domingo, 5 de junio de 2022

LA REALIDAD QUE NO INTERESA. LA TRASTIENDA DE LA FRESA

JORNALERAS EN LUCHA


Ante la campaña mediática que están haciendo los empresarios/agricultores del fruto rojo, llorando una vez más porque no tienen mano de obra,escribimos este artículo porque queremos ofrecer unos cuantos datos, de esos que la mayoría de los medios de comunicación ni se preocupan en conocer antes de publicar con tanta seguridad lo que la patronal agraria quiere contarles. Para contrastar y esas cosas que ya no se llevan.


Empezamos por aclarar que la campaña de la fresa normalmente comienza a finales de diciembre, y en junio apenas hay ya trabajo, por lo que empiezan a despedir a lxs trabajadorxs.


Aún así, llevan ya un par de años con la estrategia de salir diciendo: “ Que nos vamos a otros trabajos”; además, este año ha venío estupendamente que coincida con el Rocío. Y, como no podía faltar, se le echa la culpa a ese complot contra el sector fresero al que lanzamos, dicen, críticas falsas.


Porque claro, esa gente que denunciamos lo que ocurre no tenemos otra cosa mejor que hacer, y tampoco tenemos datos ni experiencias propias ni de montones de trabajadores para hacerlo. Como si esta realidad no se conociera de sobra; como si no supiéramos que se mira para otro lado porque el sector es “el segundo motor económico de Huelva”, aumenta el PIB de la provincia y, como se ha dicho públicamente por algún que otro cargo político en Huelva, “con el dinero que va a la Seguridad Social por la contratación en origen se pagan las pensiones en Huelva”. Vean en este enlace a partir de 1:23:00: (pinchar aquí) Lo de la explotación, lo de no cumplir la Orden Gecco ni el Convenio, eso es lo de menos.


El problema es que a la gente le gusta mucho protestar, encima que les traemos desde Marruecos, Honduras y Ecuador, y les sacamos de la pobreza extrema. Deberían estar agradecidos. Que con lo que ganan aquí (aunque no sea lo que les corresponde por ley) viven en sus países todo el año.


Pues bien, como íbamos diciendo, el llanto perenne de la patronal es una clara estrategia que no es muy difícil de descifrar para quienes vivimos la realidad día a día.


Este año ha sido el más activo con respecto a denuncias de lxs trabajadorxs de todos los que llevamos haciendo campaña sindical. Y, a pesar de contar solo con dos personas liberadas para hacer este trabajo, gracias a las donaciones en el Goteo que hicimos el año pasado (aprovechamos para agradecer de nuevo a toda la gente que nos apoyó y que nos sigue apoyando), a pesar de contar con recursos escasos, pudiendo abarcar una pequeña parte de todo este entramado, a pesar de tener cero infraestructura, con cuatro horas de asesoría jurídica a la semana, los datos con los que contamos son estremecedores y nos permiten abarcar una pequeña parte de todo ese entramado. Y aún no ha terminado la campaña. De hecho, a día de hoy tenemos cinco denuncias pendientes de poner en Inspección de Trabajo, más las otras nueve que ya hemos puesto sobre las que, por cierto, aún no hemos tenido respuesta. Y eso que desde Madrid iban a apoyarnos esta campaña. Sobre eso hablaremos en otro momento.


En conclusión, casi una quincena de denuncias esta campaña, más once logros en diferentes empresas que hemos podido conseguir gracias a la negociación. Entre esos logros figuran, entre otros la readmisión de trabajadorxs que iban a ser despedidos, la continuidad en el trabajo de compañeras que querían devolver a Marruecos por enfermar o estar embarazadas, la gestión de habitabilidad de las viviendas de las contratadas en origen y el cumplimiento con la jornada de trabajo. Ofreceremos los datos estadísticos con todo detalle al terminar la campaña.


Y justo aquí es donde queremos hacer hincapié en la jornada laboral de 39 horas semanales. Casi el 100% de compañerxs contratadxs en origen que nos han llamado este año denunciaban que no se cumplía la jornada de trabajo, y que han venido este año para pasar más tiempo en la casa que trabajando.


Enlazamos aquí lo que dice el Convenio del Campo de Huelva en el artículo 7, y la Orden Gecco en el artículo 3.1 sobre la actividad continuada garantizada. Y también están los contratos que se firman de 39 horas semanales.


Hemos tenido protestas que han organizado compañeras marroquíes en la puerta de las fincas, denuncias públicas de compañeros de Honduras tanto en papel como en la radio.


Algunas las hemos conseguido negociar como contábamos, y se han resuelto, pero otras están en conocimiento de Subdelegación del Gobierno de Huelva y de los Ministerios de Migraciones y Trabajo, y aún no tenemos respuesta alguna. Estas personas volverán a sus países decepcionadas por lo que consideran “una auténtica estafa”, mientras aquí las autoridades laborales, y los responsables políticos no han movido ni un dedo.


Pero claro, ahora, ante el llanto de la patronal que pide que se amplíe el número de personas de los próximos contingentes de origen, a través de una campaña mediática que argumenta que no tienen mano de obra, que los nacionales no queremos trabajar y abandonamos el trabajo, responden a sus demandas automáticamente, olvidando que ni siquiera han cumplido con la jornada laboral de las personas que han estado aquí estos meses. Porque tenemos que seguir aumentando el PIB, y superando las ganancias del sector año tras año. Y decimos “del sector” porque es donde se quedan siempre los millonarios beneficios. Habría que analizar los bolsillos de lxs trabajadorxs, y el beneficio económico que a ellxs les ha supuesto esta campaña. Pero eso parece que no interesa a nadie, tampoco a quienes prometen que van a apoyarnos en nuestra lucha por los derechos de lxs jornalerxs.


¿Y sabéis que es lo peor de todo esto?


Que a pesar de ver en nuestras narices cómo la patronal cada año lanza falsas acusaciones sobre los trabajadores nacionales, insultándonos y humillándonos cuando nos tachan de flojos, cuando nos acusan de abandonar el trabajo y de no querer trabajar en el campo y, sobre todo, cuando lo utilizan para tener la excusa perfecta para pedir que se traiga a cada vez más personas de otros países a los que pueden explotar más fácilmente, aquí estamos cayendo en la absurda trampa de culpar al compañero/a que viene de otro país a buscarse las habichuelas.


Ojalá algún día entendamos que Andalucía siempre ha sido un pueblo diverso en el que han convivido diferentes culturas, lo que ha hecho que tengamos la riqueza cultural de la que gozamos a día de hoy, y que es en esas personas donde encontramos a nuestrxs aliadxs, a nuestrxs hermanxs, de los que tenemos que agarrarnos de la mano para luchar de una vez para que se haga justicia y se ponga en el centro el gran valor que tienen nuestros cuerpos y nuestras manos. Y sobre todo, para recuperar la tierra que nos fue arrebatada por esos que ahora nos explotan y nos echan a pelear.


Ojalá algún día entendamos la importancia de la necesidad de nuestra soberanía alimentaria, y de transitar juntas hacia otros modelos de agricultura. Y para eso contamos con lo más importante: la urgente necesidad de empezar a construirlo, y la diversa riqueza de conocimientos de las diferentes culturas que actualmente convivimos en Andalucía.


martes, 24 de mayo de 2022

domingo, 22 de mayo de 2022

Verdades y mentiras que están corriendo por aquí (Melilla)


José Palazón

La frontera está abierta..... ¡Si! para cualquier ciudadano europeo o residente en Europa!

La frontera está cerrada..... ¡Si! Sobretodo para las familias que tienen su domicilio en Melilla pero que no tienen documentación y que han trabajado esclavizadas durante muchos años. Si salen a Marruecos para renovar sus documentos nunca obtendrán un visado para regresar a su casa en Melilla.

Son familias con hijos escolarizados, con tarjeta sanitaria, con suficientes documentos que muestran bastante arraigo para obtener la residencia que siempre se les negó.

La frontera está cerrada..... ¡Si! para much@s trabajadores fronteriz@s que se perderán en un mar de trámites y que serán víctimas de conseguidores de documentos, contratos y de todo lo necesario para obtener un visado para entrar en Melilla.

La frontera está cerrada.....¡Si! para todas las personas de África que huyen de guerras, de hambrunas, de falta de oportunidades y que no pueden pedir asilo sin jugarse la vida en la valla de Melilla.

En definitiva la frontera de Melilla está mucho más cerrada que abierta.

No es del todo verdad de que esté abierta, es mucho más verdad que se mantiene cerrada, mas cerrada que antes. También es verdad que van a conseguir convertir a esta ciudad en un parque temático, un club exclusivo para gente bien, un lugar donde si consigues un permiso de entrada y salida vas a tener un status de PM.

viernes, 20 de mayo de 2022

ABORTO, PSOE Y DEMÁS ABORTOS

Ahora más que nunca: verdadero socialismo

El PSOE nació bien. Al principio eran pobres, las pasaron canutas, sus primeros concejales fueron gente heroica, sus militantes ejemplares. No digamos el fundador de las Juventudes socialistas que desconocen todos los psoístas a quienes he preguntado, sí, lo desconocen; evidentemente no le han leído. 

¿Psoísta será algún día sinónimo de traidor? Es posible. La lengua evoluciona. Por ejemplo el diccionario de la Academia incluye “hipócrita, disimulado” las acepciones de “jesuita”, que no estaban al principio; es la tercera acepción, la cuarta es un pastel. Habrá pocos ejemplos de traición ¡¡¡a sus propios principios!!! como el de este este partido. Quizá no haya otra realidad en España en que la etiqueta (el nombre) valga más que la realidad (sus hechos).

¿Estaba la promoción del aborto en el programa utópico del primer PSOE? ¿lo estaba en su programa electoral primero? ¿lo estaba en el más reciente? Creo que no. Espero a los historiadores, a esos historiadores que callan que el Gobierno del PSOE, durante la II República (sí, esa) se negó a la Ley del aborto de la anarquista ministra de Sanidad, Federica Montseny. Aunque uno no admire a Federica hay que notar su limpia y justa intención: evitar la muerte de mujeres en abortos clandestinos; en eso tenía razón, eso no debe pasar. Pero eso es una cosa y levantar la bandera de tal derecho es otra, casi la contraria.

Pues bien, el gobierno socialista de la Segunda República, con Largo Caballero como presidente y el médico Juan Negrín en el Gabinete, se negó a una ley de aborto. ¿Atrasados? ¿cabezones? Lo mismo es que eran socialistas. Esperamos a los historiadores tan sospechosamente silenciosos.

No estamos contra esta Ley porque estemos por principio contra este Gobierno. Aplaudimos la subida del salario mínimo realizada por el Gobierno gracias a la presión de Unidas Podemos. Esperamos que nos digan cómo van a resolver que tal subida se queda en agua de borrajas tras la subida de la inflación, que perjudica al mundo del trabajo.

Nuestra opinión es que el gobierno prefiere legislar aborto a corregir los efectos de la inflación sobre el salario mínimo. El gobierno prefiere aborto a que se habla de una reforma laboral fallida (https://encuentroysolidaridad.net/el-primero-de-mayo-de-2022-y-la-reforma-fallida/) que realmente incumple la promesa electoral de “derogar la reforma laboral”. Promesa incumplida.

Una verdadera reforma laboral sí que bajaría la cantidad de abortos que tienen causas laborales. Hay quien calcula el 80%. Recuerdo haberlo oído en reuniones de familias: “A mi el jefe me dijo si creía que era el mejor momento para quedarme embarazada”. Ahora se estudia y conoce bien que las madres (y padres, por cierto) que abortan con frecuencia tienen duelo. Si tienen duelo es que normalmente no se hace por gusto. ¿cómo va a ser un derecho? Hoy por hoy se plantea incluso el duelo de quien tiene embriones congelados a raíz de una Fecundación in vitro.

Los contrarios al aborto no pedimos cárcel, pedimos: salario digno, vivienda asequible, combatir el negocio del aborto. Hasta en televisión ha salido ya el maltrato en las clínicas a las mujeres que abortan. No entiendo que de hacerse abortos se hagan en esas condiciones, si se hacen su lugar es la sanidad pública, pero algo de extraño, de antisanitario tiene el aborto, cuando se recluye en esos antros en que las madres son sometidas a un nuevo sufrimiento.

Estaría bien que el PSOE fuera socialista y no burgués, que el PP fuera popular y no clasista, que Unidas Podemos fuera Unidad y no una jungla, que VOX diera voz a millones de españoles y no a las iras patrióticas heridas. Que los curas fueran servidores y no magos fetichistas, que los actores representaran la tragedia y no esbirros del dinero, que los sanitarios curaran y no estuvieran a su negocio, que los enseñantes enseñaran y no estuvieran esperando las vacaciones, que los sindicatos fueran trabajadores y no burócratas. ¿Es posible que la revolución hoy sea Ser lo que SOMOS? Es posible. Seamos lo que somos.

Eugenio A. Rodríguez.
Amparo Gómez.
Elena Mendoza. 
Alfredo Mendoza.
Miguel Fernández.
Teresa de Jesús Cabrera.
Vanessa Baños.
José Andrés-Gallego.
Teresa Guerra.
María Dolores Hernández.
Ana Cuevas. 
Javier Marijuán. 
Antonio Murcia.
Ángeles Mantecón.
Diego Velicia.
Antón Negro.
Nuria Sánchez.
Yolanda Ortega.
Teresa de Vallejo.
María Celina Suárez.
Francisco Rey.
Carmen T. Rodríguez.
Jorge Lara.
José González.
Jesús Belda.
Juan Biosca.
Benjamín González.
Laura Pérez.
Julio Pérez.
Clemente Guerra.
Mari Carmen Sanz.

miércoles, 18 de mayo de 2022

Pandemia y Protocolo (o protoculo)

No es raro, en los últimos meses, oír hablar públicamente sobre las consecuencias que ha provocado la pandemia. Se insiste cada vez más en el daño que ha causando en la salud mental de la población, en lo laboral, en la economía o en el desarrollo de los niños.

Es innegable que, desde que se detectaron los primeros casos de COVID19, ha habido un importante deterioro en todos esos ámbitos, y quizá en algunos más. Es, además, una buena noticia que exista preocupación sobre ello.

Pero, quizá por ser demasiado quisquillosos, hay algo que no deja de chirriarnos. Y es esa suerte de prosopopeya que nos lleva a culpabilizar y responsabilizar a la pandemia de lo que estamos viviendo desde hace más de dos años.

La pandemia o, más concretamente, el SARS-CoV2, ha causado la enfermedad y la muerte de muchas personas. No seremos nosotros quienes discutamos que ello ha conllevado un impacto psicológico y social. Cualquier plaga de la Historia ha originado, además de enfermedad y muerte, sufrimiento, miedo y pobreza para muchos, y esta no iba a ser menos.

Lo que nos preguntamos es lo siguiente: ¿son el virus y su morbimortalidad los únicos causantes de tanto sufrimiento secundario? A nosotros mismos nos respondemos: no. El virus no ha decidido paralizar la vida, ni dejar morir a miles de personas en soledad (y, a veces, con -o de- hambre y sed), ni obligar a usar mascarillas a todos en todo momento y lugar, ni cerrar las escuelas, ni culpabilizar a los enfermos, ni utilizar el terror y la coacción como estrategias informativas o medidas de salud pública, ni...

Tenemos que dejar de culpar al virus, a la pandemia, a Pandemia, de todo lo que ahora sufrimos. Sé que es difícil asumirlo, pero es hora de reconocer que mucho de todo esto no ha sido responsabilidad de Pandemia, sino nuestra. Había otras maneras de hacer las cosas, pero no las contemplamos. Porque no pudimos o no supimos, pero así fue.

No pretendemos culpar a nadie. Hablar de responsabilidad no necesariamente es hablar de culpa, pero responsabilizar a Pandemia de todo no es más que una huida hacia adelante. Una huida que, al dificultar la honestidad en el análisis y la reflexión, nos puede convertir, ahora sí, en culpables.

Tenemos la tentación de pensar que, de haber algún culpable, desde luego no seremos nosotros. Nosotros no tomamos las decisiones. Más aún, algunas las hemos criticado. Pero no caemos en la tentación. Nosotros somos, como la mayoría, culpables de lo que quizá puede ser un pecado que añadir a los de pensamiento, palabra, obra y omisión: pecado por delegación.

No hablamos de la delegación de cierto grado de poder a representantes públicos elegidos. Eso es algo que, queramos o no, es fundamento de nuestro organización social.

Lo que nos asombra es cómo hemos delegado en los expertos y las autoridades nuestra capacidad para decidir sobre la propia vida y -aún más alarmante- cómo parece que incluso delegamos nuestra capacidad de pensamiento.

No crea quien esto lee que nos referimos únicamente a la época pandémica. Desde hace ya muchos años existe un fenómeno creciente que contribuye a esto y que Pandemia sólo ha exacerbado: la protocolización de la vida.

Se implementan por doquier protocolos para todo. Así, lo que diga el protocolo, lo que diga Protocolo, es lo que hay que hacer. No importa la circunstancia de las personas a las que Protocolo afecte, pues Protocolo debe ser obedecido aun en el caso de que sea ridículo o incluso dañino (sirva de muestra el ejemplo del tratamiento con hidroxicloroquina a pacientes con COVID19, tratamiento que indicaba Protocolo y que parece haber redundado en mayor mortalidad).

Merece la pena recalcar una cuestión importante: Protocolo (también víctima de la prosopopeya), habitualmente es anónimo y no argumenta sus instrucciones. Se manifiesta, eso sí, escudado por la autoridad experta y por la apariencia científica. ¿Cómo no entregarnos a él, que nos ayudará a agarrarnos a certezas (aunque sean ficticias) y nos eximirá de cualquier responsabilidad (incluso de la de pensar)?

No deja de ser difícil de entender cómo el juicio humano, algo tan libre y glorioso, se ha ido viendo cada vez más constreñido por la protoclización y la algoritmización del pensamiento. Se habla desde hace años de la posibilidad de que la inteligencia artificial iguale a la humana. Seguimos considerándolo imposible, pero si cada vez parece que nos acercamos más, habrá que determinar si se debe al desarrollo de la inteligencia artificial o a la robotización de la humanidad.

Podrá pensarse que esta obediencia ciega a Protocolo es algo nuevo. No lo es. Ya en tiempos bíblicos las normas de la vida cotidiana a la que, por fe, se sometían los judíos, llevó en algunos casos a situaciones en la que los fieles se encontraban en la difícil tesitura de cumplir un mandamiento que les perjudicaba o desobedecer la ley de Dios para hacer un bien.

El símil, se podrá alegar, no es acertado, pues no podemos comparar ciencia y religión. Es ese un debate interesantísimo que postergamos de momento. Ahora nos basta con recordar, parafraseando, que el protocolo está hecho para servir a las personas, y no las personas para servir al protocolo.

Juan Diego Areta y Eliseo García.
Sobrino y tío.
Médicos.

¿ES EL CRISTIANISMO UNA RELIGIÓN?

La pregunta no tiene respuesta sencilla. Antes se necesita saber que se entiende por religión, pues de eso depende la respuesta. Otra opción...