miércoles, 21 de octubre de 2020

José María Díez-Alegría (+) a los 109 años del nacimiento. 22 de octubre



José María Díez-Alegría (1911-2010) forma parte de la historia de España, como jesuita, intelectual y pensador que ha creado unos vínculos especiales entre la fe y la política, tomando conciencia de la explotación que sufrían los obreros y de su alejamiento de la Iglesia.

Intentó durante más de medio siglo romper, desde la Filosofía, el Derecho, la Ética, la Doctrina Social de la Iglesia, la manera que tenía la Iglesia jerárquica de entender la libertad de conciencia, la opción preferencial por los más pobres, las relaciones cristianismo/marxismo, sin desvirtuar la fe y la adhesión a Jesucristo y su Iglesia.

Su trayectoria siempre ha estado comprometida con la sociedad laica que le ha tocado vivir, desde una conciencia libre, que le permite tener una cosmovisión en infinidad de aspectos y temas relevantes para el hombre del siglo XXI.

Desde un punto de vista objetivo, su figura, junto a la de pensadores de la talla de José María de Llanos S.J., José María González Ruiz o Alfonso Carlos Comín, han contribuido a la transición democrática en España, desde el diálogo fe/increencia.

Sin olvidar su “corpus” bibliográfico (24 libros; 90 colaboraciones en libros colectivos; 121 artículos.), donde plasmó un profundo proyecto cristiano en medio de la sociedad española, en la Iglesia, en la cultura de la convulsa época que le tocó vivir: frente al nacional-catolicismo que se resistía a resquebrajarse y romper con sus pilares, Dios, propiedad privada y patria, Díez-Alegría se fue abriendo al socialismo (clave fue su viaje a Alemania en 1955 y el encuentro que se produce en él mismo con el pensamiento filosófico) y, desde ahí, iba esclareciendo su pensamiento ético y su conciencia cristiana y descubriendo que el capitalismo no es una mera técnica económica sino una estrategia de explotación, a la vez que planteaba propuestas concretas para superar a este drácula que destruye al hombre.

Finalmente, en este recordatorio de sus 109 años recordar que José Mª Díez-Alegría potenció en su participación en los Documentos y Constituciones del propio Concilio Vaticano II (Dignitatis Humanae y Gaudium et Spes, números 68 y 80) la libertad y dignidad del ser humano. Este camino no lo hizo solo sino que estuvo acompañado por una generación que en los momentos más difíciles del franquismo y los años posteriores a la muerte de Franco, trabajaron por hacer mejoras.

Siguen siendo necesarios estudios sobre aquellos personajes como el de la profesora Cristina Hermida del Llano quien ha trabajado de forma exhaustiva sobre José Luis López Aranguren.

Nosotro, entre otros, podemos aportar: “José María Díez-Alegría un jesuita socialista en medio de la clase obrera”, publicado por la editorial ENDYMION.

Ahora más que nunca: verdadero socialismo

Juan Antonio Delgado

lunes, 19 de octubre de 2020

Carta abierta al TSJ de la Región de Murcia


Cansa seguir luchando por el derecho constitucional y el Derecho Humano a la vivienda, después de muchos años de compartir tantos sufrimientos de familias que fueron desahuciadas de sus casas, de sus hogares con motivo de la crisis económica, provocada por la estafa financiera. Un desgarro inmenso de padres y madres, que no sabían explicárselos a sus hijos; hijos que no entendían la marcha de su vivienda, dejar su colegio, dejar a sus amigos. Me decía una madre: “Mi hijo me ha preguntado por qué nos vamos y yo con una sonrisa, sacada de no sé dónde, le decía que vamos a un sitio mejor, sabiendo que es mentira. Nos vamos con mis padres y no tenemos sitio suficiente. ¿Qué digo cuando me diga que esta casa es peor y por qué no nos volvemos?”. Me imagino que esta madre, después iría al servicio a llorar amargamente para que sus hijos no la vieran ni la escucharan. También, compartimos momentos de alegría cuando se conseguía la dación el pago y el alquiler social. Podían reiniciar sus vidas.

Una situación empeorada por los lanzamientos por falta de pago de alquiler y se ha sumado que los bancos y sus inmobiliarias, están mandando cartas diciendo que no renuevan el alquiler social, indicándoles que si siguen pagando, después de la finalización del contrato, se considerará como indemnización por ocupación indebida, terminando la carta con un cinismo impresionante: “Le agradecemos su colaboración y esperamos que haya disfrutado de una estancia agradable en nuestra vivienda”.

Mi experiencia me indica que la gente le da vergüenza no pagar, verse en una situación de desahucio, sin olvidar que esa situación se da al final de un proceso de empobrecimiento, donde muchas familias no pudieron hacer frente a los gastos, teniendo los frigoríficos vacíos y sus hijos pasando a esa estadística del “25% de la infancia está en desnutrición”. Recuerdo que una maestra me comentó, en cierta ocasión, que una niña llevaba siempre dos bocadillos, uno para ella y el otro para su amiga del alma, que nunca llevaba un bocadillo. Esta situación se agravó y se mantuvo permanente, porque se ha establecido un sistema socioeconómico basado en la precariedad laboral, en un sueldo de miseria y se le unió la subida de alquileres. La gente necesita una casa y cuando no puede pide ayuda y si no le podemos ayudar, se suele meter en un piso de un banco o fondo buitre. Es duro cuando te llaman y te dicen que tienen orden de desahucio, que está buscando desesperadamente, que nadie les alquila, que Servicios Sociales no tiene vivienda, que tiene dos hijos y que podría pagar un alquiler máximo de 300 euros; y te llama para preguntarte si conozco a alguien que pueda alquilarle por ese precio y mi respuesta es que preguntaré, que le voy a acompañar y un ¡Dios mío! Silencioso, porque no voy a encontrar nada.

La gente quiere vivir pagando sus deudas y vivir tranquilas. Ya sé que alguien dirá, “pues yo conozco alguien que tiene mucho moro” y le suelo responder que yo también. Ya sé que alguien me dirá que hay mafias y yo le diré que conozco algunas, incluso, le diré que he tenido algún encuentro muy desagradable. Pero, les digo que hay una inmensa mayoría que ha sido abandonada a su suerte, que ha sido pisoteada por la especulación y los fondos buitres depredadores.

El Consejero José Ramón Díaz de Revenga se reunió con la fiscalía y el TRSRM. La reunión era para tratar de las ocupaciones y en boca del Consejero Díaz de Revenga era “para que la acción de la justicia se efectúe de forma más ágil y efectiva posible”.

Me gustaría que la respuesta del TSJRM hubiera sido:

<<Nos preocupa la campaña que existe para identificar allanamiento de morada con ocupación. Hay leyes suficientes que protegen a los moradores y sería bueno que los partidos políticos no jugarán con estas cuestiones. Si alguien entra a tu casa, se les detiene y se les juzga. Sabemos de esas ocupaciones de mafias, pero, también sabemos que muchas familias que no han encontrado una respuesta de la administración, toman la decisión, que es ilegal, de ocupar una vivienda de un banco, para tener un cobijo para sus hijos. No queremos hacer de villanos, aplicaremos las leyes, pero, no nos pidan que seamos insensibles. Apliquen ya La Ley de Vivienda que ustedes mismo aprobaron y cometen la ilegalidad de no cumplirla. También, sería necesario que se dotaran de un parque de vivienda suficiente para el alquiler social. Estamos ante un problema social, más que legal>>.

Seguimos luchando para que las familias tengan un hogar, a pesar, del cansancio, del silenciamiento y de la debilidad de las PAHs. Para terminar, quiero recordar a los jueces y juezas, la parábola del trigo y la cizaña, donde por cortar la poca cizaña, querían cortar también el abundante trigo. No caigan en la trampa de los intereses económicos con la complicidad de políticos y estén al servicio de la gente, de esa gente que se puede ver en la calle con sus hijos. Ayúdenles desde la magistratura. Yo, desde mi fe en el Dios de Jesús estaré con estas familias.

Ahora más que nunca: política solidaria

Joaquín Sánchez

sábado, 17 de octubre de 2020

Migraciones ¡Un robo a los pobres!


Me quedó fijado en la memoria el informe del BBVA del año 2000 que decía que España precisaba anualmente un flujo de 300.000 inmigrantes para poder conservar su Estado de Bienestar (El País, 30-VI-2000). Esto significa que mantener nuestro Estado de Bienestar produce malestar en otros.  

A mediados de julio, varios medios informaban que Trump anunciaba redadas para deportar 2000 “sin papeles”. En esa situación hay 11 millones en USA, por tanto, el porcentaje es irrelevante en lo cuantitativo, pues afecta a menos del 0,02 % de ellos, pero es muy relevante en lo cualitativo por las consecuencias de opresión y explotación para los inmigrantes: someterse a peores condiciones de vida y trabajo, utilizar menos los bienes sociales y sanitarios a los que tienen derecho, etc.

En el libro de Stephen Smith “La huida hacia Europa” (edit. Arpa 2019), premio “Libro Geopolítica del Ministerio de Asuntos Exteriores Francés 2018”, se cita la proyección de la ONU del 2000 de que en el 2050 habrá 80 millones de inmigrantes de 1ª y 2ª generación en la UE, el 26 % de su población.

El informe “Health at a Glance 2015” afirma que 19.400 de los médicos que trabajaban en España en el 2014 procedían del extranjero, el 9,4%, que en el Reino Unido es el 28,7% y en Estados Unidos el 25%.

Los porcentajes se incrementan. La revista “Redacción Médica” relata que el Ministerio de Educación Español convalidó 5.822 títulos de Medicina de 2015 hasta julio 2017 procedentes de 43 países (1.383 en 2015, 2.816 en 2016, y 1.623 hasta julio de 2017). Son: 1.148 Venezolanos, 783 Colombianos, 688 Cubanos, etc. Lógico, por ejemplo, que haya dos grupos de facebook de Médicos Cubanos en España con casi mil miembros cada uno. 

El coste de un curso en una universidad de USA, según el libro citado de Smith, es de más de 50.000 €. La formación de un médico especialista lleva unos 11 años, por lo que la formación de los 6 años de facultad de los 5.822 médicos costaría casi dos mil millones de €, pagados por los países empobrecidos, que lógicamente son una deuda contraída con ellos. Este es el coste de la formación universitaria de los que vinieron en esas fechas sin contar la especialidad, ni la primaria, la secundaria y otros gastos. Ni otros años y otros inmigrantes. 

El País” informaba a principios de año (24-I-19) que a la sanidad pública le faltan 4.000 especialistas médicos. El déficit aumentará hasta triplicarse en 2025 según un estudio del Ministerio.  Contaba el secretario de la Organización Médica Colegial que "en los próximos cinco años se jubilarán 45.000" (El Confidencial 11-III-18).

Por otra parte, Alfonso Gago, catedrático en la Universidad de Málaga, en el VI Encuentro del Voluntariado de las Cáritas Galegas de junio 2013 tuvo una reflexión titulada: La aportación de los pobres al progreso científico y social de la humanidad, en la que citó estos datos de un estudio que había realizado con sus alumnos:

-Casi el 60% de los profesores universitarios de grado medio de los EE UU (el equivalente aquí a las escuelas de ingeniería técnica, aparejadores y diplomados diversos) habían nacido en los países del tercer mundo. Eran inmigrantes. 

-El inmigrante filipino Leon O. Chua, que Gago había estudiado mucho en su tesis doctoral, era uno de los investigadores electrónicos de más prestigio en el mundo, asesor directo del gobierno de USA y asesor obligado de todos los proyectos tecnológicos do ejército americano.

-En la encuesta que hicieron sobre investigadores punteros de tecnología y ciencia en microelectrónica, robótica, telecomunicación, informática,... en las revistas científicas donde se publican los últimos avances sobre esos temas encontraron que: más del 65% había realizado en el 3º mundo hasta los estudios secundarios, y casi el 60% los universitarios (financiados, por tanto, por los impuestos de los pobres del 3º mundo). Apenas el 10% había hecho su tesis doctoral en el 3º mundo, y apenas pasaba del 3% los que trabajaban actualmente en las universidades de los empobrecidos. La encuesta confirmaba que la fuga y robo de cerebros era más intensa de lo imaginado. Todo eso para desarrollar una  Ciencia y Tecnología utilizada en los últimos 50 años para producir un abismo entre las economías de los países enriquecidos (que no ricos) y las de los empobrecidos (que no pobres).

Llegados aquí ¿qué podemos decir de las actitudes que sostienen que los inmigrantes vienen a quitar los puestos de trabajo a los de aquí y son una amenaza para la identidad cultural europea, española, catalana, gallega...? ¿Cómo valorar la postura de los del “Welcome” en la que los partidarios se sienten satisfechos de ser buenas personas? Ambas posturas no son igualmente criticables y la xenofobia puede llevar al delito. 

Este artículo quiere ir al fondo desde la justicia y, como ya muestra el título, la postura positiva de acogida, si no tiene en cuenta este expolio a los empobrecidos para repararlo, tiene graves fallos contra la justicia. ¡Qué cada uno le ponga el nombre que considere adecuado!

¿Quién pide perdón hoy por asentar un mundo institucional tan injusto con los empobrecidos? El expolio, robo institucionalizado, no se blanquea con una pancarta de bienvenida sea de grupos sociales o religiosos.

Ya la “Laborem Exercens” sostenía que el migrante “ante todo, constituye generalmente una pérdida para el país del que se emigra" (nº 23). 

¿Cómo solucionar este tema? La Revista Acontecimiento sostiene: "Problema humano -personal y político-, la emigración sólo tiene solución revolucionaria, lo demás son cataplasmas, incluyendo políticas de puertas abiertas" (nº 49, p. 32). La revolución, para que sea solución, sólo puede realizarse desde la NO-VIOLENCIA ACTIVA.


Ahora más que nunca:solidaridad

Antón Negro


martes, 13 de octubre de 2020

¿Por qué ayudar a morir y no a vivir?



El 17 de abril del 2017, María Isabel Prieto Acuña escribía una carta al director que fue publicada en un periódico local de Vigo, lo siguiente: 

“Mi padre murió … el 23 de diciembre pasado, después de que la ELA fuese poco a poco encerrándolo en un cuerpo inerme. Fueron siete años en los que perdió toda la movilidad y, aunque poco a poco su cuerpo iba muriendo, su espíritu iba teniendo cada vez más vida. Él no podía moverse pero su sonrisa,su paz y su alegría nos movía a todos los de alrededor”. 

“Todos queremos mantener para siempre a los que queremos, por eso es triste tener que estar discutiendo la legalidad de poder acabar con la vida de cualquiera”. 

“Me indigna que seamos capaces de movilizarnos para hablar de muerte y no de vida”. 

Me uno al dolor de María Isabel, y aprovecho para plantear la siguiente cuestión a los lectores; intentando arrojar un poco de luz, en estos momentos donde el COVID19, está ocupando el centro de nuestras miradas, sin percatarnos, los menos avezados, de que en estos momentos se debate en el Congreso de los Diputados, la legalización de la “eutanasia” con sus enmiendas respectivas. 

¿Qué es la eutanasia? Significa el “bien morir”. Etimológicamente proviene del griego “eu” = bueno, “thánatos” = muerte. La Organización Mundial de la Salud la define como “ aquella acción del médico que provoca deliberadamente la muerte del paciente”. La finalidad de la eutanasia es acabar con una vida enferma, la muerte ha de ser el objetivo buscado, ha de estar en la intención de quien practica dicho acto eutanásico. Se realiza una acción ( administrar sustancias tóxicas mortales ), u omisión ( negar la alimentación, nutrición o asistencia médica debida ) sobre el enfermo. Se trata de un homicidio por compasión. Aprovecho para recordar que la Constitución Española reconoce el derecho a la vida de todos los seres humanos. Por lo tanto, no es lo mismo morirse o dejar morir, que matar o ayudar a otro a matarse. 

A día 9 de octubre del año en curso, el Comité de Bioética de España, el órgano asesor del Gobierno sobre las implicaciones éticas y sociales de la Biomedicina y las Ciencias de la Salud, ha emitido un informe del que extraigo lo siguiente: “Ni la eutanasia ni el suicidio asistido son signos de progreso, sino un retroceso de la civilización”. 

Ahora más que nunca: Solidaridad

Israel Durán

lunes, 12 de octubre de 2020

EUTANASIA PARA PARADOS, DESAHUCIADOS Y MUJERES PROSTITUIDAS

 



La crisis de la Covid 19 ha puesto en evidencia algunos de los grandes problemas de nuestra sociedad. GRANDES PROBLEMAS, viejos problemas, que ahora son visibles y palpables para todo el mundo.


Uno de ellos es el de la situación de nuestros mayores, solos, empobrecidos, recluídos en los morideros que son muchas residencias de mayores. El golpe más duro en esta pandemia se lo han llevado los mayores pobres, tanto en víctimas mortales, como en aislamiento, exclusión y tristeza. 


Para ello, el gobierno del PSOE y Unidas Podemos, ¿socialista? ¿de izquierdas? ha tenido la brillante idea de ofrecer para ancianos y enfermos la posibilidad de la Eutanasia. Saber escuchar el dolor de los últimos no es facilitar la muerte a quien pide morir porque vive en soledad, se siente una carga para otros familiares o sufre de manera insoportable. Ancianos y enfermos NO quieren morir, quieren dejar de sufrir y de vivir en condiciones indignas.


De un gobierno que repita hasta la saciedad que aquí “No se va a dejar a nadie atrás” se esperarían otro tipo de medidas políticas, económicas, psicosociales y sanitarias, que lleven a una mejora clara de la situación de enfermos y ancianos. El acceso universal a los cuidados paliativos, el apoyo real a los cuidadores principales, o las condiciones en las residencias de ancianos, son algunos puntos sencillos por los que poder empezar.


Pero la Eutanasia resulta fácil de regular, barata de aplicar, está barnizada con un tinte progresista y de defensa de derechos individuales, y además sirve de cortina de humo para ocultar el empobrecimiento creciente en nuestro país, y la falta de respuesta política eficaz ante ello.


Triste respuesta. Muy triste. Este gobierno, incapaz de resolver el problema de la vivienda, sin voluntad real de abolir la violencia física, psicológica y sexual que supone la prostitución, y sin atreverse a tomar medidas eficaces contra el paro y la explotación laboral, cualquier día propone también la eutanasia para parados, desahuciados y mujeres prostituídas.


Ahora más que nunca: Verdad en Política.


Nuria Sánchez Díaz de Isla



sábado, 10 de octubre de 2020

El mito de la superpoblación



Sigue siendo común escuchar en los Medios de Comunicación Social (periódicos, radios, teles...) y a profesores, políticos, líderes sociales... que caminamos hacia una superpoblación mundial que el planeta no puede soportar. Dicho de otra manera, que la superpoblación en su constante incremento es una idea de consenso social a día de hoy. ¿Pero es esto verdad?

En los comienzos de 2018 un alumno mío exponía el libro de Klaus Schwab, “La Cuarta Revolución Industrial” (2016), y de pasada recogía del texto esta idea literal: “La población en edad de trabajar caerá al mismo tiempo que aumente el porcentaje de ancianos dependientes” (p. 48). Para él y sus compañeros pasó como un tema irrelevante. Les dije: “¿no os dais cuenta que esta afirmación va en contra de todo lo que oís por ahí normalmente?” Además debéis tener en cuenta que este señor no está mal informado, pues lleva muchos años organizando el Foro de Davos (lo fundó en 1970), donde reúne en el invierno a una “banda” numerosa de jefes de estado y de gobierno, ministros, responsables de grandes multinacionales y bancos, intelectuales, etc.

En el foro de Davos se reúnen alrededor de 2000 personajes y la inscripción por participar ya costaba sobre 20.000 $ en el cambio de siglo, según escribían en El País Jean Daniel (11-II-1997) y José Vidal-Beneyto, (31-I-2000). Destacamos este párrafo de J. Daniel: “...Pero no sólo se hacen negocios. De otro modo Raymond Barre no sería uno de los elementos clave del club y el único francés de cierta altura –Jean-Claude Trichet y Laurent Fabius (para el primero supuso su ordenación y para el segundo su iniciación) no son miembros fundadores-. Y si bien no se hacen sólo negocios, al menos se discute de la filosofía de los negocios e incluso del destino, al que se concibe modelado por la economía...”

La existencia del mito de la superpoblación hace que por ejemplo se publique esa gráfica del periódico emblemático de la multinacional española de comunicación, PRISA (Ver gráfica). Alguna vez la enseñé y pregunté: ¿Qué os llama la atención de esta gráfica? Y responden: “Que está bien”. Hay que decirles: “¿Pero no veis que es totalmente falsa? Para que se mantenga la población se necesitan, al menos, 2,1 hijos por mujer, según afirman los demógrafos. Aquí con sólo dos hijos por familia (ni siquiera por mujer) pone que se duplica a cada paso generacional ¡¡¡Una gran mentira!!!”

Si el lector quiere ver personalmente como está arraigado este mito en su ambiente, puede preguntar a sus conocidos: ¿Cuantos hijos de media por mujer hay en la República Islámica de Irán? ¿Y en Chile, Vietnam, Ucrania, Rusia, Brasil, Sudáfrica, India, Arabia Saudí, Corea del Sur, Turquía, Bangladesh, etc?.

Para que no tengan que buscar estos datos les doy los del año 2018: Irán 1,75, Chile 1,6, Vietnam 1,96, Ucrania 1,3, Rusia 1,6, Brasil 1,7, Sudáfrica 2,28, India 2,2 (funcionarios y demógrafos sostienen “sotto voce” que está por debajo de 2,1), Arabia Saudí 2,3, Corea do Sur 1,0, Turquía 2,01, Bangladesh 2,0. Los países que no bajaron de 2 avanzan en esa dirección. Incluso el vecino del Sur, Marruecos, está ya en 2,38. En España tenemos 1,3 y en la UE 1,54.

Si se quiere ahondar un poco más puede acudirse al libro de Alejandro Macarrón “Suicidio demográfico en Occidente y Medio Mundo”, o al de Darrell Bricker y John Ibbitson “El Planeta vacío” del que transcribo estas citas: “El gran acontecimiento característico del siglo XXI –uno de los grandes episodios definitorios de la humanidad- se producirá en el espacio de tres décadas, más o menos, cuando la población global empiece a disminuir. Y en cuanto se inicie, ya no va a tener fin. No nos enfrentamos al desafío de una bomba demográfica sino a un colapso, un sacrificio implacable, generación tras generación, del rebaño humano. Nunca había pasado nada igual.” (p. 10) “Si hoy en día la despoblación es sólo un destello –un dato estadístico preocupante en cierto informe gubernamental cuya importancia sólo entiende de todo la nomenklatura-, ¿qué pasará dentro de medio siglo, cuando este destello haya llegado a ser cegador?” (p.245).

Pienso que es claro que caminamos hacia un descenso poblacional, aunque a muy corto plazo aumente algo la población por el hecho de que hay algunas sociedades con mucha gente joven, pero las pautas de natalidad ya son de descenso poblacional.

Parece evidente que seguir creyendo en la amenaza de la superpoblación es un mito acientífico hoy en día. Aunque el futuro previsible lo podemos cambiar.

Antón Negro

miércoles, 7 de octubre de 2020

El Evangelio de la noviolencia


  La obediencia al Evangelio y la desobediencia a los poderes fácticos frecuentemente son el anverso y el reverso de la misma realidad. Cuando lo que está en juego es el deber de justicia y el servicio a la verdad ¿Qué le corresponde a Dios y qué al César? Las crónicas de la Iglesia previa a Constantino relatan numerosos hechos que hoy podríamos catalogar de actos de insumisión y desobediencia. Cuando el soldado Maximiliano se presentó ante el procónsul para informarle de que su condición de cristiano le impedía servir en el ejercito argumentó que debía cumplir con el mandato de no matar. Salvó su conciencia pero perdió la vida. En esas circunstancias no había nada para el César. La forma en como algunos han vivido su fe a los largo de los siglos y las experiencias de noviolencia de los últimos ciento cincuenta años, muchas inspiradas en el evangelio, dan buena cuenta de que los imperativos de la conciencia en muchas ocasiones no permiten margen a los intereses bastardos del césar de turno. 

    Tolstoi decía que todo lo que sabía, lo sabía por amor, uniéndose así a una fecunda tradición que relaciona intrínsecamente el amor con el conocimiento y con la verdad. Veritas in caritate y caritas in veritate, el amor y la verdad que se iluminan recíprocamente. El mensaje de Jesús se resume en el mandamiento del amor y el experimento (que diría Gandhi) de la noviolencia podríamos traducirlo sin lugar a dudas como “amor político”. Coinciden en la centralidad del amor pero también en el imperativo de la verdad. La expresión Satyagraha , acuñada por Gandhi para referirse a la noviolencia, apunta a la necesidad de empeñarnos en la búsqueda de la verdad como el camino ineludible para alcanzar la justicia y la libertad. “Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” sentencia el evangelio de Juan diecinueve siglos antes (Jn 8,32). La noviolencia, con su luces y sus sombras, demuestra en medio de la historia que es posible transformar la realidad rompiendo las lógicas dominantes. La guerra, la mentira, el afán de poder,el máximo beneficio, la manipulación, el control,la violencia estructural,… siguen operando hoy como motores de cambio y transformación. Frente a ellos la noviolencia ensaya posibilidades de un cambio cultural, una ruptura de la mentalidad, una “conversión” fundada en el amor y la verdad. Tanto la vivencia del Evangelio como lo mejor de la tradición noviolenta han aportado a la humanidad la evidencia de que ese ideal era posible. Sí, se puede vencer el odio con amor y se puede romper la espiral de violencia con acciones noviolentas. Cuando eso ocurre también se le está dando la oportunidad al césar de turno de colocarse en su sitio, de no apropiarse de lo que no le pertenece. 

    El Sermón de la Montaña (Mt 5,1;7,28) ha sido uno de los textos más influyentes no sólo en el cristianismo sino también en la corriente de la noviolencia. El mismo Tolstoi reflexiona sobre ello en su provocador “El reino de los cielos está en vosotros” oponiendo el mensaje de Jesús a las lecturas que la Iglesia de entonces hacía de ellas. Fuertemente influido por el pensador ruso, Gandhi llegará a manifestar en numerosas ocasiones su fascinación por Jesús de Nazaret a la par que su decepción por la vida que observaba en los cristianos. Llegó a ser acusado por fanáticos hindúes de ser cristiano en secreto. Algo que él consideró “Una calumnia y a la vez un cumplido”. Es conocida su afirmación de que “hemos descubierto los misterios del átomo pero hemos olvidado al mismo tiempo el Sermón de la Montaña”. La invitación a recordar el Sermón de la Montaña para el Mahatma implicaba la afirmación de que el verdadero progreso es que aprendamos a vivir como hermanos. Pero a esa primera premisa le sigue necesariamente una segunda, sin la cual esta no pasa de ser una declaración de intenciones: La aspiración a la fraternidad, tan lógica y humana, requiere de acciones concretas, políticas, económicas, sociales y culturales, que pivotando sobre la verdad y el amor, demuestren que es posible forjar un mundo más humano. Sin esas concreciones el Sermón de la Montaña puede ser interpretado como un simple texto poético. En cambio sabemos que el átomo sirvió para fabricar la bomba atómica. “La realidad es así”, podemos afirmar con resignación. Pero no. Esa no es la realidad. Al menos no toda la realidad. 

    El escritor francés, católico y conservador, Georges Bernanos afirmó que “el realismo es la buena conciencia de los hijos de puta. Todos los hijos de puta dicen: la realidad es ésta y no podemos sortearla. Y la realidad es aquello en lo que se sustenta su condición de hijos de puta." Palabras duras pero certeras. La realidad es también lo que nosotros hacemos o lo que dejamos de hacer. Una mirada honesta a la historia nos descubrirá la realidad de las guerras y la violencia pero también podremos ver la realidad de millones de experiencias que objetivan que para muchos, cristianos y no cristianos, el Sermón de la Montaña fue algo más que una hermosa alegoría. Detrás de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y detrás de la conciencia de que tenemos derechos laborales, de que somos dignos por el simple hecho de ser personas y de que somos seres llamados a la libertad,...Detrás, están la insistencia en el amor y la verdad de muchas personas que, en sus esfuerzos y luchas, a veces hasta la muerte, han permitido que disfrutemos de esa hermosa herencia. No, la bomba atómica no tiene la última palabra. No, la realidad no es lo que diga el césar. Las conquistas sociales no fueron precisamente concesiones de ningún césar. Al contrario, fueron el resultado de poner al césar en su sitio. 

    Son muchas las razones por las que se nos antoja imprescindible abrir un debate de fondo sobre la noviolencia, o si lo preferimos, sobre la mansedumbre evangélica. Un debate, que a nuestro juicio debe, sustanciarse en intentos o experiencias de respuesta a la realidad política y social que tenemos delante. Hoy el César aspira a dominar todo el espacio, los territorios de la economía y de la política, pero también los del corazón y los de la conciencia de las personas. Hoy el César puede permitirse muchos disfraces y actuar desde múltiples frentes. El poder mediático y las maniobras en la sombra le permiten mucho margen de acción. Sin embargo, su proyecto totalitario una vez más no podrá ocultar sus pies de barro cuando sea enfrentado desde el empeño en la verdad y el amor, es decir, desde una propuesta noviolenta. 

    El Evangelio y la noviolencia, nunca podrán agotarse en ninguna propuesta política, pero en cada momento histórico pueden inspirar posibilidades creativas. Es necesario dedicar tiempo a explorar esas posibilidades. Para avanzar en ello nos atrevemos a proponer algunas claves que, a nuestro juicio,pueden servir a ese propósito: 

1. Apoyarnos en unos principios dinámicos. Pueden servir los que propone Francisco en la Evangelii Gaudium: El tiempo es superior al espacio,la unidad prevalece sobre el conflicto,la realidad es más importante que la idea y el todo es superior a la parte (EG 221-237). Son criterios que tienen sentido en medio de la acción transformadora, que resuenan lúcidos si estamos empeñados en procesos de transformación. Son principios coherentes con el mandato de “ir a las periferias” pero absolutamente prescindibles si nos acomodamos en las estructuras en las que estamos. Son orientaciones útiles en el cuerpo a cuerpo con la realidad pero totalmente inútiles si nos instalamos en la autorreferencialidad permanente. 

2: Impulsar una formación política noviolenta. En ese sentido estamos poniendo en marcha iniciativas como la Escuela Itinerante de Desobediencia e insistimos en promover publicaciones y encuentros para aprender a leer juntos el momento presente y para diseñar estrategias de acción noviolenta coherentes con ese análisis. Necesitamos acompañarnos y animarnos a intervenir en la vida pública. Es necesario aprender a desobedecer como un entrenamiento en el amor, es urgente descubrir nuevas posibilidades de transformación de la realidad. Debemos promover acciones en las que se impliquen las diferentes esferas de nuestra vida: La profesión, la familia y los grupos a los que sentimos que pertenecemos. Pero para ello hace falta una formación integral. Esta no es una tarea de ratos libres y al margen de nuestra realidad cotidiana. “Lo que no implica el tiempo y el dinero personal es sentimentalismo” decían con buen criterio muchos veteranos de la noviolencia. 

3: Generar una cultura del diálogo: La fuerte polarización política de nuestro país nos alerta del guerracivilismo latente y del riesgo de fracturas sociales difícilmente reparables. Si el objetivo es la división de la sociedad, tomar partido no es elegir un bando u otro sino trabajar por la unidad, la pluralidad, la diversidad y el diálogo. La división de los pueblos siempre fortalece al césar de turno. Los creyentes en Jesús y en la noviolencia no podemos mirar para otro lado en estas circunstancias. Inhibirnos por miedo o complejo nos hace cómplices de las estrategias del César de turno. 


    Con los principios dinámicos que nos plantea Francisco, poniendo en valor la formación y ensayando formas nuevas de diálogo podemos avanzar en ese camino, al final del cual se encuentra una montaña, en la que dicen que el mismo Dios, un día habló sobre la noviolencia. 

Moisés Mato.

Ahora más que nunca Noviolencia

Iván Illich, en el centenario de su nacimiento. Demostró que la mayor amenaza para la salud mundial es la medicina, que el patógeno clave es la obsesión por la salud perfecta y que la escuela es una agencia de publicidad de la sociedad enferma.

Juan Gérvas (Doctor en Medicina, médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España, exprofesor de salud pública, Universidad Johns...