viernes, 2 de septiembre de 2016

“La cárcel no reinserta; solo sirve para que los ricos se sientan más seguros”

Para José Ángel Martínez Bujanda (Santa Cruz de Campezo, Álava, 1958), más conocido como ‘Txarly’, la cárcel hace mucho tiempo que perdió su capacidad de reinsertar, “si es que en algún momento la tuvo”. ‘Txarly’ es el capellán de la cárcel de Álava y desde esa posición ha visto cómo ha evolucionado el mundo en la prisión, cómo “cada vez entra gente más normal, nuestros vecinos, amigos…Gente que da dos veces positivo en un control de alcoholemia y es reincidente”. Según el capellán, incansable y aguerrido crítico de cualquier mala práctica penitenciaria, “la cárcel no reinserta; solo sirve para que los ricos se sientan más seguros”. Para los internos de la cárcel de Álava, ‘Txarly’ es lo más parecido que tienen a una esperanza, a una expectativa de salir.


Pregunta. ¿La cárcel provoca más problemas que soluciones?
Respuesta.  Desde luego que sí. Últimamente en la cárcel entra gente muy normal y esa no es la solución. Por ejemplo, para los detenidos por  alcoholemias. Se está metiendo a gente muy normalita, a nuestros vecinos, amigos…Delincuentes empezamos a ser todos. Ahora me paran dos veces y doy positivo en un control de alcoholemia y ya puedo ir a la cárcel.
P. ¿Quién hace las leyes?
R. Las leyes las hacen los ricos para los pobres. En Zaballa puede haber cinco presos peligrosos, los demás (hasta 700) son unos pobres desgraciados. El otro día una señora entró para siete días porque no podía pagar una multa de 280 euros. Tenía antecedentes de hace muchos años. ¿Cómo puede estar Bárcenas en la calle? Es un claro aviso de los que mandan: al que se meta con nosotros vamos a por él. Al que roba un millón se le hace un monumento. No se castiga el robo, se castiga el cómo. Si robo con un bolígrafo millones no entro en la cárcel, si robo con una navaja cien euros sí. Y yo pregunto: ¿Quién es más peligroso, el que va con una navaja y roba 100 euros o el que desahucia y deja a una familia sin nada, en la calle y la indigencia?
P. ¿Aumenta el número de suicidios en la cárcel?
R.  En la calle se suicida mucha gente pero no aparece en los periódicos; en la cárcel se suicida y aparece. Últimamente no ha habido suicidios, salvo alguna sobredosis. Los presos meten la droga como pueden, porque no saben vivir de otra manera. Pero la mayoría de los presos son pardillos y cada vez gente más normal.
P. ¿Es posible la reinserción?
R. De la cárcel se sale peor de lo que se entra. Hay que reinsertar, pero para eso previamente es necesario estar insertado. El que sí lo ha estado, sale de la cárcel y consigue integrarse. Los que no tenían nada, los sacas a la calle y seguirán al margen de la sociedad. A un extranjero con antecedentes nunca se le darán los papeles, salvo que le volvamos a necesitar para asfaltar carreteras. Mientras no le necesitemos, nos sobra.
P. Con el traslado a la nueva cárcel, ¿ha mejorado la calidad de vida de los internos?
R. La nueva cárcel es un pelotazo taleguero. No sirve para la reinserción; en todo caso para que los ricos se sientan más seguros. Lo único bueno es que en las celdas hay ducha. Las prisiones están construidas para que los internos no salgan de los módulos, para que no puedan trapichear. El interno está en su módulo, diseñado para que nadie salga.
P. ¿Qué expectativas tienen los presos?
R. La única expectativa que puedo dar yo a los presos es sacarlos un día a la calle. Y les saco un día cada dos o tres meses. La dirección concede muchas salidas y la junta de la prisión da la lista de los que pueden salir. Dicen que si sales una vez con el cura y no metes la pata, empieza una cuesta abajo, se hace la vida más fácil. La esperanza del día a día es esa. Allí nadie da nada. Entiendo que un funcionario no de un cigarro o pague un café. Ahí es el cura el que tiene la etiqueta de poder conseguir algo, mantas, tabaco... La salida de un día a andar por el monte es la gran esperanza.
P. ¿No observa ninguna mejora en el sistema penitenciario?
R. ¿Mejoras? Ha empeorado. Hay enfermos y deficientes mentales, hay locos que tendrían que estar en otro sitio. Llenamos la cárcel de enfermos mentales. Cada vez se condena a personas normales que jamás hubieran pensado encontrarse en esta situación. Y de repente les catalogan de delincuentes. Lo de los ricos no está penado, las estafas y los engaños prescriben antes. Nos están quitando una serie de libertades a todos sin que nos demos cuenta. Cosas que antes se arreglaban en casa, ahora todo el mundo va al juzgado. No puedes andar sin un seguro o un abogado por la vida. La justicia será lo que sea, pero cuando empieza a funcionar no hay quien la pare. Ves a gente pagando penas de hechos cometidos en el año 2003. Las cárceles están hechas para llenarse, pero cada vez tienen menos gente porque es más fácil expulsar que mantener a los presos.
P. ¿Y privatizarlas?
R. Sería horroroso, solo se haría para que algunos ganaran dinero. Es un negocio redondo, despedir funcionarios, sin programas de reinserción. A gastar lo menos posible. Dos o tres talleres de actividades como mucho; todo lo que sea de trabajar, salir con los presos…Nada. La cárcel no hace nada. Todo lo que se hace con los presos se costea con el presupuesto de las ONG.

martes, 30 de agosto de 2016

"El suicidio es la primera causa de muerte entre los jóvenes españoles"

Miquel Roca es catedrático y co autor del estudio Crisis económica y salud mental en España.
«Desde el inicio de la crisis hemos visto un aumento significativo de los problemas de salud mental. Un 19% más de depresión y un 8% de trastornos de ansiedad».
«El desempleo y el no poder pagar una hipoteca son los factores que más se relacionan con los cuadros de depresión. Eso lo encontramos en el estudio Impact, que se hizo en las consultas de Atención Primaria durante la crisis».
«Hay más diagnósticos de depresión en mujeres que en hombres, pero hay más suicidios en ellos. Aproximadamente entre un ocho y un 15% de la población va a padecer depresión a lo largo de su vida, según la Organización Mundial de la Salud. En España, el riesgo lo tiene el 5% de los habitantes».
«Hay más muertes por suicidios que por accidentes de tráfico en España. De hecho, en la población joven esa es la primera causa de muerte. En un gráfico de evolución, si cruzamos las dos líneas, podemos comparar que la de suicidios sube y la de accidentes está bajando».
«En España, el impacto económico de la depresión supone más de 10.000 millones de dólares anuales. Eso es como el 1% del PIB. La necesidad de combatirla es también por la sostenibilidad del sistema. Las empresas no suelen disponer de programas de prevención y detección temprana, aunque más del 75% de las personas que tienen problemas de salud mental está en edad de trabajar».
«La depresión pasa desapercibida con frecuencia en el trabajo. A los problemas de salud mental se les asocia con estado de ánimo, con tristeza y no con falta de atención o de memoria, que también son síntomas. Al no poder reconocerlos, la discapacidad causada por la depresión es muy alta».
«La depresión tiene importantes efectos en el área laboral, además de las bajas médicas que provoca. También hay una merma en la productividad de los trabajadores, lo que se conoce como presentismo. Una persona puede, para no perder el trabajo, mantenerse con un cuadro depresivo y eso repercute en el día a día. Hay que buscar modelos de reinserción laboral para ellos».

viernes, 26 de agosto de 2016

Las AMPA piden a los centros que no cambien los libros

Las familias canarias agrupadas en la confederación de AMPA de las Islas reclaman a los centros educativos que no cambien los libros de texto para ahorrar un "gasto descomunal" de cara al curso que arranca en septiembre. Las asociaciones de madres y padres de estudiantes afirman que no es obligatorio el material adaptado a la Lomce.

Nosotros no podemos decir a las madres y padres que no compren libros de texto, pero sí exigimos a los colegios e institutos primero que faciliten otro tipo de material y si trabajan con libros que al menos no los cambien por la Lomce", añade el portavoz de más de 800 AMPA de Canarias. "Las editoriales tienen trucos, añaden material extra para que se compren sus libros, pero casi siempre no es necesario cambiarlos, porque los contenidos no lo han hecho", destaca Martín, quien afirma que "se debería obligar" a no modificar  los contenidos "así como así".

 El presidente de la confederación de AMPA resume en un caso el gasto "descomunal" que muchas familias sin recursos suficientes afrontan en el inicio de curso: "Imagina una pareja con dos niños que tiene 900 euros al mes de ingresos y el gasto al inicio de curso puede ser de 300 o 400 euros solo en libros de texto; si le añadimos todos lo demás como el resto de material o ropa tenemos que tendrían que invertir casi un sueldo en que sus hijos inicien las clases, y sin ayudas, esto no se puede permitir".


Las AMPA canarias reclaman a la Consejería de Educación  que suba el nivel de renta para poder tener cuota cero y obtener los libros de texto de forma gratuita. "Para que una familia tenga este curso el material no puede ganar más de 6.000 euros, algo más de 400 euros al mes, eso es insuficiente y deja fuera a muchas personas que no tienen recursos para afrontar este gasto. Exigimos la gratuidad para todos los que realmente lo necesiten", concluye Martín.

SEGUNDA PARTE: Grecia se vuelca en la autogestión

El Embros Theater de Atenas es uno de los mayores símbolos de la autogestión en Grecia. Tras años de abandono, el colectivo Kinivi Mavil ocupó este teatro público del distrito de Psiris. "Lo ocupamos tras la oleada de Syntagma, a finales de 2011, con doce días de discusiones, charlas e intervenciones", asegura Christina Thomopoulos, que trabaja con arte experimental. Christina modera una charla en el Embros que resume la pluralidad de la sociedad griega. También, la dificultad de diálogo.
El sexagenario Thomas Tsoutsos recuerda la ocupación de la plaza Syntagma con algo de desprecio. Habla de "caos", de "falta de organización", de "decepción personal". En el lado opuesto de la mesa se encuentra Xara Alexakis, una profesora de arte dramático. "A mí Syntagma me marcó. Era algo muy vivo. Había mucha gente que no tenía un pasado militante, interesada en la política", afirma Xara. Esta diferencia de posturas coincide con la conclusión de Jeza Goudi, tras un año de convivencia con activistas griegos: los movimientos sociales clásicos no se conectaron tanto con los Indignados de Sytagma. "Tienen mucha más ideologización que en la España del 15M. No hay un diálogo tan transversal. Los grupos de izquierdas que participaron en las revueltas de 2008 encuentran naivesa los de 2011".
Christina Thomopoulos, mientras modera la charla informal del Embros, tampoco toca la macropolítica. Ni rastro de partidos. Apenas habla de gestión colectiva, de detalles que abren puertas. "Investigamos nuevos caminos comunitarios, la producción artística, la convivencia", afirma Christina.

Todos los caminos llevan a Exarcheia

En la Atenas social, todos los caminos llevan a Exarcheia, el barrio anarquista. En la terraza del centro social Nosotros, Christine Papadopoulou hace un minucioso repaso cronológico de la ocupación de Syntagma. "Fue una llamada de los Indignados españoles. Alguien en la puerta del Sol colocó un cartel tipo "silencio, que vamos a despertar a los Griegos". Y la gente se lanzó a las plazas", afirma Christine.  A partir del 25 de mayo de 2011, los griegos tomaron la plaza Syntagma de Atenas y cientos de plazas en todo el país. 100.000 personas rodearon el Parlamento, con un gran cartel en español: "Estamos despiertos. ¿Qué hora es? Es hora de que se vayan".
Christine habla de Syntagma con emoción: "Yo nunca había tenido contacto con la política. Muchos nos conocimos en  Syntagma y empezamos a hacer cosas juntos. En el inicio no había ni banderas de partidos. Poco a poco, comenzaron a llegar los infiltrados de grupos organizados". Syntagma fue un divisor de aguas. Christine comienza a enumerar alternativas que surgieron de la ocupación de Syntagma, como la Campaña Ciudadana de Auditoría de la Deuda, el Banco del Tiempo de Atenas, el Bazar de Intercambio solidario o el grupo de Democracia Directa. "El formato asamblea se expandió por barrios y ciudades. El boom de la economía solidaria es fruto de Syntagma", matiza Christine.
Todos los caminos, todas las luchas, llevan a Exarcheia. La revolución de 1973 empezó en la universidad politécnica, en la calle Stournari. El asesinato del adolescente Alexis Grigoropoulos, que dio pie a las revueltas de 2008, ocurrió a pocos metros del centro social Nosotros. Una esquina desconchada sirve de memorial colectivo. Una fotografía recuerda a Alexis Grigoropoulos, al lado de un cartel con el rostro de Salvador Puig Antich (ejecutado por el franquismo). Durante el estallido de 2008, tras la muerte de Alexis, una frase que apareció en una pared de Atenas viralizó por el país: "Somos una imagen del futuro".
Aquella imagen del futuro fue la ocupación de Syntagma en 2011. O las protestas de diciembre de 2014, las primeras masivas de los últimos años. Para James Roos, editor de Roar Magazine, "el futuro distópico es ahora". La nueva imagen del futuro son las revueltas en solidaridad con Nikos Romanos, el preso anarquista que acaba de terminar una huelga de hambre. Pero la imagen del futuro también es pasado. El 2 de diciembre, la represión policial en Exarchia se agudizó en la entrada de la Universidad Politécnica, el lugar exacto del levantamiento estudiantil de 1973 que acabaría derrumbando al régimen de los coroneles. "Hay un sentimiento generalizado de que la nueva generación tiene que levantarse hacia el desafío de nuestros tiempos, como sus padres lo hicieron en los setenta", asegura James Roos.
Pero tal vez no sea un futuro tan distópico. Nikos Romanos ha forzado al Parlamento a concederle un régimen abierto. El Gobierno se tambalea. Los coroneles de la troika tiemblan. Syriza está más cerca del poder que nunca. Aunque tal vez la imagen del futuro que inquieta a la troika no es la de un pueblo en las calles. Es la imagen de un país volcado en la autogestión que está cocinando una atractiva narrativa que sobrepasa el neoliberalismo.

miércoles, 24 de agosto de 2016

PRIMERA PARTE: Grecia se vuelca en la autogestión

13.00 horas, Egnatia, periferia de Salónica, la segunda ciudad más importante de Grecia. Dimitris Koymatsiouli es el único guardián de la fábrica Vio.me. Su camiseta contiene un lema inequívoco: "La lucha es lo que hace dar vueltas al engranaje". Dimitris sabe que la autogestión de esta fábrica de productos de limpieza es un mito de muchos movimientos y pensadores del mundo. Desde la sala de controles, llena de emoción cada frase: "Naomi Klein estuvo aquí. Estamos en una lucha global. Lo que hagamos aquí sirve de ejemplo al mundo". Eleni Dimitriadou, la socióloga que se ofrece de traductora, hace una breve introducción sobre Vio.me: "Los dueños quisieron cerrar la fábrica en el año 2011. Tenían beneficios, pero querían aprovechar la crisis para deshacerse de los trabajadores sin pagar despidos".
Los trabajadores decidieron, según explica Dimitris, "mantener la planta en funcionamiento y sobrevivir". El proceso fue arduo. Trabas judiciales. Amenazas. "Nos les interesábamos. Entonces, la mayoría de los 45 trabajadores votaron a favor de continuar con la producción de forma auto gestionada", afirma un entusiasta Dimitris. Vio.me funciona de forma horizontal. Realizan varias asambleas a la semana, algunas abiertas a movimientos sociales y ciudadanos. Mientras muestra las naves de la fábrica, Dimitris enumera otras actividades que realizan, como performances o cine. También cita a intelectuales internacionales que les apoyan, como David Harvey o John Holloway. Al final de la charla, aparece Syriza, "la política". Pero a Dimitris no le interesa demasiado. Vio.me es su prototipo y utopia. "Somos uno, estamos juntos, es la base de todo", asegura en la despedida.
El texto 'Transformando crisis en Krisis' aborda la mutación social griega de los últimos años: "Estas iniciativas emergentes han sentado las bases de una red invisible, no regulada y autónoma que se ha llamado economía solidaria y cooperativa". Grecia se vuelca en la autogestión. Sus ciudadanos se organizan sin el Estado, que les ha fallado. La plataforma Omikron Project acaba de lanzar la segunda edición de su guía 'Ouzo-Drinking Lazy Greeks? Grassroots groups in Greece'. En ella encontramos la Grecia que no aparece en los medios, cientos de proyectos que configuran una nueva sociedad en marcha.
La Athens Wireless Metropolitan Network es una red de malla que provee internet comunitaria. La Red Solidaria de Profesores de Larisa suple los déficits educativos en dicha ciudad. Nea Guinea incentiva la autosuficiencia energética desde el  paradigma de la tecnología libre. El proyecto Telaithrion evove alrededor de la permacultura. Nuevos medios como omnia.tv tejen redes a partir de la comunicación libre. Encuentros como el Commons Fest y el Festival de Economía Solidaria y Cooperativa de Atenas visibilizan y conectan esa vibrante Grecia paralela. "La robustas redes de solidaridad y de cooperativas ayudarán a catalizar esta transición hacia los comunes", asegura a eldiario.es, Vasilis Kostakis, una de las voces griegas del procomún más respetadas.

lunes, 22 de agosto de 2016

“Tratar a un perro como un ser humano también es maltrato animal”

En la actualidad las mascotas han ocupado un gran espacio entre los seres humanos. Incluso, los perros y los gatos se han convertido en hijos y miembros de la familia. Tanto así, que el experto en caninos Cesar Millán considera que ese exceso de cariño se ha transformado en maltrato animal. 

César Millán dice que humanizar a los perros también es maltrato animal
El amor por los animales hace que las personas los traten como seres humanos y por eso se pueden ver restaurantes de lujo para perros, escuelas, fiestas de cumpleaños, clubes, peluquerías, almacenes de ropa y otros establecimientos dedicados a someter a los animales a actividades propias de las personas.
Cesar Millán explicó que si bien los dueños de los perros hacen esto porque quieren mucho a sus mascotas, eso no significa que sea un buen trato. Por el contrario, humanizar a los animales hace que pierdan su identidad, que se sientan frustrados, ansiosos e inseguros.
“No se están teniendo en cuenta las necesidades del animal. El ser humano se ha enfocado en ser profesional y no en tener familia. Por eso quieren llenar ese vacío con los animales. Pero los animales se sienten incompletos porque no son seres humanos y tienen otras necesidades físicas y psicológicas”, aseguró Millán en una entrevista con la revista mexicana Contenido
Millán también dijo que hace 50 años los problemas psicológicos de los perros no eran tan frecuentes porque eran tratados como animales y estaban en espacios grandes. Ahora viven dentro de una casa, aburridos y sin actividad física.
“Un perro de la calle se comporta mejor que uno que vive dentro de la casa. – Agregó Millán - Tiene ese reto de sobrevivir, de buscar alimento y desarrolla todas sus capacidades. El perro que vive en la casa no tiene trabajo, no camina más de 15 minutos, no tiene propósito”.
Esta problemática ya está siendo analizada por otros expertos como el estadounidense Gary Francione, abogado y especialista en derechos de los animales, quien considera que la humanización de los animales es moralmente negativa ya que les impone sufrimientos innecesarios. Francione considera que los dueños les imponen reglas humanas irrespetuosas que van desde los peinados hasta el maquillaje, y que atentan contra la identidad del animal.  
El debate ahora sobre el derecho de las animales consiste en averiguar quién vive más feliz: ¿El perro vagabundo que sigue libremente sus instintos, sin estar sometido a ninguna regla, o aquel que está en el sofá de una casa aislado del resto de sus congéneres?

sábado, 20 de agosto de 2016

Una italiana muere por la fatiga recogiendo uvas a dos euros la hora

«Salía de casa a las dos de la madrugada, en San Giorgio Jonico (región de Apulia, en el sur de Italia) . Cogía el autobús y llegaba a las cinco y media a las viñas de Andria (distante a 170 kilómetros). En casa volvíamos a verla no antes de las tres de la tarde, en algunos días incluso a las seis. Ganaba 27 euros al día». Esta es la historia de Paola Clemente, 49 años y tres hijos,muerta de infarto por el calor y la fatiga en la viña. Su trabajo consistía exactamente en descartar las uvas más pequeñas, para que puedan crecer mejor y sean más bellos los racimos. Una historia prácticamente de esclavitud, contada por su marido, Stefano Arcur, quien reflexiona sobre el hecho de que su mujer dedicaba trece horas al trabajo al día, contando las tres horas del viaje, para ganar 27 euros, menos de dos euros por hora: «Poco. Pero para nosotros ese dinero era muy importante, absolutamente indispensable».
«Teniendo en cuenta cómo están las cosas en Italia, esos euros nos permitían salir adelante», manifiesta el marido. El caso, del que se han hecho eco los medios italianos, ha salido a la luz gracias a la intervención del sindicato agrícola de la CGIL. «Nos encontramos ante un terrible caso de abuso del caporal. Una historia en la que los trabajadores son obligados a dar parte de su compensación económica al caporal», manifiesta el sindicalista Peppino De Leonardis. Los contratos provinciales prevén un salario de 52 euros, pero los trabajadores perciben 27-30 euros por jornadas agotadoras. «Somos personas habituadas a trabajar y permanecer en silencio. Pero ahora, basta. Pido justicia para mi Paola. Nos casamos en 1987. Son 28 años de matrimonio. No existo sin ella», confiesa Stefano Arcur a «La Repubblica».

Explotadas y chantajeadas

La historia de Paola, cuyo dossier está ahora en la mesa de un equipo de abogados para hacerle justicia, no es un caso aislado de esclavitud. Según datos de la CIGIL, el sindicato mayoritario, solo en la región de Apulia hay unas cuarenta mil trabajadoras italianas gravemente explotadas, a las que habría que añadir otros miles en las regiones de Campania y Sicilia. Reciben pagas que no superan los 30 euros por 10 horas recogiendo uva de mesa o fresas. Se prefieren las italianas a las extranjeras porque son más fiables, más fáciles de chantajear y someterse a la voluntad de los caporales, que son los propietarios de los autobuses y a ellos se dirigen las mujeres para encontrar trabajo en el campo o en los almacenes donde se confecciona la fruta.
El caporal percibe del propietario de la finca agrícola unos 10 euros por cada mujer trabajadora. Para obligarlas al silencio, no es necesaria la violencia física. Es suficientes esta amenaza: «Mañana te quedas en tu casa». Al igual que la fallecida Paola Clemente, a las tres de la madrugada miles mujeres están ya en la calle, con su bolsa de plástico en la que llevan un bocadillo. Se concentran en plazas o gasolineras, esperando que los vehículos gran turismo o minibus del caporal las recoja y las lleve a los campos donde son explotadas y chantajeadas, a veces incluso con la petición de prestaciones sexuales. Cuenta «La Repubblica» que «los caporales eligen, sobre todo, a italianas incluso para los trabajos más duros,porque las mujeres se pueden someter más fácilmente».
Recuerda el diario que en el pasado, las extranjeras fueron protagonistas de protestas y denuncias. Por eso, los caporales no quieren extranjeros, comenta con amargura un trabajador: «El motivo es que ellos se rebelan y los italianos no: nos sentimos esclavos del tercer milenio, nos han quitado la dignidad».

Alice Hamilton (27 feb 1869-22 sep 1970)

La Casa del Saber/facebook “Los hombres solo beben demasiado.” “No se lavan las manos.” “Son enfermizos por naturaleza.” Era 1910. La indust...