martes, 29 de julio de 2025

DERECHOS HUMANOS Y PAÍSES DEL ISLAM



Por Derechos Humanos no todos entienden la declaración aprobada por la ONU el 10 de diciembre de 1948. Estos son jurídicamente válidos en España por el artículo 10 apartado 2 de la Constitución, en la UE y otros países. Pero en los países islámicos, si bien la mayoría tiene aprobada la declaración de la ONU, hacen luego una adaptación para sus países. Aquí quiero referirme a la Resolución nº 49/19-P del Cairo sobre Derechos Humanos en el Islam aprobada el 5 de agosto 1990 (14 muharram 1411) en la 19 Conferencia Islámica de Ministros de Asuntos Exteriores de 31-VII a 5-VIII de 1990.

Si la declaración fuera firmada por responsables religiosos, imanes o ayatolás, podría aceptarse, pero quien la firma son los Ministros de Exteriores de los Estados, lo que va en contra del estado aconfesional o laico (no confesional antirreligioso) que defendemos muchos y promueve la Iglesia Católica.

En el preámbulo y 23 primeros artículos de la declaración aparece la Sharia, ley islámica, 21 veces como la base exclusiva para los derechos humanos y ámbito clave de interpretación de ellos. También afirma el Islam como la única religión verdadera. Pero, por si no nos quedaba claro con esto, transcribo los dos últimos artículos, 24 y 25:

“Artículo 24. Todos los derechos y los deberes estipulados en esta declaración están sujetos a los preceptos de la Sharia islámica.

Artículo 25. La Sharia islámica es la única fuente de referencia para la aclaración o interpretación de cualquiera de los artículos del presente documento.”

Con esta reiteración debe quedar claro cómo hay que entender los derechos humanos y aplicarlos en sus respectivos países. La resolución fue firmada por los 57 estados miembros de la Organización de Cooperación Islámica, de los que 6 difícilmente se pueden considerar islámicos por el bajo porcentaje de población musulmana: Guaiana 8 %, Gabón 12 %, Uganda 15 %, Surinam 15 %, Togo 19 % y Mozambique 20 %. No llegan a ser mayoría en Benín 29 %, Camerún 32 %, Costa de Marfil 42,5 % y Guinea Bissau 46 % según la Wikipedia. Otras estadísticas rebajan estos porcentajes.

Ahora examinemos solo el Artículo 5.a: “La familia es el fundamento de la sociedad, y el matrimonio es el fundamento de la familia. Los hombres y las mujeres tienen el derecho de casarse, y sin su consentimiento no es posible restricción alguna basada en la raza, el color o la nacionalidad”.

A primera vista concluiríamos que así está bien, pero, ¿falta algo? Sí, falta la referencia a la religión, porque la de la familia es la del marido. Los hijos siempre tienen que seguir la religión del padre musulmán. Esto permite a un musulmán casar con mujer no musulmana, pues la familia e hijos serán musulmanes, pero la ley musulmana afirma que una mujer musulmana no puede casar con un politeísta (incluidos los cristianos) ni con uno no creyente, a no ser que antes él firme o pronuncie a Shahâda (conversión al islam). Eso explica el famoso caso de la cristiana sudanesa Mariam Yahia, hija de cristiana y musulmán, el padre las abandonó siendo ella niña, casó con un cristiano, un familiar la denunció por apostasía y fue condenada a muerte. La presión internacional la liberó en 2014.

La Conferencia Episcopal Española publicó el documento nº 54 “Él matrimonio entre católicos y musulmanes” para informar a católicos, musulmanes, no creyentes... y puede descargarse en su web.

¿Evolucionará el islam en el respeto a la libertad religiosa y en no identificar religión y estado? Pienso que la Iglesia Católica colabora a eso con el documento conciliar Nostra Aetate (28 octubre 1965) que aprecia las diversas religiones y con Paulo VI (1963-78) abren un camino a seguir. Juan Pablo II insiste en los derechos humanos y en la libertad religiosa. Benedicto XVI ahonda en esa libertad y en el uso de la razón en la vida de fe. Francisco reitera que Dios creador de la vida manda no quitársela a nadie ni matar en su nombre... (ver el documento “La Fraternidad Humana” firmado en Abu Dhabi 2019).

¿Tendrá éxito el trabajo de los pontífices y sus colaboradores para que se dé ese cambio? Creo que deberemos esperar al menos 50 años, o incluso 100, para una respuesta objetiva, pues eso significa un cambio copernicano en la cultura de la humanidad. Yo entiendo que la Iglesia Católica tiene la estructura institucional y organizativa y la base doctrinal para facilitar que ese cambio se produzca.

Ahora más que nunca: VERDAD

Antón Negro







domingo, 27 de julio de 2025

"Las vidas palestinas importan. Carta urgente al Gobierno de España Gaza está siendo asesinada por las bombas y el hambre de Israel, y nuestra inacción"

La situación en Palestina va a peor, a la muerte por hambruna de miles de personas, mientras sigue la matanza mediante bombardeos y ametrallamiento de población civil indefensa por el ejército de Israel. Se ha calculado que ha habido casi 400.000 asesinatos en Gaza (la mitad niños), es un genocidio en toda regla https://hw4p.es/blog/israel-murdered-377-000-palestinians-half-of-them-kids-377-000-palestinos-asesinados-la-mitad-ninos-esp-eng Es intolerable "la solución final" de exterminarlos.

El sector sanitario es especialmente castigado, tanto las instalaciones como el personal, desde centros de salud a hospitales, pasando por ambulancias. Al asesinato, encarcelamiento y tortura de profesionales de la sanidad se suma la muerte, también "selectiva", de sus familiares.
A no olvidar el papel de la actual ministra de Sanidad en el apoyo a Israel y a su teoría de la militarización por Hamas de la estructura sanitaria en Gaza, en la Asamblea de 2024 de la Organización Mundial de la Salud https://ahoramqnunca.blogspot.com/2025/05/volvera-espana-apoyar-al-estado-de.html

Recuerda, también, por favor, el boicot a Teva y sus varias otras marcas Ratiopharm, Davur, Belmac, Tevagen...(medicamentos genéricos) ya que las ganancias de Teva acaban en las arcas de Israel, sosteniendo el genocidio. No prescribas, no dispenses, no compres, no consumas Teva. Como ejemplo de este boicot, a destacar las acciones en Navarra y en Vallecas de cientos de profesionales de sanidad pidiendo la anulación de compras a Teva: Vallecas (Madrid) https://hw4p.es/blog/teva-no-ni-hp-390-profesionales-de-la-sanidad-vallecas-madrid-390-health-professionals-vallecas-madrid-spain-esp-eng y Navarra https://hw4p.es/blog/teva-y-genocidio-en-palestina-no-a-teva-en-navarra-teva-and-the-palestinian-genocide-stop-teva-navarra-spain-esp-eng


Carta urgente al Gobierno de España

Gaza está siendo asesinada por las bombas, el hambre y nuestra inacción.


Gaza no aguanta más. Dos millones de personas están siendo sometidas a bombardeos impunes constantes, desplazamientos continuos, sin techo, sin agua, sin comida, sin electricidad y con un sistema sanitario brutalmente destruido. Hace más de cuatro meses que Israel bloquea completamente la entrada de suministros básicos en Gaza: alimentos, agua, medicinas, repuestos, fuel…Al tiempo que destruye el sistema de captación y depuración de aguas y prohíbe incluso el acceso al mar, tanto para el baño como para pesca. Además, en el enésimo ejercicio de crueldad extrema y de exterminación, Israel ha puesto en marcha un sistema de reparto de comida totalmente ineficaz y que sirve de ratonera para asesinar a la población hambrienta, la Gaza Humanitarian Foundation (GHF). La situación es tan dolorosa que ya no quedan ni adjetivos para definirla. El 18 de julio el Ministerio de Salud Palestina-Gaza declaraba “un número sin precedentes de ciudadanos de todas las edades, que sufren agotamiento y fatiga extrema, están llegando a los servicios de urgencias. Advertimos que cientos de personas cuyos cuerpos se han debilitado gravemente están en riesgo de muerte inminente debido al hambre y a que sus cuerpos han superado el límite de resistencia”. En las últimas horas varios sanitarios palestinos escriben en sus redes sociales que no tienen qué comer, como el Dr Mohammed Al Najjar en su cuenta de X hace unas horas: “los médicos en Gaza se desploman de hambre en los quirófanos. Los conductores de ambulancias no pueden conducir, con el estómago vacío. Un médico hambriento atiende a un paciente hambriento traído con un conductor hambriento. Pueblos libres del mundo: Digan basta a esta hambruna”. Nos llegan cientos de mensajes de familias desesperadas, exhaustas, que muestran los cuerpecitos consumidos de sus hijos e hijas en un enésimo intento de poder mantenerlos con vida a costa de lo que sea. De forma oficial ya son 70 las personas asesinadas de hambre, pero creemos que son más y que, por supuesto, serán más si no se acaba con el bloqueo. 70 personas que se suman a los más de 59.000 asesinados (que serían más próximos a 400.000 según estudios recientes).

Hace dos meses realizamos un comunicado con varios grupos de sanitarios por Palestina dirigido a nuestro gobierno pidiendo que exija el fin del bloqueo y la urgencia de hacer llegar suministros a Gaza. Observamos atónitas como los miembros del gobierno no se están ni siquiera pronunciando públicamente ante esta situación. La impunidad de Israel es tan profunda que ni siquiera se intenta doblegar.

Nuestro gobierno, que se define como progresista y cercano a Palestina, no ha implementado medidas concretas para presionar a Israel. Hemos escuchado varias declaraciones de condena a Israel, de reconocimiento del estado de Palestina, participación en el grupo de la Haya, etc…Son palabras nada más, cuando precisamos acciones. Palabras y gestos que no se materializan en acciones reales que podrían llegar a acabar con el genocidio en Gaza, como bien explica la periodista Olga Rodríguez en su artículo “Doce medidas que los países europeos siguen sin adoptar para intentar frenar el genocidio en israelí en Gaza”

Como sanitarias que nos duele Palestina, tomando como ejemplo estas doce medidas que propone Olga Rodríguez, enumeramos a continuación algunas medidas que específicamente el Ministerio de Sanidad y sus integrantes pueden implementar para frenar el genocidio israelí y destrucción del sistema sanitario palestino:


Condena pública a Israel y acciones humanitarias directas:

1. El Ministerio de Sanidad puede pronunciarse pública y de manera continuada, así como impulsar declaraciones formales del Gobierno y resoluciones del Congreso de los Diputados en condena a Israel por los ataques sistemáticos de estructuras y profesional sanitario, bloqueo deliberado humanitario en la Franja de Gaza, genocidio mediante ataques directos a la población civil, desplazamiento forzado y uso del hambre como crimen de guerra y la tortura de personas civiles palestinas en prisiones israelíes, entre ellas profesionales sanitarios, entre otras causas. Mientras se exige en los mismos procedimientos, el cese total del genocidio en Gaza, la retirada de las Fuerzas de Ocupación Israelíes del territorio Palestino, el fin del bloqueo de la ayuda humanitaria y la liberación de todas las personas palestinas secuestradas por Israel. Instando a organizaciones sanitarias españolas y sociedades científicas a posicionamientos claros y continuados en los mismos términos.

2. El Ministerio de Sanidad tiene capacidad para promover y facilitar las evacuaciones sanitarias de pacientes palestinos con sus familiares. Las evacuaciones médicas desde Gaza son lideradas por el Ministerio de Sanidad con participación de Ministerio de Interior, Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migración y Ministerio de Asuntos Exteriores, asimismo con la participación de Organismos europeos como la OMS (Organización Mundial de la Salud) y ERCC (Centro de Coordinación de Respuestas de Emergencia de la Comisión Europea). Es preciso que el Ministerio de Sanidad establezca un Plan de Evacuación de pacientes Palestinos, con una partida presupuestaria específica y en coordinación con Consejerías Autonómicas de Sanidad, Sociedades Científicas y Centros Hospitalarios con capacidad de acogida y tratamiento específico.

Desde el 7 de octubre de 2023, la cifra insignificante de 31 pacientes han sido trasladados en evacuación sanitaria desde Gaza y El Cairo a España, ante los más de 10.000 pacientes y específicamente más de 4.000 niños que esperan evacuación médica urgente en Gaza según informes de la OMS. Una mínima y necesaria medida paliativa ante el sufrimiento que la inacción y la vinculación diplomática y económica internacional con Israel ejerce sobre la continuación del Genocidio en Palestina.

3. El Ministerio de Sanidad puede proponer e impulsar propuestas estatales de acción directa que ejerzan presión visible sobre el bloqueo en Gaza, como el envío de convoyes sanitarios humanitarios bajo bandera del Estado Español, utilizando las diferentes vías de acceso marítimas y terrestres y exigir con presión internacional que se les permita el paso a Gaza. Así como emitir comunicados oficiales de apoyo y solicitud de protección a las iniciativas civiles que tratan de romper el bloqueo humanitario en Gaza.


Sanciones y ruptura de complicidad.

Complementarias al embargo militar, ruptura integral de contratos de compra-venta de armas con Israel y la prohibición del uso de estructuras portuarias para el tránsito de material armamentístico hacia Israel.

4. El Ministerio de Sanidad puede elaborar y difundir notas informativas sobre la Farmacéutica TEVA, empresa israelí de medicamentos genéricos y su papel como financiadora del Genocidio en Palestina, alertando e implementando medidas administrativas que limiten sus “transferencias de valor” a profesionales y sociedades científicas, sus ventas nacionales y a hospitales públicos, su red de distribución a oficinas de farmacia, su actividad empresarial y relaciones con Hacienda y sus contactos con Consejerías y el propio Ministerio. Entre ellas, incluyendo cláusulas éticas o de responsabilidad social en contrataciones públicas, que prohíban la participación de empresas israelíes en licitaciones y contratos públicos, dado su vinculación con el Genocidio en Palestina. Dichas medidas pueden ser de aplicación directa en estructuras de competencia centralizada como INGESA (Instituto Nacional de Gestión Sanitaria), además de instar a las Consejerías de Salud Autonómicas a que establezcan medidas administrativas similares en su propio ámbito de competencia.

5. El Ministerio de Salud puede promover y exigir la suspensión de todas las colaboraciones sanitarias, académicas y científicas con instituciones israelíes.

Conjuntamente con el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidad puede promover la suspensión de convenios bilaterales con Instituciones Israelíes como aquellos proyectos de I+D dentro del Programa Horizon Europe, financiados por la Unión Europea, en los que participen instituciones y universidades israelíes junto a Instituciones de Investigación, Servicios Autonómicos de Salud y Universidades de Ciencias de la Salud del Estado Español. El listado de dichos proyectos ha sido publicado el 26 de mayo de 2025 por la Red Universitaria por Palestina en su informe “Estado de los compromisos universitarios en la suspensión de relaciones con Israel”.

Asimismo, y conjuntamente con el Ministerio de Ciencia e Innovación suspender los proyectos del Instituto de Salud Carlos IIIen los que participa y son financiados por el Ministerio de Salud Israelí, como en los programas de Medicina Personalizada ERA PerMed o de ensayos clínicos sobre enfermedades no transmisibles ERA4Health. Asimismo, limitar la participación de profesionales e instituciones israelíes en Programas Internacionales y Salud Global de esta entidad y otros centros de investigación públicos, como un elemento más de normalización de la participación internacional de un estado responsable de Genocidio.

Denuncias y presión internacional:

6. Mónica García, ministra de Sanidad, ocupa desde mayo de 2025 un puesto en el Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una posición influyente que puede utilizar para implementar medidas de protección a la población Palestina. Como miembro del Comité Ejecutivo de la OMS puede proponer resoluciones sanitarias que exijan asegurar el acceso de alimentos, medicación y material de primera necesidad a Gaza a través de mecanismos oficiales como UNRWA, asegurar las evacuaciones sanitarias para los más de 10.000 pacientes palestinos que esperan evacuación urgente desde Gaza y medidas reales de protección del sistema sanitario palestino. Asimismo, dada la capacidad y responsabilidad técnica de este cargo puede coordinar misiones técnicas de emergencia en Gaza, que evalúen tanto los efectos del genocidio sobre la población en Gaza, como la vulneración de Israel de las normas del Derecho Sanitario Internacional.

7. El Ministerio de Sanidad puede liderar denuncias humanitarias y exigir acciones concretas ante la Unión Europea a través de mecanismos como el Consejo EPSCO (Empleo, Política, Social, Sanidad y Consumo). Este consejo, formado por los Ministerios responsables en estas cuatro áreas es responsable de coordinar políticas en referencia al Estado de Bienestar Europeo. El Ministerio de Sanidad de España puede liderar declaraciones conjuntas con ministerios europeos sobre los efectos y riesgos para la salud pública a nivel global de las acciones israelíes con el bloqueo del acceso de alimentos y medicación en Gaza, genocidio contra la población civil y destrucción del sistema sanitario palestino, causando de manera deliberada una crisis nutricional en Gaza y la reemergencia de patologías infecciosas con capacidad epidémica. Este consejo puede solicitar formalmente al Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea que adopte medidas concretas y elevar el debate en foros de la ONU ante la amenaza que supone el Estado de Israel para el bienestar y salud pública a nivel global.

8. El Ministerio de Sanidad como autoridad sanitaria puede solicitar investigaciones independientes a través de la OMS, ACNUDH (Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos), CICR (Comité Internacional de la Cruz Roja), sobre cada uno de los más de 700 ataques israelíes contra estructuras sanitarias y más de 1500 profesionales sanitarios asesinados.

Ataques israelíes como el asedio, asalto y ejecución de personal sanitario en el Hospital Al-Shifa por Israel en Noviembre de 2023 y Marzo-Abril de 2024, el Asedio al Hospital Nasser en Enero-Febrero 2024 junto al asesinato y secuestro de personal sanitario y pacientes, hallándose 283 cuerpos en una fosa común, maniatados y con vías de canalización médica aún conectadas, los asedios sucesivos al Hospital Kamal Adwan en Diciembre de 2023 y Octubre-Noviembre de 2024 cuando Israel bombardeó el último hospital operativo en el Norte de Gaza, personal sanitario fue asesinado por francotiradores israelíes y el Director del Hospital Dr. Hussam Abu Safiya, fue secuestrado junto a 240 personas entre pacientes y personal sanitario, habiéndose difundido imágenes y testimonios de desnudez forzosa, encadenamiento, entre otras formas de tortura utilizadas por Israel.

9. El Ministerio de Sanidad puede solicitar e impulsar condenas oficiales del Estado de España contra Israel ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU por las torturas ejercidas en prisiones israelíes a personas palestinas retenidas, contraviniendo la Convención contra la Tortura de la ONU, ratificada por Israel y España.

Informes internacionales recogen ampliamente evidencia de tortura a personas palestinas retenidas en prisiones israelíes, incluyendo la participación y responsabilidad directa de sanitarios israelíes. Casos específicos como Dr. Hassan Abu Safiya, Director del Hospital Kamal Adwan, que cumple más de 200 días de secuestro por Israel sin aportar cargos, con testimonios e imágenes compartidas que evidencian tratos inhumanos, tortura y denegación de tratamiento médico, y Dr, Adnan Al-Bursh, jefe del Servicio de Ortopedia del Hospital Al-Shifa, secuestrado en Diciembre de 2023 por las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel), retenido en varias prisiones israelíes y asesinado en la prisión de Ofer, con fuentes que aseguran que fue torturado y violado hasta fallecer, habiéndose negado Israel a publicar los resultados de la autopsia y a entregar el cuerpo a sus familiares.

Como ha referido Francesca Albanese en múltiples declaraciones, hay herramientas para condenar y parar el genocidio y sufrimiento de la población Palestina por el poder ocupante israelí. La principal limitación es la inacción y falta de implicación real de nuestros Gobiernos, Ministerios e Instituciones, incumpliendo legal y políticamente en la representación de una sociedad ampliamente manifestada por los derechos de la población palestina.

Y por supuesto, reiteramos, desde la desesperación, la impotencia y el dolor, que siempre será ínfimo comparado con la de las personas palestinas, al gobierno y representantes en Sanidad, su deber y responsabilidad ante la sociedad civil de denunciar, presionar, sancionar, romper relaciones diplomáticas y comerciales y usar todas las herramientas que les ofrece su posición para impedir que miles de personas sean asesinadas por el hambre, en directo, ante nuestros ojos.


En España a 22 de Julio de 2025

Health Workers For Palestine Spain (HW4PS)

hcw4palestinespain@gmail.com

Web: https://hw4p.es/

Canal de Telegram: https://t.me/healthworkersforpalestinespain

X: @HW4PalestSpain

BSky: https://bsky.app/profile/hw4ps.bsky.social

Instagram: @hw4p.spain


SOBRE HEALTH WORKERS FOR PALESTINE – SPAIN (HW4PS)

Health Workers For Palestine Spain es un grupo de profesionales de la salud de todo el Estado español que se conformó en octubre del 2024. Nos inspiraron otros grupos de “Health Workers“ de otros países del mundo, con quienes estamos coordinados. Estamos urgidos por la necesidad de movilizar a los y las profesionales en todo el Estado y fortalecer una plataforma unificada para actuar a nivel estatal e internacional. En octubre de 2024 publicamos el “Manifiesto de profesionales de la sanidad por la paz y en solidaridad con Palestina” que a día de hoy cuenta con casi 600 adhesiones individuales y más de 35 entidades sanitarias.

A pesar de nuestro corto recorrido hemos estado trabajando intensamente todo este tiempo desde los diferentes frentes, con el objetivo final de acabar con el genocidio, la ocupación y el apartheid en Palestina que lleva a cabo desde hace décadas Israel.

Tenemos una presencia muy intensa en Redes Sociales y, en la que medida en que podemos, en la calle. Apoyamos las convocatorias de la pluralidad de la Resistencia Palestina. Fomentamos el boicot a productos israelíes, estando muy centrados en el boicot al laboratorio farmacéutico israelí “TEVA”.

Desde nuestra web difundimos material e información en favor de la causa Palestina y presionamos a instituciones y gobiernos en todos los niveles de la Administración del Estado.

Tenemos especial preocupación por la destrucción sistemática y deliberada del sistema sanitario gazatí y por el ataque a sus profesionales, su secuestro, tortura y asesinato por el ejército israelí.

lunes, 21 de julio de 2025

Economista que puso en la picota mascotas, cosméticos y helados



No podía dejar de pasar el mes de julio sin recordar a un economista brillante, un intelectual honesto a quien apenas nadie recuerda y que ya en vida fue cayendo en el olvido. Mahbub ul Haq (22 de febrero de 1934 - 16 de julio de 1998) fue un político y economista paquistaní que conoció en su juventud las luchas entre Pakistán y la India.

Fue uno de los fundadores de las teorías de desarrollo humano. Estudió economía en la Punjab University y en Cambridge donde conoció y formó una amistad con el economista Amartya Sen. Recibió su doctorado de la Universidad de Yale y más tarde trabajó como investigador en un postdoctorado en la Harvard Kennedy School.

Su importancia estriba en una nueva forma de medir el desarrollo. Todavía hoy nos mienten cuando quieren trasladar a la opinión pública la idea de bonanza económica a través de la buena marcha del Producto Interior Bruto (PIB). Pero esta cifra puede no responder al verdadero desarrollo. Por poner un ejemplo muy claro tengamos en cuenta que los incendios aumentan el PIB. Como el PIB solo mide el movimiento económico, aumenta cuando se genera el movimiento de un incendio: bomberos, emergencias, servicios de ayuda, contratos laborales y toda la reconstrucción. Nadie puede dudar de que un incendio es una catástrofe pero todo lo que se mueve a partir de un incendio aparece en este indicador como una riqueza.

Mahbub ideó el Índice de Desarrollo Humano (IDM), usado desde 1990 por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en su informe anual. Este índice se fue convirtiendo en el indicador estándar para los estudios de desarrollo y bienestar entre países. Sería interesante analizar por qué ha ido teniendo menos importancia.

También trabajó como Director de Planificación en el Banco Mundial y dirigió el Ministerio de Finanzas de Pakistán, como Ministro de Planificación y Finanzas (1982-84). Además, fundó el Human Development Centre (Centro para el Desarrollo Humano), en Pakistán en 1996. Durante años aparecía como el asesor principal de los Informes PNUD que tenían un gran eco social.

Otro de sus grandes méritos fue relacionar las formas de vida de las clases medias con las necesidades de los pobres. Concluyó que con lo que se gastaba en Europa y Estados Unidos en mascotas, cosméticos y helados se podía acabar con los grandes problemas de la humanidad. Es cierto que se puede acabar con esos dramas dejando a un lado las guerras. Eso es verdad. Pero también es verdad, como decía Julián Gómez del Castillo, que era más fácil criticar las guerras que el consumo, que en el fondo es otra guerra. Y más en el fondo todavía, un negocio como -por otra parte- todas las guerras.

Mahbub, en julio y siempre, merece un recuerdo. Por plantear una forma de medir el desarrollo económico que tuviera en cuenta a los empobrecidos. Por llegar a concreciones como ver en mascotas, cosméticos y helados una auténtica barbarie contra los pobres.

Ahora más que nunca: SOLIDARIDAD

Eugenio A. Rodríguez

“El parto es un momento en el que se ejerce mucho la relación médica de poder”

CARME VALLS LLOBET / MÉDICA
Meritxell Rigoll/CTXT

rear una medicina que se fije en las especificidades biológicas de las mujeres, así como en su posición en el mundo –cómo se ven y cómo las ve la sociedad–, es una cuestión pendiente que denuncia Carme Valls Llobet, médica especializada en endocrinología y directora del programa Mujer, Salud y Calidad de vida del Centro de Análisis y Programas Sanitarios (CAPS). ¿Progresos en tres décadas? Bien escasos, lamenta. En Mujeres invisibles para la medicina (Capitán Swing, 2020), Valls presenta un recorrido por la salud física y mental con el que reclama que las mujeres dejen de ser obviadas en la investigación de patologías y tratamientos. “Muchas veces pregunto si un antibiótico metaboliza igual en hombres que en mujeres y a menudo no me lo saben explicar ni desde el propio laboratorio que lo vende”, explica la médica defensora de la “ciencia de la diferencia”. Insuficiente esfuerzo diagnóstico y sobremedicalización son algunas de las consecuencias del vacío de conocimiento biomédico diferencial que perjudica la atención a la salud de las mujeres y les resta vitalidad a los años vividos, según Valls.

¿Cómo afectan los estereotipos de género a la atención médica que reciben las mujeres?

En la atención a las mujeres se mezclan los estereotipos con la falta de ciencia. La ciencia médica es androcéntrica, ha estudiado fundamentalmente lo que les pasa a los hombres [cisgénero]. Lo que pasa a las mujeres parece que es menos importante y si se sale mucho de la norma masculina es, directamente, ignorado. Me refiero por ejemplo a todo lo que tiene que ver con la menstruación, el parto, el postparto y la menopausia. La ciencia médica tiene que avanzar en atender la calidad de vida de las mujeres, porque no se trata solo de vivir más tiempo, sino de que los años que se vivan sean sin dolor, sin llagas ni espaldas que se curvan. Con más ciencia, lo retardaríamos. Se las valora como inferiores. Cuando una mujer está en la consulta por cosas que a los hombres no les pasan, o que no les pasan igual, hay la maldita tendencia a decir que son nervios. Y cuando la medicina dice esto, además de equivocarse muchas veces, lo que hace es medicalizarlas. Vivir en una sociedad androcéntrica y patriarcal, en una sociedad que te menosprecia y en la que tienes que prepararte las cosas el doble que los hombres para ser escuchada, pone de los nervios, obviamente, y genera un desgaste. Pero cuando esto se convierte en un nombre técnico, como ansiedad o depresión, y te dan una pastilla, se psiquiatriza, y esto es un error.

Detecta un insuficiente esfuerzo diagnóstico en la atención médica a las mujeres ¿Qué enfermedades pasan desapercibidas y son a menudo inadecuadamente tratadas con psicofármacos?

Todas las que son más insidiosas, es decir, que se manifiestan con malestar. ¡Todo el mundo quiere encontrar un dolor concreto en un punto concreto! Cuando las mujeres dicen “me duele todo” o “tengo un malestar rarísimo” o “no me encuentro bien”, se enmascaran enfermedades como las carencias metabólicas, empezando por las anemias y la falta de B12. También las enfermedades autoinmunes, que predominan entre las mujeres, y que empiezan siempre con malestar y dolor hasta que no se manifiestan de manera más concreta. Serían la artritis reumatoide, el lupus o la enfermedad del síndrome seco. Y también problemas que están surgiendo en una sociedad que usa tantos productos químicos, como la fatiga crónica, la fibromialgia o la sensibilidad química múltiple. Son enfermedades que no causan la muerte de forma inmediata pero que en cambio alteran la calidad de vida de la persona. Como no estás preparado para diagnosticarlas rápido y como falta más ciencia, quedan en ese grupo de “malestar vago” ante el que se dice a las mujeres que seguramente es psicosomático. ¡Antes de llamarlo psicosomático usted tiene que hacer toda una batería de pruebas! Hace años que trabajo con la fibromialgia y lo que veo es que no diagnosticamos bien las causas del dolor crónico. Lo que hacemos es psiquiatrizarla, les damos sedantes antidepresivos y parches de morfina para tratarla.

¿Pero es cierto que las mujeres sufrimos más depresión?

Hay artículos médicos en los que dicen que las mujeres ‘por su naturaleza’ tienden a la depresión o a la ansiedad. No es que tengamos una tendencia innata a la depresión, pero vivir en una sociedad androcéntrica es un factor depresógeno. Tenemos que aprender a bailar aquí dentro, con todo lo que se dirige a aplastarnos. Hacer frente a las humillaciones que recibimos es un esfuerzo. Por otro lado, hay más ansiedad en las mujeres cuanto menos reservas de hierro tienen. Y resulta que hay mujeres que desde los doce años a los cincuenta tendrán el hierro bajo, porque tienen sangrado menstrual alto. Sumado a una sociedad llena de disruptores endocrinos en el medioambiente, que las llevan a tener una menstruación más abundante. En este caso, es un factor ansiógeno [que genera estrés] y es biológico. Esto los médicos y las médicas lo tienen que aprender, como si recitaran un poema, porque es el poema angustiante de la vida de muchas mujeres. Hace falta saber mucho de la biología diferencial de las mujeres pero de la facultad de medicina se sale sabiendo muy poco de ello. Al ciclo menstrual se le dedica tan solo una hora en toda la carrera. Hay una gran diferencia entre decirle a una mujer que está deprimida o que hay muchos factores sociales y biológicos que la pueden derrumbar y que tiene que ser consciente de estos factores para que le afecten lo menos posible.

Usted observa que los sentimientos de culpa son los agresores principales para la salud mental de las mujeres. ¿Cómo se puede encajar reparar o fortalecer la autoestima de las mujeres en la política de salud pública?

Todo lo que pueda subir nuestra autoestima, como que se reconozca nuestro trabajo y se visibilice, mejora la salud mental. En cambio, no la mejora tratar esta salud agredida por la sociedad con una pastilla. Medicalizamos lo que es social y cultural. Sacarse la culpa, que permite tenernos más controladas, con ideas como que “quizás he hecho algo malo” o “quizás no valgo mucho”, es un tema complejo y social, que no se arregla medicalizando a las mujeres.

Detecta que en el acto médico se ejercen violencias hacia las mujeres ¿Qué debemos desnormalizar en la relación con los médicos y médicas?

No tenemos que normalizar ninguna relación de poder. El poder se tiene que alejar de las relaciones humanas, también en el acto médico. La persona que tienes delante tiene que ser escuchada e informada de lo que le propones, de lo que le pasa y de lo que puede pasar, con la máxima calidad posible y no diciendo palabras raras. No se puede cometer ningún abuso, y me refiero no solo a lo más obvio, como puede ser el abuso sexual, sino también a la prepotencia. Las mujeres acuden más a la atención primaria y son las que reciben más actos médicos prepotentes. Los hombres, que viven muy fuera de su cuerpo, solo piden ayuda cuando están vomitando sangre, con una pulmonía doble o con un infarto, por lo que van a parar a urgencias, donde han avanzado mucho en respeto a las personas. Hay unas pautas diferentes a las del acto médico habitual. Hay que tener en cuenta, también, que el médico o la médica de primaria tiene una lista de cuarenta visitas y cinco minutos por visita. A pesar de esto, hay quienes lo hacen con respeto.

Además de cambiar el trato que nos dan algunos médicos y médicas, ¿qué más es imprescindible tocar en el sistema sanitario para superar el impacto que tiene el sesgo de género en la atención sanitaria que recibimos las mujeres?

Para que cambien la actitud también hace falta construir ciencia de la diferencia, es decir, que tenga en cuenta lo que les pasa a las mujeres. Muchas veces pregunto si un antibiótico metaboliza igual en hombres que en mujeres y a menudo no me lo saben explicar ni desde el laboratorio que lo vende. De la investigación, saldrá la docencia, lo que enseñamos en ciencias de la salud. También hacen falta unas buenas guías de práctica profesional de asistencia, que te ayuden a tomar decisiones rápidas y bien formadas.

Apuntaba que el ciclo menstrual es fundamental para entender la salud de las mujeres pero que está poco estudiado. ¿Considera que la anticoncepción hormonal se receta demasiado a la ligera?

Sí. No niego que hay casos en los que hace falta, como en las mujeres con endometriosis, en los que tenemos que intentar evitar este dolor tan inmenso. Pero cuando hay un trastorno de la menstruación, lo que hace falta es paciencia y armonía, y explicar a las jovencitas que, sobre todo, no tomen cafeína porque estimula el síndrome premenstrual, y que tienen que mantener una vida lo más sana posible y que con las propias hormonas el cuerpo se equilibra. Y si continúa teniendo una menstruación muy abundante cada mes, pues quiere decir que tiene demasiados estrógenos y poca progesterona, que no ovula bien. La tienes que ayudar a ovular, ¡no a no ovular! Si le das anticonceptivo, le matas el ciclo. Más de seis años de anticonceptivos antes de tener el primer hijo es un factor de riesgo de cáncer de mama antes de la menopausia. ¿Se conocen estos efectos? ¿Se les dice que se les puede producir una trombosis o que les pueden salir varices? Damos anticonceptivos hormonales como si fueran un caramelo. Y hay médicos que dicen que si les explican las consecuencias no se tomarán las pastillas. Pues estupendo, ¡es que quizás la chica no se lo tiene que tomar! Cuando quieren tener hijos se preguntan por qué se lo han dado durante 10 o 15 años... Las mujeres no tienen que recibir menos información por ser jóvenes. Si le damos una pastilla tiene que saber los efectos que puede tener y valorar si vale la pena una u otra opción. Hay recursos para regular la menstruación antes de llegar a dar anticonceptivos. El médico o médica tiene que ofrecerlos. Por ejemplo, dar vitaminas.

Critica también que se medicaliza la menopausia, a la que usted, a contracorriente del imaginario que hay sobre esta etapa de la vida, incluso se refiere como un “momento glorioso” ¿Por qué?

¡Dejamos de perder sangre y empezamos a ganar en hierro! Nos han impuesto el miedo de que será una etapa muy mala, y no. Es una etapa nueva, en la que tienes que cuidarte un poco más, no por la menopausia en sí, sino porque tienes 50 años y vives con el mismo hígado desde que naciste y llevas los mismo huesos puestos, que se habrán deformado un poco, por lo que tienes que vigilar cómo andas y cómo te sientas, el ejercicio que haces... El problema no es la menopausia, es los años que vas viviendo. Para los síntomas de la menopausia, la sequedad vaginal y los sofocos, quizás no hace falta una terapia hormonal. Quizás si hacemos yoga los reducimos, porque toda actividad que armonice nuestro cerebro, los disminuirá. Incluso a muchas mujeres se les ha despertado una sexualidad mucho mejor con la menopausia. Es un momento en el que la vida toma otra dimensión.

¿Considera que el parto también se sobremedicaliza?

Medicalizamos procesos que son naturales. Suerte que ha habido una serie de luchas y la asociación El Parto es Nuestro ha denunciado rasuraciones innecesarias y que se corte la vagina cada vez que se tiene un hijo. A no ser que esté a punto de desgarrarse, no se tiene que hacer una episiotomía. Tampoco se las tiene que atar a las mesas cuando es mucho mejor ir andando hasta el último momento porque se encaja mejor la criatura. Todo esto ha sido una batalla frente a prácticas que son controladoras e hipermedicalizadoras. Hay violencia obstétrica. El parto es un momento en el que se ejerce mucho la relación médica de poder. Para muchas es un momento de tortura, de mucho sufrimiento. Luego, hay una ausencia de ciencia sobre el postparto. Por ejemplo, la tiroiditis post parto, ¡la gran desconocida!, aunque la tiene una de cada cuatro mujeres. Es una inflamación de la glándula tiroides que genera cansancio, irritabilidad o angustia, porque la glándula se dispara hacia arriba o hacia abajo.

¿La sobresaturación del sistema sanitario bajo la pandemia diría que ha aumentado las situaciones de violencia en el acto médico que usted ya denunciaba?

En este momento, la violencia es estructural: sin tener suficiente personal, no se atienden cosas graves o que pueden llegar a serlo. Los diagnósticos de cáncer se están atrasando. Es un fallo del sistema, tendría que atender la pandemia sin desatender lo que ya era habitual.

Con la gestión de la pandemia vemos cómo se tiende a individualizar la responsabilidad sobre salud, a vincularla a lo que hacemos o no hacemos, pero esta mirada no es nueva. ¿Echa de menos más atención a los determinantes sociales de la salud?

Necesitamos salud en todas las políticas. ¿De qué sirve la economía si no hay salud en lo que promueves? Tenemos que encontrar fórmulas para vivir de otra manera. De esta pandemia tenemos que salir más humildes. La sanidad en este momento es lo más político que hay. Quién paga la investigación tiende a ser la industria, que quiere introducir nuevos fármacos, y hay cosas que no se arreglan con fármacos, por ejemplo, equilibrar el cuerpo, o que se arreglan con fármacos que no son caros. No habrá un lobby de la industria para que se estudien las anemias, aunque sea lo que produce más cansancio en el 50% de las mujeres. Es salud pública quien tiene que promover estudios que tengan en cuenta la diferencia entre mujeres y hombres.

viernes, 18 de julio de 2025

Censura a artistas migrantes por una escena sobre la imposición del catalán

El grupo Teatro Sin Papeles con un minuto de una obra de una hora de duración parece haber puesto nervioso al mundo independentista catalán hasta el paroxismo. Se las acusa de “catalanofobia” por unas frases en una escena que relata experiencias vividas por las propias protagonistas de la obra y por muchos más, a juzgar por los comunicados de apoyo de más de 20 organizaciones migrantes de Cataluña.

Llama poderosamente la atención leer los artículos de prensa que atacan a estas mujeres migrantes que usan el teatro como una forma de investigación y diálogo sobre problemas migratorios. Desde medios oficialmente subvencionados se les acusa de ser un grupo subvencionado, lo cual hemos podido comprobar que no es verdad; se las acusa de estar dirigidas desde Madrid a pesar de ser todas residentes en Barcelona; se les echa en cara que tengan estudios universitarios y que hayan pagado matriculas muy caras por estudiar. Y como no, se las acusa de racistas y supremacistas. Sorprende el poco pudor y la falta de escrúpulos del “periodismo” de consignas.

Si a esto añadimos que algunas organizaciones y partidos políticos quieren llevarlas a los tribunales, que otros piden el amparo del defensor del pueblo y que no ha faltado quien proponga su expulsión, el estupor aumenta.

Sería gracioso si no fuera trágico.

Trágico porque evidencia la piel fina de quien no soporta una crítica, ni siquiera desde el teatro. Que autoridades políticas se rasguen las vestiduras y a continuación acusen de delito de odio a la compañía deja ver las graves carencias de una política basada en el resentimiento y el victimismo. En realidad un negocio.

Pero hay más. Y más grave si cabe. Resulta que la actuación se produce en un acto institucional en el que se presenta el informe del Observatorio contra la discriminación. Resulta que ese informe explica que los temas tratados por Esas latinas son los principales hechos de discriminación en Cataluña y resulta que después de la “performance” de los “agraviados” y de pedir dimisiones ya solo se habla de la discriminación del catalán. ¿Casualidad?

Además, desde altas instancias, organizaciones que forman parte de ese observatorio, señalan a un grupo minoritario con acusaciones muy forzadas, lo que provoca una campaña de acoso a las actrices. Cualquiera que haga un cursillo de primero de observatorio contra la discriminación debería saber que señalar públicamente en un ambiente polarizado siempre provocará ese tipo de reacciones ¿No lo sabían? ¿Lo hicieron a sabiendas? No sé qué es peor. En la campaña de acoso, no rechazada por los que la instigaron, la acusación de “catalanofobia” era convenientemente aderezaba con miles de insultos machistas y racistas. Claramente, este sí, un delito de odio.

Podríamos hablar de otras muchas cosas, simpáticas y trágicas, dado que ocho días después se sigue estirando el chicle, pero más de trescientas organizaciones sociales, entre ellas las más relevantes de Cataluña, ya se han posicionado al lado de las actrices denunciando la instrumentalización y el acoso al que han sido sometidas. Nos queda la extraña alegría, de ver cómo el poder se retuerce ante las críticas y la intuición de que lo que ha molestado realmente es que esas mujeres tuvieran voz propia. En ese acto todos esperaban que fueran sumisas y agradecidas. Y no pasó. Una lección inolvidable.

Ahora más que nunca: SOLIDARIDAD

Eugenio A. Rodríguez

jueves, 17 de julio de 2025

José R. Loayssa, La pandemia covid19 en Atención Primaria - Revisión a los 5 años









Hace algunos meses (Marzo 2025) se cumplieron 5 años desde que la OMS decretó el estado de emergencia que fue seguido poco después por la adopción de medidas sin precedentes por parte de gobiernos y autoridades sanitarias. Doctutor dedica este número de Verano 2025 a ese aniversario, repasando lo sucedido y su impacto en la Atención Primaria. Para ello contamos con una serie de colaboraciones que son el resultado de los debates mantenidos en el seno del Siap-Covid.

El Grupo Siap-Covid fue creado el 24 de marzo del 2020
 y en él han participado más de 300 profesionales. Su interesante naturaleza como grupo abierto y participativo nos ha permitido mantener una actitud crítica frente a la gestión de la Pandemia y construir una visión alternativa no dogmática y en la que han cabido visiones diferentes y en última instancia complementarias. Algo que en nuestro país desgraciadamente se ha echado de menos tras la traumática experiencia de la pandemia.

Como señalan Isabel Buezo y Rosa Añel en su artículo “Dureza de una crisis sanitaria: la Pandemia desde atención primaria” a fecha de hoy no se ha llevado a cabo una evaluación crítica de lo sucedido que nos permita evitar los mismos errores en el futuro. En su artículo las autoras repasan cómo se vivió la crisis sanitaria en los centros de salud y sus implicaciones y señalan cómo los acontecimientos y las reacciones a estos afectaron negativamente a la formación de los residentes en los centros de salud. Las autoras describen como se produjo una crisis de cuidados y un abandono de una concepción holística de la salud, centrándose en una sola enfermedad con un enfoque marcadamente biologicista, sin que la dimensión psicológica y social entrara en la ecuación.

La Pandemia planteó un desafío ético sin precedentes frente al que muchos profesionales no estuvieron a la altura. No fue el caso de Roberto Colino un médico de pueblo (El Carpio de Tajo, en Toledo) comprometido con el bienestar de sus pacientes. Su narrativa «Historias de la Pandemia: Un médico de pueblo y un asilo en confinamiento eterno« ofrece una visión desgarradora sobre lo que vivieron ancianos y médicos como Roberto. Este relato nos lleva al centro de la frustración de sus protagonistas a la vez que nos ha serviso para hacer unas consideraciones sobre la ética en situaciones como la pandemia, que pensamos son válidas más allá de circunstancias tan inusuales.




En la colaboración titulada «Impacto de la Pandemia y su gestión en Médicos de Familia y Centros de Salud. Consecuencias y Remedios« sus autores, José R Loayssa y Alberto Pardos, plantean que en la pandemia, la Atención Primaria y sus profesionales fueron colocados en un nivel secundario y de seguimiento pasivo de las instrucciones y protocolos que se elaboraban desde los niveles superiores, experimentando un funcionamiento interno con tendencias poco participativas y que deberían haberse plateado fórmulas para combatir el impacto negativo de esa pasividad y la ausencia de implicación tanto a nivel individual como de equipo. El artículo concluye que tras esta experiencia es más necesario que nunca subrayar la necesidad de reformar la autonomía y el “poder” de la Atención Primaria mediante cambios de calado en la política sanitaria, pero también mediante intervenciones formativas y facilitadoras de su funcionamiento organizativo.

BUROCRATIZACIÓN

  El sociólogo Max Weber a principios del siglo XX definía el estado moderno por su creciente burocratización, y un siglo después ese diagnó...