martes, 6 de julio de 2021

La epidemia y la verdad (Más de un año después)

Un año después de aparecer la epidemia en España, el cansancio y la impotencia se han extendido entre la gente sin que se vea la salida del túnel. Además, asistimos resignados a una farsa política en la que la refriega partidista ha tomado el protagonismo, mientras un gobierno impasible se ha resignado a convivir con la epidemia. El resultado es una de las peores gestiones de la pandemia en todo el mundo. Todo lo que se podía hacer mal se ha hecho mal, y casi todo lo que se podía haber hecho bien no se ha hecho o se ha hecho muy tarde. Hago un breve balance, al tiempo que planteo los sencillos remedios que mejorarían la lucha contra el virus. 

1.- Se ha planteado el control de la epidemia como una guerra contra el virus. Como es sabido la primera víctima de una guerra es la verdad. La mentira, la ocultación, el engaño y la manipulación han alcanzado una dimensión portentosa. Además de camuflar las cifras de muertos, la gestión de la información ha sido un desastre. El remedio es la verdad. Decir la verdad y mostrar la realidad, tal cual es, es comenzar a sanar. Conocer los datos reales es el presupuesto básico para gestionar con éxito la epidemia. Es necesario hacer una auditoría a fondo de la gestión, tal como han pedido numerosos científicos, para detectar los fallos del sistema, corregirlos y estar preparados para controlar el mal.

2.- Una horrible gestión de los tiempos. El gobierno siempre ha llegado tarde a todo. A veces, por intereses bastante cretinos. Privada y públicamente manifesté con bastante antelación lo que había que hacer y que, al final, el gobierno hizo con un gravísimo retraso. A principios de febrero dije que había que cortar la comunicación con Italia, a final de febrero, que había que aislar Madrid y confinar los focos locales; por no hacerlo se confinó todo el país. A primeros de agosto, cuando era posible controlar los brotes dispersos, reclamé el cierre de la actividad nocturna: se ha terminado haciendo varios meses después. Podría continuar, hay otros muchos ejemplos de inoperancia. En una epidemia el peor de los escenarios termina por llegar y los remedios más odiosos acaban por resultar los más deseados. Hace falta una autoridad informada y decidida que acepte aquel imperativo de Lope de Vega: «Para, ¡oh voluntad!, el fin en los principios». Es preciso crear una agencia de salud pública independiente, que obedezca a criterios estrictamente sanitarios y tome los mandos cuando sea preciso.

3.- Una acción incoherente y hasta contradictoria. Anuncios tan osados como que el virus era menos peligroso que una gripe, y que algunos creímos, resultaron ser un engaño que la realidad denunció, redundando en una gravísima pérdida de confianza en la autoridad sanitaria. Mascarillas, de entrada, no, pero por fin indispensables y obligatorias en todo tiempo y lugar: ¿no suena a burla y a tomar a los ciudadanos como menores de edad? El necesario liderazgo centralizado colapsaba por incapacidad y la reacción fue fragmentarlo y desentenderse de él en favor de las regiones, salvo para su uso politiquero. Sorprende la escasa reacción crítica de una sociedad ya hastiada por tanta incoherencia. Un empirista cínico podría demostrar que a mayor uso de mascarilla mayor cantidad de contagios. Munición para demagogos. En efecto, la correlación existe, aunque no hace falta haber leído a Hume para comprender que de eso no se sigue que sea la causa. No obstante, era una medida fácil, que se vendió como la panacea a una población ya dispuesta a obedecer. Ante tanta irresponsabilidad, es necesario apelar a lo que sin ella sería de todos modos necesario: la responsabilidad personal y colectiva de la ciudadanía, sin la cual cualquier medida, a más de coercitiva y abusiva, es ineficaz. El papel de las autoridades también es informar, formar, concienciar persuasivamente de que cada uno es el principal recurso para proteger la salud propia, la de la familia y los amigos, de que todos somos responsables de todos.

4.- Técnicamente se han dado palos de ciegos, es comprensible. Sin embargo, no es aceptable la hipermetropía para la sanidad clínica -sea pública o privada- y la miopía para la salud pública. Este enfoque beneficia al sector industrial sanitario, altamente capitalista, al tiempo que margina la acción menos costosa y más eficaz de la prevención. Siempre hay que cuidar -también a los ancianos, los más maltratados en esta crisis-, pero es mejor no enfermar que curar. Social, económica y humanamente es mucho más rentable. La oportunidad de frenar la segunda ola existió, pero nunca se optó decididamente por dotar de personal y medios a un sistema de rastreo eficiente, por lo que rápidamente, rotos los diques preventivos desbordó al sistema asistencial.

La vacunación avanza a duras penas, pero por ahora es suficiente. Seguiremos insistiendo.

Francisco Márquez Barranechea 
Técnico de Salud Pública 

domingo, 4 de julio de 2021

¡Te presionarán con la eutanasia!

Ilustración de la doctora y 
comunicadora Mónica Lalanda

Si hoy se hiciera una encuesta en España y preguntara si existe una ley de eutanasia para procurar la muerte anticipada de las personas en ciertas condiciones, es posible que la mitad de los ciudadanos diga que no lo sabe con certeza. Si preguntamos a los mismos ciudadanos cuál es la diferencia entre la eutanasia y los Cuidados Paliativos, seguro que alrededor del 90 % no sabría precisar la diferencia.

Esto pone de manifiesto que la ley de eutanasia se aprobó con oscurantismo y poca transparencia hacia los ciudadanos. ¿Quién recuerda la aprobación de la ley por la que las SICAV (Sociedades de Inversión de Capital Variable) pasaban de tributar del 25 % al 1 %? ¿Quién sabe en qué fecha y qué gobierno la aprobó? Bien, pues la ley favorable a las SICAV se aprobó el 30 de junio de 2005, entonces muchos sabrán que era el Gobierno de Zapatero. Lo más curioso es que ese mismo día se aprobó otra ley que todo el mundo relaciona con Zapatero, que es la ley de los “matrimonios homosexuales”. De esta ley de muerte anticipada en cuatro o cinco años seguro que pocos sabrán quién aprobó la ley y menos cómo se aprobó.

La ley se aprobó el 18 diciembre de 2020 en pleno Estado de Alarma y se presentara como Proposición de Ley de Grupos Parlamentarios (y no Proyecto de Ley del Gobierno) para eludir la obligación de pedir informes al Comité de Bioética Español, al Consejo de Estado, al Consejo General del Poder Judicial y a la Organización Médica Colegial, porque sabían que no serían favorables... ¡Será que les parecían pocas las muertes del Covid y que querían aumentarlas!

Observando el contexto cultural-semántico de los medios de comunicación todos percibimos cientos de veces unidas muerte digna y eutanasia... dando a entender que sólo la muerte digna es la que sea por eutanasia. ¡Una barbaridad! Si usamos palabras de carga emocional positiva fuerte como digna y dignidad, ¿quién se puede oponer? Pero esto es un engaño vil pues la dignidad es de la persona, está en ella, no en la muerte. Esta es una realidad inexorable para todo viviente después de un período de tiempo, que a algunos se les hace largo y a otros (¿la inmensa mayoría?) se les hace breve o brevísimo.

Juntar muerte digna-eutanasia hace una presión emocional sobre las personas que escamotea la realidad de eliminar el dolor con los cuidados paliativos. Busca que los que se oponen a la eutanasia se vean como partidarios de la muerte con sufrimientos, una muy grave manipulación. Las situaciones y circunstancias psico-físicas no hacen a las personas dignas o indignas, sino que la dignidad es de la persona.

Unos buenos cuidados paliativos incluyen las dimensiones físicas, psíquicas, sociales y espirituales según las necesidades de la persona enferma. Incluso tengo encontrado personas que por el buen cuidado y aprecio del entorno social y familiar viven felices más tiempo del otorgado por los pronósticos médicos en su enfermedad.

La vigencia de la ley conlleva que te presionarán con que generas un gasto excesivo a la sociedad y no eres productivo, que eres un egoísta e insolidario con la familia y los amigos y les arruinas su vida, incluso te dirán que les amargas la vida por no dejarlos vivir y disfrutar la vida. Es más, impedir un suicidio puede convertirse en delito e incluso desaparecerá lo que hoy se llama “delito de denegación de auxilio”... pues si uno tiene derecho a la eutanasia y al suicidio asistido, ¿dónde queda el sentido de humanidad y solidaridad?

No deja de sorprender que haya profesionales dispuestos a ejecutar la sentencia de muerte a un enfermo teóricamente terminal, aún después de ver la película Queridísimos Verdugos de Martín Patino. Hace años me contaron que en la guerra civil un hombre le había dicho a su padre que se había apuntado para hacer fusilamientos porque le pagaban 125 pesetas y ante su escándalo se justificaba: “si no voy yo, va otro y las cobra él”.

¿Quiénes serán los grandes beneficiarios de esta ley? ¿Serán acaso los pobres y débiles? No olvido que el PCP en Portugal en la argumentación en contra de la ley de muerte anticipada recordaba que los ricos de Holanda en la vejez se marchaban para Alemania para escapar de esa muerte. Se beneficiarán, sin duda, las cuentas de la Seguridad Social, los fondos de inversión propietarios de residencias de la tercera edad, las industrias del ocio, etc.

El sistema económico nos necesita más como consumidores que como productores, pues hay exceso de capacidad productiva, pero cuando apenas consumes y dificultas que otros consuman y tengan ocio... sobras.

La mentalidad nazi de que los que “no son útiles” a los poderes deben desaparecer gana terreno con esta ley e igualmente la ley capitalista de que el ser humano no es persona sino un balance de ingresos y gastos. Triste papel el desempeñado por la llamada izquierda española en este campo a diferencia del PCP.

Entiendo que la defensa de la vida humana es en conciencia la causa más importante por la que luchar. La verdadera solidaridad está en apoyar a los más débiles, incluidos los que no te podrán acompañar a ti en el futuro cuando estés especialmente necesitado. La lucha por la dignidad de toda vida humana nos abre al compromiso y a la esperanza.

Antón Negro

viernes, 2 de julio de 2021

CUANDO LA SOLIDARIDAD SE PONE EN MARCHA


En Madrid, unas cuantas mujeres, luchadoras y decididas, decidieron ponerse a trabajar juntas, encontrarse, hablar de lo que les pasa, y luchar contra la injusticia que sufren ellas mismas, y muchas otras compañeras. Así nació un proyecto social y teatral muy especial. LAS LATINAS SON, de la compañía Teatro Sin Papeles. Formado por mujeres latinas, que vienen de distintos mundos, la educación, el trabajo social, el trabajo de limpieza y cuidados, el teatro…

En Pamplona, otras cuantas mujeres, luchadoras y decididas, decidieron ponerse a trabajar juntas, encontrarse, hablar de lo que les pasa, y luchar contra la injusticia que sufren ellas mismas, y muchas otras compañeras. Así nació otro proyecto hermoso CUIDADORAS Y TRABAJADORAS DEL HOGAR EN NUESTRA LUCHA, formado por mujeres de Perú, Colombia, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Argentina, Ecuador y España que comparten el deseo de acabar con la injusticia que se vive en este sector.

El pasado lunes 28 y martes 29 de junio estos dos grupos de mujeres se encontraron. El encuentro fue posible gracias al trabajo gratuito y a la solidaridad, con presupuesto cero, sin subvenciones ni financiación.

Se hizo un fondo común donde cada una aportó lo que pudo y quiso, para poder pagar la gasolina del viaje de Madrid a Pamplona. Se preparó comida desde un montón de casas para poder compartir mesa y conversación con platos de diferentes partes del mundo (tortillas de patata, arroz, ensaladilla, pollo, empanadas de queso, causa rellena...) Y a la hora de dormir se abrieron las propias casas para poder acoger a las invitadas.

El resultado fueron unas jornadas de teatro, diálogo, convivencia, trabajo, encuentro, organización colectiva y denuncia increíbles.

Donde resonaron los problemas que viven las mujeres migrantes y las cuidadoras y trabajadoras del hogar, y las posibilidades que se abren cuando se trabaja en equipo y desde la SOLIDARIDAD.

Durante todo el encuentro se respiró generosidad, compromiso, compañerismo, deseo de superación personal y transformación social...

Este ha sido un paso más en el camino de Las Latinas Son y Cuidadoras y Trabajadoras del Hogar en Nuestra Lucha. Un paso importante, que se ha dado sin la presencia de los medios de comunicación, ¿demasiado ocupados tal vez en cosas más lucrativas? ¿demasiado despreocupados de los problemas y las luchas de los de abajo?

Pero un paso que nos invita a seguir creciendo, aprendiendo, apoyarnos mutuamente, organizarnos, dar la cara. 
La tarea es mucha y la sociedad necesita que el trabajo y la lucha crezcan y continúen. Gracias y Adelante.

Ahora más que nunca: Solidaridad

Nuria Sánchez Díez de la Isla

lunes, 28 de junio de 2021

¿Cuál es la mejor vacuna?

Viñeta que no tiene relación directa con el artículo
La médico M. Lalanda expone que antes del COVID
la situación sanitaria tenía serias problemas
En Navarra decenas de casos y 11 muertos entre vacunados. Las VACUNAS COVID al borde del FRACASO. Pero no lo reconocerán NUNCA.

Cuando se confirma la aparición de nuevos efectos secundarios graves (Miocarditis..) la efectividad de la vacuna se tambalea. Cuando los casos de reinfecciones de los que han sufrido la enfermedad son, de momento, casi anecdóticos, las infecciones de los vacunados aumentan. Algunos países, como el Reino Unido a la cabeza del porcentaje de población lo son ahora también del número de nuevos casos.

Lo primero que es necesario subrayar ante esta situación es que la falacia de que lo importante era la inmunidad artificial de las vacunas y el desprecio a la inmunidad natural que ha llevado a vacunar a personas que ya han pasado la enfermedad y no se descarta que estén protegidos por años e incluso de por vida (frente al Covid grave).

Lo segundo es que la aparición y diseminación de variables que “escapan” a los anticuerpos de la vacuna será cada día más patente. Es el resultado de utilizar vacunas no esterilizantes, monovalentes (solo apuntan a una de las proteínas del virus la S1), cuando el virus está circulando.

La alternativa no es más de lo mismo (vacunar a más gente con más dosis) sino precisamente concentrar la vacunación en el sector más vulnerable, como parte de su protección selectiva, y utilizar medidas de control “suaves” (evitar contagios con grandes dosis virales aerosolizadas) en el resto de la población hasta disponer de vacunas más seguras y efectivas (esterilizantes del virus). 
Con ello se disminuiría la presión evolutiva sobre el virus y con ello se limitaría la difusión de nuevas variantes competitivas frente a las previas. 

NO CREO QUE SE CAMBIE DE ESTRATEGIA Y EL RESULTADO PUEDE SER PAVOROSO.

miércoles, 23 de junio de 2021

UN BARRIO EN NUEVA YORK


Washinton Heights. EEUU, 2021 de Jon M. Chu.

Todos tras sus sueños.

Comedia musical. Bailes. 143 minutos. ****

Desde luego, esta película es la que hacía falta en nuestros cines que poco a poco van recuperando una vida normal en la exhibición de películas. Es una respuesta acertadísima a este panorama de tristeza y desolación que nos ha dejado la maldita pandemia. Una película musical llena de alegría que quizás sea una de las mejores de estos últimos años. “Un barrio en Nueva York” como buena película musical es, por tanto y también, una película coral, donde participan muchos personajes que se interrelacionan y que tienen en común su deseo de alcanzar sus sueños (“sus sueñitos” como dicen ellos). El principal es Usnavi , un joven muy simpático que regenta un pequeño chiringuito y que sueña con regresar a su patria querida, la República Dominicana junto, con su abuela que lo ha criado. Ésta, la abuela Claudia, es una anciana sabia y descacharrante, que desempeña el rol de abuela para muchos de los vecinos del barrio,. También está la esquiva joven Vanessa, de quien Usnavi está perdidamente enamorado y Nina, una vieja amiga de Usnavi que regresa al barrio después de mucho tiempo, que lleva a sus padres las malas noticias de su fracaso en la universidad. Éstos habían realizado muchos sacrificios para que ella tuviera unos estudios que ellos no pudieron tener.

Washington Heights es un barrio que está al noroeste de la isla de Manhattan, muy próximo al Bronx, donde la vida comienza bien temprano y, donde vemos a los niños jugar y bañarse en los aspersores de la calle y escuchamos todos los ruidos del barrio que se convierte en una auténtica sinfonía musical llena de color. Hay muchos momentos del filme que recuerdan algunas escenas de “West side story” el célebre musical cuya nueva versión está apunto de estrenar Steven Spielberg. La cámara, después de esta breve introducción sigue a nuestro protagonista y que es también el narrador y nos va mostrando una nutrida comunidad de personajes que forman un amplio abanico de la cultura latina -puertorriqueños, dominicanos, mexicanos o cubanos entre muchos-.

Con gran acierto “Un barrio en Nueva York” nos muestra a este grupo de jóvenes latinoamericanos trabajadores y honrados (no es una película de mafias ni “malages”, como a veces insisten machaconamente este tipo de cintas), y que tratan de abrirse camino y alcanzar sus sueños en un país que muchas veces no ha sido muy acogedor. Otros, quizá sintiéndose fracasados, sueñan con regresar a sus países de origen. Pero todos están unidos por unos lazos de amor, amistad, solidaridad y orgullo que provoca la resistencia a que ese barrio condenado a desaparecer esté totalmente vivo.

He aquí pues una película alegre y divertida, que está llena de fe en la vida y optimismo: es lo que ahora nos hace tanta falta. Un musical casi perfecto que podría militarizar este género en otro tiempo tan lleno de éxito. No se lo pierdan. 

Ahora más que nunca: diversidad 

José Luis Barrera Calahorro, 22 de junio de 2021.

martes, 22 de junio de 2021

Relación entre la vacunación y el descenso de la mortalidad. Si existe no se aprecia, ES INVISIBLE.

La curva de mortalidad inició un abrupto descenso el día 17 de enero, cuando el porcentaje de vacunados era todavía muy escaso. Su descenso mostré el mismo perfil que su ascenso, obligando a pensar que estamos ante una onda epidémica (más bien subonda) "natural" sin incidencia de ninguna intervención (vacunación). 

Desde el 14 de Febrero, es decir desde hace cuatro meses, no se observa exceso de mortalidad en nuestro país, aunque nuestros políticos y autoridades sanitarias hablan solo, como en toda la pandemia, de las cifras que les interesa para mantener la Tensión Social.

El caso es que la incidencia de la vacunación en la curva de mortalidad sigue sin estar clara, aunque pienso que inicialmente debería evitar casos graves y letales, otra cuestión es a medio y largo plazo. Si esto no sucediera habría que pensar en posibles razones. Pero sobre todo estamos asistiendo al descenso espontáneo de la transmisión de un virus con un componente estacional y un porcentaje importante de la población que tiene inmunidad adquirida por infección natural, muy efectiva según todos lo indicios.

Una visión global del problema en un libro del que es coautor:

Margarita Mediavilla: NO NORMAL