domingo, 19 de junio de 2016

La violencia doméstica no es una cuestión de sexo

Erin PizzeyTraducido con permiso expreso de la autora por Antonio Luengo Dos Santos
En 1971 abrí el primer refugio del mundo para víctimas de la violencia doméstica. Estuve trabajando en un pequeño proyecto de comunidad en Chiswick, un suburbio de Londres, cuando una mujer entró y me enseñó sus arañazos. La llevé a casa esa noche y desde entonces mujeres con sus hijos aparecían en la puerta. Mi pequeño centro comunitario se convirtió en el primer refugio del mundo para víctimas de la violencia doméstica.
Porque, desde el principio, yo era consciente de que la violencia doméstica no era una cuestión de sexo. Abrí un refugio para hombres en el Norte de Londres, que cerró por falta de apoyo y financiación. Yo era consciente de que, de las primeras cien mujeres que entraron en el refugio, sesenta y dos eran tan violentas, o en algunos casos más violentas, que los hombres que habían dejado atrás. Escribí mis averigüaciones en “Un Estudio Comparativo de las Mujeres Maltratadas y las Mujeres Proclives a la Violencia”,  todavía sin publicar.
Creo que la violencia en las relaciones interpersonales es un patrón de comportamiento aprendido en la temprana infancia. Algunos chicos que son expuestos a la violencia de manos de sus cuidadores primarios, generalmente madres y padres, internalizan el comportamiento abusivo y en adelante utilizan la violencia y el abuso como una estrategia de supervivencia.
En el refugio, me encontré que estaba enfrentando dos problemas diferentes. Algunas mujeres eran victimas “inocentes” de sus parejas “violentas”: ellas necesitaban refugio, confort y consejo legal muy rápidamente. Incluso si ellas volvían con el compañero violento en algunas ocasiones, se separaban del abuso y salían para crear un nuevo estilo de vida no violento.
Otras mujeres, por el contrario, eran “víctimas de su propia violencia”, la mayoría de ellas habían experimentado violencia y abuso en la infancia. Tenían una historia de relaciones violentas y a menudo antecedentes criminales. Necesitaban no solamente consejo legal y refugio, sino también consejo profesional para ayudarlas a terminar con sus propios antecedentes abusivos, para que no continuasen volviendo a las relaciones violentas y abusivas reemplazando al compañero violento casi inmediatamente por otro, condenando por tanto a sus hijos a años de abuso.
Las mujeres que no son violentas en sí mismas encuentran extremadamente difícil compartir acomodo con las mujeres que son, no solamente abusadoras, sino también violentas con sus propios hijos. Muy rápidamente, tan pronto abrí otros refugios y analicé a las mujeres violentas y a sus hijos, opté por acoger a estas mujeres proclives a la violencia y creé una gran comunidad terapéutica, que intentaba ayudar a las víctimas que eran violentas por sí mismas.
Tuve un acuerdo recíproco con aquellos refugios, para que acogieran a las mujeres que no tenían necesidad de nuestra comunidad terapéutica. Teníamos algunos proyectos importantes, pero los más valorables fueron nuestro segundo estadio de casas, donde las mujeres podían moverse en grupos de cinco mujeres con sus hijos, y compartir unas con otras el tiempo hasta que fueran realojadas.
El grupo de ayuda y hermandad en las casas ayudó a las mujeres muy vulnerables y sus hijos a encontrar sus raíces. Ya que fueron alojadas dentro de un cierto área, el segundo estadio de alojamiento estaba siempre allí para ofrecerles ayuda, y el centro de crisis tenia incluso la puerta abierta. Si una mujer se encontraba en dificultades o en una relación violenta, siempre era bienvenida en la casa madre de Chiswisk.
Mi argumentación con el movimiento feminista
En 1969 vi la primera manifestación de los colectivos feministas en Inglaterra. Al mismo tiempo que yo abría mi refugio, el movimiento feminista estaba buscando financiación y una causa justa. Ellas redefinieron los idearios marxistas y declararon que eran los HOMBRES (los patriarcas), no el Capitalismo, los que mantenían las ventajas del poder sobre las mujeres y los grupos minoritarios (el proletariado). Todos los hombres eran ahora el enemigo. La vida familiar era un lugar peligroso para las mujeres y los niños, porque los hombres utilizaban la violencia física y emocional para mantener sus ventajas de poder, y las mujeres solamente reaccionaban violentamente en defensa propia.
Harriet Harman, Anne Coote y Patricia Hewill expresaron sus creencias en un escrito de política social llamado "La vía familiar": “no puede [dijeron], por tanto, asumirse que los hombres están ligados a ser un atractivo para la vida familiar, o que la presencia de padres en las familias es necesariamente un medio para la armonía y cohesión”. Estos sentimientos animaron al movimiento feminista radical a manifestar que todos los hombres y niños eran violadores y maltratadores en potencia”.
Anna Coote y Beatrix Campbell, en su libro "Dulce Libertad", ven (feministas) la violencia doméstica como una expresión del poder que los hombres empuñan sobre las mujeres, en una sociedad donde la dependencia femenina fue construida dentro de la estructura de la vida diaria. De su propia extensa experiencia de trabajo en los refugios, ellas concluyen que la esposa maltratada no era la práctica de unos pocos desviados, sino algo que podía emerger en el curso "normal" de las relaciones matrimoniales, y para "limitar cualquier refugio o ayuda a las mujeres y los hijos’. A los hombres no se les permite trabajar o visitar los refugios, y a ningún hombre se le permite sentarse en ningún Comité de los refugios afiliados a la "Federación Nacional de Ayuda a Mujeres”. Aquellos refugios que no cumplen con la ideología feminista reconocida por la Federación, se les niega la afiliación. Muchos de los niños varones de sus refugios superan los doce años.
A mediados de los años 1990, por primera vez se hizo el "Primer Estudio Británico del Delito" (British Crime Survey), y el Ministerio del Interior registró las víctimas masculinas de la violencia doméstica. Lentamente se hizo evidente que los estudios académicos de todo el mundo estaban empezando a refutar los hallazgos de las agencias feministas, que habían mantenido como estrangulado al movimiento mundial de refugios. Lentamente, me empezaron a pedir que hablara en varios foros sobre la Violencia Doméstica, y a grupos de hombres, sobre el hecho de que la violencia doméstica no era y no ha sido nunca una cuestión de sexo. Un gigantesco plan propagandístico ha sido perpetrado y se han producido insostenibles estadísticas para alimentar una desastrosa y dañina política ideológica, que ahora es una industria de un billón de dólares en todo el mundo, que discrimina contra muchos padres y hombres inocentes.
El presente
Recientemente me han enviado un artículo de Donal Dutton, "Agresión y comportamiento violento", volumen 10, tema 6. En este artículo, Don Dutton revisa una amplia lista de literatura sobre el tema de la violencia doméstica.
Ya que yo creo que la violencia interpersonal es un patrón de comportamiento aprendido en la infancia temprana, encuentro que los argumentos de si los hombres atacan primero a las mujeres o las mujeres a los hombres, es irrelevante. Ambos sexos son lesionados cuando se exponen a la violencia y cualquier sexo puede convertirse en víctima o agresor. Mucha de la violencia puede ser consensuada, es decir, ambos compañeros son violentos creyendo cada uno que el otro es el agresor.
Dutton dice que “los estudios sugieren que este quemado argumento sobre el sexo no está demostrado empíricamente, porque el comportamiento de ambos compañeros contribuye al riesgo de abuso significativo de la pareja, y ambas partes deben de ser tratadas”.
En su conclusión Dutton dice: “Al mismo tiempo, uno tiene que preguntarse si las feministas están más interesadas en disminuir la violencia dentro de una población o en promocionar una ideología política. Si están interesadas en disminuir la violencia, debería de disminuirse en todos los miembros de una población y por los medios más efectivos y útiles posibles. Esto significaría un acercamiento tratamiento/intervención”.
Ésta era la aproximación que se practicaba en el refugio de Chidwisk, donde hace treinta años me di cuenta de que, para algunos niños nacidos en violentas y a veces abusivas familias, a menos que se adoptara un método terapéutico, muchos de estos niños crecerían para repetir los patrones de sus progenitores.
La tragedia para mí es que tuve la visión de que la gente que estaba infectada por una crianza disfuncional y violenta podía encontrar un lugar que les ofreciera la oportunidad de aprender a vivir en paz y armonía. [Pero] este sueño fue destruido, junto con todos mis proyectos y evidencias. El movimiento feminista rechazó resolutivamente cualquier argumento en el que las mujeres pudieran tener responsabilidad en su elección de relaciones. La imagen de mujeres como víctimas, como indefensas e infantiles dependientes de los brutales hombres a lo largo del mundo, ha dañado las relaciones entre los sexos. La idea de que la familia es un peligro para las mujeres y los niños, ha destrozado mucho de nuestros tradicionales conceptos sobre el matrimonio. La feministación de la familia y de la sociedad Occidental ha causado que los hombres se conviertan en unos parias y en una fuente de ridículo a los ojos de sus hijos.

martes, 14 de junio de 2016

Las Kellys protagonizan su primera protesta frente a un hotel de Lanzarote

La Asociación Kellys Lanzarote, donde se integran las camareras de piso de los hoteles, ha realizado este lunes su primer acto de protesta frente a un establecimiento hotelero de la isla. El elegido ha sido el hotel Barceló Teguise Beach, ubicado en el paseo marítimo de Costa Teguise, donde se han dado cita una treintena de personas.
“Este hotel, como muchos otros en la isla, incumple constantemente el convenio provincial de hostelería y pisa a diario los derechos de sus trabajadores, sobre todo los de las camareras de piso”, denuncia el colectivo. Según sostienen, “los empresarios pretenden satisfacer a sus clientes, pero se olvidan de sus trabajadores, que son quienes dan la cara frente a esos clientes”, a quienes “miman constantemente en cada gesto”, “a pesar de su precaria situación laboral”.

domingo, 12 de junio de 2016

UNA MADRE SIN HIJO

Palabras de una madre que sufrió un aborto provocado

Hace unos días, una amiga me comentaba que, aunque le gustaría tener un hijo, no lo tendría nunca porque sabía que nunca sería una buena mamá. Su ansiedad, sus problemas depresivos, su dificultad para aguantar el estrés y la presión en el trabajo, su inseguridad, su miedo al futuro. En ese momento a mí me pareció tan claro, y le dije: justamente todo eso es una razón para ser madre y trabajar en amar mejor, en vivir mejor si es lo que en el fondo quieres. Porque todo eso, todo lo demás, no es nuestro. Si no, si nos rendimos, ¿qué nos queda?
  
También me contaron el relato de otras mamás que habían sufrido un aborto provocado. La mayoría, por sus condiciones de trabajo. Por la imposibilidad de poder criar a un niño si te esperan 11 horas diarias en una cooperativa de frutas, por ejemplo. Voy a intentar buscar esos relatos y darlos a conocer.

Hace 8 meses a mí esto no me hubiera parecido tan claro, obvio. Sé que este tema, y este blog, sigue creando mucha controversia y que hay gente que piensa que voy en contra de mi libertad con lo que digo. Pero es muy simple. Que lo llamen dificultad, imposibilidad, explotación, condiciones de trabajo, pobreza. En estos casos, en los que se decide algo que ya esta previamente decidido, que lo llamen obligación, que tengan la valentía de llamarlo así, pistola en la nuca.

Pero que no lo llamen dignidad, y ya está.

domingo, 5 de junio de 2016

EL CORAJE DE SOPHIE SCHOLL

Sophia Magdalena Scholl (Forchtenberg, Baden-Wurtemberg, 9 de mayo de 1921- Múnich, 22 de febrero de 1943), más conocida como Shopie Scholl, fue una joven estudiante de biología y filosofía que participó con su hermano Hans en la escasa resistencia organizada contra los nazis desde el interior de Alemania. Hans, Shopie y su amigo Christhop Probst fueron ejecutados el mismo día en que se dictó la sentencia. Se utilizó la guillotina en los tres casos. Willie Graf corrió la misma suerte, aunque unos meses más tarde. Torturado durante semanas, no delató a nadie. La historia de Alexander Schmorell es similar. Todos eran jóvenes que se oponían a Hilter. Muchos habían combatido en el frente ruso y habían contemplado con horror las matanzas de judíos, gitanos, discapacitados, comisarios políticos y prisioneros de guerra. Al regresar a sus hogares, intercambiaron experiencias y decidieron crear el movimiento clandestino de carácter pacifista “La Rosa Blanca” (Die weisse Rose).



¿Cuál es el legado de “La Rosa Blanca”? No liberaron Auschwitz ni acabaron con el nazismo. Sin embargo, nos dejaron un admirable testimonio sobre la dignidad del espíritu humano. Su sacrificio nos permite contemplar a nuestra especie y no repudiarla. Al igual que sus compañeros, Sophie Scholl se sintió interpelada por el dolor ajeno. A pesar de su extrema juventud, cuando escuchó el lamento de los inocentes, no pudo mirar hacia otro lado. Su solidaridad con las víctimas es una lección que ilumina a una generación tras otra y aviva el principio de esperanza, manteniendo abierta la puerta de un futuro utópico, con paz, libertad, justicia e igualdad. No se me ocurre nada más revolucionario.

viernes, 3 de junio de 2016

CINCO CONSEJOS PARA CONVERTIR A UN NIÑO EN UN GRAN LECTOR

Cinco consejos para convertir a un niño en un gran lector:
—El libro debe ser visto como un juguete, desde muy pequeñitos tienen que tocarlos, jugar con ellos, investigar… Esto es esencial para que, cuando crezcan, no vean los libros como algo aburrido.
—Obligar a leer es un gran error. Hay que conseguir que los niños lean por su cuenta y esto se logra cuando ven la lectura como una satisfacción.
—Pedir consejo y visitar las bibliotecas puede ser muy útil para dar con el libro y el entorno adecuado ya que, en muchas ocasiones, no sabemos qué libro es el más recomendado para cierta edad o para ciertos niños. Que el libro enganche es clave para que no pierdan la rutina de lectura.
—Dejar que los niños elijan el libro. Los pequeños tienen que encontrar los libros que más les atraigan y se ajusten a sus aficiones. Eso sí, siempre hay que revisar que el contenido y el vocabulario es el adecuado a su edad. Además, esto también le sirve para aprender a escoger, algo que a los niños les cuesta mucho.
—Y lo más importante…¡los mayores deben predicar con el ejemplo y leer!Si queremos que los niños lean deben ver que los mayores leemos, ya que normalmente tienden a imitar los comportamientos de los adultos que les rodean. Así que… ¡todos a leer!

martes, 31 de mayo de 2016

«Castigar con silencio es más peligroso que con palabras. Y se hereda de padres a hijos»

«Las palabras son poderosísimas. Pueden llegar a determinar el rumbo de nuestro pensamiento, nuestra actitud ante la vida e incluso, nuestra salud y longevidad». Esa es la teoría de Luis Castellanos y su equipo, expertos en neurociencia, y autores del libro «La Ciencia del lenguaje positivo». En él plantean que el uso de determinadas palabras (o la ausencia de estas) en el día a día puede suponer la diferencia entre el éxito y la derrota en cualquier ámbito. «El lenguaje nos permite gestionar nuestra propia inteligencia», asegura. «Si nos parece normal dedicar todos los días un tiempo a cuidar nuestro cuerpo, a asearnos, vigilar nuestra dieta o hacer algo de ejercicio, ¿por qué no dedicar también a cuidar cada una de nuestras palabras?», se pregunta Castellanos.


—La mayoría de nuestros deseos están centrados en mejorar nuestras circunstancias, pero estamos lejos de plantearnos mejorar nuestro lenguaje: así somos, así hablamos.
—El lenguaje refleja nuestra existencia, nuestra historia, nuestras esperanzas.El lenguaje es un espejo de cómo somos. Cuando somos conscientes de nuestras palabras nos damos cuenta de que no vemos el mundo tal y como es, sino tal y como hablamos. Por eso quizá cambiando el enfoque de ese espejo también podremos enfocarnos de otra manera, cambiar, ambicionar cosas más grandes, una vida mejor, con más bienestar, más alegría y más salud.
—¿Cómo podemos cambiar el uso de las palabras?
—Habitando las palabras. Hablar es habitar el mundo. Deberíamos hacernos cargo de nuestros vocablos, de su destino. Un buen ejercicio es intentar identificar las palabras que queremos que adquieran importancia en nuestra vida, aquellas que queremos «habitar».
—¿Por qué es tan importante buscar ese lenguaje positivo?
—Esta científicamente comprobado que el lenguaje positivo busca evolutivamente dirigir nuestra atención y nuestra voluntad hacia el aspecto favorable de las cosas y de la vida. Tomar conciencia de nuestro lenguaje es fundamental para escribir nuestro destino.
—Igual que las palabras curan, dicen ustedes en su libro que el silencio es asesino y que se hereda de padres a hijos.
—En efecto. Castigar con el silencio es más peligroso que con palabras. El silencio es asesino, y se hereda de padres a hijos. Es un pozo sin fondo porque cuando se intenta salir ya no hay marcha atrás, se trata de un camino sin retorno cierto. Pertenece a la familia de la ira, pero puede ser más dañino que ella. Es casi imposible mentir cuando se habla enfadado, lo decimos mal, pero decimos lo que pensamos.
—¿Qué hacer con esta variable tan temida de la ira?
—Nosotros hemos identificado una cosa que se puede utilizar para romperlo: el tacto. Con el tacto surge... la palabra. Una cosa lleva a la otra. Lo hemos comprobado muchísimas veces en las formaciones que solemos impartir: a los alumnos les privamos de vista, los dejamos sentados en soledad y se callan. Entonces, les damos la mano de un compañero, da igual de quién sea, y empieza la conversación. Siempre obtenemos el mismo resultado. Sin duda,el tacto es la antesala del lenguaje verbal, de la comunicación fluida y sincera, es el gran desatascador de las relaciones humanas.

Luis Castellanos, durante la presentación de su libro

Consejos de Castellanos para trazar un plan linguístico en nuestro entorno familiar

1. Incrementemos las palabras que tienen que ver con el sentimiento positivo .
2. Sorprendamos con algún «detallito».
3. Rebajemos el verbo «ser» y sus consecuencias que nos limitan, etiquetan y generan prejuicios; utilicemos mejor el verbo «estar», «parecer» o «comportarse», de forma que un «eres tonto» quede en un «estás tonto».
4. Hagamos asambleas divertidas.
5. Cuando preguntemos «¿cómo estás?», procuremos sentarnos, apagar la tele y callar, no sólo exterior, sino interiormente, anulemos los prejuicios, detengamos los argumentos o las interpretaciones que suelen ocupar nuestra mente y busquemos la calma interior.
8. Elaboremos un calendario emocional para expresar nuestros sentimientos.
9. Incrementemos la cantidad de «síes» y rebajemos la de los «noes».
10. Demos más importancia a la voz humana... .

Alice Hamilton (27 feb 1869-22 sep 1970)

La Casa del Saber/facebook “Los hombres solo beben demasiado.” “No se lavan las manos.” “Son enfermizos por naturaleza.” Era 1910. La indust...