miércoles, 14 de abril de 2021

Diálogos con Antonio Turiel tras la lectura de "Petrocalipsis"

 
Antonio Turiel ha escrito un magnífico libro sobre la actualidad y futuro de la energía. En esta larga tertulia algunos lectores conversan con él. Intervienen destacados economistas especialistas en temas energéticos y medioambientales y ciudadanos interesados en el tema.

lunes, 12 de abril de 2021

Otro mito: La INACABABLE sucesión de terribles OLAS

Jose R. loayssa

¿Dónde están y sobre todo cuál es su tamaño? 

A ver si las encuentras en las curvas de exceso de mortalidad de las comunidades autónomas.




Una de las formas de mantener la tensión social y el miedo ha sido las continuas advertencias de que una NUEVA OLA era inminente. Si uno mira el exceso de mortalidad en el conjunto de España se aprecian tres `periodos con un aumento significativo de la mortalidad. Pero es un efecto producido porque las comunidades autónomas han seguido una evolución no acoplada de la difusión (el clima es una razón pero no la única). Ha habido dos ondas una en primavera y otra en Otoño – invierno con menos impacto. Pero a nuestros políticos le interesan asustar y desinformar, es su profesión.

Además olvidan resaltar que no el lo mismo una ola de tsunami, que las de una marejada, que las de las marejadillas e incluso que las ondas que producen los niños en la playa. A TODO LE LLAMAN OLAS.

No pongo otras comunidades porque en algunas como Canarias o Cantabria es difícil delimitar ni siquiera una.

viernes, 9 de abril de 2021

Entrevista a Francisco Puñal. Humanizar las Despedidas con COVID19

Eugenio entrevista a Francisco Puñal porque en el Hospital de Gran Canaria tuvieron una iniciativa pionera al aceptar que los pacientes de COVID pudieran despedirse de sus familiares con todas las medidas de seguridad pero sin caer en la frialdad que marcaban los protocolos. El sanitario Francisco Puñales nos explica que fue posible gracias a la tradición de Cuidados Paliativos en el hospital (que se remonta a la iniciativa del Dr. Marcos Gómez Sancho) y al cultivo de esa tradición desde el trabajo en equipo.

jueves, 8 de abril de 2021

Mascarillas en la playa, mascarillas en el monte. ¿En serio?

Teresa Escudero
He pensado cómo escribir algo sobre la ABSURDA normativa de la mascarilla al aire libre cuando se mantiene la distancia de seguridad. Como bien sabéis, estoy en contra de la mascarilla en menores de 12 años, así que la normativa de que a partir de los 6 años hay que llevar mascarilla a todas partes, me duele en el alma... y en la conciencia científica también. He decidido no cansarme inútilmente. La mascarilla en exteriores no tiene ningún sentido ni epidemiológico, ni sanitario... no, ni siquiera sentido común.

Esta mañana escuchaba la última clase del estupendo curso que estoy haciendo sobre Ecología de la Infancia (más información aquí: https://saludmentalperinatal.es/formacion-ecologia-infancia/), sobre la importancia del canto en la infancia... y he recordado lo importante que es la música para mí.

Así que me he decidido a no escribiros, sino a cantaros lo que pienso. Y para eso me voy a ayudar del maravilloso mundo de YouTube.

Aquí va la primera canción:


¿Y por qué seguir cantando, tal y como estamos?

Porque como dice la sabiduría popular, quien canta, sus males espanta...

Porque tenemos hijos e hijas, porque tenemos sobrinos y sobrinas, alumnas y alumnos... que necesitan nuestro canto tanto o más que nosotras mismas...

Porque en éste mundo pandémico, en el que todos los gobernantes parecen haberse olvidado de las criaturas, en esa noche del olvido y de la violencia absurda de cerrarles los parques, de ponerles mascarillas que no necesitan, de impedirles el juego, sólo puede salvarles nuestra mano, nuestra esperanza.

Aquí va la segunda canción:

 

Y por terminar con alegría, os dejo, para que bailéis con las criaturas a vuestro cargo, una de las canciones favoritas de mi hijo... porque de vez en cuando, un poco de rebeldía es necesaria... Al fin y al cabo, nuestr@s peques "sólo buscan la manera de pasarlo bien": 

miércoles, 7 de abril de 2021

Campaña por la Justicia en la recogida de la fresa en Huelva

Ana Pinto
Nuestra compañera Fátima tenía un contrato laboral y fue abandonada por empresarios e instituciones. Tenía 37 años cuando murió de cáncer en diciembre sin más acompañamiento que la solidaridad de sus compañeras jornaleras. Ella era una jornalera marroquí contratada bajo la regulación de la orden Gecco de contratación en origen. Su historia es una evidencia más de que los convenios y los acuerdos son vulnerados sistemáticamente, dejando, en este caso, a una trabajadora contratada sin baja laboral que la proteja en tiempos de enfermedad.

Su caso, por desgracia, no es único. Las vulneraciones de derechos en el campo son vox populi. Trabajo a destajo sin días de descanso, viviendas sin medidas de seguridad ni higiene en plena pandemia, agresiones verbales y amenazas por parte de los empresarios, trabajadoras sin contratos, contratos con salarios por debajo de convenio y un sinfín de ilegalidades y vulneraciones. Así es como se cuida a las personas que trabajan en el campo en España, siendo éste un trabajo esencial.

Me llamo Ana Pinto y pertenezco al colectivo de Jornaleras de Huelva en Lucha. Tras años trabajando como jornalera, decidimos auto-organizarnos para luchar por los derechos de todas las personas que trabajábamos en el campo y por una vida digna. Las inspecciones laborales y los planes enfocados a mejorar la situación son claramente insuficientes. Mientras las instituciones dicen que aquí está todo bien, nosotras vemos día a día cómo se vulneran los derechos de las trabajadoras.

Por eso, quiero pedirte tu firma para exigir un plan de monitoreo y control que de verdad proteja los derechos humanos, civiles y laborales de quienes trabajamos en el campo. Queremos pedirle a Yolanda Díaz que nos escuche y ponga en marcha el plan que proponemos.

Actualmente hay un plan vigente llamado Prelsi Interfresa que está gestionado por las mismas empresas de la fresa. Siendo el Prelsi una herramienta de monitorización de lo que ocurre en los tajos pagada con dinero público, creemos que debería tener un carácter independiente y ser gestionado por entidades cuya responsabilidad e imagen no estén relacionadas con el negocio de los frutos rojos. Queremos que esta labor de monitoreo y vigilancia por los derechos de las trabajadoras sea llevada a cabo por organizaciones independientes y que las empresas de la fresa estén obligadas a permitir el acceso a los tajos y a las trabajadoras por parte de las organizaciones que velamos por los derechos de las jornaleras.

Con este plan, que aportaría transparencia a lo que ocurre en los tajos, daríamos un gran primer paso para parar los abusos y vulneraciones de derechos que sufren las personas que trabajan en los campos de Huelva.

Firma para pedirle a Yolanda Díaz que apruebe un plan de monitoreo y control que nos permita velar por la preservación de unas condiciones dignas para las trabajadoras esenciales.

Nosotras desde la auto-organización feminista y antirracista y el apoyo mutuo seguiremos creando redes y luchando por una vida y un trabajo dignos para todas las personas que trabajamos en el campo. Ayúdanos a tejer también redes con las instituciones para poder, de esta manera, crear soluciones más sólidas y sostenibles, para seguir trabajando por un mundo más justo. Con tu firma le mostraremos a Yolanda Díaz que somos muchas las que creemos indispensable mejorar las condiciones de las trabajadoras esenciales de los campos en España. Si quieres apoyarnos aún más entra en www.jornalerasenlucha.org




domingo, 4 de abril de 2021

Escuelas de lujo, aplicaciones de citas o taxis para perros: el gran negocio de humanizar las mascotas

Un grupo de perros en la sala de juegos de un hotel canino de cinco estrellas en Saint Neots (Reino Unido).WILLIAM LAILEY / CATERS NEWS /
El gasto anual en animales de compañías en Estados Unidos roza los 100.000 millones de dólares anuales, el doble que hace tan sólo una década





Stich tiene tres años y vive en Nueva York. Su educación cuesta 200 dólares (169 euros) semanales y su alimentación, 60 dólares al mes (50 euros). Todos los días a las 19.00 lo pasa a buscar alguien al que se le paga para que lo pasee, y tiene más juguetes que los que tuvo su padre de niño. Stich es el perro de George Tsoy, de 22 años, y su compañera de piso. “Es nuestro pequeño hijo, lo tratamos como a una persona de verdad”, comenta Tsoy, de visita en Washington. El mercado de mascotas está en efervescencia. Estados Unidos es el país que más desembolsa per capita en el cuidado de sus compañeros domésticos. En 2020, el gasto total rozó los 100.000 millones de dólares (85.000 millones de euros), el doble que hace una década, en gran parte debido a los mileniales, que lideran esta suerte de humanización de las mascotas.

Casi la mitad de los estadounidenses destina alrededor de 3.400 dólares anuales en atender las necesidades de sus perros, según una encuesta de Rover, la mayor red mundial de cuidadores y paseadores de estos animales. Otros gastan más. Mucho más. Entre las excentricidades que tienen a la locomotora del consumismo a toda máquina figuran aplicaciones de citas, televisión o servicio de taxis. Todo para perros. Nueve de cada 10 dueños consideran a sus mascotas como parte de la familia, revela el informe La humanización de las mascotas (2019). En este escenario aparecen cada vez más empresas que organizan desde bodas y cumpleaños, hasta la ceremonia judía del bark mitzvah.

Ana Clara Muñoz, de 30 años, cursa una especialidad en psiquiatría para mascotas en la clínica veterinaria de la Universidad de Carolina del Norte, donde dan un diagnóstico médico al perro, a veces recetan antidepresivos y ansiolíticos, y elaboran un plan de modificación conductual. Muñoz sostiene que la “humanización” de los perros ha mejorado la salud de estos, debido al excelente cuidado que reciben, pero que puede ser negativa cuando se les obliga a hacer cosas que los alteran, como, por ejemplo, una sesión de fotos. “Los mileniales nos estamos esperando más a tener hijos ahora que tanto mujeres como hombres trabajan, y tener una mascota cumple la necesidad de cuidar a un ser. Además, el gasto de tener un perro es muchísimo menor al de tener un hijo”, apunta la veterinaria que atiende principalmente jóvenes, pero también jubilados que ya no viven con sus hijos y ahora tienen “perrhijos”.



Grandes marcas

En los pasillos de una sucursal de Petco, la segunda cadena de tiendas de mascotas más grande de EE UU, en la capital del país, venden comidas de “calidad humana” que van desde preparados de venado y calabaza, hasta un paquete de snacks de brisket (pecho de vaca) a 29,95 dólares los 140 gramos. También mascarillas para la pandemia, chubasqueros o botas para el frío por 60 dólares. Este tipo de vestuario está pensado para el público masivo, pero la oferta de lujo también se abre paso. Diseñadores de renombre fabrican ropa y accesorios para perros. Louis Vuitton, por ejemplo, ofrece un collar de cuero con placa por 345 dólares. La correa, por 480 dólares, se vende por separado.




El dependiente de la tienda de Petco comenta que durante la pandemia ha visto dispararse la venta de sus productos en línea. El auge responde a los hábitos de compra de los mileniales —o padres de mascotas, como varios se autodefinen—. La venta de accesorios registró un alza de un 21% en 2020, alcanzando casi 800 millones de dólares, cuatro veces la tasa de crecimiento de 2019, según el informe Suplementos para mascotas en EE UU. La mitad de los suscritos a empresas de productos para mascotas en línea tiene menos de 40 años. “Mi mamá tenía 18 años cuando tuvo su primer hijo y yo tengo 22 y no creo que tenga hijos hasta los 40. Queremos asumir una pequeña responsabilidad por alguien, pero no tanta como una persona”, explica Tsoy.

Manuela Tironi, de 28 años, se mudó desde Chile a Washington justo antes de que se desatara la pandemia. Con un trabajo de media jornada, el aburrimiento la impulsó a bucear en el mundo de los paseadores y cuidadores de perros. Se creó un perfil en Rover y en seis meses sus ganancias mensuales rozan los 2.000 dólares, superando su salario de abogada en su país de origen (donde el coste de vida es significativamente menor). Sus amistades que se dedican únicamente a este negocio ganan 3.800 dólares al mes, comenta por teléfono.

“Pensé que como estaban todos encerrados no iban a requerir el servicio, pero sorprendentemente hay mucha demanda. La gente aquí viaja mucho y dejan a sus mascotas solas”, explica Tironi. Comenzó cobrando 13 dólares por un paseo de media hora y ahora ya va por 20, y cerró su perfil debido a la cantidad de clientes fijos que logró cosechar. Prácticamente todos son jóvenes. En Estados Unidos hay más hogares con mascotas que con menores de edad. Aproximadamente un tercio de esos dueños son mileniales, según la Asociación de Productos para Mascotas de EE UU (APPA, por sus siglas en inglés).

Además de paseos, Tironi ofrece cuidar a las mascotas por una noche (50 dólares) o hacerse cargo durante el día. Para los que no quieren contratar a un cuidador, existe la opción de las guarderías. Una de las más famosas en Washington es District Dogs. Los perros pueden llegar a las instalaciones en un “bus escolar de perros” y, de 9.00 a 19.00, participar de las clases de “buenos modales”, jugar con sus compañeros en las suites, relajarse en el spa o recibir una limpieza completa, desde recorte de uñas hasta vaciado de las glándulas anales. El coste mensual solo por el servicio de guardería es de 631 dólares. Ahora bien, si el dueño quiere darle una enseñanza menos convencional, hay colegios Montessori para perros como el Patrick’s Pet Care, cuyo coste mensual supera los 1.200 dólares.

El mayor desembolso anual de los dueños se va en veterinarios (426 dólares), seguido por la comida (259), según APPA. Pamela, de 65 años, compró a Teddy cuando era un cachorro, en octubre de 2019. El primer año desembolsó 1.000 dólares en el veterinario y otros 500 en cuatro sesiones de entrenamiento. Como el perro sufre de problemas intestinales, le compra comida especial, por un valor hasta tres veces superior a los alimentos corrientes. “Es muy costoso, pero es menos que lo que cuestan cuatro años en Harvard”, apunta entre risas en la calle. Su marido y ella no tuvieron hijos. “Este es nuestro hijo”, dice, apuntando al animal de pelo gris, perfectamente recortado e impecable, mientras espera que su dueña le compre, como hace cada día, una golosina canina.


Para ver interesantes gráficos 
(pinchar aquí)

Iván Illich, en el centenario de su nacimiento. Demostró que la mayor amenaza para la salud mundial es la medicina, que el patógeno clave es la obsesión por la salud perfecta y que la escuela es una agencia de publicidad de la sociedad enferma.

Juan Gérvas (Doctor en Medicina, médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España, exprofesor de salud pública, Universidad Johns...