miércoles, 13 de mayo de 2020

CONTRA LAS MASCARILLAS DE AMANCIO ORTEGA

Enfermos de cáncer rechazan las ayudas de Amancio Ortega
Enfermos de cáncer rechazan las ayudas de Amancio Ortega

Pertenezco a eso que llaman "población en riesgo". Algunos se enfadan porque critico; parece que solo debo agradecer. Sin embargo rechazo las  gestiones para traer mascarillas en que ha intervenido Amancio Ortega. Ya protesté cuando sus ayudas al cáncer.


No creo que sea necesario reconocer los méritos de quienes otras veces nos parecen auténticos buitres y ahora aparecen como pacíficos gestores experimentados en terrenos abruptos. Los famosos "hombres hechos a sí mismos", cuando han amasado tal cantidad de riquezas, creemos que lo han hecho más bien a costa de otros. A costa de explotar las necesidades de empleo de miles de pobres.

No nos parece bien que no se mire de donde viene ese "poder" de Amancio Ortega, Algunos gobiernos ya han condenado sus empresas por explotar niños y cosas similares.(http://www.elconfidencial.com/espana/2011-08-19/brasil-acorrala-a-inditex-detectados-otros-30-talleres-de-esclavos-vinculados-a-zara_251132/). Su modelo económico mata tanto o más que el cáncer. Por eso le defienden con tanta pasión algunos tertulianos. El sistema actual explota a los que elaboran los textiles de Inditex y envía al paro a los que dejan de elaborar esos productos.

La incapacidad manifiesta del Ministerio de Sanidad ha acabado siendo útil al "lavado de imagen" de Inditex, aunque otrora críticos de Inditex ocupan poltronas gubernamentales. Lamentable. Parece que el Ministerio ha comprado mal, caro, teniendo que devolver algunas partidas y dejando un reguero de beneficios a posibles "socios" en empresas españolas intermediarias. Las comunidades autónomas por su parte parece que han tenido mejor gestión. No es extraño después de cuarenta años de descentralización. Dejemos eso porque no es el tema que nos ocupa.

Lo que nos parece catastrófico es que aparezca cono "salvador" un tipo de empresa que es el causante del problema. El problema evidente está en esta división internacional del trabajo. España no fabrica respiradores, pocos test, pocas mascarillas, etc porque el entramado de empresas multinacionales de los que forma parte señera Inditex, decidió deslocalizar la producción. Pasó el calzado levantino a China, el textil gallego a China, ópticas o tomate a Marreucos y así la inmensa mayoría de productos, dando a España un papel enorme en el turismo.  De forma que ahora aparecen como "salvadores" los que para bajar los salarios de los españoles se llevaron esas producciones a otros países. ¿Y ahora hay que agradecérselo? Ahora lo moral es rechazarlo.

Ahora más que nunca: Política solidaria

Eugenio A. Rodríguez

jueves, 7 de mayo de 2020

COVID19 ¿Pasaporte para "pobres viejos" o para "viejos pobres"?

Las residencias para viejos eran el lugar perfecto para el Covdi19
COVID 19: Las residencias para viejos como "morideros"

Los estremecedores datos respecto de las muertes de viejos en residencias no deben llevarnos a pensar que esta es una sociedad que margina todos los viejos. No todos los viejos van en el mismo barco.


Los datos de muertes por Covid-19 no pueden hacernos caer en el espejismo de que afecta a todos por igual. El Gobierno, y alguna parte de la sociedad, han vuelto a tirar del mito "todos juntos", como si las pirámides de Egipto las hubiera hecho realmente el faraón , o la recogida de la basura de nuestras ciudades la hiciéramos entre todos y no  los "operarios para la recogida de residuos sólidos urbanos", quienes deberían tener -en una sociedad justa- quizá el mismo sueldo del alcalde. La experiencia me dice que el mito "todos juntos" cae como un castillo de naipes en no más de diez minutos de conversación sincera.

El mito "todos juntos" es un discurso con variadas manifestaciones. "Entre todos" paramos el virus, "entre todos" remontamos la crisis, "entre todos" cuidamos de la naturaleza, "entre todos" mejoramos la educación. Pero es un mito. No todos vamos en el mismo barco, hay barcos y barcos. Hay cruceros de lujo y hay pateras. 

Incluso en el mismo barco, unos van en primera y otros en tercera. En el Titanic murieron muchos más de tercera. Incluso en el mismo crucero, después de los de tercera hay quien es trabajador. Y entre estos, la distancia entre el capitán y los últimos es enorme. Los últimos se pasan meses en habitaciones peores, largas jornadas, meses sin ver a la familia. Todo ello con las condiciones laborales del país de la bandera de conveniencia del barco, como puede ser Panamá.

Con los viejos españoles durante el Covid-19 no ha sido distinto. No creo que haya que hablar de los "pobres viejos" como si a todos les hubiera ido igual. A Amancio Ortega (84), Francisco González (76), Jordi Pujol (89), Felipe González (78) no creo que las haya faltado de nada. No le deseamos mal a nadie, pero Sabina, Baltasar Garzón o Carmen Calvo pudieron contar con un trato "de primera" en la clínica Ruber, la que usan los Reyes. No le deseamos mal a nadie cuando por el bien de todos buscamos la verdad. 

La verdad es que a todos nos afecta la edad y nuestro historial personal. La verdad es que con el Covid-19 se ha maltratado no a los "pobres viejos" sino a los "viejos pobres". Es más, entre los maltratadores de los "viejos pobres", ha habido muchos viejos que colaboraron con mayor o menor conciencia a preparar el terreno para que esta pandemia se encontrara el terreno abonado. No decimos que no haya pandemia. Decimos que no afecta a todos por igual. Decimos que no todos tenemos la misma responsabilidad. 

La verdad es que en España, en cifras redondas, la mitad de los muertos por Covid-19 fueron viejos de residencias. Pero en las residencias españolas solo viven el 4% de los viejos. Algo pasa en las residencias, "morideros" han sido llamados. Pasa en primer lugar que hay sobremedicación, pasa que uno siente que se lucran con él, pasa que la vida tiene menos sentido. Pasa que el lugar natural es la familia. Valgan todas las excepciones, pero como excepciones, no como negocio. Me gustaría saber si ha habido muertos por igual donde el objetivo es el negocio privado o el servicio al prójimo. ¿acaso ha habido esas carnicerías de viejos en las clásicas residencias llevadas por religiosas?  Dos o tres días antes del 8m, los religiosos de san Juan de Dios suspendieron un acto para evitar una reunión masiva y evitaron una tragedia. No sé si intentaron que otros siguieran su ejemplo.

El rey emérito, políticos como Felipe González, prestigiosos juristas de elevada edad, y todos los ancianos de buena posición política o económica, tienen una importante responsabilidad en la muerte de los viejos pobres. Y los jóvenes que llegaron en patera, los jóvenes sin vivienda, los jóvenes en paro, los que cuidan de sus viejos como pueden, e incluso a veces se ven obligados a llevarlos a residencias por razón de vivienda o laboral, no sé qué responsabilidad cabe imputarles diciendo que "la sociedad" (otra vez el falso "todos juntos") está marginando y maltratando a los viejos. No es verdad. Una mirada limpia, aunque sea acusada de ideologizada, verá que la pandemia no fue contra los viejos, sino contra los viejos pobres.

Ahora más que nunca: mirada limpia

Eugenio A. Rodríguez

martes, 5 de mayo de 2020

Desobediencia y amor (2)




Ahora, cuando la mentira se ha convertido en un elemento imprescindible del poder político y mediático, no hay más remedio que desobedecer.

La organización de la mentira es un crimen y la coartada para nuevos crímenes. Una mentira normalmente necesita de otra mayor para ocultarse y esta a su vez otra, formando una espirar de mentiras a las que podemos acostumbrarnos hasta acabar asumiendo esa lógica como algo normal. No creo que a nadie le guste que le mientan pero, a fuerza de escuchar mentiras, podemos acabar eligiendo entre todas aquella que agrada a nuestros oídos o que ofrece algún consuelo a nuestras almas; podemos adoptarla como un mal menor una vez hemos desistido de buscar la verdad.

La sentencia de Jesús “la verdad os hará libres” es posiblemente una de las expresiones más acabadas para explicar el sentido de una revolución más que necesaria. Una revolución que está en marcha en alguna medida, cada vez que buscamos la verdad, que exigimos que se nos diga la verdad, que no aceptamos las mentiras que nos consuelan. Todo eso exige pequeñas o grandes desobediencias conscientes. Buscar la verdad, tal como está planteado el mundo, es un imperativo inexcusable para avanzar en nuestra libertad y será la fuente permanente de nuestra desobediencia.

La desobediencia deviene así en una acción que devuelve a la política su sentido más profundo, que le ofrece la posibilidad de ser de nuevo lo que debe ser, ya que rescata su vocación esencial de servir al bien común. No olvidemos que todas las mentiras pretenden servir al “bien” particular. Eso lo aprendimos y lo practicamos muchos desde pequeños. Las consecuencias de ello las podemos valorar cabalmente ahora como adultos.

Es urgente desobedecer a las mentiras, llamadas también medias verdades, que nos lanzan como redes muchos medios de comunicación:
  • Desobedecer a la polarización creciente de nuestro país que lleva a muchos a posicionarse a izquierda o a derecha, lo que implica fundamentalmente atacar las mentiras del bando opuesto sin caer en la cuenta de que las más graves son las del propio bando ya que es a este al que le otorgamos nuestra confianza. (Amicus Plato,sed magis amica veritas).
  • Desobedecer no aceptando el infantil “y tú más” que inunda las tertulias políticas y los parlamentos. Deberían saltar todas las alertas ante la evidencia del escaso valor de la verdad en la esfera política y mediática, ya que se considera implícitamente que la mentira de uno valida las de otro. Importa la dimensión, no el hecho.
  • Desobedecer a los intentos de reducción de la política a eslóganes publicitarios.
  • Desobedecer a la vivencia puramente sentimental de la política.
  • Desobedecer a la manipulación obscena de las luchas sociales en su intento de apropiación por parte del poder. La historia evidencia que sus grandes hallazgos fueron alcanzados precisamente en su confrontación con el poder.
  • Desobedecer a la sobreinformación que nada tiene que ver con el conocimiento.
En este contexto, el diálogo para buscar la verdad, con los que piensan como yo y sobre todo con los que no piensan como yo, constituye ya una forma de desobediencia. Ese diálogo, como todos los diálogos que se esfuerzan en ser honestos, conducirá a propuestas de acción que, al igual que ha sucedido en otros momentos de la historia, redundarán en nuevos espacios de libertad.

Seguiremos.

Moisés Mato.
Ahora más que nunca Noviolencia

Desobediencia y amor (1): 
https://ahoramqnunca.blogspot.com/2020/04/desobediencia-y-amor-1.html




viernes, 1 de mayo de 2020

"Todo bien y servicio es hijo del trabajo, no de la renta" -Luis Argüello-

Cada día es más clara la diferencia entre las Bases de la izquierda y la cacareante falsa izquierda, la que habla "de la gente".  Las élites apoltronadas con chalet, chófer, hipoteca de privilegio, cambios estatutarios, etc, explotan miserablemente el esfuerzo gratuito, cotidiano, de sus admirables Bases, que les defienden con sacrificio porque están hartas -con razón- de las barbaridades del capitalismo que tantas veces defiende una derecha inhumana. Pablo Iglesias, Podemos, los de "Iglesia por el trabajo decente", "Redes cristianas"... etc quedan a la derecha del portavoz de la Conferencia episcopal, Luis Argüello. 

Hacia los años ochenta, los apoltronados del PSOE, a quienes quedaba al menos una pizca de honestidad intelectual, reconocieron que Juan Pablo II les pasaba por la izquierda. Hoy lo ha hecho el Secretario general de la Conferencia episcopal diciendo: "Todo bien y servicio es hijo del trabajo, no de la renta". Todo el paternalismo que cita una y otra vez un Informe Foessa que no ha leído ha puesto el grito en el cielo, manipulando las palabras de Francisco (que usa la palabra "salario" y no "renta" ¡oh casualidad!) a quien en el otro extremo (¿para menospreciarlo?) llaman "ciudadano Bergoglio". En fin: progres y regres. Una vieja historia.


Ahora más que nunca: Mirada limpia


Eugenio A. Rodríguez


Recomendable ver el texto completo:
https://encuentroysolidaridad.net/1o-de-mayo-renta-basica-y-doctrina-social-de-la-iglesia-por-luis-arguello/

martes, 28 de abril de 2020

Desobediencia y amor (1)



¿Es el momento de la desobediencia?


        H. D. Thoreau, a mediados de siglo XIX, creía en la necesidad de “ salvar la conciencia antes que el mundo” apuntando, con esta expresión provocadora, a la imposibilidad de salvar el mundo sin la concurrencia de una conciencia formada y operante en la realidad. Para él, el gobierno era un mal necesario del que solo cabe esperar que gobierne lo menos posible. Algo que sólo es posible si existe un mayor protagonismo político por parte de la sociedad. Soñaba nuestro autor en sus largos paseos por las orillas del lago Walden con una sociedad de personas libres y responsables que constituyeran un verdadero contrapoder. También soñaron y trabajaron en esa dirección, maestros de la desobediencia cono M. L. King, quién desde la cárcel de Birmingham escribía: “Existen dos tipos de leyes: las justas y las injustas. Yo soy el primero en defender que se obedezcan las leyes justas (...). Pero, todos tenemos la responsabilidad moral de desobedecer las leyes injustas”

      Si las personas hemos evolucionado, como afirma Erich Fromm, gracias a actos de desobediencia, es porque en ellos se eleva nuestra capacidad para ser libres y responsables, es decir, ser libres responsablemente y responsables libremente. La primera sin la segunda no pasa de rebeldía adolescente y la segunda sin la primera es una sumisión en toda regla por mucho que se disfrace de revolución.

        Lorenzo Milani dirá, que “no hay que despreciar a los que están abajo, pero hay que despreciar siempre a los que apuntan bajo”. “Apuntar bajo” es dejar que se desarrollen las ambiciones mediocres, ceder a la facilidad, dejar que cunda lo vulgar, perder la armonía, aceptar vivir con una máscara. Milani invita a ser soberanos, apuntar alto, no conformarnos con “yo hago lo que puedo” sin intentar un “quiero hacer lo que debo”. Con su fino bisturí dialéctico, nuestro autor, nos alerta ante la pereza de los ideales. Sabe que sólo aquellos que son poseídos por un ideal se atreven a desafiar las leyes, escritas o no escritas, que atentan contra las personas. A la vez que denuncia la “soberanía” estúpida de aquellos que creen poseer los ideales, como si se tratara de un mero producto que podemos adquirir en el supermercado de las buenas intenciones.

       La desobediencia que obedece a una conciencia formada, que se enfrenta a las leyes injustas, que se empeña en ser libre y responsable, que “apunta alto”, es más necesaria que nunca. Esa desobediencia es un acto de amor. Perfectamente posible si decidimos organizarnos con otros y comenzamos a hacer algunas experiencias que nos permitan enfrentarnos mejor a las próximas e inevitables crisis de salud, medioambientales o económicas.

Seguiremos.

Ahora más que nunca Noviolencia

Moisés Mato


sábado, 25 de abril de 2020

Negocio con la tercera edad

En las noticias del telediario de fallecidos por Covid 19 en las Residencias me llamó la atención la imagen de un anagrama de color verde claro, que aparecía en la fachada de algunas de ellas. En la placa se leía el nombre de “DomusVi”, que está en Residencias de Madrid, Cataluña, Galicia, Extremadura… Por tanto un nombre que unifica la España de las Autonomías.

DomusVi es una multinacional de origen francés, que se extiende por Europa e, incluso, fuera de Europa. Su capital es básicamente de un Fondo de Inversión Británico, Intermediate Capital Group (ICG), y de Sagesse Retraite Santé (SRS) del francés Yves Journel su fundador y habitual en los ránkings de los más ricos de Francia. Hay más multinacionales en este sector como Orpea, Amavir, Colisee...

Si Santa Teresa Journet Ibars (1843-1897), fundadora de las Hermanas de los Ancianos Desamparados, levantara la cabeza y viera esto, seguro que le daba un soponcio y no entendería nada. El Neocapitalismo ha convertido en negocio, en empresa, en inversión rentable la ASISTENCIA a las personas mayores.

En la actualidad el Neocapitalismo, con el modo de vida y de trabajo que establece, ha hecho muy difícil, casi imposible, cuidar a los mayores y enfermos en su ambiente familiar… para instaurar a partir de ahí un NICHO DE NEGOCIO, las Residencias de la tercera edad. Con ello se entiende que el Gobierno Central y los Autonómicos de los diversos partidos promovieran tanto las residencias… a beneficio final del Neocapitalismo.

El Neocapitalismo también se caracteriza por DIVIDIR a las personas por grupos de INTERESES. En consecuencia, esto empuja a que, los que quieran mejorar la sociedad, se centren en luchas por objetivos parciales sin visión ni objetivo global, objetivos parciales que son un pequeño lavado de imagen del sistema.

Esta forma de SEGREGAR a los ancianos de una vida relacionada con las otras edades, que está imponiendo el Neocapitalismo vigente, hace a estos mucho más vulnerables a los brotes infecciosos, epidemias… como la actual del coronarivus, y también ante otras realidades legales e institucionales como por ejemplo una Ley de Eutanasia, que también está en proceso.

Estamos perdiendo la visión global de lo que es una vida humana en todo su proceso histórico y la solidaridad intergeneracional. “¡¡Que lejos dejamos aquel proyecto social: “que cada uno aporte según sus capacidades y reciba según sus necesidades!!”, aunque la cooperación está más en el alma humana que la división neocapitalista por intereses y enfrentamientos. La cooperación ha sido y es la principal fuente de progreso de la humanidad en su historia.

Por eso ahora más que nunca… ¡Solidaridad y Autogestión!

Antón Negro

jueves, 23 de abril de 2020

¿Es realmente progresista la renta básica?



Hace tiempo que se puede ver claramente que progresismo y regresismo es el mismo calcetín dado la vuelta. ¿Es el progresismo una forma acicalada de regresismo?

 Al progresismo de hoy, como el poder es progre, no les va meterse con el poder, les va defenderlo en nombre de la unidad. En nombre de que todos vamos en el mismo barco ¡Ya! 

Como el progresismo no quiere políticas verdaderamente socialistas (nacionalizar la banca, limitar beneficios a las eléctricas, expropiar grandes propietarios de vivienda, elevar el impuesto de lujo, prohibir acuarios con más consumo de pescado que los niños de barrios pobres…)  proponen paternalismos como el de la renta básica. Olvidan que los pobres lo son no por ignorantes sino porque el capitalismo necesita el paro para bajar los salarios. 

Como ya dijeron los socialistas intelectualmente honestos tras la encíclica de Juan Pablo II sobre el trabajo: “El Papa nos ha pasado por la izquierda”. Ahora el portavoz de los obispos españoles también ha pasado por la izquierda al progresismo. Es moralmente de izquierdas no querer el paternalismo de la renta básica (aunque ofenda al bueno de Juan Torres) y no quejarse del Decreto del gobierno que puede acabar con expropiaciones de viviendas vacías de la Iglesia. Esto, que ha desatado las iras de la derecha, no ha movido al portavoz. La cosa es para pensarlo.

Ante cualquier situación como el COVID, o la caída de Julen en un pozo, la sociedad toma conciencia del poder y servicio sagrados de las profesiones ¡sanitarios, limpiadores, fabricantes, inventores, repartidores! ¡los de abajo! ¡imprescindibles! Todo ese bien es hijo del Trabajo, no de la Renta. Pero los “progres” de ahora creen que se pueden desperdiciar esos talentos y basta con darles limosna. Progres de hoy que se comportan como los limosneros regres de antes.

No entiendo por qué hay que calcular cómo pagar y de dónde esas cantidades para mantener a gente en el paro. Menos entiendo que además esas cantidades no dan nunca para vivir con normalidad. Bastaría que aplicaran ese decreto gubernamental (que atribuyen a Pablo Iglesias y frena Ábalos) sobre la posibilidad de expropiar viviendas vacías, para que las familias sintieran un alivio mayor que el de la limosna. Porque es frecuente que esas familias tengan que hacer frente a alquileres, muchas veces en viviendas deterioradas, que se consumen prácticamente ¡toda la “renta”! Con lo cual la “renta mínima” alimenta las rentas máximas, al menos en la mayor parte de los casos, pues son muy pocos los que necesitan esa renta para vivir.

Sí, desde la izquierda y desde la doctrina social de la Iglesia, se puede estar contra esas limosnas y no porque seamos mezquinos sino por Justicia y Solidaridad. Y no porque temamos que se acostumbren a vivir de las ayudas sino porque esas personas son necesarias para la sociedad mediante la aportación de su trabajo. Trabajo que debe ser siempre tratado con honor (y ningún honor para otras cosas mucho menos honorables, o “molt honorables”); honor sí, y salario justo.

Debemos dejar claro también que más aún que contra esas rentas básicas estamos contra otras rentas (máximas, por cierto) que se merecen mucho más el nombre de rentas: la renta por haber sido presidente del Gobierno, la renta por haber invertido en Bolsa, la renta por acumular y acumular viviendas, la renta por ser propietario de licencias de taxi en los que no aporto trabajo, y un largo etcétera de rentas que no vienen precisamente del trabajo. Quizá se las podría llamar “rentas máximas de explotación social”.

¿La miserable renta mínima no será la mejor excusa para otras rentas máximas? Rogamos a los que se posicionen contra las rentas mínimas que dejen claro que piensan de las rentas máximas. Rogamos a los que se posicionan a favor de las rentas mínimas nos digan que proponen respecto de las rentas máximas

Ahora más que nunca: verdadero socialismo

Eugenio A. Rodríguez

¿DÓNDE PODEMOS LLEVARLA PA QUE NO QUIERA MORIR?

Es penoso y duro de vivir queriéndote morir cada día porque no ves luz ni sentido a nada de lo que haces. Es penoso y duro acompañar a una p...