lunes, 17 de marzo de 2025

¿Capitán a posteriori respecto a la pandemia covid19? Al comienzo (febrero-marzo-abril de 2020) ya se sabía lo que había que hacer (y no se hizo)


Juan Gérvas, médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España jjgervas@gmail.com www.equipocesca.org @JuanGrvas
Mercedes Pérez-Fernández, Especialista en Medicina Interna, médico general jubilada, Equipo CESCA, Madrid, España. mpf1945@gmail.com


Introducción

Al valorar la respuesta política y de salud pública a la pandemia covid19 se suele ser indulgente, con frases tipo “dadas las circunstancias no se hizo tan mal”, o “es fácil ahora saber lo que había que hacer pero entonces todo era una niebla impenetrable”, o “la crítica a posteriori te convierte en capitán a posteriori, un super héroe de Southpark que nos enseña cómo sólo hay que esperar una catástrofe para dar después una opinión de cómo tendríamos que haberla evitado (muy de cuñados y analistas post partido)”, etc.

Con ello se exculpa a los responsables políticos y de salud pública que tomaron decisiones que conllevaron el incremento de muertes y sufrimiento, como el confinamiento de meses (especialmente de ancianos en asilos y domicilios y de infancia y adolescencia en sus casas), el cierre de fronteras, el uso obligatorio de mascarillas, el cierre de guarderías y escuelas, la manipulación de la población mediante el miedo, la amenaza con el uso de la policía y hasta del Ejército, la creación de expectativas infundas sobre vacunas, “el pasaporte covid”, etc.

Todo ello fue especialmente duro en España, un país que mejor no existiera si hubiera una nueva pandemia por los pésimos resultados en la pandemia covid19, peor que otros países, como Chile, de los que habría que huir.[[1 [2] En realidad se sabía lo que había que hacer y lo que no había que hacer, sin dudas.

Para hacerlo, en España y otros países, faltó la confianza en la población, el compromiso social, la determinación política, la escucha de los afectados y de las asociaciones de base, la perspectiva ética y global de salud pública (a corto y largo plazo), el respeto de los derechos humanos y la valentía de hacer lo que había que hacer.

Tenemos pruebas de lo que decimos, básicamente a partir de las decisiones en Suecia y, en España, de los trabajos propios publicados a lo largo del comienzo del año 2020, y de los trabajos colectivos publicados por el siapcovid19 en dicho periodo.

 

Suecia

Anders Tegnell fue el epidemiólogo jefe de la Agencia Publica de Salud sueca durante la pandemia covid, hasta finales de 2022.

Suecia ni confinó, ni cerró escuelas, ni empleó el miedo, ni llamó “héroes” a los profesionales de sanidad, ni cerró fronteras, ni utilizó a la policía-ejército para imponer normas, ni aplaudió a las ocho, ni obligó al uso de mascarillas, ni impuso toques de queda, ni implantó ningún “pasaporte covid”, ni modificó los ritos funerarios, ni mintió respecto a las vacunas.

He aquí varios comentarios de Anders Tegnell en esos días, meses y años en que mantuvo su independencia, pese a algunas críticas en la propia Suecia[3],[4],[5],[6],[7],[8]:
"Los confinamientos equivalen a utilizar un martillo para matar una mosca”
“Una vez que entras en un confinamiento, es difícil salir de él. ¿Cómo vuelves a abrir? ¿Cuando?”

«Si nos remontamos a la gripe española (1918-19), podemos encontrar casos en los que se intentó cerrar todo. Pero en todos los planes pandémicos que hemos estado debatiendo durante las últimas décadas, cerrar una sociedad nunca ha estado siquiera en la agenda”

“No fue Suecia la que optó por un vasto experimento llamado confinamiento. El mundo se ha vuelto loco”
“La epidemia es una maratón, no un sprint”
"En el resto del mundo se privilegiaron las emociones por encima de la evidencia científica; han sacrificado la ciencia por lo emocional y lo político. Convendría un poco de más hielo en el estómago de los decisores”

“La sostenibilidad, hasta cierto punto, es tener hielo en el estómago, porque necesitas creer en los efectos a largo plazo de lo que estás haciendo y no empezar a dudar de ello demasiado pronto”
“Cierres, confinamientos, cerrar las fronteras, nada tiene una base científica”
"Cerrar las fronteras, en mi opinión, es ridículo, porque COVID-19 está en todos los países europeos ahora....cerrar las escuelas no tiene sentido en este momento. Además, es fundamental para la salud psiquiátrica y física que la generación más joven se mantenga activa"

“En Suecia, por ejemplo, siempre mantuvimos abiertas las escuelas y estamos muy contentos con eso, porque no hemos visto ninguna consecuencia negativa para la propagación de la enfermedad y tiene consecuencias muy positivas para los niños”

“Si tienes éxito allí en la escuela, tu vida será buena. Si fracasas, tu vida será mucho peor. Vas a vivir menos. Vas a ser más pobre. Eso, por supuesto, está en nuestra cabeza cuando se habla de cerrar escuelas. Un año perdido es un desastre. Las escuelas abiertas tienen que ver con mantener el bienestar de la población y la salud de los más chicos”
“Es importante adoptar una línea de acción sostenible y que pueda mantenerse durante un largo periodo: si estás enfermo, quédate en casa. Es más factible que pedirle a todo el mundo que se quede en casa todo el tiempo, lo que no funcionaría a largo plazo”

“La lógica es que queremos conseguir lo que todo el mundo quiere conseguir: tratar de minimizar la propagación de la enfermedad tanto como sea posible y mantener nuestro sistema de salud funcionando y atendiendo tanto los casos de covid como otras necesidades”
"La adopción de mascarillas es más una declaración que una medida. Es una solución fácil y desconfío profundamente de las soluciones fáciles para problemas complejos"
"En Suecia, las agencias, como la de salud pública, son estrictamente independientes, hasta el punto de que los ministerios tienen prohibido por ley constitucional interactuar con ellas para decirles lo que deben hacer. Eso marca la diferencia"
«La decisión de cerrar las residencias de ancianos a los visitantes, por ejemplo, no fue fácil de tomar, y la revocamos con bastante rapidez. Fue un error que causó muchos problemas injustificados… Los residentes sufrieron mucho»
«Siempre es posible tomar el camino fácil tratando de imponer las cosas en lugar de intentar el camino más difícil de la comunicación y del entendimiento. Al final, vemos que no es tan sencillo»
«Intentamos hablar con la población como adultos, para ponernos al mismo nivel e intentar que entendieran lo que intentábamos conseguir y cuál podía ser su papel»

«Creo firmemente que la mayoría de la población está razonablemente cuerda y si les das buena información sobre lo que hacer y las posibles complicaciones que pueden experimentar, suelen tomar buenas decisiones».

“Mantengan distanciamiento social, lávense las manos constantemente, si están enfermos no salgan de su casa, y no se toquen la cara. Pero sigan viviendo, porque este virus llegó para quedarse”

"Mantén la distancia y evita multitudes y grandes concentraciones de gente. Y evita encontrarte de cerca con tus parientes más viejos. Esos son los tres consejos básicos que damos en Suecia. Y, claro, además de eso, la higiene de las manos. Lavarse las manos también es importante"
"Los países que usan mascarillas no están lidiando ahora mismo mejor. Es muy peligroso creer que las mascarillas son un remedio milagroso"

“Una vacuna -si llega y cuando llegue- no será la «bala de plata. Una vez más, no soy muy partidario de las soluciones fáciles a problemas complejos y creer que, una vez que la vacuna esté aquí, podremos volver a vivir como siempre lo hemos hecho. Creo que es un mensaje peligroso, porque no va a ser tan fácil»
«Estamos muy satisfechos de que ahora podamos mantener un debate más constructivo sobre cómo enfocar la salud pública, no sólo desde el punto de vista de la reducción de la transmisión de una nueva enfermedad, sino desde una perspectiva global. La apertura no es la misma que durante la pandemia. Y sin embargo, incluso durante este periodo, se alzaron voces en otros países para intentar seguir este camino. Pero en aquel momento, el personal político de estos países probablemente no era tan consciente de este enfoque como lo es hoy»

“La disrupción se ha debido, en no poca medida, a las muy estrictas medidas que se han tomado en muchos países. Y aún está por verse si esas fueron las medidas correctas y si el sacrificio realmente valió la pena”

“No me gusta reivindicar nada, ni el éxito de nuestras decisiones, porque esto no es una competición. Se trata de salud pública. Se trata de intentar hacerlo lo mejor posible para mantener a la población lo más sana posible durante una crisis sanitaria»
"Las medidas contra una pandemia también tienen efectos negativos"

«Seguimos creyendo que nuestra estrategia fue buena, pero siempre hay mejoras que podemos hacer»

Anders Tegnell tuvo el apoyo mayoritario de la población, los políticos y los científicos, pero no faltaron los que le criticaron acervamente (dentro y fuera de Suecia), incluso con amenazas de muerte, por lo que tuvo que llevar guardaespaldas durante una temporada. Como ejemplo del rechazo, el cierre de las fronteras a Suecia de Dinamarca, Finlandia y Noruega. Especialmente duros fueron los expertos en los medios de comunicación, como el New York Times de Estados Unidos[9], y los “verificadores” y “tertulianos” en todos los países.

 

España

El 25 de enero de 2020 publicamos[10]:

“En este momento es más importante controlar el pánico que controlar las muertes.

Se están cometiendo errores de continuo, como ya he señalado:

1- cuarentena forzada de millones de personas

2- controles en los aeropuertos de llegada

3- cierre de fronteras

4- suspensión de las comunicaciones, y

5- ignorancia de las dinámicas del pánico

6- uso de mascarillas

El 31 de marzo de 2020[11] 

“En sentido positivo, ¿qué hacer?

1.   Tranquilidad y actuar como en todas las epidemias de virus respiratorios (buena higiene personal y de hogares-zonas de trabajo, lavado meticuloso de manos, evitar aglomeraciones y especialmente lugares como hospitales y centros de salud, buena alimentación y evitar métodos físicos y farmacológicos contra la fiebre).

2.   Disminuir las situaciones inevitables de hacinamiento; por ejemplo, "aclarar" con medidas varias como "permisos" y traslados, residencias de ancianos, prisiones, centros de menores, centros de internamiento de extranjeros y otros lugares de convivencia estrecha de grupos humanos.

3.   Conservar a todos los enfermos que se pueda en casa, en cuarentena voluntaria, atendidos por sus propios profesionales de atención primaria (también fuera del "horario laboral", noches y festivos incluidos). Es clave atender en casa a quienes no precisan el hospital, porque su enfermedad es leve o puede ser tratada en domicilio (por ejemplo, muchas neumonías) o porque son tan graves que acabarán inevitablemente en muerte. Intentar la formulación de voluntades anticipadas para que podamos saber de todo el mundo qué condiciones prefiere en caso de desenlace fatal, especialmente si quiere morir en casa.

4.   Medidas extremas de higiene en profesionales, tanto en domicilio como con pacientes hospitalizados y en los propios pacientes.

5.   Aceptar (sociedad y profesionales) que muchas muertes por Covid-19 no son evitables, que el virus cambia la causa de la muerte, que hay que evitar el "encarnizamiento terapéutico" pues es mala medicina, sin ética (hay un tiempo para morir, para lograr morir en paz, para acompañar la agonía y para dejar en paz a los moribundos).

6.   Inyectar dinero en el sistema público para que no colapse y

7.   Eliminar el estado de alarma y las cuarentenas forzadas de millones de personas e introducir medidas anti-pánico, como a/ participación popular en las decisiones, b/ decisiones que incluyan siempre costes y valoración de daños evitados y provocados, c/ comités de éticas amplios (que incluyan por ejemplo filósofos y cajeras de supermercados) que valoren las medidas, d/ transparencia e información (no sólo número de casos sino también hospitalizaciones y muertes, por grupos de edad, sexo, clase social, enfermedades y consumo de medicamentos para estas enfermedades), e/ fomentos de redes de solidaridad y f/ introducir equidad en todas las medidas de forma que se considere siempre el impacto en todos los grupos de población, también los que están marginados y los más frágiles.

En esta respuesta científica, ética, humana y sensata no estuvimos solos pues en marzo de 2020 iniciamos un espacio virtual internacional, por correo electrónico y por video-encuentros, un Seminario de Innovación en Atención Primaria (SIAP), “Del Estado de Alarma al Estado de Solidaridad”[12] al que se sumaron más de 300 profesionales de sanidad, y legos, del mundo entero, conectados con lo mejor de las universidades y centros de salud pública.

En este SIAP extraordinario (que todavía está “abierto”, cinco años después) se promovió lo que era rutina en Suecia, con difusión de experiencias preciosas en España, de centros de salud urbanos y rurales, de asociaciones de barrios y pueblos “cientificos y comprometidos”, y de conocimiento “contracorriente” como información para mantener la atención clínica personal directa, presencial, en consultas y domicilios, el uso racional de medicamentos (deprescribir lo que incrementan las neumonías como “los protectores del estómago” y otros, rechazar la hidroxicloroquina y el conjunto de medicamento utilizados de rutina en la covid19), el rechazo al confinamiento, la crítica al “pasaporte covid”, etc. Todo ello se puede seguir en la página del siapcovid19 https://covid19siap.wordpress.com/  y en los comentarios de su twitter @siapcovid19

En noviembre de 2021 pudimos celebrar un encuentro presencial en Zaragoza, del que vale la pena leer sus conclusiones[13], a destacar:

1.   Es imprescindible el cumplimiento del básico primum non nocere, el “primero no hacer daño”

2.   Es clave tener en cuenta que toda intervención sanitaria puede dañar por más que sea bien intencionada. Pueden dañar los medicamentos (vacunas incluidas), los consejos sobre comportamientos, las medidas no farmacológicas como las mascarillas y confinamientos, los cierre escolares, las intervenciones diagnósticas, los “pasaportes/certificados covid19”, etc, y, sobre todo, puede causarse mayor daño a grupos vulnerables (de dinámicas cambiantes)

3.   Todas las propuestas de intervención y de no intervención deberían llevar un plan de evaluación que considere tanto posibles beneficios como posibles daños. Por ejemplo, sobre los comentados “pasaportes/certificados covid19”, para viajes y usos diario, es imprescindible un plan que incluya el debate para evitar la razón instrumental (el contestar sólo a dos preguntas, “¿Se puede hacer técnicamente?” y “¿Cumple sus propósitos?” olvidando la reflexión ética acerca de “¿Cuáles son sus consecuencias?”) pues tales pasaportes/certificados, entre otros efectos adversos, legitiman la respuesta tecnológica y el control social digital

 

Valoración

Del siapcovid19, por un participante, en 2025:

“En estos días hace 5 años me uní a una experiencia colosal, el siapcovid19: más de trescientos profesionales sanitarios, algunos de primerísimo nivel, otros simples pacientes como yo, decidimos compartir online media hora al día sobre la covid. Algunos combinaban jornadas laborales normales con las horas de estudio que podían. Otros habían convertido su jubilación en un acto de amor dedicando agotadoras jornadas a leer informes de todo el mundo.

Queríamos responder a qué estaba pasando en la pandemia.

Algunos de ellos pertenecían a diferentes grupos de investigación de nivel internacional, son personas que escriben en las grandes revistas sanitarias especialmente en inglés; uno de ellos -supimos después sintiendo un gran orgullo colectivo- forma parte del 2% de la elite de científicos de todas las ramas más citados del mundo[14].

El poder de este grupo estaba en su amplitud: médicos de familia, pediatras, expertos en vacunas, profesores de universidad, psiquiatras, de obstetricia, enfermería, profesionales de salud pública de diferentes latitudes, etc. De hecho la iniciativa de este Seminario fue de un médico de familia de Brasil y de las sesiones online de un médico de familia zaragozano.

El caso es que teníamos una reunión de media hora diaria en la que durante 15 minutos alguien exponía un tema del que sabía, un día una matrona (parto y salud reproductiva), otro día una médica de Ecuador, otro día un médico de un barrio de Zaragoza, de Madrid (Daroca), de un pueblo de Asturias, de “pasaportes covid”, de autopsias, entierros y funerales, de la habitual inutilidad y peligrosidad de los medicamentos empleados para “tratar la covid19” (hidroxicloroquina y demás), desde dentro del hospital de campaña de IFEMA, desde Brasil, sobre propuestas de mejora, otro día un experto en vacunas que acababa de llegar de un trabajo indisciplinar a nivel mundial y que había sido el impulsor de una de las mejores revistas de farmacología de Europa, de oficinas de farmacia dando lo mejor de sí. Y así un largo etcétera que aparece en la web que se puso en marcha.

Allí pude oír que Suecia lo hacía de otra manera, que el Estado de Kerala lo hacía de otra manera, allí pude asistir a los debates abiertos sobre las vacunas, allí pude escuchar que no era bueno el hospitalcentrismo o cerrar los centros de salud, oí que Murcia estaba siguiendo una política diferente y exitosa respecto las residencias de ancianos, también las experiencias admirables de los barrios de El Gancho (Zaragoza), Almanjayar (Granada) y Vallecas (Madrid).

Uno de los asuntos más interesantes fue hacer muy pronto vídeos para difusión en que se discrepaba de que los perros tuvieran más derechos que la infancia y adolescencia[15], la conveniencia del confinamiento infantil, el error de quitarles los parques y de ponerles máscarilla[16], el cruel confinamiento de ancianos en residencias (que más parecía encarcelamiento)[17], la crueldad de morir en soledad no deseada[18], o la necesidad de escuchar y aprender de quienes resisten[19], ... Desde el principio se dijo que el confinamiento también iba por barrios, que no era lo mismo estar confinado en un chalet que una familia entera en una habitación. Pronto estudiamos que la violencia de género y contra la infancia también se incrementaba con el confinamiento.

Pude oir tal cantidad de ciencia con conciencia que es indignante escuchar ahora que los que estaban acertando son insultados como "capitán a posteriori".

Es el coste a pagar por los “atrevidos”, el grupo de científicos comprometidos con la propia ciencia, la ética y la sociedad, el ser incluidos entre los anti-sistemas, anti-vacunas, terraplanistas, “anti-confinamiento”, “contrarios”, conspiranoicos, etc. Cabe citar entre tales científicos en la valiente resistencia, condenados al ostracismo durante la pandemia y ahora como “capitanes a posteriori”, al propio Anders Tegnell y a un grupo con el que mantuvimos estrecho contacto: Alan Cassels, Peter Doshi, David Healy, Tom Jefferson, Juan Erviti, Peter C. Gøtzsche, Iona Heath, Carl Heneghan, John Ioannidis, Juan Irigoyen, Claudina Michael-Teitelbaum, Sergio Minué, Joan Ramón Laporte, Vinay Prasad, Allyson Pollock (y a Mercedes Pérez-Fernández y Juan Gérvas). El grupo incluye a cualquiera que osase cuestionar la “religión verdadera”, el pensamiento único. Da realmente miedo el pasado “invierno pandémico”[20].

Capitán a posteriori es una etiqueta malintencionada. Una descalificación de quienes monopolizan la información y siguen impidiendo el sano debate.

Habrá gente que diga que lo veo muy subjetivamente y tienen parte de razón pero puede todo ello puede comprobarse porque quedó constancia escrita. Dos médicas abrieron un blog y un twitter en el que se iban vertiendo algunos comunicados después de largo debate y estudio, que hoy se pueden releer, casi con asombro ( https://covid19siap.wordpress.com/  @siapcovid19 ). Las sesiones online del SIAP persisten hasta la actualidad, cada dos semanas, en la página de “Salud, Ciencia Crítica y Ética” https://saludcienciacriticayetica.com/dw-is/doku.php?id=start#siaptorremocha120325

También puede verse lo que escribió Juan Gérvas (ya citado). O lo que se decía y hacía en Suecia (síntesis en este texto, declaraciones de Anders Tegnell).

No, no son capitanes a posteriori.

Fueron y son profetas que no “adivinaron” nada sino que actuaron con criterios científicos y éticos. Y pagaron por ello un alto precio pero la historia condenará a los esbirros del sistema, a los intelectuales que apoyaron una gestión autoritaria. La historia alabará a los que por amor a sus semejantes buscaron la verdad y la justicia”.


Internacional, del conjunto de medidas, en 2024[21]:

“Nuestros resultados sugieren que la política sueca de asesoramiento y confianza en la población para reducir voluntariamente las interacciones sociales tuvo un éxito relativo.

Suecia combinó unas bajas tasas de mortalidad excesiva con unos costes económicos relativamente reducidos.

Quizá la principal lección de la pandemia sea la importancia de no dejarse llevar por el pánico durante una crisis. Aunque los responsables políticos se enfrentan a retos difíciles durante una emergencia, las políticas deben basarse en pruebas científicas y centrarse en el largo plazo. No debe permitirse que las decisiones a corto plazo pongan en peligro un desarrollo equilibrado a largo plazo. Antes de la pandemia, las medidas de bloqueo se consideraban extremas y sólo debían imponerse temporalmente, no durante un periodo tan largo como dos años.

Los países autocráticos como China no deberían servir de modelo a la hora de limitar los derechos de los ciudadanos.

Nuestra evaluación global, casi cuatro años después del estallido de la pandemia en la primavera de 2020, sugiere que los responsables políticos cometieron dos errores importantes.

En primer lugar, introdujeron medidas de confinamiento demasiado estrictas y con efectos sanitarios positivos insignificantes, a pesar de las pruebas disponibles en aquel momento que apuntaban a los beneficios limitados de medidas tan amplias. En segundo lugar, respondieron a la desaceleración de la actividad económica con políticas fiscales y monetarias excesivamente expansivas”.

“Suecia. El país se ciñó en gran medida a su plan pandémico, desarrollado originalmente para ser utilizado en caso de pandemia de gripe.
Mirando hacia atrás, parece un poco injusto que el país que siguió su plan prepandémico fuera el país acusado de realizar un experimento con su población. Tal vez Suecia debería considerarse el grupo de control, mientras que el resto del mundo se sometió a un experimento”[22].
A pesar de las ventajas de evitar el bloqueo, la respuesta sueca no fue perfecta. Así, a finales de 2020, la Comisión Corona, un comité independiente nombrado por el gobierno para evaluar la respuesta sueca a la pandemia, concluyó que el gobierno y la Agencia de Salud Pública habían fracasado en gran medida en su obligación de proteger a los ancianos (especialmente en las residencias)[23].

Recordemos que los países con confinamiento más estrictos y con respuestas más autoritarias y menos democráticas fueron los países más corruptos[24]. De ello hay en España (y en Argentina, país especialmente duro contra su población).

 

Conclusión

Ante la pandemia covid19 se sabía lo que había que hacer al comienzo (febrero-marzo-abril de 2020). También se sabía lo que no había que hacer. No era la primera pandemia por virus respiratorios, ni mucho menos.

Para hacerlo, en España y en otros países, faltó la confianza en la población, el compromiso social, la determinación politica, la escucha de los afectados y de las asociones de base, la perspectiva ética y global de salud pública (a corto y largo plazo), el respeto de los derechos humanos y la valentía de hacer lo que había que hacer.

Es hora de que salubristas y políticos reconozcan sus equivocaciones y errores, expliquen los porqués y cómos, pidan perdón, reparen en lo posible los daños y tomen medidas para que nunca se repitan[25].


Exceso de Mortalidad





[1]"El confinamiento: de la obediencia al olvido" https://mondiplo.com/el-confinamiento-de-la-obediencia-al-olvido

[2]"¿Dónde pasar la próxima?" https://mondiplo.com/donde-pasar-la-proxima

[3]‘Closing borders is ridiculous’: the epidemiologist behind Sweden’s controversial coronavirus strategy.  https://covidcalltohumanity.org/wp-content/uploads/2020/04/Palertini_Closing-Borders-Is-Ridiculous.pdf

[4]El epidemiólogo que dirige la polémica estrategia sueca contra covid. https://www.eltiempo.com/cultura/coronavirus-hoy-anders-tegnell-el-epidemiologo-que-invento-el-modelo-sueco-entrevista-bocas-545598

[5]Anders Tegnell and the Swedish Covid experiment. https://www.ft.com/content/5cc92d45-fbdb-43b7-9c66-26501693a371

[6]Sweden’s Dr. No-Lockdown denies ‘tactical retreat’. https://www.politico.eu/article/swedens-dr-no-lockdown-denies-tactical-retreat/

[7]‘You have to understand how a society works’: Swedish epidemiologist defends light-touch pandemic response https://www.irishtimes.com/world/2023/03/09/swedish-epidemiologist-defends-light-touch-pandemic-response/

[8]Allison Pearson meets Anders Tegnell: ‘Lockdown was never on the agenda in Sweden’ https://www.telegraph.co.uk/news/2023/03/23/anders-tegnell-swedens-pandemic-plan-lockdown-never-agenda/

[9]El nuevo estatus de Suecia: estado paria  https://www.nytimes.com/es/2020/06/25/espanol/mundo/suecia-coronavirus-frontera.html

[10]Coronavirus de Wuhan (China). 2019-nCoV. Lo que tiene que saber para evitar una epidemia de pánico. https://web.archive.org/web/20200221190832/https://www.actasanitaria.com/coronavirus-de-wuhan-china-2019-ncov-lo-que-tiene-que-saber-para-evitar-una-epidemia-de-panico/

[11]“Medidas contra el coronavirus: tan drásticas que pueden provocar más daño del que eviten” https://web.archive.org/web/20230321084704/https://www.espaciosanitario.com/opinion/el-mirador/medidas-contra-el-coronavirus-tan-drasticas-que-pueden-provocar-mas-dano-del-que-eviten_1496923_102.html

[12]“Covid19, del estado de alarma al estado de solidaridad” SIAP Extraordinario https://equipocesca.org/covid19-del-estado-de-alarma-al-estado-de-solidaridad-siap-extraordinario/

[13]Síntesis del SIAP "Covid19: del estado de alarma al de solidaridad". Zaragoza, 19 y 20 de noviembre de 2021 https://saludineroap.blogspot.com/2021/12/sintesis-del-siap-covid19-del-estado-de.html

[14]¿Cómo estar en el 2% de la élite científica mundial siendo médico rural y español? Ensanchando y ahondando el camino del pensamiento hasta reventar sus límites. https://equipocesca.org/como-estar-en-el-2-de-la-elite-cientifica-mundial-siendo-medico-rural-y-espanol-ensanchando-y-ahondando-el-camino-del-pensamiento-hasta-reventar-sus-limites/

[15]Pandemia coronavirus. La infancia de España pide los mismos derechos que los perros https://www.youtube.com/watch?v=inIPTGWz_bM

[16]Dibujamos para que el mundo sepa qué necesitamos https://www.youtube.com/watch?v=0ydxX9fkX5I

[17]Ya no aguanto más en esta residencia, que parece cárcel https://www.youtube.com/watch?v=wqxxKMMuijA https://www.youtube.com/watch?v=hib5_c5Sfy0

[18]¿Por quién doblan las campanas? https://www.youtube.com/watch?v=IlQx10xgVfA

[19]Aprender de quienes resisten: nada para mí sin contar conmigo https://www.youtube.com/watch?v=666oYxDwYa8

[20] Glosario enciclopédico de la pandemia covid19 (catálogo de palabras y expresiones comentadas) https://osalde.org/glosario-enciclopedico-de-la-pandemia-covid19-catalogo-de-palabras-y-expresiones-comentadas/

[21]The Covid-19 lesson from Sweden https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/ecaf.12611

[22]Did Sweden’s controversial COVID strategy pay off? In many ways it did – but it let the elderly down. https://theconversation.com/did-swedens-controversial-covid-strategy-pay-off-in-many-ways-it-did-but-it-let-the-elderly-down-188338

[23]Summary of SOU 2020:80 Elderly care during the pandemic    https://www.government.se/legal-documents/2020/12/summary-of-sou-202080-elderly-care-during-the-pandemic/  

[24]Countries that perform poorly in controlling corruption tend to breach human rights and democratic norms in their management of the COVID-19 pandemic.  https://www.transparency.org/en/news/cpi-2020-research-analysis-why-fighting-corruption-matters-in-times-of-covid-19

[25]La pandemia covid19 a los cinco años. ¿Por qué tienen que pedir perdón salubristas y políticos? https://encuentroysolidaridad.net/la-pandemia-covid19-a-los-cinco-anos-por-que-tienen-que-pedir-perdon-salubristas-y-politicos/  








jueves, 13 de marzo de 2025

LA CONSTRUCCIÓN DE LA SOCIEDAD DESDE LA HISTORIA A LA UTOPÍA

La persona y su misión en la historia

La persona humana y sus agrupaciones tienen que ser comprendidas en el devenir del proceso histórico. Entender el tiempo presente exige tener conciencia del proceso que desemboca en la actualidad, qué fuerzas y hechos moldearon los diversos aconteceres que culminan en el hoy. Por eso se dice que la historia es maestra de vida.

Por otra parte el futuro lo proyectamos desde lo que conocemos del presente asumiendo las enseñanzas que la historia nos dejó. Además el futuro lo construimos entre todos con proyectos a veces complementarios y a veces diversos, incluso totalmente antagónicos, que se influyen y modifican mutuamente. No menos relevantes son los acontecimientos imprevisibles e inesperados que suceden, junto con los diagnósticos que se hacen de ellos y las respuestas que se dan, tanto las impulsivas-momentáneas como las elaboradas con reflexión y sosiego.

En el devenir histórico está cada persona como un ser vocacionado, llamada a la existencia, y en ella a una tarea, misión. La persona llamada a la misión que la vida espera de ella, debe responder armonizando sus deseos, proyectos, interioridad y conciencia, a la vez que da respuesta y sentido a las diversas realidades que la vida le presenta ejerciendo su libertad como resalta Frankl (2024):

“Los que vivimos en campos de concentración podemos recordar a los hombres que iban de barracón en barracón reconfortando a los demás, dándoles su último pedazo de pan. Quizás fueran pocos en número, pero ofrecen pruebas suficientes de que todo se le puede quitar al hombre, menos una cosa: la última de las libertades humanas, elegir que actitud tomar ante cualquier circunstancia, elegir su propio camino” (p. 80). “Teníamos que aprender nosotros mismos y, además, teníamos que enseñarles a los hombres desesperados que realmente no importaba lo que esperábamos de la vida, sino lo que la vida esperaba de nosotros” (p. 91).

La vocación-misión es para construir una sociedad más humana, justa y fraterna, pues solo hay una humanidad (monantropismo), lo que exige una postura crítica con la actualidad y el pasado, por la que cada generación evalúa lo hecho por las anteriores y propone nuevas metas a conseguir; pero no ignoremos que los nuevos proyectos pueden empeorar lo existente, dado que el mal suele presentarse con la apariencia de bien para hacerse más deseable, ser tentador. Por todo ello el progreso histórico es una línea quebrada. El proceso personal y colectivo de mejorar la humanidad es un proceso de construcción de la sociedad desde la historia a la utopía.

Lo expresa muy bien Castelao (1975) en un dibujo (Figura 1) donde varias personas trabajan labrando una estatua y debajo aparece este texto: “No le pongas defectos a la obra mientras no se termina. El que piense que va mal que trabaje en ella; hay espacio para todos” (texto que acompaña a la imagen).
No le pongas defectos a la obra… Castelao (1975)

La revisión crítica de la sociedad actual la hacen los utópicos, los profetas, que contrastan la realidad imperfecta existente con las más hondas aspiraciones de bien, verdad, igualdad, libertad y solidaridad que anidan en el corazón humano. Se necesita que haya heterocrítica, autocrítica y examen de conciencia para diagnosticar mejor donde estamos y elaborar caminos para avanzar en humanidad. Así se responde a la llamada a ser más humanos, a hacer mejores comunidades y sociedades, ya que somos para la vida y no para la muerte. A modo de ejemplo no se trata que la “autocrítica” te la hagan los camaradas como vimos que perversamente sucedió en la URSS y países similares.

La historia enseña cómo la humanización fue creciendo en el pasado. Durkheim (1973), en la División del Trabajo Social, sostiene que se avanza desde la solidaridad mecánica a la solidaridad orgánica con el ejercicio de la división social del trabajo, que hace a todos más interdependientes y cooperadores, como se deduce de la vida diaria con los ejemplos del pan que comemos y el café que tomamos…

Hechos destacados del proceso histórico de avance en humanización:

Dentro del contexto que hemos esbozado en la primera parte, pasamos a apuntar los cuatro procesos que, a juicio del autor, son los más destacados en el proceso de humanización.

La agricultura

La invención de la agricultura (cultura, cultivo de la tierra) hizo ampliar los conocimientos humanos con la colaboración de muchas personas. Además, posibilitó los asentamientos humanos que llegan a construir ciudades cada vez más grandes, las cuales posibilitan y exigen en la vida diaria la colaboración de más personas para su buena marcha.

La colaboración entre los habitantes de las ciudades facilita la producción de excedentes. Es más eficiente la colaboración que el individualismo y la confrontación. Los excedentes obtenidos se pueden intercambiar por lo que se necesite de los excedentes de otras ciudades en una colaboración que hace surgir la relación entre ellas, y posibilita la unión para crear otras estructuras políticas superiores, dejando atrás la polis autárquica y aislada.

No se ignoran los fracasos, amenazas y fallos que este proceso tuvo en el pasado y tiene en la actualidad, pues el ser humano es débil e imperfecto. Esto lo disculpamos frecuentemente con la expresión somos humanos, es decir, no somos dioses. Pero el avance que para la humanidad supone este hecho es trascendental.

La escritura

La invención de la escritura (especialmente la silábica con menos de 30 letras) llevó a que la palabra humana trascienda el tiempo y el espacio. Así llega de la misma forma a kilómetros de distancia y a tiempos posteriores. Abre posibilidades progresivas de información, comunicación y educación. Esto nos transforma y crea nuevas posibilidades de socialización (ser engendrados socialmente).

La enseñanza familiar o tribal se amplía y generaliza con las escuelas catedralicias y monacales. En el siglo XVI surgen las órdenes religiosas dedicadas a la enseñanza y para extenderla a todos, incluidos los pobres, incluso utilizaron un medio poco humanizador como que los hijos/as de los ricos, que pagaban, entrasen por la puerta principal y los pobres entrasen por la puerta de servicio. Para aminorar esa diferenciación se impuso el uniforme escolar y así, al menos, parecer iguales. En este proceso generalizador tienen gran importancia los libros de texto para alumnos y profesores

En el siglo XX llegan las políticas de enseñanza universal y gratuita con el difícil reto de la calidad, la promoción y la solidaridad. En el empeño de una educación solidaria y liberadora destacaría a Ivan Illich, Milani, Freire… que apostaron por una escuela para todos y que humanice. En Galicia destacaron las Escuelas de Indianos, creadas y financiadas por los emigrantes a las Indias, que pagaron la construcción del edificio en su tierra natal y sostenían al maestro. Algo similar debió suceder en más lugares.

En la promoción de la enseñanza hay que destacar la gran importancia de las casas del pueblo, ateneos y centros culturales que el movimiento obrero levantó con gran esfuerzo. No olvidemos el lema del primero de mayo inicial: 8 horas de trabajo, 8 de descanso y 8 de educación.

Sostiene Benito Estrella (2023), en La educación de la mirada lectora, que: “Aprender a leer y escribir no es sólo un derecho, que lo es, sino fundamentalmente un deber (...) es necesario ampliar a una mayoría suficiente su capacitación como lectores críticos, si es que no queremos ser masa informe sometida a la conducción de los demagogos y los explotadores”. (P. 76-77)

Insiste el autor en que a las masas no se las puede educar. Por la propaganda se les puede vender cualquier cosa, sacarles a las calles, insuflarles odio y violencia. La educación, sin embargo, exige encuentro interpersonal para acoger la herencia del pasado, que integrada sirve de andamio desde el que construir el futuro. Critica que a la familia se le despoje de su función educadora por las necesidades del sistema económico y el afán depredador del poder político, que convierte las escuelas en aparcamientos masivos para la domesticación y el adoctrinamiento, y concluye:

“Todas las leyes, decretos, órdenes, instrucciones, currículos, asesoramientos..., que hoy gravitan sobre las aulas como una carga, están formulados por gente que está fuera de la realidad, que impune e irresponsablemente emiten órdenes e instrucciones sin ver sus consecuencias para la formación de los niños y los jóvenes; que sólo buscan objetivos espurios e inmediatos de control y propaganda política” (Estrela 2023, p. 100)

El movimiento obrero y los sindicatos

El nacimiento del movimiento obrero y los sindicatos es otro gran paso en la construcción de una sociedad más justa. Con su lucha organizada y solidaria hicieron temblar a los opresores de los trabajadores. Los trabajadores descubrieron que pobre más pobre más pobre…, igual a fuerza solidaria y liberadora. Constituir las organizaciones sindicales hace que la fuerza solidaria sea estable, como gran poder emancipador de la sociedad contra la marginación, exclusión y opresión de los pobres.

Los sindicatos pusieron de manifiesto que la organización permanente de la solidaridad capacita a las personas para protagonizar su vida de forma solidaria y vencer la opresión y el aislamiento incapacitante que el sistema económico les impone. La organización solidaria es una gran fuerza transformadora para construir una sociedad más justa y fraterna, donde a nadie le falte lo necesario para vivir.

La finalidad del quehacer sindical lo expresa así el Boletín del Sindicato de los Obreros Mineros de Asturias, El minero de la hulla (nº 5, diciembre 1914):

“Compañeros mineros: vuestra adhesión al Sindicato no la debéis de hacer con el exclusivo fin de obtener más salario, menos horas de trabajo y mejor trato de los jefes y vigilantes, sino que debe tener también un fin más alto: el de haceros mejores (...). Es necesario que dejes de hacer la vida de bruto que hasta la fecha hiciste, y que en los libros que los hombres buenos y sabios han escrito, busques el foco de donde irradian esos hermosos haces de luz que te sacarán de las tinieblas de la ignorancia” (citado por Moradiellos, 1986, p. 46).

Esta cultura sindical y actuación del movimiento obrero organizado constituyó una seria amenaza para el sistema capitalista opresor. Ya permanece en la historia como un gran paso humanizador en la sociedad, a pesar de que los sindicatos actuales más conocidos sean de servicios, subvencionados, burocratizados, corporativistas y regionalistas.

La acción no-violenta por la paz

La acción no-violenta por la paz es un hito importante para avanzar hacia sociedades fraternas y, por tanto, más humanas. Tiene un claro origen en las palabras de Jesús a Pedro en el Huerto de los Olivos: “Vuelve la espada a su sitio, porque todos los que empuñen espada, a espada perecerán” (Mt. 26, 52). No quiero que perdamos de perspectiva la vieja ley del ojo por ojo, diente por diente, la cual era un paso en humanización pues no permitía hacer más daño del que te habían hecho. Antes la ley permitía el exterminio del enemigo.

Lo que supuso el cristianismo para Imperio Romano lo describe González de Carvajal (1995) en su libro, Fieles de la tierra. Curso breve de Moral Social:

“La repulsa de la violencia por Jesús de Nazaret fue tan inequívoca que los primeros cristianos no sólo se negaron a participar en una eventual guerra sino incluso a enrolarse en los ejércitos. Orígenes, por ejemplo, afirma: «No salimos con el Emperador a la guerra, aun cuando se nos urja a ello». Y existen testimo­nios de soldados que abandonaron la milicia al hacerse cristianos; de hecho, en muchos lugares se exigía a los catecúmenos renunciar al estado militar, si tal era su profesión” (p. 204).

Carvajal (1995) recuerda que el ejército se reclutaba entre voluntarios, excepto en el caso de los hijos de soldados que estaban obligados, lo que dio lugar al primer objetor de conciencia conocido y condenado a muerte en Tebessa (África del norte) en el año 295. Se le honra como San Maximiliano.

En el año 313 el emperador Constantino decretó la libertad religiosa y en el 384 el emperador Teodosio hizo al cristianismo religión oficial del Imperio. Cuando los bárbaros al mando de Alarico entraron en Roma (año 410, ¡26 años después de proclamar el cristianismo como religión oficial!), se produjo una gran conmoción por la caída en manos bárbaras de la capital del mundo romano y creció el rencor hacia el cristianismo de los adeptos a los antiguos cultos. González de Carvajal recoge lo que escribía un autor de la época:

“¿Dónde están esos dioses protectores que nos salvaron de Aníbal y de los galos? Se ha extinguido el fuego de sus sacrificios, han sido proscritos, expulsados. ¿Y por qué? Para instalar en su lugar a un Dios tímido, dis­creto, que a fuerza de predicar la paz y el perdón ha ablandado las almas y desarmado a la patria. Cuando todo el mundo sufre y llora, ¿dónde está ese Dios?, ¿qué hace? Se esconde en las iglesias, esperando, aterrorizado, a que los bárbaros vengan a destrozar sus altares. Dejémoslo ahí y volvamos a levantar nuestros templos. Llamemos de nuevo a nuestros dioses, que darán la victoria a nuestros estandartes”. (González de Carvajal, 1995, p. 206).

La lucha no violenta por la paz tiene dos grandes figuras en el siglo XX: Mathama Gandhi y Martin Luther King. Desde ellos queda para la historia que se puede conseguir la independencia de un país con los métodos de la no-violencia activa, así como que se puede abolir la segregación racial sin necesidad de armas; si bien es cierto que se requiere una talla moral y ética elevada.

La acción no-violenta activa está refrendada por muchos pequeños hechos. Aquí quiero mencionar al misionero P. Hans-Joachim Lohre, secuestrado en Malí y que según se cuenta en Mundo Negro:

“El P. Lohre asegura que «de los 371 días de secuestro, 368 los he vivido en paz», organizando muy bien sus jornadas y pensando en «Viktor Frankl, fundador de la logoterapia, que decía que aquellos que sobrevivieron al campo de exterminio de Auschwitz no fueron quienes odiaban a las SS, ni quienes se resignaron, sino quienes supieron dar sentido a la prueba. Yo me dije que mi sentido sería vivir ese tiempo para orar y profundizar mi fe»”. (Bayo, 2024, p. 16).

Se podrían añadir más hechos para corroborar la eficiencia de la no-violencia, pero creo que es suficiente para reconocer el cambio social histórico que esto supone. Es cierto que esta actitud no es asumida por muchos como han puesto de manifiesto la temática de las XXVIII Jornadas-Encuentro de AESLO, las cuales, a su vez, son un paso para promocionar la no-violencia activa.

A modo de síntesis de la humanización

En resumen, estos cuatro hechos de avance en la construcción de una sociedad más humana no han sido asimilados por todos los ciudadanos. Aún existe mucho individualismo y egoísmo, muchas personas sin vínculos sociales y enfrentadas a los demás, mucha violencia, etc. Pero ya la conciencia histórica de la humanidad ha avanzado al igual que la cooperación. El desarrollo de la conciencia social hace rebelarse a más personas contra la injusticia y preocuparse más por los que sufren o son explotados. ¡Queda espacio para que los derechos humanos y la conciencia como sagrario de la persona y de su dignidad estén más presentes en la sociedad!

Con el avance humanizador la utopía se nutre de nuevos objetivos y esperanzas. El hombre siempre es llamado a mirar al futuro y caminar hacia adelante. A veces se recurre a un pasado idealizado del que se recoge el sentido, que en consecuencia se convierte en un futuro deseable (se anulan las partes negativas de ese pasado).

Todavía tenemos muchos fenómenos violentos que afectan sobre todo a la persona humana y su dignidad. Hay corrientes ideológicas poco humanistas como el posthumanismo, el transhumanismo, el entender la persona como un animal más, con derechos semejantes a los de los simios, y los que la consideran una máquina u ordenador a la que con diversos chips electrónicos se le puede incorporar la información que configurará su ser y actuar.

En la actualidad aún permanece una mentalidad y cultura que despersonaliza al ser humano, que se le convierte en masa, al anularse la persona, como se promovió en el nazismo y stalinismo, sin considerar su subjetividad única irrepetible, ni su conciencia, que le llama a la libertad y solidaridad.

Nuevos retos

Nuestro tiempo es apasionante pues estamos, más que en una época de cambios, en un cambio de época, como manifiestan diversos factores: la descarbonización, la inteligencia artificial, la digitalización, la tendencia a desaparecer el dinero en efectivo, la crisis poblacional que abordan libros como El planeta vacío de Darrel Bricker y John Ibbitson (2019) y Suicidio demográfico en occidente y medio mundo de Alejandro Macarrón (2018), o los mercados de futuros conductuales que aborda Shoshana Zuboff (2020). No se sabe qué es ser persona (la propia identidad, el amar y la familia, el trabajo no unido a la profesión) y cuál es el sentido de la vida y de la historia con la cuestión de la trascendencia.

Este cambio de época ya lo anunciaba P. Drucker (1993) en su libro La sociedad poscapitalista que, en su introducción, decía: “Nadie nacido en 1990 sería capaz de imaginar el mundo en el que crecieron sus abuelos (esto es, mi generación) o el mundo en el que nacieron sus padres” (p. 13).

El influyente economista Klaus Schwab (2016), organizador del Foro de Davos, que reúne políticos, grandes empresarios e intelectuales una vez al año, en su libro La cuarta revolución industrial escribe: “Lo más intenso e importante es cómo entender y dar forma a la nueva revolución tecnológica, que supone nada menos que una transformación de la humanidad”. (p. 13) y “No solo está cambiando el «qué» y el «cómo» hacer las cosas, sino el «quienes somos»”. (p. 15)

Benito Estrella (2023) entiende que el homo viator puede ser pasajero, transeúnte, caminante, residente, turista o peregrino y concluye: “Pocos y pocas veces somos peregrinos que saben a dónde van, para los que el tiempo cuenta vivencial y significativamente. Nos parecemos más a los transeúntes que deambulan, como animales por una selva de asfalto, por las calles de las ciudades con mirada desorientada y ausente” (p. 18).

La sociedad debe seguir caminando en humanización hacia una vida más solidaria, en la que cada persona desarrolle el sentido de su vida. Las estructuras sociales y los diversos bienes deben estar al servicio de la persona. No debemos olvidar que el ser humano es un ser bio-psico-socio-espiritual formando una unidad armónica única e irrepetible. Desde este planteamiento, exponemos unos objetivos en la lucha para construir una sociedad más justa.

Tener una buena relación de la persona con su dimensión corporal

Tener una buena relación de la persona con su dimensión corporal es imprescindible, pues somos cuerpo, con lo que eso significa.

Hoy existe una doble compulsión ante el cuerpo: a) guiarse por los gustos que llevan a mala alimentación, obesidad y una vida insana, y b) construirse el propio cuerpo en gimnasios, dietas extremas, cirugías plásticas y de cambio de sexo (aunque las células siguen siendo XX o XY).

A propósito del cambio de sexo la antropóloga Teresa Giménez Barbat (2023) da estos datos significativos:

-“Hace 10 años, el perfil mayoritario de las personas trans correspondía a varones mayores de 30 años que querían ser mujeres. Ahora la mayoría son mujeres de menos de 25 años que creen que son realmente hombres” (p. 157).

-“Los niños padecen un bombardeo publicitario que convierte el cambio de sexo en una opción atrayente, un gesto de moda que confiere distinción a quien lo adopta (…) la identidad de género es toda una industria. Jennifer Bilek, feminista radical y una investigadora muy combativa contra el transgenerismo, dice que este mercado ha pasado de valer 8 mil millones de € anuales a más de 3 billones de € en tan solo 5 años. En una sociedad donde se consume compulsivamente, la última frontera, el último nicho de mercado por colonizar y explotar, es el propio cuerpo y la «identidad». La experiencia de las identidades de género se ha convertido en un producto muy rentable especialmente para las industrias farmacéutica, biomédica y tecnológica” (p. 145).

El informe De hombres adultos a niñas adolescentes de Feministas de Cataluña (2022) indica:

-En el Servei Transit (del Institut Catalá de Salut) se atendieron en 2012 a 19 personas, en 2016 a 366, y en 2021 (último año con datos) a 1454" (datos Tabla 1, p.5), lo que supone un 7652 % de incremento en el periodo.

-“El 87 % de las primeras visitas obtenía tratamiento hormonal, y que 78,6 % de los menores atendidos por Transit estaba recibiendo hormonación” (p. 19).

Además, en los informativos se escucha con frecuencia como delincuentes sexuales condenados afirman sentirse mujeres para ir a una cárcel de mujeres o para evitarla. Miembros del ejército, policías… afirman sentirse mujeres para tener más posibilidades en ascensos o condiciones de trabajo más benignas.

Creo que es necesario constatar que hace años estaba el boom de la anorexia y bulimia y ahora está el de la disforia de género, ambos protagonizados por chicas. No olvidemos que en teoría económica se sabe que la oferta crea la propia demanda.

Es necesario enfrentar y serenar este debate, superar la tiranía de las modas y hacer una valoración psicológica más profunda para ver si hay otras problemáticas de fondo. Ya hay demandas por haber realizado operaciones de cambio de sexo sin estudios serios previos.

Tenemos que llegar a definir qué significa ser humanos, que datos de nuestro cuerpo y salud se pueden compartir públicamente, y qué responsabilidades hay ante la posibilidad de cambiar el código genético de las futuras generaciones por diversos objetivos.

Tener interrelaciones más saludables

Tener interrelaciones más saludables con la realidad exterior, la propia interioridad y las otras personas es fundamental para la armonía en la persona. Aquí destacan los ámbitos psicológico, social y espiritual, lo que exige cultivar la interioridad personal, estando menos pendiente del envoltorio y haciendo más silencio para mirar adentro y encontrarse consigo mismo. A la vez hay que practicar las relaciones cara a cara y superar la tiranía de las pantallas y los likes. Es decir, hay que desarrollar el propio protagonismo personal y social de forma autogestionaria y solidaria en todos los ámbitos de la vida humana.

Esto hay que hacerlo afrontando una sociedad tan tecnológica como la actual. Para este reto es valioso lo que dicen los siguientes autores:

Klaus Schwab (2016) refiere como la aplicación de las tecnologías en nuestras vidas “podrían disminuir algunas de nuestras capacidades humanas por excelencia, como la autorreflexión, la empatía y la compasión” (p. 126). En consecuencia, “existe el temor de que una generación entera de jóvenes consumidos por las redes sociales tengan dificultades al escuchar, establecer contacto visual o leer el lenguaje corporal”. (p. 130).

Schwab (2016) recuerda que se puede monitorizar por radiofrecuencia cualquier objeto en circulación, por tanto, “también se aplicarán sistemas de monitoreo similares al movimiento y rastreo de las personas” (p. 35). No es conveniente olvidar que sigue siendo fundamental para las personas sentir el contacto humano y tener relaciones estrechas.

Otros autores, Jonathan Haidt y Greg Lukianoff, analizan cómo las buenas intenciones y las malas ideas están condenando a una generación al fracaso. Las malas ideas las concreta en tres falsedades:

“1. La de la fragilidad: lo que no te mata te hace más débil.

2. La del razonamiento emocional: confía siempre en tus sentimientos.

3. La del nosotros «contra ellos»: la vida es una batalla entre las buenas personas y las malvadas” (Haid y Lukianoff, 2019, p. 23).

Estas falsedades nos hacen olvidar la máxima de “prepara al niño para el camino, no el camino para el niño” ( Haid y Lukianoff, 2019, p. 361), que afrontar las dificultades y el dolor te fortalece y lo que no te mata te hace más fuerte. La traducción política de estas falsedades es que los votantes “estadounidenses ahora están motivados para levantarse del sofá y tomar parte en la acción política, no por amor al candidato de su partido, sino por odio al candidato del otro partido”. (Haid y Lukianoff, 2019, p. 208).

Además Shoshana Zuboff (2020) analiza como las nuevas tecnologías hacen que el eje de la economía sea ya la vigilancia, que invade nuestro hogar. “Ahora[, el hogar,] son simplemente coordenadas para toda esa plétora de termostatos, cámaras de seguridad, altavoces e interruptores de la luz inteligentes que extraen, convierten y transfieren nuestra experiencia para accionar nuestra conducta. (…) No puede haber escondites secretos, porque no puede haber secretos (...) ¿Las cerraduras? Se han evaporado. ¿Las puertas? Están abiertas” (p. 634).

Estamos en el capitalismo de la vigilancia que “reclama unilateralmente para sí la experiencia humana, entendiéndola como una materia prima gratuita que puede traducir en datos de comportamiento. (…) Con los datos “se fabrican productos predictivos que prevén lo que cualquiera de ustedes hará ahora, en breve o más adelante. Por último, estos productos predictivos son comprados y vendidos en un nuevo tipo de mercado de predicciones de comportamientos que yo denomino mercados de futuros conductuales. Los capitalistas de la vigilancia se han enriquecido inmensamente con estas operaciones comerciales (…) Ahora los procesos automatizados llevados a cabo por máquinas no solo conocen nuestra conducta, sino que también moldean nuestros comportamientos en igual medida” (Zuboff, 2020, p.21)

Así es comprensible que las personas se encuentren desarraigadas de la naturaleza, patria y pueblo, y piensen que la historia empieza cuando nacen. Los vínculos sociales son parte de nuestra naturaleza, del sentido de la vida y de su trascendencia. Hay que potenciar un arraigo personal y social, existencial y espiritual con proyectos que den sentido a la existencia.

Afrontar y estabilizar las relaciones familiares

La familia es la sociedad más próxima a la persona que nos hace dar el primer paso de socialización. De los estudios científicos resaltamos, a continuación, algunos aspectos.

El doctor en medicina y profesor de medicina en la Universidad Complutense, Fernando Bandrés Moya (2015), escribe: “Perder un progenitor por causa de divorcio durante la niñez constituye en relación con la longevidad, el indicador social individual más determinante de muerte prematura” (p. 65, citando a Friedman y Martin, The Longevity Proyect).

La antropóloga Teresa Giménez Barbat (2023), por su parte, refiere que: “En el estado de Georgia se encontró que los niños cuyo padre no figuraba en la partida de nacimiento tenían el doble de posibilidades de muerte infantil, controlados los factores de salud y situación socioeconómica” (p. 245), y que: “«La falta de paternidad se asocia con tasas más altas de encarcelamiento para los niños, tasas más altas de embarazo adolescente para las niñas y una mayor probabilidad de problemas emocionales y de comportamiento para ambos sexos», dice la investigadora Louise Perry (…) No es políticamente correcto afirmarlo, pero a mayor tasa de nacimientos de madre soltera, mayor tasa de criminalidad” (p. 246).

La profesora de Psicología en la Universidad Estatal de Los Ángeles (California), Karen Wu (2023), escribe: “En un estudio de hijos de gemelos realizado por Mendle y colegas (2006), las niñas con padrastros o que vivían con hombres adultos sin parentesco alcanzaron la menarquía antes. Otro estudio que analizó tanto la ausencia del padre biológico como la presencia del padrastro encontró que este último era un mejor predictor de la menarquía temprana entre las niñas separadas de sus padres biológicos” (párr.. 2).

Teresa Giménez (2023) escribe que el hombre que no es el padre emite feromonas que aceleran la madurez sexual de las niñas con las que conviven mientras que las del padre biológico la inhiben. (p. 250-251).

El artículo de Verónica Alcalá Herrera y María Luisa Marván (2014) afirma lo siguiente: “hay un número cada vez mayor de niñas con MT [menarca temprana] que tienen un padre ausente […a las que] les es más difícil establecer amistades nuevas y tener una vida social estable, lo que suele provocar en ellas un estado de ánimo negativo (…). Se han encontrado en estas jóvenes estados de ansiedad comórbidos a la depresión. En esta línea se encuentran algunos datos que muestran un aumento de síntomas suicidas y conductas autodestructivas (…) trastornos alimenticios, niveles elevados de ansiedad, síntomas psicosomáticos, conductas adictivas y ausentismo escolar (…) más problemas de abuso de alcohol y drogas (…) Algunos estudios refieren que estas niñas buscan relacionarse rápidamente con hombres, en algunos casos de mayor edad. Al parecer, la niña tiene la necesidad de sentirse protegida y cuidada por un varón, lo que está asociado a la ausencia del padre” (p. 239-240).

Aunque no hubiese eses estudios cualquiera aceptaría como válido lo que ellas concluyen: “La convivencia y la cercanía entre ambos padres son modelos a seguir, necesarios para proporcionar sentimientos de confianza, amor y protección. Dicho estilo de vida debe ocurrir durante toda la infancia, lo que evitaría las circunstancias de distrés que viven las niñas con MT” (Alcalá Herrera y Marván, 2014, p. 241). Es evidente que una buena convivencia familiar es un bien para todos, lo mismo que la estabilidad en las relaciones familiares que habrá que fomentar.

Integrar libertad-responsabilidad-solidaridad

Es necesario integrar tres valores básicos, libertad-responsabilidad-solidaridad, que deben estar armonizados y equilibrados; son objetivos a conseguir en la vida personal, grupal (en los diversos grupos de los que se forme parte) y social. El camino es socializar el poder y asumirlo, más que reivindicar. También hay que asumir las consecuencias del ejercicio de la propia libertad. La cuestión no es que tu libertad termina donde empieza la de los demás, pues el otro no es enemigo, sino hermano y, por lo tanto, mi libertad crece con la libertad del prójimo.

Estos valores hay que realizarlos en sociedades en las que el poder cada vez desarrolla más instrumentos de control de las personas por la inteligencia artificial. Como recoge Amy Webb, (2019):

“La IA [inteligencia artificial] está concentrando rápidamente el poder en manos de unos pocos (…) El futuro de la IA lo construyen solo dos países [Estados Unidos y China] con intereses geopolíticos enfrentados, con economías entrelazadas. (…) la IA es una herramienta de poder explícito y de poder suave y, a instancias de las tribus de IA, es objeto de manipulación con miras a obtener ganancias económicas e influencia estratégica,” (p.196).

Según Amy Webb, (2019): “China está utilizando la IA en un esfuerzo para crear un pueblo obediente (…) la IA «elevará de manera significativa la capacidad y el nivel de gobernanza social» (…) para desempeñar «un papel primordial en el mantenimiento de la estabilidad social»” (p.120-121). “«Que les permita a las personas dignas de confianza moverse por donde quieran, y les dificulta a las desacreditadas dar un solo paso»” (p. 20). Para ello “El programa Integrado de Operaciones Conjuntas utiliza la IA para detectar desviaciones respecto al patrón (…) Las puntuaciones de crédito social de China evalúan y clasifican a los ciudadanos basándose en su comportamiento, y los sistemas IA de toma de decisiones utilizan estas puntuaciones para determinar quién puede obtener un préstamo, quien puede viajar e incluso a qué escuela pueden ir sus hijos” (p. 123).

Refiriéndose a las empresas occidentales Amy Webb (2019) constata los conocimientos que Google saca de los usuarios del correo de Gmail:

“lo conocen mejor que su cónyuge o su pareja (…) conoce los nombres y direcciones de correo electrónico de todas las personas con quienes habla (…) sus itinerarios de viajes y sus registros financieros y sabe cuáles son sus compras (…) las caras de sus amigos y familiares (…) que tiene nueva novia (o una amante) (…) si usted observa el ramadán (…) va a la iglesia o si no practica ninguna religión (…) dónde tiene que estar usted el martes, aunque, en realidad, se encuentre en otro lugar (…) si está teniendo un aborto (…) aprendiendo a hacer paella, o si está teniendo dificultades con su identidad sexual (…) o si está pensando en dejar la carne (…) El sistema cruza todos estos datos, aprende de ellos, los convierte en productos y los monitoriza al mismo tiempo que le da a la persona «empujoncitos» en direcciones predeterminadas” (p. 217-8).

Schwab (2016) nos hace presente que, si uno autoriza a que le monitoricen las empresas de seguros en su actuación, le ofrecerán un descuento en su póliza y concluye, “¿Se trata de un desarrollo que deberíamos acoger con satisfacción porque nos motiva a vivir una vida más saludable, o bien es un preocupante avance hacia una forma de vida en que la vigilancia –tanto del gobierno como de las empresas- se vuelve cada vez más invasiva?” (p. 134).

Jonathan Haidt y Greg Lukianoff (2019) afirman que es necesario sobreponerse a las ondas de emocionalidad que campan en la cultura actual: “No es aceptable que un investigador diga: «Me has mostrado una prueba convincente de que mi afirmación es errónea, pero aún siento que mi afirmación es correcta, así que la mantengo»” (p. 71).

La libertad-responsabilidad-solidaridad son valores fundamentales de la persona, que en política equivaldrían a autogestión o democracia real. Recordemos las palabras luminosas de Viktor Frankl (2024) citadas al principio de este escrito, que terminaban así: “Al hombre se le puede arrebatar todo excepto una cosa, que es la última de las libertades humanas: la elección de la actitud personal ante una determinada serie de circunstancias y elegir su propio camino (p. 80).

Redistribución de la renta a nivel mundial

Es necesaria una redistribución de la renta a nivel mundial, pues los bienes del planeta pertenecen a la humanidad que formamos todos. Crear esta conciencia, cultura y movimiento social supone confrontar y superar los nacionalismos tanto de los países como en el interior del país, que se hacen más excluyentes en las zonas más enriquecidas. Al examinar la historia se ve que unas regiones dentro del país se desarrollaron a costa de otras por las medidas proteccionistas estatales para ciertos bienes, como el hierro y el textil, a costa de otros que se ven perjudicados en su exportación. A nivel mundial también vemos que el imperialismo ha desarrollado unos países a costa del empobrecimiento de otros.

La distribución de la renta entre toda la humanidad es tarea de todos y de cada persona concreta. No nos podemos fiar de los estatismos de un signo u otro, y menos de los gobiernos globalistas lejanos a las personas, pues ignoran la libertad y solidaridad personal. Se trata de formar la conciencia en la responsabilidad personal y comunitaria de construir el bien común para toda la humanidad, respetando el principio de subsidiaridad y autogestión.

La tarea es grande porque hoy la principal fuente de enriquecimiento es la especulación y lo que llaman mercados de futuros conductuales que generan una gran riqueza con la compra de predicciones sobre nuestro comportamiento, pues con los rastros digitales, como los cookies, saben todo sobre nosotros, no para nosotros, sino para beneficio de otros, los del capital de la vigilancia. Predicen nuestro futuro para enriquecimiento de otros, no nuestro. El estado y este capitalismo digital nos controlan por todos lados, mientras firmamos formularios de protección de datos ante las personas “de confianza”. Es un verdadero timo. Con el dinero ganado en el boom tecnológico-financiero se adquieren bienes de la economía real en perjuicio de los más débiles.

La tarea para la redistribución mundial de la renta no es pequeña y la necesidad de lucha y creatividad es grande. Hay espacio y tarea para todos.

Establecer un diálogo colaborativo entre la espiritualidad, política y religión

Establecer un diálogo colaborativo entre la espiritualidad, la política y la religión, que en la vida de las personas y pueblos son realidades profundas y decisivas de su ser, es ineludible.

Acerca de la importancia de la política y el bien común no hay dudas en la actualidad; aunque hay algunas personas que cambian el concepto de bien común por el de interés general, pero no son conceptos intercambiables sino de significados claramente distintos. De la espiritualidad como dimensión básica del ser humano aparecen dudas en ciertos ambientes sociales, no así en la concepción frankliana de la persona. El diálogo sereno sobre la religión y las religiones cuesta más en muchos ambientes sociales, aunque es constatable que cada cultura o civilización se edificó sobre la base de una concepción religiosa concreta y observable.

Conviene tener en cuenta que alrededor del 90 % de la humanidad dice creer en Dios, la mayoría dentro de una religión organizada e institucionalizada, la cual tiene constitutivamente una dimensión social pública. La religión implica re-ligar a uno con los otros, es un sistema de creencias y actitudes compartidas con otros, que se celebran comunitariamente y dan fuerza para con-vivir. Lo expresa con las siguientes palabras Benito Estrella (2023): “Las principales culturas del mundo, nuestras grandes civilizaciones, tienen todas un origen religioso y se manifiestan en la palabra escrita de libros que se consideran sagrados y en unos rituales de lectura y relectura que conservan viva su memoria” (p. 39).

Las personas y grupos tienen que poder expresar, dialogar y cultivar con completa libertad su dimensión espiritual. Igualmente, su participación, orientación y compromiso político, así como su pertenencia o no a una religión determinada y lo que entienda que le aporta, por eso puede ser aconsejable para el terapeuta conocer a diversos responsables de las religiones para poder sugerir en un determinado momento visitar a uno u otro.

Dar una respuesta sanadora que descarte el suicidio

Dar una respuesta sanadora que descarte el suicidio, es una prioridad humanizadora (cuestión que en las XXVIII jornadas de AESLO se ha planteado más de una vez). Está bien la movilización política y social contra la violencia machista ante los cerca de 100 asesinatos anuales en España de este tipo. Pero está realmente mal el silencio y desmovilización por los aproximados 4000 suicidios anuales. Se necesita un movimiento socio-político serio para que cada persona encuentre el sentido en su vida, unas metas que le hagan afrontar con eficiencia los retos que la existencia plantea.

El tema en España es preocupante, especialmente entre los jóvenes, como recoge Cristina Giménez (2023): “También en España hay noticias preocupantes: el periodista Jorge Raya Pons informa de que, en 2012, los hospitales de nuestro país registraron casi mil ingresos por intentos de suicidios en jóvenes de 10 a 24 años. 336 eran chicos y 633 eran chicas. En 2020 ese dato subió a 581 chicos y 1511 chicas. Es más del doble” (p. 85), y a eso tendríamos que añadir que el número de jóvenes está en descenso. En las personas mayores los suicidios mayoritarios son de varones.

Jonathan Haidt y Greg Lukianoff (2019) se preguntan:

“¿Qué está motivando este aumento de las enfermedades sociales y los suicidios? Twenge cree que es la rápida proliferación de los smartphones y las redes sociales en la vida de los adolescentes, desde más o menos 2007, es la principal causa de la crisis de salud mental que comenzó aproximadamente en 2011. (…) Twenge descubre que sólo hay dos actividades que guardan una correlación significativa con la depresión y otras consecuencias relacionadas con el suicidio (como considerar el suicidio, planificarlo o llegar a intentarlo): el uso de dispositivos electrónicos (como un smartphone, una tableta o un ordenador) y ver la televisión. Por otro lado, hay cinco actividades que tienen una relación inversa con la depresión (lo que significa que los niños que dedican más horas a la semana a estas actividades muestran tasas menores de depresión): los deportes y otras formas de ejercicio, acudir a ceremonias religiosas, leer libros y otros medios impresos, las interacciones sociales en persona y hacer los deberes. (…) Cuando los niños pasan dos horas de su tiempo libre al día o menos delante de una pantalla, no hay un elevado el riesgo de depresión. Pero encima de las dos horas al día, el riesgo se incrementa con cada hora adicional delante de una pantalla” (p. 238-9).

Hay tarea para el cultivo de la espiritualidad, la psicoterapia y la socioterapia. Todos podemos tener una aportación sanadora en diverso grado.

Conclusiones

Como miembros de una sociedad que permanentemente se va construyendo, es necesario ver que toda vida humana es valiosa en sí misma con aportaciones específicas, distintas y únicas al conjunto de la sociedad. Es preciso saber valorar la aportación de cada persona y promover que todos puedan dar lo máximo de sus capacidades. Tenemos que articular exigencia y reconocimiento, tanto en el ámbito personal como en el social-ambiental e institucional, que, desde la realidad que existe hoy y que constatamos con los cuatro hechos de humanización, nos animen a caminar cara la sociedad utópica a construir.

Se proponen siete retos para esta humanización: a) tener una buena relación de la persona con su dimensión corporal; b) tener interrelaciones más saludables con la realidad exterior, la propia interioridad y las otras personas (armonía en la persona); c) afrontar y estabilizar las relaciones familiares; d) integrar tres valores básicos, libertad-responsabilidad-solidaridad; e) redistribución de la renta a nivel mundial; f) establecer un diálogo colaborativo entre la espiritualidad, la política y la religión, y g) dar una respuesta sanadora que descarte el suicidio.

Esperamos haber sugerido suficientes campos de acción para el quehacer de cada quien, o incluso facilitar que alguien descubra el suyo específico, ya que, parafraseando a Frankl, lo importante es hacer lo que la vida esperaba de nosotros. Es hora de realizarlo y afrontarlo con ánimo.

Antón NEGRO EXPÓSITO es sacerdote y licenciado en sociología. Profesor de sociología y análisis socio-político-económico en el Instituto Teológico Lucense.

Referencias

 

Alcalá Herrera, V. y María Luisa Marván, M.L. (2014). Factores asociados a la aparición temprana de la menarca: una revisión narrativa. Psicología y Salud, 24 (2), 235-244.

 

Bandrés Moya, F. (2015). Vejez biológica y vejez biográfica, Col. Sinergia. Madrid: I. E. Mounier.


Bayo, E. (2024). Misión hoy: P. Hans-Joaquim Lohre, misionero de África. Mundo Negro, (704), 16-17.

 

Bricker, D. y Ibbitson, J. (2019). El planeta vacío. Barcelona: Penguin Random House. 

 

Castelao, A.D.R. (1975). Nós. Madrid: Akal.

 

Drucker, P. (1993). La sociedad poscapitalista, Barcelona: Apóstrofe.

 

Durkheim, E. (1973). De la división del trabajo social. Buenos Aires: Schapire.

 

Estrella, B. (2023). La educación de la mirada lectora, Col. Sinergia. Madrid: I. E. Mounier.

 

Feministes de Catalunya. (2022). De hombres adultos a niñas adolescentes. Cambios, tendencias e interrogantes sobre la población atendida por el Servei Trànsit en Cataluña, 2012-2021. Recuperado el 6/12/2024 de: https://feministes.cat/wp-content/uploads/Informe-Transit-ES-2021.pdf

 

Frankl, V. (2024). O home a procura de sentido. Madrid: AESLO.

 

Giménez Barbat, T. (2023). Contra el Feminismo. Madrid: Pinolia.

 

González de Carvajal, L. (1995). Fieles de la tierra. Curso breve de Moral Social. Madrid: Edice.

 

Haidt, J. y Lukianoff, G. (2019). La transformación de la mente moderna. Barcelona: Deusto.

 

Macarrón Larumbe, A. (2018). Suicidio demográfico en occidente y medio mundo. Leipzip: CreateSpace. ISBN-13: 978-1545467589.

 

Moradiellos, E. (1986). El sindicato de los obreros mineros de Asturias 1910-1930. Oviedo: Universidad de Oviedo.

 

Schwab, K. (2016). La cuarta revolución industrial. Madrid: Debate.

 

Webb, A. (2019). Los nueve gigantes. Como las grandes tecnológicas amenazan el futuro de la humanidad. Barcelona: Península.

 

Wu, K. (2023). Padrastros: una causa misteriosa de menarquia temprana. Psychology Today, s/n. Recuperado el 1/10/2024 de https://www.psychologytoday.com/es/blog/padrastros-una-causa-misteriosa-de-menarquia-temprana

 

Zuboff, S. (2020). La era del capitalismo de la vigilancia. La lucha por un futuro humano frente a las nuevas fronteras del poder. Barcelona: Paidós.

 

Reproducido de: Negro, A. 2024. La construcción de la sociedad desde la historia a la utopía. Nous, (29), 39-64.

Descargado de:  https://www.logoterapia.net/uploads/28_negro_2024_utopia.pdf

Otros artículos de la revista Nous disponibles en: https://www.logoterapia.net/nous/2/articulos

miércoles, 12 de marzo de 2025

Sobre la película Anora, los premios Oscars y otros silencios.

por José Luis Barrera Calahorro


La edición última de los premios Óscar, ha sido muy mediocre. Todos los productores, guionistas, directores y actores de las películas americanas, que tanto a veces nos gustan parecen estar “noqueados” por las enloquecidas bravatas de Trump. Esperábamos que en el escenario se hablara abiertamente de reivindicaciones y denuncias del mundo del cine, sobre lo que está pasando en su país; prácticamente todos pasaron por el escenario a recoger sus estatuillas, y soltando sus breves discursos, sin ningún compromiso político, ético y social. Decepcionante y siempre lo mismo: ellas, muy combativas en la defensa del feminismo, se pasearon por la alfombra roja vestidas con sus modelitos, convirtiéndose una vez más en mujeres-objeto.

Son las grandes contradicciones de la sociedad en la que vivimos.

Anora fue la película triunfadora, otras que parecían más favoritas (Emilia Pérez, The Brutalist, Cónclave). Por los demás, las películas restantes más premiadas no brillan especialmente este año por su calidad. Algunos largometrajes bien ponderados por la crítica oficial, han pasado sin pena ni gloria en esta decepcionante edición de los Óscars 2025.

Al día siguiente de salir vencedora en los premios Oscars, la película Anora del director Sean Baker autor de la excelente “The Florida Proyect”, pude verla en streaming. La verdad es que quedé aturdido por la nula calidad artística del filme. Pero sobre todo me perturbaron más los mensajes que se lanzaban desde las últimas tendencias y vacuos pensamientos que sobre la sociedad actual se vertían.

¿De qué va la película? Anora, es una “scort” (una bailarina erótica) y a la vez una joven prostituta de Brooklyn, que tiene la oportunidad de vivir una historia a lo Cenicienta cuando conoce al hijo de un oligarca ruso con quien impulsivamente se casa . Cuando la noticia del matrimonio llega a Rusia, su cuento de hadas se ve amenazado, ya que los padres parten hacia Nueva York para intentar conseguir la anulación del matrimonio.

Algunos han querido compararla con la historia que se cuenta en Pretty Woman, pero carece del encanto, la serenidad del relato, y su elegancia. La primera parte, que para mí es repetitiva y un tostón, nos cuenta muy crudamente las relaciones sexuales con ese novio rico que parece haber encontrado. Es prácticamente una ruidosa concatenación de escenas de porno blando, de consumo de drogas, de toda clase de excesos. Demasiado ruido y estrépito de imágenes y músicas en la primera parte.

Mientras, la película no es capaz de darnos a conocer, aunque sea poco a poco el carácter de su protagonista, el proceso interior de Nora que parece haberse enamorado de alguien, cuya intenciones se nos ocultan. Sólo se ven sus intenciones de darse un “pelotazo” con el dinero del coprotagonista. En fin, ella quiere aprovecharse de la ocasión de tener un novio muy rico y él de poder satisfacerse sexualmente con una mujer muy hermosa. También, se nos ocultan las verdaderas intenciones y la personalidad de su amante -oh, guionistas tramposos!-, solamente se hace hincapié en el mucho dinero que tiene. Igualmente, no se muestra ninguna crítica, ni denuncia de la situación penosa de esas mujeres, prostitutas, con la de miserias,  explotación y humillaciones que, sin lugar a dudas sufren.

En su segunda parte, Anora abandona su ritmo alocado, de fiestas y juergas, y cambia de tonalidad y ritmo, inclinándose hacia la comicidad y el humor, con la aparición de personajes que mueven a la risa y casi se convierte en una comedia de humor negro. Igualmente, ella aparecen las pistas de lo que va a ser su no tan sorprendente desenlace.

José Luis Barrera Calahorro 8 de marzo de 2025

Iván Illich, en el centenario de su nacimiento. Demostró que la mayor amenaza para la salud mundial es la medicina, que el patógeno clave es la obsesión por la salud perfecta y que la escuela es una agencia de publicidad de la sociedad enferma.

Juan Gérvas (Doctor en Medicina, médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España, exprofesor de salud pública, Universidad Johns...