jueves, 18 de marzo de 2021

MELILLA: 170 NIÑOS RESIDENTES SIN ESCUELA

José Palazón/facebook
El colectivo de unos 170 niños y niñas residentes en Melilla llevan ya tres años de lucha para ser escolarizados. El gobierno progre actual se niega a reconocer que viven en la ciudad y por lo tanto no los escolariza. Muchos han entregado el padrón en la ciudad para demostrar que son residentes en Melilla pero aún así el gobierno progresista de Melilla sigue sin escolarizarlos.

Es el primer gobierno conocido que no reconoce sus propios actos, que no reconoce a una persona empadronada como residente en la ciudad. Tenemos una coalición de CDS-PSOE-CPM. Educación lo lleva directamente PSOE..
Los niños y niñas llevan tres años de lucha para ser escolarizados y los políticos progres nacionales y locales responsables de su no escolarización riéndose de ellos y disfrutando de una impunidad absoluta, mostrando un desprecio total por leyes, instituciones, organizaciones, personas, niños y niñas que reclaman ir al colegio.

Son un grupito de progres de los que VOX tiene mucho que aprender.

miércoles, 17 de marzo de 2021

LEY DE CUIDADOS INVERSOS Y LEY DE BENEFICIOS INVERSOS

La ley de cuidados inversos sigue vigente 
(ORIGINAL AQUÍ)
www.actasanitaria.com

Cuando se cumplen 50 años desde que Julian Tudor Hart (1927-2018) lanzara la conocida como “Ley de Cuidados Inversos”, dos conocidos especialistas españoles, Amando Martín Zurro y Andreu Segura, no sólo recuerdan el pronunciamiento, sino la vigencia de su contenido.

La página 405 del ejemplar de The Lancet del sábado 27 de febrero de 1971 comenzaba así: “La disponibilidad de una buena atención médica tiende a variar inversamente con la necesidad de la población que ha de ser atendida. Esta ley opera de forma más intensa allí donde la asistencia médica está más expuesta a las fuerzas del mercado y menos, cuando se reduce esta exposición. La distribución de la atención médica de acuerdo con el mercado es primitiva e históricamente obsoleta. Cualquier retorno a esta contexto no haría más que acentuar la distribución inadecuada de los recursos médicos”.

Era el resumen que encabezaba el artículo de Julian Tudor Hart, médico general (general practitioner) del Glyncorrwg Health Center, a Port Talbot, Glamorgan (Gales), titulado la Ley Inversa de Atención (The inverse care law) según la cual quien más necesita los servicios sanitarios es el que los utiliza menos.

Una ley bien identificada por los profesionales

Una ley que los profesionales de la atención primaria y comunitaria de nuestro país identifican muy bien, al menos los más veteranos, aunque la mayoría del personal no dude en confirmar su vigencia actual. Esta ley es válida igualmente para el sistema sanitario público aunque Julian Tudor, como buen activista de izquierdas que siempre fue, acentuara la influencia del mercado en la intensificación de este comportamiento. ya que, como es obvio, las personas y colectivos más desfavorecidos tienen menos capacidad para comprar y contratar servicios que han de pagar, pero también porque la pobreza se asocia a una probabilidad mayor de padecer determinadas enfermedades y problemas de salud. A la influencia de estos dos determinantes habría que añadir el de una menor percepción de la necesidad de estos servicios, lo que se puede traducir en que no se utilicen con la frecuencia adecuada y en los momentos oportunos.

A los 50 años de la promulgación de su ley, el mensaje de Tudor Hart conserva buena parte de su vigencia, por lo que sigue siendo necesario profundizar en el análisis de la efectividad de la asistencia médica para satisfacer las necesidades sanitarias de la población y no solamente en lo que se refiere al ámbito de la gestión de los servicios, a su orientación y a los incentivos para los profesionales y trabajadores del sector.

La actual asistencia sanitaria, incluida la atención primaria que, por cierto, Tudor apreciaba tanto, padece un fuerte desequilibrio en favor de la dimensión biológica del paradigma bio-psico-socialque años más tarde revindicaría Engel y que otros insignes generalistas como Kark (Sudáfrica) formularon en el marco de la atención primaria orientada a la comunidad (APOC).

Determinantes ajenos a la sanidad

Es posible que la lucha contra ley de cuidados inversos y el resurgir del planteamiento holístico de Engel y de la perspectiva comunitaria de la asistencia requieran un mayor y más activo protagonismo del conjunto de la ciudadanía para que tengan éxito. Tudor Hart sabía bien que muchos de los determinantes de salud son ajenos a la sanidad y que, por ello, sin modificaciones significativas en sectores como el educativo, del medio ambiente, cultura, urbanismo, trabajo, etc. las actuaciones sanitarias aisladas pueden ser tan inefectivas como echar agua en un cubo agujereado.

Un planteamiento realista con alguna gota de pesimismo llevaría a pensar que la ley de cuidados inversos de Tudor Hart se acentuará en el futuro si no se corrigen los desequilibrios de unos sistemas sanitarios que siguen minusvalorando en la balanza de sus prioridades estratégicas y de inversiones la disponibilidad de recursos dedicados a la prestación de cuidados personales y comunitarios con referencia especial a los de carácter social. Seguimos estando a las órdenes de decisores políticos y gestores deslumbrados por los avances tecnológicos y que olvidan la importancia que tienen, por encima de los hábitos personales, las condiciones del entorno individual, familiar y social de la ciudadanía en la determinación del nivel de bienestar y calidad de vida.




Andreu Segura Benedicto y Amando Martín Zurro

Andreu Segura, epidemiólogo jubilado. Vocal del Comité de Bioética y del Consejo Asesor de Salut Pública de Cataluña. Médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública. Amando Martín Zurro, doctor en Medicina y Cirugía. Especialista en Medicina de Familia y Comunitaria y Medicina Interna.


LA LEY DE BENEFICIOS INVERSOS (ORIGINAL AQUÍ)
www.gerentedemediado.blogspot.com

Scientists in (industry) laboratories never make a move without somebody from marketing being there while they’re planning their research.”
H. Brody . Publicado en BMJ el 28 de enero de 2011.

Cuando Julian Tudor Hart publicó su archifamosa ley de cuidados inversos en Lancet en 1971 (The availability of good medical care tends to vary inversely with the need for it in the population served), añadió una interesante coletilla: “ello funciona más intensamente en aquellos lugares expuestos a las fuerzas del Mercado”

Howard Brody trabaja en el Departamento de Medicina de familia de la Universidad de Texas. Donald Light lo hace en la Universidad de New Jersey. Ambos publican este mes en el American Journal of Public Health un interesante artículo (The Inverse Benefit Law: How Drug Marketing Undermines Patient Safety and Public Health) en el que , siguiendo la estela de Don Julian, proponen una nueva ley (inspirada en la suya) sobre el papel del mercado. La denominan “ ley farmacéutica de beneficios inversos” , según la cual, la ratio beneficio-daño es inversamente proporcional a la agresividad con que se realiza la campaña de marketing del producto.

Para ellos, la opinión pública dominante sobre el asunto se basa a menudo en falacias. Una es, por ejemplo, creer que la relación daño beneficio depende solamente de las características del producto. Otra es pensar las nuevas drogas son mas eficaces y seguras que las previas. Pero la más habitual es confiar en que un fármaco aprobado por la FDA ( lo que sería perfectamente extrapolables a las agencias europeas) excluye las posibilidades de que sea inefectivo o tengo efectos adversos.

La ley de beneficios inversos considera que las poblaciones en riesgo alto y bajo reciben diferentes grados de beneficios y daños por la administración de una droga.
La mayor oportunidad de beneficio de un fármaco está representada estadísticamente por el NNT ( Number needed to treat), y está concentrada entre los pacientes con síntomas más severos; de forma que si los fármacos se emplearan exclusivamente para aquellos pacientes severos en los que realmente son efectivos, diminuiría previsiblemente el porcentaje de efectos adversos.
Claro eso tiene un pequeño inconveniente, y es que se limitan las ventas del producto. Y ya se sabe que la avaricia acaba por romper el saco ( de la salud ajena, claro). Lo que convierte a un buen fármaco en uno peligroso resulta simplemente de ampliar su uso más allá de aquellas condiciones para las que existen pruebas de que es útil.

Brody y Light repasan los mecanismos más habitualmente empleados por la industria para ampliar sus beneficios y que clasifican en seis interesantes categorías:
Primero: disminuir los umbrales para el diagnóstico. Por ejemplo, reduciendo las cifras que etiquetan a alguien como hipertenso o diabético.
Segundo, apoyarse en medidas de resultados intermedios ( control de la hiperglucemia, disminución de las cifras de colesterol), en vez de utilizar medidas de resultados finales ( disminución de infartos de miocardio por ejemplo)
Tercero. Exagerar las aparentes ventajas en seguridad que aparentemente tienen los nuevos fármacos en comparación con los antiguos (como ocurre respecto a las supuestas ventajas de los nuevos antipsicóticos)
Cuarto. Exagerar la efectividad del nuevo fármaco ( Inhibidores de la ciclo-oxigenasa 2 frente a Antinflamatorios no esteroideos clásicos ocultando los riesgos)
Qunto, crear nuevas enfermedades, desde la fobia social a la prediabetes pasando extravagancias de hoy que serán la enfermedad de mañana ( como el llamado Post Orgasmic Illness Syndrome al que se refería recientemente Fernando Comas).
Y sexto. Fomentar usos no autorizados de fármacos.

Todo este laborioso y entretenido proceso sería imposible de realizar sin la “desinteresada” colaboración de tantos especialistas y pseudo especialistas ( lo que los ingleses llamaron General Practitioner with special interest y en España tiene un versión mucho más chusca con los aparentes “expertos” en todo tipo de enfermedades “respetables” que existen entre los médicos de familia).

Brody y Light proponen lógicamente actuar sobre esos seis puntos. Entre sus propuestas se encuentra el de limitar la aplicación de guías de práctica clínica a aquellas elaboradas por autores libres de intereses comerciales. O fomentar una cultura basada en nuevos códigos de valores en la relación con la industria como propone la National Physician Alliance.
A ver quien le pone el cascabel al gato.

lunes, 15 de marzo de 2021

SE BUSCA PISO DE NO MÁS DE 600 EUROS

Para alquilar a una familia con niños pequeños, mileurista, en los que padre y madre saltan de la explotación al paro y del paro a la explotación.

Se busca y no se encuentra. Pues los pisos, sin grandes lujos, ya rondan los 800 euros, y las habitaciones, con gastos incluídos los 350.
Se busca entre personas de buena voluntad, progres, sindicalistas, filántropos. No se encuentra. Se busca entre cristianos y personas de iglesia. Sigue sin encontrarse.

Estamos a favor de la familia, pero no somos conscientes de las rupturas que se producen por el estrés de no poder pagar una vivienda o tener que vivir en una sóla habitación de unos pocos metros cuadrados.

Estamos por la vida y la natalidad, ignorando las condiciones que llevan a muchas parejas a renunciar a ser padres de nuevo.

Estamos contra el aborto, sin plantearnos las causas laborales y económicas que conducen a él en muchos casos.

Y así, sin quererlo, o sin querer reconocerlo, se promueve lo que no se aprueba.

Los precios del alquiler en nuestra ciudad siguen subiendo. Los marca el mercado, no la conciencia de la gente de buena voluntad o de tantas personas cristianas.

Sueño, rezo y espero para que en la iglesia y en la sociedad se hable de esto, con tal fuerza, que se transformen corazones y voluntades.

Y sea posible encontrar, de nuevo, un piso digno, por no más de 600 euros.

Ahora más que nunca: Solidaridad

Nuria Sánchez Díaz de la Isla

sábado, 13 de marzo de 2021

IX aniversario de Domitila Barrios, la feminista pobre que cuestionó los feminismos de élite en la ONU

Eugenio A. Rodríguez

Hoy hace nueve años que falleció Domitila Barrios. Merece la alegría leer, al menos, esta publicación de muywaso.com. También la de "colectivo no violencia" cuyo enlace adjuntamos. Especialmente el vídeo con las propias palabras de Domitila.

www.muywaso.com   (aquí)

En 1975 Domitila Barrios irrumpió en la testera de la Primera Conferencia Mundial sobre la Mujer de la ONU con una fuerza irrebatible y una transversal, hasta entonces, invisibilizada por los feminismos hegemónicos: los conflictos de clase.

Domitila Barrios

En la Tribuna aprendí mucho también. Y en primer lugar, aprendí a valorizar más la sabiduría de mi pueblo. Allí, cada cual que se presentaba al micrófono decía: “Yo soy licenciada, represento a tal organización”… Y blá-bláblá, echaba su intervención. “Yo soy maestra”, “Yo soy abogada”, “yo soy periodista”, decía otra. Y blá-blá-blá, empezaba a dar su opinión.

Entonces yo me decía: “Aquí hay licenciadas, abogadas, maestras, periodistas que van a hablar. Y yo… ¿cómo me voy a meter?” Y me sentía un poco acomplejada, acobardada. E incluso no me animaba a hablar. Cuando por primera vez me presenté al micrófono frente a tantos títulos, como cenicienta me presenté y dije: “Bueno, yo soy la esposa de un trabajador minero de Bolivia”.

Con un temor, todavía, ¿no? Y me animé a plantear los problemas que estaban siendo discutidos en ahí. Porque esa era mi obligación. Y los he planteado para que todo el mundo nos escuche a través de la Tribuna

Esto me llevó a tener una discusión con la Betty Friedman, que es la gran líder feminista de Estados Unidos. Ella y su grupo habían propuesto algunos puntos de enmienda al “plan mundial de acción”. Pero eran planteamientos sobre todo feministas y nosotras no concordamos con ellos porque no abordaban algunos problemas que son fundamentales para nosotras, las latinoamericanas.

La Friedman nos invitó a seguirla. Pidió que nosotras dejáramos nuestra “actividad belicista”, que estábamos siendo “manejadas por los hombres”, que “solamente en política” pensábamos e incluso ignorábamos por completo los asuntos femeninos, “como hace la delegación boliviana, por ejemplo” —dijo ella.

Entonces yo pedí la palabra. Pero no me la dieron. Y bueno, yo me paré y dije:

Perdonen ustedes que esta Tribuna yo la convierta en un mercado. Pero fui mencionada y tengo que defenderme. Miren que he sido invitada a la Tribuna para hablar sobre los derechos de la mujer y en la invitación que me mandaron estaba también el documento aprobado por las Naciones Unidas y que es su carta magna, donde se reconoce a la mujer el derecho a participar, a organizarse. Y Bolivia firmó esta carta, pero en la realidad no la aplica sino la burguesía.

Y así, seguía yo exponiendo. Y una señora, que era la presidente de una delegación mexicana, se acercó a mí.

Ella quería aplicarme a su manera el lema de la Tribuna del Año Internacional de la Mujer que era “Igualdad, desarrollo y paz”. Y me decía:

Hablaremos de nosotras, señora… Nosotras somos mujeres. Mire, señora, olvídese usted del sufrimiento de su pueblo. Por un momento, olvídese de las masacres. Ya hemos hablado bastante de esto. Ya la hemos escuchado bastante. Hablaremos de nosotras… de usted y de mí… de la mujer, pues.

Entonces le dije:

Muy bien, hablaremos de las dos. Pero, si me permite, voy a empezar. Señora, hace una semana que yo la conozco a usted. Cada mañana usted llega con un traje diferente; y sin embargo, yo no. Cada día llega usted pintada y peinada como quien tiene tiempo de pasar en una peluquería bien elegante y puede gastar buena plata en eso; y, sin embargo, yo no. Yo veo que usted tiene cada tarde un chófer en un carro esperándola a la puerta de este local para recogerla a su casa; y, sin embargo, yo no. Y para presentarse aquí como se presenta, estoy segura de que usted vive en una vivienda bien elegante, en un barrio también elegante, ¿no? Y, sin embargo, nosotras las mujeres de los mineros, tenemos solamente una pequeña vivienda prestada y cuando se muere nuestro esposo o se enferma o lo retiran de la empresa, tenemos noventa días para abandonar la vivienda y estamos en la calle. Ahora, señora, dígame: ¿tiene usted algo semejante a mi situación? ¿Tengo yo algo semejante a su situación de usted? Entonces, ¿de qué igualdad vamos a hablar entre nosotras? ¿Si usted y yo no nos parecemos, si usted y yo somos tan diferentes? Nosotras no podemos, en este momento, ser iguales, aun como mujeres, ¿no le parece?’

Fragmento de «Si me permiten hablar»

+info en "Colectivo noviolencia" (pinchando aquí)
+info en "Info Región" (pinchando aquí)

viernes, 12 de marzo de 2021

“El Chico” de Charles Chaplin.Una joya de cien años

¡Quién me iba a decir que 100 años después de realizada la película, la podríamos ver de nuevo en las salas de exhibición de cine! La película “El chico“ (“The kid”) de Charles Chaplin ahora podemos disfrutarla de nuevo los que ya la conocíamos y descubrirla con un gran placer también los espectadores más jóvenes. Ha sido objeto de una minuciosa restauración en imagen y el sonido de modo que casi parece un filme recién realizado.

Fue la primera película de largometraje que realizó Charles Chaplin después de tener en su haber un buen número de cortometrajes a cada cual más bueno. Son pequeñas joyas del cine: “El emigrante”, “Charlot boxeador “, “El peregrino“… después del chico realizaría obras maestras del cine como son “Tiempos modernos “,  “La quimera del oro “, “Luces de la ciudad” “El gran dictador”… hasta “Candilejas”.

Charles Chaplin realizaba sus películas siguiendo generalmente el esquema del melodrama muy al uso del cine mudo y “El chico” no es una excepción. De hecho, en 1971, él realizó una revisión donde quitó algunas escenas para darle más sobriedad. “El chico” cuenta la historia de un vagabundo (Charlot) que recoge a un bebé, hijo de una mujer que es expulsada de un Centro Hospitalario Benéfico por ser madre soltera. El filme tiene en este momento un apunte muy religioso con el paralelismo de la joven soltera rechazada que lleva en brazos a su hijo y una imagen insertada que nos muestra una estampa religiosa: Jesús también rechazado que lleva a los hombros la cruz. Como la madre no puede criar al bebé, lo deja dentro de un coche de lujo con la esperanza de que los dueños de él lo cuiden. Pero al final, el niño es abandonado en una esquina de una calle. Así que aquí llega el pequeño vagabundo que después de inesperadas y graciosas aventuras lo adoptará como hijo. La película después, en una elipsis de cinco años nos muestra a Charlot y el chico ganándose la vida de las formas más rocambolescas (reparando cristales de las ventanas que antes el niño ha roto de una pedrada) y siempre huyendo de la policía de la calle o enfrentándose a distintos energúmenos. 

El cine de Chaplin siempre tiene la mirada puesta en los débiles, en los pobres, en los que necesitan ayuda y pone en ridículo cuando no derrota a los fuertes, a los poderosos y a los que abusan de sus fuerzas.

El niño que interpretó al personaje infantil, Jackie Coogan, llegó a hacer muchas películas y ganar mucho dinero que sus padres malgastaron. No había todavía legislación sobre la protección a los actores infantiles. Cuando se hizo adulto, sin contratos y olvidado de todos, vivió alcoholizado y murió en la más absoluta pobreza. Charles Chaplin le ayudó en más de una ocasión. “El chico“, además de exhibirse en salas de cine, se ofrece también en alguna plataforma digital.

AHORA MÁS QUE NUNCA: COMPASIÓN

José Luis Barrera Calahorro

lunes, 8 de marzo de 2021

He visto a mujeres

He visto a mujeres abiertas como rosas sin flor. He visto a mujeres así. 

Mujeres sin juicio, que no supieron separar la vida de la muerte. Estancadas, a la deriva. Enfrascadas, detenidas en un tiempo exhausto, gozando de sus soliloquios inexistentes. Muertas en vida y sin ritual. Traslúcidas, fugaces. 

Mujeres inacabadas, acariciadas por la guerra del día sí, día no; por la supuesta soberanía de una futura y eterna abundancia, algo vacía y no tan al alcance de la mano; por el desgaste o la explotación, abrazados con tanta naturalidad.

Sumidas en el sudor, el cansancio y la esperanza lejana. Entregando su libertad al cuerpo de alguien, sin importar mucho de quién, con los ojos bien atados. Moradoras de vidas ajenas. Autoras de la nada.

Y he visto a otras mujeres, suaves como el viento, frágiles como una tenue capa de hielo. Que, cuando les llegó la hora, resplandecían como el sol candente en el mar.

Y he visto a hombres solos. Solos pero juntos. Rotos pero en paz.

Desprovistos de aliento. Pero dispuestos a amar, a despedazarse, despertarse a pesar del vacío y del silencio, del enjambre de las voces. Alejados de la ley y del dictado de las jerarquías enjauladas. Celebrando, callados, la verdad, que es una, una y sola. Indivisa. Que sangra, alumbra. Y sana.

Y he visto a otros hombres: encerrados en sus laberintos, empeñados en confundirse con el minotauro o con las paredes. Lentamente perdiendo cada una de sus batallas imaginarias. Desarmados. Consagrados a unos dioses demasiado opacos.

Mujeres, hombres. Dándose los unos a los otros: lo que son, lo que tienen en cada momento. Puzzles de una sola pieza.

Personas navegando en el tiempo. Un peculiar y eterno vaivén de seres deslizándose por la piel de la historia. Sacudidos por el velo de la noche y el temblor del alba. Aferrados al amanecer de los ojos, esa llama siempre viva.


Zuzanna Gawron

domingo, 7 de marzo de 2021

COVID19. EXAGERACIÓN CON EL GEL HIDROALCOHÓLICO








GOBERNADOS POR PELIGROSOS, INEPTOS, MENTIROSOS. La "INVEROSÍMIL” contaminación por contacto con superficies.

Llevar a cabo las tareas diarias implica un montón de rituales de desinfección de manos, no lavados con agua y jabón, sino fricciones con gel hidroalcohólico. No sabemos los millones de euros que ha costado la medida, probablemente una cantidad modesta en comparación con lo que han supuesto otras medidas de nuestros gobiernos, empezando por las mascarillas (que volveremos a comentar en otro post) que hacia noviembre ya suponían decenas de millones de euros. 

Volviendo a los rituales de desinfección de manos, mucho menos comprensibles que el lavado de pies de ciertas culturas, Ivan Rodríguez y José Eizayaga han compartido una noticia de “Clarin”. El artículo que comenta ese periódico es de julio del 2020 y está firmado por el prestigioso E. Goldman. Se publicó en Lancet y fue corroborado por otro artículo publicado en la misma revista el 29 de Septiembre.

Goldman señala la altísima improbabilidad del contagio por contacto con superficies contaminadas (fórnites) sobre todo en la vida diaria. Señala que para que el contagio se pudiera producir, alguien tendría que poco menos que estornudar sobre una superficie e inmediatamente después otra persona tocarla y meterse el dedo en la nariz. Recientemente “Nature” ha insistido en la misma idea preguntándose por qué seguimos haciendo esas limpiezas intensivas (COVID-19 rarely spreads through surfaces. So why are we still deep cleaning? Lewis D).

¿Qué dicen de todo estos los expertos del gobierno? ¿Se supone que Goldman no es experto porque no ha sido investido caballero de la orden de la mentira perpetua por Sánchez? No me cabe duda que esos miserables expertos lo han leído, pero esperar honradez en estos personajes es como, usando un dicho popular. pedirle peras al olmo. Los rituales de desinfección como las mascarillas al aire libre son parte de la escenografía del terror, buscarle una racionalidad es perder el tiempo.

Ahora más que nunca: Verdad

José R. Loayssa
VER:
https://www.thelancet.com/journals/laninf/article/PIIS1473-3099(20)30561-2/fulltext?fbclid=IwAR2NROtv6DlWMy1sYm7nfbApuY3zZtlKlmJlDGCihv7uti43owvFHA56bKI

Iván Illich, en el centenario de su nacimiento. Demostró que la mayor amenaza para la salud mundial es la medicina, que el patógeno clave es la obsesión por la salud perfecta y que la escuela es una agencia de publicidad de la sociedad enferma.

Juan Gérvas (Doctor en Medicina, médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España, exprofesor de salud pública, Universidad Johns...