viernes, 28 de enero de 2022
MELILLA: EXPULSAN A LOS QUE EXIGEN ESCOLARIZACION DE SUS HIJOS
miércoles, 26 de enero de 2022
“YO ME SIENTO…”
Las personas ciertamente que tenemos sentimientos y emociones variadas... y una persona puede sentir tantas cosas y tan diversas, mismo contradictorias, que poco nos van a decir de quién es y cómo es ese ser humano, y lo que puede llegar a ser. Las personas no son un sentimiento ni son una emoción, aunque estos condicionen con mayor o menor intensidad sus estados de ánimo y esperanzas. De hecho, cuando aparece un cadáver en cualquier lugar, lo primero que buscan los médicos forenses son sus huellas digitales y/o su ADN para empezar a saber quién es: si fue padre/madre de... si hijo/a de... si familiar de... Los estudios de la bioquímica humana no son sólo para eses temas forenses, sino que también antes de un trasplante se hacen análisis bioquímicos serios para ver si es compatible o no con la persona a quién se le va a trasplantar. Cualquier médico sabe que un determinado fármaco (un químico) puede influir en el estado anímico de una persona.
Las personas es cierto que somos seres espirituales, pero también es verdad que somos seres corporales y, cuando vamos a cualquier lugar, nuestra corporalidad es lo primero que a nuestros interlocutores les va entrar por los ojos con las correspondientes cicatrices externas o internas que en el cuerpo van impresas. Además la vestimenta, peinado, manera de andar y de sentarse... son un lenguaje, una manera de expresarse, de comunicarse y entenderse.
Así que como me siento es una cosa, y quién yo soy es otra realidad más honda. Por otra parte quién estoy llamado a ser es seguramente el “leiv motiv” más importante para el desarrollo de la vida personal, de la propia vocación. Igualmente hay que distinguir lo que tantas veces escuchamos decir: “tú, ¿de qué vas?”, que no es lo mismo que la cuestión “¿quién eres tú?”. No son equivalentes de ninguna manera “ser” e “ir de...”. En este segundo caso de “ir de...” algunos llaman a eso ser chaqueteros y otros dicen que son los del pantalón gris, pues cualquier chaqueta combina bien con ellos...
Tenemos que ser conscientes de los sentimientos y de las propias emociones, reconocerlas, y luego hay que gobernarlas personalmente para que podamos llevar una vida pacífica y dialogante en la sociedad. Debemos ser dueños de los sentimientos y no ser dominados por ellos para así poder llevar una vida libre y responsable con nuestros hermanos, para no ser unos tiranos con los demás en función de la emoción o sentimiento que tengamos. Si queremos tener un proyecto de vida responsable y compartido, unas metas a alcanzar en la vida, debemos saber gobernar y orientar los sentimientos y emociones.
A los gobernantes del país, al parecer gente alfabetizada y leída, habría que pedirles que fuesen razonables y justos y no anduviesen a intentar manipularnos con el juego de las emociones. Habría que pedirles que desde una cosmovisión, una percepción del mundo armónica y coherente, justa y liberadora, articularan las leyes y los proyectos sociales. No debería haber las contradicciones que hay, por ejemplo, en nuestro sistema legal sobre la mayoría de edad según para qué cosas: ya que una persona es mayor de edad en cuestiones complicadas que condicionarán la vida gravemente (aborto, cambio de sexo...) y para otras menos importantes no lo es. No se ve lógico que se multe por poner la vida en peligro al no llevar el cinturón de seguridad y al mismo tiempo que sea legal atentar contra la propia vida con la eutanasia...
Este espacio no permite una reflexión más amplia. Termino con esta expresión muy usada por los logoterapeutas, que llama a tratar a las personas no desde los sentimientos sino desde un proyecto vital humanizador: “Si tratas a una persona como es, la haces peor de lo que es, pero si la tratas como puede llegar a ser, le ayudas a mejorar”
Ahora más que nunca: verdad
Antón Negro
lunes, 24 de enero de 2022
VACUNAR a los que ya han pasado el COVID es un Daño Potencial no justificado
| Juan Gérvas y Mercedes Fernández. Médicos críticos con la gestión de la pandemia Con-ciencia con Ciencia frente a tanta arbitrariedad |
Los datos son claros: la inmunidad infección natural Covid era superior a la de las vacunas incluso antes de que llegara Omicron.
VACUNADOS SIN Antecedentes de Covid : 0,7 0/00
VACUNADOS CON antecedentes de Covid: 0,3 0/00
NO-VACUNADOS CON antecedentes de Covid 0,3 0/00
Por lo tanto la vacuna no disminuye la posibilidad de ser hospitalizado por COVID de los que ya han pasado la enfermedad.
viernes, 21 de enero de 2022
Solicitud al Ministerio de Sanidad de España
El objetivo de la presente carta es contribuir al debate científico sobre la conveniencia de la administración de la vacuna anti-covid a niños entre 5 a 11 años, solicitar respuesta a importantes cuestiones, así como pedir al Ministerio la moratoria al plan de vacunación covid en niños.
Para ello exponemos en el informe adjunto, a partir de documentos oficiales, cuáles han sido los fundamentos de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y el Ministerio de Sanidad de España para extender al grupo de 5 a 11 años la administración de la vacuna Comirnaty (Pfizer). También hemos llevado a cabo la lectura analítica del estudio publicado en The New England Journal of Medicine sobre el ensayo pivotal de la vacuna anti-covid Comirnaty en niños, en el que se observan importantes sesgos que ponen en duda las consideraciones de la EMA sobre la seguridad y eficacia. Seguido listamos una serie de argumentos a considerar para hacer un correcto balance riesgo/beneficio de la vacunación en estas edades.
Un análisis sesgado supone un peligro para los niños a los que se les administre este medicamento. Tanto en el contexto del estudio, como fuera del mismo, afirmar que "el beneficio es superior al riesgo” es muy cuestionable. Sobre todo, considerando la muy baja afección de esta enfermedad en niños.
Las consideraciones expuestas, así como la no necesidad de vacunación en niños nos lleva a concluir que el riesgo de estas vacunas es considerablemente superior a su beneficio. Los abajo firmantes pedimos que atienda esta solicitud.
jueves, 20 de enero de 2022
El truco de la igualdad
El No-Do en el que se están convirtiendo los grandes medios de comunicación no deja de sorprender por su eficacia. El capote no puede ser más elemental, y a pesar de ello (¿o debería decir, precisamente por ello?) los expertos en opinión, por llamarles de alguna forma, hacen cola para entrar a diestro y siniestro a la faena. Hay que mantener el chiringuito, oiga.
Resulta que un supermillonario tenista, muy bueno en lo suyo, decide no vacunarse y un gobierno de un país con una tradición política migratoria inhumana, muy bueno también en lo suyo, coinciden en el ruedo. Por fin el espectáculo perfecto para activar al sufrido público del tendido.
El ufano presidente de Australia afirma: No hay casos especiales. Las reglas son las reglas. Y a continuación un coro de presidentes y mandatarios políticos en todo el mundo repiten sin pudor: Las reglas son las mismas para todos. El mantra suena verdadero, y hasta decente, con el rostro del serbio en la pantalla. Pero si cambiamos el rostro del súper conocido, supermillonario, súper deportista, es decir, la excepción por excelencia, por el rostro de la mayoría del plantea, una nadería vamos, la afirmación nos puede hacer dudar.
¿Pero quiénes son la mayoría del planeta?
Mientras nos meten una indigestión de Djokovic, aparece en las noticias el informe de Intermon Oxfam titulado, para más inri, La desigualdad mata, que explica que en pandemia aumentan los supermillonarios, esos que según los presidentes se ven afectados por las mismas leyes que los demás. El informe indica además que la desigualdad económica y social contribuye a la muerte de al menos 21 000 personas al día, una cada cuatro segundos. El informe es la anécdota de los informativos, se trata de no amargar al personal. Pero nadie contesta las cifras.
Caben unas preguntas inocentes: ¿Es bueno que las reglas sean iguales para todos si unos lo pagan con su vida y otros ni se enteran? ¿Cuándo los de arriba presumen orgullosos de que las reglas son iguales para todos nos están diciendo que así entienden ellos la igualdad? ¿Las mismas normas, las mismas políticas, para los millonarios que para los pobres?
Hay que suponer que los infantes y adolescentes con problemas crecientes de salud mental se sentirán satisfechos porque se les aplican las mismas reglas que Djokovic (¡Qué suerte!). Los que viven en la parte del mundo que no tiene acceso a las vacunas, los que no pueden permitirse las cuarentenas, los que viven en infraviviendas, todos son iguales que el súper campeón, se les aplican las mismas reglas. Ya puede el mundo respirar tranquilo. Se acabó la arbitrariedad. Viva la libertad de las reglas.
Cuando un político corrupto eventualmente pisa una cárcel, cuando un empresario paga una multa de vez en cuando o a un deportista se le niegan sus privilegios, se multiplican las declaraciones que nos recuerdan que las normas son iguales para todos. Yo, que soy un mal pensado, siempre he creído que las normas están hechas siempre a favor de los poderosos y por eso tenemos que cumplirlas todos. Para que el truco sea digerible es bueno que de vez en cuando alguno se lo salte y así podamos dedicarle diez días de titulares que servirán para convencer al personal de lo bueno que es que las reglas hechas a medida de unos pocos, las tengamos que cumplir todos.
miércoles, 19 de enero de 2022
POR UNA MORATORIA EN LA VACUNACIÓN INFANTIL DESDE ESCUELAYCOVID
sábado, 15 de enero de 2022
Todos vacunados y todos contagiados
Primero nos dijeron que las vacunas impedirían que nos contagiásemos del covid y sólo cuando la evidencia puso de manifiesto que estar vacunado no protegía en absoluto de la infección sintomática ni impedía la transmisión cambiaron de argumento: ahora las vacunas ya no nos protegían de enfermar, sino de hacerlo gravemente y morir. ¿Así de fácil? ¿Cambiamos el relato y pelillos a la mar? Un momento. Todo el programa de vacunación masiva e indiscriminada de la población con vacunas en gran medida experimentales, incluyendo a la inmensa mayoría (adultos sanos, jóvenes, adolescentes y niños) para los que el covid es una enfermedad leve, se basaba en la premisa de que la vacuna impedía la transmisión y lograría la ansiada “inmunidad de rebaño” del 70%. Si las vacunas no impiden el contagio ni la transmisión, ¿por qué se ha vacunado a toda la población y no sólo a la población de riesgo? ¿Por qué se continúa con el inmoral engaño de vacunar a los niños?
Este fiasco vacunal era previsible, como advertí por primera vez en septiembre del 2020. Nunca se había aprobado una vacuna eficaz contra ningún tipo de coronavirus ni se había utilizado la problemática[1] tecnología genética de ARNm en ninguna vacuna. Los plazos habituales de aprobación de una vacuna con ensayos clínicos de entre cinco y diez años de duración se habían reducido a dos meses, por lo que cualquier afirmación sobre su eficacia y seguridad pecaba de prematura. Para más inri, las empresas farmacéuticas eran perfectamente conscientes de todo ello y, preocupadas por la aparición de efectos secundarios adversos “dentro de cuatro años[2]”, habían firmado contratos con cláusulas de indemnidad que les eximían de toda responsabilidad.
Lo ensayos clínicos sobre los que se aprobaron las vacunas vectoriales y las terapias genéticas de ARNm no mencionaban en ningún momento que éstas impidieran la gravedad y muerte, sino el contagio. Por lo tanto, han fracasado precisamente en aquello por lo que fueron aprobadas, un ejemplo particularmente punzante de que los ensayos clínicos deben ser siempre tomados con cautela, pues las empresas farmacéuticas que esperan lucrarse por la aprobación del fármaco gozan de una clara asimetría de información frente al regulador y éste está sujeto al permanente conflicto de interés de las puertas giratorias. Con buen motivo, expertos como Peter Doshi, editor del British Medical Journal, mostraron las dudas que planteaba la cacareada eficacia del 95%[3], y un grupo de médicos británicos escribía recientemente en el BMJ que la pérdida de eficacia “sugiere que los efectos de las vacunas desaparecen rápidamente y/o que se introdujo algún sesgo o irregularidades en los procedimientos originales de los ensayos[4]”.
Tras pocos meses, y conforme aparecían nuevas variantes, la eficacia de las vacunas empezó a decaer abruptamente, como mostraron numerosos estudios[5]. Antes de ómicron, a finales de octubre, The Lancet Infectious Diseases publicaba que “la eficacia de las vacunas en reducir la transmisión es mínima en el contexto de la variante delta[6]”, y otro macro estudio sueco publicado en The Lancet concluía que las vacunas de Pfizer y Astrazeneca (82% de las dosis administradas en España) no tenían “ninguna eficacia[7]” para evitar la infección de covid transcurridos siete y cuatro meses, respectivamente, desde su inoculación. Con ómicron la situación ha empeorado: ya no es que las vacunas no tengan ninguna eficacia, sino que su eficacia es negativa, es decir, que los vacunados son más susceptibles de contagiarse que los no vacunados. Así lo concluye un recientísimo estudio danés[8], datos oficiales de la Sanidad británica[9] y un estudio noruego publicado en Eurosurveillance[10]. Hace pocos días, el virólogo Luc Montagnier, Premio Nobel de Medicina del 2008, confirmaba en un artículo en el Wall Street Journal que “datos de Dinamarca y Canadá indican que las personas vacunadas tienen mayor tasa de infección de ómicron que las no vacunadas[11]”.
Antes del advenimiento de la fanática idolatría de las vacunas covid, ¿cómo se habría calificado a una vacuna que pierde completamente su eficacia en cuestión de meses y luego tiene eficacia negativa? Estas “vacunas” jamás habrían logrado su aprobación por el procedimiento normal, y debemos exigir a los políticos que admitan el fracaso de su miope obcecación vacunal universal y detengan el programa de vacunación infantil, un escándalo que no beneficia a nadie y pone en riesgo la salud de los niños.
Respecto a la eficacia de estas vacunas para “evitar” la gravedad y la muerte, la creencia popular está de nuevo equivocada. El Ministerio de Sanidad español, con datos ciertamente opacos, señala que aproximadamente tres de cada cuatro muertos por covid (entre el 72% y el 80%) desde otoño eran personas perfectamente vacunadas[12], porcentajes similares a los ofrecidos por el Reino Unido[13]. ¿Han leído esto en algún medio? Estos porcentajes, elevadísimos en términos absolutos, indiciarían sin embargo una relativa protección contra la gravedad dada las altísimas tasas de vacunación. No obstante, dado el interés en ocultar las grietas del relato oficial, es posible que la realidad sea menos halagüeña. Recientes estudios epidemiológicos publicados en The Lancet limitan la eficacia para reducir la gravedad y muerte hasta un “indetectable[14]” 42% seis meses después de vacunarse, cifra que Israel situaba en agosto en el 55%[15]. Por otro lado, según un estudio publicado en el JAMA, los datos en bruto en Sudáfrica (no estandarizados por edad) muestran que con ómicron las tasas de hospitalización de vacunados son superiores a las de no vacunados[16]. Aunque en ausencia de ensayos aleatorios sea difícil estar seguro, por el momento puede afirmarse que las vacunas no evitan la gravedad y muerte pero reducen su probabilidad de ocurrencia, aunque esta reducción sea poco significativa tras pocos meses.
Primero nos prometieron que con dos dosis y un 70% de vacunados esto se terminaba. Ante la evidencia del fiasco vacunal, se sacó de la chistera la necesidad de una tercera dosis, que Israel inoculó en estado de pánico al observar que las dos dosis precedentes no impedían nuevas olas. Ahora proponen una cuarta, pocos meses después. ¿Qué vacuna conocen ustedes que requiera cuatro dosis en pocos meses? Esta huida hacia delante de políticos empeñados en no reconocer sus errores juega con el sistema inmunológico y la salud de la población (como ha tenido que advertir, tarde, la EMA). El jefe del Departamento de Inmunología de la Universidad de Tel Aviv lo resumía en una carta abierta: “Es hora de admitir el fracaso[17]”.
Las terceras dosis de unas “vacunas” que ofrecen una estrecha y rígida respuesta a un solo antígeno obsoleto no mejorarán el resultado tras el habitual espejismo de pocas semanas. La propia OMS considera las dosis de refuerzo “inapropiadas e insostenibles”[18]. Lo que sí aumentarán las sucesivas dosis, en cambio, es la posibilidad de casos de yatrogenia. En efecto, nos prometieron que estas vacunas serían “95%” eficaces y esto ha resultado ser un timo. También nos prometieron que eran tremendamente seguras. ¿Lo son? Lo analizaremos en el siguiente artículo.
Fernando del Pino Calvo-Sotelo
www.fpcs.es
[1] Moderna hits safety problems in bold bid to reinvent medicine (statnews.com)
[2] AstraZeneca to be exempt from coronavirus vaccine liability claims in most countries | Reuters
[3] Peter Doshi: Pfizer and Moderna’s “95% effective” vaccines—we need more details and the raw data – The BMJ
[4] Evidence does not justify mandatory vaccines – everyone should have the right to informed choice | The BMJ
[5] Comparison of two highly-effective mRNA vaccines for COVID-19 during periods of Alpha and Delta variant prevalence | medRxiv y otros.
[6] What is the vaccine effect on reducing transmission in the context of the SARS-CoV-2 delta variant? – The Lancet Infectious Diseases
[7] Effectiveness of Covid-19 Vaccination Against Risk of Symptomatic Infection, Hospitalization, and Death Up to 9 Months: A Swedish Total-Population Cohort Study by Peter Nordström, Marcel Ballin, Anna Nordström :: SSRN
[8] SARS-CoV-2 Omicron VOC Transmission in Danish Households | medRxiv
[9] COVID-19 vaccine surveillance report – week 1 (publishing.service.gov.uk)
[10] Eurosurveillance | Outbreak caused by the SARS-CoV-2 Omicron variant in Norway, November to December 2021
[11] Omicron Makes Biden’s Vaccine Mandates Obsolete – WSJ
[12] Actualizacion_537_COVID-19.pdf (mscbs.gob.es) y anteriores
[13] COVID-19 vaccine weekly surveillance reports (weeks 39 to 1, 2021 to 2022) – GOV.UK (www.gov.uk)
[14] Effectiveness of Covid-19 Vaccination Against Risk of Symptomatic Infection, Hospitalization, and Death Up to 9 Months: A Swedish Total-Population Cohort Study by Peter Nordström, Marcel Ballin, Anna Nordström :: SSRN
[15] Covid Vaccines: A Shot in the Dark? – Swiss Policy Research (swprs.org)
[16] Characteristics and Outcomes of Hospitalized Patients in South Africa During the COVID-19 Omicron Wave Compared With Previous Waves | Global Health | JAMA | JAMA Network
[17] Professor Ehud Qimron: “Ministry of Health, it’s time to admit failure” – Swiss Policy Research (swprs.org)
[18] Interim Statement on COVID-19 vaccines in the context of the circulation of the Omicron SARS-CoV-2 Variant from the WHO Technical Advisory Group on COVID-19 Vaccine Composition (TAG-CO-VAC)
Ceuta, cuentas y pago de facturas
A lo largo de las luchas sociales del siglo XX se fue acuñando una idea realmente luminosa: "privatización de beneficios y socializació...
-
Juan Gérvas , médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España. Exprofesor de salud pública, universidad Jonhs Hopkins, Estados U...
-
Santiago Agrelo (2018) Santiago Agrelo Lo que ha pasado en Ceuta durante esta semana, poco o nada tiene que ver con el drama -con la tragedi...
-
Juan Gérvas (Doctor en Medicina, médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España, exprofesor de salud pública, Universidad Johns...