miércoles, 1 de enero de 2025

Canadá, lo que ocurre realmente con la ley de Eutanasia



Mónica Lalanda escribe en X "Lo que está ocurriendo en Canadá con la ley de eutanasia es alarmante pero desafortunadamente no sorprendente. Ninguna ley de este tipo ha conseguido evitar ser una pendiente resbaladiza. Ninguna."


Cita el siguiente artículo:

Sharon Kirkey/ https://nationalpost.com

Una familia de Columbia Británica denuncia muerte por negligencia después de que un hombre fuera sacrificado mientras disfrutaba de un pase diario en un pabellón psiquiátrico

Según su familia, el hombre sufría de dolor de espalda crónico que se podía tratar. Y la ley de muerte asistida actualmente excluye a las personas cuya única afección médica subyacente es una enfermedad mental.

(Publicado el 19 de diciembre de 2024)

Ofrecemos traducción automáitica electronica)

La Dra. Ellen Wiebe en su consultorio de Vancouver.
Foto de Ethan Cairns para National Post/Archivo


La ley de muerte asistida de Canadá es inconstitucional y expone a las personas con enfermedades físicas y mentales coexistentes a “mayores riesgos de muerte prematura” facilitados por el estado, según una demanda por muerte por negligencia presentada por la familia de un hombre de 52 años que fue sacrificado en una clínica de Vancouver mientras disfrutaba de un pase de un día de una sala psiquiátrica de un hospital.

Se trata del caso más reciente en el que una familia impugna la legalidad de una cláusula de muerte asistida en Canadá. Entre los mencionados se encuentra la 


Dra. Ellen Wiebe, una de las proveedoras de muerte asistida médicamente más prolíficas de Canadá , que ha administrado medicamentos para poner fin a la vida a más de 400 personas.

Identificado únicamente como JMM, el hombre de Columbia Británica tenía una larga historia de enfermedad mental y fue diagnosticado formalmente con trastorno bipolar alrededor de 2013, según una declaración de demanda presentada en la Corte Suprema de Columbia Británica por el ex cónyuge del hombre, su padre y sus tres hijos.

Según la familia, también sufría de dolor de espalda crónico “remediable”, es decir, tratable. Su dolor de espalda “no era ni grave ni irremediable y, por lo tanto, no cumplía los criterios legales de elegibilidad para la ADM”, según su demanda.

La actual ley de muerte asistida también excluye temporalmente del acceso a la MAID a las personas cuya única condición médica subyacente sea una enfermedad mental hasta al menos 2027.

Pero la ley no excluye a las personas con enfermedades mentales y físicas concurrentes del acceso a la muerte asistida.

La familia sostiene que JMM carecía de la capacidad para tomar decisiones sobre su salud o dar su consentimiento a la ablación voluntaria debido a su enfermedad mental, lo que lo haría inelegible para la ablación voluntaria. Su solicitud de ablación voluntaria también estuvo influida “por presiones externas, incluidas preocupaciones sobre sus finanzas personales”, alegan.

“A pesar de ello, los acusados ​​aprobaron indebidamente el acceso de JMM a la asistencia médica obligatoria”, denuncia la familia. “Al facilitar el acceso de JMM a la asistencia médica obligatoria, los acusados ​​actuaron de forma negligente o imprudente, lo que provocó la muerte de JMM”.

“Después de haber sido supuestamente aprobado para la MAID, JMM indicó que no deseaba continuar con el procedimiento y que deseaba buscar otros medios para aliviar el sufrimiento que tenía, incluida la rehabilitación”, según la demanda, que no ha sido probada en el tribunal.

La familia dijo que no recibieron respuesta cuando plantearon preocupaciones sobre la legitimidad de la aprobación de la MAID.

A fines de 2022, la familia obtuvo una orden judicial para internar a JMM en el pabellón psiquiátrico del Hospital St. Paul, donde sus médicos tratantes “opinaron que JMM no debería recibir MAID debido a su enfermedad mental, que afectaba su capacidad para dar su consentimiento”, según la demanda.

“Sin embargo, los acusados ​​permitieron negligente o imprudentemente” que JMM abandonara el hospital con un permiso de un día, según la familia. El hombre acudió a la clínica de Wiebe esa tarde y murió “por la administración indebida de MAID”, según la demanda. La familia dijo que sólo se enteraron de su muerte después.

La muerte del hombre fue resultado de la “acción ilícita de los médicos y las instituciones que facilitaron la MAID”, según el expediente, “así como de la regulación inconstitucional de la MAID por parte de los gobiernos federal y provincial”. También sostienen que el marco federal de la MAID y las políticas provinciales correspondientes violan los derechos de la Carta a la vida, la libertad y la seguridad de la persona.

Además de Wiebe, la demanda incluye al Fiscal General de Canadá, el Ministro de Salud de Columbia Británica, el Centro de Salud Reproductiva Willow de Wiebe (además de MAID, Wiebe brinda atención de salud reproductiva y abortos médicos), la Autoridad Provincial de Servicios de Salud, la Autoridad de Salud Costera de Vancouver y la Sociedad de Atención Médica de Providence.

Las tres autoridades sanitarias dijeron que están al tanto de la demanda civil, pero no pueden comentar sobre ningún caso de pacientes debido a la privacidad y confidencialidad.

El Ministerio de Salud de Columbia Británica dijo en un comunicado que “no puede comentar ningún caso específico debido a la privacidad y confidencialidad del paciente”.

Wiebe no respondió a una solicitud de comentarios antes de la fecha límite, pero dijo a otros medios que no quería hacer comentarios.

Se trata del segundo caso en los últimos meses que involucra a Wiebe. En octubre, un juez de Columbia Británica concedió una orden judicial urgente para detener la muerte de una mujer por ablación involuntaria el día antes de la fecha prevista. La orden judicial concedida a la pareja de hecho de la mujer impedía que Wiebe o cualquier otro profesional médico ayudaran a poner fin a la vida de la mujer de 53 años de Alberta en un plazo de 30 días.

Según informó The Canadian Press , la mujer, a la que se le había diagnosticado trastorno bipolar, estaba convencida de que tenía acatisia, una incapacidad para permanecer sentada que puede ser un efecto secundario de diferentes medicamentos, especialmente los antipsicóticos. Dos especialistas de Alberta con experiencia en la afección consideraron que la acatisia era tratable y podría desaparecer con tratamiento en un plazo de dos a seis meses.

El último caso “confirmaría, si las acusaciones resultan ser correctas, que ya existen serias preocupaciones de que los no especialistas se sientan cómodos al poner fin a la vida de personas con enfermedades mentales que necesitan atención y protección, en lugar de la muerte como terapia”, dijo Trudo Lemmens, profesor de derecho y política de salud en la Universidad de Toronto.

Particularmente preocupante, dijo, “es cómo un médico terminó con la vida de un paciente que estaba hospitalizado bajo disposiciones de la ley de salud mental que tienen como objetivo proteger a los pacientes y evitar su deterioro.

“O bien el proveedor de MAID lo sabía, como parece alegar la familia, o bien no identificó problemas de salud mental subyacentes y parece no haber ejercido la debida diligencia”.

lunes, 30 de diciembre de 2024

¡Dónde fue a nacer Dios!

Una de las afirmaciones más conocidas de Rabindranath Tagore es: “¡Cada niño al nacer nos trae el mensaje de que Dios todavía no pierde la esperanza en los hombres!”. Es comprensible que el Papa Juan Pablo II la citara en su viaje apostólico a la India (1986) como un reconocimiento a la cultura espiritual del país y también por el amplio sentido que tiene.


En estos días los cristianos celebramos la Navidad de Jesús de Nazaret, que supone un grito mucho más atrevido y grandioso que el de Tagore: ¡¡Dios se hace niño en la cueva de Belén!! Lo que además supone una grandísima valoración de toda vida humana, una valoración radical de las vidas que el capitalismo y la sociedad de consumo desprecian o condenan de varias maneras.

La carta de Pablo a los Filipenses nos da el significado profundo de que Dios nazca niño en la cueva de Belén entre los animales, junto con que su madre, por no tener cuna, lo acueste en un pesebre (Lc. 2,7). Naciendo así Dios se hace humano y próximo a todos, en especial a los más empobrecidos, por eso Pablo nos llama a tener la misma actitud de Cristo “El cual, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios. Sino que se despojó de sí mismo tomando la condición de siervo haciéndose semejante a los hombres y apareciendo en su porte como hombre; y se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte...” (Flp 2, 5-11).

Los cristianos creemos en un Dios que camina con nosotros en la historia como bien decía el lema de la Jornada Mundial de los Migrantes y Refugiados de 2024, “Dios camina con su pueblo”. Este Dios así presente en la historia humana se acerca a las personas con insistencia, pero nunca avasalla y respeta nuestra libertad como bien se expresa en el libro del Apocalipsis (3, 20): “Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo”. Es oportuno recordar lo que escribieron Miguel de Cervantes y Bartolomé de Las Casas: “La libertad es el don más precioso que los cielos dieron a los hombres”.

La actitud más frecuente en la historia de la humanidad es alejar a Dios de la vida cotidiana y ponerlo en la cumbre de montes o lugares especiales apartados de la vida diaria de las personas. Pero esto, por lógico y humano que pueda ser, no responde a lo que celebramos en estos días y nos apartan de la radical novedad y Buena Noticia que para la humanidad supone que Dios nazca en la cueva de Belén, porque no había sitio para ellos en la posada. Dios se hace solidario con la humanidad y especialmente con los más excluidos cómo se relata en numerosos textos evangélicos.

Se tiende a hacer lo mismo con su madre, María, mujer sencilla de la pequeña aldea de Nazaret, a quien alejamos de la vida cotidiana adornándola con ropas fastuosas y coronas más grandes que las de las reinas y de las emperatrices de este mundo. Se puede entender esta actitud porque María aporta muchísima más alegría, esperanza y fortaleza a la humanidad que esas personas de la historia. Pero María en el evangelio aparece sirviendo tanto en las bodas de Caná como después de la Anunciación cuando va a ayudar su prima Isabel que le dice: “¿quién son yo para que me visite la madre de mi Señor?”. El Señor Jesús vino a servir y no a ser servido.

Afirmar que el niño nacido en la cueva de Belén también es Dios y que su madre es igualmente Madre de Dios no debe llevar a representarlos a semejanza de los poderosos de este mundo. Al revestirlos como los poderosos, ocultamos la radical solidaridad de Dios con las personas, especialmente con los que más padecen, e incluso nos sería difícil entender el Magníficat cuando dice, “...mi espíritu se alegra en Dios mi salvador porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava... Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada” (Lc. 1, 46-55). Jesús no nació en un palacio ni María era una princesa o potentada.

Celebrar a Dios tan mezclado con la vida humana cotidiana para sostener, alentar y salvar a cada persona, nos hace caminantes esperanzados por la vida y comprometidos en la fraternidad con los que caminan con nosotros, caminaron antes o caminarán después hacia la patria definitiva. Dios está tan presente en la vida cotidiana que Santa Teresa de Jesús, la santa que seguramente más influyó en la vida espiritual española en los últimos 400 años, escribe que “Dios anda entre los pucheros”. Eso es tan cierto cómo que estaba en la cueva de Belén y más tarde caminaba hacia el exilio en Egipto con María y José (Mt. 2, 13-18)

Ahora más que nunca: solidaridad

Antón Negro

miércoles, 25 de diciembre de 2024

Déjame que te cuente

El viernes 8 de noviembre, la asociación “Red Madre”, organizó una cena-gala benéfica, para recaudar fondos para las madres que quieren seguir adelante con su embarazo.

Como asociación provida a nivel nacional, Red Madre ha conseguido que muchas mujeres hayan podido salir adelante con su proyecto familiar propio e individual. Recibieron apoyo en todo el proceso desde que decidieron ser inicio de vida. Ser progenitoras con hijos vivos o con hijos que no pudieron seguir con su proceso natural de desarrollo. Una mujer, aunque haya perdido a su hijo, no deja de ser madre; a veces la problemática de mayor envergadura suele ser esa: el cómo atender a una madre que ha perdido a su hijo.

Por desgracia, existen problemáticas familiares, laborales, sociales, incluso psicológicas en muchos casos, que llegan hasta el extremo de que una mujer, puede quedar excluida socialmente, en una situación de vulnerabilidad, lo cual se presenta como un problema social muy grave. Cada una, cada madre, es una persona individual que precisa de un apoyo personalizado y, que tiene cabida en esta “red-madre”, en donde puede encontrar apoyo y ayuda.

La idea de Red Madre es que deben salir adelante por sí mismas, muy fuertes y con ganas de proteger al neonato o nasciturus que esperan o del cual ya son madres y, al cual no pueden atender con el esmero que quisieran, por causas varias. Esto no siempre lo puede llevar a cabo la madre sola, en una sociedad cada vez más egoísta e individualista, donde por desgracia aún hay muchas carencias de medios; teniendo en muchos casos que dar en adopción o en acogida a su niño.

La gran labor es que ellas, las mujeres gestantes, se den cuenta de la importancia de la actitud que han adoptado, al decidir seguir adelante con un curso que la naturaleza ha inaugurado. Son inicio. El instinto maternal es natural, así como saber ofrecer amor a un hijo. Son cosas que no se aprenden, son congénitas al ser humano. El ser humano está diseñado para amar. Si el ser humano no es capaz de ofrecer el amor que lleva dentro, sea por la causa que sea, se encuentra enfrentado a sí mismo. No poder seguir adelante con un proceso de inicio y maduración es ir contra natura. Ser generador de vida es seguir los pasos naturales para los cuales estamos preparados y diseñados como seres humanos.

La vida y la muerte son las primeras realidades que toda persona debería tener presente. “Nadie viene al mundo sin una función. Nadie se quedará en este mundo sin haber realizado dicha labor antes de morir (aunque no haya podido nacer”). Todo nuestro paso por este mundo es amor, desde la llegada a la partida. En nuestra mano está el cómo ocupar ese tiempo, dando amor o, por el contrario, negándolo (es más fácil y gratificante dar amor que negarlo).

No seguir adelante con el embarazo daña a la mujer, fisiológicamente y alguna vez psíquicamente; la mujer puede ser vulnerable y no solo porque la decisión final es de ella, sino también por la responsabilidad que supone ser de hecho y, que muchas veces no se sienten o sintieron apoyadas, con la confianza necesaria que debíamos transmitir desde nuestra sociedad, para ser inicio, camino de vida. Ese es uno de los grandes logros de Red Madre en su apoyo a las mujeres. Mujeres que se sienten solas, ante la desesperación de no poder ser madres y seguir conciliando vida laboral y vida social.

Nuestro país está a la cola de Europa en ayudas sociales para la integración familiar y social. Existe un desfase entre lo que se gasta en apoyar a las madres potenciales y las ayudas que, paulatinamente, van creciendo para que estas madres no puedan ejercer de hecho; para no seguir adelante con el proceso de gestación. La merma de ayudas para que una mujer pueda continuar con dicho proceso de gestación es significativa. La gran aportación económica que se realiza en deshacer el instinto creador de vida, se puede considerar obscena.

Todo acto contra la dignidad humana comienza con una pregunta tan simple como esta: ¿colaboro a ser camino de vida o por el contrario soy el comienzo de un camino de angustia ?

Esa es la pregunta que se deberían hacer nuestros gobernantes, no las mujeres embarazadas. Ellas son a las que hay que cuidar para que nunca se tengan que hacer esta pregunta.

Adopten la postura que adopten, son ante todo Mujeres, Madres, Progenitoras, con mayúsculas y no debiéramos dejar que se sintieran solas ante la desesperación de tener que elegir, pues, la situación de abandono es muy grande ante una decisión u otra.

Las facilidades se aúnan en negativo, para dejarse llevar por lo que nos ofrecen y publicitan desde los mass media; aún así, grupos de personas como las que forman el equipo de Red Madre, ayudan a aliviar esa soledad, esa vulnerabilidad. Desde dicha asociación se presta apoyo, todo el que se necesita para reorganizar la vida de la mujer que se ha desestructurado por tener que elegir. ¿ Se acuerdan de la película “La decisión de Sophie” ?.

No dejemos que nunca una “madre” tenga que tomar una decisión semejante ya que la desgarra interiormente. Una sociedad que posiciona en dicha dicotomía a la mujer, no es una sociedad de bienestar. Acuérdense de la película que les he sugerido, ¿deseamos esa sociedad? Dicha sociedad que se nos muestra sin ambages, es una sociedad corrupta, degenerada, egocéntrica e individualista, donde la empatía, ese sentimiento mediante el cual nos identificamos con alguien y, compartimos sus sentimientos, nos conforma como seres sociales y sociables. Desaparece la empatía, en aras de una sociedad psicópata, donde la indiferencia y la falta de sentimientos, inmuniza a sus conciudadanos.

La política familiar en España, desde hace unas décadas, parece ser proclive a que nuestra sociedad envejezca, convirtiéndose, gracias a un inaudito y desproporcionado esfuerzo, en una política de gobierno decadente. Incita a la progresiva desvalorización de la mujer, al convertirla en un objeto, aunque sus políticas inclusivas intenten maquillarlo.

Ser mujer y ser fiel a su naturaleza de ser dadoras de vida, no es tarea fácil cuando las instituciones la conducen e incitan desde los medios de comunicación a que se conviertan en objetos (estereotipos camuflados); que tengan que decidir si compro un abrigo o compro otro, si me calzo con “Bimba y Lola” o me calzo unas zapatillas del mercadillo. No, la vida no va de eso, no es así, ni es un objeto sobre lo que la mujer debe decidir; es carne propia, sangre propia.

Que puedan decidir si continuar con el embarazo, siendo madres de hecho o, por el contrario, deben dejar esa posibilidad de traer al mundo una nueva vida para más tarde, no es una decisión intrascendente. Tomen la decisión que tomen, ésta no las priva, en ningún momento, de la magnitud del calificativo madre.

Ser madre no es una opción: es un derecho que no se le puede negar a ninguna mujer. No es tampoco una obligación. No es una cuestión de economía familiar, sino de economía social, donde las instituciones tendrían que estar apoyando; donde una mujer pueda desarrollar todas sus inquietudes y no tener que pensar en su futuro con angustia. De su futuro, una sociedad progresista, tendría que ocuparse, facilitando lo necesario ante una situación de tal magnitud.

Ser madre es devolver al ser humano su categoría de ser humano único e irrepetible.

Como tal derecho las políticas de familia deberían dirigirse hacia ese punto: fomentar el apoyo necesario a las mujeres más vulnerables. No se trata de quedar excluidas socialmente, sino de ser mimadas socialmente y apoyadas en su camino inicial de ser dadoras de vida.

La muerte no es un juego. La historia está plagada de errores, obstáculos que no se salvaron para ser inicio, dar comienzo a un nuevo camino. La mujer que no puede seguir adelante con su embarazo puede quedar muy deteriorada a niveles anímicos y físicos. Quizá alguna mujer no pueda tener más hijos. Pero esa necesidad de cariño y necesidad de ser mujer, no lo puede solucionar la sociedad que incita a que se minusvalore su gran potencial.

Intrínsecamente a ser madre, la mujer está predispuesta para la crianza; criar y regalar cariño a ese recién nacido. Si frustramos esa cualidad, frustramos también la realización de ella como persona generadora de vida, familia, sociedad. Sin sociedad nos sobran todos aquellos que quieren dirigirnos, los llamados dirigentes políticos. Si no hay sociedad, familia, vida, estos dirigentes “no” existirían, y yo tampoco.

Juan Israel Durán Riobó.

Vigo, 15 de noviembre del 2024

sábado, 21 de diciembre de 2024

INMIGRANTES VOTAN TRUMP

 

Partidarios de Donald Trump en Tucson, Arizona, el 12 de septiembre de 2024.

Un grupo de seguidores republicanos lleva un cartel de "estadounidenses hispanos por Trump" en un mitin del entonces candidato a la presidencia.


Najat El Hachmi/EL PAIS


Resultó sorprendente que una parte del electorado latino en EE UU votara a Donald Trump. ¿Es que han olvidado sus raíces migratorias?, me pregunté, ¿es que odian lo que fueron? Pensándolo con más calma, me acordé de que la realidad es mucho más cruda que los discursos a veces bien pensantes que hacemos desde la distancia. Yo como escritora que observa la realidad geopolítica que busca entenderla a través de periódico y libros puedo tener muy claro que la estigmatización del recién llegado no es más que una estrategia para convertirlo en chivo expiatorio, un modo de hacer que una mayoría canalice el malestar provocado por las desigualdades económicas hacia quien menos poder tienen sobre el sistema. Es un engaño de la derecha (extrema o no) para ocultar las consecuencias del ultraliberalismo económico sobre los trabajadores. Pero, honestamente, si yo siguiera trabajando en la fábrica pendiente de si me renuevan o no el contrato o me sustituyen por otro operario que acaba de aterrizar, mi perspectiva sería muy distinta. En la base de la pirámide la competencia es feroz y quienes más sienten la presión de la inmigración no son las élites en puestos de mando ni la clase intelectual ni los residentes en los barrios altos (aunque ellos también votan derecha y extrema derecha por ideología y porque les conviene enfrentar a pobres contra pobres).

En el peor momento de la crisis de 2008 casi todos los hombres de mi entorno estaban en paro. Muchos de ellos se vieron forzados a reemigrar a otros países europeos. El panorama era terrible, lo peor que nos había pasado nunca; pero, aun así, había familiares en Marruecos que querían venir. Nosotros les decíamos que no lo hicieran porque no había trabajo y algunos nos respondían que seguro que ellos encontrarían uno y venían a responsabilizar a los desempleados de su situación. No es solo rivalidad lo que hay entre las distintas tandas de inmigrantes: los que llevan menos en el proceso no quieren ver ni entender el enorme coste que tiene el hecho de instalarte para siempre en un país nuevo, desprecian el esfuerzo de quienes les preceden aunque les hayan facilitado el camino. Es lógico que la competencia directa comporte miedo cuando sabes que el otro estará dispuesto a aceptar condiciones de trabajo que a ti te costó años conseguir. Aunque el responsable es el empresario que paga menos y explota, si estás entre los sectores que más presión reciben va a ser difícil que te pongas a defender los derechos de quienes están dispuestos a renunciar a ellos.

Alice Hamilton (27 feb 1869-22 sep 1970)

La Casa del Saber/facebook “Los hombres solo beben demasiado.” “No se lavan las manos.” “Son enfermizos por naturaleza.” Era 1910. La indust...