todos los sábados y todos los domingos del año como barrendero.
Siete horas al día, catorce horas a la semana y 56 horas al mes.
Cobra 630 euros.
Irene Amoedo,
26 años,
trabaja 30 horas a la semana en un gimnasio aunque en su contrato solo figuran once. El resto del sueldo lo percibe en negro.
Manuel Vega,
ingeniero industrial de 27 años.
ya no estoy registrado como parado, pero en este tiempo sólo he trabajo dos semanas con dos contratos diferentes de una semana de duración”, asegura Manuel, que asegura tener una jornada laboral bien definida: “Trabajo cuando me llaman. Para lo que sea”, explica.
Ahora Manuel está esperando a que se produzca esa llamada de teléfono. Bien de la empresa de mantenimiento de agua donde ha tenido la oportunidad de firmar los tres últimos contratos temporales de una semana de duración o bien de la empresa de montaje de escenarios que en el pasado lo había estado empleando ocasionalmente a 6,50 euros la hora. “La última vez que trabajé fue hace un mes y fue un contrato de una semana”, explica este joven ingeniero, que cuando le van bien las cosas lo máximo que consigue ingresar son alrededor de 250 euros en una semana y, después, a volver a esperar una llamada y ver cómo los escasos ingresos se diluyen.
A pesar del dolor de los niños masacrados, otros 344 acaban de nacer en Gaza Trop d’enfants sont morts des suites de des frappes israéliennes enclenchées du 7 juillet au 3 août dans la bande de Gaza. L’ONG Save The Children veut que l’opinion publique s’en souvienne. Pour ce faire, elle a fait paraître le 6 août une pleine page dans les principaux quotidiens britanniques les noms et l’âge de 373 enfants tués, une liste communiquée par l’ONU et le ministère palestinien de la Santé.
Titrée « À la mémoire des 373 enfants tués à Gaza », la liste, parue sur un fond noir sobre, relève aux yeux des lecteurs l’abominable tragédie vécue par d'innocents parfois âgées que de quelques mois. « Aidez-nous à garantir que ce sont les derniers », écrit plus bas l'ONG, qui appelle à « un cessez-le-feu permanent pour les enfants de Gaza et d’Israël ». Notons que depuis le 3 août, le bilan des enfants tués s'est alourdi.
A la mort succède aussi la vie. L’ONU a dénombré pendant le conflit la naissance de 344 bébés, 152 filles et 192 garçons nés dans les écoles de l’UNRWA servant de refuges pour des dizaines de milliers de Gazaouis, apprend Saphirnews jeudi 14 août.
L’Office de secours et de travaux des Nations Unies pour les réfugiés de Palestine dans le Proche-Orient (UNRWA) s’assure de distribuer des paquets de première nécessité pour « aider les mères à assurer les soins à leurs nouveau-nés pendant leur séjour dans des abris temporaires », a-t-elle fait savoir jeudi 14 août.
A primera hora de la mañana de ayer se hizo evidente que vivimos en un país con sensibilidad. No eran todavía las nueve cuando miles de ciudadanos habían publicitado cuánto les había conmovido aquel tontorrón Club de los Poetas Muertos del dicen que inolvidable profesor Keating.
El derroche de emociones fue tal que para cuando murió Miguel Pajares nos habíamos quedado sin existencias. Al misionero todavía hoy se le hurtan en las ediciones de papel de los periódicos los elogios fúnebres. Y eso que hay pocas mercancias periodísticas tan baratas.
Piensen en todas las buenas intenciones que conocemos de tantos compatriotas que militan en la bondad a jornada completa. Cuánto sabemos de todo lo que le preocupa a nuestra cohorte de bondadosos ontológicos la miseria y la desnutrición, los bombardeos sobre la franja de Gaza, el expolio de África, las penosas travesías en cayuco, los niños de las fábricas chinas de Nike y las plagas de langosta en Níger.
"Tenemos muchos problemas. Han fallecido dos personas y 13 se niegan a venir a trabajar, quieren quedarse en cuarentena. Yo he ido cada día y he saludado a todos, me meten miedo, la muerte ronda. Se sospecha de algún caso más de ébola. Esperamos resultados. Es penoso pero hay que estar. Lo comparo a la guerra, aunque esto es más peligroso. El enemigo en casa".
Piensen en todos los buenos propósitos que conocemos de, no sé,Llamazares, por ejemplo, al que el duelo por el cura le duróexactamente 53 caracteres antes de dedicarse a lo urgente, que es preguntarle al gobierno que para qué han servido al final tantas molestias.
Hoy lo hemos podido comprobar. Frente a la bondad ontológica de tantos, la de Pajares es una bondad provisional, que jamás será completa porque opera un atenuante. Aquellos a los que ayudó no son más que beneficios colaterales de la fe. No como aquella vez que todos pusimos el hashtag aquel contra Boko Haram, que aquello, si bien poco efectivo, sí que lo hicimos de corazón. Yo soy tan asquerosamente materialista que no entiendo estos debates. Y sospecho que a los necesitados a los que ayudó Pajares este tiki taka moral les importa una higa, porque la necesidad te hace resultadista.
Yo soy ateo. No agnóstico. Ateo. O sea, que estoy convencido de que los curas se pasan la vida creyendo en una mentira. Creo, además, que toda mentira es dañina. Y de sobremesa en sobremesa exhibo con arrogancia mi materialismo. Pero la coquetería me dura hasta el preciso instante en que me entero de que un misionero se ha dejado la vida en Liberia por limpiarle las pústulas a unos negros moribundos. Entonces me faltan huevos para seguir impartiendo lecciones morales. Principalmente por lo aplastante del argumento geográfico. Él estaba allí con su mentira y yo aquí con mi racionalismo.
Leo en twitter cosas estremecedoras. No es siquiera relevante. Si algo nos han hecho sentir las redes sociales desde su mismo nacimiento es nostalgia de aquel tiempo en que ignorábamos el reflujo ácido que irrigaba a algunos de nuestros vecinos. Aquellos días felices en que a uno no le hacían partícipe de las íntimas miserias.
Científicos de la Universidad de Illinois (EE.UU.) han demostrado que la inteligencia es básicamente social, tanto en su aspecto emocional como en el cognitivo. Es decir, que se estructura alrededor de las relaciones sociales. Para ello han analizado el cerebro de veteranos de la Guerra del Vietnam, con diversas lesiones cerebrales, y han hallado relaciones entre las regiones implicadas. Por Carlos Gómez Abajo.
Mediante el estudio de las lesiones y las capacidades de los veteranos estadounidenses de la Guerra de Vietnam que sufrieron heridas penetrantes en la cabeza durante la guerra, los científicos están abordando - y empezando a responder- viejas preguntas acerca de cómo funciona el cerebro.
Los investigadores, de la Universidad de Illinois (EE.UU.), han encontrado que las regiones del cerebro que contribuyen a un funcionamiento social óptimo también son vitales para la inteligencia general y para la inteligencia emocional.
Este hallazgo refuerza la opinión de que la inteligencia general emerge del contexto emocional y social de la vida de cada uno. Los hallazgos aparecen en la revista Brain.
"Estamos tratando de entender la naturaleza de la inteligencia general y en qué medida nuestras capacidades intelectuales se basan en las habilidades cognitivas sociales", explica Aron Barbey, de la Universidad de Illinois, profesor de neurociencia, de psicología, y de ciencia de la expresión y de la audición. Barbey condujo el estudio con un equipo internacional de colaboradores.
Intelecto y contexto social
Los estudios en psicología social indican que las funciones intelectuales humanas se originan en el contexto social de la vida cotidiana, explica Barbey en la nota de prensa de la universidad.
"Dependemos en una etapa temprana de nuestro desarrollo de las relaciones sociales: los que nos aman se preocupan por nosotros cuando de otro modo estaríamos indefensos", señala. La interdependencia social continúa en la edad adulta y sigue siendo importante durante toda la vida, afirma Barbey.
"Nuestros amigos y familiares nos avisan de cuando podríamos cometer malos errores y a veces nos rescatan cuando los hacemos", añade. "La idea es que la capacidad de establecer relaciones sociales y parade navegar por el mundo social no es secundaria a una capacidad cognitiva más general para la función intelectual, sino que puede ser a la inversa. La inteligencia puede originarse en el papel central de las relaciones en la vida humana y por lo tanto puede ser ligada a las capacidades sociales y emocionales ".