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lunes, 1 de marzo de 2021

Cuidados Paliativos

Sin saber cómo, "pero parece que la sociedad" lo reclama, la asociación federal de derecho a morir dignamente, guiados por unos iluminados, o siendo ellos mismos dichos iluminados, se han propuesto eliminar de plano los “Cuidados Paliativos” en España.

De ahora en adelante, según ellos quieren hacernos creer: ya no será necesario un estudio médico previo para aceptar una petición de eutanasia; les vale con una petición firmada, sin tener en cuenta la carga emocional que pueda sufrir el solicitante; pues si uno está bajo una depresión o sufre algún otro tipo de enfermedad mental, u otra patología irreversible: ELA, cáncer metastásico, Alzheimer, etc; ya no serán necesarios los Cuidados Paliativos. Su solución pasa por una petición de eutanasia.

Lógicamente se han dado, y se darán, muchas situaciones socioeconómicas donde los pacientes prefieran dejar de vivir antes de ser una carga para sus familias. Pero me pregunto: ¿no es precisamente esa la función de la Seguridad Social?, ¿no fue creada para ayudar a Vivir Dignamente y solucionar las peticiones de “Ayuda” , que los ciudadanos sin unos medios económicos no podemos sufragarnos, para paliar una enfermedad?.

Pues a día de hoy se nos dice que NO. En un país donde los médicos aún no tienen una “especialidad médica en Cuidados Paliativos”, se les exige que sí la tengan en el proceso de realizar eutanasias.

Hasta ahora se suponía que el galeno, médico, hacía un juramento hipocrático, “Salvar la Vida de sus Pacientes” ante todo, (que nadie confunda salvar la vida con ensañamiento terapéutico), pues, los Cuidados Paliativos, están precisamente para que, realmente uno pueda morir dignamente, sin dolor, y sin sentirse una carga emocional y económica para sus parientes.

Parece que hay mucha prisa en cumplir una voluntad de morir, mediante la susodicha petición, sin haber hecho un estudio previo, y sin tener en cuenta los motivos que llevan a solicitarla. El deseo de muerte es patológico y se contrapone al deseo de vida; es antinatural y está condicionado por agentes externos .

Debemos darnos la oportunidad de solicitar unos CUIDADOS PALIATIVOS dignos para nuestra sociedad antes de dar un paso irreversible hacia la muerte,Pues en este mundo solo estaremos una vez.

Ahora más que nunca: Dignidad

Israel Durán

martes, 29 de diciembre de 2020

Silencio

¿Qué decir cuando una persona está físicamente sana y su parte anímica precisa de sustancias químicas que lo estimulen para poder hacer una vida ordenada?

¿Qué imagen nos formamos desde fuera de dicha persona?

¿Qué decir cuando esa persona se bloquea y es incapaz de hablar?

Empatía

Por desconocimiento, los seres humanos “sanos” , critican ciertos tipos de silencio de otros seres humanos.

Su actitud, sus respuestas entrecortadas, … si llegan a producirse, da pie a que los más avezados, por falta de conocimiento de lo que está sucediendo en el interior de dicha persona, emitan juicios, … y no del todo favorables, en algunas ocasiones; otras, en cambio, sí lo son, congraciándose o identificándose con dicho ser, sin decirlo, poniéndose en sus zapatos e intentando ayudarle. Todo ello debido a un sentimiento de magnanimidad, el cual solo se halla en personas de espíritu grande, despegadas de toda materialidad y protagonismo, cuyo único interés personal, radica en ayudar a quien tiene enfrente y que se realice como persona. Esas personas existen.

Este hecho tiene mucha importancia, pues aunque es un camino a recorrer solo, siempre será mejor hacer dicho camino si recibimos ayuda. Las crisis solo las puede superar el que las sufre, los demás, por mucho que digan o hagan , no pueden superarlas en piel ajena; por mucho que nos desespere ver cometer errores que sabemos no llevan a ningún lugar. Como siempre ha sucedido los cambios cuestan y, más aún a ciertas edades.

El que a una persona joven le diagnostiquen una patología mental, no suele ser plato de buen gusto. Si añadimos a la patología que nos diagnostican, que uno está en lo mejor de su vida, en los años de formación, transición de la adolescencia superada, a la edad juvenil, para pasar a la edad adulta, de los dieciocho a los treinta años, imagínense.

La sangre bulle, las ideas se disparan, toda la fuerza que la naturaleza le regala se convierte en una fuga ( una salida accidental desde el interior de una persona truncada psíquicamente ) . Como en toda fuga , se pierde fuerza y se malgastan las energías. El circuito de la vida pierde presión, ilusión.

En algunos casos uno se obsesiona con una idea haciéndola central en su vida, pero fuera de la realidad en la cual se desenvuelven los demás seres humanos. Toda su fuerza vital la dirige en un sentido erróneo. Aún así, para el que está en dicha situación , es la única solución a lo que le está sucediendo y, no admite bajo ningún concepto el estar equivocándose. Para uno es muy difícil aceptar que su vida se haya truncado.

Lo primero es no aceptar lo que está sucediendo. ¿ Por qué tengo una tara, por qué me lo dices tú?. Estoy vivo. Físicamente nada me impide representar mi papel.

Cuesta dormir, cuesta tener que levantarse, cuesta tener horarios, cuesta estar sujeto en un solo punto del trabajo y relacionarse con los demás. Centrarse es muy difícil. Las ideas bullen, y se creen realizables por muy descabelladas que sean. Muchas veces uno se siente perseguido por fuerzas ocultas e intenta su “fuga”.

Se sufre sin ningún motivo físico. Comienza la angustia. El estómago se contrae. Se llora sin motivo. Se escucha lo que nadie escucha, se interpreta lo que se escucha como un ataque personal a uno mismo, o una alabanza. Se es centro del universo ya que además se ve, en algunas ocasiones, lo que nadie ve. Y uno se siente elegido para un plan especial que solo uno puede realizar. “Esto último es cierto para todo ser humano”, con patología o sin patología.

Lo que no es cierto es que uno tenga licencia para ir en sentido contrario en la autopista de la vida, saltándose uno las normas que deberían regular toda convivencia humana. Al igual que la máxima norma de tráfico, no escrita, es evitar cualquier accidente, la máxima de la libertad ciudadana nos dice : que nuestra libertad como persona termina donde comienza la de la otra persona que tenemos enfrente.

No se es capaz de analizar tanta incomprensión. Uno se desorienta sin ser consciente de ello. Si tiene un ego hasta entonces muy crecido, verá todo a través de un prisma de superioridad. Si su ego está bajo, se sentirá despreciable. Ambas sensaciones suelen combinarse, pasando de ser un superman a ser un don nadie.

Aún con todo esto, uno se resiste a admitir que algo falla. Sentimientos entrecruzados de sensaciones anómalas. ¿ Por qué ayer estaba sano y hoy no ?.

Dicha persona se halla con toda su fuerza interior para esforzarse en hacer un camino en el cual desarrollar su vida futura, su camino a seguir, dentro de todas las variables que se nos ofrecen en la sociedad en la cual nos desenvolvemos y, dentro del marco en el cual se nos ha inculcado que no debemos salirnos, para no estropear nuestro lindo papel y conseguir llegar a ser lo que se espera de nosotros, de cada individuo en particular.

El no conseguirlo, porque se nos dice mediante un diagnóstico que estamos limitados, produce un nuevo enmarcamiento para nuestro lindo papel, que ya no es tan lindo, como si lo arrugasen entre las manos con saña, lo estrujaran y lo tirasen a la papelera. Reciclar ese papel es un trabajo prometeico. Nadie puede hacerlo solo.

El mito de Prometeo ha tenido tres interpretaciones profundas a lo largo de la historia de la cultura occidental:

A)  Figura bienhechora, civilizadora, que hace posible el progreso de la humanidad e intenta igualar al hombre con los dioses.

B)  Prototipo romántico del rebelde que desafía a los dioses y a la naturaleza ( titanismo ).

C)  Figura funesta, ya que el conocimiento, la ciencia y la técnica arrancaron al hombre de su inocencia originaria y ha sido causa de desastres y sufrimiento.

Que cada uno saque sus conclusiones .

Ahora más que nunca: Diginidad 

Israel Durán 

´Más vale honra sin barcos que barcos sin honra´´.(1) 
Casto Secundino María Méndez Núñez, contraalmirante de la Real Armada Española. 

sábado, 5 de diciembre de 2020

Hay alternativa a la eutanasia

La aplicación de “tratamientos paliativos” cuyo objetivo prioritario es el alivio de los sintomas que provocan sufrimiento y deterioran la calidad de vida del enfermo en situación terminal, no es eutanasia, aunque se pudiera ocasionar indirectamente un adelanto del fallecimiento. La clave reside en la “intención que preside la conducta médica”. No es eutanasia por tanto, aplicar un tratamiento necesario para aliviar el dolor, aunque acorte la expectativa de vida del paciente como efecto secundario no buscado.

En dicho caso estaríamos hablando de “Ortotanasia”; dicho término se refiere a permitir que la muerte ocurra “en su tiempo cierto”, “ cuando deba ocurrir”, por lo tanto los profesionales de la salud están capacitados para otorgar al paciente todos los cuidados y tratamientos ( paliativos ) para disminuir el sufrimiento, pero sin alterar el curso de la enfermedad y, por lo tanto, el curso de la muerte.

Los pacientes en estado vegetativo, no padecen una enfermedad terminal y no necesitan máquinas para garantizar las funciones vitales. Dichos pacientes respiran espontáneamente, digieren de forma natural los alimentos, realizan otras funciones metabólicas y se encuentran en una situación estable. No pueden sin embargo alimentarse por sí mismos.

Aceptar la dependencia, los cuidados , exige humildad y generosidad ( estamos acostumbrados a ayudar pero no a ser ayudados ). Aceptando la ayuda contribuimos a que otras personas sean más compasivas y humanas ; mientras que empujando a la eutanasia fomentamos el endurecimiento interior, y la insensibilidad.

Hay alternativa a la eutanasia y, son los cuidados paliativos. Una de las metas principales de los mismos, es el control del dolor y de otros síntomas para que el paciente pueda permanecer lo más alerta y cómodo posible. Vienen siendo aquellas atenciones que se dan a un paciente con una enfermedad potencialmente mortal, en fase avanzada y al que no afectan los tratamientos curativos.

Debemos valorar el ejemplo que damos a los jóvenes sobre cómo tratamos a nuestros mayores que sufren. ¿Queremos transmitirles que vamos a librarnos lo antes posible de todo aquello que nos estorba ? ¿Cómo nos tratarán ellos a nosotros entonces?

Israel Durán

Ahora más que nunca: Dignidad.