sábado, 5 de octubre de 2013

Un centenar de bomberos se planta ante el desalojo del bloque de Salt

La PAH de Girona ha anunciado este jueves que un centenar de bomberos de toda Cataluña se movilizarán para detener el desalojo del bloque ocupado en Salt, previsto para el próximo 16 de octubre. Con este anuncio, que se añade a la larga lista de entidades que dan apoyo a la ocupación, la PAH deja claro que el Banco Malo -el organismo público propietario del edificio- tendrá muchas dificultades para echar a las 46 personas que actualmente viven en el bloque de Salt. De hecho, se prevé que el desalojo se convierta en toda una exhibición de fuerza de la PAH, ya que durante los días previos se programarán conciertos y todo tipo de actividades .

La Justicia no es igual para todos

En el siglo xv, el icono la representa ciega, con los ojos vendados, para asegurar así la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, pues la justicia debe ser impuesta sin miedo ni favoritismos, independientemente del dinero, el poder y la fuerza.
         Años vistiendo la toga sirven para que la abogada Montse Suárez, que fue durante un tiempo la cara más visible de Manos Limpias, concluya en este libro que la vieja dama se ha dejado por el camino sus principales atributos: la objetividad y la imparcialidad.
En estas páginas de apasionante lectura se da cuenta de las tretas de los poderosos para eludir la acción de jueces y tribunales, el trato de favor que dispensa la casta política a sus afines, las maniobras de determinados ámbitos económicos para controlar los resortes de poder relacionados con la Justicia…
         Con ritmo periodístico, la autora relata en primera persona su experiencia en algunos de los principales procesos judiciales, desde el escándalo de Mario Conde hasta el fraude del lino, pasando por el caso Telecinco, el tres por ciento en Cataluña, el indulto a los mossos d’esquadra, la doctrina Parot o la lucha por el poder en el Colegio de Abogados de Madrid. También aporta datos nuevos, algunos sorprendentes, sobre el juego sucio en el caso Nóos, que le hizo perder su trabajo de letrada en una entidad bancaria. Incluso han intentado expulsarla sin motivo alguno del ejercicio de la abogacía.
         La ley se estruja a conveniencia. Ya lo dice la expresión latina: en caso de duda, la justicia sigue favoreciendo al reo, sí… Pero más, mucho más, si este es rico y poderoso. In dubio, pro rico.

viernes, 4 de octubre de 2013

JAQUE MATE AL TDAH

www.familiae.es
Las personas que sufren TDAH se pueden medicar, lo que reducirá sus problemas... aunque sólo mientras el paciente se medique, en el momento que deje de hacerlo volverá a su estado anterior. Por tanto, hay que buscar otras soluciones que funcionen a largo plazo y ayuden al niño en su día a día, y es justo ahí donde entra en juego el ajedrez.

La hiperactividad y el déficit de atención son debidos a un funcionamiento cerebral escaso, por lo que las mejoras siempre llegaran a través de una activación de las zonas cerebrales afectadas. Actividades como el ajedrez son ideales para activar el cerebro y mantenerlo en forma, algo que será de gran utilidad a cualquier persona que sufra TDAH. Al igual que el ajedrez, existen otras actividades beneficiosas para el cerebro, como el baile o cualquier disciplina artística, pero mi experiencia personal me indica que el ajedrez es el gimnasio de la mente y destaca sobre el resto con meridiana claridad.

domingo, 29 de septiembre de 2013

AMAZON, ¿campo de concentración?

Un campo de trabajo llamado Amazon
En la empresa que representa la modernidad y parece reunir en sí misma todos los aspectos positivos de la globalización, hay trabajadores que permanecen de pie siete horas haciendo paquetes. Otros, durante una jornada similar, caminan más de 20 kilómetros recogiendo objetos de gigantescas estanterías para llevárselos a los empaquetadores. Unos y otros tienen prohibido contar a nadie cómo es su trabajo y en qué condiciones se realiza, y están permanentemente a disposición de su empresa. Todo ello, por un salario bruto de 9,725 euros a la hora. La firma es Amazon y en 2012 facturó 61.000 millones de dólares.
Siguiendo el ejemplo de Günter Wallraff, el periodista alemán que lo mismo bajaba a las minas que se hacía ingresar en una clínica psiquiátrica, siempre con identidad falsa para luego contar lo que allí veía, Jean-Baptiste Malet ha estado trabajando tres meses en un almacén de Amazon en Francia. Ahora lo relata en un libro, 'En los dominios de Amazon. Relato de un infiltrado' (Trama Editorial) que acaba de salir a la luz. El documento tiene un valor mayor si se considera que los servicios centrales de prensa de la empresa, en EE UU, prohíben a los periodistas entrar en los almacenes, verdadero centro neurálgico de una firma que no es más que una comercializadora. En Amazon trabajan 80.000 personas con contrato fijo, más los temporeros, muy numerosos en las grandes campañas, sobre todo la de Navidad. (...)
Exhaustos
Vigilancia 'orwelliana' de cada empleado, controlado mediante un sistema que permite a los supervisores saber dónde están en cada momento y cuánta tarea han realizado. Los temporeros, como el resto, se tutean y tutean a sus jefes, pero no porque se busquen unas relaciones igualitarias, sino porque han descubierto que eso mejora la productividad. La delación -sobre pequeños hurtos, o de quienes critican a la empresa o a los jefes- se premia. No se puede comer durante el horario de trabajo. No se puede llegar tarde, ni aunque sea unos minutos. Cualquier baja debe estar justificada documentalmente: por el médico, si es por enfermedad, o mediante una factura de un taller, si, por ejemplo, el trabajador ha sufrido una avería en su coche.
La jornada tiene reglamentados dos cortes de veinte minutos, pero uno no cuenta como tiempo trabajado. De todas formas, la sala de descanso está muy lejos y el paso por los detectores es preceptivo, de forma que los agotados trabajadores -los músculos de las piernas duros como piedras, la espalda dolorida- solo disponen de cuatro o cinco minutos para sentarse.
En invierno, la temperatura del almacén no llega a 15º, y los empleados están ateridos. Muchos no se adaptan nunca a los horarios -los turnos cubren toda la jornada-, y se marean por no haber comido lo suficiente antes de empezar la tarea. No lo hacen porque están tan exhaustos que tienen el estómago cerrado. La enfermería solo abre de ocho de la mañana a cinco de la tarde, así que los que cubren el horario de noche no conocen ni la cara de quienes la atienden.
Eso sí, hay premios. Pequeñas chucherías -chocolatinas, una comida en Navidad, solo excepcionalmente y para unos pocos, algún televisor- que se publicitan de tal forma que parecen viajes al Caribe. A cambio, los empleados tienen que escuchar cada día las arengas encaminadas a mejorar la eficacia y batir los récords de productividad. Para lograrlo, pueden ser obligados a trabajar un sexto día por semana.
Todo cuanto pasa de puertas adentro está protegido por un manto de invisibilidad. Las normas de la empresa prohíben «divulgar a cualquiera la información relacionada con la actividad, los reglamentos, la dirección y el personal». En aplicación de esa normativa, nadie puede decir siquiera a sus amigos que trabaja en Amazon. Los directivos de los almacenes locales también tienen vetado contestar a las preguntas de un periodista «por muy inocentes o insignificantes que parezcan». Malet habló con algunos trabajadores afiliados a la CGT, el sindicato más poderoso de Francia. Un día les confesó que es periodista y les pidió una cita para que le contaran los detalles que no había podido conocer en tres meses. Todavía está esperando que se presenten a la misma. Temen perder su empleo.
La compañía de Jeff Bezos empezó en 1995 con un almacén en un garaje de 45 m2.
Factura más de 61.000 millones de dólares anuales. La Hacienda francesa le reclamó 200 millones de euros de impuestos atrasados en 2012. Tiene 80.000 empleados fijos y miles de temporeros. En Navidad, en EE UU, vende 300 artículos por segundo.
'En los dominios de Amazon' de Jean-Baptiste Malet (Ed. Trama).multi

ELCORTE INGLÉS PROVOCA PARO Y EXPLOTACIÓN


Alice Hamilton (27 feb 1869-22 sep 1970)

La Casa del Saber/facebook “Los hombres solo beben demasiado.” “No se lavan las manos.” “Son enfermizos por naturaleza.” Era 1910. La indust...