompañarles en esos procesos con mi ciencia, y allí donde la ciencia falla, con mi persona y mi empatía. Me alegra poder explicar en palabras sencillas lo que yo creo que les pasa y cómo creo que podrían mejorar, y en general, cuando lo comprenden bien, esas personas se convierten en sus propios agentes de salud (que, desde mi punto de vista, es lo que tiene que ser).

Me temo que hay mucha medicina patriarcal y, como yo digo, mucho "despotismo ilustrado médico". En el despotismo ilustrado la premisa era "Todo por el pueblo, pero sin el pueblo", un pueblo al que se consideraba demasiado ignorante para saber qué le convenía. La frase originaria es «Tout pour le peuple, rien par le peuple» (en español, «Todo para el pueblo, nada (hecho) por el pueblo», suele citarse en español como «Todo por el pueblo, pero sin el pueblo».

Su uso se extiende desde finales del siglo XVIII como lema del despotismo ilustrado, caracterizado por el paternalismo, en oposición a la opinión extendida desde los enciclopedistas que veía necesario el protagonismo y la intervención del pueblo en los asuntos políticos, incluso asignándole el papel de sujeto de la soberanía (principio de soberanía popular de Rousseau).

Supuestamente, en una democracia, es el pueblo el que, soberano, elige a sus representantes para que hagan aquello que les han prometido hacer (estaría bien que así fuera, y aquí vendría una discusión sobre si vivimos en una democracia real o no, sin embargo, voy a usar el recurso de Ende: Ésa es una larga historia que deberá ser contada en otra ocasión).

En lo que yo llamo "despotismo ilustrado médico", podríamos decir que todo se hace "por el/la paciente", pero, por favor, SIN injerencia de ningún tipo por parte de esa persona, ya sea infante o adulta, que para eso ya está el profesional sanitario (médic@, enfermera, matrona, farmacéutic@...), que es "quien sabe".

Es esta idea del "despotismo ilustrado médico" la que da lugar a situaciones tan ridículas (si no fuera por el daño que provocan en usuarios y usuarias) como que una mujer que está pariendo en su casa es llevada al hospital por la policía, porque un profesional sanitario ha decidido que dicha mujer no está capacitada para decidir por sí misma dónde puede o no parir.

Es ésta idea del "despotismo ilustrado médico" la que ha provocado una "expropiación de la salud", como dicen Juan Gérvas y Mercédes Fernández. En su libro así titulado, ellos desvelan la dinámica de poder que nos convierte, a los ciudadanos, en dependientes de una medicina desaforada, arrogante e inhumana.

Una medicina que ha sacralizado el cientifismo positivista fundamentado en los ensayos clínicos financiados por las industrias y empresas del sector sanitario y que da lugar a una práctica basada en un uso compulsivo de la tecnología.

El ejercicio de una práctica clínica armoniosa, humana, que considere la singularidad del paciente ha sido arrollada por el empleo de protocolos de prevención, diagnóstico y tratamientos, en una espiral de intervencionismo sin límite que daña y no deja espacio para la salud ni para la posibilidad del autocuidado.

En cierto sentido, los médicos a menudo nos hemos convertido en ejecutores de la expropiación de la salud de los ciudadanos al someterse al poder financiero (y también político) que determina “científicamente” que hay que vacunarse de la gripe, tomar antidepresivos si se está triste o hacerse citologías anuales.

Yo, como médica, lo único que puedo hacer es resistirme a ser esa ejecutora, devolver a las personas que me consultan ese protagonismo que nunca debieron perder, darles herramientas para el verdadero autocuidado, más allá de fármacos o pruebas invasivas, muchas veces innecesarias. Yo como médica, no quiero que tú, mi paciente, me obedezcas. Quiero que busquemos juntos la manera de vivir tu proceso vital de la manera más saludable posible, teniendo en cuenta tus circunstancias, tus creencias y tu sentido de la espiritualidad...

Y qué queréis que os diga, poder vivir eso en el día a día con personas que confían en mí tanto su salud como la de sus hijos e hijas... me parece la profesión más bonita del mundo. 

Teresa Escudero Ozores.
Médica Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Doula. 
Ahora más que nunca: Autogestión


jueves, 14 de enero de 2021

SOBRE LA INMUNIDAD DE REBAÑO: QUE NO NOS TRATEN COMO BORREGOS

Negar la posibilidad de alcanzar una inmunidad de grupo y insistir en que es una meta muy distante es parte del discurso oficial. Para respaldarlo ofrecen estimaciones de las personas que han sido infectadas que suponen porcentajes bajos de la población. Calculan, por ejemplo, que en España -según la encuesta de seroprevalencia recientemente concluida-  solamente el 10%-11% de la población ha pasado la enfermedad y  está inmune. Añaden que se necesitarían al menos 70% de inmunizados para considerar que se puede detener la infección sin medidas restrictivas severas. Ni una ni otra afirmación son exactas y se pueden poner en cuestión.

Declarar que solo el 10-11% tiene anticuerpos detectables no significa que esa sea el número de inmunizados. Personas que han pasado cuadros leves o no han tenido síntomas pueden hacer pocos anticuerpos séricos y a pesar de ello tener inmunidad, los linfocitos T pueden conservar memoria inmunológica aunque no haya en sangre anticuerpos circulantes con niveles que puedan ser detectados en las pruebas utilizadas en los estudios de seroprevalencia. Pero a este hecho hay que añadir el fenómeno de  la seronegativización: personas que han pasado la infección con síntomas y PCR + a las pocas semanas se vuelven negativo. Este fenómeno ha sido detectado incluso en las tres rondas del estudio realizado en abril-mayo separadas por pocas semanas: personas que habían sido testadas como poseedoras de anticuerpos en una ronda ya eran negativas en las siguientes. A estas personas se le debería aplicar la mismas consideraciones. Todos los datos que tenemos hasta ahora apuntan a que son personas que siguen conservando memoria inmunitaria. Por lo tanto habría que sumar un porcentaje no despreciable al 10-11% que se calcula ciñéndose estrictamente a los estudios de seroprevalencia. 

Pero cuando se establece el porcentajes de personas con inmunidad por haber tenido contacto con el virus de la COVID-19 (SARS-COV-2) no debemos olvidar otros datos:  en toda pandemia, la proporción de la población total afectada es relativamente baja. Es decir, hay un número importante de personas que nunca desarrollarán la enfermedad ni incluso anticuerpos, simplemente porque el virus no entra en su cuerpo. Probablemente, entre otras, haya razones de receptores celulares. En este caso también habría que añadir a las personas que tienen una inmunidad relativa debida a haber sido infectada por otro coronavirus. Esta inmunidad cruzada parece que esta demostrada. 

Si la cifra del porcentaje de inmunizados que se está calculando es discutible y probablemente esté infradimensionada, al mismo tiempo cuando se calcula el porcentaje necesario para que exista inmunidad de rebaño y se habla de porcentajes altos como el 70 o 80% claramente se esta exagerando y partiendo de una concepción equivoca de la inmunidad de rebaño. Las instituciones oficiales, los que proclaman que son necesarias esas altas tasas cifras para alcanzar una inmunidad de grupo que merezca tal adjetivo, son unos ignorantes o unos malintencionados. LA INMUNIDAD DE GRUPO ES UN HECHO y ya nos está protegiendo. No para de crecer y cuánto más crece, más nos protege. Ahora mismo, más que suficiente para pasar por los 6 meses más cálidos en nuestro clima sin que la Pandemia tuviera un impacto excesivo en morbilidad y letalidad (aunque todas las muertes sean lamentables). Pero vimos muchos casos debidos al gran numero de PCR pero no un aluvión de hospitalizados y fallecidos.

Nos pretende vender la idea insensata de que la Inmunidad de grupo se consigue cuando se alcanza una determinada cifra (que se puede aumentar o disminuir a gusto de los que gestionan nuestra sociedad) y hasta ese punto no sirve de nada. Como esa cifra está alejada de la que ellos afirman que existe, un cifra que supone, como hemos explicado, una subvaloración del número de inmunizados, concluyen con la idea de que hay que mantener las medidas restrictivas de la vida social. Cuando se habla de esa necesidad de cifras de inmunizados tan alta para lograr inmunidad de grupo se olvidan varias cuestiones. La primera es que no hay una cifra mágica sino un continuo que incide desde el primer momento. Desde los primeros casos los que han superado la enfermedad y quedan inmunes forman un “colchón”, en su inmensa mayoría no son contagiables, por lo que una parte creciente (al principio pequeña pero que cada día aumenta) de los contactos sociales, aquellos en los que participan estas personas son inocuos. Al aumentar los contactos sin transmisión del virus el numero replicativo tiende a disminuir, aunque puede haber otros factores que tiendan a aumentarlo y neutralizar esa presión a la baja, por lo tanto se pueden dar aumentos transitorios de número replicativo (como estamos viendo) pero la tendencia es que esos aumentos sean más limitados y breves.

Por lo tanto, con cada contagio la inmunidad de grupo aumenta y reduce la velocidad de transmisión del virus. Incluso sin acercarse a cifras cercanas a la mayoría de la población nos podemos encontrar que el hecho de  que valores, en teoría  muy bajos, nos protegen de nuevos estallidos epidémicos. Un porcentaje bajo de la población inmunizada ya produce un importante efecto de deceleración de los contagios. Tanto que incluso valores bajísimos, <5%, sumados a la colaboración del buen tiempo HAN sido capaces de detener la epidemia en los meses finales de la primavera. De hecho la única explicación de que la segunda “ola” de la Pandemia hay sido mucho más limitada que la primera nos indica que algo está frenando una posible trasmisión explosiva y lo más probable, dado que ni la trasmisibilidad ni la virulencia del vius han cambiado, es que haya sido la inmunidad colectiva el factor más influyente aunque hay otros.

Cuando el Número Replicativo inicial del virus (cuando toda la población es susceptible) sigue siendo discutido. Ese numero no depende solo de características intrínsecas del virus sino de factores socioculturales como son el patrón de reacciones sociales de una sociedad (social mixing)  es difícil determinar que grado de inmunidad de grupo se necesita pero es muy improbable que la cifra necesaria sea muy alta, de hecho y sin tener en cuenta la heterogeneidad de la que hablaremos luego con un numero replicativo de 2, con el 50% de la población inmunizada o no susceptible lo esperable es que la epidemia desaparecería rápidamente, para continuar, en todo caso, de forma endémica. A esto hay que añadir otro factor muy decisivo y es que existe más heterogeneidad en la población de la que los modelos matematicos incorporan y es una de las razones de sus errores predictivos. Esos modelos matemáticos más “populares” y utilizados por los Gobiernos para justificar sus políticas restrictivas, han mostrado una incapacidad manifiesta para mostrar la dinámica de trasmisión del virus y han tendido a sobredimensionar la difusión de casos y por lo tanto de hospitalizados y muertes.

Cuando hablamos de heterogeneidad nos referimos a que no todos los individuos tienen el mismo peso en la difusión de la epidemia y que existen diferencias y son importantes en la dinámica de trasmisión: los llamados superpropagadores. La heterogeneidad de transmisibilidad en la población también explica por qué las alarmistas predicciones que proclamaban una y otra vez que estábamos a las puertas de un desbordamiento de los servicios asistenciales, no han acertado y ese desbordamiento solo se ha producido en contadas ocasiones. La razón es muy simple no es lo mismo una persona cuya vida social implica relacionarse con 500 personas diferentes a la semana (un repartidor domiciliario de un supermercado o un comercial) que una persona mayor que se relaciona con un grupo de personas limitado y constantes. Precisamente la COVID-19  ha puesto de manifiesto que los ancianos que se relacionaban con muchas personas porque acudían a centros de jubilados, a actividades para la tercera edad y/o vivían en instituciones sociosanitarias han sido carne de cañón. Ni siquiera hace falta considerar los grupos, estudiando la sociología, el mismo análisis matemático de heterogeneidad demuestra que ese umbral se alcanza en valores muy bajos. La ignorancia general de la población en matemáticas, su analfabetismo, ha sido muy útil para conseguir una ciudadanía tan miedosa y por ello tan cobarde. Pero que la población general no pueda juzgar la evolución de una pandemia no justifica que los expertos se nieguen a reconocer y ver la aplicabilidad a este caso de la función de Gompertz (https://es.wikipedia.org/wiki/Funci%C3%B3n_de_Gompertz). En suma vamos a seguir viviendo ondas alcistas de contagios sobre todo si el virus, estacional como hemos repetido, tiene factores que favorecen su difusión y su virulencia (dosis virales más altas) pero pensamos que esas ondas serán decrecientes. 

Sobre todo reclamamos un debate sobre estas cuestiones, un debate transparente y serio sin tantas descalificaciones y con más argumentos. Si siguen insistiendo en que estamos muy lejos de la inmunidad de grupo sin ofrecer razones sólidas pensaremos que hay intereses espureos y que a las motivaciones anteriores, mantener a la ciudadanía pasiva y asustada se añade la de  vender cuanta más dosis posibles de vacuna.

Ahora más que nunca: AUTOGESTIÓN

José R. Loayssa

lunes, 25 de mayo de 2020

Primarias y Democracia en los Partidos Políticos

Las Primarias no aumentan la Democracia
Las Primarias no transforman la política

Se dice que las Primarias aumentan la democracia en los partidos políticos. Sin embargo no observamos una socialización del poder sino todo lo contrario 

Es conocido que los Partidos Políticos no promueven formación política y democrática para los ciudadanos, ni siquiera tienen una mínima formación para quien se afilie al partido, para que conozca algo de su historia y de los fundamentos culturales en los que basar las decisiones. En la Iglesia Católica sí es normal que haya formación antes de recibir los sacramentos y para sus ministros hay un largo período de estudios.
En lógica consecuencia tenemos que la formación política, autenticidad humana y responsabilidad ética de los políticos españoles es manifiestamente mejorable, pensemos en los actuales máximos responsables.
Últimamente se asentó en la Opinión Pública la idea de que Las Primarias para elegir a los líderes políticos suponen la democratización de los Partidos Políticos. Pero no se hace una reflexión y análisis serio sobre el funcionamiento democrático de ellos. En la práctica lo que se hace es copiar el funcionamiento de los partidos políticos americanos de los EEUU.
Democratizar un partido supondría que el poder sea repartido, socializado, entre sus miembros. En toda democracia es indispensable la división de poderes, como también es necesario el control de los líderes por los miembros de la sociedad con sus diversas instituciones, o de su partido.
La celebración de Primarias está llevando a la eliminación de los órganos de control al líder dentro de la organización y a darle autonomía completa para hacer y deshacer. No hay manera efectiva de exigirle que cumpla con un programa (si lo hay). La historia reciente ya nos enseña que el elegido asume un poder total sobre el conjunto de la organización.
Diversos autores constatan que en los procesos electorales la persona más importante para un candidato es el director publicitario, asesor de imagen, director de marketing... Lo vemos en los dos siguientes ejemplos:

1) Juan Campmany fue el encargado de llevar la publicidad del PSOE entre 2001 y 2004 y en el libro que publicó después, “El EFECTO ZP, 1000 días de campaña para llegar a la Moncloa”, cuenta que en las fotos de la presentación de los candidatos, los hombres podían escoger entre: traje oscuro con camisa y corbata, tan sólo camisa blanca y corbata o el deportivo polo. Para las mujeres: traje chaqueta con blusa o camiseta o, simplemente, blusa. Y “Durante la fase final de precampaña y campaña electoral, sólo contemplamos una alternativa en las fotografías de los candidatos; traje escuro con camisa y corbata, para los hombres; traje chaqueta, con blusa o camiseta, para las mujeres” (pp141-142)
La obediencia al director de imagen la expresa con claridad Campmany cuando dice de Zapatero: “Asumía el guión con una naturalidad y convicción sorprendentes, con una espontaneidad que para sí quisieran muchos profesionales. Además, mostraba una ductilidad extraordinaria para aplicar, a la primera, las indicaciones del equipo. Podíamos advertirle, pongamos por caso, ‘ojo que en tal punto has hecho un movimiento, tal gesto, que no acaba de convencernos; vigila en la próxima toma de no repetirlo’. Y él procedía exactamente como le habíamos pedido” (p. 244). ¡Cumplía mejor que si hubiera hecho “voto de obediencia”!.
2) Christian Salmon escribió un libro titulado, “Storytelling, la máquina de fabricar historias y formatear las mentes”, en el que cuenta el hecho que le dio la reelección a Bush en 2004 en contra de los pronósticos. Se trata de un spot de 60 segundos centrado en la joven, Ashley Faulkner, hija de una víctima del 11-S, en el que hay una rápida sucesión de planos cortos con diversos testimonios, pero “El Presidente, figura central del relato, no se expresa. No expone ninguna idea ni presenta un programa. Solo es serenidad y bondad. Mediador de una especie de milagro, solo está presente a través de los testimonios que hablan de sus gestos y sus palabras, como en las vidas de los santos o el relato evangélico”. (pp 131-133). ¡Cierto que quien no abre la boca no dice tonterías!

Este proceso es un modo de elegir líderes, pero sin ignorar que la historia vivida nos muestra que gana el que tenga el mejor y más eficiente director de marketing, el que mienta más eficazmente..., sabiendo que como decía Campmany: “En publicidad hay que prescindir de la explicación del programa...” (p. 186).
Ahora recuerdo la entrevista en la radio a un sociólogo que había realizado una tesis doctoral para ver lo que funcionaba y lo que no en las campañas electorales. Entonces un periodista le dijo: “Yo prefiero a los candidatos que son auténticos”. Le respondió el doctorando: “Si, una vez hubo un candidato auténtico y duró 15 días. Otra cosa es dar imagen de auténtico”.
Las Primarias tienen la consecuencia de concentrar todo el poder en una persona, en el líder, en vez de limitarlo y repartirlo más con instituciones de control dentro de la organización, lo que sería bastante más democrático.

Ahora mas que nunca: Autogestión

Antón Negro

El amor sencillo de la mano izquierda

Hay formas de amor -las pequeñas formas de amor- que pasan casi siempre desapercibidas. Son las que hace la gente sencilla, la gente pobre, ...