lunes, 12 de octubre de 2015

12 DE OCTUBRE LA HISPANIDAD



Niños refugiados españoles huyendo de la guerra civil. Niños refugiados sirios huyendo de la guerra civil.
No vemos ninguna diferencia. Las mismas caras, las mismas expresiones, la misma desesperanza.

domingo, 11 de octubre de 2015

Nace el sindicato de la manta: vendedores ambulantes contra el estigma

Pape Diop, en el centro y micro en mano, en una asamblea constitutiva del nuevo sindicato de manteros / CARLA MORA

De todo lo que se ha dicho sobre los manteros en los últimos meses, hay algo que hiere especialmente a Pape Diop, vendedor ambulante afincado en Barcelona: “Somos trabajadores dignos, nuestras familias no aceptarían dinero malo”. Para este ciudadano de origen senegalés su trabajo es tan honrado como cualquier otro. Solo así puede tener la conciencia tranquila. "Mi padres, como los de muchos compañeros del Senegal, rechazarían nuestra ayuda económica si fuera viniera de negocios ilegales o de robos”. A partir de ahora, este joven de 36 años, compaginará su puesto itinerante en el Paseo de Gracia con el de portavoz del primer Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes del Estado.
La iniciativa, que se viste de largo este sábado 10 de octubre a las ocho de la tarde en el centro social autogestionado Can Batlló, nace de la necesidad de autoorganización de los vendedores del Top Manta. Y cuenta con el incondicional apoyo del Espai de l'Immigrant, una entidad que trabaja en la inclusión social de los colectivos más vulnerables y que será la sede temporal de este singular sindicato. Uno de sus miembros, Ulises Flores, acompaña a Diop en su encuentro con Catalunya Plural, y advierte: "Hay dos tipos de vulnerabilidades; las que te destruyen y las que te hacen más fuerte. Los vendedores del Top Manta han conseguido hacerse fuertes ante una estigmatización insoportable".
El pasado viernes 2 de octubre ya se gestó el embrión del sindicato en un encuentro en el centro cultural Arts-Santa Mónica de la Rambla. Una primera toma de contacto en la que debutó Diop como portavoz, junto ochenta vendedores más, la mayoría de procedencia africana. “De momento somos ocho representantes, seis hombres y dos mujeres”, explica Ulises, “que serán la voz del colectivo” en las tres zonas de la ciudad con mayor afluencia de manteros: el Puerto, el Paseo de Gracia y la plaza Catalunya. Como curiosidad, los integrantes de la nueva entidad cuentan con unos carnés de asociados que ya se han empezado a distribuir.

Contra el estigma y el racismo

Tal y como nos cuentan Diop y Flores, el Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes se ha creado para defender las necesidades del colectivo ante la "persecución, la discriminación y el racismo". Una situación que, para Flores, tiene una especial gravedad cuando se trata de trabajadores africanos. "Hay varias tonalidades de racismo, y no es lo mismo tener a gente blanca en la calle que gente negra. La brutalidad policial es mayor". Por su parte, Diop pone a la misma altura dos “falacias”: “No somos violentos y no perjudicamos el comercio de barrio”. Para el activista el principal enemigo del comercio de proximidad de Barcelona son las grandes superficies y sus franquicias.
La creación del sindicato llega en un contexto marcado por incidentes entre la Guardia Urbana y los manteros en Barcelona. Y todavía escuece en la memoria la muerte de Mor Sylla en Salou, en pleno verano. Los principales sindicatos de la Guardia Urbana -SAPOL, CCOO-GUB y GUB-UGT- han asegurado a lo largo de septiembre "un aumento de la agresividad" de los manteros. Algo que Flores y Diop niegan: "Nos sentimos perseguidos", dice Diop, que habla de sus compañeros como "jóvenes sanos que solo quieren trabajar". Con la creación del sindicato, los manteros esperan “ganar legitimidad social” y seguir las conversaciones con el Ayuntamiento en un marco “de igualdad”.

"La solución no es policial"

La segunda teniente de alcalde, Laia Ortiz, dejó clara la visión del Ayuntamiento tras su primera reunión con el colectivo: "La venta ambulante no desaparecerá. Existe en todo el mundo. La solución no es la respuesta policial". Unas palabras que, según Diop y Ulises, “se agradecen” ya que ambos reconocen "la apertura de vías de diálogo" con el consistorio,  que fue cuestionado por movimientos socialesy por la oposición, aunque por razones opuestas. "Hemos tenido contacto con Ortiz, Pin, Pisarello o Colau, que se han interesado por nosotros, pero que hayan cambiado los políticos no quiere decir que haya cambiado la policía", lamenta el activista del Espai de l'Immigrant.
Según un informe presentado por Ortiz, en Barcelona hay 400 vendedores ambulantes, y cerca del 83% vive en la ciudad, principalmente en Ciutat Vella y Sant Martí. El mismo documento certifica una de las obsesiones de Diop: Los vendedores, que viven en promedio desde hace cuatro años en la capital catalana, no forman parte de estructuras jerárquicas ni mafias. "Nos persiguen, y cuando no nos persiguen se inventan historias malas sobre nosotros", denuncia Diop en alusión a un "montaje periodístico y policial" que, según él, elaboró La Vanguardiasobre el colectivo, vinculándolo con un entramado mafioso. De hecho, SOS Racisme alerta que, en el caso de la venta ambulante, las denuncias falsas de la policía han sido una constante.
Según el informe municipal mencionado, hoy en Barcelona hay 400 vendedores ambulantes. Y, en concreto, los 213 contactados para la elaboración del documento, un alto porcentaje está en situación irregular. "También es responsabilidad de la policía, cada vez que nos detienen nos abren expediente, y así es imposible que te den papeles", explica Diop, que suma tres años tramitando sin suerte su documentación, y que asegura que una de las principales tareas del sindicato irá destinada a regularizar la situación de los trabajadores.

jueves, 8 de octubre de 2015

LEAN QUE ACCIÓN MÁS PELIGROSA

Un experimento social acaba con el desalojo por parte de la Policía Local de Córdoba de un grupo de mujeres que se encontraban en la calle haciendo croché. La idea surgió cuando una de ellas comentó a sus compañeras del taller de punto puesto en marcha por el establecimiento Lala-Na que, «tal y como estaban poniendo las leyes, quizá algún día nos pusiéramos a tejer en la calle para comprobar si venía la Policía y nos levanta».
Así que, ni cortas ni perezosas, el pasado viernes, día 25, pusieron en práctica la sospecha y salieron a tejer, sobre las 20.10 horas, «mantas para enviarlas a Siria» sentadas en corro en la calle María Cristina y, en efecto, acabó llegando la Policía Local a informarles de que no podían ocupar la vía pública.
Tan «peligrosa» actividad, que les ha valido el cariñoso apelativo de «delincuentas» y «anarkistas» por parte de amigas de ellas, supuso a estas mujeres su «disolución» efectiva, amén de un buen número dechanzas a través de Facebook nada más conocerse esta insólita situación.
La historia, además, fue dada a conocer a través de los micrófonos deRadio Córdoba, con lo que algunos de esos comentarios señalaron, con muy buen criterio, que «no hay mal que por bien no venga, ya que gracias a la incomodidad que le causó a alguien se ha dado a conocer el proyecto por radio. Así que gracias, gracias y gracias a esta persona o personas que le molestaba tanto unas señoras tejiendo en la calle».

martes, 6 de octubre de 2015

HAN MUERTO MIL 800 NIÑOS AL INTENTAR CRUZAR HACIA EU

POR 

ARMANDO JOSÉ MERCADO


La foto de Aylan Kurdi pudo ser tomada junto a la barda fronteriza, en el lado estadunidense, donde han muerto hasta mil 800 niños de México y Centroamérica.
Esa es la cifra que atormenta al investigador Guillermo Alonso, de El Colegio de la Frontera Norte.
“En la frontera estadunidense con México han muerto entre 900 y mil 800 menores de edad”, la mayoría de México, pero también de Centroamérica, sin que las autoridades mexicanas o estadunidenses hagan algo por evitarlo, declaró.
Ahora en El Salvador hay más muertes que las que había en promedio en la guerra de los años 80 por enfrentamientos entre maras que obligan bajo amenaza de terror a niños cada vez más pequeños a sumarse a sus filas, así que las madres prefieren enviarlos lejos, a Estados Unidos a reunirse con familiares. Es la misma historia en Honduras y Guatemala.
En 2014, cuando muchos lograron llegar a Estados Unidos a pedir refugio, en Texas grupos paramilitares argumentaron invasión y el flujo de niños fue detenido en México, con la operación Frontera Sur que deporta a 77 por ciento de los menores centroamericanos, mientras que Estados Unidos deporta a tres por ciento.
Entre los niños que lograban llegar a la frontera y cruzar por áreas distintas a Texas –que ocupa media frontera– muchos murieron en el desierto de Arizona, según informa la investigadora Raquel Rubio Goldsmith, de la Universidad de Arizona.
Rubio Goldsmith califica a ese flujo como “el éxodo”, e incluye a los menores centroamericanos y a los mexicanos que huyen de la violencia en sus lugares de origen y buscan reunirse con familiares en Estados Unidos.
La mayoría de los adolescentes mexicanos y centroamericanos viaja sola, dijo Rubio, pero “los más pequeños son encargados a coyotes o traficantes, o vienen con la madre o un hermano. Muchos logran llegar a este país. Pero un porcentaje muere en el desierto, en los ríos, en las cañadas”.
Guillermo Alonso, investigador de El Colef, dijo que esto es “un genocidio” en la frontera entre Estados Unidos y México, en el que han muerto 9 mil personas; entre 10 y 20 por ciento de esas víctimas era menor de edad, es decir, entre 900 y mil 800 niños.
El forense en el condado de Pima, en la frontera de Arizona, estima que ahí han muerto unas 2 mil 500 personas al cruzar a Estados Unidos desde el año 2000; 30 por ciento era mujer, incluidas adolescentes y niñas. El 13 por ciento era menor de edad de ambos sexos.
La diferencia entre el pequeño Aylan Kurdi y un niño en el desierto, dice Alonso, es que en esta región todavía no ha habido una cámara oportuna.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

La precariedad laboral es un mal negocio colectivo

27.09.2015 | 02:51
La precariedad laboral es un mal negocio colectivo
La precariedad laboral es un 
mal negocio colectivo
La precariedad laboral no es mala solo para el que la sufre. Lo es para la Sociedad en su conjunto y para las propias empresas, al menos en el largo plazo.
Los trabajadores precarios viven en la incertidumbre y en el mundo low cost. Lo primero hace que aplacen sine die decisiones de largo plazo, como montar familias propias y tener hijos. Hay que evitar los compromisos. El low costconlleva bajas cotizaciones sociales para financiar las pensiones presentes y bajas tributaciones por IRPF para financiar los servicios públicos fundamentales, como la sanidad o la educación.
Las empresas que se mueven en la contratación en precario consiguen ahorrar en la partida de gastos de personal y adaptarse en tiempo real a las fluctuaciones de la demanda. A cambio, tienen trabajadores desmotivados, con nulo compromiso con la empresa y deseando escapar de ella. La cultura de la precariedad acaba unida a la cultura global de la empresa: difícilmente se comprometerá con la formación continua, con la planificación estratégica a largo plazo, con la I+D+i? El riesgo de pérdida de calidad en el servicio a corto plazo y de competitividad en el largo plazo es muy alto.
Por consiguiente, tenemos que hacer un esfuerzo colectivo por mudar la situación. La contratación laboral debe reformarse para incentivar la contratación indefinida; y los trabajadores y sus representantes en las empresas deben sentirse parte del proyecto colectivo, rechazando de plano los incumplimientos de los trabajadores y compartiendo beneficios y pérdidas de la empresa. La última reforma laboral ha hecho poco en estos frentes. Por eso, la próxima legislatura debería aprovecharse para reformar la reforma y potenciar un modelo de relaciones laborales más inteligente. Para todos.
*Director de GEN (Universidade de Vigo)

lunes, 28 de septiembre de 2015

LA OTRA CARA DEL INTERÉS ALEMÁN POR LOS REFUGIADOS

Ulrich Benke está entusiasmado con su nuevo aprendiz. Asegura que es muy trabajador: “Me gustaría poder decir lo mismo de algunos de mis discípulos alemanes”. Yamusa Sylla, un muchacho guineano, llegó solo con 15 años a Alemania como refugiado. Ahora, el joven habla perfecto alemán y está aprendiendo el oficio de metalúrgico en la empresa de Benke en Schwerte, en Renania del Norte-Westfalia. Benke está contento de contar con Yamusa, ya que le cuesta encontrar buenos aprendices.
Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), este año llegarán a Europa un millón de personas en busca de asilo, unas 800.000 a Alemania, la mitad menores de 25 años.
Los refugiados pueden contribuir a paliar algo el problema demográfico de Alemania y de Europa. Se prevé que ya entre 2013 y 2020 la población en edad de trabajar se reduzca en 7,5 millones de personas (un 2,2%) en el continente. Así, Europa tiene que recurrir a refugiados como Sylla también por su propio interés.

Alice Hamilton (27 feb 1869-22 sep 1970)

La Casa del Saber/facebook “Los hombres solo beben demasiado.” “No se lavan las manos.” “Son enfermizos por naturaleza.” Era 1910. La indust...