Rajoy ha demostrado de nuevo su carácter reaccionario y su estupidez con su artículo en el que descalificaba la Francesidad (Francité) de los componentes de la selección francesa. Una estupidez no solamente por su rechazo a la evidente multiculturalidad francesa sino por su inoportunidad política. La reacción crítica de la ultraderecha francesa y española no debería entenderse solamente como oportunismo político, sino como parte de una estrategia que pone el acento no en los rasgos étnico-culturales de las poblaciones migrantes (aunque de forma implícita estén presentes), sino en su nivel y características socio-económicas.
Pero también el episodio sirve para poner de manifiesto la torpeza intelectual de antirracismo “moralista”, que simplifica el fenómeno migratorio y sus implicaciones. Precisamente han alardeado de la multiculturalidad de las selecciones de los países desarrollados, como ejemplo de lo positivo de la inmigración. No me parece que la presencia desproporcionadamente alta en el ámbito deportivo de personas de las minorías culturales, sea expresión de una integración "sana" de estas. Mas bien al contrario, lo lógico es que su porcentaje se situara en torno al que tienen en el conjunto del país, con correcciones relacionadas con la edad media por ejemplo.
Incluyo dos fotografías una es la selección francesa, otra el comité organizador de un congreso médico en Paris (nota). El contraste llama la atención y la sobre representación de la minorías en deportes es un dato más de su marginación y del fracaso de la integración de las poblaciones migrantes, no un dato a glorificar.
Nota. En algunos países en determinadas profesiones de nivel elevado encontramos una presencia considerable de personas provenientes del Sur Global, por ejemplo médicos en el Reino Unido y los EE.UU. Eso no es un reflejo de la integración de minorías sino un “extractivismo de talento” que hace que las personas más calificadas “migren” y con ello debiliten el progreso de sus países. Un fenómeno de los procesos migratorios que vivimos.


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