miércoles, 8 de marzo de 2023

Mujer Trabajadora.




Mis abuelas siempre trabajaron.
Y no llevando la casa, que también.
Sino vendiéndose por dinero.

Mi madre trabajó pronto.
Con 14 años ya limpiaba calderas industriales.

Mis hermanas no han sido menos. Con 14 años ya plancheaba hamburguesas mi Sonia en el Come Come a 50 grados de agosto cordobés.

Como yo. A mis 13 años servía en la terraza del Come Come esas mismas hamburguesas.

Como mi tío Rafalín, subido en un taburete a sus ocho años para alcanzar a lavar los vasos en el bar donde trabajaba.

Esa ha sido nuestra igualdad.
Y esa también es nuestra lucha por la dignidad.

Ayer. Y hoy.

Antonio Granadilla

domingo, 5 de marzo de 2023

Padres que cuidan de sus hijos cuando los hijos tendrían que estar ya cuidando de sus padres.

Rosario y Severino (84 y 88 años) cuidan de Pablo, de 63, José Manuel, de 62, Severino, de 58 y María Dolores, de 56, los cuatro con discapacidades intelectuales.

"Muchos años y muchas noches sin dormir, pensando qué va a ser de ellos", cuenta su padre.

"Me gustaría verlos juntos porque no saben vivir unos sin los otros. Se entienden entre ellos con la mirada".

"No hay un día en que se vayan a acostar sin decirme: Hasta mañana, papá"

Amor verdadero concentrado en tres palabras.

Ahora más que nunca: amor desinteresado

Mer Santiago


viernes, 3 de marzo de 2023

DATOS REALES DE APLICACIÓN DE EUTANASIA EN ESPAÑA - Ana María MARCOS (AUDIO)

Los resultados de eutanasias reales del segundo semestre de 2021 pueden resultar sorprendentes. Hemos entrevistado a Ana María Marcos, catedrática de Filosofía del Derecho (UNED) y autora de artículos y libros sobre eutanasia, así como colaboradora en la redacción de reglamentos autonómicos.
Para oir la entrevista pincha la flechit

viernes, 24 de febrero de 2023

TANTO TIENES, TANTO VALES

Según el Real Decreto, de obligado cumplimiento, 164/2019, de 22 de marzo, todas las personas en situación de vulnerabilidad tienen derecho a abrir una cuenta bancaria. Un derecho reconocido por las instituciones pero que muchas veces es vulnerado.

Hace pocos meses pude hacerme consciente, una vez más, del desprecio que sufren “los de abajo”. Acompañando a una amiga a hacerse una cuenta en Torrelaguna, un pueblo de Madrid, con la normativa europea de una mano, y el teléfono de un abogado amigo que nos asesoraba en el proceso de la otra, llamamos a la puerta del primer banco, en el que nos echaron con cajas destempladas, malos modos y maneras, y mintiendo abiertamente al negar un derecho que nosotras conocíamos.

Tras insistir, protestar y querer poner una reclamación, intentaron meternos miedo, amenazándonos con el cierre automático de la cuenta una vez abierta, con el riesgo de ver el dinero bloqueado.

Nos “invitan” a preguntar en el banco de enfrente, y allí recibimos el mismo trato: rechazo y humillación cuando exigimos nuestro derecho.

Personas sin recursos de cualquier nacionalidad tienen derecho a abrir una cuenta, los bancos lo saben, y aunque no pierden nada con estas cuentas, dejan de ganar comisiones, que en estas situaciones están prohibidas.

Tras pelear, y vivir varias conversaciones desagradables, conseguimos nuestro objetivo. Y de paso abrir mejor los ojos a la realidad de la banca, que a pequeña y gran escala, aplasta al pequeño, y regala sonrisas, alfombras rojas y todo tipo de facilidades a los grandes.

Ahora más que nunca: Honradez

Nuria Sánchez Díaz de Isla

viernes, 10 de febrero de 2023

31 AÑOS SIN JOSÉ MARIA DE LLANOS (10 de febrero de 1992-10 de febrero de 2023)

Juan Antonio Delgado de la Rosa

 

Con solo siete años, el pequeño Llanos quedaría huérfano de

madre. Esa orfandad, más que un mero dato histórico, se hizo en Llanos

“espacio y misterio” que le marcará íntimamente de forma indeleble. Es como

un virus, el de la soledad más honda. Un sentimiento que horadaba el alma

(cuando golpea la circunstancia vital de un niño privado de la ternura de su

madre). La orfandad fue el origen de sus depresiones, que se incrementaron con

la muerte de su hermano Nicomedes. Por tanto, para Llanos la orfandad se pagaría de por vida como sentida carencia, que le hiere las entrañas. Esta orfandad tan hondamente vivida, sería para Llanos clave para reconocer sus taras y su carácter difícil. De sus humores casi crónicamente bajos, de sus irascibilidades y sus repliegues.

La esperanza pone al hombre a la tarea de este mundo, citándonos hoy para

mañana y mañana para pasado, sin saltos ni evasiones, pero sin puntos finales ni

autoderrotas, porque esta esperanza cristiana incluye el Maranata. Esperanza

absoluta ante la cual la muerte no es sino un mañana más original y serio. Y así escribió su Credo, que hoy 31 años después, de la usencia sentida de Llanitos, nos ilumina en el camino de la vida:

 

“Creo que la vida es buena,

la que experimenté, la que experimento,

la del “a pesar de todo”,

la que besa por sorpresa,

la que guarda las espaldas,

la que cita desde las cosas tan sencillas

y en las horas más calladas.

Creo en los hombres como son,

en aquellos que fueron amigos entrañables,

y en los que me moldearon diestramente,

en aquellos a los que me atreví a moldear

también un poco,

y en todos con los que marché y marcho

por la vida,

confesando al amor como artículo de fe.

Creo en la acción,

la que me fue despertando e irguiendo,

según tomaba parte en la aventura humana,

la que me salvó del naufragio

al par que me quemaba, en dialéctica feroz,

la acción que es pensamiento, saber,

curiosidad, palabra y pluma,

tareas, mando…y la poesía.

Creo en las “causas” humanas,

las que fui descubriendo una tras otra,

a las que serví,

y al fin de ellas, en esta,

la de la justicia y libertad para todos,

según estructura socialista compartiendo entonces el llanto, la rabia y

la lucha

con los hombres del pueblo.

Creo en el sentido de los fracasos,

en el de las perplejidades, la impotencia y

el mal,

en el de la vulgaridad, el egoísmo, el cansancio,

en la depresión, el absurdo y la náusea,

en mis “retiradas” mil, y en la muerte tan

callando.

Creo en el misterio,

como telón de fondo, interrogante,

el que asoma detrás de cada triunfo y de

cada derrota,

de cada flor, de cada latido y de cada hermano,

tras la luz tan abierta y el silencio profundo.

Creo con otra fe, que ya no es mía del todo,

creo en Jesús de Nazaret, Señor y hermano,

su muerte y su victoria, su vida aquí y ahora,

su mensaje liberador, su llama exigente,

su profecía cifrada…y en Él.

Creo en Dios Padre, y en su don, el Espíritu,

por Jesús y según su palabra,

creo en la alianza jurada y la promesa,

creo en una su presencia inexperimentable

y en una su acción incomprensible,

creo por ello en la paz, y en la plegaria.

Creo en la Iglesia y en la humanidad,

creo en la Iglesia como levadura humilde,

sacramento y llamada,

creo en mi ministerio entonces, en mi puesto,

aquí desde hace 47 años,

creo en la humanidad entera, como pueblo

que marcha trabajando por Dios,

en libertad y progreso, estructurado y ya púber,

con sus vivos y sus muertos, hacia el Reino.

Creo al fin y por fin en la esperanza, 

en el “ya sí pero todavía no”,

en el “a pesar de los pesares”,

en el “mañana, pues, y pasando mañana”…,

en el “todo es posible porque Dios es y más…”.

 

¿DÓNDE PODEMOS LLEVARLA PA QUE NO QUIERA MORIR?

Es penoso y duro de vivir queriéndote morir cada día porque no ves luz ni sentido a nada de lo que haces. Es penoso y duro acompañar a una p...