jueves, 18 de enero de 2024

UN OLVIDO, ¿CASUAL?

Llama la atención el olvido de la experiencia educativa de promoción de chicos pobres y excluidos realizada en Galicia. Espero que alguien sepa que me refiero a la “Ciudad de los Muchachos” situada en Ourense. Cabe preguntarse, ¿por qué hay ese olvido en los ámbitos educativos y culturales, en los sociales y políticos? Pero entre los exiliados antifranquistas sí conocían y seguían esta experiencia democratizadora, como me comentó Heleno Saña, intelectual exiliado en Alemania; él la seguía desde su militancia anarquista moral y solidaria.

La “Ciudad de los Muchachos” la fundó el 15 de septiembre de 1956 el padre Silva (25.I.1933-3.IX.2011) en el bajo de la casa de su madre para después irse la Seixalbo a las afueras de Ourense con el nombre de nación Bemposta (bien-puesta). No se trataba de meter a los rapaces en una sociedad injusta sino construir una realidad autogestionaria, antítesis de aquella época y del autoritarismo de esta, en la cual el líder del partido elegido en primarias dispone de la organización al suyo antojo: cambia de posición el líder y todos lo siguen ciegamente.

Bemposta era una nación independiente democrática dentro de la España dictatorial franquista. Había separación de poderes y leyes propias elaboradas en su parlamento; los cargos eran elegidos; había banco con moneda propia y cambio para los visitantes... Las monedas eran “coronas”, porque todo servicio a la comunidad debía estar coronado por la satisfacción del deber cumplido. Tenía hospital, centros educativos, supermercado, bar, talleres, gasolinera, aduana, capilla y una de las primeras escuelas de medios audiovisuales de España que llegó a tener su propio canal televisivo.

Los protagonistas eran los chicos, futuros ciudadanos de un mundo nuevo, donde todos participaban y tomaban decisiones, más que en la democracia actual. Este movimiento educativo y social en el que los chicos se autogobernaban dio la vuelta al mundo. Su filosofía se resume en “los fuertes abajo, el débil arriba y el niño en la cumbre”. Por eso la capilla se llamaba la Iglesia del Niño Rey.

Convivían más de un millar de habitantes de distintas edades, razas y religiones (había mezquita) y pasaron por la “nación” más de 40.000 chicos. La formación se basaba en los principios de aprender con la mente, con las manos y con los demás. Todos debían aprender un oficio. No había más de 5 horas de estudio, ni deberes, ni exámenes... ya que todo el trabajo se realizaba en la clase. Junto a los estudios normales están los ideados por ellos: Escuela de Circo, Teatro y Escena, Música, Televisión, Imagen y Sonido, Informática y Manualidades. No se cobraba nada a las familias. Se autoabastecían con la huerta y la granja, la gasolinera, talleres, venta de periódicos, trapos y chatarra, y más tarde con las actuaciones circenses. Al principio contaron con el apoyo económico de la familia Silva.

En 1964 fundaron la segunda “Escuela Internacional de Circo” del mundo tras la de Moscú y en el año 66 el “Circo de los Muchachos”. En el 66 tuve la suerte, junto a los compañeros de curso, de asistir en Lugo a la charla en la que el Padre Silva nos explicó la Ciudad de los Muchachos y pudimos ver una de las primeras actuaciones del Circo, antes de su gira por la Península Ibérica. El circo tuvo tanta fama que actuó en 80 países (también de Asia y Australia) y presenciaron su espectáculo más de 200 millones de personas en lugares como el Grand Palais des Champs-Elysées (París 1970) y el Madison Square Guarden (New York 1973). Fueron pioneros en realizar espectáculos sin animales. En las giras se unían a ellos chicos de todo el mundo. Se crearon circos similares y ciudades-Bemposta en varios países.

Entre los reconocimientos que el P. Silva recibió destaco: la Medalla de la Paz de la ONU, el Premio Schweizer de Suiza, la Medalla de los Amigos del Circo de Francia, la Espada Samurai de Japón, la Medalla de Oro al mérito en Bellas Artes del Ministerio de Cultura de España en 1994... También fue propuesto con sus "Muchachos" en tres ocasiones para el Premio Nobel de la Paz por países como Israel, Japón, R. Dominicana e India. Vivió en la Ciudad hasta su muerte que relataron medios internacionales como The Telegraph.

Pedagógicamente era un ejemplo de cómo chicos pobres, abandonados o de familias desestructuradas podían promocionarse y desarrollar sus capacidades. Benito Estrella en el libro “La educación de la mirada lectora” escribe: “Todas las leyes, decretos, órdenes, instrucciones, currículos, asesoramientos..., que hoy gravitan sobre las aulas como una carga, están formulados por gente que está fuera de la realidad, que impune e irresponsablemente emiten órdenes e instrucciones sin ver sus consecuencias para la formación de los niños y los jóvenes; que solo buscan objetivos espurios e inmediatos de control y propaganda política” (p. 100). Pregunto se en este contexto habrá utopía, creatividad, libertad y fuerza para hacer algo parecido a la nación Bemposta.

¿Cómo se puede explicar el olvido de esta experiencia liberadora desde abajo y en los márgenes del sistema social, educativo y político? Bemposta es un hecho de autogestión, corresponsabilidad, igualdad, preocupación por la cultura (hicieron la primera restauración de S. Pedro de Rocas) y solidaridad. Es deseable recuperar lo mejor de las enseñanzas de esta experiencia.

Ahora más que nunca: Autogestión


Antón Negro

sábado, 13 de enero de 2024

¿Qué decir a quien piensa ser médico, es estudiante, residente o clínico? Entrevista a Juan Gérvas por Carles Blay


Puedes leer el texto -claro y breve- en este enlace.

Entrevista de temática más amplia en este enlace

REGALOS ENTRE PRIVILEGIADOS



Gente que reflexiona ¡y que lo hace muy bien!

Consumir no es placentero. Puede parecerlo durante unas horas, unos días pero no va más allá. Valoramos tener algo que es único pero cuando nos hacemos con cosas "únicas" hasta la saciedad, entonces pierden su valor y nos entregan de nuevo a la desidia, al aburrimiento, a la insatisfacción.

Ahora más que nunca: Responsabilidad

Mer Santiago


jueves, 11 de enero de 2024

Sobre Bertín Osborne, las donaciones de semen y la obligación de ejercer la paternidad

Ibone Olza

Me resulta muy llamativo el revuelo que ha causado las declaraciones de Bertín Osborne diciendo que no piensa ejercer de padre de su próximo hijo. Todo el mundo le ha criticado argumentando cosas como «cuando nace el crío y eres su padre, eres su padre» o que la paternidad no puede ser optativa.

Sin embargo a la mayoría de esas personas les parece perfecto que los hombres «donen» su semen de forma anónima y sean retribuidos por ello. Todo ello es un perfecto ejemplo de como el pensamiento adultocéntrico impera en nuestra sociedad.

Hagamos el ejercicio de ponernos en la piel del bebé. Si un día puede demostrar que un señor rico es su padre biológico tendrá derecho al reconocimiento de su paternidad, a una pensión y a su herencia como mínimo, además de saber quien son o fueron sus familiares por la rama paterna. Pero si por el contrario es hijo de un donante anónimo (incluso si es el mismo señor rico) no tendrá derecho a nada. Para que se vea más claramente: si Bertín Osborne dona su semen en una clínica a día de hoy los descendientes por esa vía no tendrán derecho a saber quien es su padre biológico, y si un día no muy lejano gracias a los bancos de ADN logran demostrar que su padre biológico es Bertín Osborne (o cualquier otro señor rico o pobre) lo mismo, NADA de NADA. ¿Por qué? Porque un contrato firmado por adultos previo a su concepción les privó de todos esos derechos. Me parece absolutamente discriminatorio desde el punto de vista del bebé. Injustificable.

Por eso no entiendo que escandalicen tanto las declaraciones de Bertín y preocupe tan poco la privación sistemática del derecho a la identidad de todos las personas concebidas con gametos (espermatozoides u óvulos) de donante anónimo. Desde luego que lo que hace Bertín en la portada del Hola me parece terriblemente machista pero creo que hay que ir un poco más allá en esa crítica, aunque escueza a todas las personas que no ven problema en que los adultos prioricen su deseo de reproducirse por encima del derecho a la identidad de sus futuros hijos. No entiendo que parezca tan terrible una renuncia pública a la paternidad de un hombre rico y famoso, -será que se le juzga por renunciar siendo rico- y no se cuestione el que se pueda decidir con absoluta facilidad privar a los descendientes de conocer o tener un padre con la excusa de la «donación». No sólo es el padre, es toda la rama ascendente paterna. Además de todas las cuestiones relacionadas con la herencia.

¿Por qué si un hombre renuncia a ejercer la paternidad se le tacha de irresponsable y si hace exactamente lo mismo dejando su semen en una clínica y firmando un papel a cambio de dinero se le considera generoso o solidario? ¿Qué es entonces la paternidad? ¿Las obligaciones que implica ser padre biológico son algo optativo o no, en qué quedamos? ¿Se puede renunciar al compromiso con los descendientes o no?

Las personas así concebidas cada vez lo tienen más claro y reclaman con fuerza el fin de las donaciones anónimas de semen y óvulos. En nuestro país se han asociado en AHID (Asociación de Hijas e Hijos de Donante Anónimo) y en torno a la cuenta NDA Drets (https://www.instagram.com/nda.drets/). En otros países ya llevan años grupos como Anonymous Us) Luchan para conseguir la abolición de la ley que garantiza el anonimato de las personas donantes de esperma y de óvulos en España. Y con ello contribuyen a visibilizar los enormes problemas derivados del inmenso negocio que rodea la reproducción asistida.

Desde aquí todo mi apoyo.

martes, 2 de enero de 2024

Cinco lecciones al Sistema de Salud "Occidental" del Sistema de Salud Tradicional de los Pueblos Originarios, especialmente Andino

1- Que embarazo, parto, puerperio y lactancia son procesos con una enorme carga emocional y simbólica que conviene respetar así como las pautas locales, por cuestión de valores pero también por razones prácticas.

2.- Que los “síndromes culturales” son universales. Son síndromes culturales “aquellas entidades clínicas y prácticas curativas que se manifiestan en una determinada población y que sólo tienen explicación dentro de la cultura particular donde se producen y desarrollan, por lo que resultan aparentemente irracionales, incoherentes e ilógicas cuando se analizan desde la perspectiva de otra cultura”.

3.- Que la muerte puede ser sentida como parte del ciclo de la vida y ello la descarga del dramatismo que tantas veces atormenta a los moribundos y a sus familiares y amigos.

4.- Que es imprescindible el dominio de los idiomas locales para trabajar en el sistema sanitario, pues el idioma local expresa los valores locales.

5.- Que las leyes y normas determinan en mucho las limitaciones prácticas para una interacción fructífera entre el sistema “occidental” y el sistema “tradicional” pues con la buena voluntad no basta.

La vida, la salud, la enfermedad, el sufrimiento, el nacimiento y la muerte son hechos cuya interpretación es muy variable según culturas, lugares y tiempos. Así, no cabe la aceptación acrítica de la definición de la salud perfecta de la Organización Mundial de la Salud esa del completo estado de bienestar, un absurdo que enferma a la población y al sistema sanitario pues sólo la experimenta el común de los mortales en pleno orgasmo, o bajo el efecto de drogas.

Conviene la aceptación de otras formas del disfrute de la vida y del enfrentarse a la muerte que tengan en cuenta la salud global (“One Health”); es decir, la salud global, la de todas las formas de vida y la del medio ambiente.

Por ello es importante la cosmovisión andina que incorpora lo comunitario y ecosistémico, es decir que lo individual no se desliga de su vinculación con el Universo.

Ahora más que nunca: Verdad en Salud

Juan Gérvas

miércoles, 27 de diciembre de 2023

¿Qué sería del arte sin los pobres?

Emil Nolde: Cena del Señor

A Enrique Prieto, militante pobre
Porque siempre deseó ser algo más pobre
A los pobres que son Los Santos inocentes 

¿Ocupan un lugar destacado los pobres en el arte? ¿Hay algo más bello y seductor que la dama pobreza? Sin pobres algo de arte quedaría pero bien maltrecho. Hablo solo como aficionado, aunque un aficionado insistente. He visto bastante arte y he disfrutado mucho. Muchas veces en grupo, con lo cual mi visión tiene cierta amplitud. Empecé a reflexionar alguna vez sobre el arte y los pobres. ¿cuándo? no lo sé. Aclaro que por pobreza no entiendo la miseria que hace morir, que mata, me refiero a la pobreza de la austeridad.

Escribo con libertad y especialmente a los jóvenes dedico este escrito largamente meditado. He dedicado algún tiempo durante años a observar que lugar ocupa la pobreza en el arte, cómo queda retratada la burguesía y cómo queda el pueblo.

Esta reflexión quizá tenga más corazón que razón, no lo.sé. Ustedes, los jóvenes de hoy, están siendo víctimas de un fraude, a ustedes les están dando algo tan grave como la sumisión química. Primero les hacen extremadamente blanditos (hasta por parte de sus propios padres) luego la vida les da leña duramente y les clasifica en clases.

¿Cuál es el musical más visto de todos los tiempos? Los miserables. Lleva la pobreza hasta en el título. Ahí se ve claro eso que dice Adolfo Chércoles: "Un pobre es un gigante". ¡Claro! No es lo mismo un pobre que un mendigo; quien mendiga debe ser tratado con toda dignidad, pero no es lo mismo que un pobre. Un pobre es un gigante. Que trabaja, que sabe, que nutre, que crece. Trabaja, sabe, nutre y crece mucho.

Los miserables viene de una obra literaria. Quitemos a la historia de la literatura al pobre Don Quijote y al pobre Sancho y nos quedamos sin la obra estrella. Cervantes mismo fue un pobre, un encarcelado. Borges, preguntado como admirador de Quevedo, respondió estar equivocado, que era mejor ser quijotesco, que él estaba equivocado, y "cervantino, claro", dijo. Quevedo, otro pobre, y luchador si es verdad lo que dice de él Alejandro Casona en El caballero de las espuelas de oro.

¿Y si quitamos al pobre Lazarillo? Es como si nos quitaran un brazo. Lo he leído más de diez veces y me parece que el autor es un místico del pueblo. Si no lo fuera desde luego tiene Misericordia hasta con los pecados de los de abajo y lucidez con los intereses de los arriba. Alma de pobre también tenía.

¿Y Galdós? Este si que admira la pobreza y la magnificencia de los pobres y Benina (Misericordia) termina dando de comer a su señora. Deja muy mal a la burguesa Doña Perfecta. No es extraño que Electra fue la obra más representada en las Casas del pueblo socialistas.

¡Blasco Ibáñez! Magnifico ante el Trabajo en su obra regionalista, pero donde se sale del todo es en La Bodega, quizá la obra que más recomiendo. En el fondo es la biografía del anarquista que llegó a ser alcalde de Cádiz: Fermín Salvochea. Muy difícil retratar mejor los miserables terratenientes que primero sacaban el jugo a los jornaleros y luego los emborrachaban, de ahí el título. Una obra cargada de esperanza en medio de las luchas. Queda recomendada como mucho más interesante que La barraca o La catedral. Curiosas referencias a diferentes habitáculos.

Quitemos a los pobres de la obra de Delibes y a ver que queda. Quitemos El Camino y Las Ratas. No conozco ni un solo lector que no haya quedado conmovido. ¿Y si quitamos al viejo de La Hoja Roja? ¿No es acaso un pobre? ¿Y no es el fondo una pobre la que todos llamamos Lola Herrera, por ser ella quien ha representado Cinco horas con Mario? ¿Y no son unos gigantes los pobres de Los santos inocentes mientras los señoritos son unos miserables? ¿Alguien en España juzga como inmoral el asesinato por Azarias del señorito Iván?

¿Podríamos eliminar de nuestra historia Requiem por un campesino español y quedarnos como estábamos?

¿Y con el Nobel Cela que hacemos? Lo de choferesa negra es como para tirarlo a la basura. Parece que pobre nunca quiso ser y hasta fue censor de aquellos tiempos de Franco; pero de pobres es La Colmena y parece de universal interés.

¿Podríamos eliminar Utopía? Sí, ya sé que Tomás Moro no era pobre, pero murió encarcelado y pobre hasta del amor de su mujer. Pobre de espíritu sí que era, si no lo fuera no habría recordado en su Utopía que la palabra oro viene de orín y que en Utopía el oro es para los orinales y para adornar a los esclavos.

Otro que ha partido de los pobres de manera magnífica es Dickens. Retrató esa sociedad de manera amable, cordial. Ocupa un gran lugar desde luego. ¿La humanidad no está acaso en deuda con Oliver Twist? Sobre Dickens (como sobre Francisco) el original Chesterton escribió buenos libros y me quedo con esta idea suya aprendida en esa escuela: Pesimista es el que cree en si mismo, optimista el que cree en los demás.

En inglés del otro lado del Atlántico ¿podríamos eliminar Las uvas de la ira? Alegato combativo y un elogio de los pobres, y las mujeres pobres. ¿Qué pasaría si elimináramos de la historia a Mark Twain con Huckelberry Finn y Tom Sawyer?

Me viene a la cabeza otro estadounidense: Historia de un esclavo americano es obra conmovedora y admirada generalmente. Un pobre que lucha, que aprende, que sale adelante. Todas las historias de esclavos incluida La cabaña del tío Tom ocupan un lugar especial en la historia del arte.

Al otro lado del mundo ¿qué queda de la literatura rusa si quitamos los pobres? ¿Eliminamos a Gorki y La madre? ¿Podríamos eliminar a Dostoievski que se pasó cuatro años encarcelado con un Nuevo Testamento bajo la cabeza? ¿Nos quedamos entonces sin El idiota? ¿Sin Los hermanos Kamarazov? ¿Qué hacemos sin Tolstoi, pobre hasta en la forma de morir en una estación de tren? ¿Nos quedamos sin Resurrección? ¿sin El Reino de Dios está entre vosotros? Y ya que hablamos de Tolstoi ¿puede la humanidad sobrevivir decentemente sin Historia de mis experimentos con la verdad de Gandhi?

Volvamos, aunque sea a saltos desordenados, a España y su poesía. ¿Hay algo más grande que la poesía amorosa de Juan de la Cruz? Cómo se le nota que nació pobre y que murió pobrísimo. ¿Quién si no un pobre puede decir casi al morir ¡Ay que preciosas margaritas!? ¿Y regalar su breviario a quién le había hecho daño?

Pobre y poeta Miguel Hernández. Colosal su ¡por doler me duele hasta el aliento!  Parece que le odiaba el burgués García Lorca. Tan burgués que le molestaba que su obra más lograda (según Borges, al menos, a quien cito de nuevo) fuera Romancero Gitano. Llegó a molestarle que fuera la más admirada y decía que "lo gitano solo es el tema”.

¿Y qué ocurre con Gloria Fuertes si quitamos a los pobres?

La gente dice:
«Pobres tiene que haber siempre»
y se quedan tan anchos
tan estrechos de miras,
tan vacíos de espíritu,
tan llenos de comodidad.

Yo aseguro
con emoción
que en un próximo futuro
sólo habrá pobres de vocación.


¿Y dónde vamos sin León Felipe?

¿Y el teatro? Antígona, obra inmortal para todos los tiempos. El mundo griego tiene sus cosas. Me llama la atención Diógenes y el diálogo que se cuenta:
-Diógenes -dice Aristipo- si hubieras aprendido a adular al Rey no tendrías que comer lentejas.
-Si hubieras aprendido a comer lentejas no tendrías que adular al Rey.

Imposible ser más certero.

Shakespeare quizá no era pobre pero hizo la más grande obra teatral contra la usura: El mercader de Venecia.

Quizá mi favorita, insisto en que opino solo como aficionado, sea Luces de Bohemia, el protagonista es un pobre con toda su dignidad, aunque carezca de ella su amigo. 

Unamuno no era pobre pero desde luego que los pobres quedan bien en sus escritos y en su vida dice haber aprendido mucho de su querido hijo Manuel, un marginado en la sociedad de su tiempo. Bien de pobres es Historia de una escalera de Buero Vallejo.

Cerca nuestro admiramos a El Brujo. ¿Y no son los pobres centrales en su teatro? No encontró mejores personajes que los pobres: Lazarillo, Francisco de Asís, Juan de la Cruz. Más cerca todavía tenemos a Moisés Mato y su Teatro de la Escucha. Parte quizá del Teatro del oprimido de Boal y nos ha ofrecido -entre otras muchas cosas- desde personajes como el anarcosindicalista El Noi del Sucre a su Es imposible matar la belleza, un elenco de pobres. Desde su Escuela ha colaborado a denunciar a personajes como Amancio Ortega y ha anunciado a profetas como Tomás Moro. En España quizá la mejor obra sobre migraciones sea Bajo el mismo Sol, realizada por él mismo en diálogo con David Bingong. Cambiar el mundo es una invitación divertida y seria a hacer de la vida una vocación de solidaridad y ha sido vista por miles de jóvenes.

En Iberoamérica también hay buena literatura como El matadero, de Esteban Echeverría, sobre la dictadura de Rosas en Argentina, en el siglo XIX. La vorágine, de José Eustaquio Rivera, sobre la esquilma de la selva colombiana para la explotación del caucho, expulsando y robando las tierras a los indígenas y usándolos como mano de obra esclava. Luna verde, de Joaquín Beleño: sobre la construcción, en condiciones de esclavitud (sobre todo de negros traídos de Jamaica), del canal de Panamá. Los de abajo, de Mariano Azuela, novela de la Revolución mexicana, que plantea cómo los líderes de la revolución muchas veces se terminan olvidando del pueblo, entre muchas y variadas obras.

También hay que mencionar los cuentos. Los de siempre tienen vidas de pobres como protagonistas. Ahí está Gepeto y su Pinocho, Cenicienta, Caperucita, su abuela, los cazadores y hasta el lobo. Los cuentos de Andersen en general como La cerillera. Y en el fondo también de pobreza van El gigante egoísta y El Príncipe feliz de O. Wilde. Solo por citar algo de un fenómeno mucho más amplio. Parece que en el extremo contrario según algunos está Walt Disney

¿Y los escritos pedagógicos? Los más citados son de pobres o de admiradores de los pobres. Freire quizá sea el primero con su Pedagogía del oprimido, otra vez los pobres hasta en el título. ¿Y Milani? Esa escritura perfecta a base de quitar estorbos. Era rico de origen y se hizo pobre hasta la médula (también literalmente pues además murió de leucemia). Además expandió la Escritura colectiva y de ella salieron escritores colosales. Makarenko y su Poema pedagógico, la capacidad asamblearia de los pobres. ¿Y Korzak? Hasta dio la vida por los pobres. Curioso que no sean pedagogos profesionales.

Seis tomos. Una obra colosal que encontré en la basura






    
No quisiera olvidar que Charles Moeller dedicó A L0S QUE SON POBRES su monumental Literatura del siglo XX y cristianismo en que estudia en torno a un centenar de los grandes autores en su relación con el cristianismo.

Pasemos a otras artes. Dicen que muchos buenos escritores antes fueron dibujantes. No me extraña, uno que recuerdo es Delibes. ¿Y si quitamos a los pobres del arte pictórico que queda? Quitemos los Comedores de patatas de Van Gogh, por cierto, otro pobre. Quitemos los pesebres de todos los tiempos. Quitemos los Crucificados. Quitemos los explotados, las prostitutas y toda víctima ¿Qué queda? Sí quedan los reyes, los paisajes, los bodegones, queda mucho sí.

Goya parece que no quería ser pobre pero bien pintó al pueblo de Madrid en fiesta, y bien retrató con valentía a Carlos IV con cara bobalicona y a su mujer con cara de mandona. Es de suponer que el cuadro no hizo maldita la gracia. Velazquez tampoco debió ser pobre pero si quitamos los pobres habré que quitar a los obreros de la Fragua de Vulcano. ¿Y no son casi más protagonistas de Las Meninas las doncellas que la Infanta?

La gran obra de Picasso, el Gernika, de pobres es. Un pesebre según algunos con su mula, su estrella, su madre con el hijo en brazos, etc. Aunque no lo fuera, pobres todos son las víctimas de las guerras.

¿Qué decir de la grandeza de El Bosco? De pobreza habla quien pone a un condenado cagando monedas de oro. Pobre o de una gran sensibilidad tuvo que ser quien pintó a san José lavando pañales, siglos antes del feminismo. Grande es sin duda fray Angelico y todos esos que ponen a la Virgen y a los santos trajes de señoritos y edificios señoriales, pero el decorado más que ponerle gracia se la quita.

¿Fueron pobres Miguel Ángel, Rafael, Leonardo, Murillo, Zurbarán y tantos otros? No lo sé, pero se hincharon a pintar pobres y lo hicieron bien. Si quitamos todas las obras en que salen pobres no sé que queda de la historia de este arte. Muy disminuido queda desde luego. Sorolla por ejemplo, ni era pobre ni pintó solo pobres pero ¿no producen especial ternura sus pobres?

Pasando a otra cosa ¿no es especialmente bello el arte cisterciense con su sencillez? ¿No tiene un especial atractivo el románico? De pobres desde luego es si tenemos en cuenta a los verdaderos constructores de catedrales durante siglos. Sí, tienen valor los arquitectos y los grandes pero también son imprescindibles los pequeños, los pobres que las hicieron. Arte son, desde luego, pero les quitan la pobreza y parecen que pierden algo. Arte sí es el barroco, pero cansa ¿no?

De música entiendo menos aún. No distinguiría, oyéndolo, a Haydn de Mozart. Ni Stravinsky. Gustarme sí, desde luego. De pobres parecen ser los espirituales negros, no los Beatles, creo. Aunque hasta los Beatles cantan a la Virgen pobre en Let it be (Hágase). Lo mismo que Bumbury, Scorpions, Elvis y tantos otros. María, pobre, ha atraído a todos.

Mozart parece que no fue pobre. Don Leopoldo, su padre, menos. Pero de pobres no dejan de hablar, no en La Flauta mágica, pero sí en El Mesías o en el Requiem. ¿Y Nabucco? ¿Qué me dicen de Nabucco y su coro de esclavos?

¿No es especialmente de los pobres el flamenco? Son palabras mayores. Bueno, que de música y pobres escriba quien sepa o pase referencias a los demás.

Como he dicho hablo como aficionado. No soy versado en tantos temas. Escribo casi como un desahogo. Recuerdo aquellas palabras de Juan Pablo II: los pobres no son un fardo pesado.

Para arte asequible el cine. ¿Qué queda del cine si quitamos los pobres y la pobreza? Queda mucho, desde luego, pero pierde obras esenciales. Algunas ya las hemos citado al hablar de libros. Una muy especial sería Las uvas de la ira, otra Los santos inocentes.

Entre los grandes citemos a Buñuel y preguntémonos que queda de él sin los pobres de Viridiana. Queda Buñuel sí, pero muy disminuido. Lo mismo ocurre si eliminamos Plácido de Berlanga. Quitemos, si quitamos los pobres, el neorrealismo italiano y estamos dando de baja un capítulo muy hermoso. Quitemos el cine combativo ¡menuda pérdida artística! ¿Es lo mismo la historia del cine sin Costa Gavras? ¿sin Ken Loach?

Películas admiradas universalmente como La vida es bella no deja de ser la historia de amor de unos pobres ("¡Buenos días princesa!") y va de un pobre camarero que da la vida por su hijo con humor y amor en medio de la barbarie y la frialdad del señorito que solo se preocupa por sus adivinanzas ¿puede haber crítica más mordaz a la insensibilidad de los ricos?

¿Qué es sino una historia de pobres Los chicos del coro? Lean las letras traducidas y gozarán. Van de esperanza, de noche y luz, de ardor de la vida, de tormentas y cometas al viento, sí, de esperanza. ¿Y quién es su héroe sino otro pobre, el maestro solidario que creyendo en los pobres y con una sensibilidad peculiar para cada uno hace una verdadera obra de arte?

Capítulo aparte merece Capitanes intrépidos. A mí al menos me parece mejor la película que el libro, y mucho. Los pobres como educadores de los ricos. El magnate deseduca a su hijo (y el colegio de élite, más o menos lo mismo) y así se va construyendo sin saberlo un auténtico monstruo. El niñato podría haber muerto como consecuencia de su capricho pero unos pobres le salvan. primero la vida en sentido básico, después en sentido moral. Un grupo de marinos hacen de él una verdadera persona. El capitán es magnífico, el amigo que le rescata es colosal. Su "enemigo" también termina humanizado. Un himno total al trabajo. La película no oculta la muerte en el trabajo y la trata con enorme respeto y sensibilidad.

¿Qué es sino una historia de pobres Cinema paradiso? Alfredo, un pobre; la madre, una pobre; el loco, un pobre: el ambiente, un pueblo pobre; el comunista obligado a emigrar, un pobre; el protagonista, un pobre que alcanza la infelicidad cuando deja de ser pobre, feliz en algo, finalmente, cuando ve los cortes hechos por un pobre que supo renunciar a todo: "Vete, no vuelvas".

Me gusta mucho (aunque no sea una obra maestra mundialmente reconocida) Karol, sobre Juan Pablo II, realmente un pobre hasta en los zapatos que oculta bajo la
sotana en el cónclave. Y ese pobre magistral que es el sastre que iluminó su vida. Esa escena me parece portentosa. Pero es que además, en general, no deja de ser una película también sobre un sindicato: Solidaridad.

El cine social, el cine de movimiento obrero, es colosal. Novecento, Germinal, Sacco y Vanzetti, Rosa Luxemburgo, Daens y tantas otras. En él se reflejan especialmente las luchas de los pobres, sus debilidades también, sus disputas. Poco conocida la que más me ha impactado es Las cenizas de Ángela. Fue como una aparición. Iba yo medio adormilado en aquellos butacones del viejo barco (el más barato) que no bajaba de cuatro horas de travesía Gran Canaria-Tenerife. Barcos tan viejos y lentos como inmensos. Con unas mil plazas de capacidad sobraba sitio por todas partes y ponían películas y películas. Y allí apareció una historia obrera interesantísima. El padre era un hombre tremendamente simpático, nada luchador, borrachín. La madre una auténtica gigante ("un pobre es un gigante") moviendo todas sus capacidades, soportando las humillaciones del asistencialismo, la abuela beata, las aventuras de los niños. No me enteré del título y la iba contando por aquí y por allá y nadie la conocía entre los expertos que conozco. Al fin apareció uno que la conocía y pude verla una y otra vez. De todo este artículo es la que más recomiendo. Sí, ya sé que seguramente es mejor El Quijote pero para gustar del monte tampoco
Pescadores  con cayucos ayudaron a los pasajeros
del todavía encallado Assalama
hace falta ir al Himalaya; me quedo con Las cenizas de Ángela. Por cierto que no mucho después pescadores de cayucos tuvieron que ayudar a los pasajeros de un barco de aquellos que había sido retirado de rutas anteriores y con un nuevo nombre unía Canarias con África. Y encalló.

¿No será Chaplin el más grande en la historia del cine? Pues quiten a los pobres y veremos que queda de Chaplin. Quitemos El Chico, al vagabundo, La Quimera del Oro (con el valor de llamarlo "quimera"), Luces de la ciudad, Tiempos Modernos. Hasta Candilejas no deja de ser la historia de un pobre. ¿Qué me dicen del final de El Gran dictador? ¿Hay una mayor llamada al amor, a la libertad? No quiere ser emperador y dice "el poder que se le quitó al pueblo se le reintegrará al pueblo". Son palabras para releer. Impactante a más no poder el final, tras el discurso, nada fácil de encontrar por las redes. Las última palabra es un auténtico colofón. No es del discurso, es de Ana, y dice: Escucha(ver aquí)

Y en el ámbito latino que decir que Cantinflas. Su crítica a la burocracia, su ternura con el joven y pobre cura de alguna de sus películas.

Hablando de películas sí quisiera hacer una alusión al menos a los científicos a partir de la película Madame Curie. Para poder estudiar, primero tuvo que trabajar ella misma mientras estudiaba su hermana. Cuando empezó a trabajar su hermana ella pudo estudiar. Con Pierre Curie creo que formó un matrimonio pobre: su viaje de bodas en bicicleta, su forma de trabajo, de alimentarse, de cuidar de sus hijas, su despreocupación por los premios, su carencia de trajes adecuados a ciertas ceremonias, su renuncia a los derechos de propiedad y tantos otros pequeños detalles.

En España el cine social también ha tocado las alturas. A mí me gusta especialmente Adiós pero son decenas las películas sobre los barrios realizadas por autores en que es claro el orgullo por ser de barrios pobres. Recientemente me ha gustado Chavalas, no sé si es especialmente buena o una más de las pelis en que los barrios son un tema central de cine español. También las cárceles como Celda 211 o las clásicas no españolas en este caso La fuga de Alcatraz, La milla verde y tantas otras.

De escultura podríamos decir cosas similares. No hay (que yo sepa) un monumento al despilfarro ni al mejor jamón sino el David de Miguel Ángel, o las Piedad que hay por el mundo entero. Y si vas a Valladolid nada como el Museo de escultura con las figuras religiosas del pobre Jesús en la Cena, atado a la columna o como sea, con Juan de Juni o y Gregorio Fernández a la cabeza. He observado por diferentes ciudades el permanente homenaje escultórico al trabajo: pescadores, artesanos, industriales, etc es un homenaje infinito. De vez en cuando puedes encontrarte una escultura a la letra de cambio, pero esa línea es escasísima.

De danza no sé nada aunque en Carmen (Bizet) algo pintan los pobres.

Hemos dado un repaso subjetivo a algunas de las artes reconocidas como tales para intentar destacar que el arte y la belleza pierden, y mucho, si se quita a los pobres. La pobreza, sin embargo, no es amada, quizá por error o por ignorancia, o -sin más- por el atractivo de la buena vida o de la propaganda de la buena vida.

La pobreza como virtud (nada que ver con la miseria) merece elogio. Los que fueron pobres y se hicieron ricos saben lo que deben a su origen y hablan con respeto de aquello. Federico Jiménez Losantos, en Cien de los nuestros, recoge grandes personajes de nuestro entorno y en certera elección escribe con gran respeto y elogio de los pobres. Pobre, o muy solidario al menos, fue quien él destaca como el español más influyente de todos los tiempos: Francisco de Vitoria, el inventor del Derecho internacional. Pero incluye a socialistas señeros como Julián Besteiro y anarquistas como Melchor Rodríguez y Cipriano Mera. Chapeau. Otro periodista reseñable en este sentido es Jesús Quintero. Por sus entrevistas pero también por sus temas como la magnífica Si Cristo volviera a la tierra.

El elenco se queda corto, sí, desde luego. Cuantas más obras falten más verdadera será la tesis central: sin pobres, sin pobreza, queda mucho menos arte. Hemos dejado para el final la mejor definición de arte. La de Milani, que tanto llamó la atención de Pasolini: “Así hemos comprendido qué es el arte. Es querer mal a alguien o a algo. Reflexionar sobre ello despacio. Buscar la ayuda de los amigos en un paciente tra­bajo de equipo. Poco a poco sale a flote lo que hay de verdadero bajo el odio. Nace la obra de arte: una mano tendida al enemigo para que cambie”.

Todavía nos quedaría una cuestión crucial en la que no hemos entrado: Dejado claro que la cantidad de arte inspirado y/o realizado por pobres es enorme ¿qué podremos decir de la calidad? También, y quizá sean los pobres esenciales en el arte en cuanto a la calidad. Es decir, desde la perspectiva de los pobres se dibuja un mundo más ajustado a la realidad, más universal, qué incorpora las grandes aspiraciones de la humanidad, frente al arte burgués, más chiquito, psicologicista y particular. Esta cuestión en la cual apenas entramos queremos dejarla al menos apuntada.

Alguien dijo, no sé quién, que el círculo vicioso de la miseria se combatía con el círculo virtuoso de la pobreza. Tenía razón. El gran enemigo de la miseria no es la pobreza sino la riqueza y especialmente la mentalidad burguesa, tantas veces abrazada por muchos aplastados. La pobreza del pueblo es el gran sujeto capaz de acabar con toda miseria. El capitalismo, el demonio, o como queramos llamarlo, juega la baza de hacer soñar con lo que no da. Ha inventado loterías y otras mil mentiras para ocupar los corazones de quienes podrían abrazar la libertad de la pobreza. Rovirosa, un burgués que se hizo pobre, comparaba la riqueza con un traje que nos queda grande: es tan incómodo como el que nos queda pequeño. Desear las riquezas o tenerlas no da realmente alegría, da más bien tristeza. Por eso el arte y la belleza están llenos de pobres. En el arte los pobres tienden una mano al enemigo -la burguesía- para que cambie.

Ahora más que nunca: Verdad

Eugenio A. Rodríguez





¿ES EL CRISTIANISMO UNA RELIGIÓN?

La pregunta no tiene respuesta sencilla. Antes se necesita saber que se entiende por religión, pues de eso depende la respuesta. Otra opción...