jueves, 12 de marzo de 2015

ESPAÑA, Las multas puestas en zona azul son todas nulas de pleno derecho

Estamos en plena crisis económica con España en caída libre ante lo cual, los organismos públicos, lejos de solidarizarse con la población y tratar de buscar la forma de resolver unidos esta angustiosa situación, aplican con más ahínco sus vergonzosas políticas usureras cual ratas abandonando el barco, entre las que incluyen endurecer y multiplicar todo tipo de impuestos y sanciones al máximo esquilmando aún más si cabe al ya exhausto ciudadano. A continuación se presenta una posible solución ante el descarado y vergonzoso atraco que suponen las multas procedentes de las zonas de aparcamiento regulado en las vías públicas de España. Al final se incluye un enlace para consultar si tiene alguna multa publicada en el BOE.
Las multas de aparcamiento puestas en zona azul son todas nulas de pleno derecho según el art 62.1.b de la Ley 30/1992 de 26 de Noviembre y el  art 3 del Reglamento del Procedimiento Sancionador en materia de tráfico, circulación de vehículos a motor y Seguridad Vial, aprobado por Real Decreto 320/1994, de 25 de febrero. Tú no estas obligado a pagarla, ya que para eso pagas un impuesto de circulación en tu ciudad. Cuando pones “1 Euro” en el parkimetro, ese Euro va directamente a parar al bolsillo del dueño de la empresa concesionaria privada y cuando no has puesto ticket te colocan un sobre marrón en el parabrisas del coche, que introduciéndolo en la maquinita y pagando “solo 3 Euros”, que van a parar directamente al bolsillo del dueño de dicha empresa, te quitan muy amablemente la multa, jajaja. ¡¡¡¡¡Que ladrones!!!!! . Esto es de risa, pero ATENCION que si no pagas los “3 euros” , ellos alegando falsamente que esa multa la pone un policía Local te envían la multa por medio de la Diputación llegando a embargarte la cuenta del banco si no pagas en un tiempo que te dan la cantidad de 80 Euros, que muy amablemente te rebajan a 40 Euros si pagas antes de 10 dias,,, jajajaja,,, de risa y todo basado en un fraude ante el desconocimiento de la gente en general con el que todos salen ganando menos tú, el trabajador.
Para ello pongamos nuestros datos en el archivo adjunto, que es un comunicado tipo que entregaremos en Diputación por duplicado, pero no antes de que te llegue la multa a tu casa (para poder poner el número de expediente de la multa). Una vez entregado en información le dices al funcionario que le de entrada al documento sellandote la copia que tu te llevarás. En 1 mes aprox. te contesta la diputación dándote la razón y archivando tu expediente y fuera multa y embargo de cuenta bancaria. A mi ya me han quitado 3 seguidas y no pienso pagar más una zona azul en mi ciudad.
LA INSTANCIA DE DESCARGOS:
AL ILMO SR. ALCALDE DEL EXCMO. AYUNTAMIENTO DED.                                                         , MAYOR DE EDAD CON DNI;                            CON DOMICILIO EN C/                                                   , MANIFIESTA:Que he sido anunciado en el BOP bajo el epígrafe “notificación de denuncia de tráfico”, número de expediente                      , por estacionar en lugares habilitados por la autoridad municipal como estacionamiento con limitación horaria, sin colocar el distintivo que lo autoriza, por un importe de                 euros, no estando conforme con la misma y dentro del plazo señalado, presento la siguiente:
ALEGACION  El número de agente denunciante que figura en la notificación de la denuncia no corresponde a ningún agente de la Policía Local de la Población, pudiendo corresponder a alguno de los encargados de la empresa que gestiona la zona azul, en consecuencia, el acto de inicio del Procedimiento Sancionador resulta nulo de pleno derecho, conforme al art. 62.1.b, de la Ley 30/1992, de 26 noviembre. Al ser dictado por órgano manifiestamente incompetente, en cuanto que la denuncia no ha sido formulada por agente de la Policía Local o agente alguno de la autoridad ni  autoridad competente alguna, según dispone el art 3 del Reglamento de Procedimiento Sancionador en materia de tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, aprobado por Real Decreto 320/1994, de 25 de febrero.Por lo expuesto:Solicito que, tengan por presentado en tiempo y forma este escrito de alegación en el expediente de referencia, y tras los trámites oportunos, acuerden declarar su improcedencia y procedan al archivo de sus actuaciones. Lo que se pide en                    a                   de                                       de dos mil once.
Anexo: LAS MULTAS EN Comunidades Autónomas con lengua propia
Por si acaso vas a CataluñaPaís VascoGalicia o Levante en coche y os ponen una multa.
Esquivar una multa en estas CC.AA., resulta relativamente sencillo, sobre todo si el motivo de la sanción es un mal estacionamiento. Sólo hay que comprobar si la señal de tráfico de prohibido aparcar, zona azul o cualquier otra está escrita exclusivamente en catalán, gallego o euskera. Si es así (cosa que ocurre en el 100% de los casos), la batalla está ganada.
El único trámite a realizar es recurrir la penalización argumentando el incumplimiento de los artículos 56 y 138 de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, relativos al idioma de las señales. Ambos apartados normativos obligan a que «las indicaciones escritas de las señales de tráfico se expresen al menos en el idioma oficial del Estado» -Artículo 56-.
La norma establece que esa señalización en la vía pública «figure en idioma castellano, y además, en la lengua oficial de la Comunidad Autónoma cuando la señal esté ubicada en el ámbito territorial de dicha Comunidad» -Artículo 138-. El Ayuntamiento incumple esta normativa estatal en pro de la causa lingüística y prefiere renunciar a cobrar las multas recurridas por este concepto a rotular en castellano las señales..
Transmítelo para ampliar el conocimiento legislativo y mejorar en las técnicas de respuesta del ciudadano al consistorio.
Aquí puedes consultar gratuitamente si tienes multas publicadas en el BOE: buscamultas.com

sábado, 7 de marzo de 2015

A la calle con un bebé por una deuda de 2.000 euros

Ante la mirada de los agentes de la Policía Local y Nacional, que antes habían apartado -no sin tensión- a las personas que trataban de formar una cadena humana ante su vivienda, María y su familia fueron sacando poco a poco todas sus pertenencias y depositándolas en la acera. Ella, su marido, su bebé de un año y su hija de 18 se lo llevaron todo al pequeño piso que les paga la Plataforma Stop Desahucios y en el que"aún no tenemos luz ni agua". Por las prisas.María, en el interior de la casa donde vivía hasta hoy
Durante los siete días que se prorrogó la orden de desalojo, "nadie nos ha llamado"; y eso que su situación entonces salió a la luz, aunque hacía tiempo que las administraciones ya conocían el caso de esta familia que tiene la renta de integración social como único ingreso. En julio pasado, después de que tanto María y su marido se quedasen en el paro, la Xunta les denegó una ayuda. Un mes después, dejaban de pagar los 310 euros de alquiler. Eligieron dar de comer a sus hijos.
La deuda con la propietaria de la vivienda, ubicada en el barrio orensano de A Ponte, alcanza 2.170 euros. María, con lágrimas en los ojos, admitía lo difícil que le había resultado encontrar un nuevo hogar, sobre todo, por los elevados precios de las rentas; aunque a ella le preocupaba más otra cosa. "Temía que alguien me reconociese porque, entonces, no me lo querrían alquilar".
Los portavoces de Stop Desahucios, "la única ayuda que he recibido", culparon de la situación a la Xunta por "no garantizar el derecho constitucional a una vivienda digna" en una ciudad con "15.000 pisos vacíos". Han recurrido la decisión de la Xunta de negar apoyo económico a la familia mientras esperan respuesta de una solicitud similar al Ayuntamiento de Ourense.

jueves, 5 de marzo de 2015

El 11% de las personas pobres lo son pese a tener un trabajo

Más allá de los datos macroeconómicos que auguran que España crecerá en los próximos años, la realidad se abre paso: 12.866.431 de personas viven en riesgo de pobreza, es decir, el 27,3% de la población. La cifra no ha permanecido ajena a la crisis: desde 2009, la tasa de pobreza ha crecido en 2,6 puntos, esto es, 1.320.0216 personas más han caído en la exclusión.
Un dato muestra, además, que tener trabajo no garantiza una vida digna: el 11,7% de las personas pobres en España tienen un trabajo, como señala el informe 'El estado de la pobreza' elaborado por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN). "Ha habido un aumento muy importante de la desigualdad", diagnostica su presidente, Carlos Susías.
Tal nivel de pobreza se mide con el indicador Arope, que tiene en cuenta tres variables. Una de ellas es la tasa de pobreza relativa, que ha bajado a niveles de 2009, al 20,4%. Este descenso no responde, sin embargo, a una disminución de la pobreza, sino a una bajada generalizada del nivel medio de ingresos, con los que se calculan cuál es el umbral de la pobreza. "Muchos han dejado de ser pobres estadísticamente sin haber aumentado su nivel de renta. Ahora, para ser considerado pobre, tienes que ser más pobre que antes", explica Susías.
Lo que sí ha aumentado es la pobreza aguda: las personas que sufren privación material severa son ahora el 6,2% de la población, cuando en 2009 representaban el 4,5%; es decir, han crecido un 38%. Un incremento aún mayor es el que ha experimentado el grupo de personas que no pueden alimentarse con carne, pescado o pollo al menos una vez cada dos días. Ahora representan el 3,5% de la población. Hace seis años eran el 2,1%.
El tercer componente del Arope también ha crecido. Se trata de los hogares donde hay baja intensidad en el empleo, es decir, con alta incidencia de paro o de trabajos y jornadas con sueldos escasos. Este indicador se ha doblado con creces desde 2009: entonces el 7,6% de la población (2.775.603 de personas) vivía en hogares con baja intensidad en el empleo, una cifra que ahora asciende al 15,7% (5.694.683). El informe relaciona esta incidencia con el aumento del paro y la jornada a tiempo parcial. 
Estos datos suponen, además, que el objetivo marcado por la estrategia Europa 20/20 se aleja: la meta era conseguir una reducción de la pobreza de 1,4 millones de personas en diez años. Con los datos actuales, España tendría que sacar de la exclusión a 2,7 millones de personas en seis años para cumplir con este compromiso.

El crecimiento no es suficiente

La afirmación que sostiene que la mejor política social es el crecimiento está en entredicho. El informe de EAPN subraya que el crecimiento o la reducción del PIB no implican necesariamente variaciones de la tasa de pobreza en un sentido u otro. Por ejemplo, Navarra, una de las comunidades más ricas de España, ha registrado un aumento de su tasa de pobreza Arope superior a la media nacional, de 4,1 puntos entre 2009 y 2013. Es, no obstante, el territorio con menos exclusión social.
"No se puede afirmar que el crecimiento del PIB hará que la pobreza se reduzca. Hay cierta relación, pero no es una relación directa, hacen falta otras medidas, como políticas redistributivas", dice el autor del informe, el sociólogo Juan Carlos Llano Ortiz. El presidente de EAPN insiste también en que hay políticas clave que sirven para redistribuir la riqueza, como las prestaciones universales por hijo a cargo.
En ese sentido, son los hogares donde hay niños dependientes los que registran las tasas de pobreza y los índices de privación material severa más altos. El 47,6% de los hogares donde hay un solo adulto y uno o más niños están en exclusión social y el 11,9% sufren privación severa. Les siguen en incidencia los hogares con dos adultos y uno o más niños y otro tipo de hogares con menores dependientes.

martes, 3 de marzo de 2015

Los expertos critican los deberes como una extensión de las tareas del colegio. SEGUNDA PARTE

La regla del diez
Cálculo de la Duke University
La Universidad de Duke (Carolina del Norte) estableció este baremo para los deberes: diez minutos más cada curso, empezando con diez minutos en primero (que sería infantil 5 años en España). Eso supondría dos horas y media diarias de estudio en bachillerato.

El objetivo de primaria: leer, escribir y cuentas

El mal funcionamiento de los deberes se enmarca según los expertos en una errónea metodología de todo el sistema educativo, con contenidos inabarcables que no permiten desarrollar un aprendizaje global, no rutinario y que esté en contacto con la actualidad. Porque, ¿qué debe aprender un niño de primaria? Francisco Chas da una respuesta breve, «leer, escribir, manejar las operaciones matemáticas básicas y conocer el entorno inmediato. No hay mucho más».
¿Es eso lo que consolidan los menores? No, ya que muchas veces se encuentran con currículos repetitivos, en los que en varios cursos se insiste en idénticos contenidos. «Se queremos que os nenos teñan unha aprendizaxe significativa hai que usar unha metodoloxía moi diferente da que se marca desde a Administración, e para usala hai que pasar do currículo oficial», apunta Carmen Rodríguez.
Lo cierto es que los especialistas educativos coinciden en que la metodología que se emplea en el aula debe cambiar, aunque haya honrosas excepciones, y la etapa de infantil es un ejemplo a imitar. Pero admiten que no es fácil, «hai xente que traballa moitísimo pero non ten o respaldo da Administración porque o sistema educativo non está preparado», explica Julio Trashorras. Si acaba de ocurrir un terremoto, ¿cómo no abordarlo en el aula? «Haberá que traballar sobre iso, porque a inmediatez da información xa é motivadora para os nenos», añade Rodríguez.
Padres y profesores coinciden en que las tareas que se mandan para casa deben ser adaptadas a cada alumno e incluso a cada entorno familiar. Y van más allá, esta individualidad debería aplicarse también en el aula, más aún en primaria. ¿Qué ocurre? Que el número de alumnos por aula y los contenidos oficiales encorsetan la forma de dirigir el aprendizaje. ¿El modelo ideal? Aprender divirtiéndose, ya que es en ese entorno cuando el niño asume mejor los conocimientos, «y estamos asociando escuela a obediencia, sumisión, carga y negatividad. Y eso es un problema», apunta Chas. La solución pasa por un cambio «imprescindible» en el que padres y profesores tienen responsabilidad.

Los padres deben saber qué hace el niño en el aula, no hacer sus deberes
«Os pais nos metemos demasiado no labor do profesorado», dice Xosé Ramón Franco. Pero los profesores agradecen esa comunicación, siempre que sea bien entendida, porque sostienen que el padre debe saber qué hace el niño en el aula. «Prefiro que os pais se metan; calquera crítica pódela tomar dun xeito construtivo ou non», explica Xulio. 

En donde tienen muy claro el rol del padre es en los deberes, y desde luego no ven coherente que el progenitor prácticamente haga los deberes a su hijo, ni la existencia misma de los grupos de Whatsapp para eso. «As tarefas debe poder resolvelas so o neno, se non é que están mal plantexadas». Y si no, apunta Rodríguez, para eso está el aula, «o que non saiba facer teno que resolver na escola, porque ademais alí están tanto o mestre como os compañeiros». Pero los padres sí pueden ejercer una labor de acompañamiento, fundamentalmente en los primeros años con juegos y lecturas, «pero respetando su espacio. No se puede empujar el agua del río, ya llegarán porque todos llegan a leer, pero nos obsesionamos con que tiene que ser cuando nosotros queramos», concluye Francisco Chas

Los expertos critican los deberes como una extensión de las tareas del colegio. PRIMERA PARTE

Abogan por crear el hábito de trabajo a través de la lectura diaria y pocos encargos complementarios de tipo muy práctico y activo, hechos a la medida de cada alumno.


La semana que se dedica a estudiar las unidades de longitud, los niños tienen que medir su habitación. Ese es un ejemplo de deberes perfectos: el alumno traslada lo aprendido en la teoría a la escala real, refuerza sus conocimientos, le resulta divertido y desafiante y mejora otras capacidades, como la espacial. Sin embargo, miles de gallegos de entre 6 y 12 años aprenden las unidades de longitud repitiendo una y otra vez ejercicios de transformación de metros a centímetros y de decámetros a kilómetros. «Mi hijo sabe que un metro son cien centímetros, pero no sabe si la mesa de comedor mide un metro o treinta». Así resumía Xosé Ramón Franco, padre del colegio de O Pino, el sentir de muchos progenitores que ven que sus hijos estudian demasiadas cosas para después olvidarlas.
Para hablar de deberes a cinco personas vinculadas con la educación, especialmente en primaria: el propio Xosé Ramón, como padre; Francisco Chas, profesor en el colegio Santo Domingo de A Coruña y de Didáctica en la USC, además de codirector del gabinete Aprendizaje Vital; María José Mansilla, presidenta de la confederación de ANPA de colegios católicos concertados en Galicia (Congapa); Julio Trashorras, profesor y miembro del sindicato ANPE; y Carmela Rodríguez, profesora en el CEIP Vite de Santiago.
La primera cuestión que se les planteó fue si están a favor de los deberes durante la primaria. La respuesta, aunque con matices, se resume en lo que dijo Carmela Rodríguez: «Como están agora, non, pero si se facemos uns matices». Es la misma línea que argumentó Xosé Ramón Franco, para quien «os deberes deberían servir para coller hábito máis que para seguir coas tarefas do colexio». La clave, explicaba Julio Trashorras, es exactamente esa, la del hábito: «É importante que fóra do ámbito puramente escolar haxa un traballo por adquirir uns hábitos e ir traballando nunha serie de valores que despois lles van a servir na súa vida futura».
Porque para estos expertos los deberes no son más que una extensión de la metodología en el aula. Rodríguez expone cómo es una clase tradicional: «Un mestre da unha explicación maxistral cun libro de texto, por máis que agora teñamos encerados dixitais, que veñen moitas veces a ser lo mesmo que o libro de texto; a continuación pon exercicios e, se non os rematan, para casa, o din que fagan máis na casa; e despois, chega o exame». Si las cosas son así, los deberes resultan frustrantes e inútiles.
Francisco Chas apunta que deben «estar ajustados a cada alumno y buscando un aprendizaje realmente útil para ese niño. Pero que los padres no se quejen de que de los cinco cuadernillos, quede uno sin hacer». Y es que Carmen Rodríguez cree que los padres, en general, prefieren deberes porque es algo «medible», y solo entenderían otras propuestas si cambia la metodología del aula y se les explica bien.
Esos deberes a la carta y tan buenos, ¿cómo serían para un niño de siete años, por ejemplo? Es una cuestión complicada, pero los expertos convocados por La Voz apuestan, en edades tan tempranas, por el juego y la lectura, pero no solo eso: también pueden hacer un puzle, inventarse un cuento o jugar a las cartas. En cuanto al juego, matizan que es mejor ir a la plaza que apuntarse a un equipo cuando todavía son tan pequeños.
Con los años, la propuesta de estos padres y profesores es que se aplique en la práctica lo aprendido en clase, como el ejemplo inicial: si se estudian las longitudes, se puede medir una habitación. Lo que parece claro es que los deberes los tienen que hacer solos, porque si necesitan ayuda, entonces deben hacerse en clase, donde el profesor está preparado para echarles una mano.
Tampoco se ven con buenos ojos la sucesión diaria y repetitiva de los ejercicios: hay que planificar tareas a medio plazo, para una semana, que pueden ser más complejas que si son de un día. Por ejemplo, escribir un guion de un corto para lengua que ponga en práctica lo aprendido en ortografía o gramática.
Si en primaria es una carga excesiva, en primero de secundaria la cosa se complica porque el estudiante tiene un profesor diferente para cada asignatura que pone deberes sin tener en cuenta al resto, y aunque los alumnos son mayores también necesitan tiempo para otras actividades, lúdicas y deportivas.



Alice Hamilton (27 feb 1869-22 sep 1970)

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