miércoles, 30 de diciembre de 2020

MORTALIDAD EN EUROPA DURANTE LA PRIMERA Y SEGUNDA “OLA”. ¿Que nos dice?


Esta gráfica muestra mortalidad por millón de habitantes en los países europeos en la primera y segunda “ola”. Se  han recogido todos los decesos que se han registrado como causa fundamental la COVID 19, aunque ese diagnóstico sea en muchos casos discutible. 


En la gráfica se aprecia que los países que tuvieron la mortalidad más alta en primavera han tenido en esta ocasión mortalidades más bajas, algunos como Suecia mucho más bajas. Esto ha sucedido a pesar de que todos los indicios indican que el numero de casos no ha sido menor sino probablemente más alto. Ademas a pesar de que han estado vigentes medidas insensatas y dañinas, su grado ha sido mucho menor que las aplicadas en la primera ola.  


Las razones de la menor mortalidad pueden ser varías. En primer lugar la población con mayor riesgo de sufrir cuadros graves ya los experimentó y en muchos casos falleció a consecuencia de ellos.


 En segundo lugar el manejo clínico ha mejorado. Fundamentalmente se han eliminado tratamientos desaconsejados y se han incorporado los fármacos para prevenir trombosis e hipercoagulabilidad y dexametasona/prednisona. 


En tercer lugar puede que la población de riesgo haya estado ligeramente más protegida (de todas maneras de forma insuficiente). 


Ademas, y esta gráfica no lo muestra, los contagios y sobre todo los muertos han tenido lugar de forma menos explosiva, no hubo el inicio exponencial de la primera ola. Es decir que si los muertos de la primera ola abarcan 2 meses los de la segunda han tenido lugar a lo largo de 7 meses. 


Esto sugiere que ya hay una parte más numerosa (su porcentaje es discutible)  de la población que esta inmunizada o no es susceptible al virus. Su porcentaje es discutible pero en todo caso no despreciable ya que condiciona la velocidad de difusión del virus.


Por otro lado vemos que los países que se vieron menos afectados en la primera ola, lo han sido, en general mucho más en la segunda. Eso significa que no se trató de que las medidas adoptadas ni su posible precocidad hayan tenido gran efecto. Es un mensaje para los que creen que los confinamientos y restricciones llegaron tarde. En segundo lugar hay razones fundadas para pensar que la virulencia de virus no es más baja (tampoco más alta). Hay una excepción en este cuadro y es Bierlorusia, no ha tenido mortalidad significativa ni en la primera ni en la segunda ola, a pesar de que es el país con menos restricciones en Europa. 


Tenemos que pensar que una tercera ola debería reforzar estos fenómenos  y ni los países que han sufrido el mayor impacto de la Pandemia en el primer o segundo periodo probablemente tendrán una tercera ola (si se produce) mucho más leve. ¿Es verdaderamente necesaria una vacunación universal con una vacuna sin todas las garantías? 

José R. Loayssa. Médico de familia. Urgencias. Pamplona


martes, 29 de diciembre de 2020

Silencio

¿Qué decir cuando una persona está físicamente sana y su parte anímica precisa de sustancias químicas que lo estimulen para poder hacer una vida ordenada?

¿Qué imagen nos formamos desde fuera de dicha persona?

¿Qué decir cuando esa persona se bloquea y es incapaz de hablar?

Empatía

Por desconocimiento, los seres humanos “sanos” , critican ciertos tipos de silencio de otros seres humanos.

Su actitud, sus respuestas entrecortadas, … si llegan a producirse, da pie a que los más avezados, por falta de conocimiento de lo que está sucediendo en el interior de dicha persona, emitan juicios, … y no del todo favorables, en algunas ocasiones; otras, en cambio, sí lo son, congraciándose o identificándose con dicho ser, sin decirlo, poniéndose en sus zapatos e intentando ayudarle. Todo ello debido a un sentimiento de magnanimidad, el cual solo se halla en personas de espíritu grande, despegadas de toda materialidad y protagonismo, cuyo único interés personal, radica en ayudar a quien tiene enfrente y que se realice como persona. Esas personas existen.

Este hecho tiene mucha importancia, pues aunque es un camino a recorrer solo, siempre será mejor hacer dicho camino si recibimos ayuda. Las crisis solo las puede superar el que las sufre, los demás, por mucho que digan o hagan , no pueden superarlas en piel ajena; por mucho que nos desespere ver cometer errores que sabemos no llevan a ningún lugar. Como siempre ha sucedido los cambios cuestan y, más aún a ciertas edades.

El que a una persona joven le diagnostiquen una patología mental, no suele ser plato de buen gusto. Si añadimos a la patología que nos diagnostican, que uno está en lo mejor de su vida, en los años de formación, transición de la adolescencia superada, a la edad juvenil, para pasar a la edad adulta, de los dieciocho a los treinta años, imagínense.

La sangre bulle, las ideas se disparan, toda la fuerza que la naturaleza le regala se convierte en una fuga ( una salida accidental desde el interior de una persona truncada psíquicamente ) . Como en toda fuga , se pierde fuerza y se malgastan las energías. El circuito de la vida pierde presión, ilusión.

En algunos casos uno se obsesiona con una idea haciéndola central en su vida, pero fuera de la realidad en la cual se desenvuelven los demás seres humanos. Toda su fuerza vital la dirige en un sentido erróneo. Aún así, para el que está en dicha situación , es la única solución a lo que le está sucediendo y, no admite bajo ningún concepto el estar equivocándose. Para uno es muy difícil aceptar que su vida se haya truncado.

Lo primero es no aceptar lo que está sucediendo. ¿ Por qué tengo una tara, por qué me lo dices tú?. Estoy vivo. Físicamente nada me impide representar mi papel.

Cuesta dormir, cuesta tener que levantarse, cuesta tener horarios, cuesta estar sujeto en un solo punto del trabajo y relacionarse con los demás. Centrarse es muy difícil. Las ideas bullen, y se creen realizables por muy descabelladas que sean. Muchas veces uno se siente perseguido por fuerzas ocultas e intenta su “fuga”.

Se sufre sin ningún motivo físico. Comienza la angustia. El estómago se contrae. Se llora sin motivo. Se escucha lo que nadie escucha, se interpreta lo que se escucha como un ataque personal a uno mismo, o una alabanza. Se es centro del universo ya que además se ve, en algunas ocasiones, lo que nadie ve. Y uno se siente elegido para un plan especial que solo uno puede realizar. “Esto último es cierto para todo ser humano”, con patología o sin patología.

Lo que no es cierto es que uno tenga licencia para ir en sentido contrario en la autopista de la vida, saltándose uno las normas que deberían regular toda convivencia humana. Al igual que la máxima norma de tráfico, no escrita, es evitar cualquier accidente, la máxima de la libertad ciudadana nos dice : que nuestra libertad como persona termina donde comienza la de la otra persona que tenemos enfrente.

No se es capaz de analizar tanta incomprensión. Uno se desorienta sin ser consciente de ello. Si tiene un ego hasta entonces muy crecido, verá todo a través de un prisma de superioridad. Si su ego está bajo, se sentirá despreciable. Ambas sensaciones suelen combinarse, pasando de ser un superman a ser un don nadie.

Aún con todo esto, uno se resiste a admitir que algo falla. Sentimientos entrecruzados de sensaciones anómalas. ¿ Por qué ayer estaba sano y hoy no ?.

Dicha persona se halla con toda su fuerza interior para esforzarse en hacer un camino en el cual desarrollar su vida futura, su camino a seguir, dentro de todas las variables que se nos ofrecen en la sociedad en la cual nos desenvolvemos y, dentro del marco en el cual se nos ha inculcado que no debemos salirnos, para no estropear nuestro lindo papel y conseguir llegar a ser lo que se espera de nosotros, de cada individuo en particular.

El no conseguirlo, porque se nos dice mediante un diagnóstico que estamos limitados, produce un nuevo enmarcamiento para nuestro lindo papel, que ya no es tan lindo, como si lo arrugasen entre las manos con saña, lo estrujaran y lo tirasen a la papelera. Reciclar ese papel es un trabajo prometeico. Nadie puede hacerlo solo.

El mito de Prometeo ha tenido tres interpretaciones profundas a lo largo de la historia de la cultura occidental:

A)  Figura bienhechora, civilizadora, que hace posible el progreso de la humanidad e intenta igualar al hombre con los dioses.

B)  Prototipo romántico del rebelde que desafía a los dioses y a la naturaleza ( titanismo ).

C)  Figura funesta, ya que el conocimiento, la ciencia y la técnica arrancaron al hombre de su inocencia originaria y ha sido causa de desastres y sufrimiento.

Que cada uno saque sus conclusiones .

Ahora más que nunca: Diginidad 

Israel Durán 

´Más vale honra sin barcos que barcos sin honra´´.(1) 
Casto Secundino María Méndez Núñez, contraalmirante de la Real Armada Española. 

domingo, 27 de diciembre de 2020

Las pandemias no son problemas sanitarios sino sociales


Juna Gérvas/Mercedes Fernández
Las pandemias no son problemas sanitarios sino sociales, como casi todas las cuestiones en torno a las enfermedades infecciosas (en el buen entendido de que la medicina en su amplio sentido de salud pública es más cuestión política que clínica). Es decir, por ejemplo, para acabar con el cólera lo que se necesita no son antibióticos y vacunas sino decisiones políticas que aseguren el suministro de agua potable y la depuración de las aguas residuales. Así, además, se evitará el cólera y otras muchas enfermedades que se transmiten por el agua.

sábado, 19 de diciembre de 2020

EL DEPARTAMENTO DE EDUCACIÓN DE NAVARRA VULNERA EL DERECHO A LA EDUCACIÓN

El 5 de octubre, un grupo de familias y educadores escribimos una carta al Departamento de Educación de Navarra, al defensor del pueblo y los medios de comunicación, exigiendo un cambio del protocolo COVID para las escuelas, para que el alumnado de primaria no se confine cada vez que haya un positivo en el aula.

El 9 de octubre fueron las familias del Colegio Cardenal Ilundain, doblemente confinadas en un mes, las que hicieron esta propuesta; el 20 de octubre, lo retomaron las APYMAS de Navarra en su reunión con el Consejero.

El tema se ha seguido dialogando en cada reunión del Comité Técnico de Coordinación de COVID-19 del Consejo Escolar de Navarra. El acta de la 5ª reunión de este Comité, de 19 de noviembre, recoge expresamente cómo se acepta el cambio de protocolo para el alumnado de primaria.

Las instituciones sanitarias y educativas afirman una y otra vez que la escuela es un lugar seguro, que los contagios no se producen dentro del aula, sino fuera de ella, y los estudios realizados afirman que el menor riesgo de transmisión se da entre los menores de 12 años.

A pesar de todo esto, la decisión de dejar de confinar masivamente al alumnado de primaria e infantil aún no se ha llegado a implementar en nuestra comunidad, a diferencia de lo que ha hecho por ejemplo Aragón. Lo que significa que se sigue privando del derecho de ir a la escuela, de relacionarse, jugar con otros niños y moverse libremente, a miles de alumnos y alumnas.

Ya durante el primer estado de alarma los niños tenían menos derecho que los perros a salir a la calle, y ahora, después de un confinamiento obligatorio de 40 días, y sin justificación científica que lo avale, les volvemos a mandar “a casa” cada vez que un compañero, con el que puede no haber tenido ningún tipo de contacto, da positivo.

Aulas enteras confinadas, además de suponer un trastorno para miles de familias que tienen que ver cómo conciliar vida laboral y cuidados, supone nuevamente un golpe brutal para la infancia. Aumentan los estudios que afirman lo pernicioso que es y ha sido el confinamiento para los menores, especialmente para los más pobres, pues no sólo existe brecha digital, que dificulta el seguimiento de tareas y clases online, sino cultural, social, y económica. “Quedarse en casa”, aunque para algunos niños sea como unas nuevas vacaciones, para otros es un auténtico infierno, de abandono, soledad, maltrato o abuso.

Los niños no votan, no se manifiestan, ni protestan públicamente, no escriben cartas al director… Pero sí sufren, y mucho, el desprecio de nuestras instituciones. Se dice de ellos que son “resilientes” y que se adaptan “mejor que nadie” a cualquier situación. Pero eso no puede ser excusa para tratarlos como les estamos tratando en esta pandemia.

Confinar aulas enteras en primaria “por protocolo”, no aporta ningún beneficio, y son importantes los daños que causa.

Por eso los abajo firmantes exigimos el cambio inmediato de esta medida y se ejecute desde ya la medida aceptada por unanimidad de todos los miembros del Comité Técnico de Coordinación de COVID-19 del Consejo Escolar de Navarra por la cual se establece que no es necesario el confinamiento de toda el aula en el caso de que uno de los alumnos haya dado positivo.

Mª Elena García San Segundo. 08988684P
Claudio Fernández Quirones. 73481793P
Genny Jaldin Amusquivar. 73485537P
Samuel Valderrey Pérez 71135268V
Nuria Sánchez Díaz de Isla. 12769859Y
Deise Edith Calero Borja. 73435152Q
Gloria Bastida Albaladejo. 22998035J
Ildefonso Hervas Ruiz. 26493323Z
Yani Vargas Rosario. Y4981885F
Pilar Martínez Abadía 44614674X
Beatriz Martínez Abadía. 33428577D
Rosario Leyre Escobedo Romero 72805913B
Beatriz Ansa Alvarez. 44612512X
Pablo Blanco Del Moral. 72687492V
Maria del Carmen Ochoa Nieto. 72042380D
Rafael Escobedo Romero. 72691482M
Wendy de la Rosa. Y5143329Z
Gianella Oliva Acero. 73485549C
Fran Larumbe Zugasti. 44625101H
Amaia San Jose Esarte. 33439659M
Nancy Gloria Pinto Casas.Y7884508F
Génesis Fátima Aurora Carazas Pinto. Y7884739P
Gretty Santórum. 73114645-Z
Yoana Reguera Minguez. 33435179X
Patricia Ruiz Domínguez. 44622749n
Antonia Hervás Ruiz. 26485778J
Cristina Flores Sardiña. 33441902v
Úrsula León Castro. 44649827L
Nazim Vega Elías. 44649305A
Fernando López Galar. 72681997 
(Los firmantes son padres y/o profesores)

Los epidemiólogos podrían hacer también otras cosas

Juan Gérvas
España. #covid19 1/ “Los epidemiólogos reclaman que las fiestas se restrinjan al núcleo de convivencia y no se permita viajar”
LO RARO SERÍA:
“Los epidemiólogos reclaman transparencia y rendición de cuentas a las autoridades y que expliquen las razones de su fracaso”
2/ LO RARO SERÍA:
“Los epidemiólogos reclaman que las autoridades resuelvan antes de las fiestas el alojamiento digno de familias que viven en una habitación, de emigrantes sin vivienda, de jornaleros en el campo (ahora en el olivar, Andalucía) y de todos los sintecho”
3/ LO RARO SERÍA:
"Los epidemiólogos reclaman que las autoridades regularicen antes de las fiestas a todos los emigrantes sin papeles"
4/ LO RARO SERÍA:
"Los epidemiólogos reclaman que las autoridades antes de las fiestas multipliquen por 10 el personal de salud pública, y por 3 el de atención primaria, enseñanza pública y trabajo social. Idem los presupuestos"
5/ LO RARO SERÍA:
"Los epidemiólogos reclaman que antes de las fiestas se hagan públicos los nombres de los expertos, y las declaraciones de sus conflictos de interés".
6/ LO RARO SERÍA:
"Los epidemiólogos reclaman que antes de las fiestas se formen comités de asesoramiento en la pandemia con legos (maestros, cuidadoras, pensionistas, niños, adolescentes, taxistas, prostitutas, pobres, etc) y profesionales que vean pacientes".
y 7/ LO RARO SERÍA:
"Los epidemiólogos reclaman que antes de las fiestas se hagan públicos los contratos de las vacunas #covid19 y los resultados de los ensayos clínicos, incluyendo el acceso a los datos "crudos", los "clinical study report" (CSR)"

jueves, 17 de diciembre de 2020

¿Es mucho pedir al PSOE que sea socialista?

Estos días parece que el Congreso aprobará la ley de eutanasia propuesta por el PSOE. Y uno se pregunta si es mucho pedir al PSOE que sea socialista. 

Que sea socialista y tenga en cuenta los condicionantes sociales que influyen en las decisiones de las personas, como la de solicitar la eutanasia. “No hay libertad si no se llega a fin de mes” dijo Pablo Iglesias en el debate de investidura. ¿Serán libres las personas que no lleguen a fin de mes y soliciten la eutanasia? Dos años de espera para recibir la ayuda a la dependencia. ¿Será libre la persona que estando a la espera de respuesta de esta ayuda solicite la eutanasia? ¿Es socialista esperar dos años para recibir una ayuda y dos semanas para recibir la eutanasia?

Que sea socialista y apoye a los trabajadores que tienen que compaginar el cuidado de un familiar enfermo crónico o terminal y el trabajo. Cualquiera que pase por un hospital, ve a personas haciendo piruetas para conciliar el cuidado del familiar y del resto de la familia y el trabajo. ¿Cómo garantizará la ley que los enfermos no solicitan la eutanasia para aliviar a unos cuidadores estresados por las condiciones laborales?

Que sea socialista y proporcione el apoyo necesario a las familias con miembros enfermos. María José Carrasco solicitó en 2007 una residencia a la Comunidad de Madrid. No se le concedió. En 2018 expresa reiteradamente su deseo de suicidarse. ¿Se puede concluir que la decisión de suicidarse fue una decisión libre tras "el nulo apoyo de las administraciones" como reconoce la Fiscalía?

Que sea socialista y entienda que hay cosas que nunca se permiten, ni aunque sea libremente. Se nos dice que la eutanasia no será obligatoria y sólo se acogerán aquellas personas que lo soliciten. Pero un trabajador por cuenta ajena no puede renunciar “libremente” a sus vacaciones ¿y puede renunciar libremente a su vida?. ¿Puede una persona renunciar libremente a su libertad y convertirse en esclavo de alguien?

Que sea socialista y no tema el debate, el contraste de opiniones, el diálogo. Esta ley se va a aprobar sin que el PSOE haya permitido que comparezcan asociaciones de médicos, de enfermos, de familiares de enfermos… en el Congreso, sin solicitar un informe al Comité de Bioética de España.

Dirán que todo eso se puede hacer a la vez que se aprueba la eutanasia, que no es incompatible… pero aquí hablan los hechos, no las palabras.

Ahora más que nunca: verdadero socialismo

Eugenio A. Rodríguez es sacerdote en Las Palmas de GC
Diego Velicia es psicólogo en Valladolid

domingo, 13 de diciembre de 2020

“No minemos la confianza en la vacunación por precipitarnos”

La investigadora Els Torreele, del University College de Londres, denuncia la falta de transparencia sobre las inyecciones contra la covid.

La científica belga Els Torreele sabe que camina por un campo de minas. En pleno crecimiento del movimiento antivacunas, la investigadora critica la falta de transparencia sobre las inyecciones contra la covid y denuncia que la solución a la pandemia se haya dejado en manos de empresas privadas, más interesadas en ganar dinero que en la salud pública. Torreele sabe de lo que habla. Hasta mayo dirigió la campaña de acceso a medicamentos esenciales de Médicos Sin Fronteras, una organización desde la que impulsó el desarrollo de nuevos fármacos contra enfermedades olvidadas. Hace poco más de un mes, Torreele, nacida en Bruselas en 1967, se unió al Instituto para la Innovación y la Utilidad Pública del University College de Londres, con una misión trascendental: investigar cómo reformar el sistema mundial de desarrollo de medicamentos. “La actual falta de transparencia alimenta a los antivacunas”, advierte.

Pregunta. Usted lamenta que la humanidad esté movilizando dinero público para crear vacunas contra la covid, más de 4.100 millones de euros, pero los resultados estén privatizados.

Respuesta. Esta pandemia solo está exponiendo la manera en la que funcionan las cosas habitualmente. Ahora hay más inversión pública que nunca, pero el control sigue en manos de las empresas privadas: tienen la propiedad intelectual, fijan los precios, deciden cómo hacer los ensayos clínicos y eligen qué datos publicar en notas de prensa, no en revistas científicas, lo cual es increíble. La vacuna de Pfizer se autorizó en el Reino Unido sin más datos publicados que los de una nota de prensa de la empresa. Es inconcebible. Se supone que los organismos reguladores defienden el interés público, pero no hay transparencia.

P. ¿Qué características debería tener una buena vacuna que no tengan las actuales?

R. Han decidido que es aceptable desarrollar para una pandemia una vacuna que tiene que ser almacenada y distribuida a 70 grados bajo cero. Antes de la pandemia, nadie en su sano juicio consideraba que fuera aceptable comercializar una vacuna que requiere ese desafío logístico y esos costes adicionales. Y ahora, con la urgencia, parece que no nos importa. Es una locura. Hemos permitido que a Pfizer y BioNTech les dé igual, para ser los primeros y tener una ventaja comercial. No va a ser una vacuna útil en los países en desarrollo. Me explota la cabeza cuando escucho que países como Colombia, con ingresos medios, están considerando comprar la vacuna de Pfizer. Es una inversión realmente mala.

P. ¿Cuáles son sus principales dudas sobre las vacunas más adelantadas?

R. No sabemos si evitan la transmisión del virus, algo que es esencial. Si una vacuna impide que se desarrolle la enfermedad, pero sí permite que los vacunados se infecten de manera asintomática y transmitan el virus, estaremos muy lejos de controlar la pandemia. Tampoco conocemos la duración de la protección. Ahora sabemos que dura unas pocas semanas tras la segunda dosis, pero no sabemos si un mes después será lo mismo. Imaginemos el peor de los casos: que después de dos meses la protección disminuye. Tendríamos una vacuna cara y dos o tres meses después la gente no estaría protegida. No digo que vaya a ocurrir, digo que no lo sabemos. Podríamos esperar un poquito más para saber realmente cómo de buenas son las diferentes vacunas.
“Podríamos esperar un poquito más para saber realmente cómo de buenas son las diferentes vacunas”

P. Esperar tres meses supondría miles de muertes.

R. Si utilizamos ahora una vacuna tendrá un coste de oportunidad, y no sabemos cuántas vidas se pueden salvar ahora, pero es muy posible que dentro de muy poco llegue otra vacuna mucho mejor, que evite las muertes e impida la transmisión del virus durante seis meses o un año. Si revacunamos con esa nueva vacuna a gente que ya ha recibido la de Pfizer, ¿cómo funcionará? ¿Habrá dinero y voluntad política para revacunar a todo el mundo?

P. ¿Qué opina de la seguridad de estas primeras vacunas?

R. No tenemos datos sobre su seguridad a largo plazo, tenemos datos a dos meses. Sabemos que la infección natural por coronavirus tiene efectos en el sistema inmune, incluyendo la tormenta de citoquinas [una reacción inmunitaria grave] asociada a algunas muertes. Todavía no entendemos por qué a unas personas les ocurre y a otras no. Sería bueno saber si puede haber una interacción entre la respuesta inmune inducida por una vacuna y la infección natural por el virus. Se necesita tiempo para entender mejor esto. Tenemos el famoso ejemplo de la vacuna de Sanofi contra el dengue. La primera vez que las personas se infectan con un virus del dengue tienen síntomas leves, pero, si se infectan una segunda vez, un porcentaje de ellas sufre una enfermedad grave. Se ha visto que la vacuna tiene el potencial de exacerbar la enfermedad, como si fuera una primera infección natural: no en todos los vacunados, pero sí en un porcentaje significativo. Esto fue una sorpresa, se dieron cuenta al iniciar las campañas de vacunación. Y entraron en pánico. No es algo descabellado, esto ocurrió hace solo unos años [en 2017]. Hay razones para la cautela.

P. Las agencias reguladoras evalúan los riesgos y los beneficios.

R. El riesgo cero no existe. Es una decisión difícil, porque hay mucha presión desde la economía y la política para empezar ya a distribuir una vacuna. El Reino Unido quería ir más rápido incluso que EE UU. Hay una competición entre las agencias reguladoras, que se supone que tienen que protegernos. Esa competición y la falta de transparencia sobre los datos completos hacen desconfiar. Si tuviéramos transparencia total, todo el mundo podría ver los datos y entender las decisiones o estar en desacuerdo con ellas.
“Si tuviéramos transparencia total, todo el mundo podría ver los datos y entender las decisiones”

P. ¿Cree que estamos pagando varias veces por las vacunas?

R. La Universidad de Oxford ha desarrollado su vacuna con un montón de dinero público. Su socia, la farmacéutica AstraZeneca, ha recibido otra enorme cantidad de dinero público, para el desarrollo y la producción, y se ha comprometido a ofrecer la vacuna [sin ánimo de lucro] durante la pandemia por tres o cuatro dólares por cada una de las dos dosis requeridas. ¿Ese es el precio de coste? No lo sabemos, no hay transparencia. Sabemos que el coste de producción de las vacunas clásicas que se ponen a los niños es mucho menor de un dólar. Johnson & Johnson ha dicho que producirá la suya por 10 dólares cada dosis. ¡Eso es extremadamente caro comparado con el precio normal de las vacunas en muchos países! Lo que vemos ahora con la covid es una oportunidad para crear un modelo de negocio muy lucrativo. Si los precios supuestamente sin ánimo de lucro son de tres o incluso de 10 dólares por dosis, en vacunas que se van a usar a escala mundial, esto es una mina de oro. Pfizer y Moderna ni siquiera fingen ofrecer precios sin ánimo de lucro, sino que cobran unos 20 dólares o más por dosis.

P. ¿Cree que los precios que se han puesto a las vacunas son arbitrarios?

R. Los precios están muy pensados, pero con una lógica que no tiene nada que ver con el coste real. Es muy decepcionante que los Gobiernos estén poniendo tanto dinero y no exijan transparencia. Han dado dinero a la industria sin pedir nada a cambio: ni un determinado precio ni una distribución sencilla, ni siquiera han exigido que asuman su responsabilidad. Las empresas han pedido no tener responsabilidad legal si las vacunas contra la covid tienen efectos secundarios inesperados. Tradicionalmente era su responsabilidad.

P. Puede tener sentido que una empresa diga: “Si el Gobierno me presiona para acelerar, que la responsabilidad sea del Gobierno”.

R. Lo sé, pero yo, como ciudadana, no estoy contenta. Hay algunos políticos que están muy interesados en ser reelegidos y necesitan que se vea que hacen algo. Es un tema complicado, en el que hay que evaluar los riesgos y los beneficios. Y todavía no tenemos suficientes datos para calcular ni los riesgos ni los beneficios. Yo no digo que la decisión sea fácil, pero la única manera de tomarla es con una transparencia total, no a puerta cerrada.
“Todavía no tenemos suficientes datos de las vacunas para calcular ni los riesgos ni los beneficios”

P. Parece que el movimiento antivacunas está creciendo durante la pandemia. ¿Tiene algún mensaje para las personas que estén dudando si vacunarse y ahora estén leyendo sus críticas?

R. Es un tema muy delicado. Lo que critico es que los intereses económicos marquen las prioridades. Soy muy consciente de que no hay que alimentar el movimiento antivacunas. Yo, por supuesto, defiendo las vacunas. Son la mejor intervención de salud pública que tenemos, si son seguras y eficaces. Tenemos muchas vacunas experimentales contra la covid y algunas probablemente serán seguras y eficaces, pero todavía no lo sabemos. Y si nos equivocamos el riesgo es grande. Creo que tenemos que ser cautelosos, porque si no lo somos y nos equivocamos por querer ir demasiado rápido minaremos la confianza en la vacunación en general. No minemos la confianza en la vacunación por precipitarnos.

P. ¿Sugiere esperar un poco más?

R. Es posible controlar la pandemia con otras medidas de salud pública, como se ha visto en países como Corea del Sur: mascarillas, lavado de manos, distancia física. Sabemos que eso funciona. Podemos esperar un poco más hasta que tengamos más transparencia. Que los productores de vacunas nos muestren todos los datos y podamos ver qué vacunas son mejores para cada grupo de población. Quizá una determinada vacuna sea mucho mejor para proteger a los trabajadores sanitarios. Si reciben la vacuna de Pfizer y resulta que no protege contra la infección asintomática, no tendrán la covid, pero seguirán diseminando el coronavirus y será un desastre. Asegurémonos de que las vacunas son seguras y tienen la eficacia que necesitamos. Y seamos transparentes. Tengamos una discusión pública, aunque sé que será difícil con los antivacunas. Algunos de ellos se basan en ideas irracionales y teorías conspirativas, así que no será fácil. Pero la actual falta de transparencia los alimenta. Hay gente que siempre ha creído que las vacunas funcionan, pero ahora duda, ante las presiones económicas y políticas que se están viendo. La irracionalidad de algunos líderes políticos, como Donald Trump, tampoco ayuda.

P. Es difícil comparar unas vacunas con otras. La OMS propuso hacer un ensayo clínico con las más adelantadas para poder compararlas.

R. Y nadie quiso. Los Gobiernos han puesto dinero público y podrían haber exigido que las empresas participaran en un ensayo comparativo organizado por la OMS, pero no lo han hecho. A las empresas no les conviene comparar sus vacunas con las de otras compañías, prefieren compararlas con un placebo, diseñando un ensayo clínico para tener resultados en el menor tiempo posible. Es una gran oportunidad perdida. Con todo el dinero público invertido, ¿cómo hemos permitido que el control esté en manos de empresas privadas? No culpo a las compañías: su interés principal no es nuestra salud, son sus accionistas. El problema es que sus intereses no coinciden con las prioridades de la salud pública. Los Gobiernos han permitido que exista este sistema, en el que dependemos de empresas privadas cuyo interés principal es incrementar el valor de sus acciones.
“Los Gobiernos han permitido que dependamos de empresas privadas cuyo interés principal es incrementar el valor de sus acciones”

P. ¿No cree que la carrera para obtener una vacuna ha favorecido la ciencia puntera?

R. Cada empresa tiene su propia plataforma tecnológica protegida por patentes. La utilizan para múltiples vacunas. Cada empresa tiene una receta propia, como si fuera la salsa especial de la abuela. Si combinaran lo mejor de cada una, posiblemente podríamos haber tenido una o varias vacunas óptimas, con diferentes mecanismos de acción, en vez de tener muchas vacunas similares limitadas por sus propias patentes.

P. Usted afirma que hay que diseñar vacunas para las personas, no por los beneficios. ¿Cuál es su propuesta?

R. Hay que cambiar las reglas del juego. Se necesita un mecanismo para asegurar que la única manera de autorizar una vacuna sea mediante ensayos clínicos orientados por la salud pública. ¿Cómo es posible que las empresas, con enormes intereses económicos, sean las que diseñen los ensayos clínicos, los lleven a cabo, analicen los resultados y sean las dueñas de los datos? Podemos pensar en otros modelos. Por ejemplo, las empresas podrían desarrollar candidatos a vacunas o fármacos, quizás hasta las primeras etapas de pruebas en humanos, y después estos candidatos se entregarían a un consorcio de salud pública, coordinado por la OMS u otra institución, para un ensayo clínico independiente. Así tendríamos incentivos desde las etapas iniciales para que el objetivo de las empresas sea tener éxito en un ensayo clínico orientado por la salud pública, no llegar lo antes posible al mercado y ganar la mayor cantidad de dinero. En la actualidad, más de la mitad de los fármacos que llegan al mercado tienen cero valor terapéutico añadido.

P. ¿Qué opina del papel de la Fundación Gates en la respuesta a la pandemia?

R. Es difícil criticar a un actor que ha puesto tanto esfuerzo, tantos recursos humanos y tanto dinero para obtener vacunas y tratamientos. Esto hay que reconocerlo. Mi crítica general es que no es normal que tengamos un sistema en el que un actor privado como este —poniendo el dinero que no está disponible por otras fuentes— tenga una influencia tan desproporcionada. La investigación en salud pública no debería depender de actores filantrópicos. La Fundación Gates y el propio Bill Gates tienen una determinada visión del mundo, que es muy tecnocrática, muy enfocada al sector privado, a la propiedad intelectual como un incentivo principal. Creó Microsoft, ese es su modelo de negocio. Esa es la visión del mundo en la que cree. Esto hace que la salud pública esté siendo empujada hacia este modelo, muy enfocado al mercado capitalista neoliberal. Yo creo que esto es problemático. Y no creo que haya que echarle la culpa a la Fundación Gates, deberíamos culpar a nuestros Gobiernos y nuestras instituciones de salud pública, que son tan débiles que permiten que esto ocurra.
“La Fundación Gates financia muchas de las actividades de la OMS y tiene un poder desproporcionado”

P. ¿La Fundación Gates tiene más influencia en la salud pública que la propia OMS?

R. La OMS es lo que sus miembros —que son todos los Gobiernos— permiten que sea. Los Gobiernos occidentales, al mismo tiempo que la OMS preparaba el Acelerador ACT [una iniciativa para impulsar vacunas y tratamientos contra el coronavirus], estaban llegando a acuerdos bilaterales para comprar vacunas. Ha quedado bastante claro que no quieren una OMS fuerte. Y EE UU se salió directamente de la OMS. La Fundación Gates financia muchas de las actividades de la OMS y tiene un poder desproporcionado, pero son los Gobiernos los que han creado esta situación. Solo el 20% del presupuesto de la OMS procede de compromisos anuales de los Gobiernos. El resto son contribuciones voluntarias de los Gobiernos y de organizaciones como la Fundación Gates. Esa es la realidad.

P. El presupuesto de la OMS es similar al de un gran hospital de EE UU.

R. Es una locura, sí. Este tipo de organizaciones de Naciones Unidas son tan fuertes como sus Estados miembros quieren que sean. Es muy fácil criticar, y yo misma soy muy crítica con la OMS, pero soy consciente de que tienen recursos muy limitados. No tienen apoyo económico ni político para hacer lo que se espera de ellas, así que siempre reciben ataques por todas partes.

https://elpais.com/ciencia/2020-12-10/no-minemos-la-confianza-en-la-vacunacion-por-precipitarnos.html

sábado, 12 de diciembre de 2020

Va de pandemia



"Miedo, dolor, malestar, no son palabras dulces; el llanto nos hace más humanxs. Esta situación nos está generando tanta soledad, que ¿cómo no vamos a estar ahora a favor de llorar? Llora, desahógate. Faltan médic@s, pero no te preocupes, tenemos policías y leyes...terminarán prohibiéndonos incluso llorar. Te contagiaste en el trabajo, con la tos del compañero (de la compañera), pero en el Teleberri dirán que el/la culpable eres tú. Llora, desahógate. No podemos despedirnos de nuestros seres queridos, no hay un último beso, no una hay última caricia, no podemos estar juntxs...Llevarle la comida a la vecina, limpiar la clase, tenemos claro que lo fundamental, es cuidarnos unxs a otrxs. Llora, desahógate. Llora, te vendrá bien".

¿ Sabeis que en  Euskal Herria hay gente que se junta para escuchar a hombres y mujeres improvisar cantando en verso sobre los temas que van saliendo? Se llaman " bertsolariak" ( los que hacen versos). L@s forofaz@s de esta poesía improvisada,somos "bertsozaleak"  ( aficionad@s a los versos).

Hace alrededor de 1 mes, se publicó un video cantado por algunos de los bertsolaris que más admiramos, sobre la pandemia, organizado por EITB,creo ( Radio y TV públicas vascas). La letra es preciosa y profunda,un canto a la esperanza... Y sin embargo cuando lo escuchamos,algo nos hizo krak...El estribillo decía " Ez negar egin.Gu elkarrekin" ( No llores. Estamos todos juntos/ unidos)... Y EITB ha organizado todo un Maratón ( 17 de octubre se recaudará dinero...No commemt)," todo el mundo cantando no llores,vamos todos juntos"...y se envían versiones de la canción oficial,aunque han empezado a aparecer más versiones críticas. El video orginal de la  versiòn oficial es espectacularmente más bonito que el nuestro:

Esta es la versión original...

Compartiendo mucho de lo dicho en el video oficial pero no este espectáculo. Un grupo de gente,10 amig@s que trabajamos sobre transmisión del euskara en nuestro pueblo, coincide que somos sanitari@s,profesor@s y periodistas, hicimos unos versos que reflejaban nuestro sentir. Nuestro estribillo decía por buscar el contrapunto:" Negar egizu.Barruak hustu" ( Llora.Desahógate)  haciendo referencia a la realidad "no contada". 

jueves, 10 de diciembre de 2020

El retorno de Esquilache. Los resabios despóticos de la gestión política de la pandemia


La historia nos ofrece a veces repeticiones de dramas que parecen segundas ediciones, ya sea en clave cómica, como creía Marx, o corregidas y aumentadas en forma trágica, como cuando la enfermedad, la guerra o el hambre campean en un mundo en el que las víctimas son más, aunque sea por mera lógica demográfica.

La historia de Leopoldo di Gregorio, marqués de Squilace, se reedita hoy ante nuestros ojos, aunque no sabríamos decir si es más cómica que más trágica. Dejémosla en tragicómica. El dichoso marqués, hábil y eficiente ministro de Carlos III, que reformó y saneó Madrid, dotándolo por primera vez de cloacas, alumbrado, pavimento y otros avances, no se contentó con esas reformas y para modernizar España -¿nos suena de algo?, ¿cuántas modernizaciones llevamos promovidas desde el poder?-, y quiso hacerlo hasta en el vestuario. Por razones prácticas -higiénicas, de orden público, etc.-, quiso imponer la capa corta y «con sombrero de tres picos o montera», prohibiendo la capa larga y el chambergo, «de forma que de ningún modo vayan embozados ni oculten el rostro», y así lo mandó cumplir bajos penas de multa y cárcel en un decreto de 10 de marzo de 1766 (¡qué ironía, pero nada que ver con un estado de alarma de 12 de marzo de 2020!).

A Esquilache no le faltaba razón ni buena voluntad en sus reformas, sin embargo, su manera de llevarlas a cabo sin contar con la opinión y la voluntad del pueblo se ganó el fracaso merecidamente, tanto más cuanto que la reacción del pueblo, que era víctima de una carestía y una miseria que se paliaban con medidas estéticas -otro paralelismo a tener en cuenta hoy-, se embozó tras un orgullo castizo en defensa de la propia libertad y dignidad.

En los tiempos del coronavirus volvemos a la mascarada y a la imposición descarada de medidas que encubren la ignorancia e impericia de un gobierno al que sobra autoritarismo y le falta ciencia. Esquilache era un déspota ilustrado y con su caída por el famoso motín del 23 al 25 de marzo de 1766 se perdió a un gran administrador, a cambio el pueblo amotinado puso algún límite al despotismo, a quien cantaba: «Yo el gran Leopoldo Primero / Marqués de Esquilache Augusto / rijo la España a mi gusto / y mando en Carlos III. / Hago todo lo que quiero. / Nada consulto ni informo / a capricho hago y reformo. / A los pueblos aniquilo / y el buen Carlos, mi pupilo / dice a todo: “Me conformo”».

Una copla que el pueblo podría cantar con más razón poniendo en lugar de Leopoldo al botarate de Sánchez, al fanfarrón de Iglesias y al indocumentado de Illa, quienes lucen sus resabios despóticos al tiempo que su ilustración brilla por su ausencia. Lo cual explica que lleguen tarde a todo, que desperdicien las ocasiones favorables y que impongan medidas como palos de ciegos.

Para muestra basta el lío de las mascarillas: primero innecesarias, después indispensables, antes de uso discrecional, ahora obligatorio, con una política que es el reverso de la de Esquilache: embozar a todo el mundo, al tiempo que se enmascaran las responsabilidades y su verdadera intención de recaudar un impuesto de lujo (IVA del 21%). Han conseguido tapar la boca a todo el mundo y llenar la calle de embozados sin causa ni razón. No negaremos la utilidad de la mascarilla donde y cuando existe riesgo: espacios cerrados, multitudes apretadas, transporte público, etc. Pero su uso superfluo, únicamente beneficia a algunos negocios privados que ya hacen su agosto, y al gobierno, al que se la acaba de arrancar la máscara. Esquilache no lo habría hecho, porque a su manera amaba al pueblo. Nuestros políticos, al revés, pretenden que el pueblo los ame, sin darse cuenta de que ellos sí se merecen un motín de verdad.

En aquel entonces un pueblo tradicionalista, castizo y pobre tuvo un arranque de dignidad, se le hincharon las narices embozadas, desafiaron al poder con valentía y exigieron la dimisión del poderoso marqués. En su segunda edición, por el contrario, el pueblo está ya modernizado, es progresista, pudiente y habla idiomas y, sin embargo, permite al poder traspasar todas las líneas rojas sin reacción alguna.

Un pueblo con dignidad, en estas condiciones, tiene todos los motivos para amotinarse como entonces, y también, como entonces, para poner como primer punto de sus reclamaciones las dimisiones que sean necesarias y que un gobierno con vergüenza debería haber provocado sin que nadie lo solicite. Y, en segundo lugar, exigir una verdadera dirección experta de la lucha contra la epidemia, por encima de los partidismos y la baja política, verdadero virus que infecta nuestro país sin vacuna a la vista.

Ahora más que nunca: DEMOCRACIA REAL

Luis Ferreiro

sábado, 5 de diciembre de 2020

Hay alternativa a la eutanasia

La aplicación de “tratamientos paliativos” cuyo objetivo prioritario es el alivio de los sintomas que provocan sufrimiento y deterioran la calidad de vida del enfermo en situación terminal, no es eutanasia, aunque se pudiera ocasionar indirectamente un adelanto del fallecimiento. La clave reside en la “intención que preside la conducta médica”. No es eutanasia por tanto, aplicar un tratamiento necesario para aliviar el dolor, aunque acorte la expectativa de vida del paciente como efecto secundario no buscado.

En dicho caso estaríamos hablando de “Ortotanasia”; dicho término se refiere a permitir que la muerte ocurra “en su tiempo cierto”, “ cuando deba ocurrir”, por lo tanto los profesionales de la salud están capacitados para otorgar al paciente todos los cuidados y tratamientos ( paliativos ) para disminuir el sufrimiento, pero sin alterar el curso de la enfermedad y, por lo tanto, el curso de la muerte.

Los pacientes en estado vegetativo, no padecen una enfermedad terminal y no necesitan máquinas para garantizar las funciones vitales. Dichos pacientes respiran espontáneamente, digieren de forma natural los alimentos, realizan otras funciones metabólicas y se encuentran en una situación estable. No pueden sin embargo alimentarse por sí mismos.

Aceptar la dependencia, los cuidados , exige humildad y generosidad ( estamos acostumbrados a ayudar pero no a ser ayudados ). Aceptando la ayuda contribuimos a que otras personas sean más compasivas y humanas ; mientras que empujando a la eutanasia fomentamos el endurecimiento interior, y la insensibilidad.

Hay alternativa a la eutanasia y, son los cuidados paliativos. Una de las metas principales de los mismos, es el control del dolor y de otros síntomas para que el paciente pueda permanecer lo más alerta y cómodo posible. Vienen siendo aquellas atenciones que se dan a un paciente con una enfermedad potencialmente mortal, en fase avanzada y al que no afectan los tratamientos curativos.

Debemos valorar el ejemplo que damos a los jóvenes sobre cómo tratamos a nuestros mayores que sufren. ¿Queremos transmitirles que vamos a librarnos lo antes posible de todo aquello que nos estorba ? ¿Cómo nos tratarán ellos a nosotros entonces?

Israel Durán

Ahora más que nunca: Dignidad.

jueves, 3 de diciembre de 2020

Woody Allen. “A propósito de nada” y “Rifkin`s Festival”. Un libro y una película.

Hace ya más de un mes que acabé de leer el libro escrito por el director de cine Woody Allen titulado «A propósito de nada».

Tiene un montón de páginas que se leen con bastante facilidad especialmente cuando cuenta el tiempo de su infancia y adolescencia y después, cuando ya «consagrado», se dedica sobre todo a escribir los guiones y rodar sus películas. Es muy interesante conocer el origen de sus filmes, las circunstancias del rodaje, la relación con los actores. Es bastante reiterativo cuando quiere convencernos de su poca cultura que desdice lógicamente el tópico de que Allen es un intelectual muy pedante. Desde luego da la sensación de que es un libro prácticamente inútil, que parece más bien escrito como una especie de "apología pro vita sua".

Aburre en algunos momentos cuando habla de muchos personajes del mundo del espectáculo de Broadway y que el lector español desconoce. Pero se hace cansino, muy cansino, cuando con páginas y páginas intenta explicar todo este lío de la acusación de violación de una de sus hijas o de hablarnos de lo desquiciada que estaba su pareja. (Contra lo que muchos piensan Woody Allen y Mia Farrow nunca estuvieron casados aunque convivieron algunos años).

«A propósito de nada» parece escrito pues para exculparse de algo que los mismos tribunales en su momento lo absolvieron. Pero a raíz del surgimiento del movimiento «Me Too» las acusaciones y persecuciones en Estados Unidos han convertido en Woody Allen en un apestado, pasto de las llamas del mundo del espectáculo. Yo creo que este libro escrito aún empeora su situación.

En verdad es que la forma de vida bastante amoral que proclama y el nihilismo radical que nos narra puede hacer al lector sospechar que podría haber algo de verdad. Si los jueces han hablado, conviene entonces aplicarle la presunción de inocencia. Tan nihilista como siempre con el cinismo que le caracteriza y el sarcasmo muchas veces de su humor, ahora Woody Allen ha presentado su última película "Rifking's festival" que es un filme ya menor, de escaso interés y reiterativo. Se repite hasta la saciedad, y sus chistes y sarcasmos no producen mucha risa. Está claro que es el canto del cisne para los cinéfilos que durante muchos años hemos disfrutado de su extensísima filmografía.

La última película de Woody Allen cuenta en un tono muy amable y muy autocomplaciente, la historia de un matrimonio estadounidense que acude al Festival de San Sebastián. La pareja queda prendada de la ciudad, así como de la belleza y encanto de España y la fantasía del mundo del cine. Ella tiene un affaire con un aclamado director de cine francés y él se enamora de una bella médica española residente en la ciudad. Es verdad que a los que les gusta mucho Woody Allen en todas sus películas y hasta en las más malas (esta es una de ellas) siempre hay momentos y secuencias de gran interés y divertidas. Aquí no son muchas y la conocida causticidad del director judío americano ha desaparecido prácticamente. La cinta es también un gran homenaje a las grandes películas de la historia del cine y que son favoritas del director.

No sabemos si esta va a ser su última película, dada la edad del director y también la situación precaria en que se encuentra en su propio país. El festival de Rifkin mezcla una vez más todos esos jaleos sentimentales, espejismos amorosos, las fracasos y frustraciones de la vida sentimental de la vida del director de Brooklin con la necesidad de crear que todo artista tiene y la experiencia de una vida instalada en el absurdo. Todo esto narrado con muy poca convicción y con menos inspiración, con algunas secuencias de muy poca altura, (la secuencia del pintor en su estudio interpretada por Sergio López) que no parecen salidas de la mano de Woody Allen.

José Luis Barrera Calahorro

Alice Hamilton (27 feb 1869-22 sep 1970)

La Casa del Saber/facebook “Los hombres solo beben demasiado.” “No se lavan las manos.” “Son enfermizos por naturaleza.” Era 1910. La indust...