viernes, 6 de febrero de 2015

15 Fantásticas Guías Didácticas para trabajar las Inteligencias Múltiples

HABLEMOS DE EDUCACIÓN

Howard Gardner, es un psicólogo, investigador y profesor de la Universidad de Harvard, conocido en el ámbito científico por sus investigaciones en el análisis de las capacidades cognitivas y por haber formulado la teoría de las inteligencias múltiples, la que lo hizo acreedor al Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en el año 2,011. La teoría de las inteligencias múltiples sostiene que no existe una inteligencia única en el ser humano, sino una diversidad de inteligencias que trabajan juntas, aunque como entidades semiautónomas que marcan las potencialidades y acentos significativos de cada individuo en toda una serie de escenarios de expansión de la inteligencia; lo cual contraviene décadas de prácticas pedagógicas dado que la realidad es que, en la gran mayoría de las escuelas, se adaptan y desarrollan currículos uniformes en los que los alumnos han de estudiar las mismas asignaturas presentadas de idéntica forma.
Listado de recursos:
  1. Introducción (Descarga también desde AQUÍ)
  2. Inteligencia Corporal (Descarga también desde AQUÍ)
  3. Inteligencia Emocional (Descarga también desde AQUÍ)
  4. Inteligencia Espacial (Descarga también desde AQUÍ)
  5. Inteligencia Linguística (Descarga también desde AQUÍ)
  6. Inteligencia Matemática (Descarga también desde AQUÍ)
  7. Inteligencia Musical (Descarga también desde AQUÍ)
  8. Inteligencia Naturalista (Descarga también desde AQUÍ)
  9. Inteligencias Múltiples y la Escuela Inclusiva
  10. Inteligencias Mútiples y Aprendizaje Cooperativo.
  11. Inteligencias Múltiples y Pensamiento Estratégico.
  12. Inteligencias Múltiples y Neurodidáctica.
  13. Inteligencias Múltiples y Creatividad.
  14. Inteligencias Múltiples y Competencias.
  15. Inteligencias Múltiples y TIC.
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miércoles, 4 de febrero de 2015

LLÉVATE MIS AMORES

Andamos buscando héroes en estos tiempos violentos, para intentar encontrar en ellos una suerte de camino a la redención, sin saber que los héroes están allí, entre nosotros; que tienen nombres y caras de mujer, y que cocinan en inmensos peroles para hacer menos duro el viaje de los que nada tienen o todo lo han perdido, excepto, tal vez, la ilusión de un futuro mejor.

Primero se escucha el silbato del tren, largo, hondo, que rompe en mil pedazos, como a un espejo, la aparente monotonía de ese azulado amanecer veracruzano.
Hasta las vías, llegan corriendo, apurándose las unas a las otras, empujando carretillas llenas, un grupo de mujeres. Algunas son muy jóvenes.
Se despliegan a lo largo de la vía férrea, linealmente a lo largo de unos cincuenta metros.
Las carretillas llevan bolsas de plástico llenas de otras pequeñas bolsas con arroz guisado, frijoles, totopos, pan dulce, a veces atún con mayonesa.  Otras, botellas de plástico con agua, de a dos en dos, amarradas con un cordel.
Todas las mujeres están listas, mueven las piernas, se dan instrucciones, piden mutuamente tener cuidado. El sol se asoma tímidamente. Allá arriba, lejos, está el Pico de Orizaba mirándolas impasible, ajeno al drama que va a suceder en unos instantes.
Ya se escucha el traqueteante sonido de las ruedas metálicas del tren sobre las vías.
Las mujeres esperan impacientes; como si fuera a llegar de un momento a otro el amor perdido,  el hijo que se fue, el padre ausente…
El tren rebaja un poco la velocidad. De las intersecciones que hay entre vagones comienzan a aparecer cabezas, brazos, torsos que se asoman recortados por la luz, en silueta. No hay caras. Son los anónimos  migrantes centroamericanos y mexicanos que  van montados en “La Bestia” para intentar llegar al otro lado, a los Estados Unidos. Un viaje por el infierno que ha sido contado muchas veces y que está lleno de destrucción, corrupción, impunidad, violencia.
Pero no ahora. No en éste momento.
Las mujeres suben los brazos con las bolsas y botellas hasta los viajeros, que se las arrebatan, una, y otra,  y otra vez.
Una coreografía.
Se escuchan los gracias, los dios las bendiga, los cuídense, los no te bajes, los buen viaje
El tren se aleja. Las carretillas están vacías. Las mujeres sonríen.
Todos las llaman “Las patronas”; será que así se llama la pequeña población de  3,500 habitantes que se encuentra a unos ocho kilómetros de Córdoba, Veracruz: “La Patrona” en recuerdo y memoria de la Virgen de Guadalupe.
Llevan varios años repitiendo, cada vez que pasa “La Bestia”, esta acción. Sin pedir nada a cambio. Por solidaridad, por empatía, por gusto, porque tienen unos corazones tan grandes que no deben caberles dentro del pecho.
Andamos buscando héroes en estos tiempos violentos, para intentar encontrar en ellos una suerte de camino a la redención, sin saber que los héroes están allí, entre nosotros; que tienen nombres y caras de mujer, y que cocinan en inmensos peroles para hacer menos duro el viaje de los que nada tienen o todo lo han perdido, excepto, tal vez, la ilusión de un futuro mejor.
He visto a estas mujeres, en película, hace unos días en el Festival Internacional de Cine de San Cristóbal de las Casas. Es un documental que se llama “Llévate mis amores” y está dirigida por Arturo González Villaseñor. Una cinta sin maquillaje, pura y dura, que sin embargo, con inmensa delicadeza cuenta una epopeya de nuestro tiempo. Un asombroso retrato de la esperanza. Aquí su liga en Facebook.
Sí todos los días nos asalta el horror, “Las Patronas” son un bálsamo, el acicate, el tornillo que la falta a nuestra cabeza.
Confieso que lloré durante gran parte de la película; de emoción.
“Las Patronas” no le piden nada a nadie, no tienen que ver con ninguna autoridad, ni con ningún partido político o asociación civil. No tienen cuenta en el banco, ni tan siquiera un mail donde buscarlas; ellas dan comida, agua y sonrisas.
Hay que llegar hasta allí, a “La Patrona”, a ocho kilómetros de Córdoba y muy cerca de Amatlán de Acutzingo, a los pies de las cumbres, para rendirles el tributo que se merecen, para darles las gracias a nombre de todos.
Y llevarles arroz, frijol, abarrotes, huevos, pan, ropa para los migrantes.
Los que salimos esa tarde del cine, ya nos estamos organizando.
Después de haber visto “Llévate mis amores”, la tarde se volvió  luminosa,  una en que en que da orgullo ser mexicano, compatriota de valientes, bellas y maravillosas mujeres.
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sábado, 31 de enero de 2015

Podemos elogia a los Botín por su contribución "al bienestar social"

Jesús Montero, a la derecha
"No todos los empresarios son iguales". La frase es de Jesús Montero, miembro del Consejo Ciudadano de Podemos y secretario general del partido en Madrid, que en una entrevista en El País ha diferenciado entre "dos culturas empresariales", a la vez que  ha elogiado a la familia Botín y al Banco Santander.
"Hay dos culturas empresariales. Una es casta, la otra quiere contribuir al bienestar social, como la familia Botín en el Banco Santander", asegura Montero en una conversación con John Carlin. El periodista, sorprendido por su respuesta, le pregunta si habla en serio. El miembro de Podemos insiste: "¡Sí! Yo estoy convencido de que hay empresarios de buena voluntad".

miércoles, 28 de enero de 2015

"Los bancos son indispensables para que el capitalismo funcione; los hambrientos, no"

 ¿Se imagina cómo es una vida hecha de días y días sin saber qué va a comer mañana? ¿Una vida que consiste sobre todo en esa incertidumbre, en el esfuerzo de imaginar cómo paliarla, en no poder pensar en casi nada más porque todo pensamiento se tiñe de esa falta?
Así comienza El hambre, el nuevo libro del escritor argentino Martín Caparrós (Buenos Aires, 1957) que llegará a España en febrero. India, Bangladesh, Níger, Sudán del Sur, Burkina Fasso, Kenia, Madagascar, Argentina y Estados Unidos son los lugares que el escritor ha elegido para relatar "la mayor vergüenza de nuestra civilización". .
"El hambre no es como la muestran en televisión; ese chico con la tripa hinchada y las piernas delgadas en un lugar desconocido del mundo", explica Caparrós, de ojos claros como de gato. La gran mayoría de los 25.000 que, según el secretario general de la Naciones Unidas, Ban Ki-moon, mueren al día por causas relacionados con el hambre tienen poco que ver con las hambrunas que aparecen en los diarios. "No podrían: los colapsarían. En los diarios sale lo inhabitual, lo extraordinario", dice. "Los hambrientos son esos olvidados que se acostumbran a comer mal, a sobrevivir con menos de lo que necesitan: a desarrollar peor su cuerpo, su cerebro. A vivir vidas mucho peores casi sin saberlo".
Según Caparrós, "llamamos hambre no solo a la imposibilidad de comer lo necesario, sino también a la posibilidad de morir por enfermedades que se curan con 20 pesos de remedios tomados a tiempo". Durante siete años recorrió los diferentes escenarios de una pandemía que mata más que el ébola, el sida y la malaria juntos. "El hambre es el problema ajeno por antonomasia".
Con frecuencia cuando hablamos de los derechos humanos pensamos en la libertad, la justicia y la paz en el mundo, que no te torturen, no te maten, te permitan expresarte; no solemos pensar en comida. "El derecho a comer es un derecho humano de segunda o tercera. Todos los días, cientos de millones de personas no pueden ejercer su derecho a la alimentación y la indignación suele ser discreta", relata quien ganó en 2004 el Premio Planeta Latinoamérica. De hecho, España aún no ha reconocido el derecho a la alimentación en su Constitución.
"En la sociedad del espectáculo, la malnutrición no tiene cómo ponerse en escena. Los números solo sirven para saber lo que ya sabemos: para convencernos. Enfriar las realidades y volverlas abstractas", reflexiona un ya curtido escritor en mil batallas contra el hambre. .

El hambre es un negocio para muchos

En un mundo en el que viven 7.000 millones de personas y se producen alimentos para 12.000 millones, el problema es sencillo para Caparrós: "Si hay gente que no come suficiente es porque los que tienen comida no quieren dársela". Señala que "solo con el grano que se produce actualmente alcanzaría para que cada hombre, mujer o niño comiera 3.200 calorías por día", el 50% más de lo que necesitan. "El problema no es que seamos muchos; es que haya tantos que viven como si fuéramos pocos", sentencia.
No solo la concentración de riqueza produce desigualdad, también las inversiones financieras con alimentos en la bolsa de Chicago. La utilización de los agrocombustibles como fin distinto al de alimentar o el fenómeno denominado acaparamiento de tierras son para Caparrós causa del hambre. "El colonialismo que ahora llamamos apropiación de tierras es la puesta en escena más grosera de la desigualdad entre países: unos usan las tierras de otros para producir alimentos que todos necesitan; unos se los llevan, otros se quedan sin ellos". Un estudio de la National Academic of Sciences estima que las apropiaciones alcanzan los 100 millones de hectáreas (la suma de Italia, Japón y Gran Bretaña).

Martín Caparrós, autor de 'El Hambre'. Foto: Ekaitz Cancela
Martín Caparrós, autor de 'El Hambre'. Foto: Ekaitz Cancela
"Aunque es curioso -se cuestiona- que los gobiernos gasten fortunas en el rescate de los bancos y no cantidades más modestas en el rescate de los hambrientos. Los bancos son indispensables para que el capitalismo funcione; los hambrientos, no. Llamémoslo desigualdad, capitalismo, la vergüenza".
"Déjelos en el buzón, señora. Desgraciadamente ya nadie roba libros. Si fueran bombones…" dice Caparrós después de un inciso para atender una llamada. El hombre que con 19 años se exilió en Europa parece haber recuperado la esperanza. Con el reloj casi marcando el final de la entrevista, comienza a vislumbrar las claves del cambio. Radical. "Cada uno tiene una responsabilidad individual, que se vuelve colectiva cuando hay muchas personas que llegan a formas de acción comunes".

domingo, 25 de enero de 2015

Cómo se aliaron musulmanas y cristianas en Nigeria para oponerse al extremismo violento

Esther Ibanga, pastora de la ciudad de Jos y fundadora de un grupo llamado Women Without Walls, afirma que habría esperado que el mundo hubiera prestado más atención al asalto del grupo Boko Haram que acabó con cientos, o quizás miles, de vidas nigerianas.

“En el fondo estaba muy enfadada, pero mi ira estaba dirigida a mi gobierno”, comenta Ibanga, la pastora de las misiones cristianas de Jos. “Porque mi gobierno y mis dirigentes tienen que valorar a su propio pueblo. Si ellos no valoran a su propio pueblo primero, ¿por qué esperan que otros lo hagan?”.

Jos es la capital del estado de Plateau, en la zona centro de Nigeria. Está situada cientos de kilómetros al sur de las fortificaciones de Boko Haram en el estado de Borno en el noreste del país. Las tensiones religiosas en la región tuvieron su origen antes de la creación del grupo Boko Haram y se iniciaron más recientemente en la mitad de los años 90.

“Es desafortunado, pero en los últimos años en cierto modo nos hemos acostumbrado a que cristianos y musulmanes no se lleven bien”, dice Ibanga.  Aun cuando las tensiones ya se habían vuelto comunes, la severidad de la masacre de 2010 en la ciudad de Dogo-Nahawa transformaron a Ibanga y a otra mujer local en activistas. “La guerra llegó a los dormitorios”, dice Ibanga. “Las víctimas estaban durmiendo cuando los atacantes entraron en sus habitaciones por la noche y comenzaron a matarlas”.
En respuesta a ello, Ibanga organizó una marcha de 100,000 mujeres, principalmente cristianas, a través de Jos. La idea, según recuerda, era “hacer saber al gobierno que las mujeres del Plateau no iban a permanecer en silencio”. Aun así, en las semanas que siguieron, Ibanga y las otras mujeres descubrieron que la violencia extremista de Dogo-Nahawa era en realidad una represalia por un ataque anterior a la región de militantes cristianos.
“Las mujeres musulmanas reaccionaron entonces, y dijeron: ‘Eh, esperen un minuto, nuestra propia gente también ha sido asesinada'” recuerda Ibanga. Así pues, las musulmanas de Jos organizaron su propia marcha por separado. Pero incluso después de que las cristianas y las musulmanas se manifestaran siguió habiendo enfrentamientos violentos. En ese punto, Ibanga se contactó con una líder musulmana local, Khadija Hawaja. 
“En ese momento fue cuando me di cuenta de que el problema no era religioso, sino político. A pesar de ello, la religión se utilizaba como una herramienta muy poderosa” comenta. “Contacté con Hawaja y le dije: ‘Oye, sabes que tenemos los mismos problemas. En este asunto no se trata de que tú seas musulmana y yo cristiana. Estos políticos provocan los enfrentamientos. Porque todo trata de que ellos mantengan el poder'”.Dado que Jos estaba tan polarizada desde un punto de vista político, las mujeres tuvieron que encontrarse en un “terreno neutral”, un restaurante.“Podrían haberla matado” afirma Ibanga. “Y a mí también, si hubiera entrado en una comunidad musulmana”.
Después de meses de colaboración, Ibanga y Hawaja fundaron el grupo Women Without Walls Initiative. “Queremos acabar con los muros que nos dividen y nos separan, ya sean sociales, étnicos o religiosos”, comenta Ibanga. “En verdad no podemos unirnos a los políticos en esta lucha. Somos madres. Somos dadoras de vida y portadoras de soluciones. Y creemos que deberíamos contribuir con soluciones, más que darle vueltas al problema”.

Síndrome de disfunción sexual cuando ya no se toma alguna medicación - Carmen Hernández

¿QUÉ ES EL síndrome de disfunción sexual post ISRS, CONOCIDO POR LAS SIGLAS PSSD? Es un síndrome que puede aparecer después de haber tomad...