Herbalife, empresa dedicada a la venta directa de suplementos nutricionales, ha llegado a un acuerdo con la
Comisión Federal del Comercio de EEUU (FTC) para zanjar mediante el pago de
200 millones de dólares (180 millones de euros) y la reestructuración de sus operaciones comerciales una investigación por
engañar a los consumidores.
Las acciones de Herbalife reaccionaban en Wall Street con
subidas superiores al 20% al anuncio del acuerdo, puesto que implica que el regulador comercial de EEUU no considera la actividad de la compañía un timo piramidal.
La FTC señala en un comunicado que
la estructura de compensación de Herbalife «era desleal» porque la recompensa de los distribuidores se basa sobre el reclutamiento de otras personas para que se inscriban y compren productos, en lugar de hacerlo sobre la demanda real de compra minorista de los productos.
«Este acuerdo le exige a Herbalife una reestructuración fundamental de su negocio de modo que los participantes sean recompensados por lo que vendan y no por la cantidad de gente que recluten», declaró la presidenta de la FTC, Edith Ramírez.
El acuerdo alcanzado también prohíbe a Herbalife
«tergiversar el potencial de ganancias de un distribuidor o sus probables ingresos» y prohíbe específicamente a la empresa declarar que los miembros pueden «dejar sus empleos o trabajos» o disfrutar de un estilo de vida lujoso.
Por su parte, la compañía considera que el acuerdo alcanzado con las autoridades comerciales de EEUU supone
el reconocimiento de que su modelo de negocio es «sólido».
Asimismo, aunque cree que «muchas de las alegaciones de la FTC son incorrectas», Herbalife considera que
este acuerdo es positivo porque los costes financieros y la distracción de un litigio prolongado habrían sido significativos. «La compañía simplemente quiere seguir adelante», indicó