domingo, 7 de junio de 2020

Cultura y resistencia

La cultura debe cuestionarse su papel
La cultura debe cuestionarse su papel
Debemos a B. Brecht dos suculentas sentencias: “Desgraciado el país que necesita héroes” y “robar un banco es delito pero más delito es fundarlo”. Coherente con ese pensamiento nuestro autor buscó un teatro alejado de estéticas decorativas y de un rancio sentimentalismo tan del gusto burgués de todos los tiempos. Propuso una práctica que fuera capaz de activar la conciencia crítica del espectador. Una conciencia que pudiera alzar el vuelo precisamente cuando identifica a los héroes que se nos presentan como salvadores y a los delincuentes que financian a esos héroes para desgracia del país.

Que la cultura en general, y el teatro en particular, forman parte de la primera resistencia a los abusos del poder es una evidencia histórica, como lo es también, no nos engañemos, el intento de domesticar las manifestaciones artísticas y culturales por parte del poder político de turno. Aún así no es de extrañar que en tiempos de crisis se le exija a las instituciones políticas un compromiso con la cultura, habida cuenta de la fuerte precarización del sector. Ante esa demanda las instituciones pueden optar por abandonar una vez más la cultura, por ayudas cosméticas o por premiar los colectivos y sectores más afines. Sea como fuere, se nos antoja que, por muy difícil que sea la situación económica, hay también un debate que la realidad hace urgente y que los que nos dedicamos al arte y la cultura no podemos eludir: ¿Qué teatro, literatura, cine, artes plásticas, danza,...requiere este momento? ¿Qué aportaremos los artistas y la gente de la cultura a esta y a las sucesivas crisis económicas, climáticas, de salud,…?

Entiendo que la pregunta pueda ser contestada con sonrisas condescendientes y con apelaciones a la libertad artística, a la necesaria neutralidad del arte y a debates eternos sobre política y cultura. También habrá quien afirme que la cultura y el arte ya están respondiendo a esa realidad por el simple hecho de existir. Todo eso es respetable, pero quizás haya algunos entre nosotros que creamos que esas son formas de evasión y queramos considerar relevante la pregunta, aunque las respuestas puedan demorarse un tiempo. Sabemos, como nuestro querido Brecht, que es un momento propicio para héroes y para delincuentes millonarios, que se nos presentarán como salvadores, que nos abocarán a una polarización social enfermiza y prefabricada y aspirarán a emponzoñar todavía más la cultura y el arte como ya están haciendo con la educación. Y si eso ocurre (ya está ocurriendo) la pregunta es oportuna y merece un tiempo y un espacio, algunos experimentos y algo de coraje. Porque de lo contrario, en el mejor de los escenarios, tendremos una cultura financiada pero escasamente relevante a la hora de plantar cara a los héroes prefabricados y a los delincuentes millonarios. Entonces la cultura y el arte serán menos peligrosos para el poder de turno.

Ahora más que nunca cultura y compromiso

Moisés Mato

Mal gobierno, pero buenas noticias


El trabajo callado y riguroso permite conocer con antelación la existencia del virus gracias al análisis de aguas residuales

Luis Ferreiro

 Mientras el gobierno insiste –“¡Viva el 8-M!”– y se las da de héroe, en el anonimato hay otras personas sin tantas pretensiones que trabajan en el silencio de los laboratorios y las bibliotecas, buscando soluciones ingeniosas a los males que atacan a la humanidad, mientras otros se dedican a unas refriegas ideológicas ante las cámaras que difícilmente disimulan su inutilidad.

Muchos lectores saben que trabajo en el Servicio de Salud Pública desde hace más de 20 años, gracias a eso me comunico con frecuencia con microbiólogos, epidemiólogos, químicos, farmacéuticos, médicos e investigadores, tanto del sector privado como del público. Pues bien, en todo este tiempo de aplausos a los sanitarios que tratan directamente a los pacientes, son muy pocos los que conocen la labor de los que tratan de impedir que haya enfermos, y no por quitarles el mérito y el protagonismo a quienes los cuidan.

La salud pública trata de impedir que se produzca el mal, su éxito consiste en que no pase nada, por tanto, que nunca seamos noticia, porque si lo somos seremos mala noticia. Sin embargo, por una vez adelantaré algo que va a ser noticia. Las fuentes son, en parte, del propio Ministerio de Salud y, sobre todo, de un amigo que desarrolla una investigación todavía en marcha, pero lo bastante avanzada para infundir esperanza y alguna certeza.
En esencia, algunos investigadores de Murcia, Sevilla, etc., se lanzaron a tientas a un proyecto sin garantía de éxito, sin subvenciones, por cuenta propia. Sabemos que el virus infecta las células humanas de todo el organismo, llegando también a los intestinos. Desde ahí se excreta en las heces, que van al alcantarillado y pasan por una estación depuradora de aguas residuales (EDAR). La pregunta era si se podrían detectar los virus en las aguas residuales urbanas (ARU) y si seguían estando en las aguas residuales depuradas (ARD). La respuesta pasaba por tomar muestras a la entrada y salida de la EDAR, así que comenzaron a tomar muestras a primeros de marzo y aplicaron un método de análisis que permite el recuento de unidades virales.

Los resultados, de forma simplificada, han sido los siguientes: la cantidad de virus COVID-19 era altísima en los momentos álgidos de la epidemia, después, a medida que se iba controlando, las cantidades bajaban hasta que desaparecieron de algunas EDARes y por fin a mediados de mayo no se encontró ningún virus en ninguna EDAR. El significado, totalmente correlacionado con el descenso de los contagios, es claro: salvo en algunas zonas resistentes, la epidemia ha desaparecido; en algunos sitios desde hace un mes. Además, se ha demostrado que el tratamiento de las ARU es muy efectivo: el virus no sobrevive y, por tanto, no va a parar a las aguas naturales.

Pero si estos resultados son descriptivos, la mejor noticia es que los virus estarían en las ARU hasta con dos semanas de antelación a la fecha de aparición de los primeros enfermos con síntomas visibles, puesto que el virus se encuentra en los intestinos de las personas infectadas en periodo de incubación y en aquellos que nunca van a desarrollar síntomas. El hallazgo es un tesoro para la salud pública, porque supone un indicador anticipado capaz de alertar al sistema de salud y poner en marcha todos los mecanismos de prevención y protección de la salud, evitando muchos casos de enfermos y una fuerte presión sobre el sistema asistencial. Con todas las reservas de una investigación todavía en marcha, podemos pronosticar que, de haber una nueva crisis, no será como la que acabamos de superar.

“¿De superar?, ¿estás de broma?”, me dirá alguno. Sí, de superar: salvo en algunas zonas con retraso, está acabada; aunque seguirá habiendo casos individuales esporádicos, como fenómeno social está superada, aunque el gobierno vaya con retraso, como siempre.
La que no está superada es la epidemia del miedo, alimentada interesadamente por un gobierno manipulador, que ha mentido todo el tiempo y que sigue mintiendo, para explotarla y continuar en un estado de anormalidad democrática en el que prevalece la propaganda ideológica. Quizás por eso, el Estado de Alarma, aprobado hasta el 21 de junio, se pretendía alargar hasta el 27 de junio, así al día siguiente el presidente podría decir “¡Viva el día del Orgullo Gay”!

En conclusión, una buena noticia: aunque hay que ser prudentes, hemos superado la epidemia del virus; y otra mala: no hemos superado la epidemia de la mentira del COVIerno.

lunes, 1 de junio de 2020

Conocerse: tarea esencial

Para amar hay que conocerse
Conocerse vivencialmente
"Te advierto, quien quiera que fueses, ¡Oh! Tú que deseas sondear los arcanos de la Naturaleza, que si no hallas dentro de ti mismo, aquello que buscas, tampoco podrás hallarlo fuera.
Si tu ignoras las excelencias de tu propia casa, ¿Cómo pretendes encontrar otras excelencias?
En ti se halla oculto el tesoro, de los tesoros.
¡Oh! Hombre, conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a los Dioses"     
 Templo de Delfos

Sin voluntad soy como un barco sin motor, un barco a la deriva, que puede encallar en la costa.
   
Sin sentimientos, sin corazón, soy como un acorazado, un barco eficaz que puede matar.

Sin reflexión soy como un barco sin timón, que puede avanzar mucho pero puede ir en dirección equivocada.

Sin equipo soy como un barco sin depósito de combustible, que avanza a veces.

Sin táctica, sin revisión, soy como un barco sin quilla, que avanza mal y lento.

Sin formación soy como un barco sin forma, que se hunde a la menor dificultad.

Sin acción soy como un barco que no sale de puerto, que se aburre y necesita entretenimientos.

Sin imaginación sin proyectos, soy como un barco sin aparato eléctrico, que tiene que vivir en el pasado.

Sin cuerpo, sin carne, soy como un barco sin casco: nada.

Sin descanso soy como un barco que nunca pudiera entrar en dique seco y tendría grandes dificultades de reparación.

Sin asociación soy como un barco sin cartas naúticas, sin instrumentos técnicos de navegación.

Sin relación con otras asociaciones soy como un barco sin relación con otros barcos, con los que puede colisionar.

Sin perdón soy un barco que se condena a navegar siempre los mismos mares*

Sin espíritu crítico soy un barco que se lleva la pesca de zonas empobrecidas a un acuario.*

Sin ………… soy un barco que se usa para traficar.

Sin tomar partido soy un barco con bandera de conveniencia.*

Sin acción constante, quieto, soy como un barco encallado, no me equivoco.

Sin acción cuidadosa, alocado, soy como un barco que no ve los peligros, el Titanic que se accidenta

Prudencia es moderar la acción “loca", pero también animar la acción tímida.

Prudencia es “sin prisa y sin pausa”. Hablar de prudencia solo para frenar es un fraude.

La falsa prudencia coordina los vicios.

la verdadera prudencia armoniza las virtudes: cuida de todas las cualidades del barco.

Ahora más que nunca: Mirada limpia

Eugenio A. Rodríguez

(Los marcados con * contienen aportaciones de otros hechas después de ser publicado)

lunes, 25 de mayo de 2020

Primarias y Democracia en los Partidos Políticos

Las Primarias no aumentan la Democracia
Las Primarias no transforman la política

Se dice que las Primarias aumentan la democracia en los partidos políticos. Sin embargo no observamos una socialización del poder sino todo lo contrario 

Es conocido que los Partidos Políticos no promueven formación política y democrática para los ciudadanos, ni siquiera tienen una mínima formación para quien se afilie al partido, para que conozca algo de su historia y de los fundamentos culturales en los que basar las decisiones. En la Iglesia Católica sí es normal que haya formación antes de recibir los sacramentos y para sus ministros hay un largo período de estudios.
En lógica consecuencia tenemos que la formación política, autenticidad humana y responsabilidad ética de los políticos españoles es manifiestamente mejorable, pensemos en los actuales máximos responsables.
Últimamente se asentó en la Opinión Pública la idea de que Las Primarias para elegir a los líderes políticos suponen la democratización de los Partidos Políticos. Pero no se hace una reflexión y análisis serio sobre el funcionamiento democrático de ellos. En la práctica lo que se hace es copiar el funcionamiento de los partidos políticos americanos de los EEUU.
Democratizar un partido supondría que el poder sea repartido, socializado, entre sus miembros. En toda democracia es indispensable la división de poderes, como también es necesario el control de los líderes por los miembros de la sociedad con sus diversas instituciones, o de su partido.
La celebración de Primarias está llevando a la eliminación de los órganos de control al líder dentro de la organización y a darle autonomía completa para hacer y deshacer. No hay manera efectiva de exigirle que cumpla con un programa (si lo hay). La historia reciente ya nos enseña que el elegido asume un poder total sobre el conjunto de la organización.
Diversos autores constatan que en los procesos electorales la persona más importante para un candidato es el director publicitario, asesor de imagen, director de marketing... Lo vemos en los dos siguientes ejemplos:

1) Juan Campmany fue el encargado de llevar la publicidad del PSOE entre 2001 y 2004 y en el libro que publicó después, “El EFECTO ZP, 1000 días de campaña para llegar a la Moncloa”, cuenta que en las fotos de la presentación de los candidatos, los hombres podían escoger entre: traje oscuro con camisa y corbata, tan sólo camisa blanca y corbata o el deportivo polo. Para las mujeres: traje chaqueta con blusa o camiseta o, simplemente, blusa. Y “Durante la fase final de precampaña y campaña electoral, sólo contemplamos una alternativa en las fotografías de los candidatos; traje escuro con camisa y corbata, para los hombres; traje chaqueta, con blusa o camiseta, para las mujeres” (pp141-142)
La obediencia al director de imagen la expresa con claridad Campmany cuando dice de Zapatero: “Asumía el guión con una naturalidad y convicción sorprendentes, con una espontaneidad que para sí quisieran muchos profesionales. Además, mostraba una ductilidad extraordinaria para aplicar, a la primera, las indicaciones del equipo. Podíamos advertirle, pongamos por caso, ‘ojo que en tal punto has hecho un movimiento, tal gesto, que no acaba de convencernos; vigila en la próxima toma de no repetirlo’. Y él procedía exactamente como le habíamos pedido” (p. 244). ¡Cumplía mejor que si hubiera hecho “voto de obediencia”!.
2) Christian Salmon escribió un libro titulado, “Storytelling, la máquina de fabricar historias y formatear las mentes”, en el que cuenta el hecho que le dio la reelección a Bush en 2004 en contra de los pronósticos. Se trata de un spot de 60 segundos centrado en la joven, Ashley Faulkner, hija de una víctima del 11-S, en el que hay una rápida sucesión de planos cortos con diversos testimonios, pero “El Presidente, figura central del relato, no se expresa. No expone ninguna idea ni presenta un programa. Solo es serenidad y bondad. Mediador de una especie de milagro, solo está presente a través de los testimonios que hablan de sus gestos y sus palabras, como en las vidas de los santos o el relato evangélico”. (pp 131-133). ¡Cierto que quien no abre la boca no dice tonterías!

Este proceso es un modo de elegir líderes, pero sin ignorar que la historia vivida nos muestra que gana el que tenga el mejor y más eficiente director de marketing, el que mienta más eficazmente..., sabiendo que como decía Campmany: “En publicidad hay que prescindir de la explicación del programa...” (p. 186).
Ahora recuerdo la entrevista en la radio a un sociólogo que había realizado una tesis doctoral para ver lo que funcionaba y lo que no en las campañas electorales. Entonces un periodista le dijo: “Yo prefiero a los candidatos que son auténticos”. Le respondió el doctorando: “Si, una vez hubo un candidato auténtico y duró 15 días. Otra cosa es dar imagen de auténtico”.
Las Primarias tienen la consecuencia de concentrar todo el poder en una persona, en el líder, en vez de limitarlo y repartirlo más con instituciones de control dentro de la organización, lo que sería bastante más democrático.

Ahora mas que nunca: Autogestión

Antón Negro

miércoles, 20 de mayo de 2020

España rota antes del COVID19


un mundo roto en clases
Antes del COVID19 ya había países ricos y pobres
regiones ricas y pobres
clases ricas y pobres
El mundo está roto sobre todo en clases: ricos y pobres. Luego está también roto en Norte y Sur. España lo mismo. Está rota en clases y está rota en regiones. Una mirada solidaria tiene que mirar todos los rotos. Y coser todos los rotos.

España está sobre todo y en primer lugar rota en clases. Hay gente por encima del salario mediano y gente por debajo. Gente que alquila viviendas y gente que vive en viviendas alquiladas. Gente que invierte en bolsa y gente que paga por tener sus exiguos ahorros en el banco. Y hay una zona media también que ahora no viene al caso.

Pero las desigualdades se entremezclan. Junto a esa desigualdad de “clases” una desigualdad “primera”, hay una desigualdad “segunda” que es la desigualdad territorial. En media España se come mejor, se lee más, se viaja más, tiene menos listas de espera, más ayudas sociales, más AVE y mejores Cercanías; ahí están, por ejemplo, los no-trenes de Extremadura.

La ruptura de España o la amenaza de ruptura ¿a quién beneficia? A los más pobres no; beneficia a los ricos. Cataluña quiere comer aparte porque quiere comer más. el País Vasco ya lo hace.

Canarias también es una comunidad rota. Dicen que hay mil canarios que tienen más de cincuenta  locales o viviendas. Eso es una verdad ”primera”. Pero hay una verdad “segunda” y es que Canarias, en el panorama español, espejismos turísticos aparte, es una comunidad pobre. La separación de España a Canarias no le interesa ni siquiera desde el punto de vista económico, además de otras razones de tipo moral.

Así las cosas si un político canario apoya a Sánchez realmente no favorecen a los pobres de Canarias. Hablarán de izquierda y de progresismo. Aludirán a “agendas canarias” pero pasarán los años y veremos que no se ha resuelto el problema de trabajar y seguir siendo pobre, el problema de la vivienda, el problema de los jóvenes que se van fuera…. Esos problemas seguirán porque ser de izquierdas no es hablar de políticas progresistas sino hacer políticas de igualdad; y la política que dependa de los separatistas no aumentará la justicia.

Me parece que nada hay más anacrónico y peligroso que el nacionalismo. El problema primero de Vox es que es un nacionalismo español, como el de Franco. No pocos defendemos que no se puede ser verdaderamente progresista y nacionalista. Es imposible ser nacionalista y de izquierdas. Lo han dicho muchos y tan variados como Julio Anguita, Savater o Redondo Terreros como bien recoge Julia Navarro en “La izquierda que viene”, aunque basta un buscador de internet para encontrar verdaderas perlas.

Si queremos dejar a nuestros hijos un mundo mejor, una España mejor, una casa común mejor hay que ver qué hacemos con tantas fracturas. Ver unas y negar otras no creo que sirva al bien común. El que a estas alturas del partido no vea que nos lo jugamos todo en la política vive fuera del mundo.

Ahora más que nunca: solidaridad

Eugenio A. Rodríguez

domingo, 17 de mayo de 2020

Desobediencia y amor (y 3)


Desde hace décadas se ha vuelto muy popular una imagen, sencilla y a la vez contundente, que pretende desvelar la lógica oculta del poder. En ella se presentan dos marionetas, una caracterizada como la derecha política y la otra como su eterno rival, la izquierda política. Son las clásicas marionetas de cachiporra que se vapulean mutuamente movidas por las manos del mismo titiritero, el verdadero protagonista de la metáfora. La escena deja entrever todavía otra lectura: Nosotros somos el público que se ríe y se mofa de un personaje mientras aplaude a su oponente. Tan excitados estamos en la representación que olvidamos, aunque lo sepamos, que existe un manipulador (se llaman así, que le vamos a hacer) de los personajes que les hace decir lo que quiere porque para eso es también el guionista.


Ya Aristóteles en su Poética nos desvelaba el funcionamiento de la tragedia y explicaba la necesidad de que el público se identificara con el personaje central y le siguiera de forma empática durante la trama. La industria de Hollywood explotó este recurso hasta lo inverosímil. Sólo que, a diferencia de la tragedia griega, aquí el héroe, que siempre era americano, triunfaba sobre los malos, que frecuentemente eran árabes o rusos.


La escena del guiñol nos invita a mirar al que que introduce su mano en el títere porque es el que realmente organiza la trama. De la misma forma, si queremos entender qué buscaba la tragedia griega o las películas de Hollywood tendríamos que fijarnos en los guionistas. Hoy ya sabemos que unos y otros perseguían objetivos políticos muy concretos.


La conclusión evidente de los tres ejemplos nos muestra una primera relación visible y conflictiva entre dos personajes que habitan en la escena, los títeres o los héroes. Pero también nos habla de una segunda relación entre los guionistas y manipuladores de marionetas por un lado y el público por otro. El gran reto que nos presenta la desobediencia, entendida, tal como la entendemos en este escrito (Ver: Desobediencia y amor 1   y Desobediencia y amor 2  ) es enfrentarnos a los guionistas y a los manipuladores.


Ahora que ya sabemos que las “crisis” económicas, ecológicas o de salud son previsibles y por tanto se pueden evitar o al menos controlar, tendremos que preguntarnos cuál es la razón de que no podamos adelantarnos a ellas; ahora que descubrimos que después de cada “crisis” aumenta la pobreza, pero también los millonarios; ahora que comprobamos que estas “crisis” tienen causas concretas que es necesario atajar pero que quedarán relegadas una vez más por las urgencias de las consecuencias; ahora que ya sabemos que a las grandes corporaciones bancarias, mediáticas o energéticas invertir en las campañas electorales les ha salido rentable… Ahora, ha llegado el momento de no aceptar el papel de público que jalea a unos y se mofa de los otros. No podemos ser cómplices de los principales medios de comunicación que no dudan en recurrir a los trucos de las cachiporras hasta construir un relato simplista de la realidad en la que sólo parecen habitar los buenos y los malos, los comunistas y los fachas, el blanco y el negro. Quizás haya llegado el momento de señalar a los guionistas de toda esta trama. Sin duda es necesario desobedecer a todos los mecanismos que pretenden imponer la división entre los que asistimos, cada vez más desesperados, a la representación. Es urgente desobedecer a la polarización política impuesta que conduce a todo tipo de guerras, en las que siempre mueren los que no las han provocado.


Desobedecer es un acto de amor a fondo perdido porque hace falta mucho amor para levantarse en medio del público y señalar al guionista. Uno se expone al rechazo y al vituperio de unos y de otros. Y eso sólo lo resiste el amor, el amor político, que no encaja con estas izquierdas y estas derechas que necesitan dividirnos. El amor que ha sido y sigue siendo la fuerza de los débiles que consiguen cambiar el mundo contra todo pronóstico. El amor desobediente que sólo obedece al amor.


Moisés Mato
Ahora más que nunca Noviolencia


jueves, 14 de mayo de 2020

A VUELTAS CON EL MANDATO IMPERATIVO


Democracia es Autogestión
La Democracia formal no es autogestionaria

Preguntaba una profesora de la Universidad Complutense, ¿por qué los políticos no le explican al pueblo lo que significa el artículo 67.2 de la Constitución? que dice así: “Los miembros de las Cortes Generales NO ESTARÁN LIGADOS POR MANDATO IMPERATIVO”. Nunca encontré que lo explicaran, y eso es lo que voy a intentar. 

Para entenderlo conviene recordar antes el artículo 66.1, que afirma que “Las Cortes Generales REPRESENTAN al pueblo español”. ¿Qué se entiende por “representan al pueblo”? Debemos saber que fundamentalmente hay dos tipos de representación, la libre y la vinculada:
a) La representación vinculada supone que los representantes elegidos tienen un poder representativo limitado por un mandato imperativo y derecho de revocación en todo momento. Sus tareas están ligadas al asentimiento de los representados, es decir, que los representantes son servidores de aquellos a los que representan.  El Mandato Imperativo supone que los que nos representan tienen que hacer lo que nosotros les mandemos.
b) La representación libre implica que el representante elegido no está ligado a instrucción alguna de los representados, sino que es señor de su conducta en función de la propia conciencia o de sus intereses. No tiene ninguna obligación de hacer lo que los representados quieren o necesitan. Este representante así elegido se convierte en señor investido por sus electores y no en servidor de ellos. 
En el primero caso de representación hay que rendir cuentas ante los representados, sus jefes, y en el segundo caso será ante el mismo o bien... otras instancias fuera de los electores. 
Las democracias vigentes en nuestro entorno son de representación libre, por la que el representante una vez elegido queda ya fuera del control de sus representados, de forma que en vez de ser servidor de sus electores pasa a servirse de ellos.
Para que no haya dudas que el artículo 66.1 alude a la representación libre está el artículo 67.2 que prohíbe la representación vinculada al afirmar: “Los miembros de las Cortes Generales no estarán ligados por mandato imperativo”.
La prohibición del mandato imperativo tiene varias consecuencias sociopolíticas, de las que destacaría:
1) Ampara el transfuguismo de las personas elegidas, de manera que la Constitución las protege y pueden seguir con el escaño hasta el final de la legislatura. Frente a esto algunos proponen una alternativa aún peor, que el escaño pertenezca al partido, con lo que facultarían a los dirigentes de los partidos para cambiar a cualquier parlamentario, concejal... que les resultase incómodo, o simplemente lo cambiarían por otro más amigo, servil, o un familiar... Así se queda corto el dicho, “el que se mueve no sale en la foto”.
2) Garantiza que los partidos y representantes políticos no tienen por qué cumplir los programas y promesas electorales. Ya lo decía Tierno Galván: “Los programas electorales están hechos para no cumplirlos”. Recuerdo a amigos que me dijeron en las elecciones de octubre de 1982 que habían votado al PSOE para salir de la OTAN y yo les respondí: “pues si los has votado por eso perdiste el voto. Si quieres, te apuesto una cena a que ni con referéndum salimos de la OTAN”. En el referéndum de 1986 me preguntaron qué votar y contesté: “Si quieres que te hagan caso, vota SÍ y seguimos en la OTAN. Si quieres que no te hagan caso, vota NO y seguimos en la OTAN”. Alguien recuerda las tres condiciones de permanencia en la OTAN incluidas en la pregunta?
3) Los elegidos por un distrito o provincia con representación libre representan a toda la nación, a la soberanía nacional, y no propiamente a sus electores. Representan la voluntad de la nación, no la voluntad de sus votantes... Otro tema de actualidad, que no analizamos hoy, lo resumimos en una pregunta: Los traidores de la nación, patria... ¿pueden decidir su futuro?
Ante este realidad de prohibición del mandato imperativo la respuesta no es ser más “pasotas e indiferentes” en política, sino que debemos actuar responsablemente en la acción política teniendo en cuenta que:
-En la vida sociopolítica y en muchos sitios hay personas, grupos e instituciones comprometidas con el bien, con la justicia, con la verdad... Hay que descubrirlos y colaborar con ellos en aras al servicio de los empobrecidos.
-También hay otras formas de acción e incidencia política más allá de la participación en las elecciones y en los partidos políticos. 
El camino de solución a esto es verdadera democracia (gobierno del pueblo, por el pueblo…), es decir Autogestión. 

Ahora más que nunca: Autogestión

Antón Negro

¿DÓNDE PODEMOS LLEVARLA PA QUE NO QUIERA MORIR?

Es penoso y duro de vivir queriéndote morir cada día porque no ves luz ni sentido a nada de lo que haces. Es penoso y duro acompañar a una p...