sábado, 7 de junio de 2014

«La maternidad es la mejor resistencia contra la tecnocracia», dice el filósofo Hadjad

Con ocasión de la fiesta de la madre (que en Francia se ha celebrado el domingo pasado), el filósofo Fabrice Hadjadj nos recuerda por qué conviene más que nunca celebrar la maternidad, último espacio de resistencia y de misterio frente a una civilización consumista.

-La «fiesta de la madre» se ha celebrado este domingo. Comercial para unos, retrógrada para otros… esta fiesta, hoy, ¿sigue teniendo un sentido, en un momento en que las referencias familiares están más revueltas que nunca?
-Lo que sí es cierto es que el comercio ha sabido recuperar bien esta «fiesta», que fue incluida en el calendario oficial por el Mariscal Pétain. Por otra parte, lo que usted llama «vuelco de las referencias familiares» es una especie de comercialización tecno-liberal de la familia. Y este vuelco promete nuevas y bellas «fiestas» para el siglo XXI: después de los padres y las abuelas, la «fiesta de las madres de alquiler», la «fiesta del útero artificial», la «fiesta de los padres sin madre gracias a los ingenieros compasivos», etc.

»Mientras tanto, nuestro gobierno, para celebrar definitivamente a su anciana madre enferma, parece orientarse hacia nuevas ideas-regalo gracias a la legalización de la eutanasia. Es un cambio respecto al tradicional ramo de flores o la fastidiosa comida dominical…

»Así, la cuestión reside en saber qué es celebrar algo o alguien. La fiesta, ¿es sólo una diversión? ¿Un pico de consumismo? ¿Qué sentido tienen los cumpleaños feliz, las cenas cotillón de fin de año, las fiestas de la madre, si cada año que pasa nos acerca a la tumba? ¿Por qué seguimos escapando?

»Creo que toda fiesta es, ante todo, celebración de la vida, porque sin ella es juerga, es decir, huida ante la angustia de la muerte. La verdadera fiesta presupone, al menos mientras dura, que la existencia está justificada, que el nacimiento no es solamente un regalo de los gusanos.

-Por lo tanto, la maternidad ¿merece ser celebrada?
-Hay un mandamiento muy antiguo: «Honra a tu padre y a tu madre», que precede al «no matarás». Podemos entender que lo preceda porque significa: «Amarás la vida recibida». Si nacer es sólo un inconveniente, si la vida no es buena en sí misma, ¿por qué no destruirla? El mandamiento «no matarás» no tiene ningún peso si antes no honramos a nuestros padres, que están en el origen de nuestra vida, y no celebramos especialmente la maternidad.

»Lévinas veía en ella la figura de la responsabilidad más profunda, la que hacía entender esta fórmula de educación: «después de ti», con la que el filósofo reconocía «la más bella definición de nuestra civilización». ¿Por qué «después de ti»? ¿Por qué dejar espacio al otro? ¿Es hipocresía, para hacerse valer por ser caritativa? ¿Es una negación de sí misma?

»Al contrario, la maternidad nos enseña que es un tipo de cumplimiento paradójico que nos saca de nuestra visión individualista y competitiva. La maternidad es esa situación increíble y original donde una persona deja espacio a otra en su propio cuerpo, hasta la deformación, hasta permitir incluso una cierta agresión (las náuseas, los dolores, los riesgos del parto).

»Ahora bien, esto no es la negación de uno mismo, sino que es el don de la vida. Por consiguiente, hay que celebrar la maternidad no sólo porque es nuestra matriz, sino también porque es modelo de generosidad y esperanza en acción.

-En una sociedad que mezcla cada vez más la frontera entre los sexos, la maternidad ¿debe seguir siendo una característica de la feminidad?
-La maternidad es el poder más específico de lo femenino: es lo que no puede el príncipe por muy encantador que sea, lo que se escapa al poder patriarcal y fálico, es lo que hace depender al hombre de la mujer por la posibilidad que tiene de abrir un futuro.

»El «útero artificial», que se podría concebir como un accesorio de liberación femenina, permite asegurar más bien el dominio de los hombres, o por lo menos de la lógica masculina, sobre la concepción. Un feminismo que vaya contra la maternidad se transforma rápidamente en una reivindicación de igualdad según una escala de valores machistas, reforzándolos y arrogándoselos. Esto significaría la renuncia de la mujer a su poder más singular y más propio, un poder que permite poner fin al mundo belicoso de los varones (acordémonos de la Lisístrata de Aristófanes).

-El debate entre «familia biológica» y «familia social» parece, hoy, infranqueable. Para usted, ¿qué es una familia? ¿Debe estar constituida necesariamente por la alteridad padre/madre?
-La oposición radical de lo biológico y lo social cae en un dualismo dudoso que no ve lo que es propiamente humano y, por consiguiente, ni angélico ni bestial, esos lazos del espíritu y la carne. El hombre es un ser de cultura, esto está en su naturaleza. Las distintas generaciones siempre han descendido, hasta ahora, de la unión de un hombre y una mujer. No nos convertimos en madre sin un padre. Sin la paternidad que la equilibre, la maternidad se convierte en devoración, quiere mantener a su pequeño en su seno.

»Ahora se puede decidir salir de lo humano. Podemos negar a la carne todo espíritu, reducirla a un material, aparearse en laboratorios y fabricar OGM [organismos genéticamente modificados] a base de homo sapiens sapiens.

-En su opinión, ¿el misterio de la maternidad está amenazado por la intrusión de la técnica en el seno del ser vivo (PMA - procreación médicamente asistida- y GPA - gestation por ajenos) y por la reivindicación del «derecho a un hijo»?
-La maternidad se relaciona con la gestación y la gestación consiste en acoger dentro de sí un proceso oscuro, misterioso, que desemboca en el nacimiento de otro y que, por lo tanto, se nos escapa dos veces: en su realización y en su conclusión.

»La técnica se relaciona con la fabricación y la fabricación consiste en producir algo exterior a uno mismo (es la única posibilidad masculina), según un proceso controlado, incluso transparente: in vitro.

»Por este motivo, yo no diría que el misterio de la maternidad está amenazado por las nuevas tecnologías, sino que la maternidad es el lugar mismo del misterio y representa una resistencia radical, mejor que todos los discursos, a la empresa tecnocrática. Sólo ella puede garantizar que la llegada de un niño sea un acontecimiento y no el resultado de un programa.

domingo, 1 de junio de 2014

MURCIA:Los trabajadores vivían en condiciones de semiesclavitud y cobraban un salario máximo de 150 euros al mes.

Han sido arrestados los dos responsables del taller como presuntos autores de delitos contra el derecho de los trabajadores, trata de seres humanos y favorecimiento de la inmigración ilegal
Agentes de la Policía Nacional han desmantelado en Murcia un taller clandestino de confección de ropa en el que explotaban laboralmente a los trabajadores. Los dos responsables del taller han sido arrestados como presuntos autores de delitos contra el derecho de los trabajadores, trata de seres humanos y favorecimiento de la inmigración ilegal. Los empleados percibían un salario máximo de 300 euros al mes del que descontaban 150 euros en concepto de alojamiento.
La investigación se inició tras detectar que en un local de Murcia se podría estar explotando laboralmente a ciudadanos extranjeros. En las primeras indagaciones se constató la entrada y salida del recinto de ciudadanos de nacionalidad china y se observaron movimientos de mercancía inusuales para esa clase de local.

sábado, 31 de mayo de 2014

LA PROSTITUCIÓN FORMARÁ PARTE DEL PIB EN ITALIA

Italia incluirá la venta de cocaína, el contrabando y la prostitución en su PIBFélix García Moriyón/facebook
Interesante noticia: nos recuerda que no solo son importantes los datos, sino también saber qué datos se seleccionan y por qué y para qué se seleccionan.
El PIB, según muchos, constituye una medida de la riqueza de un país. Y el incremento del PIB se utiliza para evaluar la buena situación de un país. ¿Son la prostitución y las drogas actividades que enriquecen un país? A partir de ahora lo serán en Italia, pero ya lo son, por ejemplo, en los tres países nórdicos: Suecia, Finalndia y Noruega.

lunes, 26 de mayo de 2014

EL PARO ES UN COMEPERSONAS

www.confidencial.com
El paro es un 'comepersonas'". Lo dice uno de los 88 entrevistados en un estudio cualitativo de la Fundación 1º de Mayo sobre las consecuencias del desempleo que ha realizado un equipo dirigido por el sociólogo Enric Sanchis, de la Universitat de València. Un 'comepersonas'. Así de contundente. Así de desolador. Pero no es esa la única certeza que nace de la lectura de las conclusiones -en algunos aspectos aún provisionales- de la que es la primera investigación de este tipo que se realiza en España, que ha dado voz a 88 desempleados, 49 mujeres y 39 hombres, que llevan en más de la mitad de los casos (51) más de un año en esa situación, que a menudo (45 de ellos) no perciben ningún tipo de ayuda económica y que, en muchas ocasiones (50 de los entrevistados) aceptarían "cualquier tipo de empleo". Hay más: sus reacciones a la pérdida del empleo van del trauma a la naturalidad y casi todos buscan con intensidad un nuevo trabajo, mientras, a medida que llevan más tiempo en paro, reducen sus expectativas salariales (realistas desde el principio); a la mayoría no les paraliza la ansiedad o la preocupación y se esfuerzan por no abandonarse, con la conciencia de que tirando la toalla la cosa sólo puede ir a peor, según el primero de los análisis
Subraya Sanchis que la muestra no es estadísticamente representativa del universo de parados. Sin embargo, de lo que no cabe duda es de la elocuencia de estos 88 testimonios para retratar una realidad en la que viven hoy, en España, 5.933.300 personas, según la EPA del primer trimestre del año. Un 'ogro' que no come niños, sino adultos, y que amenaza a tantos otros, porque, como dice uno de los entrevistados, cunde la sensación de que un contrato indefinido "no sirve para nada; eso y llevar un sugus en el bolsillo es igual":
1. Primera reacción ante el paro. Hay dos respuestas mayoritarias: la de quienes nunca pensaron que les tocaría y "lo viven como un mazazo" ("pena y mucha tristeza. Esa es la palabra; y preocupación", dice uno de los parados), y la de los siempre precarios, que lo llevan "con cierta normalidad" ("es toda una vida dedicada al paro", se lamenta otra). Luego llega la búsqueda "cada vez más ansiosa" de empleo; finalmente, en muchos casos, "la adaptación resignada".
'Yo por2. El salario de reserva. Ante la pregunta de "¿Por menos de qué cantidad de dinero no debería un trabajador aceptar un empleo?", lo que se conoce como salario de reserva (por debajo del cual un individuo no está dispuesto a aceptar un empleo), las respuestas sugieren "debilidad, moderación, realismo si se prefiere". Las posturas van desde la del joven que pide "que me den lo que quieran, a ver si así consigo colocarme de una vez" a la exigencia del mínimo profesional y hasta los 1.500 que reclama un hombre de 51 años, casi dos en paro, que era mando intermedio en la construcción. La más frecuente, 800 euros... Aunque con matices: "Tal y como están las cosas... ¿800?", sugiere una licenciada de 28 años, que prosigue: "Yo por 700 trabajo. Es que por 600, es que estoy desesperada también [...]. O por 500, ahora que lo pienso [...]. Es que no tengo, expectativas no tengo".
3. Las 'ventajas' del paro. Para 48 de los entrevistados, en el desempleo no hay ventajas ni oportunidades. Opinan de diferente forma 34, en referencia "a la posibilidad de mejorar la formación, pero siempre bajo la condición de estar cubiertos por la prestación". "A mí me ha permitido hacer más estudios, que era imposible con el trabajo que tenía", dice uno de ellos. 
4. Los falsos parados. "Tendrás que buscarte la vida. No somos falsos parados, hacemos lo que podemos para poder seguir adelante y esperar a que esto se pase". Habla una universitaria, de 38 años, a la que su empresa, una agencia de publicidad, ofreció seguir trabajando en negro (ella lo rechazó) y tras 36 meses en paro hace algún trabajo "en negro" de diseño gráfico. Ante la pregunta de si hay mucho falso parado, 35 sostienen que sí; 37 lo niegan. Y muchos lo justifican: "Es normal que cuando te dan 400 euros de paro nada más, pues necesites sacar dinero por otro lado para mantener a tu familia, cosa que tampoco me parece mal", dice otro de los desempleados.

5. La vida en paro. "Te agobias porque estás acostumbrado a trabajar, Llevas trabajando toda la puta vida, y te agobias", relata un exempleado en la construcción, de 51 años, casi dos en el paro. El empleo, señala el estudio, "estructura el tiempo. Al perderlo, la persona se encuentra con un montón de tiempo libre que puede convertirse en tiempo vacío si no toma algunas precauciones". La existencia de rutinas que el parado se crea (o su ausencia) habla de personas activas y con objetivos, y otras más apáticas y desorientadas. Los entrevistados "ocupan casi todas las posiciones", aunque en su mayoría "se esfuerzan por no abandonarse y tener cosas que hacer". Lo que no evita, sin embargo, que se vislumbre la angustia: "Hay algunas veces que me siento como un parásito", señala un licenciado en Administración de Empresas de 28 años, que vive con sus padres. "Me estreso pero porque no hago nada en todo el día", dice un exempleado de una empresa de soldadura, 24 años, un hijo y todos viviendo también con los padres. Para la licenciada de 28 años que trabajaría hasta por 500, el día se resume así: "Todas las mañanas [...] me pongo delante de Infojobs a apuntarme a todas las ofertas que veo que me interesan o que puedo interesar yo, de todo tipo, de trabajo más interesante, menos, trabajo en condiciones más horribles, trabajo con menos. No sirve para nada, pero necesitas hacerlo. Luego como [...], limpio la cocina, y de ahí me voy a mi cuarto a leer. [...] Y me pongo otro rato delante de Infojobs. [...] Luego me voy a andar con una amiga [...] y ya llega la hora de cenar, cenamos, veo la tele, leo, me duermo y un día más". 
6. Desempleo y salud. "La mayoría de la gente lo pasa mal en el paro, algunos incluso muy mal", reza el capítulo del estudio dedicado a las consecuencias en la salud. Y esa conclusión, que puede parecer una obviedad, muestra sus verdaderos dientes con las cifras (21 personas con niveles significativos de angustia, temor o ansiedad, ocho medicados con antidepresivos o tranquilizantes) y con los testimonios: "Te sientes inútil, te sientes como que te apartan porque no sirves para nada, es una sensación de frutración", dice uno (trabajador manual, 50 años, más de cuatro años en paro, con un hijo y un subsidio de 426 euros). "Estás aquí, pero ¿para qué coño estoy yo aquí? Esa es la pregunta que me hago cada vez más", suelta otro (59 años, último empleo de camionero, cinco años en paro). "Es que te hundes, es que no te apetece hacer nada [...]. Los que no trabajamos sólo hacemos que pensar [...]. Me siento muy afortunada por estar como estoy [se pone a llorar]. No, yo estoy mucho mejor que otras muchas personas", explica otra (una mujer de 31 años, una hija, cuatro meses en paro). "Te levantas, desayunas, te tiras en el sofá. Tus pensamientos son del tipo qué voy a hacer, y qué voy a hacer. Para que llegue la hora de comer y sigas igual, pretendas 'hacerte' una siesta y no te puedas dormir por lo mismo [...]. Emocionalmente el paro es un 'comepersonas' [...] Luego, empiezas a tener síntomas físicos. Al principio son como tristeza y aburrimiento [...]. Pero eso te va comiendo por dentro, sin darte cuenta", relata la mujer (38 años, tres en el paro, 390 euros de ayuda asistencial) cuya declaración abría este reportaje. Y es que, como señalan los investigadores, "el paro suele doler, y a veces mucho". Tanto que tiene efectos "particularmente perjudiciales" para la salud física y mental, según la OMS.

Síndrome de disfunción sexual cuando ya no se toma alguna medicación - Carmen Hernández

¿QUÉ ES EL síndrome de disfunción sexual post ISRS, CONOCIDO POR LAS SIGLAS PSSD? Es un síndrome que puede aparecer después de haber tomad...