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domingo, 5 de abril de 2026

El amor sencillo de la mano izquierda

Hay formas de amor -las pequeñas formas de amor- que pasan casi siempre desapercibidas. Son las que hace la gente sencilla, la gente pobre, el pueblo. Son tan pequeñas, tan de gente pequeña, que ni se les se suelen dar las gracias. Desde temprano hay quien limpia las calles, o un centro de salud. No muchos les dicen "gracias", y lo entiendo, pero también el cuerpo dice gracias, o no. Hay quien les deja pasar y hay quien les estorba. Hay quienes usan las papeleras y hay quienes tiran al suelo las colillas ...


Hasta los gobiernos progresistas les han bajado de categoría, sometiéndoles a la vil subcontratación. Sí, conviene contemplar las formas cotidianas y pequeñas de amor.


Hay, por contra, formas falsas de amor, que generalmente son en realidad hipocresía. La "gran recogida de alimentos", la "bufanda más grande del mundo", el maratón de tal y cual causa, el “día del lazo rosa”, y tantas otras. 


Se distinguen fácilmente si se conoce el dicho que Jesús sacó de la experiencia: "lo que haga tu mano izquierda no lo sepa tu derecha". El amor tiene mucha vida (y sacrificio), la hipocresía mucha publicidad (y poco sacrificio), y es promovida por los grandes medios de comunicación y las grandes multinacionales. Es general: si están los grandes medios, hay que preguntarse por qué. Y esa pregunta, algunos nos la hacemos hasta del 8 M. Mi admirada Mari José Barrera hace años que no va, a pesar de que confiesa tener "fe de feminismo".


Entre las formas de amor pequeñas y cotidianas que pasan desapercibidas, las del pueblo, me llama la atención la puntualidad. La gente pobre llega al médico antes de la hora. Y al trabajo. A todas partes.


No pasa siempre, pero muy frecuentemente llega tarde la aristocracia, los caprichosos. El que no quiere esperar, el que prefiere hacer esperar. La puntualidad es una forma de amor.


No sé si alguien ha recopilado las pequeñas formas de amor. Sé bien que hay quien las vive. Esos, los verdaderos resucitados.


Ahora más que nunca: VERDAD


Eugenio A. Rodríguez

lunes, 19 de enero de 2026

Accidente y más que accidente

Inmersos en la tragedia no resulta fácil decir que este accidente es mucho más que un accidente. La palabra accidente nos suena a inevitable. Y “accidentes” anteriores y la experiencia habitual nos hace sospechar que es mucho más. Hoy se responsabiliza hasta el exceso a las personas de los “accidentes” personales. Los de salud por ejemplo. Que si no se cuidaba, que si se veía venir. Pero los accidentes colectivos, los accidentes que se originan en una suma de decenas de decisiones a veces se nos intenta hacer creer que fueron muy difícilmente evitables. El caso es que a los individuos se nos obliga a trámites muchas veces excesivos en las ITVs etc.

Cuando el trágico “accidente” de Spanair me sorprendió la portada del diario El Mundo apuntando a la crisis económica de la empresa como causante del “accidente”. Por entonces las compañías aéreas daban periódicos y al día siguiente Spanair dejo de dar el periódico El Mundo. Esas cosas no se perdonan. ¿Exageraba el periódico? No le pareció eso a buena parte de la ciudadanía. El periódico no negaba que concurrieran algunas circunstancias fatales, simplemente afirmaba el peso de los aspectos socioeconómicos en que estaba inmensa la compañía.

En este caso he visto en redes sociales que una doctora muy sensata ha publicado las noticias de prensa en que se venía advirtiendo de que esto podía ocurrir. Nos recuerda hoy Mónica Lalanda que en un post del 10 de septiembre del 25 dijo en X que “los maquinistas de los AVEs avisan de su preocupación: los trenes vibran y habría que disminuir la velocidad y los trenes pesan demasiado y hay un gran deterioro en las vías”. Recientemente respecto de la tragedia valenciana ha dicho Antonio Muñoz Molina: “No se dio la voz de alarma porque se acercaba un puente largo y no se quería perjudicar a la hostelería”.

El sistema económico capitalista alardea de eficaz pero no lo es. Lo que sí hace bien es responder a la demanda de los adinerados aunque sea de cosas superfluas porque no busca resolver necesidades sino hacer negocio. Cuando llegan los problemas los mismos partidarios de privatizar los beneficios son partidarios de socializar las pérdidas. Los incrementos en las cuentas de resultados de las empresas y de algunos particulares están en la raíz del deterioro de las infraestructuras. Parece razonable afirmar que tras la pandemia se ha dado un incremento de las comunicaciones de tal calibre que ha presionado todo.

Los responsables políticos y muchos otros actores sociales esto lo saben pero el extendido mantra de “no alarmar a la población” se convierte en la norma numero uno de todos. Algún día se vera el alto grado de paternalismo que hay en ello pero en estos momentos esto es difícilmente cuestionable.

Habrá quien piense que hablar hoy de esta manera y no limitarse al respeto por el dolor de las víctimas es una falta de sensibilidad. No lo creo. Quizá sea una forma de sensibilidad mayor, más consciente, más responsable. Decir esto no significa que no creamos que hay que analizar bien lo ocurrido. Todo lo contrario. Creemos que debe irse al fondo de la cuestión, sin dejar a un lado las estructuras económicas del mercado ni la responsabilidad del Estado y cada persona.

Ahora más que nunca: Verdad

Eugenio A. Rodríguez



lunes, 17 de noviembre de 2025

Mi reacción al informe sobre bienestar digital de UNICEF España

1. Introducción: Propósito de esta reacción

Escribo en respuesta al informe de UNICEF España titulado “Infancia, adolescencia y bienestar digital: Una aproximación desde la salud, la convivencia y la responsabilidad social”, publicado en colaboración con Red.es, la Universidad de Santiago de Compostela y el Consejo General de Colegios de Ingeniería Informática el 27 de octubre de 2025.

Como alguien que ha dedicado más de cincuenta años a defender los derechos de los niños y combatir la esclavitud y el trabajo infantil en todo el mundo, considero necesario ofrecer una reacción reflexionada a este informe. Si bien el estudio plantea preocupaciones importantes sobre el bienestar digital, su enfoque corre el riesgo de generar ansiedad, culpa y miedo en los niños, en lugar de empoderarlos o protegerlos.

2. Observaciones: Donde el informe falla

El informe destaca la exposición a violencia en línea, contenido sexual y material dañino, pero a menudo enfatiza la responsabilidad del niño en lugar de la responsabilidad estructural. Este enfoque puede, sin intención:

Crear un sentido de miedo o culpa en los niños por circunstancias fuera de su control.

Contribuir a sentimientos de ansiedad, depresión y estrés internalizado.

Implicar que los niños son responsables de protegerse a sí mismos en un entorno diseñado deliberadamente por adultos y corporaciones multinacionales.

Los niños son las primeras víctimas del contenido digital dañino, no la fuente del problema.

3. Un regreso peligroso a la vieja costumbre: Culpar a las víctimas en lugar de los sistemas

Esta narrativa no es nueva.

Durante décadas, fui testigo de cómo UNICEF, OIT y gobiernos defendían el trabajo infantil afirmando:

“Si los niños no trabajan, sus familias morirán de hambre.”

Cuando activistas como yo exponíamos la brutalidad, inventaban categorías engañosas como “trabajo infantil”, alegando que era inofensivo. Esto permitió la explotación oculta dentro de los hogares y pequeñas fábricas. Peor aún, se legalizó que los niños mayores de 10 años trabajaran en la agricultura, abriendo la puerta a la manipulación de edades.

Manipulación de edades: El viejo crimen que se repite

Conozco este crimen profundamente. Iqbal Masih tenía 4 años cuando fue encadenado a un telar de alfombras. Los dueños declararon que tenía 12 años para ocultar el crimen. Esta historia demuestra la facilidad con que las instituciones e industrias manipulan narrativas para proteger sus intereses y retrasar la eliminación de la esclavitud infantil. Hoy, tácticas similares podrían surgir en el entorno digital si no se hace cumplir la responsabilidad estructural.

4. Responsabilidad: Adultos, instituciones y corporaciones

Para proteger genuinamente a los niños, la responsabilidad debe recaer en todos los actores adultos, incluyendo:

Corporaciones multinacionales y transnacionales de tecnología

Plataformas como Google, Meta, TikTok, YouTube y empresas de videojuegos crean algoritmos que amplifican contenido dañino, sabiendo que aumenta la participación y las ganancias.

La exposición a material sexual, violento o explotador no es accidental.

Proveedores de servicios de internet

El acceso sin filtros y la falta de protecciones específicas para niños los expone innecesariamente a riesgos.

Gobiernos

La regulación débil y la insuficiente aplicación permiten que el contenido dañino persista.

Escuelas y docentes

Muchas escuelas públicas carecen de personal capacitado y sistemas de protección, dejando a los niños sin preparación para navegar el entorno digital de manera segura.

Padres

Si bien los padres desempeñan un papel crucial, no pueden proteger solos a los niños de corporaciones globales con enormes recursos.

Los niños no pueden asumir la responsabilidad de un entorno creado por adultos.

5. Desigualdad digital: La ventaja de los más ricos

Es fundamental señalar que los niños de familias adineradas disfrutan de una experiencia digital y educativa muy diferente. Escuelas de élite en Suiza, Inglaterra y Estados Unidos proporcionan:

Acceso digital filtrado y seguro

Dispositivos con contenido solo apropiado para su edad

Docentes capacitados para supervisar las actividades en línea

Apoyo al bienestar mental y desarrollo emocional

Estos entornos no están al alcance de la mayoría de los niños. Este contraste demuestra que la exposición digital dañina es prevenible, pero solo cuando los sistemas se diseñan deliberadamente para la seguridad infantil.

6. Recomendaciones: Un enfoque centrado en el niño

Para proteger genuinamente a los niños, considero que UNICEF, los gobiernos y las instituciones internacionales deberían abogar por:

Diseño de plataformas amigables para niños

Entornos digitales obligatorios y apropiados para la edad, sin exposición a violencia, contenido sexual o algoritmos adictivos.

Responsabilidad corporativa

Las plataformas multinacionales deben ser reguladas y legalmente responsables de la exposición a contenido dañino.

Aplicación gubernamental

Verificación de edad real, paquetes de internet seguros para niños y sanciones para plataformas no conformes.

Apoyo parental y educativo

Padres y escuelas deben recibir formación y recursos para garantizar experiencias digitales seguras.

Contenido y experiencias positivas

Juegos, plataformas de aprendizaje y medios digitales deben fomentar creatividad, exploración, educación y desarrollo emocional.

7. Conclusión: Los niños nunca deben ser culpados

Los niños no son responsables del entorno digital en el que habitan. Los adultos, las instituciones y las corporaciones deben asumir la responsabilidad de crear sistemas seguros y de apoyo.

Solicito respetuosamente que UNICEF España y la red global de UNICEF reconsideren el enfoque de este informe. Su enfoque actual podría dañar inadvertidamente a los niños al enfatizar su supuesta responsabilidad en lugar de la protección estructural.

Los niños merecen seguridad, guía y oportunidades — no culpa, miedo ni vergüenza.

Por: Ehsan Ullah Kha
Fundador y Presidente, BLLF Global
Email: penpower@gmail.com
WhatsApp: +46 735 310083
Suecia

domingo, 16 de noviembre de 2025

¿¡ “DEÁN DE LA MEZQUITA” !?

Este título apareció escrito en el telediario mediodía de más audiencia en España en el pasado agosto. Esto llama la atención a cualquier persona con mínimos conocimientos del Islam y de la Iglesia católica. Acompañaba las declaraciones del Deán del Cabildo Catedralicio cuando ardieron las capillas de la Anunciación y del Espíritu Santo. Ese titular revela que la formación sobre asuntos religiosos de los responsables de ese telediario es manifiestamente mejorable.

La primera constatación es que la mezquita es un templo musulmán y el Deán no es una jerarquía del islam, sino que es un cargo electo por los miembros de un Cabildo Catedralicio. Por eso el rótulo era un contrasentido, una contradicción en los términos. Ser Deán de una mezquita es una realidad imposible.

Lo que en el informativo llamaban mezquita en la realidad es la “Sede de la CATEDRA (CATEDRAL) del obispo de Córdoba”. Este obispado tiene máxima importancia histórica porque en el año 325 el obispo de Córdoba, Osio, presidió el importantísimo Concilio de Nicea en la historia del cristianismo (hace 1700 años), poco después del decreto de libertad religiosa en el 313 (Nicea está en lo que hoy es Turquía).

El nombre común de este monumento es “Mezquita Catedral”. Siendo muy fieles a la historia se puede definir como Basílica de San Vicente + Mezquita + Catedral. Inicialmente era la basílica de S. Vicente y como relata el norteafricano Ibn Idharí en “Al-Bayan al-Mughrib” (escrito por el 1312): “Cuando los musulmanes conquistaron Al-Andalus, al igual que habían hecho en oriente, expropiaron a los cristianos rendidos por capitulación, la mitad de toda iglesia que poseían, como, por ejemplo, la iglesia de Damasco y otras. Del mismo modo los musulmanes expropiaron a los mozárabes la mitad de una iglesia grande (Kanisa Kabira) bajo la advocación de San Vicente, en el interior de Córdoba, y transformaron aquella mitad en mezquita, quedando el resto en poder de los cristianos, a los que les fueron demolidas las demás iglesias”.

La basílica de S. Vicente, llamado también Complejo Episcopal, fue edificada por el año 400 y tras la invasión musulmana (711) la mitad pasa a ser mezquita. El emir Abderramán I compró por el 785 el resto de la basílica, la destruyó y sobre ella edificó la nueva mezquita. Cuando Fernando III el Santo conquistó Córdoba se la entregó a los cristianos y fue consagrada como catedral católica el 6 de julio de 1236 (hace 790 años) por don Juan, obispo de Osma. Menos de 500 años fue templo musulmán y unos 1100 católico.

La importancia de la formación religiosa la defiende a principios del siglo XX Jean Jaurès cuando escribe una larga carta diciéndole a su hijo que no lo dispensaba de asistir a la clase de religión porque no lo quiere ignorante sobre lo que todo el mundo discute, ni sobre lo que está en las bases de la cultura, filosofía, literatura, arte, ciencias... que configuran una civilización. No hay espacio para documentarlo, pero sí voy a citar al escritor Javier Marías, que no es simpatizante de la Iglesia, que escribió sobre el tema El País Semanal (27-07-2014):

“La cosa empezó hace veinte o más años, y no ha hecho sino ir en ­aumento. Mi hermano Fernando, catedrático de Historia del Arte, me contaba ya entonces que no era raro que estudiantes suyos –universitarios especializados, ojo– describieran una Pietà como “mujer llorando la muerte de un hombre”, o una pintura del juicio de Salomón como “dos mujeres disputándose un crío en presencia de un rey” (lo de “rey” lo deducían por el trono) o, según el momento de la escena representado, como “tirano amenazando a un niño con una espada ante la ­desesperación de su madre y otra”. El colmo se produjo cuando un Cristo crucificado le fue descrito como “hombre casi desnudo sobre una cruz”. Sí, hace ya tiempo que demasiada gente ha dejado de conocer las referencias bíblicas, y está incapacitada por tanto para interpretar los temas de buena parte de la historia de la pintura y la escultura”.

La deficiencia en la formación religiosa sigue creciendo entre nosotros. Pocos contemporáneos nuestros conocen y sabrían analizar el sustrato religioso que hay debajo de cada civilización.

Por otra parte, a los que proponen cambiar el uso de la Mezquita Catedral, hay que exigirles coherencia para emplear los mismos criterios, dándoles validez universal, y aplicarlos a otros edificios como a Santa Sofía de Estambul, las catedrales de Beirut, Damasco, etc.

Ahora más que nunca: Verdad

Antón Negro

sábado, 25 de octubre de 2025

¿Por qué hay que salvar la razón?

Edward Munch, (12 de diciembre de 1863, 23 de enero de 1944): “Desnudo llorando”.

"Para que interese salvar la razón habrá que comprobar no solo que estaba perdida sino que merece la pena salvarla". (Pág. 12).-”Dios salve la razón”. Javier Prades. (introducción).

¿Merece la pena seguir cuerdo cuando la persona es azotada una y otra vez? ¿Es necesaria la tortura de la lucidez cuando se sufre la impotencia de ver como se escapa la vida?

Situación: la persona se halla desmembrada, con los nervios destrozados en un continuo dolor mordiente, sus pensamientos girando en torno a un final, esperando que este no se acerque, sino que se aleje lo máximo posible. Mientras, el ser se volatiliza en frases inconexas, sin fraseo alguno para poder hilvanar un hilo conductor.

Tirada al suelo, pisoteada, vejada, acercándose a un punto de inflexión irremediable, que marcará un antes y un después en la persona, esta no se reconoce.

En la era de la globalización se produce la aniquilación de todos los sentimientos y pensamientos, en aras de una sociedad emotiva, emocionalmente afectada.

La realidad es que la persona está inmersa en una sociedad fría, pues todo sentimiento, al transformarse en emoción, se puede traducir en frialdad, al ser bombardeada su zona afectiva, sensitiva, como ocurre en la actualidad, por los “mass media”.

Se hace callo en el corazón, el cual duele más que las imágenes o noticias con que quieren forzarnos a ser “sensibles-insensibles”, al acercarnos, tan constantemente, las imágenes de las sufrientes realidades ajenas.

Al ser bombardeada de continuo por los “mass media”, a través de noticias muy emotivas y sensacionalistas, la capacidad de reacción se ve limitada, hasta el punto de que pueda quedar más afectado el ser humano por la muerte de un perro, que por la de otro ser humano.

Cuando nos muestran las imágenes de desgracias ajenas, normalmente pensamos: que injusticia, que vidas truncadas. Por miedo, el siguiente pensamiento deriva en: esto no deseo que me suceda a mí.

Una lágrima, prefigura emoción, retorcemos el rictus en señal de desaprobación, de desilusión, de desagrado, de incredulidad ante lo que se nos muestra: la barbarie que los seres humanos podemos provocar más, el miedo que provoca la cercanía de una muerte nos sobrecoge. No nos engañemos, cabe la posibilidad del: “aléjese de mí esa breva” (miedo al fantasma del contagio); que no sea mi muerte, ni la de un ser querido. Que se aleje esa situación, que no se acerque.

Mientras tanto, la persona duda de ser la figura primigenia y principal de la Creación. Esta, que es potencialmente un ser social, con predisposición a comunicarse, es, a su vez, única, irrepetible y, la principal figura de este mundo; pero, la sociedad o lo que se intenta imponer desde las instituciones que velan por el bienestar común, parece que se han olvidado de esta realidad.

Se intenta que las personas pasemos a ser parte del engranaje social, parte de una cadena de montaje, hecho este, que nos trae al recuerdo una palabra que no gusta nada: “uniformidad” y que, en cambio, es la única posible para reflejar a las personas, en su conjunto, en este momento. Caemos una y otra vez en los mismos atuendos que pensamos, nos diferencian externamente del resto de la comunidad; por imitación muchos utilizan un atuendo similar, con el mismo propósito: ser distintos, originales, pero necesitamos estar dentro de los cánones de la actualidad.

No somos objetos, por lo tanto, no podemos ser tratados como tales. Mientras, el tufillo rancio que desprende la posmodernidad, obliga a repensar la originalidad del ser humano, el cual posee en su interior una inmanencia imposible de destruir. Dicha inmanencia potencial obliga a que uno se pregunte dónde se halla cuando se le reclama que se posicione, única manera de comportarse como tal persona.

>>la parte consciente de la persona, debe ser recuperada, es decir, ordenada<<,

Emerge una nueva figura de persona: “la educanda”, o persona que quiere dejarse “educar”, que reclama su lugar en el mundo. Esta persona está comenzando un proceso, en el cual, va previsualizando los contornos de las fronteras de su continente. Mientras tanto aprende a “ser”. A medida que conocemos nuestros límites, podremos ir realizando y reconociendo lo que sí podemos realizar, lo que nuestro yo contiene. Agazapado bajo las máscaras que la sociedad le sugería, trabaja su interior, con el fin de deshacerse de ellas. Nuestro yo es una potente herramienta para transformar el mundo y encontrar el lugar que pertenece a la persona.

El hogar es el espacio de intimidad donde la persona se encuentra a sí misma; ahí, en ese espacio se enrabieta y busca, a su vez, su descanso, su reencuentro consigo misma. Lugar íntimo y velado para recuperar la fuerza necesaria para continuar en esta vida. El pensar es su razón de ser, de vivir, de entenderse y entender el mundo que la rodea. Queda atrás su formación, la cual ha sido elaborada siguiendo modelos preestablecidos. La formación no busca lo inmanente del sujeto. Su objetivo es la uniformidad.

La persona busca entonces refugio en una “educación”, en puntos reales de apoyo, imperecederos en el tiempo, donde la “razón” hizo “hogar”. Valores inmanentes al ser humano, inmutables a través del paso del tiempo. Dichos valores siempre han estado ahí, mas, es vergonzoso comprobar la ceguera y rapidez con que se pretende “formar” a una persona, sin tener en cuenta su irrepetibilidad. De esta forma se pretende que llegue a ese mundo, artificioso y homogéneo, a base de estereotipos homogeneizadores creados por las propias personas.

Este hecho no permite que aquello que nos es inherente, implícito e intransferible en cada ser humano, en cada persona, sea potenciado y sacado a la luz.


Menciono a Vincente Van Gogh, (30 de marzo de 1853, 29 de julio de 1890). Este no permitió que se le formara, no por ser transgresor, ya que un transgresor es predecible, sino porque en su yo más íntimo, buscaba su razón de existir. La fuerza de su don natural, inmanente, latía con tal coraje en su ser embravecido, que se alejó de todo convencionalismo, de toda formación. Sin saberlo realmente, de esta forma consiguió poder realizar aquello que su interior le pedía: un método para relacionarse con el mundo.


Menciono también a Viktor Frankl, (26 de marzo de 1905, 2 de septiembre de 1997) el cual, se dejó formar. Habiendo estudiado según un plan clásico de formación, adaptado a las diversas áreas de las especialidades que engloba la psiquiatría, conocidas hasta entonces, encuentra al hombre en su humanidad, en un lugar insospechado e inimaginable para él, antes de que la uniformidad hubiese hecho acto de presencia en los años que se fraguó la Segunda Guerra Mundial. El mundo entero fue empujado al límite de sus fuerzas. Él, como judío y como persona, en un campo de concentración.

Una paradoja, pues, donde muchos encontraron los males que los destruyeron como personas y, salió a relucir lo peor de ellos mismos, él y otros muchos, pudieron llegar a encontrar su ser, su razón y “fin último”.

Su formación fue derruida por el nazismo, al igual que la de los judíos que tuvieron que sufrir la misma situación que él. Vilipendiado como ser humano, degradado a ser un número. Lo que parecía que era el aniquilamiento de su persona, permitió salir a la luz, a través del sufrimiento, al ser que busca, al ser que se supera en busca de su realidad, al ser que encuentra el sentido de su vida, desnudo, donde ya no queda nada de valor humano para mostrar.

Viktor Frankl, emerge del nihilismo, para encontrar la razón de su existencia, de su vida; la razón por la cual merece la pena estar en este mundo. No quiere esto decir que no siguiera sufriendo; sino que sabía el “para qué” sufría.

Murillo, (1 de enero de 1618, 3 de abril de 1682): “Cristo Crucificado”.


Menciono, por último, al Crucificado, “Jesús Nazareno Rey de los Judíos”, leyenda que figuraba en la parte superior de la cruz donde fue clavado, y que ordenó escribir, cínicamente, la persona que pasó a la historia por su lavatorio de manos, prefigurando el relativismo, Poncio Pilato. 

Desde esa cruz, desnudo, con los brazos abiertos, aniquilado como ser humano, un ser humano donde se encarnan todos los posibles sufrimientos, ya sean morales, físicos, psicológicos, existenciales … En Él, la depravación del sufrimiento se está cebando, ( está escrito en presente, ya que sigue sucediendo cuando emitimos una blasfemia contra el Espíritu: cada vez que lo negamos como Hijo de Dios, cada vez que nuestra confianza decae y, “desesperamos” de que suceda lo que suceda entra dentro del “para qué”, de un bien superior ).

Desgarrado, ante nuestros ojos por todos los sufrimientos morales y físicos que puedan ser imaginables. Despreciado por el mundo, sufre la muerte física. Pero, aunque su vida física, tal y como la conocemos en este mundo había sido destruida, Él reaparece en su plenitud, con un Cuerpo Inmortal, en unión con el Creador, demostrando que el camino acaba de comenzar.

Si la persona, abrumada por el caos, derrotada, deja de luchar, cae en manos de la depravación que fomenta el Acusador, de aquello que nos reconcome: nuestras promesas incumplidas, nuestros miedos, nuestras infidelidades a nuestras propias promesas, nuestras miserias que se vuelven para restregarse ante nuestras caras, nuestros rostros mancillados por lo que hemos omitido y que quisiéramos no haber omitido: un silencio que dejamos transcurrir cuando debieramos haber hablado, una palabra dicha fuera de lugar, sin que podamos remediarlo.

Es el momento que, con nuestro ser decrépito, el Acusador aprovechará para la defecación de la depravación: volver a escuchar su letanía de susurros diciéndonos una y otra vez: ¿cómo tendré que demostrarte que nunca llegarás a deshacerte de mí?

Théodore Géricault: “La balsa de la Medusa”.

Para finalizar, un recuerdo: el cuadro, “La balsa de la Medusa”. Fue pintado por Théodore Géricault (26 de septiembre de 1791, 26 de enero de 1824). Según consta, dicha balsa fue construída apresuradamente por los tripulantes de la fragata de la marina francesa que se denominaba así, cuando encalló frente a la costa de Mauritania.

En el cuadro se puede apreciar a unos hombres fuertes, llenos de vigor. La realidad era que cuando fueron rescatados después de 13 días, estaban hambrientos, deshidratados, sufriendo síntomas de locura. El vigor y su fortaleza se encontraba en su interior. Deseo de vivir.

Israel Durán




miércoles, 1 de octubre de 2025

El conflicto entre la salud y la industria farmacéutica



He asistido recientemente a una reunión de personal sanitario de diferentes ámbitos en la que he participado con un gran placer: el Seminario de innovación en atención primaria, dedicado en esta edición al papel de la industria.

En estas reuniones a veces pensamos que somos una especie de secta o un grupo minoritario pero allí mismo se ha experimentado que no es así. Empezando porque la reunión se ha celebrado en Madrid en la sede de la Organización Médica Colegial (OMC) de España Han participado personas que en algún momento han tenido importantes cargos públicos y muchas otras que han sido asesores A nivel científico era evidente la calidez y humanismo hermanados con un alto nivel, no solo que se manejaran las grandes revistas en diferentes idiomas sino la argumentación racional y dialogante.

Sin ningún tipo de extremismo pero con todo amor a la verdad se ha ido poniendo de manifiesto el enorme peso que la industria farmacéutica tiene en la vida sanitaria. No todos sabemos que la industria farmacéutica hace enormes inversiones en marketing y tiene intensa relación con el llamado "regulador", es decir la Administración pública que toma las decisiones políticas. Me pregunto cuanta gente sabe que las farmacéuticas gastan más en marketing que en I+D o en producción de medicamentos.

Me ha parecido especialmente relevante la presencia de Fernando Lamata, que fue secretario de Estado de sanidad y explicaba que se gasta mucho más dinero del necesario en medicación porque los beneficios de la industria farmacéutica están muy por encima de los costes de fabricación y de los beneficios razonables de cualquier empresa.

Esos dineros los pagamos todos y por tanto se cumple el clásico principio de "privatización de beneficios, socialización de pérdidas"

Quizá el tema más duro que se ha tratado, cuando el silencio cortaba el ambiente, se refería a los problemas que planteaban algunos pacientes por excesos de medicamentos. Hay que reconocer el valor de Patricia Vitaller para explicar que el uso de los antidepresivos con frecuencia genera problemas en los usuarios en toda su vida sexual, entendida está en sentido amplio. Contaba el sentimiento de menosprecio y humillación que ella misma había vivido en más de ocasión. Para colmo el farmacólogo y profesor Joan Ramon Laporte explicaba la ineficacia real de estos medicamentos.

Otro de los temas interesantes que se ha planteado es que el modelo sanitario vive un dilema ante el modelo tecnocrático el que lo pone todo en manos de la técnica y el modelo aparentemente contrario, populista. Entre ambos modelos solo es posible encontrar, a través de pequeños pasos, una gestión verdaderamente democrática..

En la organización del acto ha tenido un gran papel Acceso Justo al Medicamento. Un pequeño elenco de lo tratado puedes leer en la crónica realizada por algunos de los organizadores (aquí)

Ahora más que nunca: Verdad

Eugenio A. Rodríguez Martín

SESIONES ÍNTEGRAS
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domingo, 21 de septiembre de 2025

¿POR QUÉ NO DAR ESTA INFORMACIÓN A UNIVERSITARIOS?


Se dice que la universidad es el lugar del pensamiento científico, de la objetividad y de la verdad. Entonces, ¿por qué no les cuentan a los alumnos el coste real de su puesto de estudio cada curso? En mis cinco años de estudio en la Universidad Complutense nunca nos explicaron ese coste, y eso que solo falté tres días a clase en total, ni tengo conocimiento que se hubiera hecho o haga en ninguna otra facultad universitaria. Los alumnos universitarios ya son mayores de edad, por tanto tienen sobrada capacidad para conocer y afrontar esta realidad.

Las cuentas son fáciles de hacer: se trata de sumar el coste anual de cada profesor (lo que cobra y los costes sociales), más los costes del personal administrativo, de los puestos directivos y de los gestores externos, los costes de limpieza y mantenimiento, agua, luz y calefacción, de las diversas actividades académicas y recreativas. La suma total se divide por el número de matriculados y ya está. No estaría fuera de lugar que se incluyera ahí o en un apartado especial el importe de las becas, la amortización anual del edificio y los de los accesos a la universidad y además la parte que le corresponda del funcionamiento del Ministerio y de la Consejería de Educación.

Lógicamente habría que recordarles cuánto aportaron ellos en el pago de matrícula y tasas, si se pagaron, que ciertamente no llega al 5 % del coste real. A modo de ejemplo el coste de matricularse en el primer curso en la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago es 836 €, o en la Facultad de Agrónomos de la Politécnica de Madrid es 1240 € según la página web.

Se podría informarles de que el coste de un curso en la Universidad de Harvard es alrededor de 54000 $ y la residencia sobre 30000 $. Pero el coste real en Harvard incluso es superior, pues esta Universidad cuenta con otros ingresos privados (empresas) y públicos como los de los Estados y del Gobierno Federal, ya que Donald Trump anunció que les iba a retirar dos millones de esa asignación.

Después de estos datos surge la pregunta: ¿quién paga en España lo que no pagan los alumnos? Tendrían/tendríamos que descubrir que realmente lo pagan los que no van a las universidades, ya que los que van, juntando lo que pagan en las diversas tasas y la parte que vaya de los impuestos de sus familiares está muy lejos de cubrir el coste. ¿Llegará al 25 %? La consecuencia lógica es que adquieren/adquirimos una deuda con la sociedad, especialmente con los pobres al final de los estudios. También que no debemos malgastar el dinero de los empobrecidos no aplicándonos en serio en el estudio. Tampoco es cierto, en consecuencia, que los estudios realizados se deben sólo al propio esfuerzo, pues hay otros que también ponen su esfuerzo con trabajo duro.

Estudiar en una universidad da a la persona unos conocimientos y unas experiencias vitales, que elevan su capacidad para entender muchas cuestiones de la vida, poder expresarse y comunicarse más eficazmente, al igual que saborear mejor los asuntos de la vida en los que se elevó el nivel cultural.

Analizar estos datos al inicio del curso es un deber de justicia que tiene la universidad, al tiempo que un respeto y aprecio a los que nos matriculamos en cada curso. También contribuiría a la transparencia y a la apuesta por la verdad. En un ámbito semejante está el ejemplo de un funcionario que en el año 1991 hizo las cuentas de cierto campamento de la Xunta y, sin incluir todos los gastos reales del campamento, encontró que restando lo que pagaron los chicos el déficit era sobre 2.000 pesetas diarias por cada uno. En mi grupo organizamos un campamento de trece días ese año en Portugal en el que cada uno aportamos 10.000 pts y cubrimos gastos, porque algunos pusimos trabajo gratuito y no incluimos algunos gastos en la contabilidad.

En democracia hay que tener amplitud de miras para ver las necesidades de las personas y grupos, y debemos ser justos con el dinero de todos. Los que pasamos por la universidad tenemos una deuda moral y real con los que nos subvencionaron nuestra formación. El pago hay que hacerlo teniendo en cuenta las necesidades de los demás, especialmente de los pobres, de cada contexto histórico. Por otra parte a los que son/somos profesores se nos paga por enseñar y... educar, no para atender un “parking” de niños o jóvenes, ni para ser payasos de un circo o entrenadores para un ocio consumista. ¿No es así?

Ahora más que nunca: VERDAD
Antón Negro

lunes, 8 de septiembre de 2025

"PACIENCIA 1 %"

Las personas necesitamos comunicarnos con otras personas y para eso vamos emitiendo diversos mensajes a fin de que entiendan lo que queremos decir. En esa relación con los demás tenemos diversas maneras de comunicación que se podrían clasificar en:

-Conscientes e inconscientes según sepamos lo que comunicamos o no lo sepamos. Esto no se corresponde con comunicación manifiesta u oculta, pues en esta última puede haber clara conciencia.

-Verbales o no verbales, que podríamos denominar como lenguaje vocálico o lenguaje corporal y en ambas hay diferentes formas de expresar lo que se quiere decir.

El atuendo que llevamos es un lenguaje con el que nos presentamos ante los demás y, para no tener graves sorpresas en algunos contextos sociales, precisamos conocer por lo menos algo del código de significados utilizado por nuestros interlocutores. El código comunicativo incluye muchos elementos culturales y la comunicación será más efectiva cuanto mejor se conozca el código de la propia cultura y de la del receptor. El atuendo es una manera de presentarse y de taparse, ocultarse, con lo que saber leer ambos lenguajes nos revelan bastante de esa persona, si se interpreta correctamente su significado.

Al caminar por las calles se ven personas con camisetas de Nike, Adidas... con el color y con el escudo de un equipo deportivo. Se sabe que la fabricación de las camisetas no cuesta más de 5 €, pero su portador pudo pagar cerca de 100 € o incluso más por comprarla. Viendo ese atuendo en un caminante un espectador puede pensar varias cosas:

-Que el que viste la camiseta debe pensar que los deportistas (futbolistas) juegan casi desnudos, así que decide colaborar con una aportación para que puedan comprar ropa (realmente ganan millones de €).

-Que los así vestidos se definen por la pertenencia a un grupo, tribu o secta y de esa manera se sienten conocidos y reconocidos por los demás, al tiempo que dentro del grupo se encuentran más seguros.

-Que están re-ligados por el escudo de un equipo y, por tanto, lo viven como una religión con sus encuentros para compartir y celebrar unos ritos grupales, una mística de comunión. Con los triunfos del equipo, su modelo de identificación, entienden que su vida merece la pena ser vivida y alcanza satisfacción, por tanto tiene éxito y les da un sentido existencial-vital, etc.

-Otra posibilidad es que se trata de un trabajador que hace publicidad de la empresa de la camiseta o del equipo por lo que recibe un sueldo adecuado... pero en realidad es él el que paga por hacer publicidad.

Las camisetas pueden llevar mensajes constructivos o nada positivos para una buena convivencia social. Incluso pueden ser en un idioma desconocido a su portador y con un mensaje con el que puede estar en desacuerdo.

Ahora quiero reflexionar brevemente sobre el mensaje de la camiseta que es el título del artículo. La vi llevada por una persona a modo de pancarta con ese lema “PACIENCIA 1 %” ocupándole todo el pecho. ¿Qué nos querrá decir? Aventuramos algunas ideas pues él no iba dando explicaciones:

-¡Apartad de delante de mí que ahí voy yo! ¡No sabéis las consecuencias que sufriréis si no os apartáis de mi caminar por la vida!

-O, ¡que nadie me lleve la contraria en nada! ¡Ya os dije que en el 99 % de mi vida no hay nada de paciencia! ¡Todos estáis avisados por escrito!

-O, ¡estoy orgulloso de mi manera de ser y lo digo alto y claro, negro sobre blanco! ¡Ya sabéis que estáis a mi disposición, a mi servicio y ya! Pues soy muy impaciente (99 %).

Cabrían más lecturas y cada lector pensará la suya... pero difícilmente se puede aplicar al pancartista lo que le decía a Leonardo Boff su padre: “en esta vida estamos para servir y el que no sirve, no sirve para vivir”. Así que pensando seriamente podemos concluir que, si alguien no ayuda a solucionar los males e injusticias que hay en la sociedad, sino que los aumenta, entonces la sociedad tendría derecho a defenderse de esas personas, incluso con la cárcel. No afirmo nada extraño pues en el Código penal (art. 195) existe el “Delito de denegación de auxilio”, que es un mensaje ciertamente distinto al de la camiseta.

Ahora más que nunca: VERDAD

Antón Negro



martes, 29 de julio de 2025

DERECHOS HUMANOS Y PAÍSES DEL ISLAM



Por Derechos Humanos no todos entienden la declaración aprobada por la ONU el 10 de diciembre de 1948. Estos son jurídicamente válidos en España por el artículo 10 apartado 2 de la Constitución, en la UE y otros países. Pero en los países islámicos, si bien la mayoría tiene aprobada la declaración de la ONU, hacen luego una adaptación para sus países. Aquí quiero referirme a la Resolución nº 49/19-P del Cairo sobre Derechos Humanos en el Islam aprobada el 5 de agosto 1990 (14 muharram 1411) en la 19 Conferencia Islámica de Ministros de Asuntos Exteriores de 31-VII a 5-VIII de 1990.

Si la declaración fuera firmada por responsables religiosos, imanes o ayatolás, podría aceptarse, pero quien la firma son los Ministros de Exteriores de los Estados, lo que va en contra del estado aconfesional o laico (no confesional antirreligioso) que defendemos muchos y promueve la Iglesia Católica.

En el preámbulo y 23 primeros artículos de la declaración aparece la Sharia, ley islámica, 21 veces como la base exclusiva para los derechos humanos y ámbito clave de interpretación de ellos. También afirma el Islam como la única religión verdadera. Pero, por si no nos quedaba claro con esto, transcribo los dos últimos artículos, 24 y 25:

“Artículo 24. Todos los derechos y los deberes estipulados en esta declaración están sujetos a los preceptos de la Sharia islámica.

Artículo 25. La Sharia islámica es la única fuente de referencia para la aclaración o interpretación de cualquiera de los artículos del presente documento.”

Con esta reiteración debe quedar claro cómo hay que entender los derechos humanos y aplicarlos en sus respectivos países. La resolución fue firmada por los 57 estados miembros de la Organización de Cooperación Islámica, de los que 6 difícilmente se pueden considerar islámicos por el bajo porcentaje de población musulmana: Guaiana 8 %, Gabón 12 %, Uganda 15 %, Surinam 15 %, Togo 19 % y Mozambique 20 %. No llegan a ser mayoría en Benín 29 %, Camerún 32 %, Costa de Marfil 42,5 % y Guinea Bissau 46 % según la Wikipedia. Otras estadísticas rebajan estos porcentajes.

Ahora examinemos solo el Artículo 5.a: “La familia es el fundamento de la sociedad, y el matrimonio es el fundamento de la familia. Los hombres y las mujeres tienen el derecho de casarse, y sin su consentimiento no es posible restricción alguna basada en la raza, el color o la nacionalidad”.

A primera vista concluiríamos que así está bien, pero, ¿falta algo? Sí, falta la referencia a la religión, porque la de la familia es la del marido. Los hijos siempre tienen que seguir la religión del padre musulmán. Esto permite a un musulmán casar con mujer no musulmana, pues la familia e hijos serán musulmanes, pero la ley musulmana afirma que una mujer musulmana no puede casar con un politeísta (incluidos los cristianos) ni con uno no creyente, a no ser que antes él firme o pronuncie a Shahâda (conversión al islam). Eso explica el famoso caso de la cristiana sudanesa Mariam Yahia, hija de cristiana y musulmán, el padre las abandonó siendo ella niña, casó con un cristiano, un familiar la denunció por apostasía y fue condenada a muerte. La presión internacional la liberó en 2014.

La Conferencia Episcopal Española publicó el documento nº 54 “Él matrimonio entre católicos y musulmanes” para informar a católicos, musulmanes, no creyentes... y puede descargarse en su web.

¿Evolucionará el islam en el respeto a la libertad religiosa y en no identificar religión y estado? Pienso que la Iglesia Católica colabora a eso con el documento conciliar Nostra Aetate (28 octubre 1965) que aprecia las diversas religiones y con Paulo VI (1963-78) abren un camino a seguir. Juan Pablo II insiste en los derechos humanos y en la libertad religiosa. Benedicto XVI ahonda en esa libertad y en el uso de la razón en la vida de fe. Francisco reitera que Dios creador de la vida manda no quitársela a nadie ni matar en su nombre... (ver el documento “La Fraternidad Humana” firmado en Abu Dhabi 2019).

¿Tendrá éxito el trabajo de los pontífices y sus colaboradores para que se dé ese cambio? Creo que deberemos esperar al menos 50 años, o incluso 100, para una respuesta objetiva, pues eso significa un cambio copernicano en la cultura de la humanidad. Yo entiendo que la Iglesia Católica tiene la estructura institucional y organizativa y la base doctrinal para facilitar que ese cambio se produzca.

Ahora más que nunca: VERDAD

Antón Negro







lunes, 26 de mayo de 2025

LEÓN XIV


El Cardenal Prevost inspirado por el Espíritu ha elegido el nombre de León para su pontificado, que utilizaron ya 13 papas antes. Ante este hecho hago las reflexiones que siguen:

El gran san Francisco de Asís tenía a fray León como colaborador más allegado. Por eso no está fuera de lugar recordar la estrecha colaboración del nuevo Papa con el Papa Francisco, que lo nombró Obispo de Chiclayo (Perú), lo llevó a Roma para dirigir el Dicasterio de los obispos y lo hizo Cardenal.

El nombre me recuerda el hecho histórico del Papa León Magno y Atila, rey de los hunos, en el año 452. Se decía que dónde pisaba el caballo de Atila no crecía la hierba, evocando a Atila que arrasaba y saqueaba de camino a Roma. Le sale al encuentro León Magno vestido de pontifical para persuadirlo a cambiar de postura, como recoge el cuadro de Rafael Sanzio. Las palabras de León XIV en la plaza de S. Pedro de “una paz desarmada y una paz desarmante” con la apelación al diálogo sintonizan con ese hecho. El nuevo Papa en su primer saludo al pueblo usó 10 veces la palabra paz.

Esas referencias a la paz nos urgen a un compromiso ante las guerras de la actualidad. La UE manda duplicar o triplicar el gasto militar y tener un kit de supervivencia para la guerra. El Diario de Cádiz (8-V-25) informa que el Estado Español tiene para entrenar soldados ucranianos un campamento rodeado por un muro y una alambrada con concertinas en la sierra de El Retín (Barbate, Cádiz). ¡Eso es un campo de concentración! ¡Una barbaridad injustificable!

El Papa dijo que eligió este nombre en memoria de León XIII que afrontó la revolución industrial, y ahora hay que afrontar la revolución tecnológico-digital y el desarrollo de la Inteligencia Artificial. De León XIII quiero resaltar:

a) Los comentaristas no mencionan que León XIII (1878-1903) pedía con reiteración a los católicos franceses que aceptaran la República Liberal y trataran que sus leyes y políticas fueran justas, lo que se conoce como “raillement”, postura divergente del “non expedit” de Pío IX (1846-1878) que prohibía a los católicos italianos participar en la vida política cómo electores y como elegibles.

b) Su encíclica Rerum Novarum (1891) pone los derechos de los obreros en el primer plano de la pastoral eclesial. El nuevo papa León XIV es natural de Chicago, donde debió resonar especialmente la encíclica porque en esta ciudad tuvo origen el primero de mayo en 1886 como día de lucha por las 8 horas: 8 de trabajo, 8 de descanso y 8 de educación. Hoy se olvidaron las 8 de educación como puede verse por las reivindicaciones y chats de sindicalistas, profesores y padres y madres de alumnos.

Esta encíclica hay que entenderla desde la denuncia del capitalismo que “fue insensiblemente entregando a los obreros, aislados e indefensos, a la inhumanidad de los empresarios y a la desenfrenada codicia de los competidores (...) las relaciones comerciales de toda índole están sometidas al poder de unos pocos, hasta el punto de que un número sumamente reducido de opulentos y adinerados ha impuesto poco menos que el yugo de la esclavitud a una muchedumbre infinita de proletarios” (nº 1) y que frente a eso se levanta la solución socialista-marxista que “es una medida tan inadecuada para resolver la contienda, que mismo llega la perjudicar a las propias clases obreras” (nº 2).

La actual revolución tecnológico-digital y de la Inteligencia Artificial, que supone un cambio de época, tiene como consecuencia la concentración de riqueza, con explotación, marginación y dominación sobre las personas y pueblos, por lo que se hace imprescindible defender y promover la libertad y fraternidad de las personas en la sociedad.

Que León XIV, nacido y formado en EE UU, utilizara solo el italiano y el español y no el inglés en su primera alocución pública, es un signo relevante para los hispanoamericanos de su país de origen. También es una llamada a la inculturación tan fundamental en la vida de los misioneros, que remite a Jesús que nació de una mujer de Nazaret, habló arameo, celebró las fiestas judías, padeció y fue crucificado bajo el poder del gobernador romano Poncio Pilato.

León XIV fue un migrante a Perú y a Italia, elegido en el año que la Iglesia celebra la 111 jornada mundial de las migraciones. Esto exige un compromiso solidario con ellos y León XIV llama a “unirnos todos para construir puentes de diálogo y encuentro... porque Dios ama a todos incondicionalmente”.

Ahora más que nunca: VERDAD

Antón Negro

jueves, 1 de agosto de 2024

Humano, más humano

Humano, más humano
de Josep María Esquirol es un paso más en el empeño de este autor de construir una suerte de filosofía de la proximidad. Se trata de combatir toda forma de mal intensificando la vida, gesto y acción, ahondando las posibilidades de una resistencia íntima ante el nihilismo que acecha por doquier. No encontramos en Esquirol un análisis de los males del mundo que cercenan nuestra libertad y, sin embargo, están presentes en su escritura y en sus referencias. La herida infinita a la que recurrentemente nos remite este ensayo es una antropología en busca de raíces, una suerte de respuesta a La sociedad liquida de Bauman o a las sugerentes, aunque un poco desesperadas, diatribas de Zizek en su Demasiado tarde para despertar.

La vida, la muerte, el y el mundo constituyen las cuatro infinitudes esenciales que, más que analizarse, se contemplan en las páginas de Humano, más humano. La propuesta es la atención, la con-moción, es decir, la generación de movimiento, de respuesta. “No es que desde mi supuesta libertad me haga responsable, sino que, al sentirme tocado, genero mi libertad y la oriento”. El tú al que se refiere Esquirol no es el tú del que protegerse tan común en algunos existencialistas, es un tú que nos regala el horizonte: “Cada vez que el otro me llama, me salva”;  es un tú que se convierte en promesa, que suscita confianza. “La falta de confianza deja un espacio que pronto se llena con un delirio agotador”.

Esquirol corrige a Nietzsche en su pretensión de ir más allá de lo humano. Se trataría, más bien, de profundizar lo humano, insistir en la presencia, recuperar la palabra. “La degeneración, de la palabra es ruido, demagogia y violencia”. Por eso el mundo está ahí como una llamada, no como un problema. Sin embargo, hay que situarse bien, tener los pies en el suelo, pero elevando ya en ese mismo instante la mirada hacia el cielo. En esa juntura reside el realismo. Algunas de las páginas más poéticas del ensayo efectivamente nos hablan de la curvatura y la cobertura del cielo sobre la tierra como horizonte y oxígeno para el alma. Se suma así nuestro autor a la denuncia de la pereza nihilista que empapa nuestro mundo y denuncia las andanadas contra el cristianismo iniciadas por los “maestros de la sospecha” (Paul Ricoeur) que acusan erróneamente a la propuesta de eternidad cristiana de convertirse en una evasión, la fuga mundi, ignorando que, bien entendida, realmente es un mayor compromiso con la vida y con el mundo. No en vano Esquirol encuentra en san Francisco y los Padres de la Iglesia una senda que merece ser recorrida de nuevo en estos tiempos.

Tanto la espera como la esperanza apuntan al encuentro con el tú y con el mundo (también con Dios). Sabemos que no todo está bien, que el mal acuna la existencia en todos los rincones del mundo. Esquirol nos invita a no claudicar en la insistencia en lo humano. Hay una promesa en lo humano. Llega a afirmar “la sacralidad está en el hombre justo”. Efectivamente, la persona que busca la justicia es la que más se aproxima a lo humano, al diálogo honesto con la vida, la muerte, el tú y el mundo, referencias inexcusables que constituyen nuestra vocación más elemental.

Ahora más que nunca: Buscar la Verdad

Moisés Mato

martes, 2 de julio de 2024

¡¡Que se adapten a mí!!

En el libro “La transformación de la mente moderna” de Jonathan Haidt y Greg Lukianoff antes del prólogo se cita un dicho de la sabiduría popular: “Prepara el niño para el camino, no el camino para el niño”, que después analizan en profundidad. Hoy en general se procura que los niños no tengan dificultades, obstáculos y problemas que afrontar en su vida.

El otro día me decía un profesor de matemáticas de educación secundaria que hacía un examen común para la clase y luego otros seis distintos para los alumnos “con necesidades especiales” con la finalidad de que aprueben todos, y añadía: “te operará un cardiólogo que no sabe dónde está el bazo”.

Entiendo que en los programas de estudios y en los exámenes conviene no favorecer un solo tipo de inteligencia. Personalmente evalúo a mis alumnos con trabajos sobre libros expuestos en clase y examen final utilizando libros, apuntes... se valora entender, sintetizar, relacionar. En otro curso hago examen normal en el que se evalúa el conocimiento de las cuestiones tratadas usando su propio lenguaje.

La cuestión a reflexionar es: si a un estudiante en los estudios se le adaptó todo a él, ¿podrá él adaptarse a la sociedad, a un grupo o comunidad, a una vida en pareja o matrimonial? Si lo que vivió en su historia tanto en la enseñanza como en casa es que se adaptaron a sus características o necesidades “especiales”, entenderá que lo maltratan y no le quieren bien cuando le exijan que él se adapte a otras personas. Es más, estará un tanto incapacitado para la vida comunitaria sea en el matrimonio o en grupos.

Aún más, si siempre se adaptaron a sus características “especiales”, ¿podrá esa persona amar? No pongo en duda la capacidad que toda persona tiene de amar por su naturaleza. Lo que sí se puede afirmar es que no fue educado en la capacidad de amar, pues amar exige sacrificio y renuncia en favor de un bien mayor, el bien de la persona amada.

En general educamos a los chicos para que sean el centro de la vida social y que todo gire a su alrededor con lo que, cuando en la vida real sean uno más y haya otros que destaquen más, fácilmente se sentirán frustrados y con sentimientos de ser poco valorados e incluso despreciados, pues no hay sitio para tantas primeras “vedetes”.

Me he encontrado con personas que dicen que tienen que aceptarlas como son, pero eso no va acompañado de que ellos acepten a los otros como son. Todos podemos y debemos cambiar, si queremos llegar a ser más fraternos con nuestros semejantes. Además, si nos tratan como podemos llegar a ser, por tanto exigiéndonos, nos ayudan a mejorar.

Nadie espera que una autoridad española les diga a los estudiantes de secundaria lo que dijo el presidente del Tribunal Supremo de EEUU, John Roberts, a su hijo y compañeros en su graduación en junio de 2017:

“Espero que, de vez en cuando, en los próximos años os traten injustamente, para que así lleguéis a conocer el valor de la justicia. Espero que sufráis la traición, porque eso os enseñará la importancia de la lealtad. Lamento decirlo, pero espero que os sintáis solos de vez en cuando, para que no deis por seguros a vuestros amigos. De nuevo, os deseo mala suerte de vez en cuando, porque así seréis conscientes del papel que desempeña el azar en la vida y que el fracaso de los demás tampoco es completamente merecido. Y cuando perdáis, como ocurrirá en algunas ocasiones, que de tanto en tanto vuestro contrincante se regodee en vuestro fracaso. Es una forma de que entendáis la importancia de la deportividad. Espero que os ignoren, para que sepáis lo importante que es escuchar a los demás, y espero que sufráis el suficiente dolor para aprender a ser compasivos. Desee o no estas cosas, van a ocurrir. Y que saquéis provecho de ellas dependerá de vuestra capacidad de ver un mensaje en vuestras desgracias”.

Finalizo recordando al mejor deportista español de todos los tiempos, y uno de los mejores jugadores de la historia mundial del tenis, Rafael Nadal. Escribe con la mano derecha, pero aprendió a jugar con la izquierda con la finalidad de tener una ventaja competitiva. También modificó la forma de golpear la pelota cambiando el pie de apoyo... Así se forjó un carácter, una personalidad que no falta al respeto a los demás ni rompe raquetas. El carácter y la personalidad son modificables, se forjan.

Ahora más que nunca: Verdad

Antón Negro


sábado, 13 de abril de 2024

LA ESCUELA DE LA ATENCIÓN

Jaime Nubiola

Me ha gustado el nuevo libro de Josep Maria Esquirol «La escuela del alma. De la forma de educar a la manera de vivir» (Acantilado, Barcelona, 2024). Como suelo hacer siempre, he tomado algunas notas, sobre todo de aquellos pasajes en los que la opinión del autor coincide con la mía. En casi todas mis anotaciones, el autor logra decir lo mismo mucho más bellamente. 

Por ejemplo, me han interpelado estas líneas de Esquirol: "La atención es como la ventana del alma. El mundo está ya abierto. Pero es necesario mirar bien por la ventana. Hay que acercarse a las cosas. Hay que asomarse, y extender la mano. Y tocar el aire, y respirar el cielo, y dejar que las gotas de lluvia se deslicen por las facciones de la cara" (p. 69).

Me han gustado estas palabras porque vienen a decir que lo más importante para estar atento es dejarse llenar por las cosas, por el paisaje, por la persona que tengamos delante, o por Dios si estamos haciendo oración.

Se trata de silenciar nuestro yo para poder hacernos cargo del asunto que en cada caso tengamos entre manos. Sin paz interior, si no estamos serenos porque dentro de nosotros tenemos un alborotado hervidero de preocupaciones, sensaciones, recuerdos e ideas, no podremos prestar atención. 
De ahí la importancia del «esfuerzo negativo» del que hablaba Simone Weil, que consiste en apartar las distracciones para dejarnos llenar por lo que estemos escuchando, leyendo o lo que sea que estemos haciendo.

Es difícil, pero a estar atento se aprende: es la clave de la formación personal.


miércoles, 27 de diciembre de 2023

¿Qué sería del arte sin los pobres?

Emil Nolde: Cena del Señor

A Enrique Prieto, militante pobre
Porque siempre deseó ser algo más pobre
A los pobres que son Los Santos inocentes 

¿Ocupan un lugar destacado los pobres en el arte? ¿Hay algo más bello y seductor que la dama pobreza? Sin pobres algo de arte quedaría pero bien maltrecho. Hablo solo como aficionado, aunque un aficionado insistente. He visto bastante arte y he disfrutado mucho. Muchas veces en grupo, con lo cual mi visión tiene cierta amplitud. Empecé a reflexionar alguna vez sobre el arte y los pobres. ¿cuándo? no lo sé. Aclaro que por pobreza no entiendo la miseria que hace morir, que mata, me refiero a la pobreza de la austeridad.

Escribo con libertad y especialmente a los jóvenes dedico este escrito largamente meditado. He dedicado algún tiempo durante años a observar que lugar ocupa la pobreza en el arte, cómo queda retratada la burguesía y cómo queda el pueblo.

Esta reflexión quizá tenga más corazón que razón, no lo.sé. Ustedes, los jóvenes de hoy, están siendo víctimas de un fraude, a ustedes les están dando algo tan grave como la sumisión química. Primero les hacen extremadamente blanditos (hasta por parte de sus propios padres) luego la vida les da leña duramente y les clasifica en clases.

¿Cuál es el musical más visto de todos los tiempos? Los miserables. Lleva la pobreza hasta en el título. Ahí se ve claro eso que dice Adolfo Chércoles: "Un pobre es un gigante". ¡Claro! No es lo mismo un pobre que un mendigo; quien mendiga debe ser tratado con toda dignidad, pero no es lo mismo que un pobre. Un pobre es un gigante. Que trabaja, que sabe, que nutre, que crece. Trabaja, sabe, nutre y crece mucho.

Los miserables viene de una obra literaria. Quitemos a la historia de la literatura al pobre Don Quijote y al pobre Sancho y nos quedamos sin la obra estrella. Cervantes mismo fue un pobre, un encarcelado. Borges, preguntado como admirador de Quevedo, respondió estar equivocado, que era mejor ser quijotesco, que él estaba equivocado, y "cervantino, claro", dijo. Quevedo, otro pobre, y luchador si es verdad lo que dice de él Alejandro Casona en El caballero de las espuelas de oro.

¿Y si quitamos al pobre Lazarillo? Es como si nos quitaran un brazo. Lo he leído más de diez veces y me parece que el autor es un místico del pueblo. Si no lo fuera desde luego tiene Misericordia hasta con los pecados de los de abajo y lucidez con los intereses de los arriba. Alma de pobre también tenía.

¿Y Galdós? Este si que admira la pobreza y la magnificencia de los pobres y Benina (Misericordia) termina dando de comer a su señora. Deja muy mal a la burguesa Doña Perfecta. No es extraño que Electra fue la obra más representada en las Casas del pueblo socialistas.

¡Blasco Ibáñez! Magnifico ante el Trabajo en su obra regionalista, pero donde se sale del todo es en La Bodega, quizá la obra que más recomiendo. En el fondo es la biografía del anarquista que llegó a ser alcalde de Cádiz: Fermín Salvochea. Muy difícil retratar mejor los miserables terratenientes que primero sacaban el jugo a los jornaleros y luego los emborrachaban, de ahí el título. Una obra cargada de esperanza en medio de las luchas. Queda recomendada como mucho más interesante que La barraca o La catedral. Curiosas referencias a diferentes habitáculos.

Quitemos a los pobres de la obra de Delibes y a ver que queda. Quitemos El Camino y Las Ratas. No conozco ni un solo lector que no haya quedado conmovido. ¿Y si quitamos al viejo de La Hoja Roja? ¿No es acaso un pobre? ¿Y no es el fondo una pobre la que todos llamamos Lola Herrera, por ser ella quien ha representado Cinco horas con Mario? ¿Y no son unos gigantes los pobres de Los santos inocentes mientras los señoritos son unos miserables? ¿Alguien en España juzga como inmoral el asesinato por Azarias del señorito Iván?

¿Podríamos eliminar de nuestra historia Requiem por un campesino español y quedarnos como estábamos?

¿Y con el Nobel Cela que hacemos? Lo de choferesa negra es como para tirarlo a la basura. Parece que pobre nunca quiso ser y hasta fue censor de aquellos tiempos de Franco; pero de pobres es La Colmena y parece de universal interés.

¿Podríamos eliminar Utopía? Sí, ya sé que Tomás Moro no era pobre, pero murió encarcelado y pobre hasta del amor de su mujer. Pobre de espíritu sí que era, si no lo fuera no habría recordado en su Utopía que la palabra oro viene de orín y que en Utopía el oro es para los orinales y para adornar a los esclavos.

Otro que ha partido de los pobres de manera magnífica es Dickens. Retrató esa sociedad de manera amable, cordial. Ocupa un gran lugar desde luego. ¿La humanidad no está acaso en deuda con Oliver Twist? Sobre Dickens (como sobre Francisco) el original Chesterton escribió buenos libros y me quedo con esta idea suya aprendida en esa escuela: Pesimista es el que cree en si mismo, optimista el que cree en los demás.

En inglés del otro lado del Atlántico ¿podríamos eliminar Las uvas de la ira? Alegato combativo y un elogio de los pobres, y las mujeres pobres. ¿Qué pasaría si elimináramos de la historia a Mark Twain con Huckelberry Finn y Tom Sawyer?

Me viene a la cabeza otro estadounidense: Historia de un esclavo americano es obra conmovedora y admirada generalmente. Un pobre que lucha, que aprende, que sale adelante. Todas las historias de esclavos incluida La cabaña del tío Tom ocupan un lugar especial en la historia del arte.

Al otro lado del mundo ¿qué queda de la literatura rusa si quitamos los pobres? ¿Eliminamos a Gorki y La madre? ¿Podríamos eliminar a Dostoievski que se pasó cuatro años encarcelado con un Nuevo Testamento bajo la cabeza? ¿Nos quedamos entonces sin El idiota? ¿Sin Los hermanos Kamarazov? ¿Qué hacemos sin Tolstoi, pobre hasta en la forma de morir en una estación de tren? ¿Nos quedamos sin Resurrección? ¿sin El Reino de Dios está entre vosotros? Y ya que hablamos de Tolstoi ¿puede la humanidad sobrevivir decentemente sin Historia de mis experimentos con la verdad de Gandhi?

Volvamos, aunque sea a saltos desordenados, a España y su poesía. ¿Hay algo más grande que la poesía amorosa de Juan de la Cruz? Cómo se le nota que nació pobre y que murió pobrísimo. ¿Quién si no un pobre puede decir casi al morir ¡Ay que preciosas margaritas!? ¿Y regalar su breviario a quién le había hecho daño?

Pobre y poeta Miguel Hernández. Colosal su ¡por doler me duele hasta el aliento!  Parece que le odiaba el burgués García Lorca. Tan burgués que le molestaba que su obra más lograda (según Borges, al menos, a quien cito de nuevo) fuera Romancero Gitano. Llegó a molestarle que fuera la más admirada y decía que "lo gitano solo es el tema”.

¿Y qué ocurre con Gloria Fuertes si quitamos a los pobres?

La gente dice:
«Pobres tiene que haber siempre»
y se quedan tan anchos
tan estrechos de miras,
tan vacíos de espíritu,
tan llenos de comodidad.

Yo aseguro
con emoción
que en un próximo futuro
sólo habrá pobres de vocación.


¿Y dónde vamos sin León Felipe?

¿Y el teatro? Antígona, obra inmortal para todos los tiempos. El mundo griego tiene sus cosas. Me llama la atención Diógenes y el diálogo que se cuenta:
-Diógenes -dice Aristipo- si hubieras aprendido a adular al Rey no tendrías que comer lentejas.
-Si hubieras aprendido a comer lentejas no tendrías que adular al Rey.

Imposible ser más certero.

Shakespeare quizá no era pobre pero hizo la más grande obra teatral contra la usura: El mercader de Venecia.

Quizá mi favorita, insisto en que opino solo como aficionado, sea Luces de Bohemia, el protagonista es un pobre con toda su dignidad, aunque carezca de ella su amigo. 

Unamuno no era pobre pero desde luego que los pobres quedan bien en sus escritos y en su vida dice haber aprendido mucho de su querido hijo Manuel, un marginado en la sociedad de su tiempo. Bien de pobres es Historia de una escalera de Buero Vallejo.

Cerca nuestro admiramos a El Brujo. ¿Y no son los pobres centrales en su teatro? No encontró mejores personajes que los pobres: Lazarillo, Francisco de Asís, Juan de la Cruz. Más cerca todavía tenemos a Moisés Mato y su Teatro de la Escucha. Parte quizá del Teatro del oprimido de Boal y nos ha ofrecido -entre otras muchas cosas- desde personajes como el anarcosindicalista El Noi del Sucre a su Es imposible matar la belleza, un elenco de pobres. Desde su Escuela ha colaborado a denunciar a personajes como Amancio Ortega y ha anunciado a profetas como Tomás Moro. En España quizá la mejor obra sobre migraciones sea Bajo el mismo Sol, realizada por él mismo en diálogo con David Bingong. Cambiar el mundo es una invitación divertida y seria a hacer de la vida una vocación de solidaridad y ha sido vista por miles de jóvenes.

En Iberoamérica también hay buena literatura como El matadero, de Esteban Echeverría, sobre la dictadura de Rosas en Argentina, en el siglo XIX. La vorágine, de José Eustaquio Rivera, sobre la esquilma de la selva colombiana para la explotación del caucho, expulsando y robando las tierras a los indígenas y usándolos como mano de obra esclava. Luna verde, de Joaquín Beleño: sobre la construcción, en condiciones de esclavitud (sobre todo de negros traídos de Jamaica), del canal de Panamá. Los de abajo, de Mariano Azuela, novela de la Revolución mexicana, que plantea cómo los líderes de la revolución muchas veces se terminan olvidando del pueblo, entre muchas y variadas obras.

También hay que mencionar los cuentos. Los de siempre tienen vidas de pobres como protagonistas. Ahí está Gepeto y su Pinocho, Cenicienta, Caperucita, su abuela, los cazadores y hasta el lobo. Los cuentos de Andersen en general como La cerillera. Y en el fondo también de pobreza van El gigante egoísta y El Príncipe feliz de O. Wilde. Solo por citar algo de un fenómeno mucho más amplio. Parece que en el extremo contrario según algunos está Walt Disney

¿Y los escritos pedagógicos? Los más citados son de pobres o de admiradores de los pobres. Freire quizá sea el primero con su Pedagogía del oprimido, otra vez los pobres hasta en el título. ¿Y Milani? Esa escritura perfecta a base de quitar estorbos. Era rico de origen y se hizo pobre hasta la médula (también literalmente pues además murió de leucemia). Además expandió la Escritura colectiva y de ella salieron escritores colosales. Makarenko y su Poema pedagógico, la capacidad asamblearia de los pobres. ¿Y Korzak? Hasta dio la vida por los pobres. Curioso que no sean pedagogos profesionales.

Seis tomos. Una obra colosal que encontré en la basura






    
No quisiera olvidar que Charles Moeller dedicó A L0S QUE SON POBRES su monumental Literatura del siglo XX y cristianismo en que estudia en torno a un centenar de los grandes autores en su relación con el cristianismo.

Pasemos a otras artes. Dicen que muchos buenos escritores antes fueron dibujantes. No me extraña, uno que recuerdo es Delibes. ¿Y si quitamos a los pobres del arte pictórico que queda? Quitemos los Comedores de patatas de Van Gogh, por cierto, otro pobre. Quitemos los pesebres de todos los tiempos. Quitemos los Crucificados. Quitemos los explotados, las prostitutas y toda víctima ¿Qué queda? Sí quedan los reyes, los paisajes, los bodegones, queda mucho sí.

Goya parece que no quería ser pobre pero bien pintó al pueblo de Madrid en fiesta, y bien retrató con valentía a Carlos IV con cara bobalicona y a su mujer con cara de mandona. Es de suponer que el cuadro no hizo maldita la gracia. Velazquez tampoco debió ser pobre pero si quitamos los pobres habré que quitar a los obreros de la Fragua de Vulcano. ¿Y no son casi más protagonistas de Las Meninas las doncellas que la Infanta?

La gran obra de Picasso, el Gernika, de pobres es. Un pesebre según algunos con su mula, su estrella, su madre con el hijo en brazos, etc. Aunque no lo fuera, pobres todos son las víctimas de las guerras.

¿Qué decir de la grandeza de El Bosco? De pobreza habla quien pone a un condenado cagando monedas de oro. Pobre o de una gran sensibilidad tuvo que ser quien pintó a san José lavando pañales, siglos antes del feminismo. Grande es sin duda fray Angelico y todos esos que ponen a la Virgen y a los santos trajes de señoritos y edificios señoriales, pero el decorado más que ponerle gracia se la quita.

¿Fueron pobres Miguel Ángel, Rafael, Leonardo, Murillo, Zurbarán y tantos otros? No lo sé, pero se hincharon a pintar pobres y lo hicieron bien. Si quitamos todas las obras en que salen pobres no sé que queda de la historia de este arte. Muy disminuido queda desde luego. Sorolla por ejemplo, ni era pobre ni pintó solo pobres pero ¿no producen especial ternura sus pobres?

Pasando a otra cosa ¿no es especialmente bello el arte cisterciense con su sencillez? ¿No tiene un especial atractivo el románico? De pobres desde luego es si tenemos en cuenta a los verdaderos constructores de catedrales durante siglos. Sí, tienen valor los arquitectos y los grandes pero también son imprescindibles los pequeños, los pobres que las hicieron. Arte son, desde luego, pero les quitan la pobreza y parecen que pierden algo. Arte sí es el barroco, pero cansa ¿no?

De música entiendo menos aún. No distinguiría, oyéndolo, a Haydn de Mozart. Ni Stravinsky. Gustarme sí, desde luego. De pobres parecen ser los espirituales negros, no los Beatles, creo. Aunque hasta los Beatles cantan a la Virgen pobre en Let it be (Hágase). Lo mismo que Bumbury, Scorpions, Elvis y tantos otros. María, pobre, ha atraído a todos.

Mozart parece que no fue pobre. Don Leopoldo, su padre, menos. Pero de pobres no dejan de hablar, no en La Flauta mágica, pero sí en El Mesías o en el Requiem. ¿Y Nabucco? ¿Qué me dicen de Nabucco y su coro de esclavos?

¿No es especialmente de los pobres el flamenco? Son palabras mayores. Bueno, que de música y pobres escriba quien sepa o pase referencias a los demás.

Como he dicho hablo como aficionado. No soy versado en tantos temas. Escribo casi como un desahogo. Recuerdo aquellas palabras de Juan Pablo II: los pobres no son un fardo pesado.

Para arte asequible el cine. ¿Qué queda del cine si quitamos los pobres y la pobreza? Queda mucho, desde luego, pero pierde obras esenciales. Algunas ya las hemos citado al hablar de libros. Una muy especial sería Las uvas de la ira, otra Los santos inocentes.

Entre los grandes citemos a Buñuel y preguntémonos que queda de él sin los pobres de Viridiana. Queda Buñuel sí, pero muy disminuido. Lo mismo ocurre si eliminamos Plácido de Berlanga. Quitemos, si quitamos los pobres, el neorrealismo italiano y estamos dando de baja un capítulo muy hermoso. Quitemos el cine combativo ¡menuda pérdida artística! ¿Es lo mismo la historia del cine sin Costa Gavras? ¿sin Ken Loach?

Películas admiradas universalmente como La vida es bella no deja de ser la historia de amor de unos pobres ("¡Buenos días princesa!") y va de un pobre camarero que da la vida por su hijo con humor y amor en medio de la barbarie y la frialdad del señorito que solo se preocupa por sus adivinanzas ¿puede haber crítica más mordaz a la insensibilidad de los ricos?

¿Qué es sino una historia de pobres Los chicos del coro? Lean las letras traducidas y gozarán. Van de esperanza, de noche y luz, de ardor de la vida, de tormentas y cometas al viento, sí, de esperanza. ¿Y quién es su héroe sino otro pobre, el maestro solidario que creyendo en los pobres y con una sensibilidad peculiar para cada uno hace una verdadera obra de arte?

Capítulo aparte merece Capitanes intrépidos. A mí al menos me parece mejor la película que el libro, y mucho. Los pobres como educadores de los ricos. El magnate deseduca a su hijo (y el colegio de élite, más o menos lo mismo) y así se va construyendo sin saberlo un auténtico monstruo. El niñato podría haber muerto como consecuencia de su capricho pero unos pobres le salvan. primero la vida en sentido básico, después en sentido moral. Un grupo de marinos hacen de él una verdadera persona. El capitán es magnífico, el amigo que le rescata es colosal. Su "enemigo" también termina humanizado. Un himno total al trabajo. La película no oculta la muerte en el trabajo y la trata con enorme respeto y sensibilidad.

¿Qué es sino una historia de pobres Cinema paradiso? Alfredo, un pobre; la madre, una pobre; el loco, un pobre: el ambiente, un pueblo pobre; el comunista obligado a emigrar, un pobre; el protagonista, un pobre que alcanza la infelicidad cuando deja de ser pobre, feliz en algo, finalmente, cuando ve los cortes hechos por un pobre que supo renunciar a todo: "Vete, no vuelvas".

Me gusta mucho (aunque no sea una obra maestra mundialmente reconocida) Karol, sobre Juan Pablo II, realmente un pobre hasta en los zapatos que oculta bajo la
sotana en el cónclave. Y ese pobre magistral que es el sastre que iluminó su vida. Esa escena me parece portentosa. Pero es que además, en general, no deja de ser una película también sobre un sindicato: Solidaridad.

El cine social, el cine de movimiento obrero, es colosal. Novecento, Germinal, Sacco y Vanzetti, Rosa Luxemburgo, Daens y tantas otras. En él se reflejan especialmente las luchas de los pobres, sus debilidades también, sus disputas. Poco conocida la que más me ha impactado es Las cenizas de Ángela. Fue como una aparición. Iba yo medio adormilado en aquellos butacones del viejo barco (el más barato) que no bajaba de cuatro horas de travesía Gran Canaria-Tenerife. Barcos tan viejos y lentos como inmensos. Con unas mil plazas de capacidad sobraba sitio por todas partes y ponían películas y películas. Y allí apareció una historia obrera interesantísima. El padre era un hombre tremendamente simpático, nada luchador, borrachín. La madre una auténtica gigante ("un pobre es un gigante") moviendo todas sus capacidades, soportando las humillaciones del asistencialismo, la abuela beata, las aventuras de los niños. No me enteré del título y la iba contando por aquí y por allá y nadie la conocía entre los expertos que conozco. Al fin apareció uno que la conocía y pude verla una y otra vez. De todo este artículo es la que más recomiendo. Sí, ya sé que seguramente es mejor El Quijote pero para gustar del monte tampoco
Pescadores  con cayucos ayudaron a los pasajeros
del todavía encallado Assalama
hace falta ir al Himalaya; me quedo con Las cenizas de Ángela. Por cierto que no mucho después pescadores de cayucos tuvieron que ayudar a los pasajeros de un barco de aquellos que había sido retirado de rutas anteriores y con un nuevo nombre unía Canarias con África. Y encalló.

¿No será Chaplin el más grande en la historia del cine? Pues quiten a los pobres y veremos que queda de Chaplin. Quitemos El Chico, al vagabundo, La Quimera del Oro (con el valor de llamarlo "quimera"), Luces de la ciudad, Tiempos Modernos. Hasta Candilejas no deja de ser la historia de un pobre. ¿Qué me dicen del final de El Gran dictador? ¿Hay una mayor llamada al amor, a la libertad? No quiere ser emperador y dice "el poder que se le quitó al pueblo se le reintegrará al pueblo". Son palabras para releer. Impactante a más no poder el final, tras el discurso, nada fácil de encontrar por las redes. Las última palabra es un auténtico colofón. No es del discurso, es de Ana, y dice: Escucha(ver aquí)

Y en el ámbito latino que decir que Cantinflas. Su crítica a la burocracia, su ternura con el joven y pobre cura de alguna de sus películas.

Hablando de películas sí quisiera hacer una alusión al menos a los científicos a partir de la película Madame Curie. Para poder estudiar, primero tuvo que trabajar ella misma mientras estudiaba su hermana. Cuando empezó a trabajar su hermana ella pudo estudiar. Con Pierre Curie creo que formó un matrimonio pobre: su viaje de bodas en bicicleta, su forma de trabajo, de alimentarse, de cuidar de sus hijas, su despreocupación por los premios, su carencia de trajes adecuados a ciertas ceremonias, su renuncia a los derechos de propiedad y tantos otros pequeños detalles.

En España el cine social también ha tocado las alturas. A mí me gusta especialmente Adiós pero son decenas las películas sobre los barrios realizadas por autores en que es claro el orgullo por ser de barrios pobres. Recientemente me ha gustado Chavalas, no sé si es especialmente buena o una más de las pelis en que los barrios son un tema central de cine español. También las cárceles como Celda 211 o las clásicas no españolas en este caso La fuga de Alcatraz, La milla verde y tantas otras.

De escultura podríamos decir cosas similares. No hay (que yo sepa) un monumento al despilfarro ni al mejor jamón sino el David de Miguel Ángel, o las Piedad que hay por el mundo entero. Y si vas a Valladolid nada como el Museo de escultura con las figuras religiosas del pobre Jesús en la Cena, atado a la columna o como sea, con Juan de Juni o y Gregorio Fernández a la cabeza. He observado por diferentes ciudades el permanente homenaje escultórico al trabajo: pescadores, artesanos, industriales, etc es un homenaje infinito. De vez en cuando puedes encontrarte una escultura a la letra de cambio, pero esa línea es escasísima.

De danza no sé nada aunque en Carmen (Bizet) algo pintan los pobres.

Hemos dado un repaso subjetivo a algunas de las artes reconocidas como tales para intentar destacar que el arte y la belleza pierden, y mucho, si se quita a los pobres. La pobreza, sin embargo, no es amada, quizá por error o por ignorancia, o -sin más- por el atractivo de la buena vida o de la propaganda de la buena vida.

La pobreza como virtud (nada que ver con la miseria) merece elogio. Los que fueron pobres y se hicieron ricos saben lo que deben a su origen y hablan con respeto de aquello. Federico Jiménez Losantos, en Cien de los nuestros, recoge grandes personajes de nuestro entorno y en certera elección escribe con gran respeto y elogio de los pobres. Pobre, o muy solidario al menos, fue quien él destaca como el español más influyente de todos los tiempos: Francisco de Vitoria, el inventor del Derecho internacional. Pero incluye a socialistas señeros como Julián Besteiro y anarquistas como Melchor Rodríguez y Cipriano Mera. Chapeau. Otro periodista reseñable en este sentido es Jesús Quintero. Por sus entrevistas pero también por sus temas como la magnífica Si Cristo volviera a la tierra.

El elenco se queda corto, sí, desde luego. Cuantas más obras falten más verdadera será la tesis central: sin pobres, sin pobreza, queda mucho menos arte. Hemos dejado para el final la mejor definición de arte. La de Milani, que tanto llamó la atención de Pasolini: “Así hemos comprendido qué es el arte. Es querer mal a alguien o a algo. Reflexionar sobre ello despacio. Buscar la ayuda de los amigos en un paciente tra­bajo de equipo. Poco a poco sale a flote lo que hay de verdadero bajo el odio. Nace la obra de arte: una mano tendida al enemigo para que cambie”.

Todavía nos quedaría una cuestión crucial en la que no hemos entrado: Dejado claro que la cantidad de arte inspirado y/o realizado por pobres es enorme ¿qué podremos decir de la calidad? También, y quizá sean los pobres esenciales en el arte en cuanto a la calidad. Es decir, desde la perspectiva de los pobres se dibuja un mundo más ajustado a la realidad, más universal, qué incorpora las grandes aspiraciones de la humanidad, frente al arte burgués, más chiquito, psicologicista y particular. Esta cuestión en la cual apenas entramos queremos dejarla al menos apuntada.

Alguien dijo, no sé quién, que el círculo vicioso de la miseria se combatía con el círculo virtuoso de la pobreza. Tenía razón. El gran enemigo de la miseria no es la pobreza sino la riqueza y especialmente la mentalidad burguesa, tantas veces abrazada por muchos aplastados. La pobreza del pueblo es el gran sujeto capaz de acabar con toda miseria. El capitalismo, el demonio, o como queramos llamarlo, juega la baza de hacer soñar con lo que no da. Ha inventado loterías y otras mil mentiras para ocupar los corazones de quienes podrían abrazar la libertad de la pobreza. Rovirosa, un burgués que se hizo pobre, comparaba la riqueza con un traje que nos queda grande: es tan incómodo como el que nos queda pequeño. Desear las riquezas o tenerlas no da realmente alegría, da más bien tristeza. Por eso el arte y la belleza están llenos de pobres. En el arte los pobres tienden una mano al enemigo -la burguesía- para que cambie.

Ahora más que nunca: Verdad

Eugenio A. Rodríguez