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sábado, 25 de agosto de 2018

HAMBRE-POBREZA

Solo en bocaditos la Cámara Baja gasta 560 millones de guaraníes. Haciendo un cálculo más detallado nos encontramos con que en cada sesión semanal se gasta 7 millones de guaraníes. Es decir, 90.000 mil guaraníes por cada legislador.

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miércoles, 18 de octubre de 2017

Papa Francisco: “Evitemos presentar el hambre como una enfermedad incurable”

Cuando el número de hambrientos va en aumento, y los conflictos y el cambio climático amenazan con dejar atrás u obligar a emigrar a millones más, no caben las denuncias de cara a la galería ni las palabras medidas para evitar comprometerse. Es el mensaje que el papa Francisco ha enviado este lunes en la sede de la agencia de Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura (FAO), ante los ministros de agricultura del G-7. "Está en juego la credibilidad de todo el sistema internacional", ha advertido el Pontífice.

Especulación con el comercio de alimentos, acaparamiento de tierrasrecortes en la cooperación... En un discurso moderno, alineado con lo ya expresado en intervenciones anteriores, el Papa ha abordado sin ambages prácticamente todas las cuestiones que sobrevuelan el debate sobre la erradicación del hambre, sus causas y consecuencias. "Evitemos presentarla como una enfermedad incurable", ha demandado.
En la celebración del día mundial de la alimentación, dedicado a la relación entre la falta de alimento y las migraciones, Francisco se ha referido a las "raíces" del problema: la violencia y el clima. Por eso ha instado a las autoridades mundiales a remediar el tráfico de armas y trabajar por la paz. Y de nuevo ha interpelado a la comunidad internacional: "¿De qué vale denunciar que a causa de los conflictos millones de personas sean víctimas del hambre y de la desnutrición, si no se actúa?".
También ha ensalzado el Acuerdo de París contra el cambio climático "del que por desgracia algunos se han retirado", ha dicho, en clara alusión a Estados Unidos y ha pedido un cambio en los estilos de vida, en los criterios de producción y en el consumo de alimentos. "Cualquier discurso serio" sobre la seguridad alimentaria y la migración, según el Papa, tiene que partir de estos presupuestos.
La semana pasada se reunían en el mismo lugar, en la sede romana de la FAO, gobiernos, representantes del sector privado y ONG y asociaciones ciudadanas, campesinas e indígenas de todo el mundo para debatir sobre la forma de asegurar una alimentación suficiente y sana para todo el planeta. Y este lunes, el discurso de Francisco ha coincidido en gran medida con las denuncias de ese último grupo
Por ejemplo, el Pontífice ha condenado el acaparamiento de tierras —"no es lícito sustraer las tierras cultivables a la población, a veces con la complicidad de quien debería defender los intereses del pueblo" de forma directa, sin recurrir a matices semánticos ni referirse a bienintencionadas medidas para evitarlo. "Es necesario alejar la tentación de actuar en favor de grupos reducidos de la población", ha insistido ante decenas de diplomáticos y representantes gubernamentales, al tiempo que denunciaba la corrupción administrativa que en ocasiones se traga la ayuda externa.
El Papa ha ensalzado el aumento de la producción mundial de cereales como ejemplo a seguir. Como la forma de trabajar atendiendo a las necesidades alimentarias, y no a la obtención de beneficios. "Los recursos alimentarios están frecuentemente expuestos a la especulación, que los mide solamente en función del beneficio económico de los grandes productores o las estimaciones de consumo", ha criticado de nuevo.
En sintonía con lo expresado por el director general de la FAO, José Graziano da Silva, y por algunos de los ministros del G-7 que han intervenido después, Francisco ha apostado por proyectos de desarrollo rural que generen empleo y protegan a la población de las crisis medioambientales, para que la migración no sea la única salida de millones de personas. Pero ha exhortado a todos a mojarsemás. No es aceptable, "atrincherarse detrás de sofismas lingüísticos", reduciendo así la diplomacia "a un ejercicio estéril para justificar los egoísmos y la inactividad". Lo que hace falta, según el Papa, no es tanto piedad —"la piedad se limita a la ayuda de emergencia" como justicia.

lunes, 8 de mayo de 2017

LA MISERIA QUE NUESTROS POLITICOS NO QUIEREN VER







En una de las dos capitales de Canarias es esta una escena tristemente habitual, ante la inoperancia de un gobierno local que sigue viviendo en otra realidad paralela, con las UTS colapsadas y dando citas con 3 meses vista, obligando a las familias a humillarse en el circo del reparto de alimentos, sin poner en marcha la tarjeta de alimentos que se aprobó en Pleno hace casi 2 años, sin habilitar prácticamente nada de las cerca de 13.000 viviendas vacías que hay en el municipio, delegando en la solidaridad ciudadana el pago de recibos de luz y de agua de muchas familias, con unos presupuestos para servicios sociales muy por debajo de lo que correspondería a los indicadores de pobreza y paro que mantiene la ciudad.


¿Hasta cuándo?




miércoles, 10 de febrero de 2016

La pobreza energética no es un mito, existe y mata

Esta historia real tiene lugar en San Cristóbal de los Ángeles, un barrio de Madrid donde vive gente trabajadora, en muchos casos en situación de pobreza, que tiene la renta de alquiler más baja de Madrid y donde el precio de los pisos es también el más barato.
Aquella tarde decidí ir a ver a Aminata, que acababa de tener un bebé. Hacía unos días que el frío era grande, ese frío de enero en Madrid. Cuando entré en la portería no sentí ese consuelo que nos suele dar un techo cubierto cuando entramos desde el aire libre. Al abrirme la puerta de su piso me acogió con su sonrisa cálida, pero, al abrazarla, noté que estaba helada. En el interior de la casa, muy arreglada, otros tres niños jugaban en el pequeñísimo salón sobre una manta y en un carrito vi un bebé recién nacido tapado hasta los ojos. "¿Puedo cogerlo?", pregunté. "Sí", respondió Aminata. Al cogerlo, noté que estaba aterido y pálido. "¿Con qué calientas al niño?", pregunté. Me miró sorprendida. "Con la manta", respondió. "No -le dije- él no tiene energía suficiente para calentarse con éste frío. Hay que dársela". Me levanté y fui a la farmacia, donde la farmacéutica me enseñó los modelos de mantas eléctricas. La más barata eran 45 euros. Me fui a casa y saqué el dinero que tenía en un cajón para emergencias y compré la manta. El bebé reaccionó enseguida y pasada una hora tenía otro color. Mientras, los otros peques seguían jugando en el suelo sobre la otra manta. "Tendrías que calentar un poco la casa", le advertí. "No puedo", dijo, tajante. "El gas es muy caro, la caldera está rota. No puedo pagar el arreglo y menos cada mes el gas", me explicó.
Fui al día siguiente, de nuevo. Los niños estaban solos. Mamá se había ido al hospital porque el bebé estaba malito y papá no había llegado aún del trabajo. El pequeño estuvo ingresado 15 días y afortunadamente se recuperó. Pero salió con un problema de asma y delgadito como un fideo. ¡Y de frío se hubiera muerto de no poner remedio! Aún así la manta eléctrica no ha evitado una enfermedad que quizá le dure de por vida…
En esta historia se unen dos factores. Por un lado, la falta de conocimiento de la cultura del frío por parte de Aminata y su marido, que son senegaleses. Y, por otro, la pobreza energética, es decir, la falta de ingresos suficientes para poder pagar la energía necesaria para la satisfacción de necesidades básicas, como mantener la vivienda en unas condiciones de climatización adecuadas para la salud.
¿Hay soluciones? Por supuesto. Para el primer caso, existen centros municipales de formación de adultos, instituciones y asociaciones, donde se trabaja en la integración de los colectivos inmigrantes, abordando temas como la alimentación, la salud, el sistema educativo o la utilización de tecnología nueva para algunos: gas, electricidad, informática...
En cuanto a la pobreza energética, no queda duda de que no es un mito. Es real y es asesina. Según un informe de la Asociación de Ciencias Ambientales, podría estar detrás de unas 2.000 muertes prematuras al año en nuestro país. Pero también es invisible. ¿Acaso somos conscientes de que en España  cuatro millones de personas sufren este tipo de pobreza? Y los niños y niñas son los más afectados, ya que en el 88% de los hogares donde hay pobreza energética residen menores de 16 años. 
No se puede permitir que las compañías energéticas se sigan enriqueciendo con la sangre de inocentes. Hay que investigar soluciones. Por ejemplo, se podrían estudiar sistemas de utilización de la energía eléctrica en momentos de bajo consumo, para activar automáticamente – y gratis- el funcionamiento de radiadores que mantendrían todas las casas templadas y el agua caliente. Tenemos que impedir que derechos fundamentales, como vivir en una vivienda digna con una temperatura confortable, sigan siendo vulnerados. Desde Educación, Cultura y Solidaridad creemos que abrir los ojos a esta situación es el primer paso.
Ángela Palomera es voluntaria de la Asociación Educación, Cultura y Solidaridad.

viernes, 8 de enero de 2016

Miles de personas mueren de hambre al tiempo que se invierten miles de millones en armamento

Niños con hambre.

Está en gravísimo riesgo la propia vida de muchísimos niños, mujeres y hombres  por la obstinada e inadmisible insolidaridad de los más encumbrados y privilegiados, que cuentan y recuentan sus muertos pero no prestan la mínima atención a los ajenos. Miles de personas mueren de hambre todos los días –no me canso de repetirlo- al tiempo que se invierten más de 3.000 millones de dólares en armamento y gastos militares para garantizar la seguridad de un 20% del conjunto de la humanidad.

Una economía basada en la especulación, la deslocalización productiva y la guerra sigue aumentando las desigualdades sociales y ocupando cada rendija de otros sistemas alternativos que emerjan. Si la prima de riesgo –paralela a la mayor precariedad- sigue orientando los pasos de la economía en lugar de hacerlo los “principios democráticos” que con tanta lucidez establece la Constitución de la UNESCO, los grandes consorcios no cesarán de progresar y marcar el paso de un sistema que, en particular desde la década de los 80, marginó al multilateralismo democrático, y que ahora, urgidos ante el abismo de situaciones sin regreso, es preciso reponer sin demora.

sábado, 5 de septiembre de 2015

"Con el 2% del dinero gastado en salvar la banca se podría haber acabado con el hambre"

José Esquinas
José Esquinas: “Colocar cuchillas es un crimen; puede ser legal, pero no es moral”.
                              
Después de trabajar 30 años para la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), José Esquinas parece intentar contribuir a la erradicación del hambre con cada palabra que pronuncia. Tachado de idealista en más de una ocasión, tiene muy claro que el objetivo que persigue no pertenece a la utopía: en un mundo que produce comida suficiente para alimentar a un 50% más de la población mundial, no comprende cómo cerca de 40.000 personas mueren cada día por no ingerir alimentos.
No comprende, pero sí explica y señala responsabilidades: la falta de voluntad política impide el acceso a los alimentos en determinados países del mundo. Se refiere a la pasividad de los dirigentes para evitar el despilfarro. Aquella que no regula el mercado de los alimentos para acabar con la especulación y continúa permitiendo el acaparamiento de tierras. La que mantiene las cifras de la "mayor pandemia de la humanidad", la que provoca esas "muertes silenciosas" a las que hace referencia.
Como uno de los embajadores de la Campaña de Oxfam Intermón 'Alimentos con poder', que trata de poner el foco en la capacidad de la producción alimentaria como método para fomentar un desarrollo sostenible, Esquinas nos recibe con ganas de hablar. A sus 68 años, después de pasar por prestigiosas universidades, confiesa cuál fue la más productiva: el campo. Escoge un profesor: su padre. De ahí, quizás, su pasión por la agricultura y su entrega a la consecución de su meta: lograr que ninguna persona sufra por llenar su estómago.
¿Cuál es el verdadero poder de los alimentos?
Los alimentos son la base, sin alimentos no hay vida. Pero no sólo eso, es mucho más. Un estómago vacío, una persona con hambre, va a utilizar toda su capacidad de creación para ver cómo puede alimentarse. Nada más. Sin embargo, cuando está alimentada utiliza toda esa energía para crear, para interaccionar, para ayudar, para ser un miembro activo de una sociedad y poder desarrollarse como ciudadano en todos los aspectos.
Cuando se habla de ayudar a la erradicación del hambre, es mucho más que la ayuda asistencial. No consiste en entregar alimentos. Consiste en ayudar a ayudarse, ayudar a las poblaciones a no tener la necesidad de pedir comida porque podrán producirlos por sí mismos. Ahí interviene la idea de sostenibilidad. Esos son los alimentos con poder.
Sin embargo, mientras se realizan esfuerzos a nivel mundial por la erradicación del hambre, las cifras de despilfarro continúan en aumento.
Según la FAO, hay comida suficiente como para alimentar a un 50% más de la humanidad. El alimento existe, está en el mercado internacional, pero no llega a la boca del que tiene hambre: es un problema de acceso. Por tanto, si el problema es de acceso, es determinante la falta de voluntad política.
En España hoy, en tiempo de crisis, somos uno de los países con mayor despilfarro: tiramos 7 millones de toneladas métricas de alimentos al año, lo que se traduce en 165 kg por persona. Tiramos el 30% de los alimentos que compramos, y lo que es aún más grave: el 15% de los alimentos que compramos los tiramos sin haber abierto el envoltorio. Es una cuestión de prioridades.
Usted dice que el hambre existe por falta de voluntad política para erradicarla. ¿Dónde se refleja esta dejadez de los dirigentes y por qué cree que no existe una determinación real para acabar con ella?
El hambre es la mayor pandemia de la humanidad. Cerca de 40.000 personas al día mueren como consecuencia del hambre. Si pensamos en otra enfermedad, las cifras son absolutamente incomparables. Se invirtieron cantidades enormes de dinero para combatir la gripe A. ¿Cuántos murieron en todos estos años? 17.000. Es decir, menos de la mitad de los que mueren en un día de hambre. Si el hambre fuera contagiosa, habríamos acabado con ella hace muchísimo tiempo.
¿Cuántos murieron en el atentado contra las Torres Gemelas? ¿Cuántos han muerto en Filipinas? Siguen siendo menos personas de las que mueren de hambre en un solo día y, en estos casos, el mundo se pone boca abajo. Son motivos para hacerlo, pero habría que ponerse también patas arriba en el caso de los fallecidos por no comer. Son muertes silenciosas.
Pero hay más: con el 2% de lo que se ha gastado para solucionar el problema de la banca en Occidente, podríamos haber acabado con el hambre de una forma sostenible, fomentando la producción local. Estamos gastando en armamento 4 mil millones de dólares al día. Si dividimos esta cifra entre los que mueren cada día, tenemos 100 mil euros por muerto. Con ese dinero, estas personas podrían vivir más de 100 años, teniendo en cuenta el precio de los alimentos en los países con mayor índice de mortalidad por esta causa. En 2005, el número de obesos sobrepasó el número de hambrientos.
¿Por qué ha de tomarse el hambre como un problema global?
Sin seguridad alimentaria, no es posible la paz ni la seguridad mundial: la mayor amenaza para la paz es el hambre. Los países desarrollados han empezado a darse cuenta, por primera vez han introducido el tema de la seguridad alimentaria en la agenda del G8 y del G20.
El hambre es caldo de cultivo de los grandes factores desestabilizadores que vemos en Occidente: la violencia internacional y los movimientos migratorios. En un mundo globalizado, ya no hay compartimentos estancos. Estamos en una pequeña astronave, dando vueltas alrededor del sol, con recursos naturales y limitados. Si se hace un agujero en esa nave, da igual que el agujero esté en África o en Europa, se puede hundir la nave entera. Estamos en una casa común donde si aparecen goteras e inundaciones en la cocina, también está en peligro el dormitorio.
Un ejemplo es lo que ha ocurrido en Lampedusa. Cuando muchas personas tienen mas riesgos de morir quedándose en su país de origen que subiéndose a una patera, nadie va a impedir que lo hagan. Si se mueren durante el trayecto, no pasa nada, van a seguir subiéndose en ellas. Nadie va a poder evitar que vayan de la cocina al dormitorio. Si queremos acabar con ese descontrol absoluto, debemos ayudar a ayudarse, intentar que estén bien donde están y que vivan seguros en sus países. Sin embargo, la Ayuda Oficial al Desarrollo continúa bajando.
Y en vez de atajar las causas, se colocan cuchillas.
Eso es miopía política. Eso es que cuando señalas la luna, están mirando el dedo. Volvemos a las prioridades: en lugar de incluir en los programas electorales los problemas importantes, están introduciendo asuntos menores. Además, por una cuestión humanitaria, colocar cuchillas es un crimen, no puedes condenar a una persona a morir de hambre allí, o a cortarse las venas y morir desangrado en la valla. Eso puede ser legal, pero no es moral.
¿Qué se entiende actualmente como especulación alimentaria?
La especulación en el mercado de futuro de los alimentos está marcada por la primera crisis alimentaria, en 2008, que tuvo muchas causas. El cambio de hábitos alimenticios de los países emergentes, los cambios climáticos... Pero, sobre todo, el incremento de la producción de biocombustibles. Su impulso en determinados países provocó que en una misma cantidad de tierras compitiesen dos objetivos: alimentar a personas y alimentar coches.
Aunque se ha hecho durante décadas, la especulación con los alimentos se intensificó a partir de 2008. Los grandes inversores, que quieren huir de ese mercado inmobiliario, encuentran refugio en los alimentos, ya que es algo que todo el mundo necesita para vivir e invierten en el sector.
¿Cómo se especula en el mercado de futuro de los alimentos?
Grandes entidades financieras con capacidad de invertir deciden que pueden prever que va a subir el precio de los alimentos en un determinado periodo de tiempo. Entonces, cuando se espera que se produzca la subida, compran la producción al agricultor antes de que la recolecte, o incluso antes de que la siempre, bajo la condición de que la mantenga en el campo de cultivo hasta que los especuladores decidan cuándo la puede recoger. De esta forma, solicitan que el agricultor mantenga su producción en la tierra hasta que tenga un precio y un comprador determinado.
El agricultor recibe un alto porcentaje del pago de esos productos antes de producirlos y, cuando están listos, le avisa: "Ya están maduros, cuando quiera los recolectamos'. El primer comprador comprueba que las demandas a la producción puedan satisfacerle. Si es así, dará su aprobación. Si considera que los precios no le compensan, pedirá al agricultor que espere un poco más, hasta que este acaba diciéndole: "Oiga, que el producto empieza a pudrirse, ¿qué hago?". Y el inversor responde: "Entonces, deje que se pudra, así subirá el precio".
Eso es la especulación del mercado de futuro: dejar que los alimentos escaseen para que suban los precios. Eso es un crimen, pero es un crimen legal. Una de las soluciones para acabar con el hambre es regular el mercado de futuro de los alimentos.
En alguna ocasión usted ha dicho que entró en la ONU con la ilusión de formar parte del lugar desde donde se supone que se podía cambiar el mundo. ¿Sigue pensándolo o salió decepcionado?
Muchas veces me he frustrado por la lentitud, la burocracia, descubrir traiciones a los verdaderos ideales de la FAO... Ha habido momentos en los que hasta he llorado de impotencia por ver determinadas circunstancias. Pero también viví la otra cara. Hoy la ONU es el único foro internacional global que puede tener debates sobre determinados temas bajo la atención mediática. Actualmente, las Naciones Unidas son insustituibles. No son perfectas, pero no existe un foro menos malo.
Al terminar la Segunda Guerra Mundial, cuando se creó esta institución, se dijo: "Nosotros, los pueblos del mundo, establecemos un sistema [...] para sustituir los cañones por el diálogo". Pero al final, no fueron los pueblos, sino los Gobiernos del mundo. Quienes están representados son los dirigentes de los países. En muchos casos no son democráticos pero, aunque lo sean, muchas veces se anteponen los intereses de cada Estado, con la vista fijada en las siguientes elecciones, por encima de los intereses del mundo y de las generaciones futuras. Es importante ir más a allá, hay que buscar un foro de pueblos, un Parlamento mundial. No para sustituir a la ONU, sino para complementarla.

lunes, 13 de julio de 2015

La historia de una mujer africana que corrió la Maratón de París con bidón de agua sobre la cabeza

Mientras en “occidente” no obsesionamos con la importancia de salir a correr, salir andar o llevar una vida activa… en muchos países hacer “deporte” no es una actividad de ocio sino una actividad esencial para la vida.

Por esta razón, Siabatou Sanneh, una mujer de 40 años de edad, participó en la 39 edición del Maratón de Paríspara evidenciar la distancia que debe recorrer la gente de su aldea, en Gambia, para conseguir agua potable.
Entre los 42 mil corredores que participaron en la justa, destacó la presencia de Sanneh, vestida a la usanza tradicional de su aldea y con un bidón sobre la cabeza, además de un cartel colgando de sus hombros, que decía:
“En África, las mujeres recorren cada día esta distancia para conseguir agua potable”.

 La misión de Siabatou Sanneh, que salió por primera vez de Gambia, era sensibilizar a las personas y buscar ayuda para facilitar el acceso en su país al agua potable. “Ayúdennos a reducir la distancia”, decía otro de sus mensajes, y dijo, antes de la competencia, que lo hacía para “ayudarse a sí misma, a su familia y a su aldea”.
Sanneh debe buscar agua tres veces al día, acompañada de sus hijas de 10 y 4 años de edad quienes, también, están acostumbradas a cargar pesados bidones con agua, necesarios “para beber, cocinar, lavar la ropa”. Pero a veces, comparte la mujer africana, especialmente durante la temporada de lluvias, “el agua no es muy buena y los niños se enferman, tienen diarrea por esa agua”.

sábado, 11 de julio de 2015

La OCDE denuncia: España es el país con más desigualdad de ingresos entre ricos y pobres

Foto: Foto: Reuters.

Entre 2007 y 2011, los ingresos del 10% de la población más pobre bajaron un 12,9% al año frente a la caída del 1,4% para los más ricos. Todo según el último informe del organismo.

miércoles, 13 de mayo de 2015

El 31,9% de los niños de España, en riesgo de pobreza o exclusión

Hace cuatro años, 11,5 millones de personas se encontraban en riesgo de pobreza o exclusión en España. Hoy, esa cifra se ha incrementado un 27,3%, hasta los 12,8 millones. Dicho en datos puros y duros: 1.320.216 personas en menos de un lustro.
La situación varía en función de los perfiles. Al cierre de 2013 el colectivo más afectado era el de jóvenes entre 16 y 30, con un 33% en riesgo de pobreza y exclusión, seguido de los niños, con un 31,9%.
En total, la tasa de pobreza infantil para menores de 16 años es del 26,7%, seis puntos por encima del conjunto de la población.
Los datos corresponden al cuarto informe sobre El estado de la Pobreza en España que ha presentado este martes la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN).
El estudio analiza la evolución del indicador europeo AROPE (combina la renta con las posibilidades de consumo y el empleo) entre los años 2009 y 2013.El informe considera que están en riesgo de pobreza las personas que viven en hogares con una renta inferior al 60 % de la mediana de la renta nacional equivalente. Para el año 2013, la
mediana de renta equivalente fue de 13.523 euros, por lo cual, el umbral del pobreza se fija en 8.114,2 euros Todas las personas con una renta equivalente inferior a esa cifra se consideran, por tanto, pobres.


martes, 27 de agosto de 2013

"Todas las semanas alguien nos dice: "Si no me suicido, es por mis hijos"

Por razones laborales, prefieren mantener el anonimato. Laura y María son dos educadoras sociales que trabajan en dos ciudades diferentes.Lo que cuentan es lo que pasa a pie de calle, lo que constituye la base de los problemas actuales en nuestra sociedad.
Pregunta: ¿Se percibe en vuestro trabajo un cambio en el perfil de las familias que acuden a pedir ayuda?
María: Sí. Para empezar, no pasa semana sin que alguien nos diga que “si no fuera por mis hijos me tiraba por el puente, me quitaba la vida”. Este es un indicador claro del grado de desesperación de la gente, y ves que te lo dicen con el corazón en la mano, lo hablas con otros compañeros de otros distritos y te cuentan casos similares.

“Gente que no se opera para no perder el trabajo”
María: Hay gente que aguanta sin operarse para no perder el trabajo. Yo atiendo a una mujer que se tiene que operar de la rodilla, y no se opera porque no se puede permitir una baja en su trabajo. Tiene tres hijos, es víctima de violencia de género. Lo que hace es ir a urgencias los fines de semana, le ponen analgésicos y así tira como puede.

Laura: Si tú tienes una tara eres un producto defectuoso. Tras una baja porque tienes la rodilla mal te pueden echar del trabajo, y si sales del mercado laboral no vuelves a entrar. La gente no se puede permitir ni ir al médico porque no pueden faltar al trabajo, aunque sea algo grave. Y ¿cómo dices a alguien vete al médico y que al día siguiente le echen del trabajo?
 
"Niños mareados por no comer"

Laura: La necesidad ya no es porque 'se me ha caído un diente o se me han roto unas gafas'. Ahora la gente viene pidiendo ayuda para comida, para vacunas, para velas. No para pagar la luz, sino directamente para las velas o para pagar bombonas de butano porque no tienen gas. Cada vez hay más empalmes de luz en ciertos barrios.

María: Estamos encontrando ya niños en el instituto que se marean por no comer lo suficiente. Tengo un amigo argentino que hace dos años, cuando yo le decía que percibía un empeoramiento de la situación, él me decía que todavía nos faltaba por ver niños mareados por no comer. Pues ya lo estamos viendo. Chavales que se marean y en el momento en el que rascas un poco encuentras que no han cenado ni desayunado. Los comedores de Cáritas y otros comedores están desbordados, hay tanta demanda que no hay suficiente cantidad de verdura, proteínas, fruta...
 

miércoles, 31 de octubre de 2012

LIMPIEZA DE INSTITUTO, el empleo peor pagado del mundo

Akky y Leela  Sherigar (Leaderpost).


La
Un gran militante obrero decía: "Si algún día me hacen alcalde la primera norma será que todos los universitarios limpien la ciudad antes de ir a clase"...
¿Cuál es el empleo peor pagado? Las hermanas Akku y Leela Sherigar, dos mellizas de 59 años, empezaron a trabajar limpiando los baños de un instituto de formación profesional, allá por 1971. Su sueldo entonces era de 15 rupias al mes. Al cambio, unos 20 céntimos de euro. ¡20 céntimos! Este dato es aterrador, pero aún lo es más si tenemos en cuenta que 41 años después ¡¡¡su sueldo sigue siendo de 15 rupias mensuales!!! No les han subido ni el IPC. Trabajan los siete días de la semana y llevan todos estos años sin tomarse un solo día de descanso. Hartas de su situación, en 2001 plantearon sus quejas ante el Tribunal Administrativo de Karnataka. Sin preaviso ni historias, en ese mismo instante dejaron de recibir su salario, pero no por ello dejaron de ir a trabajar cada día. En 2003, el citado tribunal sentenció a su favor, pero Akku dice que siguen esperando que el gobierno indio les pague lo que les debe. ¡¡Llevan trabajando gratis los últimos 11 años!!

miércoles, 17 de octubre de 2012

martes, 9 de octubre de 2012

PARO Y HAMBRE EN VALLADOLID

Mariana Alvarracín (sentada) y Ana María Nieto,
en la sede de Cruz Roja. / Fernando Blanco

Guapas, maquilladas, risueñas, locuaces..., ni sus rostros, ni su indumentaria, ni su vitalidad traducen el calvario que para ellas supone alimentar y educar a dos niños pequeños sin un sueldo a final de mes. Luego, en cuanto se detienen en el detalle y en el día a día, aparecen la emoción y las lágrimas, porque se necesita ser muy fuerte para llamar durante meses a puertas que nunca se abren sin perder la sonrisa. Ana María Nieto, de 43 años, fue una de las primeras víctimas de la crisis y desde que perdió su último empleo, hace ahora un lustro, no ha conseguido un contrato. Veinte años de experiencia laboral como dependienta (en prestigiosos grandes almacenes y perfumerías de solera, pero también en empresas de comida preparada), ya no son suficientes. Su experiencia no es muy diferente a la de Mariana Alvarracín, ecuatoriana de 35 años, que hasta hace algo más de un año no había tenido problemas laborales (ha sido camarera, cocinera, costurera, acompañante de mayores...) y que ya no encuentra nada. Hace meses que las dos no perciben prestación alguna.
–¿Cómo se sobrevive sin un sueldo a final de mes?
Ana María Nieto: Con la ayuda de mi madre, de mi hermana... Gracias a Dios, yo no he llegado a pasar penalidades. No nos damos tanta cuenta de la cantidad de gente que lo está pasando mal. Y eso es gracias a las familias.
Mariana Alvarracín: Como siempre he trabajado, tenía algo ahorrado y he estado tirando de ello, pero ya casi no llego... A mí me ayudan muchas entidades e instituciones.
–¿Qué es lo más duro: decir que no a un hijo, o tener que pedir ayuda a una entidad como Cruz Roja? ¿Se llega asentir humillación?
A. M. N: Yo vengo a Cruz Roja para orientarme, formarme o asesorarme..., para mí es agradable. Lo más difícil es negarle a mis hijos cosas que me gustaría darles.
M. A: Para mí también. Y por eso, aunque me da un poco de rabia porque siempre he sido muy independiente, ahora pido ayuda a quien haga falta para darles lo que necesitan. Mis hijos tienen que comer, vestir, ir al colegio, y la vergüenza me la guardo en el bolsillo.
–No tener dinero puede llevarnos a situaciones extremas, ¿han podido evitarlas hasta ahora?
A. M. N: Yo tengo ayuda familiar, pero hay cosas que no te puedes permitir y te da mucha pena. El otro día mi hija me dijo: 'mamá hay una excursión en el colegio, pero no pasa nada si yo no voy'. Y no es la única; hay muchos otros que no.
M. A: Alguna vez me he visto mal. Gracias a Dios, voy a una iglesia en la que todas las semanas me dan algo de comida: colacao, galletas... También ropa para mis hijos..., se les queda todo pequeño muy rápidamente.
–Hace unos años se decía que en Valladolid nadie pasa hambre,... ¿La están pasado ustedes?
A. M. N: No, gracias a Dios, no.
M. A: Alguna vez.

martes, 14 de agosto de 2012

AUMENTA EL HAMBRE Y LA CRUELDAD. GIRONA

El Ayuntamiento de Girona pone candados a la basura de los super para que los pobres no cojan comida ¿qué es lo siguiente? ¿por qué en estas barbaries va siempre Cataluña en cabeza?

Alice Hamilton (27 feb 1869-22 sep 1970)

La Casa del Saber/facebook “Los hombres solo beben demasiado.” “No se lavan las manos.” “Son enfermizos por naturaleza.” Era 1910. La indust...