jueves, 20 de febrero de 2025
miércoles, 19 de febrero de 2025
20 años del libro Nacer por cesárea
“Soñábamos con parir a nuestros hijos mucho antes de estar embarazadas. Tal vez desde el día en que nos vino la primera regla, o puede que antes. «Ya eres mujer», nos dijeron. Y, en el fondo, sabíamos que esa sentencia encerraba un tesoro, una fuerza, una promesa: un día podríamos dar a luz. E, inevitablemente, la fantasía: parir, amar, procrear, amamantar. Imágenes que llevamos en el inconsciente desde muy jóvenes, desde niñas.
Crecimos, aprendimos, vivimos y, en determinado momento, amamos. Deseábamos un hijo, o tal vez no. Nos embarazamos. Nos sorprendimos. Engordamos, nos redondeamos, nuestro cuerpo se desparramó...y volvimos a soñar. Soñamos con parir: parir con amor, parir rápido, en cuclillas o acostadas, en casa o en el hospital, con nuestro marido o con nuestra hermana, gritando o en silencio, bajo la luz de los focos o en la penumbra de las velas. Aullando de dolor o anestesiadas.
Con miedo o con risa. Todas soñamos con el parto, con mil partos diferentes, pero siempre, al final, con un abrazo, con un bebé que lloraba y era nuestro bebé, con nuestras lágrimas al ver su cara y olerlo al fin.
Sin embargo, casi ninguna de nosotras imaginó nunca que su hijo nacería por cesárea. Las mujeres solemos tener pocas dudas sobre nuestra capacidad para parir. Podemos temer el dolor en el parto, o que algo malo le pase al bebé, pero a muy pocas se nos ocurre imaginar que el bebé no podrá salir por la vagina y que, en vez de eso, tendrá que salir por la tripa.
No imaginábamos que sería por cesárea. Nunca soñamos con despertar solas en un quirófano, heladas de frío. Con la tripa vacía y cosida, atontadas por el dolor o los sedantes, esperando a que se acercase la enfermera para poder preguntar: «¿Y mi hijo? ¿Y mi hija? ¿Dónde está? ¿Cómo fue todo?». Esforzándonos por salir del sueño sin imágenes de la anestesia, intentando no volver a caer en él. «¿Dónde está? ¿Y mi pareja? ¿Cuándo los podré ver? ¿Puedo beber agua?». Y por dentro, una herida indescriptible, un dolor ciego, sordo, que no sabemos dónde está ni qué es. Un dolor que no identificamos, que nunca antes habíamos experimentado. «Será la herida». Es la herida. La herida emocional.”
En 2005 publicamos este libro: "Nacer por cesárea. Evitar cesárea innecesarias, vivir cesáreas respetuosas" coescrito entre el obstetra Enrique Lebrero y yo. La primera edición llevaba un prólogo de Casilda Rodrigáñez, del que extraigo:
Creo que estamos en un momento de recuperación de la maternidad; y ello requiere crear un cultura nueva de la maternidad que reconozca que la ‘dirección’ del proceso de una maternidad la lleva el propio cuerpo: el cuerpo entendido no como un aséptico contenedor sino como unidad psicosomática en donde lo fisiológico, lo sexual y lo emocional de la mujer van unidos. Nuestros cuerpos saben parir, y el útero se puede abrir «suave y lentamente, sin calambres», como dice Leboyer en su libro El Parto: crónica de un viaje. La medicina, para saber estar en su sitio, para conocer el lugar que debe ocupar en la maternidad, debiera darle la mano a la sexología; y así entender qué es un parto, cómo funciona su fisiología, de qué depende de que encuentre su ritmo y que el proceso se desarrolle de modo placentero, amable:
En vez de contraerse ‘en bloque y brutalmente’,
el útero lo hace lenta, progresivamente y casi con dulzura
cuando la contracción llega a su punto límite
observamos cómo, después de una pausa que, aun siendo breve,
no deja de ser muy nítida, el útero se relaja,
y lo hace con la misma lentitud extrema, la misma progresividad
con una nueva pausa en total reposo.
Esta lentitud, que solo tiene parangón en los movimientos
voluntariamente lentos del tai-chi-chuan, determina
que las contracciones, vistas en conjunto, se asemejen a la respiración lenta, profunda y completamente sosegada de un niño
cuando duerme y disfruta de un reposo sin par.
(...)
Los primeros planos que muestran el vientre de la mujer
no dejan lugar a dudas en cuanto a la realidad de estas contracciones.
A su vez, los primeros planos de su cara mientras sigue avanzando en ‘su trabajo’ expresan con elocuencia que, esa joven mujer, en lugar de ‘retorcerse de dolor’ avanza lentamente hacia el ‘éxtasis’.
El modo de dilatación del útero que nos relata Leboyer abre un camino de esperanza para las mujeres, al tiempo que constituye un reto para todos y todas las profesionales que trabajan en torno a la maternidad.
El libro se reeditó en 2013 con Obstare, se tradujo al portugués y al italiano, y ha seguido rulando de madre a madre. Creo que no exagero si digo que ha contribuido a que muchas madres puedan nombrar la violencia obstétrica que sufrieron en sus cesáreas, a sanar la herida emocional, a que otras muchas lograran partos gloriosos después de cesáreas, y a que las cesáreas en general se hagan de forma un poquito más cuidadosa, aunque aun queda muchísimo por hacer para lograr que todas sean respetadas.
PD: El libro está ahora disponible en formato electrónico en kindle.
jueves, 13 de febrero de 2025
SOLIDARIDAD, UNA HISTORIA DE AMOR - Video testimonio
lunes, 10 de febrero de 2025
Amistad (¡o familia!) por dinero
Juan Gérvas y Mercedes Pérez-Fernández, médicos rurales jubilados
Aunque parezca mentira, el mercado ofrece de todo.También amigos “de alquiler”. No es ficción, existe una aplicación en Internet que permite contratar a personas dispuestas a hacer de amigos por horas.
Nos parece un buen ejemplo del absurdo social en que vivimos, ¡con lo fácil que es tener amigos!
Si es posible, amigos de toda edad y condición, un círculo que no sea demasiado concéntrico, no pasa nada por algo de excentricidad. Y para eso sólo hay que saber escuchar pues cada persona es un mundo de experiencias, ¡y sapienza! Es escuchar activamente, con esa dedicación del lenguaje corporal que está diciendo “yo te creo y entiendo lo que dices y sientes, nada humano me es ajeno”.
Hay que dedicarle tiempo y ganas, sí, hay que hacer el esfuerzo de no perder el contacto, pero es una maravilla que por casa vengan, y a casas vayas, de quienes te han acompañado desde hace décadas (a veces siete, pero hay de todo, también de un año...), ¡tanto compartido!
Pones amor y ternura, y recibes amor y ternura multiplicado por cien...¿quién da más?
Es compartir adversidades, alegrías, chascarrillos, disgustos, historias, narraciones, vidas... estén cerca o lejos, los veas frecuente o infrecuentemente.
Es disfrutar y sentir que perteneces a entornos varios, que vives muchas vidas, no sólo las familiares que te tocan, también las"amicales", profesionales, vecinales, políticas,...Es un poco elegir familia más allá de la genética.
Esos círculos son al tiempo protectores y evocadores, también proyectadores (te permiten vivir cien vidas en el curso de la tuya propia).
Son amigos que no te acompañaron en el nacimiento, casi seguro (esos ya murieron) pero a muchos acompañarás a morir, o ellos te acompañarán a ti al final de la vida, cuando sea una alegría no estar en soledad sino saberte en buena compañía.
Sobre lo de "alquilar amigos" nada como la película “Familia”, de Fernando León de Aranoa, de 1996, en que el protagonista alquila toda una familia (un día, el de su cumpleaños). Es una familia formada por actores que no son entre sí familia. Hacen de hijos, mujer, madre, hermano y cuñada, y también de alguien que pasa por allí. Hay mucho dinero de por medio para actuar durante todo un día para una sola persona. Para el guión, para saber a quién representan y qué papel cumplir, cuentan con las notas que les han pasado sobre la vida del contratante.
“Esta película tiene un comienzo que desencaja al espectador por completo. Algo tan normal como darle una sorpresa a tu padre en el día de tu cumpleaños cuando éste baja a desayunar, y que realmente no lo sea, como se demuestra cuando humilla a su hijo pequeño echándolo de la familia. Un hombre rico, Santiago, convivirá durante todo el día de su cumpleaños con una serie de actores que harán de su familia. Hay que tener en cuenta que Santiago querrá llevar esa farsa, del modo más realista posible, hasta el extremo de mantener relaciones sexuales con Carmen, la actriz contratada para ser su mujer por un día”
https://www.madrimasd.org/blogs/imagen_cine_comunicacion_audiovisual/2010/05/25/125823
Esta voltereta perfecta acaba en el alquiler de personas como una forma más de prostitución, lo contrario a la amistad genuina y verdadera.
¡Con la belleza de la amistad para siempre, la amistad desprendida y comprometida, la amistad porque-sí, por la solidaridad que nos hace humanos!
jueves, 6 de febrero de 2025
Israel, tortura y mala praxis médica sobre sanitarios palestinos
miércoles, 5 de febrero de 2025
LES INVISIBLES - Jornaleras de Huelva en lucha PELÍCULA DOCUMENTAL- Entrevista-presentación a Perico Echevarría (lamardeonuba.es)
Dirigida por Sven Rufer y promovida por la Fundación Rosa de Luxemburgo.
+ info: https://revista.lamardeonuba.es/lo-invisible-la-otra-realidad-del-fruto-rojo-onubense-llega-a-la-gran-pantalla/
martes, 4 de febrero de 2025
Cultivar el machismo que se condena
Parece que es condición "sine qua non" para las mujeres, salir a un escenario como si la temperatura fuera de -10º, tapadas hasta las orejas, para luego sacar de golpe lo que las tapa y quedarse "en cueros" mientras discurre su momento.
Por supuesto, allá cada quien con sus gestos y gustos, pero yo, personalmente, nunca entenderé esa manía que tienen algunas mujeres de enseñar aquello por lo que precisamente dicen que odian ser identificadas.
Aún recordaremos algunos y algunas la, para mi tristemente célebre Movida de los 80, inaugurada por Tierno Galván, acompañado de Susana Estrada con un pecho fuera....
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Juan Gérvas , médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España. Exprofesor de salud pública, universidad Jonhs Hopkins, Estados U...
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ACTUALIZACIÓN 23 DE MARZO DE 2026 Israel, con apoyo de Estados Unidos (y de la "comunidad occidental"), lleva a cabo una guerra de...
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Juan Gérvas (Doctor en Medicina, médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España, exprofesor de salud pública, Universidad Johns...





