domingo, 2 de agosto de 2015

“Nosotras morimos para que ustedes puedan tener sus smartphones”

Janet, una mujer de 32 años y cuatro hijos que vivía con su marido en una aldea que atacaron los rebeldes. Mataron a su marido y la llevaron a ella y a sus hijos a la selva y, una vez allí, ataron a Janet a un árbol y la torturaron a base de apagar cigarrillos en su cuerpo y violarla. “Pasaron los días, la soltaron del árbol y la dieron de comer carne. Ella quería ver...

Caddy Adzuba y  su lucha.

Caddy Adzuba y su lucha.

Por Alicia Ibarra. La periodista y activista de los derechos humanos en el Congo denuncia que la violencia sexual contra las mujeres en su país está motivada por el progreso tecnológico y que no tendría cabida si las multinacionales no financiaran el armamento a los rebeldes. Caddy Adzuba: “Nosotras morimos para que ustedes puedan tener sus smartphones“.

Mujeres mutiladas, maltratadas y despojadas de su dignidad. Las violaciones y demás torturas sexuales que sufren las mujeres en la República Democrática del Congo por parte de los rebeldes durante el conflicto aún vigente va más allá de lo estrictamente físico, se trata de una forma de someter a una sociedad y de causar heridas irreparables al enemigo. “Es una guerra que se ha librado sobre el cuerpo de la mujer”, denuncia la congoleña Caddy Adzuba, Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2014 por su labor como activista y periodista que defiende los derechos de las mujeres, en los cursos de verano que la Universidad Complutense realiza en El Escorial.
A través de sus ojos, la periodista refleja las crueldades que ha visto en su país, el segundo más grande de África; un lugar que ha sufrido dos guerras en los últimos veinte años dejando una sociedad completamente destruida a su paso.

viernes, 31 de julio de 2015

Insumisión contra el 'apartheid' migratorio y otras buenas ideas para reformar el sistema


Insumisión contra el 'apartheid' migratorio y otras buenas ideas para reformar el sistema


Captura de pantalla 2015-07-15 a las 12.57.42Refugiados sirios cruzan la frontera de Turquía. Foto: ACNUR/AFP/B. Killc.

“Tus oportunidades en la vida no dependen tanto de lo que eres o de la gente a la que conozcas, como del lugar en el que vives”. Con esta frase del economista Michael Clemens se abría en Washington la semana pasada el foro Cómo promover una movilidad global más libre, en el que tuve la suerte de participar. La discusión (un grupo pequeño, con mayoría abrumadora de estadounidenses) partía de un presupuesto simple con el que todos estábamos de acuerdo: la movilidad internacional de trabajadores es, posiblemente, el factor individual de progreso más relevante y con mayor potencial; liberar este potencial exige romper el cuello de botella cultural e ideológico que se ha establecido en nuestras sociedades, y para eso necesitamos un movimiento social organizado.
Concebir la forma que tendría ese movimiento era precisamente el objeto de la reunión. Por primera vez en mucho tiempo, participé en una discusión sobre inmigración que no se centró en sus riesgos y en las violaciones de los derechos  de inmigrantes y asilados (la agenda defensiva), sino en la posibilidad de generar nuevas oportunidades de movilidad y cambiar de raíz el modelo (la agenda ofensiva). Un cambio refrescante, se lo aseguro.
Los organizadores – el Center for Global Development y el Open Philantropy Project- plantearon el trabajo alrededor de ideas prácticas para reformar el sistema. Más aún, teníamos prohibido discutir sobre los problemas o las recomendaciones políticas, para centrarnos más bien en el tipo de instituciones o iniciativas más o menos formales que debían protagonizar esta transformación. Las reglas del debate me impiden citar a los autores de las ideas, pero puedo mencionarles aquí algunas de las que me llamaron la atención:
  • Cuando uno se para a pensarlo, la batería de medidas que los países más ricos han desplegado para frenar la entrada de extranjeros tiene consecuencias draconianas: desde la exclusión sanitaria o educativa de un niño y el encarcelamiento de madres inocentes, a la denegación del derecho de asilo y la muerte de miles de seres humanos en el mar, las políticas migratorias de Europa y EEUU se distinguen de un régimen de apartheid tan solo en el nombre. Por eso me pareció razonable escuchar que podrían ser combatidas con las mismas armas que dieron resultado en la Sudáfrica racista o en la lucha por los derechos civiles en lugares como Alabama: la resistencia pasiva, el incumplimiento consciente de las normas injustas o el acompañamiento de los inmigrantes durante su travesía podrían constituir medidas pacíficas pero radicales de protesta. Son medidas excepcionales que requieren militantes excepcionales, claro está, pero realizadas por religiosos o estudiantes universitarios, por ejemplo, el impacto social podría ser inspirador.
  • ¿Cómo se construye una institución internacional cooperativa que regule los flujos migratorios cuando los Estados nacionales de destino se resisten a ceder cualquier soberanía o a considerar las verdaderas motivaciones de los países de origen y de los propios emigrantes? La respuesta no es diferente a la que dio lugar a otros acuerdos supranacionales, como la Organización Mundial del Comercio: comenzar por grupos pequeños, establecer reglas del juego previsibles y considerar los intereses de todas las partes. Buscamos el tipo de acuerdos plurilaterales que reduzcan el insoportable intervencionismo gubernamental y generen la confianza entre las partes para fomentar la circularidad e incrementar las oportunidades legales de emigrar. Varias propuestas apuntaron en esta dirección, inspirándose en experiencias piloto (como las que ya se han dado entre Nueva Zelanda y algunas islas del Pacífico) o fomentando modelos de emigración temporal basados en los acuerdos entre comunidades locales.
  • Las grandes organizaciones de desarrollo se han echado a un lado en este debate. Con excepción de algunas reacciones tardías y puntuales en crisis como la del Mediterráneo, las mismas ONG que claman por los derechos de las poblaciones vulnerables en sus países de origen desaparecen por arte de magia cuando estos deciden emigrar buscando una vida mejor. Pero en este debate fundamental no hay puntos neutros: los que no trabajan de manera activa por transformar el régimen migratorio se convierten en sus cómplices de facto. En el caso de la comunidad del desarrollo, esta complicidad es intolerable por muchas razones, entre otras porque necesitamos su experiencia y capacidad de movilización para cambiar el imaginario colectivo. Por eso sería interesante considerar campañas ciudadanas dirigidas a Oxfam, Action Aid o Amnistía Internacional para que se involucren de manera activa en este asunto. 
El movimiento internacional por la reforma del régimen migratorio es débil e impopular. Sus consecuencias, políticamente radioactivas, neutralizan a sectores progresistas y liberales por igual. Pero eso puede cambiar rápidamente si un grupo de individuos y organizaciones visionarias son capaces de encontrar una estrategia inteligente que siente las bases sociológicas de la reforma. El primer paso es comprender que el status quo es insostenible por razones éticas y prácticas. Las alternativas serán entonces el resultado de la creatividad y la construcción institucional, exactamente igual que hemos hecho en otros retos globales complejos. Que haya muchas más reuniones como esta.

miércoles, 29 de julio de 2015

China, la gran beneficiada de la crisis griega


El Eurogrupo da luz verde a negociar el tercer plan de ayuda a Grecia



El presidente del Eurogrupo, el holandés Jeroen Dijsselbloem (dcha), habla con el ministro finlandés de Finanzas, Alexander Stubb (centro), y con el titular británico de Economía, George Osborne, en Bruselas (Bélgica).
Una de las mayores mentiras en circulación es hacernos creer que los protagonistas del gran teatro del mundo son los políticos cuando, en realidad, son los dueños del dinero.
En el caso de Grecia esta tesis se verifica de modo llamativo por la ausencia de Wally, ese personaje de cómic a quien de niña buscaba en todas las páginas de sus libros con la certeza de que estaba, aunque no supiera dónde. Para mí el Wally del escenario contemporáneo es China. De un modo u otro, el Gigante Asiático tiene que ver con casi todo lo que hoy sucede en el mundo, particularmente si hay dinero de por medio.
En el teatro del absurdo donde parece abocar la gran tragedia griega, superando con creces el atrevimiento de Ionesco, a Tusk, Juncker, Draghi, Schäuble y Merkel se les atribuye el papel de actores principales cuando son simples títeres: un guiñol inteligentemente tramoyado por… ¿quién? Si gozáramos de buena información sabríamos descifrar el jeróglifico de siglas SGCC-FOSUN-COSCO, que nos resultarían tan familiares como los fantoches del Eurogrupo. Pero da la casualidad de que esas referencias se escriben también con caracteres chinos y Europa todavía no sabe –o no quiere saber- que está perdiendo liderazgo, incluso para gobernar su propia casa.
Atrevámonos, pues, a desencriptar esta historia.
SGCC (China State Grid Corporation) es una gran compañía de distribución y transmisión de electricidad, propiedad del Estado chino, que actualmente compite por el control de la griega ADMIE (Independent Power Transmission Operator), cuya privatización forma parte explícita de las últimas imposiciones del Eurogrupo al Ejecutivo de Tsipras.
FOSUN, corporación china de capital privado, forma parte de un panel de inversores interesados en el antiguo complejo aeroportuario Hellenikon, otro de los grandes proyectos de privatización, presupuestado en 7.000 millones de euros.
Finalmente, COSCO (China Ocean Shipping Company), empresa pública líder en su sector, desde 2009 goza de una concesión del Estado griego por 35 años para operar en el Puerto del Pireo. Llama la atención que, contra el viento y la marea de la deuda, COSCO se ha propuesto hacer de ese enclave el más importante nudo en las comunicaciones y el transporte marítimo de mercancías entre China y Europa. La iniciativa es crucial dentro del proyecto “One Belt, One Road” ( Yi Dai Yi Lu), con que el Gran Dragón trata de rememorar su esplendor, revitalizando la histórica Ruta de la Seda tanto por vía terrestre como a través del mar. Para hacer realidad sus ambiciones, COSCO aspira a controlar el 67% de las acciones de Piraeus Port Authority, pues es la mejor posicionada en la competencia con la danesa Maersk y la estadounidense Ports America. La victoria de Syriza había dejado en suspenso hasta el día de hoy la privatización del puerto, justo después de que el gigante chino comenzara las obras de ampliación con una inversión inicial de 230 millones de euros, y parece que va siendo hora de “invitar” a los griegos a recuperar la “cordura” del Ejecutivo anterior.
No olvidemos, por otra parte, que la reconstrucción de la Ruta de la Seda va a ser posible gracias al recién inaugurado Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras. La creación de esta entidad, con un capital inicial de 100.000 millones de dólares y 57 países implicados bajo el liderazgo del Gran Hermano oriental, evidencia los avales irrefutables con que cuenta el proyecto. Por si alguien no lo sabía, aunque todos los socios esperan beneficiarse, indudablemente algunos lo conseguirán más que otros, pues los primeros contratistas de esas faraónicas infraestructuras van a ser las empresas públicas chinas, lo cual no parece una cuestión menor. Tampoco es pequeña la trascendencia histórica de esta iniciativa, un paso decisivo para la construcción de un nuevo orden financiero mundial sobre el eje de China, en detrimento de las instituciones de Bretton Woods.
Por lo tanto, no se trata sólo de reconocer que China ha comprado al menos 6.000 millones de euros de deuda pública griega, gracias a la creciente influencia de los dos fondos soberanos chinos, China Investment Corporation y SAFE (State Administration of Foreign Exchange) que, a propósito, también financian nuestra deuda. Lo más inquietante es que el Eurogrupo no sirve únicamente a los intereses de las grandes corporaciones europeas… China oscurece con su sombra alargada las candilejas del escenario.
Existe tal ignorancia al respecto que el Ejecutivo de Tsipras, sorprendentemente, habló en su momento del Gran Dragón como una “alternativa”. Recordemos que a principios de 2015, el ministro de Defensa griego, Panos Kammenos, dijo que su Gobierno estaba contemplando la posibilidad de encontrar financiación fuera del Viejo Continente. Poco después, viajaban a China el Viceprimer Ministro, Dragasakism, y el Ministro de Asuntos Exteriores, Kotzias. El resultado de la visita fue un acuerdo de cooperación económica y cultural entre los dos países para el periodo 2015-2017, cuyos detalles no han sido precisamente la comidilla de la prensa.
Como corresponde a su tradición diplomática, China ha elegido un perfil bajo (Tao Guang Yang Hui) en la crisis griega. Así, no tiene que soportar la curiosidad de la prensa –que tanto parece molestar al Presidente Xi- y cede el estrellato a sus aliados europeos, principalmente a Alemania. Los expertos dicen que su papel en el desarrollo actual de los acontecimientos es secundario. Ciertamente. Pero esa discreción no se corresponde con la magnitud de las ambiciones de China en el Mediterráneo, entre las que además de los ya mencionados intereses de COSCO, FOSUN y SGCC, se encuentran los de CNOOC (China National Offshore Oil Company), que desearía explotar los recién descubiertos yacimientos de gas en el área de Chipre.
Si a esto sumamos que 2015 fue elegido como el año de la cooperación marítima entre el Gigante Asiático y el país heleno, que se reconocen mutuamente como cuna de las dos principales civilizaciones de la Historia de la Humanidad, la quintaesencia de Oriente y Occidente, no sé qué hacemos alarmándonos por lasboutades de los títeres que aparecen en este guiñol.

lunes, 27 de julio de 2015

¡Las Patronas para candidatas al Premio Princesa de Asturias 2015!

LAS MADRES CONTRA EL PARO, APOYAN  LA CANDIDATURA AL PREMIO PRINCESA DE ASTURIAS 2015, A LAS PATRONAS, POR SER MUJERES POBRES Y SOLIDARIAS CON LOS INMIGRANTES.

AQUÍ VA ALGUNA RESEÑA DE QUIENES Y PORQUE ESTÁN PROPUESTAS.
 


Porque recientemente han cumplieron 20 años entregadas a su labor de ofrecer alimento, ayuda sanitaria y asesoría legal a los migrantes centro y sudamericanos que transitan por nuestro país a bordo del peligroso tren conocido como La Bestia.
En 2013 Norma Romero, su fundadora, recibió el Premio de Derechos Humanos que otorga la Comisión Nacional de Derechos Humanos, con el que se reconoció su trayectoria en la promoción efectiva y defensa de los derechos humanos de las personas migrantes. Y con esta petición me uno desde México al llamado que Laura Castan hace desde España para que Las Patronas sean nominadas al Premio Princesa de Asturias, segundo en importancia después del Premio Nobel de la Paz. Es hora de que Las Patronas sean reconocidas internacionalmente.
Para que esto ocurra, necesitamos demostrar que los ciudadanos de a pie reconocemos, admiramos y aplaudimos la labor de Las Patronas y, con ese apoyo, un ente diplomático podrá presentar la candidatura de Las Patronas ante el patronato de la Fundación Princesa de Asturias, quienes posteriormente podrían entregarles el premio que se merecen.
Las Patronas son Norma Romero y un grupo de mujeres de su familia que todos los días cocinan arroz y frijoles en enormes cacerolas que, con pan y agua, entregan en bolsitas a los migrantes viajando en el tren rumbo a Estados Unidos cuando cruzan La Patrona, un barrio en Acatlán de los Reyes, Veracruz.
Con los años su trabajo ha ido evolucionando y ahora, gracias a donativos, ofrecen más alimentos, atención de salud e, incluso, asesoría legal. Desde entonces su trabajo es sin fines de lucro y hasta la fecha no reciben remuneración alguna. Por eso, es hora del Premio Princesa de Asturias para ellas. ¡Ayuda con tu firma para conseguir la candidatura de estas maravillosas mujeres!

domingo, 19 de julio de 2015

Porteadoras en Ceuta: la economía levantada sobre un espinazo doblado”


porteadoras

Por Nestór Cenizo

El espinazo doblado de estas mujeres en fila levanta fardos de 70 kilos y una economía atípica, sustentada también una disputa geopolítica: Marruecos no reconoce como frontera comercial el paso de Ceuta. Así que lo que en otro lugar transportarían los camiones, aquí lo cargan miles de mujeres que marchan en hilera y se desloman cada día ejerciendo el contrabando tolerado a través del estrecho paso de El Biutz. Las esperan al otro lado y cada viaje se paga con hasta diez euros. El tránsito de bultos ha consolidado una economía sui generis a ambos lados de la frontera, sostenida sobre el eslabón más frágil de la cadena: mujeres de tez tostada y curtida que reciben porrazos y pagan sobornos para cargar de un lado al otro bultos que rondan su propio peso.

miércoles, 15 de julio de 2015

El cuento de la mariposa: reflexiones sobre autonomía

Os comparto este precioso cuento de Jorge Bucay para reflexionar.
mariposa
“Mi mamá era hija de una pareja de campesinos de Entre Ríos.
Nació y creció en el campo entre animales, pájaros y flores. Ella nos contó que una mañana, mientras paseaba por el bosque recogiendo ramas caídas para encender el fuego del horno vio un capullo de gusano colgando de un tallo quebrado.
Pensó que sería más seguro para la pobre larva llevarla a la casa y adoptarla a su cuidado. Al llegar, la puso bajo una lámpara para que diera calor y la arrimó a una ventana para que el aire no le faltara.
Durante las siguientes horas mi madre permaneció al lado de su protegida esperando el gran momento. Después de una larga espera, que no terminó hasta la mañana siguiente, la jovencita vio cómo el capullo se rasgaba y una patita pequeña y velluda asomaba desde dentro.
Todo era mágico y mi mamá nos contaba que tenía la sensación de estar presenciando un milagro.
Pero, de repente, el milagro pareció volverse tragedia.
La pequeña mariposa parecía no tener fuerza suficiente para romper el tejido de su cápsula. Por más que hacia fuerza no conseguía salir por la pequeña perforación de su casita efímera.
Mi madre no podía quedarse sin hacer nada. Corrió hasta el cuarto de las herramientas y regresó con un par de pinzas delicadas y una tijera larga, fina y afilada que mi abuela usaba en el bordado.
Con mucho cuidado de no tocar al insecto, fue cortando una ventana en el capullo para permitir que la mariposa saliera de su encierro. Después de unos minutos de angustia, la pobre mariposa consiguió dejar atrás su cárcel y caminó a los tumbos hacia la luz de la ventana.
Cuenta mi madre que, llena de emoción, abrió la ventana para despedir a la recién llegada, en su vuelo inaugural.
Sin embargo, la mariposa no salió volando, ni siquiera cuando la punta de las pinzas la rozó suavemente.
Pensó que estaba asustada por su presencia y la dejó junto a la ventana abierta, segura de que no la encontraría al regresar.
Después de jugar toda la tarde, mi madre volvió a su cuarto y encontró junto a la ventana a su mariposa inmóvil, las alitas pegadas al cuerpo, las patitas tiesas hacia el techo.
Mi mamá siempre nos contaba con qué angustia fue a llevar el insecto a su padre, a contarle todo lo sucedido y a preguntarle qué más debía haber hecho para ayudarla mejor.
Mi abuelo, que parece que era uno de esos sabios casi analfabetos que andan por el mundo, le acarició la cabeza y le dijo que no había nada más que debiera haber hecho, que en realidad la buena ayuda hubiera sido hacer menos y no más.
Las mariposas necesitan de ese terrible esfuerzo que les significa romper su prisión para poder vivir, porque durante esos instantes, explicó mi abuelo, el corazón late con muchísima fuerza y la presión que se genera en su primitivo árbol circulatorio inyecta la sangre en las alas, que así se expanden y la capacitan para volar. La mariposa que fue ayudada a salir de su caparazón nunca pudo expandir sus alas, porque mi mamá no la había dejado luchar por su vida.
Mi mamá siempre nos decía que muchas veces le hubiese gustado aliviarnos el camino, pero recordaba a su mariposa y prefería dejarnos inyectar nuestras alas con la fuerza de nuestro propio corazón.”


Alice Hamilton (27 feb 1869-22 sep 1970)

La Casa del Saber/facebook “Los hombres solo beben demasiado.” “No se lavan las manos.” “Son enfermizos por naturaleza.” Era 1910. La indust...