lunes, 24 de octubre de 2016

La BBC desvela que menores refugiados sirios trabajan para proveedores de Mango y Zara

Adultos y menores refugiados sirios, a menudo sin los permisos de trabajo pertinentes, trabajan en Turquía para fábricas proveedoras de marcas de ropa como las españolas Zara y Mango o las británicas Marks & Spencer y Asos, informa hoy la BBC.
El programa Panorama de la cadena pública británica ha descubierto que varias empresas de la cadena de proveedores de estos comercios emplean a refugiados sirios que trabajan hasta 12 horas al día y con frecuencia sin las condiciones de seguridad adecuadas.
Muchas firmas de moda elaboran sus piezas en Turquía, en particular en Estambul, debido al menor coste, su proximidad con Europa y al hecho de que pueden realizar nuevos diseños en un corto periodo de tiempo, explica la BBC.
Los investigadores de "Panorama" descubrieron a refugiados del conflicto sirio, de los cuales hay unos tres millones en Turquía, trabajando turnos de 12 horas en fábricas que teñían pantalones vaqueros para Mango y Zara.

Según el reportaje, estos trabajadores manejaban productos químicos sin siquiera máscaras protectoras.
SUBCONTRATADA
En declaraciones a la BBC, Mango aseguró que esta fábrica había sido subcontratada por uno de sus proveedores sin su conocimiento, y que, al realizar una inspección posterior en sus locales, no halló a ningún sirio y sí "buenas condiciones, excepto algunos aspectos de seguridad personal".
Por su parte, Inditex, propietaria de Zara, dijo que realiza inspecciones con regularidad que son "una manera muy eficaz de controlar y mejorar las condiciones".
La empresa informó de que había detectado varias irregularidades en una inspección el pasado junio y que había dado a la fábrica en cuestión hasta diciembre para corregirlas.
TURNOS DE 12 HORAS
En cuanto a las marcas británicas, la BBC descubrió a siete sirios, el más joven de 15 años, trabajando turnos de 12 horas en la principal fábrica suministradora de Marks & Spencer (M&S), que habían sido captados por un intermediario que les pagaba en efectivo apenas una libra (1,12 euros) la hora, por debajo del salario mínimo turco.
M&S declaró a la emisora que sus inspecciones no habían identificado a ningún empleado sirio, pero ha ofrecido "empleo legal permanente" a cualquier refugiado que haya trabajado en alguno de sus talleres.
"El comercio ético es fundamental para M&S. Todos nuestros proveedores tienen el requisito contractual de cumplir con nuestros principios", explicó una fuente de la compañía, que subrayó que "no se tolerará ningún incumplimiento y se tomarán medidas" para evitarlos.
MENORES DE 16 AÑOS
En otra parte de Estambul, el programa encontró a varios niños sirios trabajando en un fábrica donde había muestras de ropa de Asos, una tienda de venta por internet.
Una inspección posterior identificó a once adultos sirios y tres menores de 16 años, apunta la BBC.
Asos ha asegurado que esa fábrica no estaba autorizada oficialmente pero, a pesar de ello, la empresa se compromete a financiar la escolarización de los niños y a pagar un sueldo a los adultos hasta que puedan trabajar de forma legal.
MUESTRA AISLADA
Los reporteros de "Panorama" hallaron además a varios adultos sirios y niños turcos de hasta 10 años trabajando en otro taller, cuyo dueño aseguró que hacían pijamas para la marca británica Next.
Next ha declarado a la cadena pública británica que esos pijamas se los fabrica otro proveedor y argumenta que la pieza mostrada al programa pudo haber sido una muestra aislada.
"Encubiertos: los refugiados que fabrican nuestra ropa", un reportaje del programa de investigación periodística "Panorama".

viernes, 21 de octubre de 2016

OJOS QUE NO VEN, CIE QUE NO EXISTE

Joaquín Robledo.
Las cuarenta personas que asomaron la cabeza desde el CIE de Aluche consiguieron, no sé si a su pesar, protagonismo por un rato. Mañana, lo que ayer ocurrió, devorado por otras historias, se habrá convertido en historia. Han conseguido, sin embargo, que, aunque solo haya sido por un rato y no fuese ese su objetivo, el grito haya tenido altavoces. En los CIEs españoles, esas cárceles que no son cárceles, se amontonan miles de personas, que por no ser no figuran en sitio alguno como personas, por el único delito de no haber cometido ninguno. Allí esperan a que se les repatríe aunque no tengan patria para que todo vuelva a ser como si su odisea para llegar a donde pensaban que podrían comenzar una vida que se pueda llamar vida nunca hubiera sido. Borrón y cuenta nueva. Su existencia responde, sin más, a la política basada en el “ojos que no ven, corazón que no siente”. Los CIEs existen, pero casi nadie conoce su existencia, lo que es una buena base para que nadie sepa lo que ocurre dentro: unas situaciones de hacinamiento y malas condiciones -denunciadas por diversos organismos no solo españoles-; que, además, fomentan situaciones de riesgo incluso para el propio personal que allí trabaja.  
Allí, decía, encaramados en la azotea, esos cuarenta internados cabalgaban a lomos de dos realidades, la suya y la nuestra, que se terminan solapando como dos rayos lanzados hacia el horizonte. Su grito ha salido de las celdas y ha llegado a nuestros oídos rompiendo la tranquilidad y produciendo sensaciones que se mueven entre la certeza llena de dudas del ‘qué se puede hacer’ y el miedo lleno de certezas del ‘no queda más remedio’.

Personalmente no sé qué se puede hacer, pero algún remedio tiene que haber porque pensar lo contrario conllevaría, de forma inmediata, a entender que nosotros tampoco tenemos remedio. Que tarde o temprano y, de la misma manera, seremos excluidos de esta rueda de la fortuna. Que el miedo primero expulsa a unos, después estigmatiza a otros y, por fin, termina desangrando a todos. No sé qué se puede hacer; pero empiezo a saber que cerrar los ojos es el camino más seguro al suicidio. 
Publicado en "El Norte de Castilla" el 20-10-2016 


martes, 18 de octubre de 2016

Un policía nacional se enfrenta a su jefe por devolver en caliente a dos refugiados

Denunció por vía interna que un superior echó para atrás a un sirio y a un libanés que entraron en Melilla, se dirigieron a los agentes de Beni Enzar y les solicitaron protección internacional en España.

Un policía nacional de la frontera de Beni Enzar se enfrentó a un superior cuando éste supueatamente decidió devolver en caliente a dos refugiados (uno palestino-sirio y otro libanés), que arribaron al principal puesto fronterizo de Melilla para pedir protección internacional.
Uno de los rechazados, que finalmente logró entrar en Melilla un día después de ser expulsado sin atender a su petición de protección internacional, aseguró en la oficina de asilo que había sido devuelto a Marruecos hasta en tres ocasiones.
Ocurrió el 22 de diciembre del año pasado, pero es noticia ahora porque, según fuentes policiales, el mando de la frontera que supuestamente devolvió las pasadas navidades a un ciudadano palestino-sirio y a otro libanés casado con una mujer siria y padre de cuatro niños sirios que ya estaban alojados en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), habría sido propuesto para recibir una medalla al Mérito Policial con distintivo rojo. Esta condecoración se concede para dar una recompensa especial a miembros del Cuerpo y lleva una pensión aneja al salario.
Los mandos de la Jefatura Superior de Policía de Melilla estarían al tanto de lo ocurrido con la devolución de los dos refugiados, porque se les informó de ello a través de una “minuta” interna a la que ha tenido acceso El Faro.
Castigado a Barrio Chino
Tras el incidente, el policía que cumplió con su deber denunciando la devolución en caliente fue informado por su superior de que sería trasladado al paso de Barrio Chino, el más conflictivo de la ciudad. Supuestamente también le habría amenazado con quitarle todos los días que acumulaba por compensación de horas.
Finalmente ninguna de las dos amenazas se cumplió. Nueve meses después, el funcionario sigue trabajando en el paso fronterizo de Beni Enzar por donde entra la mayor parte de los peticionarios de asilo.
Los dos refugiados que intentaron entrar en la ciudad (uno de ellos hasta en tres ocasiones) consiguieron acceder a Melilla tras subsanarse “el error” al día siguiente, gracias a la gestión del policía que le paró los pies a su superior.
De lo ocurrido en la frontera las pasadas navidades están al tanto los funcionarios que trabajan en la oficina de asilo así como los traductores y miembros de ONGs colaboradoras, según recoge la “minuta” interna a la que ha tenido acceso este periódico.
No ha vuelto a repetirse
Consultados por este medio, todos han asegurado a El Faro que el incidente no ha vuelto a repetirse. No hay constancia de que ningún otro peticionario de asilo haya sido devuelto a Marruecos tras solicitar la tramitación de protección internacional en Beni Enzar.
Sin embargo, fuentes marroquíes aseguran que la devolución de refugiados sirios es algo habitual y, según ellos, depende del índice de ocupación del CETI. Sin embargo, esta explicación no tiene pies ni cabeza, teniendo en cuenta que, pese a las entradas continuas de inmigrantes de los últimos meses, el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Melilla este año no ha sobrepasado su capacidad máxima, de un millar de residentes. El pasado lunes tenía acogidos 860 inmigrantes, la cifra más alta de 2016.
Fuentes defensoras de los Derechos Humanos en la ciudad han asegurado a El Faro que el hecho de que las ONGs que trabajan en inmigración reciban subvenciones del Gobierno, les limita a la hora de denunciar casos como el ocurrido las pasadas navidades porque “si quieren seguir ayudando a los refugiados tienen que callar”.
Esto explicaría que nadie denunciara lo ocurrido pese a que  en la oficina de asilo muchos estaban al tanto de la devolución de los dos refugiados. Tuvo que ser un policía el que se enfrentara a su superior por rechazar a dos refugiados.

viernes, 14 de octubre de 2016

EL PARO DESHUMANIZA A TODOS

El 7 de octubre se celebraba el día de la Jornada Mundial por el trabajo decente, por tanto es un día dedicado a revisar y revitalizar el compromiso personal y asociado para conseguir el TRABAJO DECENTE para toda persona dentro de la sociedad.
Implicarse en este tema de la lucha por un trabajo humano digno es una obligación ineludible de conciencia para todo ciudadano y, si cabe aún con mayor exigencia, tanto para toda autoridad pública coma para toda persona con responsabilidades en la sociedad.
El trabajo en la vida de la persona humana cumple dos funciones fundamentales e imprescindibles para poder llevar una vida digna de ser llamada humana, que son:
a) Posibilitar que la persona humana se exprese, se realice y deje su huella en la historia a través de su trabajo.
b) Ganar el sustento diario para ser dueño de la propia vida, a la vez que cuida de las personas que tiene bajo su responsabilidad.
En consecuencia es fácil comprender que el paro lleva consigo una agresión a la persona, a la que no le permiten colaborar en la marcha de la historia de la humanidad, ni ser protagonista de la propia vida personal y social, ni ganar responsablemente su sustento y el de su familia. Por eso frecuentemente el paro genera una serie de enfermedades de diverso tipo. Si queremos personas sanas, sociedades justas y comunidades fraternas hay que trabajar mucho para acabar con el paro y conseguir que las condiciones de trabajo sean humanizadoras.
El día 29 de junio de 2009 Benedicto XVI publicó la encíclica “Cáritas in Veritate”. De la lectura de este documento me quedó muy grabado el número 63. A propósito de este número de la encíclica les comentaba a algunos amigos que el Papa ahí está exigiendo nada menos que una revolución social, pues de lo contrario es imposible conseguir los objetivos subrayados para un Trabajo Decente. Literalmente dice:
“Significa un trabajo que, en cualquier sociedad, sea expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer: un trabajo libremente elegido, que asocie efectivamente a los trabajadores, hombres y mujeres, al desarrollo de su comunidad; un trabajo que, de este modo, haga que los trabajadores sean respetados, evitando toda discriminación; un trabajo que permita satisfacer las necesidades de las familias y escolarizar a los hijos sin que se vean obligados a trabajar; un trabajo que consienta a los trabajadores organizarse libremente y hacer oír su voz; un trabajo que deje espacio para reencontrarse adecuadamente con las propias raíces en el ámbito personal, familiar y espiritual; un trabajo que asegure una condición digna a los trabajadores que llegan a la jubilación”.
La Iglesia a través de diversas organizaciones eclesiales (Cáritas, CONFER, HOAC, Justicia y Paz, JEC y JOC) llama a todos a consolidar y profundizar el compromiso por un Trabajo Decente, pues todos somos necesarios en esta responsabilidad, ya que debemos ser conscientes de que no hay soluciones mágicas en las manos de un gerifalte. La Iglesia apuesta por la libertad, la iniciativa y la responsabilidad de cada persona y de cada grupo en este compromiso.
No quisiera terminar este escrito sin llamar la atención sobre el uso perverso del lenguaje que está en contra de la persona y de los trabajadores. La persona en realidad no va pedir trabajo, ni va buscar trabajo... Lo que la persona aporta y lleva consigo es precisamente su trabajo y lo que busca es, ni más ni menos, que un lugar donde desarrollar su trabajo para que sea útil socialmente y/o económicamente productivo, que además le permita ganarse el sustento familiar  y colaborar al bien de la sociedad.

Antón Negro

miércoles, 12 de octubre de 2016

‘La pobreza impuesta es miseria, no pobreza’



La pobreza no es la causa. Es la consecuencia. La raíz de este mal en Venezuela está en la corrupción, estrechamente vinculada a la economía y la sociedad, de acuerdo con el párroco de la iglesia San Martín de Porres, en San Félix, Carlos Ruiz.
Por ello las agrupaciones Movimiento Cultural Cristiano, Camino Juvenil Solidario y Casa de Cultura y Solidaridad protestaron este sábado en la Plaza Monumento CVG, en el sector Alta Vista, de Puerto Ordaz, para llamar la atención del empobrecimiento de las sociedades como arma de manipulación y de explotación laboral.

“Fundamentalmente es un problema de egoísmo”, recalcó Ruiz. “A pesar de que el manejo de los problemas del país corresponde al Gobierno, los ciudadanos más afectados por el empobrecimiento deben asociarse entre sí y dejar la dependencia de subsidios que ablandan su voluntad”, comenta el sacerdote.
“Las lecciones de la historia son importantes para comprender el poder y la voluntad que tienen los sectores más empobrecidos, que pueden surgir sin ayuda del Estado”, expresó Ruiz, quien agregó que “el vigor de los pobres” en cualquier país está propenso a convertirse en “la fuerza más poderosa del mundo”.


Una realidad distinta
Uno de los objetivos de la concentración fue considerar la justicia como herramienta para alcanzar el cambio y despojar a este país (y a cualquier otro) de la pobreza impuesta por organismos que pretenden pasar por encima de ellos.
“La pobreza impuesta es miseria, no pobreza”, insistió Ruiz en el caso de Venezuela.
En Venezuela, el modelo político del socialismo del siglo XXI ha llevado al país a la dependencia del Estado como modelo ideal.
En febrero de 2014, el actual candidato al PSUV por el estado Bolívar para la Asamblea Nacional, Héctor Rodríguez, aseguró que sacar de la pobreza al pueblo no estaba en los planes del alto mando del poder por el temor de convertirlos en “escuálidos”.
Esta semana, el gobernador del estado Bolívar, Francisco Rangel Gómez, insistió en que los chavistas pueden comer “palo o piedras fritas”. El ejecutivo regional pidió a los adeptos al gobierno no “caer en la tentación” ni molestarse por la escasez.
“Tengamos mucho cuidado, que nos quiten lo que les dé la gana, nosotros somos capaces de comer palo o tirar en vez de dos huevos, dos piedras y nos comeremos las piedras fritas, pero a nosotros no nos doblega nada ni nadie”, advirtió el gobernante para enfatizar en que el país vive en una guerra económica e inflación inducida.


Empobrecimiento, herramienta política
Para Héctor Bonalde, uno de los organizadores de la concentración, la actividad del sábado -que empezó a las 3:00 de la tarde- las expectativas fueron positivas: transmitir que la pobreza es una opción, pero que el empobrecimiento es un arma para estrategias políticas. “El empobrecimiento es algo injusto, que no se puede tolerar”, manifestó.
Los mensajes de la concentración también giraron en torno a evidenciar la explotación del trabajador y hacer presión moral para exponer que la pobreza impuesta es una herramienta que ayuda “llevar el control de las sociedades”.
La entrega de volantes, su revista Autogestión, la realización de charlas y una obra de teatro ayudaron a exponer todo los contenidos para transeúntes de la Plaza Monumento CVG.
Inés Liconti, responsable de los medios de comunicación, se lamentó diciendo que “un país tan rico (Venezuela) no debería tener tanto empobrecimiento”, señalando como responsable fundamental al gobierno.


Alice Hamilton (27 feb 1869-22 sep 1970)

La Casa del Saber/facebook “Los hombres solo beben demasiado.” “No se lavan las manos.” “Son enfermizos por naturaleza.” Era 1910. La indust...