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sábado, 21 de enero de 2017

El Consejo escolar de Canarias relaciona los datos de fracaso escolar con la tasa de paro

Por regla general, las regiones con peores calificaciones en PISA coindicen con las que el paro es más alto.

Ésta es la última conclusión que me parece relevante. El gran fracaso de la enseñanza en España no es que estemos más o menos abajo en las clasificaciones internacionales. El gran fracaso es que, hoy, la tasa de paro de los menores de 20 años es del 54% y la de los españoles entre 20 y 24 años es del 39%. 

domingo, 7 de junio de 2015

Empresa multinacional, trabajo precario: así viven nuestros jóvenes

Baja el paro pero la juventud que accede a un puesto de trabajo en una gran empresa se queja de los malos horarios y los peores sueldos que tienen que sufrir. Estas son tres historias personales.

Manifestándose contra McDonald's

El trabajo llamado precario está en todas partes. No se libran las grandes compañías multinacionales o eso denuncian sus propios empleados. Raúl Rivas se manifestó en diciembre junto a sus compañeros en la Puerta del Sol contra las condiciones de “semiesclavitud” del nuevo convenio colectivo que quería establecer McDonald's Todavía hoy intentan llegar a un acuerdo tras la insólita imagen de ver a los empleados de la cadena de comida rápida gritar por sus derechos.
Raúl lleva cuatro años trabajando mientras estudia un módulo superior de informática. Asegura que este tipo de empleos ya no son algo temporal para compaginar con los estudios, es el único trabajo posible al que podemos acceder”.
Luchan, por ejemplo, para impedir que los turnos partidos no tengan 5 horas de descanso entre la mañana y la tarde. “Es una auténtica salvajada sobre todo para la gente que no vive cerca del restaurante. Para trabajar seis horas tienes que estar 12 cerca de tu puesto de trabajo”, explica. Las quejas también están enfocadas a los turnos. “Es habitual que no tengas un horario fijo, que estés de noche, dentro de dos días de mañana, luego por la tarde… No tienes estabilidad y eso tiene efectos nefastos”.

Y por supuesto, el sueldo. “Nosotros no sabemos lo que es el mileurismo. Lo normal es que a la semana hagas entre 20 y 30 horas, por lo que el sueldo no puede ser más de 500 o 600 euros. Con ese salario, ¿qué persona puede vivir en esta ciudad?”, se queja. Las cuentas de McDonald's tienen más ceros que el sueldo de sus trabajadores. Según sus resultados, en 2013 la compañía obtuvo un beneficio en España de 52 millones de euros.

La compañía niega la mayor

McDonalds ha incluido a nuestro país entre los mercados con mayor potencial de expansión en los próximos años. Desde el departamento de Recursos Humanos en España, su director, Alberto Unzurrunzaga, niega las condiciones denunciadas por Raúl. Con una plantilla de 24.000 personas, Unzurrunzaga defiende que la compañía ofrece condiciones de trabajo “estables, con posibilidades de formación y desarrollo desde el primer día”.
Reconoce que el 78% de su plantilla trabaja a tiempo parcial, pero “cubre las necesidades de un sector de la población que busca la posibilidad de un empleo a tiempo parcial para compaginar con otras actividades como estudios o responsabilidades familiares”. Dice el director de recursos humanos que la prioridad es “la motivación de los empleados” y para ello habla de “flexibilidad horaria, condiciones salariales ventajosas, movilidad, conciliación, incentivos y posibilidades de promoción”. Dos versiones opuestas de una única compañía. En lo único que coinciden es en el salario. Recursos humanos habla de un salario de 9.000 euros al año si el empleado trabaja 24 horas a la semana, unos 750 al mes.

Las horas extras de Cortefiel

Marta es un nombre ficticio. Quiere contar lo que ha vivido dentro de Cortefiel pero sin que la compañía sepa su verdadera identidad para que no pueda perjudicarla en un futuro si tiene que volver a su plantilla. Con un contrato eventual de seis meses, firmó por 30 horas a la semana, “pero he llegado a acumular más de 100 extras”. “Tenía una jornada laboral de 4 horas al día y en Navidad llegué a trabajar 12 con una hora para comer”, explica. El sueldo, claro, iba a acorde a esas cuatro horas “600 euros al mes, pero había compañeras que con contratos formativos cobran 5 euros la hora”.
Marta, trabajadora de Cortefiel, de espaldas, durante la entrevista.
Marta, trabajadora de Cortefiel, de espaldas, durante la entrevista.

Esta estudiante también explica a este periódico que de una plantilla de 20 personas en la tienda sólo cinco tenían un contrato indefinido, un 25%. “Hay gente que está trabajando seis meses, la mandan otros seis al paro, y la vuelven a contratar para no hacerla indefinida”, denuncia. “Es lamentable y vergonzoso que Cortefiel, que va de marca española exitosa, tenga estas condiciones. Dentro de las marcas de ropa es la que peores condiciones ofrece a sus trabajadores”. Cortefiel ha publicado las cuentas de 2014 con una pérdidas de casi 13 millones de euros, frente los 15 millones que ganaron en 2013. Este periódico ha intentado ponerse en contacto con el grupo textil pero no ha recibido ningún tipo de respuesta.

Las cajeras de Carrefour también se quejan

En siete años que lleva como cajera en Carrefour, Sandra Duque ha visto empeorar, y mucho, las condiciones de trabajo. No solo las suyas, que también, sino la de los nuevos empleados. Con las modificaciones en el convenio colectivo, Sandra denuncia que “nos han exprimido al máximo”. “Hay horarios partidos que van de 9 a 14 y de 18 a 23, están todo el día metidos aquí. Trabajamos domingos y festivos de forma gratuita... Y no hay previsión de horario. Te avisan de hoy para mañana. Tu vida depende de Carrefour”, critica de carrerilla.
Sandra está en línea de cajas, “en un habitáculo de 2x2”. “No te dejan ir al baño cuando la carga de trabajo es muy alta porque somos pocas y eso hace unos años era impensable”. Pero quiere dar la cara también por el resto de sus compañeros. “Los contratos de verano, de Navidad o vacaciones pueden ser de días, de 20 días. Los compañeros están metidos mañana y tarde allí para ganarse 300 euros”. No es lo único. “Hay contratos formativos de 40 horas por 500 euros”. Los supermercados franceses obtuvieron en 2013 en nuestro país 47,3 millones de euros de beneficios frente a las pérdidas de 21,7 millones de 2012. El Confidencial sigue esperando una respuesta de la compañía a la denuncia de su trabajadora.
Sandra Duque, trabajadora de Carrefour.
Sandra Duque, trabajadora de Carrefour.

La frustración

Raúl, Sandra y Marta comparten un trabajo precario pero también una sensación: “Frustración”, define Raúl. “Me dan ganas de llorar”, aporta Sandra. “No hay futuro”, señala Marta.
“El debate ahora es si hay empleo o no pero no se habla de las condiciones de los trabajadores, se quedan en segundo o tercer plano”, explica Víctor, también nombre ficticio. Pertenece a la Oficina Precaria, una entidad que nació tras el movimiento 15M y que pretende dar “visibilidad” a la precariedad. Tienen asesoría legal gratuita para los que tienen contrato y para quienes ejercen de becarios y sospechan que están cubriendo el puesto de un trabajador.
“La precariedad viene de un trabajo que no te permite planificar tu vida ni poder vivir independiente y del que tampoco te puedes quejar porque te echan”. Víctor define así ese problema llamado precariedad, y el profesor e investigador de Salud Pública en la Universidad Pompeu Fabra, Joan Benach también rechaza equiparar precariedad con temporalidad, como se ha hecho hasta ahora. “Hay que mirar los contratos, los salarios, la vulnerabilidad, la falta de derechos y tu incapacidad para defenderlos”, explica el también director de GREDS-EMCONET (grupo de investigación sobre la salud de las desigualdades y las condiciones del empleo). Benach explica que un trabajador precario puede sufrir “ansiedad, trastornos depresivos, insomnio… Una precariedad muy alta puede ser equiparable a una situación de desempleo”.
Desde el departamento de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, Esteban Sánchez, también apunta a que diversos estudios muestran un impacto de la precariedad en los accidentes laborales, la salud y el bienestar psicológico. “El trabajo se ha convertido en el principal problema de la juventud”, apunta este sociólogo. Argumenta que desempleo y precariedad son los dos términos que “mejor describen la situación sociolaboral de los jóvenes. Ellos han asumido que es algo normal cuando salgan al mercado laboral”.
Los trabajadores precarios están menos comprometidos con la empresa y tienen una menor productividad, según su opinión. “Si esto sigue así, en diez años aumentará el individualismo y cada persona será más frágil: se incrementará el riesgo social”. Muy crítico con la última reforma del Gobierno -“facilita e incentiva la contratación a tiempo parcial”- este sociólogo avisa de que si España no cambia su estructura productiva y su forma de crear riqueza tendemos a que nuestro país “se convierta en la periferia productiva y laboral de Europa”. Avisa: “Esto significaría un retroceso notable en la calidad de vida y el empleo y una mayor desigualdad social”.


Leer más:  Paro: Empresa multinacional, trabajo precario: así viven nuestros jóvenes. Noticias de Economía  http://www.elconfidencial.com/economia/2015-06-06/empresa-multinacional-trabajo-precario-asi-viven-nuestros-jovenes_870930/#lpu63fAFxUNJqjxj



martes, 19 de agosto de 2014

TRABAJAR PARA LLEGAR A POBRE

Jonathan Pérez
26 años, 
trabaja de barrendero 
todos los sábados y todos los domingos del año como barrendero. 
Siete horas al día, catorce horas a la semana y 56 horas al mes. 
Cobra 630 euros
Irene Amoedo,
26 años, 
trabaja 30 horas a la semana en un gimnasio aunque en su contrato solo figuran once. El resto del sueldo lo percibe en negro.
Manuel Vega
ingeniero industrial de 27 años. 
Manuel Vega en un momento de su trabajo ya no estoy registrado como parado, pero en este tiempo sólo he trabajo dos semanas con dos contratos diferentes de una semana de duración”, asegura Manuel, que asegura tener una jornada laboral bien definida: “Trabajo cuando me llaman. Para lo que sea”, explica.
Ahora Manuel está esperando a que se produzca esa llamada de teléfono. Bien de la empresa de mantenimiento de agua donde ha tenido la oportunidad de firmar los tres últimos contratos temporales de una semana de duración o bien de  la empresa de montaje de escenarios que en el pasado lo había estado empleando ocasionalmente a 6,50 euros la hora. “La última vez que trabajé fue hace un mes y fue un contrato de una semana”, explica este joven ingeniero, que cuando le van bien las cosas lo máximo que consigue ingresar son alrededor de 250 euros en una semana y, después, a volver a esperar una llamada y ver cómo los escasos ingresos se diluyen.

domingo, 12 de enero de 2014

TRABAJO EN MADRID... ESCLAVITUD

La esclavitud del siglo XXI ya está en Madrid, en Coslada. Ofertas de 'trabajo' como dependientes de ropa SIN COBRAR. Ante el escándalo en las redes sociales el anuncio ha desaparecido de la web.

martes, 5 de noviembre de 2013

El alto desempleo juvenil "es una emergencia sanitaria"

El alto desempleo juvenil en España "es una emergencia sanitaria" y tendrá consecuencias para futuras generaciones, según aseguró hoy en Londres el autor de un estudio para la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre las desigualdades de salud en Europa, Michael Marmot. Como relata en su trabajo, a largo plazo, los desempleados sufren "más problemas físicos de salud", hasta el punto de que los parados tienen "una tasa de mortalidad un 20 % más alta" que las personas empleadas.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

¡QUÉ SE LO BAJEN ELLOS!

El Círculo de Empresarios pide bajar el salario mínimo para contratar a jóvenes

El Círculo de Empresarios considera que debe estudiarse la rebaja, "excepcionalmente", del salario mínimo interprofesional (SMI), actualmente situado en 645,30 euros mensuales, para ciertas contrataciones de jóvenes en paro, ya que ello actuaría como un "estímulo directo" para las empresas. Ésta es una de las consideraciones que realiza la organización empresarial en un documento de propuestas en el que pretende profundizar en la reforma laboral puesta en marcha por el Gobierno del PP.
Aunque entiende que dicha reforma está ayudando de "manera decisiva" a una menor destrucción de empleo y a un cambio en las relaciones laborales, el Círculo opina que es necesario profundizar en el camino reformista por la necesidad de una mayor competitividad de las empresas españolas y los altos niveles de paro de la economía española.

 

martes, 20 de agosto de 2013

Un becario de un banco en Londres muere después de tres días trabajando sin parar

Moritz Erhard, el becario de 21 años que trabajaba en la oficina de Bank of America en Londres.Un joven de 21 años que trabajaba en un banco de inversión en Londres fue hallado muerto en su residencia después de tres días de trabajo sin parar, según informa el diario británico The Independent
Se trata de un  joven alemán, Moritz Erhardt, que participaba en un programa de intercambio con la Universidad de Michigan. Trabajaba como becario en la oficina de Londres de Merrill Lynch, filial de Bank of América (la segunda entidad financiera estadounidense por activos, detrás de JP Morgan), y su fallecimiento se produjo apenas siete días antes de terminar su periodo de prácticas de siete semanas.

domingo, 7 de julio de 2013

La pesadilla de los jóvenes que soñaron con Alemania

Lo último que se imaginaba Francisco Sánchez cuando decidió probar suerte en la capital alemana es que acabaría siendo atendido en un hospital benéfico para personas sin techo. Fran estudió filosofía en su Jaén natal y tras acabar la carrera, se dedicó durante un año a prepararse unas oposiciones que los recortes han paralizado. Como no encontraba trabajo en Jaén y tenía varios conocidos en Berlín, hace cinco meses hizo la maleta con unos pocos ahorros y su título de nivel intermedio de alemán bajo el brazo.
Fran, por supuesto, no esperaba encontrar un trabajo de filósofo. Su primer empleo fue en una empresa de mudanzas. Le hicieron un contrato de minijob, aunque siempre trabajaba más horas en negro. Le pagaban ocho euros más la propina. Su jornada laboral duraba de 12 a 16 horas cargando muebles. "Encima me llamaban el día anterior, a veces muy tarde ya por la noche, y me decían: Mañana hay trabajo. Después no sabía a qué hora volvería a casa. Así no se puede vivir". Estas condiciones le hicieron renunciar y buscarse un nuevo empleo.
Su segunda estación, donde sigue trabajando, es un centro comercial de lujo en una de las zonas más caras de la ciudad. Allí sirve comida italiana en un stand donde gana la mitad de lo que hacía cargando muebles. Desde hace un mes y medio espera el prometido contrato. Hasta entonces, sobrevive sin seguro médico y su compañero de piso ha tenido que adelantarle el alquiler, ya que además se retrasan en los pagos. "Ángel me está ayudando mucho, me ha prestado hasta su cinturón, porque se me rompió el mío y no tengo ni para eso. No quiero dramatizar, pero es la verdad". Su conocido le ha prestado también un abrigo, ya que en Jaén no hace tanto frío y no estaba preparado para los aires berlineses. Fran asegura haber descubierto en su experiencia como emigrante "una red informal de solidaridad que funciona mil veces mejor que las redes oficiales de servicios de empleo o de ayudas sociales".
Antes de venirse a Alemania, a Fran le habían expedido un certificado provisional de asistencia sanitaria para tres meses. Al cuarto mes de estar en Berlín tuvo un problema médico inesperado. Se dirigió a la embajada española y le explicaron que a los mayores de 26 años que no hayan cotizado, la tarjeta sanitaria europea solo les cubre los desplazamientos temporales. Allí mismo le dieron la dirección de un hospital benéfico que atiende a personas sin techo de forma gratuita. En aquel centro médico dice haber conocido a ciudadanos búlgaros y rumanos, "gente que no tiene derechos como nosotros". Fran está convencido de que en estos cinco meses ha conocido "todas las cloacas de Berlín".

viernes, 14 de junio de 2013

UN POLÍTICO PIDE PERDÓN

El primer ministro italiano pide perdón a los ciudadanos que tienen que emigrar

El primer ministro de Italia, Enrico Letta, ha pedido disculpas a los italianos que se han visto o se ven obligados a emigrar a otros países por la falta de oportunidades en el suyo y lo ha hecho en nombre de una política que durante años, según él, ha eludido sus responsabilidades.
En una carta que publica el diario turinés La Stampa este domingo, el jefe del Gobierno de coalición responde a una misiva de un lector publicada el sábado en el mismo periódico, en la que denunciaba cómo sus amigos se ven obligados a marcharse de un "país moribundo, sin esperanza y sin futuro".
"A ellos les debo en primer lugar una disculpa. Las disculpas en nombre de una política que durante años ha fingido no entender y que, con palabras, acciones y omisiones, ha permitido este desvanecimiento de pasión, sacrificios, competencias". (...)

 

viernes, 17 de mayo de 2013

La respuesta ejemplar de un joven a una oferta de prácticas sin remunerar

No cobrar ni un euro por trabajar. Ese es, desgraciadamente, el sino de numerosos jóvenes cuando acaban sus estudios en la universidad. Muchos de ellos, impacientes por entrar en el mercado laboral, aceptan resignados ofertas de prácticas sin remuneración, mientras algunas empresas lo venden bajo el lema 'Te estoy dando la oportunidad de aprender, qué mas quieres'.
Otros, sin embargo, no están por la labor de pasar por el aro de una manera tan humillante. Es el caso de Carlos, un joven catalán de 24 años que explotó cuando recibió por email la propuesta de Bloom Estudio (una empresa dedicada al diseño y lanzamiento de páginas web) tras presentar su candidatura en una prometedora oferta anónima de un portal de empleo para estudiantes.
“En principio nos interesan personas que puedan formalizar un convenio de prácticas, las practicas serán sin remuneración ya que queremos ver la valía de cada persona y valorar lo que nos aporta al equipo”, le dijeron el pasado 29 de abril. Cansado de trabajar de manera precaria, no se cortó en su respuesta: "me niego rotundamente a trabajar gratis y menos teniendo que pagar una habitación".
Desde la empresa intentaron apaciguar los ánimos de Carlos justificando su decisión e incluso pidiendo disculpas por las posibles molestias causadas, pero lejos de conseguirlo, recibieron un repaso moral digno de tener en cuenta por cualquier comité de empresa:
"Lo siento, pero no me vas a vender la moto. Puedes adornarlo todo lo que tú quieras y escribir una frase de siete líneas, que no me la cuelas (...) Llevo cuatro convenios firmados, tres sin cobrar y uno cobrando. SIEMPRE es la misma historia. "Te damos la oportunidad de lanzar tu carrera en una agencia joven, con un equipo dinámico" bla, bla, bla.

Buscáis una persona que redacte y os lleve las redes sociales (...) ¿qué recibe a cambio?) Una palmadita en la espalda y un "muy bien, sigue así". ¿Con qué se paga esa persona el transporte? ¿Cómo se paga la comida? ¿Cómo hace su vida? ¿Cómo se paga el alquiler de la habitación? ¿Sigo?

A base de becarios no remunerados yo también me monto una empresa. Sé muy bien que el puesto es de prácticas, pero lo que pretendéis hacer es inmoral y roza la exclavitud, además de ser vergonzoso, entre otras muchas cosas", sentenció Carlos.
Su historia de supervivencia laboral le ha llevado, como a tantos otros, a 'pringar' desde la adolescencia para intentar hacerse un hueco en el mercado, pero su lucha no es fácil. A punto de firmar su quinto convenio universitario, con tres años de experiencia laboral y sin un euro cotizado, se ha visto obligado a decir basta. “Espero que mi caso pueda servir para denunciar a todas estas agencias y empresas que viven de becarios y que no tienen ni la decencia de pagar el transporte, como mínimo.", nos comenta. Mientras tanto, Bloom Estudio no ha querido pronunciarse sobre el tema al ser contactados por Yahoo! Finanzas y siguen con su oferta en el portal de empleo.

sábado, 1 de diciembre de 2012

"Nunca creí que me iría a la fuerza"

BILBAO
Su padre, extremeño, emigró hace 40 años a Euskadi y ahora es ella quien ha tenido que hacer las maletas. "En el grupo de amigas yo era la que decía que me quería ir al extranjero, porque lo considero una experiencia muy buena, pero nunca creí que no tendría otra elección, que lo tendría que hacer a la fuerza", confiesa Laura Fernández desde Alemania, país al que se ha trasladado, empujada por la crisis, para trabajar como ingeniera. Al igual que ella, Itziar Pérez partirá en diciembre a Finlandia para ejercer de enfermera, mientras Gorka de Maidagan, que viajó a Australia junto con su pareja para "vivir un sueño", no puede regresar ahora por la falta de empleo en Euskadi.
LAURA > INGENIERA EN ALEMANIA
"Asociaba emigrante a 'sin papeles' y ahora lo soy yo"
Antes de que la sequía laboral lo asolara todo, esta joven de Gordexola de 27 años asociaba la palabra emigrante con "gente sin papeles, sin dinero y sin estudios que iba a buscarse la vida a Euskadi". Quién le iba a decir que, con sus dos carreras, se iba a convertir en uno de ellos. "Aprender un oficio en otro país es enriquecedor, porque ves otra metodología de trabajo y otras costumbres, pero tener que hacerlo obligado es muy triste", asegura. (...)
ITZIAR > ENFERMERA EN FINLANDIA
GORKA > TÉCNICO EN AUSTRALIA
(...) Ahora que ya están instalados en Adelaida, Gorka hace balance de lo que supone estar lejos de casa. "Aquí te das cuenta de que, aunque estudies inglés desde la ikastola, no tienes el nivel suficiente. La familia crece y toca conocer a las nuevas generaciones por el ordenador. Quizás eso sea lo más duro. La comida, mejor ni pensar en ella. Se me hace la boca agua. Con los amigos se está en contacto mediante las redes sociales y aplicaciones en el móvil. Está todo controlado", afirma este treintañero, mientras Arantza mira al futuro. "Me daría mucha pena tener que quedarme aquí por culpa de la crisis y ser una inmigrante que echa de menos su tierra de por vida, como muchísima gente que emigró en los 60".

sábado, 6 de octubre de 2012

ESPAÑOLES A EUROPA DE NUEVO. El maestro dijo que cada uno de nosotros le costábamos 400.000 pesetas por curso al Estado. Inmediatamente se hizo un silencio en el aula


Reproducimos ahora la "Carta al Director" publicada por el Diario de Toledo de la que se estrajo una parte y se publicó en una revista dominical. Nos parece interesante la carta completa y no somos partidarios de sacar de contexto las cosas; por eso volvemos a publicar este escrito de Gonzalo Gómez Montero.
"Hacía tiempo que la idea me rondaba la cabeza. La sentía crecer lentamente, cada vez más intensa y más presente. Durante los últimos meses la había ido posponiendo con falsas ilusiones, y también con un punto de remordimiento, como quien se demora en cumplir un deber ineludible aunque sabe que luego se arrepentirá de ello; hasta que finalmente se ha convertido en algo concreto, real. Después de varios años de precariedad laboral, y ante la falta de buenas perspectivas, he decidido ser otro de los miles de españoles que abandonan el país en busca de una vida mejor. Precisamente escribo desde el camión de un amigo transportista que se ha ofrecido a llevarme a Francia para que ahorre unos euros que seguro necesitaré más tarde. Voy sin contrato de trabajo, con un poco de dinero reunido traduciendo libros en los que me dejé literalmente las pestañas. Si el azar de la vida no me hubiese hecho nacer dentro de la Unión Europea, sería lo que vulgarmente se llama un “sin papeles”.
Me marcho con la sensación de dejar atrás un país viejo, desesperanzado, en el que casi nadie es capaz de ponerse en la piel del otro, ni de hacer nada que no le asegure una recompensa de antemano. Para los que se preocupan por la colectividad son tiempos para la ira y el resentimiento. Sin embargo, yo me considero afortunado. Nunca he tenido hipoteca, ni coche, ni moto, ni siquiera contrato de móvil; pero soy joven, tengo unos euros que me darán la oportunidad de probar suerte en el extranjero (algo que ya quisiera, a la oportunidad me refiero, mucha gente) y, sobre todo, una formación que, nunca he de olvidar, fue financiada por los contribuyentes de mi país. Recuerdo cuando, en octavo de EGB, el maestro dijo que cada uno de nosotros le costábamos 400.000 pesetas por curso al Estado. Inmediatamente se hizo un silencio en el aula; todos pensábamos que estar allí era gratis. Desde entonces no he dejado de tener mala conciencia cuando he suspendido un examen. Poco después comprendí que en muchas partes del mundo ni siquiera hubiese podido sentarme en un pupitre.
Me voy, aun así, con inevitable sensación de fracaso pues, pese a la deriva individualista actual, sigo pensando que, como ciudadano, le debo mucho más a la sociedad que lo que esta me debe a mí. Mi propósito ha sido siempre el de devolver lo recibido a mi entorno, a los que indirectamente me capacitaron para que aprendiese a hacer lo que sé hacer. Lo he intentado por todos los medios, pero finalmente he arrojado la toalla. Si no me dan la oportunidad, tendré que aportar mi grano de arena en otro país, y no lo haré sin pesar. Recordaré, eso sí, a los que se quedan aquí luchando y renunciando a parte de su bienestar por el de los demás, que, pese a la distancia, también será mi propio bienestar".

Alice Hamilton (27 feb 1869-22 sep 1970)

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