domingo, 9 de mayo de 2021

Censurado en "El salto" Jose R. Loayssa

La dictadura mediática sobre el Covid19 despliega su armamento sin descanso. Los "presuntos antifascitas" de El Salto han censurado el artículo científico del que es coautor nuestro colaborador Jose R. Loayssa.

Los autores de un libro de más de 400 páginas no son negacionistas. Afirman la existencia y peligrosidad de la pandemia. Pero discrepan del discurso dominante como tantos científicos lo han hecho a lo largo de los siglos: desde la ciencia y contra los intereses comerciales y políticos de dirigentes económicos y políticos. 

 El Dr. José Ramón Loayssa, tinerfeño y médico de urgencias en Pamplona es coautor de un libro de 400 páginas. El Dr. Loayssa y Ariel Petruccelli habían escrito en El Salto sus agudas reflexiones  (pinchar aquí)

Durante la pandemia Eugenio Rodríguez ha entrevista a José Ramón Loayssa para la emisora diocesana de Canarias (pinchar aquí), y en este blog puede verse la mesa redonda con él y con el Dr. Amós García, presidente de la Sociedad española de vacunología (pinchar aquí)

 El interesantísimo artículo censurado por los autocalificados como "antifascistas" ha sido recogido en el prestigioso blog "Salud, dinero y atención primaria", del Dr. Juan Simó (pinchar aquí)

Y una pregunta que exige diálogo: ¿Están ciertos antifascismos en la misma onda del presunto fascismo?

Ahora más que nunca: Verdadero socialismo

Eugenio A. Rodríguez

miércoles, 5 de mayo de 2021

MASCARILLAS AL AIRE LIBRE SON PERJUDICIALES


Reivindicando la alegría

Viendo el último informe de UNICEF sobre los efectos de la pandemia en la infancia (Aquí: https://www.unicef.org/es/coronavirus/estragos-pandemia-covid19-ha-causado-ninos-mundo), se me agotan las fuerzas y siento que me invade la tristeza. 

Cuando eso me pasa, necesito bailar, cantar, la música es mi gran aliada en los momentos tristes. También los abrazos de la gente a la que quiero y que me quiere. Es necesario volver a abrazarse. Es necesario volver a cantar. Los niños y niñas necesitan volver a jugar juntos. 

Y los adultos que les cuidamos tenemos la obligación de luchar por sus derechos también en pandemia. Como sabéis, ya llevo un tiempo reivindicando que los menores de 12 años sean liberados de las mascarillas. 

También creo que las mascarillas al aire libre no tienen ningún sentido, ni médico, ni epidemiológico. Por eso he decidido unirme a ésta iniciativa. Porque creo firmemente que la música, la cultura y la alegría son lo que nos sacará del agujero oscuro en el que hemos vivido durante éste año. Un abrazo virtual, y cuando quieras uno "de verdad", ¡¡nos vemos al aire libre y nos lo damos con ganas!! Espero que os guste...

Ahora más que nunca: Alegría

Teresa Escudero Ozores  (Blog: https://nacerlactaramar.blogspot.com/)

martes, 4 de mayo de 2021

Una joven prometedora (Gran Bretaña, 2019) de Emerald Fennell. Un cuento feminista cruel.

“Una joven prometedora” constituye sin lugar a dudas una grata sorpresa para el espectador, aún cuando el filme, jugando entre las bromas y las veras contenga una reflexión y un mensaje muy amargos. La película es la historia de una venganza, tema muy usual en el cine pero que en su tratamiento esta película lo hace sorprendiendo constantemente al espectador, casi jugando con él, provocándole una risa que después congela con sus aportaciones siniestras. Todo contado además con un buen ritmo narrativo, que da a la película un aire de intriga que sorprende constantemente al espectador.

Aún cuando la película se guarda muchas veces algunas cartas bajo la manga, sus intenciones y denuncias se nos muestra ya en la primera secuencia, antes de los primeros títulos de crédito en los primeros planos de la película, en la secuencia inicial. Un plano medio que nos muestra. de cintura para abajo los cuerpos de unos hombres bailando y a una joven (la protagonista) vestida y maquillada provocativamente y medio borracha. Después…

Como el cine bueno siempre responde a las interrogantes que la sociedad plantea, y ahora hay una cuestión muy digna de fijarse en ella que es la situación de la mujer y su lucha por encontrar el lugar que siempre se le ha buscado, esta película es un claro exponente de ciertas posturas de fuerte intransigencia de los movimientos feministas más radicales. Esa sed de venganza contra los hombres (donde éstos siempre aparecen cono malos o tontos), ese ejecutar la justicia por la mano, ese plan diabólico de devolver mal por mal, se plasma en la cinta de un modo matemático, de manera que lo que comenzaba como un film de comedia negra casi termina como uno de terror. La cinta se constituye entonces en uno de los manifiestos más extremosos del movimiento “#Me Too”, y es casi una propuesta terrorista del feminismo.

El riesgo de una película como ésta, que se mueve entre la comedia y el llamado thriller, estriba en que al director (aquí, directora) se le vaya la mano a veces en la caracterización de los personajes, así como en la credibilidad de sus conductas. Y en algunos momentos esta película cae en ese defecto: la protagonista, una Carey Mulligan, que pasa de una sonrisa angelical al gesto más siniestro, está muy acertada en su interpretación, pero en algunos momentos gesticula demasiado. En la última parte de la película la credibilidad de lo que va aconteciendo es cada vez más débil, de modo que da la sensación de que todo está preparado para ese final casi apoteósico que busca desconcertar al propio espectador. Pero quizá sean defectos perdonables por el conjunto conseguido de toda la película.

Ahora, mas que nunca: Igualdad

José Luis Barrera Calahorro.

viernes, 30 de abril de 2021

JOSEP BURGAYA, INDEPENDENTISMO EN CATALUÑA, UN POPULISMO DE CLASES MEDIAS. DIALOGANDO CON CATALUÑA

Josep Burgaya, historiador y profesor de la Universidad de Vic, ha publicado un libro en que defiende que el nacionalismo catalán ha terminado siendo un populismo de clases medias. Sobre el libro "Populismo y Relato Independentista En Cataluña. ¿Un Peronismo de clases medias?" el autor conversa con el profesor de la Autónoma de Barcelona y periodista Siscu Baiges, con el abogado Javier Marijuán y con el sacerdote Eugenio Rodríguez como responsable del programa "Solidaridad". 
AHORA MÁS QUE NUNCA: DIÁLOGO
Eugenio A. Rodríguez

miércoles, 28 de abril de 2021

No quiero acostumbrarme

No, no quiero. Cuando todos los días escuchas tiroteos al lado de casa, …; cuando todos los días ves a decenas de personas comiendo junto a las ratas, literalmente, de las bolsas rotas de basura que yacen en las aceras de la capital, …; cuando en las colas de las oficinas o de las tiendas, o de los transportes públicos ves casi todas las caras tristes, cansadas, la ropa remendada, …; cuando en la capital se recibe agua en las casas después de una o dos semanas, cuando el salario mensual de un funcionario no da para comprar cuatro barras de pan… Un día tras otro… hasta que parece normal.

No, no quiero acostumbrarme.

No quiero acostumbrarme al temor a hablar, porque pierdes el trabajo y la bolsa de comida que podrías recibir una vez al mes (después de varios meses en los caños),…

No quiero que mi conciencia vea normal el contrabando como única alternativa para conseguir un poco de jabón y de pasta de dientes, si no quieres pasar una semana remando para ver si el bono que te ha ofrecido el gobierno te llega para ello…

No quiero acostumbrarme a ver morir enfermos de tuberculosis desatendidos porque no pueden llegar a la ciudad… No quiero acostumbrarme a ver niños, jóvenes y adultos privados de posibilidades de estudiar por falta de cuadernos y demás materiales didácticos, por falta de libros, por falta de salario digno para los maestros…

No quiero acostumbrarme a escuchar todos los días que “los otros son los culpables”, los otros no nos dejan, los otros…

No quiero acostumbrarme a pensar que el corona-virus es el culpable de todo, también de lo que sigue como antes…

Tampoco quiero acostumbrarme a ver la resiliencia de tantas personas:

Quiero gozar de alegría con cada persona que se levanta, con cada intento, con cada suspiro de esperanza.

Quiero soñar de nuevo con cada sonrisa, con cada caricia, con cada esfuerzo.

Quiero que en mi alma se grave a fuego la alegría de esa niña diciendo a su mamá que ya sabe las vocales y la expresión de triunfo de su hermanito mayor diciéndome que él ya sabe leer y escribir.

Quiero seguir emocionándome al ver a dos ancianos paseando por la calle tomados de la mano, enamorados; y al escuchar a esos novios jóvenes soñando como será su familia, su historia de amor.

Quiero quedarme sin palabras ante la belleza de la flor que se alza humildemente completando con su color y su fragancia la sinfonía de la selva y también ante la que crece en la ciudad…

Quiero sentirme uno con el universo en medio de la tormenta y cuando la brisa suave nos abraza…

Quiero estremecerme con cada persona que sueña con una nueva humanidad y comprometerme con cada persona que construye la justicia y la paz desde su estilo de vida y también con aquella que lo hace desde los movimientos sociales y los tribunales…

Quiero gozar con todos los esfuerzos por la reconciliación de personas y pueblos.

Quiero cantar con cada persona que se levanta después de cada caída, intentando ser mejor.

Quiero contar que hoy miles de personas se han reconciliado, que miles de niños nacieron, que cientos de miles de enamorados se besaron (sí, también en cuarentena), que cientos de pueblos siguen organizándose para retomar sus derechos, para recuperar su historia, sus tierras, su cultura, su dignidad…

Hoy, también hoy, como ayer y como mañana, el amor sigue venciendo y engendrando vida en todo el universo.

Quiero contaros lo que ya sabéis: que Dios es Amor y que Él vence siempre, para siempre. ¿No lo veis?

Andrés García Fernández

martes, 27 de abril de 2021

Agradecimiento, el gran motor del servicio

Cruz del Encuentro y niña colaborando a Jesús
 

Hoy hace seis años que recibí un trasplante de médula. Es día de Agradecimiento por las Dificultades que crean lazos, que nos hacen personas. Cada año por este día de manera especial me acuerdo de los sanitarios. Es lógico. Investigadores, limpiadores, enfermeros, médicos... hombres y mujeres, y toda persona que cuida o colabora con el cuidador mediante el transporte, la gestión, la producción y tantas cosas.

Es un día de alegría porque el mundo lo sostiene la colaboración. Permanente, solidaria, eficaz, insistente esfuerzo de colaboración de todos con todos se ocupe el lugar que se ocupe, brillante u oscuro. 

En estos días se ha puesto en marcha la Cruz del Encuentro (pinchar aquí si quieres saber algo más). Y me ha dado por pensar en Simón de Cirene. De él sabemos poco pero estamos autorizados a imaginar, sobre todo desde nuestra vida.  ¿Por qué elegirían al Cirineo? ¿Sería el más fuerte? Si lo señalaron para ayudar a Jesús no parece probable que estuviera allí de botellón. ¿Sería uno que miraba con fuerza interior a los que maltrataban a Jesús? ¿Supondría un interrogante para aquellos? ¿Iría junto a Jesús durante una larga parte del trayecto? Me temo que era uno que provocó que los burócratas que andaban por allí pensaban que merecía un escarmiento el que se estaba metiendo en camisa de once varas.

Me hace pensar. Recibir un trasplante es algo grande y la deuda es grande. Igualmente cada día recibimos cosas pequeñas y está bien que brote de nosotros el agradecimiento, el gran motor de la vida. 

Estos días también pensaba en la persistencia en el mundo, frente al agradecimiento, de su fuerza contraria: la ley del mínimo esfuerzo. No creo que sea una ley tan presente en el mundo como la ley del amor, la ley de la solidaridad, la ley del agradecimiento, pero sí, es una fuerza poderosa. Es un auténtico cáncer, que mina todo lo que pilla. "¿Y esto por qué voy a hacerlo? ¿merecerá la pena?" Los impulsores en Canarias de esa Cruz del Encuentro, hecha con maderas de las pateras llegadas a Arguineguín intentamos colaborar a un mundo de "merece la alegría" que destierre esa duda del "merece la pena" hija predilecta de la terrible ley del mínimo esfuerzo que no ha aportado nada bueno a la sociedad.

El bien más frecuente es hijo del amor, de un esfuerzo alegre y animoso, porque "en el amor calcular es desvanecerse" (Lebret). Amor frente a la ley del mínimo esfuerzo es una decisión necesaria. No enredarse tontamente en la pregunta si merecerá la pena, una pregunta perversa. La eficacia, por su parte, se busca también por amor, porque el amor auténtico busca eficacia.

Recibir cosas grandes, como un trasplante, o cosas pequeñas, las que sean, es una ocasión hermosa para encarnar aquello de Tagore: "Servir es alegría".

Ahora más que nunca: Servir es alegría. 

Eugenio A. Rodríguez

Vocación de perdedores

El amigo que sueño
tiene vocación de perdedor.

Vocación
de mirada limpia,
de no tener razón,
de adelantarse a su tiempo.

Vocación
de no saber calcular en el amor.

El amigo q sueño es ese y aquel.
Él, tú, yo. Nosotros, ustedes, ellos
Él, también -antes- el donnadie,
Tú, también -antes- el distinto,
yo también, pero no primero.
Nosotros, todos, no mi grupo aparte,
Ustedes, los últimos primeros.
Ellos, todos, los peores delante.

El amigo que soñamos
realmente no tiene Vocación,
es tan no-teniente
que no tiene vocación,
ES Vocación.

Es vocación,
como la naturaleza,
como el avance,
como el amor.
Como nosotros es mucho mas que yo.

Es vocación de amor
porque somos -siendo-
vocación de amor.

Vocación
de nunca parecernos bastante 
la justicia,
la solidaridad, 
el perdón.

Vocación de entender,
de aguantar,
de soltar amarras,
de ser tarea, misión.

Porque ganar ganando
siempre deja víctimas
a veces un reguero de sangre
tal vez una mirada herida
quiza un rencor manifiesto
¿una poltrona?
¿una grieta de hormigón?

Perder es amar,
perder es parir,
perder es correr,
perder es servir.

Salir del ombligo,
caminar mas allá,
meditar más a fondo,
entrar mas dentro,
salir...

Ganar es morir
y -a la vez-
perder también es morir.
Perder es Nacer
y -a la vez-
nacer también ganar.
Perder es volar
y -a la vez- 
volar también es ganar.

Escuchar el viento,
fecundar el espacio,
sembrar el tiempo.

Llorar escuchando,
sentir viendo,
morir siendo,
caer subiendo,
volar amando,
dialogar muriendo,
gustar viviendo.

Tener poco: lo que no nos posea.
Poder poco: lo que no nos pueda.
Placer poco: lo que no nos ate.
Para tenerlo todo en común.
Para poderlo todo en común.
Para placerlo todo en común.

Hasta poseer la belleza,
poder la bondad,
gustar la verdad,
saber para servir,
poder para igualar,
fuerza para gastarse,
esperanza para perder

Perder yo, para ser,
perder tú, para ser,
perder él, para ser.
perder nosotros, para ser,
perder ustedes, para ser,
perder ellos, para ser.

Ganar nosotros, todos, no solo mi grupo aparte,
ganar ustedes, los últimos primero,
ganar ellos, todos, los peores delante,
ganar él, aunque no lo merezca,
ganar tú, que creciste,
ganar yo en entusiasmo.

Perder siempre
siempre perder,
para que gane el futuro,
para que ganen los vencidos,
para que gocen, de verdad,
por fin,
los -pobres también- vencedores.

Hasta ese día final no quiero vencer.
No podemos, no queremos.
El que vence se aleja de los pobres
y de los pacificadores
y de los limpios de corazón.

Se aleja de la belleza,
y de la verdad que habita raso,
y de la esperanza que vuela alto.

Vocación de perdedor...
solo se puede en Común,
vocación es de los que luchan.

El amigo que sueño,
el amigo que soñamos,
no lo busco, me tiene.
Nos tiene. Nos busca. Nos ama.
Se pierde, se vuelca, se lanza

El amigo que me tiene,
que nos tiene,
forja lazos
mientras le buscamos.
Y si no, no.

El amigo que nos tiene
es un cuerpo.
Los amigos que nos sueñan,
que nos aman,
que nos nos quieren,
mientras mueren
nos abrazan.

Son abrazo,
se destrozan,
se encuentran.
Encontrándose se pierden
y al perderse se encuentran.

Margarita Mediavilla: NO NORMAL