miércoles, 3 de marzo de 2021

Las Palmas de GC. Morir acompañado en las habitaciones 36 y 1 de la cuarta planta del Negrín

Se ve que querer es poder. Miles de personas han muerto en radical soledad como imponían unos protocolos que algunos supieron sortear. Esperamos que en futuras desgracias el poder tenga menos poder y los profesionales sean verdaderamente profesionales. A más poder, menos pueblo. A más pueblo, menos poder. Desde CanariasSolidaria nos alegramos de esta realidad y de su publicación.


Morir acompañado en las habitaciones 36 y 1 de la cuarta planta del Negrín

Odra Rodríguez Santana/Canarias7

78 familias han tenido la oportunidad de despedirse de sus seres queridos enfermos de covid antes de fallecer desde marzo de 2020

La pandemia lo ha cambiado todo. Las restricciones para prevenir el contagio de la Covid-19 se han ido incorporaron al día a día obligando a la población a modificar su vida laboral, su manera de relacionarse con la familia y los amigos, de comprar, hacer ejercicio, comer, entretenerse...a los más pequeños la forma de jugar o de asistir al colegio. Gestos tan preciados como el abrazo o el beso se convirtieron en un riesgo para la salud, también las reuniones tradicionales para velar y despedirnos de nuestros seres queridos. Nunca fue «tan desgarradora» la muerte de un familiar o un amigo como en los primeros meses de pandemia; la soledad del paciente durante su proceso en el hospital, aislado totalmente de su familia y su entorno, y la «tristeza irremediable» de hijos, hermanos y padres que no podían darles su último adiós. «Se nos rompía a todos el corazón al ver cómo los familiares no se podían despedir de su ser querido», Francisco Puñal Rueda, supervisor de Área Funcional (SAF) de Servicios Médicos del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín.

De este sentimiento nació la habitación 36 de la planta 4B derecha de hospitalización de casos covid. Y la habitación 1 en la misma planta pero en el ala izquierda donde se ingresa a los Críticos covid. Ambas, las primeras a la entrada de sus respectivos servicios, se han convertido en un punto de inflexión en estos meses de pandemia. Estos dos espacios se abrieron en un momento «difícil, de confusión, de miedos, de gran incertidumbre por un virus del que apenas sabíamos algo» para que los familiares pasaran unos últimos minutos con su ser querido con todas las medidas de seguridad necesarias, explica.

Thomas, su esposa Susanne, octogenarios alemanes, y sus hijos fueron los primeros inquilinos de la habitación 36. Fue el 22 de marzo de 2020. La pareja estaba de vacaciones en Gran Canaria y enfermó de covid. Él, fue ingresado en Críticos mientras que ella, permaneció en planta de hospitalización. Su familia viajó desde Alemania ante el delicado estado de salud de los progenitores. «Nos solicitaron que se les permitiera despedirse de l padre. Fue entonces cuando comenzamos a darnos cuenta de que era una situación con la que nos íbamos a encontrar más a menudo, por lo que era necesario ofrecer una solución» apunta Puñal Rueda.

Se organizó la habitación 1 de Críticos, la primera del pasillo de acceso a la planta, y se trasladó a Thomas, y a la familia se les facilitó Epis –se les ayuda a la ponérselos y a quitárselos- asesoramiento y apoyo de los profesionales del centro para cumplir con las normas de seguridad. Se les permitió permanecer durante 15 minutos con su padre y esposo, cuenta Puñal. «Creo que fue una de las mejores decisiones que se han tomado en el hospital. A pesar de lo estrictos protocolos hospitalarios logramos humanizar un poco ese momento tan complicado que les ha tocado vivir, hacer realidad esa última despedida y el duelo», señala Puñal, quien tiene un recuerdo «cariñoso» para aquellos pacientes y familiares que en un primer momento no pudieron despedirse porque los protocolos así lo establecían ante la alta contagiosidad del SARS-CoV-2.

Durante la primera oleada, entre el 1 de marzo y el 31 de junio, 17 pacientes y sus familiares solicitaron estar acompañados o acompañar a su ser querido en sus últimos momentos. En la segunda y tercera, desde el 1/8 hasta la fecha, lo han reclamado 61, según los datos del hospital. El proceso es sencillo: cuando el paciente se encuentra en situación terminal irreversible se acuerda con las familias una especie de cita, día y hora, para visitarlo en una de las dos habitaciones.

«Lograr que al menos el paciente no muera solo sino rodeado de las personas que le quieren es un paso muy importante que también nos ha ayudado mucho a los profesionales, porque era muy duro ver el sufrimiento de estas familias», insiste el supervisor de Área Funcional de Servicios Médicos.

lunes, 1 de marzo de 2021

Cuidados Paliativos

Sin saber cómo, "pero parece que la sociedad" lo reclama, la asociación federal de derecho a morir dignamente, guiados por unos iluminados, o siendo ellos mismos dichos iluminados, se han propuesto eliminar de plano los “Cuidados Paliativos” en España.

De ahora en adelante, según ellos quieren hacernos creer: ya no será necesario un estudio médico previo para aceptar una petición de eutanasia; les vale con una petición firmada, sin tener en cuenta la carga emocional que pueda sufrir el solicitante; pues si uno está bajo una depresión o sufre algún otro tipo de enfermedad mental, u otra patología irreversible: ELA, cáncer metastásico, Alzheimer, etc; ya no serán necesarios los Cuidados Paliativos. Su solución pasa por una petición de eutanasia.

Lógicamente se han dado, y se darán, muchas situaciones socioeconómicas donde los pacientes prefieran dejar de vivir antes de ser una carga para sus familias. Pero me pregunto: ¿no es precisamente esa la función de la Seguridad Social?, ¿no fue creada para ayudar a Vivir Dignamente y solucionar las peticiones de “Ayuda” , que los ciudadanos sin unos medios económicos no podemos sufragarnos, para paliar una enfermedad?.

Pues a día de hoy se nos dice que NO. En un país donde los médicos aún no tienen una “especialidad médica en Cuidados Paliativos”, se les exige que sí la tengan en el proceso de realizar eutanasias.

Hasta ahora se suponía que el galeno, médico, hacía un juramento hipocrático, “Salvar la Vida de sus Pacientes” ante todo, (que nadie confunda salvar la vida con ensañamiento terapéutico), pues, los Cuidados Paliativos, están precisamente para que, realmente uno pueda morir dignamente, sin dolor, y sin sentirse una carga emocional y económica para sus parientes.

Parece que hay mucha prisa en cumplir una voluntad de morir, mediante la susodicha petición, sin haber hecho un estudio previo, y sin tener en cuenta los motivos que llevan a solicitarla. El deseo de muerte es patológico y se contrapone al deseo de vida; es antinatural y está condicionado por agentes externos .

Debemos darnos la oportunidad de solicitar unos CUIDADOS PALIATIVOS dignos para nuestra sociedad antes de dar un paso irreversible hacia la muerte,Pues en este mundo solo estaremos una vez.

Ahora más que nunca: Dignidad

Israel Durán

domingo, 28 de febrero de 2021

DIOS-EN-PANDEMIA SEGÚN EL PUEBLO

Miriam, Chari y Pedro
visitados por unos amigos
Leyendo estas palabras (VER NOTA) de un amigo común –a la familia de la que se habla y a mí misma-, reflexiono sobre aquellas palabras desgraciadamente tan en boga en este año que llevamos de pandemia. Desgraciadamente por tres razones: la primera es que se nos ocurre hablar de Dios exclusivamente desde la adversidad; la segunda, porque somos los mismos cristianos quienes hemos caído en la tentación de sentirnos abandonados de Su mano en la desgracia, de la mano de un Dios que hemos creído indiferente, , la tercera, por tener que oír la crítica de los no creyentes en el Dios que se entrega y vivifica -sí creyentes en dioses más complacientes- si no inculpando, acusando de inactividad e inercia hasta ridiculizar el carácter salvífico de la divinidad.

Sí, señor, los creyentes, una vez más, hemos caído en la trampa de pedir auxilio cuando hemos sido nosotros los tocados directamente por la pandemia. ¿Es que Dios no tenía que ser interpelado por los millones de hermanos que mueren de hambre diariamente? ¿Acaso los muertos en el mar por el único delito de huir de la miseria son de segunda o tercera categoría para ser atendidos por ese Dios del que hablamos? ¿No son los campos de refugiados albergue seguro para Aquel que nació en un pesebre, emigró y padeció?

La actual pandemia no ha hecho sino revelar la debilidad del hombre ante la muerte, de ricos y pobres, de señores y criados… ¡Qué bien lo entendió Jorge Manrique! ¿No nos acordamos de estas maravillosas coplas que tuvimos que estudiar quienes pudimos hacerlo? Y de esta pandemia saldremos mediante la ciencia y la solidaridad, ambas en manos del hombre.

La pregunta “¿Dónde está Dios en la pandemia?” revela pues, el infantilismo de nuestra fe. Tal vez se una ocasión magnífica esta situación para que nos preguntemos quién es el Dios en el que se basa mi fe y cómo se relaciona con la(s) historia(s), en palabras de Michael Moore en un excelente artículo que recomiendo: “Un Dios anti-pandemia, un Dios post-pandemia o un Dios en-pandemia”. (aquí)

¿Qué nos enseña esta familia de la que hablamos? Que ellos no se han preguntado dónde está Dios; es más, no han emitido queja o lamento alguno. Dios está con ellos, Dios está en ellos. Dios está en y con los pobres, y los ricos seguimos buscando con coordenadas erróneas…

Quedémonos haciendo el llamamiento de Francisco a la solidaridad para la Jornada Mundial del Migrante, a celebrar el 26 de septiembre de 2021: "Que el 'los otros', dé paso a solo un 'nosotros' acogedor y universal"

Ahora más que nunca: Solidaridad

Amparo Gómez
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NOTA: 
HOY, 29 de enero, tuve una aparición. Una madre con dos hijos discapacitados, el marido en la eternidad y otro hijo casado me cuenta que han pasado el covid los 3 convivientes en la periferia de Madrid.
Ella con vómitos, diarreas, fiebre alta y desmayos. La hija discapacitada salió del apuro como pudo y la madre y ella han logrado que aprenda a llamar al hijo casado. Éste les traía la comida y la dejaba a la puerta.
Les han ofrecido un hotel pero ha preferido quedarse porque el hijo pasaría miedo en un lugar desconocido.
La atención médica toda por teléfono. Al hijo discapacitado han seguido viniendo a bañarle las auxiliares a quienes les han hecho en todo el periodo una PCR.

Pues la mujer, ni una queja, ni un lamento. "Los niños nos enseñan tantas cosas". Aislados, desatendidos por los grandes, amados por los pequeños. ¿Dónde habrían ido con la ley de eutanasia que se propone? Han pasado el covid... pero siguen aislados, no lo entiendo. ¿Dónde la ciencia, dónde la conciencia? ¿Se hablará del siglo XXI en el XXV como nosotros hablamos de la Edad media?

Y al tiempo uno descubre que hay pequeños gigantes, que tienes amigos del nivel del inventor de la Logoterapia. Y que no te cobran. Les llamas y te dan las gracias. O sea, que sigo creyendo en las apariciones. Es imposible matar la belleza. Cualquier día se apropia de las instituciones.
Eugenio A. Rodríguez

sábado, 27 de febrero de 2021

Medicina y datos falsos en ensayos, por Juan Erviti

El problema

Uno de los problemas importantes que tenemos en medicina es que no podemos garantizar que la información que leemos en las revistas médicas es realmente cierta. Puede parecer difícil de creer, pero es una realidad. Hay muchos ejemplos de casos de falsificación de datos, e incluso de publicación de resultados de estudios que nunca existieron. En 2009 la revista BMJ publicaba un artículo en el que se ponía en conocimiento que el Dr. Scott S Reuben, jefe de la unidad de dolor en Baystate, Springfield, Masachussets, reconocía que inventó datos en 21 estudios publicados e indizados en PubMed, de modo que se favorecían falsamente los resultados del celecoxib. Según este artículo, el editor jefe de la revista Anesthesiology afirmó que las investigaciones del Dr. Reuben fueron fundamentales para afirmar que el celecoxib era eficaz en la reducción del dolor a los 6 y 12 meses después de la cirugía y que la simple retractación no sería suficiente dado que dichos artículos se habían citado mucho desde 2002. La lista de artículos con datos falsos es interminable. Y esto afecta a todas las revistas, incluidas las de más prestigio o “renombre”. Por ejemplo, The Lancet tuvo que retractar la publicación de un estudio con datos falsos en el que se intentaba promocionar el antihipertensivo losartán del grupo farmacológico ARA II. Esta misma revista tuvo que retractarse de la publicación de otro ensayo sobre un antihipertensivo del mismo grupo farmacológico que el anterior y por la misma razón.










La magnitud

Es muy difícil establecer la magnitud de este problema. El número de estudios falsificados por un mismo autor puede llegar a ser inimaginable. Por ejemplo, hasta la fecha se sabe que Yoshitaka Fujii falsificó 313 estudios que habitualmente iban firmados por otros prestigiosos clínicos para que captaran mejor el interés de los lectores. Recientemente el comité de seguridad de la EMA (PRAC) recomendó la retirada del mercado del hidroxietil almidón, medicamento tipo coloide utilizado en hemorragias graves, debido a un aumento de la mortalidad y problemas renales asociados al uso de este medicamento. Finalmente la EMA no hizo caso a su propio comité de seguridad y mantuvo el fármaco en el mercado, después de incluir varias medidas restrictivas de uso adicionales. Cuando revisamos la evidencia sobre este medicamento, nos encontramos con que se habían retractado más de 90 estudios publicados por un prestigioso anestesista alemán, Joachim Boldt, debido al carácter fraudulento de estos ensayos. Probablemente la magnitud del problema es mucho mayor de lo que podemos imaginar. Sin embargo, lo realmente preocupante es que sigue siendo posible publicar datos falsos o tergiversados de estudios. Y, por tanto, mientras la posibilidad exista, seguirá ocurriendo. Para los interesados en este asunto, les recomiendo subscribirse a la página “Retraction Watch” (gratuita) que informa periódicamente sobre los casos de fraude detectados.

Las causas

Muchas pueden ser las razones para que siga existiendo la falsificación de datos. Las compañías tienen intereses económicos en la venta de sus productos y suelen exagerar los beneficios de los mismos, minimizar o disimular sus riesgos e incluso falsificar u ocultar datos o, incluso, estudios completos. Algunos profesionales sanitarios pueden incurrir en estas prácticas para mejorar su carrera profesional académica, las revistas médicas pueden obtener importantes beneficios económicos de la reproducción de artículos (separatas) que vayan a ser utilizados ampliamente para la promoción de algún medicamento entre los médicos, etc.




Una de las razones más importantes es que las agencias reguladoras siguen siendo poco transparentes y ocultan mucha información. Por ejemplo, el profesor Charles Seife consiguió tener acceso, vía judicial, a las inspecciones que realizó la FDA a algunos ensayos clínicos. Esta información es secreta pero sería de gran utilidad hacerla pública para poder tener una visión más real de los efectos de los medicamentos en el organismo. El profesor Seife publicó un interesante artículo sobre sus hallazgos en el que se describía que el fraude era muy habitual (falsificación de datos, mal registro, ocultamiento de datos de seguridad, etc.) y afectaba a medicamentos de uso habitual como los anticoagulantes rivaroxaban y apixaban, por ejemplo. En este artículo un técnico de la FDA reconocía que es habitual encontrar datos falsos en las inspecciones de los ensayos clínicos que se realizan pero admitía que no se hace nada al respecto.

La solución

Probablemente la solución tenga que ver necesariamente con una sensibilización social ante el grave problema que nos ocupa. Es cierto que las agencias reguladoras han empezado a adoptar algunas medidas hacia una mayor transparencia, posiblemente motivadas por la presión pública y la de algunos investigadores de renombre. Hay dos documentos de especial valor que deberían ser públicos y accesibles nada más finalizar los ensayos: el Clinical Study Report y los datos individuales de los pacientes del estudio.

Desde septiembre de 2016 la EMA publica la información completa de los ensayos clínicos pivotales, esto es, aquellos que se utilizan para justificar la aprobación de los medicamentos. La publicación de un ensayo en una revista médica puede ocupar 10-12 páginas, cuando la información completa del ensayo puede contener decenas o cientos de miles de páginas. Este documento se conoce como Clinical Study Report (CSR). Pues bien, la EMA publica los CSRs de los ensayos pivotales, cada vez con más retraso, por cierto. Sin embargo, los ensayos posteriores sobre los medicamentos inicialmente aprobados suelen ser más importantes, pues facilitan información muy valiosa sobre morbilidad y mortalidad. Este es el caso de los ensayos FOURIER (evolocumab), ODYSSEY (arilocumab) y EMPA-REG OUTCOME (empagliflozina), por ejemplo. Los CSRs de estos ensayos suelen publicarse con mucho retraso o, incluso, no se publican. La ley permite solicitarlos a la EMA pero, en nuestra experiencia, la agencia envía la información poco a poco, en paquetes de unas 500-1000 páginas, y puede tardar varios años en facilitar el documento completo. Además, si un investigador ya ha pedido un CSR tiene que esperar un largo turno hasta que le concedan la oportunidad de solicitar el CSR de otro estudio. Esto hace que la información que publica la EMA no acabe de ser completa y normalmente llega muy tarde.

Otra fuente de información vital es la base de datos individuales de pacientes de cada ensayo clínico. Los promotores de los estudios suelen aducir razones de confidencialidad de la información para no facilitarla. Sin embargo, en EEUU la ley obliga a facilitar los datos individuales de los pacientes a aquellas instituciones que hayan recibido financiación pública para la realización del estudio. En base a esta premisa, nosotros hemos solicitado los datos individuales de pacientes, perfectamente anonimizados, de varios estudios. Esta información nos ha resultado muy valiosa y normalmente difiere de forma sustancial de los datos publicados en las revistas médicas. Entonces cabe preguntarse… si es posible obtener los datos individuales de pacientes de estudios financiados parcial o totalmente por instituciones públicas de EEUU… ¿por qué no se pueden obtener estos datos siempre, para todos los ensayos?

Es decir, se podría publicar el CSR y los datos individuales de los pacientes de cada ensayo clínico inmediatamente después de su finalización y de forma segura, de modo que se garantizara la confidencialidad de los pacientes. En realidad, lo que falta es la voluntad política para hacerlo.

Las revistas médicas

Las revistas médicas se utilizan fundamentalmente para dar a conocer los resultados de los estudios. En los últimos años el mundo editorial también está evolucionando. Hasta hace poco, una parte importante de los ingresos tenían relación con la aportación de las compañías farmacéuticas en forma de publicidad de medicamentos, impresión de separatas, etc. Hace pocos años comenzaron a surgir las revistas de “acceso abierto” que, a pesar de sus limitaciones, constituyen un avance en transparencia y una reducción de los conflictos de interés en el mundo editorial.

En un futuro, lo ideal sería que los datos completos de los ensayos estuvieran disponibles en repositorios de acceso público. En este caso, las revistas deberían redefinir su papel, que podría estar más centrado en el debate científico y la discusión de los datos de los estudios previamente publicados en acceso abierto.

Queda mucho camino por recorrer pero creo que los pacientes se merecen que todos trabajemos para que el desarrollo y uso de medicamentos se fundamente en procedimientos éticos y transparentes.

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Juan Erviti. Doctor en Farmacia. Actualmente, jefe de la sección de Innovación y Organización del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea. Ex-editor del Boletín de Información Farmacoterapéutica de Navarra (BITn).

LA EDUCACIÓN TRAS EL DINERO

 

En nuestra opinión ni la "pública" ni la "concertada" ponen al alumno por encima de sus intereses. En ambos casos intereses económicos e ideológicos. Poco de "educarnos juntos", poco de colaboración y poco de "dejar brotar" las inmensas cualidades de los chicos. Las pocas excepciones son tan admirables, personas o grupos, normalmente poco conocidos, que hacen recordar a Sócrates, a Freire o a Milani.

La "pública" no tiene interés real por los alumnos. Si realmente fuera "pública" no descansaría hasta servir a todos. Interés real no tiene ni por todo el personal que trabaja en los centros. Si en la pública hubiera realmente preocupación por todos no habrían aceptado que se subcontratara la limpieza y que -por tanto- sean trabajadores de segunda hasta en las mascarillas. No he visto marea verde que reclame recortar las diferencias salariales con el personal no docente. 

La concertada "ni te cuento". Más de lo mismo. Habla del "derecho de los padres" a ir aquí o allá olvidando que no todos los padres pueden llevar a los niños lejos de su casa y que mucho más  de medio mundo no tiene a mano dos tipos de colegio. Pueden ser ingenieros pero los padres de la concertada no se plantean ni el caos circulatorio que se originaría si cada cual eligiera un centro escolar lejano a casa; ni el gasto antiecológico.

Ya lo dijo alguien: "Los enseñantes -que no es lo mismo que educadores- no van donde está la ignorancia sino las perras". Y el problema a mi juicio, es que la cosa está tan corrompida que ya no se nota el mal olor y no se dialoga del problema. Si se dialogara creo que se encontraría la solución porque buena voluntad y buenos profesionales hay a raudales tanto en la "pública" como en la "concertada", pero están agazapados, les han comido la moral.

Ahora más que nunca: Autogestión 

Eugenio A. Rodríguez

jueves, 25 de febrero de 2021

COVID 19 no es una CONSPIRACIÓN, la gestión de la Pandemia SÍ.

La cultura política se refleja en cómo las personas se acercan a la administración de los asuntos públicos, cómo se sitúan ante el Poder y el Estado, los procesos de legitimación de la autoridad y la visión de la relación de esta con la ciudadanía y sus derechos.

Los Gobiernos han llevado a cabo una línea de actuación una de cuyas finalidades era precisamente modificar esa cultura política hacia presupuestos de sumisión y de legitimación del poder del estado y los gobiernos. También han tratado de fortalecer actitudes reaccionarias hacia la comunidad y su papel. Para ellos los ciudadanos son por naturaleza irresponsables y necesitan autoridades fuertes. La batalla no era para salvar vidas sino para domesticar a la sociedad. Todo eso se ha realizado sin la oposición, de hecho casi con la aquiescencia de la izquierda, incluso la que se considera revolucionaria.

Decimos que ha sido un plan al principio elaborado de forma poco definida y coherente, luego recogido incluso en documentos oficiales. En Alemania quedó claro cuando un documento previamente confidencial apareció en la página web del Ministerio del Interior alemán:  el acta de una reunión del grupo de trabajo sobre coronavirus; reconocía que el alarmismo era la estrategia de la agenda oficial creada para gestionar la epidemia. 

Se planeó hablar del alto número de infecciones cuando las muertes no eran muchas y al revés. El objetivo central era lograr un efecto de shock masivo. Por poner algún ejemplo, como comentan en su libro Reiss y Badkhi, entre las intervenciones planificadas estaban:
1) La gente debería asustarse con una descripción detallada de la muerte por COVID-19 como "ahogamiento lento". Imaginar la muerte por una insoportable y lenta asfixia incita al mayor de los temores.
2) Se debe decir a la gente que los niños son una fuente peligrosa de infección porque sin quererlo llevan el virus mortal y matan a sus padres.
3) Las advertencias sobre las alarmantes consecuencias tardías de las infecciones de SARS-CoV-2 debían ser propagadas. Aunque si luego no se probara su existencia o dimensión, asustarían a la gente.

En conjunto, esta estrategia buscaba que todas las medidas previstas se aplicaran con la aceptación general del público.

Ahora más que nunca: Autogestión

Jose R. Loayssa

miércoles, 24 de febrero de 2021

LA TRAGEDIA DEL FRUTO ROJO. Entrevista DE RADIO a Jornaleras de Huelva en Lucha

Traemos de Radio Japuta a Ana Pinto, de Jornaleras de Huelva en Lucha. Nos habla de la tragedia que se vive en la recogida del fruto rojo. Cuenta hechos espeluznantes. También nos habla de lucha. Es decir de esperanza. Y nos trae un tema musical que es una obra de arte y solidaridad

Tema musical que les han dedicado Clara Peya, Alba Flores y Ana Tijoux 

Ceuta, cuentas y pago de facturas

A lo largo de las luchas sociales del siglo XX se fue acuñando una idea realmente luminosa: "privatización de beneficios y socializació...