miércoles, 27 de julio de 2016

POBREZA, HAMBRE Y PARO EN ESPAÑA XXI.Muere un sintecho en plena calle en Gijón

Un hombre de mediana edad ha fallecido, alrededor de las cinco de la tarde, en un banco situado a la altura del número 58 de Marqués de San Esteban. Un testigo avisó a la Policía Nacional de que una persona indigente se encontraba mal. Según una testigo, trató de levantarse en varias ocasiones, pero no lo logró. Hasta el lugar se desplazó una patrulla policial y personal de Funeraria Gijonesa. Un conocido del fallecido aseguró que ambos frecuentaban las instalaciones de la Cocina Económica y que el hombre tenía problemas de corazón.

Pertenencias del Fallecido.

lunes, 25 de julio de 2016

Herbalife pagará 180 millones y reestructurará su negocio para zanjar cargos por engañar al público

Herbalife, empresa dedicada a la venta directa de suplementos nutricionales, ha llegado a un acuerdo con la Comisión Federal del Comercio de EEUU (FTC) para zanjar mediante el pago de 200 millones de dólares (180 millones de euros) y la reestructuración de sus operaciones comerciales una investigación por engañar a los consumidores.
Las acciones de Herbalife reaccionaban en Wall Street con subidas superiores al 20% al anuncio del acuerdo, puesto que implica que el regulador comercial de EEUU no considera la actividad de la compañía un timo piramidal.
La FTC señala en un comunicado que la estructura de compensación de Herbalife «era desleal» porque la recompensa de los distribuidores se basa sobre el reclutamiento de otras personas para que se inscriban y compren productos, en lugar de hacerlo sobre la demanda real de compra minorista de los productos.
«Este acuerdo le exige a Herbalife una reestructuración fundamental de su negocio de modo que los participantes sean recompensados por lo que vendan y no por la cantidad de gente que recluten», declaró la presidenta de la FTC, Edith Ramírez.
El acuerdo alcanzado también prohíbe a Herbalife «tergiversar el potencial de ganancias de un distribuidor o sus probables ingresos» y prohíbe específicamente a la empresa declarar que los miembros pueden «dejar sus empleos o trabajos» o disfrutar de un estilo de vida lujoso.
Por su parte, la compañía considera que el acuerdo alcanzado con las autoridades comerciales de EEUU supone el reconocimiento de que su modelo de negocio es «sólido».
Asimismo, aunque cree que «muchas de las alegaciones de la FTC son incorrectas», Herbalife considera que este acuerdo es positivo porque los costes financieros y la distracción de un litigio prolongado habrían sido significativos. «La compañía simplemente quiere seguir adelante», indicó



jueves, 21 de julio de 2016

EEUU desperdicia la mitad de la comida que produce

Sólo la mitad del total de la comida que se produce en Estados Unidos acaba siendo consumida: la otra mitad se descarta o termina en la basura. Es la conclusión de una investigación que ha hecho pública el diario británico The Guardian, y que señala como culpable directo del problema al “culto a la perfección”.
Según explica el reportaje, las frutas y verduras, principalmente, han de lucir perfectas en el supermercado, lo que provoca que millones de toneladas se descarten desde las primeras fases del proceso de recolección. Productos frescos que, al no cumplir los citados estándares, se abandonan en el campo hasta la putrefacción, van directamente a parar al vertedero o, en el mejor de los casos, sirven de alimento para el ganado. Si pasan esa criba, otra parte importante se pierde en el proceso de almacenaje, embalaje y distribución, así como en los restaurantes y los hogares.
La investigación se ha basado en datos oficiales del Gobierno de EEUU, así como en las entrevistas realizadas a granjeros, transportistas, investigadores, activistas y funcionarios de todo el país. Todo ello, para llegar a la conclusión de que las normas cosméticas que han de cumplir los alimentos son “irreales”, lo que provoca que se desechen inmensas cantidades de alimentos de alto valor nutritivo.
“O es absolutamente perfecto, o el alimento queda automáticamente descartado”, explica a The Guardian Jay Johnson, que se dedica al cultivo de frutas y hortalizas en Carolina del Norte y Florida. Otro productor de California, Wayde Kirschenman, que siembra principalmente patatas, reconoce que es habitual desechar hasta un 25% de la producción.
Desde organizaciones como Imperfect Produce, que se dedica a repartir alimentos que no cumplen con el citado estándar de producción en la zona de San Francisco, apuntan a que al menos una quinta parte de las frutas y verduras frescas terminan en el vertedero. Y aunque no existen datos oficiales al respecto, otras fuentes apuntan a que la cifra podría ser mucho más elevada, informa The Guardian.

EEUU desperdicia la mitad de la comida que produce

La situación en España

Al igual que en EEUU, en España no existen estudios fiables de cuánta comida se desperdicia. Pero sí informes que, de forma parcial, pueden servir para hacerse una idea de la magnitud del problema. Según un informe del Ministerio de Agricultura de 2013 basado en la encuesta del Barómetro de Confianza, el comercio mayorista de alimentos retira el 7,1% de los productos que llegan a sus lineales. La industria transformadora descarta un 7,7% y los agricultores y ganaderos, un 8,1%. Según Eurostat, España es el séptimo país más derrochador de la UE, con 7,7 millones de toneladas. Pero el organismo europeo señala que el principal agente en ese problema está en los hogares, responsables del 42% del desperdicio, con una media de 76 kilos por hogar al año.
“Según los datos que que manejamos, en España se desperdicia un tercio de toda la comida que se produce. Es menos que en EEUU, pero sigue siendo una barbaridad”, sostien Francesc Mateu, director de Oxfam Intermon en Cataluña. Entre toda esa comida que se desecha, Mateu destaca especialmente la fruta, de la que producimos “mucha más” de la que necesitamos. Incluso de la que el país exporta al exterior.
En opinión de Mateu, el desperdicio en los hogares al que se refiere Eurostat representa “la parte más pequeña de toda la cadena”. Aun así, considera que siempre es posible “reducir el desperdicio en el hogar: comprando mejor y examinando las fechas de caducidad”. Unas fechas que, denuncia, “muchas veces son más comerciales que reales”.
Para Oxfam, el gran problema es precisamente esa mayor importancia de los criterios comerciales sobre las necesidades de la población. “El sistema de producción alimentaria está completamente roto en todo el mundo”, reflexiona, con un 80% de la producción en manos de apenas una decena de empresas”. Por ello, para el director de Oxfam Cataluña “es fundamental introducir en todo el sistema de producción de alimentos criterios que no sean meramente comerciales”.

martes, 19 de julio de 2016

La diferencia entre querer y amar explicada por El Principito

Querer y amar son ambos sentimientos maravillosos pero, sin duda, distintos. Todos (o casi todos), tenemos un propósito firme e intangible en nuestra vida: amar a alguien con todas nuestras fuerzas.
Pensamos en esto y lo deseamos fervientemente por el simple hecho de que pensamos que la consecución de estos objetivos nos encamina a la felicidad. No nos equivocamos al pensar que el apego saludable es indispensable para recorrer nuestro mundo.
Sin embargo, por diversas razones, acabamos confundiendo el querer con el amar y viceversa. Como consecuencia de esta confusión llenamos nuestra mochila emocional de falsos “te quiero” y de “te amo” vacíos.
Principito con rosa

La sabiduría emocional que encierran los diálogos en el Principito

Saint-Exupèry nos brinda un magnífico pasaje en El Principito que podemos traer a colación aquí con el objetivo de aportar luz sobre esta poderosa realidad emocional que nos afecta a casi todos en un momento u otro de nuestra vida.
—Te amo —le dijo el Principito.
—Yo también te quiero —respondió la rosa.
—Pero no es lo mismo —respondió él, y luego continuó— Querer es tomar posesión de algo, de alguien. Es buscar en los demás eso que llena las expectativas personales de afecto, de compañía. Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, es adueñarnos o desear algo para completarnos, porque en algún punto nos reconocemos carentes.

Querer es esperar, es apegarse a las cosas y a las personas desde nuestras necesidades. Entonces, cuando no tenemos reciprocidad hay sufrimiento. Cuando el “bien” querido no nos corresponde, nos sentimos frustrados y decepcionados.


PrincipitoSi quiero a alguien, tengo expectativas, espero algo. Si la otra persona no me da lo que espero, sufro. El problema es que hay una mayor probabilidad de que la otra persona tenga otras motivaciones, pues todos somos muy diferentes. Cada ser humano es un universo.

Amar es desear lo mejor para el otro, aun cuando tenga motivaciones muy distintas. Amar es permitir que seas feliz, aun cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento desinteresado que nace en un donarse, es darse por completo desde el corazón. Por esto, el amor nunca será causa de sufrimiento.

Cuando una persona dice que ha sufrido por amor, en realidad ha sufrido por querer, no por amar. Se sufre por apegos. Si realmente se ama, no puede sufrir, pues nada ha esperado del otro. Cuando amamos nos entregamos sin pedir nada a cambio, por el simple y puro placer de dar. Pero es cierto también que esta entrega, este darse, desinteresado, solo se da en el conocimiento.
Solo podemos amar lo que conocemos, porque amar implica tirarse al vacío, confiar la vida y el alma. Y el alma no se indemniza. Y conocerse es justamente saber de ti, de tus alegrías, de tu paz, pero también de tus enojos, de tus luchas, de tu error. Porque el amor trasciende el enojo, la lucha, el error y no es solo para momentos de alegría.
Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía. Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos.

baobabs y el principito
Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como pareja, padre, madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el tuyo hay un lugar para mí. Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar.
—Ahora lo entiendo —contestó ella después de una larga pausa.
—Es mejor vivirlo —le aconsejó el Principito.



domingo, 17 de julio de 2016

“El hambre es un problema de riqueza”

El periodista y escritor reflexiona sobre las causas y dimensiones de la inseguridad alimentaria.

La lucha contra el hambre es uno de los grandes lugares comunes, uno de los clichés más habituales... Es lo primero que recuerda Miss Venezuela cuando acaban de elegirla Miss Universo". Encontrar una forma adecuada de abordar el relato era la principal preocupación del escritor y periodista Martín Caparrós (Buenos Aires, 1957) a la hora de tratar a fondo el hecho de que aún hoy casi 800 millones de personas no comen lo suficiente. Insiste Caparrós en su empeño en evitar "la pornografía de la miseria", y también en hablar de personas. "Uno piensa en hambre y piensa en cifras y porcentajes. No en personas. Así se abstrae para quitarle su potencial de violencia", critica.
El autor de El hambre (Anagrama, 2015), considera este libro un fracaso desde el arranque: "Una exploración del mayor fracaso del género humano no podía sino fracasar". Sin embargo, el impacto y alcance de la obra sugieren que ha encontrado la tecla adecuada para tratar la cuestión. Es su aportación en la lucha contra "el hambre más canalla de la historia". Esa que hoy día no depende de la capacidad humana de obtener alimento —anualmente se produce más del doble de la comida necesaria para alimentar a todo el planeta sino de voluntad política o prácticas económicas. Por ejemplo, de las operaciones que se llevan a cabo en el mercado de futuros de Chicago "pura especulación, pura burbuja" que el periodista visitó para escribir el libro y que de una manera u otra tiene efectos en los precios a los que compra el pan un campesino egipcio.

“El hambre actual es el más canalla de la historia. Ya no es un problema técnico, sino político”
Por todo ello, opina que este "no es un problema de pobreza, sino de riqueza" y de la concentración de la misma. Si hay tanta gente que no come, en su opinión, es porque otros lo hacen de manera "absolutamente desproporcionada e injusta". Sin ir más lejos, el escritor, ponente en el curso de verano Hambre cero: es posible organizado por la Universidad Complutense y la FAO, destaca que en el mismo Chicago había 500.000 personas cuya alimentación dependía de cupones o de beneficencia. Y también llama la atención sobre cómo los más pobres de una sociedad como la estadounidense empiezan a sufrir un creciente problema derivado de esa distribución de los alimentos como es la obesidad. "Los desnutridos son los malnutridos de las sociedades ricas, y muchas veces los obesos son los malnutridos de las sociedades pobres". Porque, afortunadamente las hambrunas se han reducido mucho en los últimos años. Los peores efectos de la inseguridad alimentaria no son hoy las muertes por inanición. Es la malnutrición, con todas las enfermedades y debilidades derivadas de ella. Desde la falta de desarrollo físico y mental hasta la propia pérdida de ilusiones y metas.
Caparrós, que lleva años escribiendo sobre temas relacionados con este, recuerda un momento "definitorio" cuando valoraba escribir El hambre. "Fue en un pueblito de Níger, donde encontré a una mujer que comía mijo. Desde mi visión occidental, le pregunté: ¿pero comes lo mismo todos los días?". Bueno, cuando puedo, respondió la mujer. Cuando el argentino quiso saber qué le pediría a un mago que le diera cualquier cosa, ella contestó que una vaca que le diera leche. "¡Pero puedes pedir todo lo que quieras!", insistió él. Pues bueno, dos vacas, repuso ella. "Así, no solo te jode la vida, también los sueños", reflexiona el también autor de novelas como Valfierno.
“Nadie está a favor del hambre: pero lo que marca la diferencia es qué se hace cuando se está en contra de algo”



El hambre es un recorrido por distintos países el mundo, de Chicago a Níger o de Bangladesh a Argentina, para revisar las causas y los efectos de la falta de alimento. En su país natal, Caparrós analizó esa paradoja actual por la que países que producen comida para entre 300 y 400 millones de personas tienen entre un 5% y un 10% de hambrientos entre una población de algo más de 40 millones. "Es un ejemplo clarísimo de que el problema no es que no haya, sino cómo se distribuye". E insiste en que no se entienda distribución como transporte, sino en sentido económico. "No es que no llegue verdura a ciertas zonas, es que hay gente que no tiene dinero para comprarlas".
En sitios como Bangladesh, Caparrós observó como "la capacidad disciplinadora" del hambre sigue vigente y sirve para que mucha gente acepte condiciones y formas de trabajo que de otra forma no habría aceptado. "Cuando compramos la camisita a 10 euros, estamos beneficiándonos de eso", apunta. Aunque no se beneficia igual el que compra la ropa que el empresario que la produce. "La generalización de la culpa, a veces es la disolución de la culpa", señala.


Y eso que se declara contrario al propio concepto de culpa. "Es la reacción más esterilizante y paralizante que conozco". Él se la sacude pensando en que trabaja sobre ello y pone de su parte para acabar con el hambre.  Es su forma de pelear contra ese sentimiento. Porque opina que lo único que puede dar frutos es que cada uno asuma el asunto "como una cuestión propia". Y subraya que la poca presencia social y mediática del problema. "Hoy no te puedes presentar a alcalde de Villatripas sin tratar el tema medioambiental... ¿por qué no ocurre lo mismo con el hambre?", plantea antes de llamar a que los ciudadanos, cada uno en lo que pueda y sin desanimarse por el tamaño del reto —"hay que hacer las cosas porque uno las cree necesarias, no porque esté convencido de que va a conseguir todo lo que se propone"— impulsen ese interés. "Porque nadie está a favor del hambre, es obvio. Pero qué se hace cuando uno está en contra de algo es lo que marca la diferencia".

viernes, 15 de julio de 2016

SOBRE IGNORANTES E IGNORANTAS: Carta de una Profesora con acertadísima y lapidaria frase final.

Carta de una Profesora con acertadísima y lapidaria frase final.
Está escrito por una profesora de un instituto público.

Yo no soy víctima de la Ley Nacional de Educación.
Tengo 60 años y he tenido la suerte de estudiar bajo unos planes educativos buenos, que primaban el esfuerzo y la formación de los alumnos por encima de las estadísticas de aprobados y de la propaganda política.


En jardín (así se llamaba entonces lo que hoy es "educación infantil", mire usted) empecé a estudiar con una cartilla que todavía recuerdo perfectamente:
la A de "araña", la E de "elefante", la I de "iglesia" la O de "ojo" y la U de "uña".

Luego, cuando eras un poco mayor, llegaba "Semillitas", un librito con poco más de 100 páginas y un montón de lecturas, no como ahora, que pagas por tres tomos llenos de dibujos que apenas traen texto.
Eso sí, en el Semillitas, no había que colorear ninguna página, que para eso teníamos cuadernos.

En Primaria estudiábamos Lengua , Matemáticas , Ciencias, no teníamos Educación Física.
En 6º de Primaria, si en un examen tenías una falta de ortografía del tipo de "b en vez de v" o cinco faltas de acentos, te bajaban y bien bajada la nota.

En Bachillerato, estudié Historia de España, Latín, Literatura y Filosofía.

Leí El Quijote y el Lazarillo de Tormes; leí las "Coplas a la Muerte de su Padre" de Jorge Manrique, a Garcilaso, a Góngora, a Lope de Vega o a Espronceda...

Pero, sobre todo, aprendí a hablar y a escribir con corrección.

Aprendí a amar nuestra lengua, nuestra historia y nuestra cultura.
Y.. vamos con la Gramática. 
En castellano existen los participios activos como derivado de los tiempos verbales.
El participio activo del verbo atacar es "atacante";
el de salir es "saliente"; el de cantar es "cantante" y el de existir,"existente".

¿Cuál es el del verbo ser? Es "ente", que significa "el que tiene identidad", en definitiva "el que es". Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este la terminación "ente".

Así, al que preside, se le llama "presidente" y nunca "presidenta",independientemente del género (masculino o femenino) del que realiza la acción.

De manera análoga, se dice "capilla ardiente", no "ardienta"; se dice"estudiante", no "estudianta"; se dice "independiente" y no "independienta"; "paciente", no “pacienta"; "dirigente", no dirigenta"; "residente", no "residenta”.

Y ahora, la pregunta: nuestros políticos y muchos periodistas (hombres y mujeres, que los hombres que ejercen el periodismo no son"periodistos"), ¿hacen mal uso de la lengua por motivos ideológicos o por ignorancia de la Gramática de la Lengua Española ? Creo que por las
dos razones. Es más, creo que la ignorancia les lleva a aplicar patrones ideológicos y la misma aplicación automática de esos patrones ideológicos los hace más ignorantes (a ellos y a sus seguidores).

Les propongo que pasen el mensaje a vuestros amigos y conocidos, en la esperanza de que llegue finalmente a esos ignorantes semovientes (no "ignorantas semovientas", aunque ocupen carteras ministeriales).

Lamento haber aguado la fiesta a un grupo de hombres que se habían asociado en defensa del género y que habían firmado un manifiesto. Algunos de los firmantes eran: el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el pianisto, el golfisto, el arreglisto, el funambulisto, el proyectisto, el turisto, el contratisto, el paisajisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el taxidermisto, el telefonisto, el masajisto, el gasisto, el trompetisto, el violinisto, el maquinisto, el electricisto, el oculisto, el policío del esquino y, sobre todo, ¡el machisto!

SI ESTE ASUNTO "NO TE DA IGUAL",
PÁSALO, POR AHÍ, CON SUERTE, TERMINA HACIENDO BIEN HASTA EN LOS MINISTERIOS.

Porque no es lo mismo tener "UN CARGO PÚBLICO"
que ser "UNA CARGA PÚBLICA".


Alice Hamilton (27 feb 1869-22 sep 1970)

La Casa del Saber/facebook “Los hombres solo beben demasiado.” “No se lavan las manos.” “Son enfermizos por naturaleza.” Era 1910. La indust...