Mostrando entradas con la etiqueta FAMILIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FAMILIA. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de febrero de 2026

El 14 de febrero cuando la muerte nos ha visitado

Texto del papa Francisco en "La alegría del amor"

El cura y el banco del fondo

Cada tarde, al terminar la misa, el padre Gabriel se sentaba en el último banco de la iglesia. No lo hacía para rezar —eso ya lo había hecho de sobra— sino para observar.

Desde allí veía a las parejas tomarse de la mano, a los ancianos apoyarse uno en el otro para caminar, a los niños correr entre las columnas y a las personas solas que entraban buscando silencio.

Un 14 de febrero, notó a una mujer sentada en la primera fila, llorando en silencio.
Cuando la iglesia quedó vacía, se acercó con cuidado.
—Hoy es el día del amor —dijo con suavidad—, pero a veces es también el día en que más pesa la soledad.
Ella asintió.
—Perdí a mi esposo hace un año. Todos hablan de amor, pero yo solo siento su ausencia.
El padre Gabriel guardó silencio unos segundos y luego sonrió con ternura.
—El amor no desaparece cuando alguien se va. Cambia de forma. A veces se vuelve recuerdo, otras gratitud, otras fuerza para seguir. Pero nunca se pierde.
La mujer respiró hondo.
—¿Y cómo se aprende a vivir así?
—Amando de nuevo —respondió él—. No necesariamente a otra persona. Amando la vida, los pequeños gestos, las personas que aún están. El amor se multiplica cuando se comparte.

Antes de irse, el cura le entregó una pequeña tarjeta escrita a mano:
“Donde hubo amor verdadero, siempre quedará luz.”

La mujer salió con los ojos aún húmedos, pero el corazón un poco más ligero.
Y el padre Gabriel volvió a su banco del fondo, convencido de que su misión no era solo hablar de Dios, sino recordar a las personas que el amor sigue vivo incluso en los días más grises.

lunes, 2 de junio de 2025

ME PARO AQUÍ...


Jesus Sanchez Etxaniz/FACEBOOK

He decidido parar y tomarme un descanso para recuperar energías y motivación, para tratar de seguir haciendo lo que me gusta, mientras mis limitaciones físicas no me lo impidan. 
Estoy enfadado, rabioso y decepcionado con mis superiores jerárquicos, cansado de dar cabezazos contra un muro. 

Hace 13 años inicié mi andadura en el ámbito de los Cuidados Paliativos Pediátricos domiciliarios. En aquel entonces era la primera y única unidad en la Comunidad Autónoma Vasca. Y la organización enseguida presumió de este hecho, que fue un avance sin duda. 

Es cierto que desde el principio me remarcaron que ese servicio sólo lo podíamos dar de lunes a viernes no festivos, de 8.00 a 15.00h. Yo desde el principio argumenté que la muerte en los niños no entiende de horarios. Y que no era ético permitir que una familia pidiera ir a su casa para morir en su hogar, en vez del hospital, y luego dejarles sin esa asistencia el resto de las horas. Entonces pensé que estábamos empezando y que este aspecto iría mejorando con el tiempo. Desde el principio en el equipo decidimos prolongar de forma voluntaria la asistencia más allá de nuestro horario oficial en los finales de vida.

Lo hemos hecho durante 13 años, mañanas, tardes, noches y festivos. Nunca nos lo han reconocido como trabajo, a pesar de solicitarlo repetidamente en los siguientes años. Pero al menos, hasta esta semana, nos daban una palmada en la espalda y miraban para otro lado. Nos dejaban hacer, bajo nuestra responsabilidad. 

En las últimas 4 semanas hemos asistido al final de vida a una niña de 4 años. El control de síntomas ha sido complicado, y los aspectos emocionales que concurrian en esta familia más. Hemos acudido en varias ocasiones al domicilio de madrugada. Ha supuesto un desgaste para las 2 enfermeras, la psicóloga y los dos pediatras. Pero nos quedaba el agradecimiento de la familia. 

Pero, sorprendentemente, al día siguiente del fallecimiento nos amonestan nuestros superiores por "estar en la calle, con los recursos del hospital" a unas horas para las que no tenemos permiso. Y nos recuerdan que "si ocurre algo" no vamos a tener la cobertura legal del hospital.

No puedo entenderlo. Desde hace unos años desde Pedpal (Sociedad española de Cuidados Paliativos Pediátricos) está solicitando al Ministerio de Sanidad la promulgación de una ley que recoja el derecho a la asistencia Paliativa 24x7, y que ponga los recursos necesarios para poder implementarla.

En estas condiciones me resulta muy difícil seguir trabajando, a pesar de la medicación que me han prescrito. Quiero descansar para recobrar energías y motivación. Confío en volver.

Pero mientras tanto, quiero que la Sociedad conozca esta situación, que me consta que también ocurre en otras Comunidades. Y que cuando una familia pida ir con sus hijos a fallecer en su casa, exijan que se les dé atención continuada. Quizás las familias tengan más capacidad de convencer a los responsables.
Hasta la vuelta.
#jesussanchezetxaniz

lunes, 12 de diciembre de 2016

Un documental muestra la lucha de las familias del Cono Sur por educar a sus hijos

La Sala Josefina de la Torre del Teatro Cuyás acoge el viernes 16 de diciembre a las 19.00 horas el preestreno de Laderas de miel, proyecto documental del realizador Iván Martín.
Laderas de miel, que se estrenará el próximo 19 de enero en el Edificio de Humanidades de la ULPGC (Campus del Obelisco), pretende cambiar la percepción estereotipada que la sociedad tiene de las familias del Cono Sur de la capital grancanaria, mostrando sus esfuerzos por ejercer, de forma responsable y pese a la falta de recursos, la tarea parental, una lucha que para los autores del largometraje constituye la verdadera miel, el lado más dulce de esas laderas.
El proyecto ha sido realizado con carácter altruista, por profesionales de diversos ámbitos, mayoritariamente jóvenes y con una importante sensibilidad social.

martes, 31 de mayo de 2016

«Castigar con silencio es más peligroso que con palabras. Y se hereda de padres a hijos»

«Las palabras son poderosísimas. Pueden llegar a determinar el rumbo de nuestro pensamiento, nuestra actitud ante la vida e incluso, nuestra salud y longevidad». Esa es la teoría de Luis Castellanos y su equipo, expertos en neurociencia, y autores del libro «La Ciencia del lenguaje positivo». En él plantean que el uso de determinadas palabras (o la ausencia de estas) en el día a día puede suponer la diferencia entre el éxito y la derrota en cualquier ámbito. «El lenguaje nos permite gestionar nuestra propia inteligencia», asegura. «Si nos parece normal dedicar todos los días un tiempo a cuidar nuestro cuerpo, a asearnos, vigilar nuestra dieta o hacer algo de ejercicio, ¿por qué no dedicar también a cuidar cada una de nuestras palabras?», se pregunta Castellanos.


—La mayoría de nuestros deseos están centrados en mejorar nuestras circunstancias, pero estamos lejos de plantearnos mejorar nuestro lenguaje: así somos, así hablamos.
—El lenguaje refleja nuestra existencia, nuestra historia, nuestras esperanzas.El lenguaje es un espejo de cómo somos. Cuando somos conscientes de nuestras palabras nos damos cuenta de que no vemos el mundo tal y como es, sino tal y como hablamos. Por eso quizá cambiando el enfoque de ese espejo también podremos enfocarnos de otra manera, cambiar, ambicionar cosas más grandes, una vida mejor, con más bienestar, más alegría y más salud.
—¿Cómo podemos cambiar el uso de las palabras?
—Habitando las palabras. Hablar es habitar el mundo. Deberíamos hacernos cargo de nuestros vocablos, de su destino. Un buen ejercicio es intentar identificar las palabras que queremos que adquieran importancia en nuestra vida, aquellas que queremos «habitar».
—¿Por qué es tan importante buscar ese lenguaje positivo?
—Esta científicamente comprobado que el lenguaje positivo busca evolutivamente dirigir nuestra atención y nuestra voluntad hacia el aspecto favorable de las cosas y de la vida. Tomar conciencia de nuestro lenguaje es fundamental para escribir nuestro destino.
—Igual que las palabras curan, dicen ustedes en su libro que el silencio es asesino y que se hereda de padres a hijos.
—En efecto. Castigar con el silencio es más peligroso que con palabras. El silencio es asesino, y se hereda de padres a hijos. Es un pozo sin fondo porque cuando se intenta salir ya no hay marcha atrás, se trata de un camino sin retorno cierto. Pertenece a la familia de la ira, pero puede ser más dañino que ella. Es casi imposible mentir cuando se habla enfadado, lo decimos mal, pero decimos lo que pensamos.
—¿Qué hacer con esta variable tan temida de la ira?
—Nosotros hemos identificado una cosa que se puede utilizar para romperlo: el tacto. Con el tacto surge... la palabra. Una cosa lleva a la otra. Lo hemos comprobado muchísimas veces en las formaciones que solemos impartir: a los alumnos les privamos de vista, los dejamos sentados en soledad y se callan. Entonces, les damos la mano de un compañero, da igual de quién sea, y empieza la conversación. Siempre obtenemos el mismo resultado. Sin duda,el tacto es la antesala del lenguaje verbal, de la comunicación fluida y sincera, es el gran desatascador de las relaciones humanas.

Luis Castellanos, durante la presentación de su libro

Consejos de Castellanos para trazar un plan linguístico en nuestro entorno familiar

1. Incrementemos las palabras que tienen que ver con el sentimiento positivo .
2. Sorprendamos con algún «detallito».
3. Rebajemos el verbo «ser» y sus consecuencias que nos limitan, etiquetan y generan prejuicios; utilicemos mejor el verbo «estar», «parecer» o «comportarse», de forma que un «eres tonto» quede en un «estás tonto».
4. Hagamos asambleas divertidas.
5. Cuando preguntemos «¿cómo estás?», procuremos sentarnos, apagar la tele y callar, no sólo exterior, sino interiormente, anulemos los prejuicios, detengamos los argumentos o las interpretaciones que suelen ocupar nuestra mente y busquemos la calma interior.
8. Elaboremos un calendario emocional para expresar nuestros sentimientos.
9. Incrementemos la cantidad de «síes» y rebajemos la de los «noes».
10. Demos más importancia a la voz humana... .

domingo, 1 de diciembre de 2013

La protección del matrimonio natural gana en la mayoría de los referendos populares

A pesar de las burdas acusaciones de ‘homofobia’ y ‘fascismo’ lanzadas contra la opción profamilia y contra el mismo referéndum, ayer el pueblo de Croacia se desmarcó del proyecto de ingeniería social de la ideología de género: un 65% votó en referéndum a favor de que la Constitución croata defina el matrimonio como unión de un hombre y una mujer. El resultado ha superado las previsiones, pues las encuestas daban un 59% de fotos a favor.

viernes, 9 de agosto de 2013

¡¡¡La familia es fuente de solidaridad!!!

 Mónica Prieto/facebook
Madre e hijos valientes. La única institución capaz de hacer frente a la injusticia. ¿Que no harán familias unidas?

jueves, 18 de octubre de 2012

LA "CRISIS" (¿no sería mejor llamarlo "explotación"?) CONTRA LA FAMILIA

Sergio y su mujer viven ahora en una fábrica abandonada de Santa Cruz de Tenerife. Ya no pueden pagar el alquiler. La niña vive con los abuelos y estudia... ¿Quién ha roto esta familia?

Alice Hamilton (27 feb 1869-22 sep 1970)

La Casa del Saber/facebook “Los hombres solo beben demasiado.” “No se lavan las manos.” “Son enfermizos por naturaleza.” Era 1910. La indust...