martes, 28 de septiembre de 2021

COVID 19, LA RESPUESTA AUTORITARIA Y LA ESTRATEGIA DEL MIEDO. COLOQUIOS CON JOSÉ R. LOAYSSA


Óscar Quintela

En  Santander y  Torrelavega se celebraron unas charla-diálogo con José Ramón Loayssa. José Ramón es un médico navarro recién jubilado, que ha dedicado su vida laboral a la medicina en atención primaria y los últimos años a la medicina de Urgencias.

Hace unos meses que salió a la luz el libro “COVID19. La respuesta autoritaria y la estrategia del miedo”, del que es autor José Ramón además de Paz Francés (profesora de Derecho) y Ariel Petruccelli (Historiador). El libro es fruto del estudio intenso de los tres autores, y una forma de acción frente al autoritarismo que ha reinado en todo el tiempo que está durando la pandemia.

Hay muchos interrogantes que se han puesto sobre la mesa en la reflexión-diálogo tenido:

-Los números que nos han presentado desde el principio (número de contagiados, número de test positivos, pruebas de PCR y antígenos…) son fácilmente manipulables según la situación que quieras justificar… Loayssa propone que para evitar este baile de cifras se use la tasa del exceso de mortalidad. Esto es, el número de muertos que hay por encima de la media de los muertos en los cinco últimos años. ¿Por qué los medios de comunicación no se basa en estas medida más claras y transparentes?

- Loayssa afirma que medidas como el confinamiento estricto sólo funciona si es del 100% de la población. En España durante los tres meses de confinamiento en casas el 30% de la gente tenía que salir porque estaba dentro de los grupos considerados de trabajadores esenciales. Estos salían de casa y volvían con el virus y lo metían en casa en donde los más frágiles (abuelos sobre todo) se pasaban todas las horas ¿Por qué en España no ha habido un debate científico público acerca de las medidas a tomar por ejemplo en el confinamiento estricto domiciliario?

-La mayor parte de los fallecidos en España han sido de mayores de 75 años y de estos lo más frecuente fue en los usuarios de residencias. ¿Cómo se justifica que se hayan cerrado estos centros convirtiéndolos en auténticas trampas mortales en los que los trabajadores llevaban el virus adentro?

-El confinamiento ha sido un ejercicio profundamente antidemocrático propuesto por un Gobierno de izquierdas. No es lo mismo confinar a una familia en una casa de 100 metros cuadrados y con jardín, que a otra familia que malvive en una habitación compartiendo vivienda con otras familias. ¿Es lógico no atender a estas diferencias? ¿No es verdad que el contagio intrahogar ha sido una realidad que ha aumentado exponencialmente el numero de infectados en el período inicial de confianmiento estricto?

-La infección por COVID19 ha provocado situaciones muy raras y variadas, desde personas asintomáticas que ni se enteran, hasta muertos, pasando por una variedad de patologías y gravedad muy elevada. Las “órdenes” que venían desde arriba muchas veces adolecían de ciencia y de sentido común. Ante el desconocimiento de la enfermedad y las variopintas situaciones ocurridas, ¿Por qué se ha evitado tener un debate científico y social que hubiese sido mucho más rico en las soluciones aportadas?

-¿Sabe la población general que en 2020 ha muerto un 0,2% de personas con “certificado de defunción” con COVID? ¿Se sabe que cada año ese porcentaje de muerte por todas las causas es del 4,5%?

-¿Por qué nos han vendido una inmunidad de rebaño cuando se alcanzase el 70% de vacunados? Cuando hemos llegado a ese número y los contagios se disparaban a finales de este verano, han cambiado de criterio sin decir nada. Otra vez tratando a la población como menor de edad…

-¿Por qué se ha optado por la vacunación masiva frente a una vacunación selectiva de las personas frágiles y en riesgo?

-¿La información oficial era transparente?

-¿Qué asociación hay entre tasa de letalidad y otros factores es el número de horas de la gente en casa (lugares cerrados)?

-¿Ha habido lugar para el debate en una enfermedad que ha hecho cosas muy raras?.

-¿Por qué tantas muertes en pacientes en residencias? 

Compartió análisis sugerentes:
-La edad media de los que mueren por COVID es superior a la edad media de esperanza de vida.
-Algo no explicado. En ciertos países mueren por edad más joven más de lo que la media de los países. Ej. Brasil.
-Exceso de mortalidad vs. número de contagios (que dependen del número de test que se hacen). 
-Superpropagadores: el 10% contagia al 80%.
-La inmunidad de rebaño aparece a partir de la que se contagia la segunda persona.
-A medida que el súperpropagador se inactiva porque se contagia, la transmisión baja,
-No se sabe mucho de las vacunas y sus efectos y se ha vacunado masivamente. Miocarditis, parkinson, son tóxicas neuronales y cardíacas… a largo plazo ¿qué?

Loayssa insiste en exigir más transparencia, menos dogmatismo, menos autoritarismo, más libertad…

Así lo relatan los organizadores:

domingo, 26 de septiembre de 2021

Atravesando montes y mares

Cambiar el "me" por el "we"
Pasar del "ego" al "nosotros"
La Iglesia Católica desde los comienzos del siglo pasado, 1914, dedica una jornada (ya la 107ª) a los migrantes y refugiados con la finalidad de orar, reflexionar y poner en marcha acciones para apoyar, defender y acompaña ra las personas que por diversos motivos salen de su país o se ven forzadas a huir por causa de conflictos, represiones, guerras y falta de medios de subsistencia.


Cada poco tiempo los medios de comunicación nos muestran imágenes de refugiados y migrantes que ponen en peligro sus vidas para buscar un lugar seguro para vivir. En estos momentos ocupanel primer plano los de Afganistán por causas bien conocidas.

Ante la cuestión de los migrantes y refugiados la Doctrina de la Iglesia afirma claramente dos derechos: el derecho a emigrar y el derecho a permanecer en el propio país, pues es consciente que la humanidad tiene que ser una sola familia humana, ya que cuando reza la oración que enseñóJesús (Mt 6, 9) se dice PADRENUESTRO en cualquier aldea, región, país o continente.

Desde esta realidad es lógica la actitud que el papa Francisco pide poner en práctica a todas las personas y paísesy que resume en estos cuatro verbos: ACOGER, PROTEGER, PROMOVER e INTEGRAR, pues somos miembros de una única humanidad, de la única raza humana o dicho en un lenguaje específicamente cristiano: Somos Hermanos en Cristo e Hijos de Dios Nuestro Padre.

Pero en nuestras sociedades esto no sucede así como denuncia el Papa en su mensaje titulado, “Hacia un ‘nosotros’ cada vez más grande”, para este día 26 de septiembre en el que escribe:

“El tiempo presente nos muestra que el ‘nosotros’ querido por Dios está roto yfragmentado, herido y desfigurado. Yesto tiene lugar especialmente en los momentos de mayor crisis, como ahora por la pandemia. Los nacionalismos cerrados y agresivos y el individualismo radical resquebrajan o dividen el ‘nosotros’, tanto en el mundo como dentro de la Iglesia. Y el precio más elevado lo pagan quienes más fácilmente pueden convertirse en los ‘otros’: los extranjeros, los migrantes, los marginados, que habitan las periferias existenciales”.

En los estudios sociológicos e históricos serios se ve claramente que la mezcla de personas y pueblos es una constante en la historia de la humanidad, siendo por ejemplo muchos los pueblos que se asentaron en la península Ibérica ola atravesaron hacia el Norte o Sur, elEste u Oeste. Lo mismo pasa en los otros países del mundo. En los mapas de la evolución y expansión de los seres humanos por el planeta, vemos que la humanidad aparecióen el centro-este de África y, partiendo de ahí, se extiende por todalatierra. Por tanto no hay etnias claramente distintas, aunque sí regiones más apartadas o más vinculadas con las diversas movilizaciones humanas en la historia.

Esta conciencia de ser una única familia humana que recibió un planeta para vivir en él está muy arraigada en los Padres de la Iglesia, y sacan consecuencias para la vida social. Essuficienteeste breve pasaje de S. Ambrosio: “La naturaleza ha producido todas las cosas en común para todos. Pues Dios ordenó que todo se engendrase de manera que el sustento fuese común a todos yla tierra una especie de posesión colectiva de todos. La naturaleza engendró un derecho común y la usurpación creóel derecho privado”.

Desde el punto de vista socioeconómico los inmigrantes son un empobrecimiento para su país de origen y una riqueza para el de acogida. En el libro de Bricker e Ibbitson, El Planeta vacío (p. 106), se afirma que criar a un niño de clase media hasta los 19 años cuesta 250.000 $ y luego vienen los estudios superiores. Teniendo sólo en cuenta los costes hasta los 19 años cabría preguntar: ¿Cuánta sería la deuda contraída,y ni siquiera reconocida, que se tiene por los inmigrantes adultos llegados a un país enun período de tiempo concreto?

El mensaje antes citado del Papa clama:“Estamos llamados a comprometernos para que no haya más muros que nos separen, que no haya más ‘otros’, sino sólo un ‘nosotros’, grande como toda la humanidad. (...) Todo bautizado, donde quiera que se encuentre, es miembro de pleno derecho de la comunidad eclesial local, miembro de la única Iglesia, residente en la única casa, componente de la única familia. (...) El encuentro con los migrantes y refugiados de otras confesiones y religiones es un terreno fértil para el desarrollo de un diálogo ecuménico e interreligioso sincero y enriquecedor”

Así que ante cualquier persona nuestra responsabilidad y tarea debe ser esforzarse por ser hermano de todas las personas.

Ahora más que nunca: Solidaridad

Antón Negro

jueves, 16 de septiembre de 2021

Inmigrantes en Occidente: Necesarios y Controvertidos

Antón Negro

En el confinamiento de 2020 oímos decir a periodistas que las fresas de Lepe las recogen marroquíes viviendo en barracones insalubres, que fueron repatriadas a causa del Covid 19. La fruta de Lérida la recogen inmigrantes en condiciones sociosanitarias insanas y por eso hubo un gran brote del virus. Una brigada uruguaya vino a trasquilar las ovejas… Además cualquiera puede ver que los extranjeros abundan en la construcción y hostelería, que personas mayores-dependientes son cuidadas por inmigrantes… Es decir, actividades básicas para nuestra vida las realizan extranjeros e incluso las de ocio porque ¿Qué sería del ocio mayoritario de los españoles sin los inmigrantes en los clubs de fútbol?

Londres es la primera capital europea que tiene de alcalde un musulmán de ascendencia pakistaní, Sadiq Khan, desde 2016. Más de la mitad de los londinenses es inmigrante de 1ª o 2ª generación. Joane Anderson, de raza negra, es desde mayo alcaldesa de Liverpool. 

domingo, 29 de agosto de 2021

Nueva censura en ‘El Salto’. La izquierda en el laberinto epidemiológico


**Una versión breve del artículo censurado puede hallarse aquí: https://www.politicayletras.es/vacunas-una-nueva-controversia-negada/; la versión completa censurada ha sido compartida por el médico Juan Simó en su web:  http://saludineroap.blogspot.com/2021/08/covid-19-una-vacunacion-controvertida.html#more**

También puede verse en este blog con las notas científicas que remiten a diferentes fuentes: https://ahoramqnunca.blogspot.com/2021/08/covid19-una-vacunacion-controvertida.html#more

En 1945, George Orwell escribió las siguientes palabras:

Si los editores y los directores de los periódicos se afanan por eludir ciertos temas no es por miedo a ser denunciados: es porque le temen a la opinión pública. Ciertas ideas que no gocen de mucha popularidad pueden ser silenciadas y ciertos hechos incómodos ocultarse sin necesidad de ninguna prohibición oficial. Esta clase de censura velada actúa también sobre los libros y las publicaciones en general.

Su origen está claro: en un momento dado se crea una ortodoxia, una serie de ideas que son asumidas por las personas biempensantes y aceptadas sin discusión alguna. No es que se prohíba concretamente decir «esto» o «aquello»; simplemente «no está bien» decir ciertas cosas. Y cualquiera que ose desafiar aquella ortodoxia se verá silenciado con sorprendente eficacia. De ahí que casi nunca se haga caso a una opinión realmente independiente ni en los medios de masas ni en las publicaciones minoritarias más intelectuales.

En estos momentos, la ortodoxia dominante exige una admiración, sin asomo de crítica, hacia las medidas para combatir la pandemia. Cualquier crítica seria a las restricciones, cualquier revelación de hechos que el gobierno prefiera mantener ocultos, es muy poco probable que salga a la luz.

La cuestión que estamos debatiendo aquí es muy simple: ¿Merece ser escuchada toda clase de opinión, por impopular que sea? Plantead esta pregunta en estos términos y casi todo el mundo sentirá que su deber es responder: «Sí». Pero dadle una forma concreta y preguntad: ¿Qué os parece si criticamos las medidas y restricciones aplicadas en la pandemia? ¿Tenemos derecho a ser escuchados? Y la respuesta más común será: «No». En este caso, la pregunta representa un desafío a la opinión ortodoxa reinante y, en consecuencia, el principio de libertad de expresión deja de existir.

No. Evidentemente George Orwell no anticipó la pandemia de la covid-19 ni la «nueva normalidad» en que llevamos sumidos un año y medio. Su reflexión acerca de la libertad de expresión contra las «ortodoxias reinantes» tenía como eje el silencio acrítico y cómplice de los políticos e intelectuales occidentales hacia Stalin y la Unión Soviética en los últimos años de la guerra mundial, lo que provocó que su novela Rebelión en la granja estuviera cerca de no ver la luz tras ser rechazada por una editorial tras otra.

Si rescatamos aquí las palabras de Orwell, reescribiéndolas para este presente también distópico, es con el fin de denunciar el acto de censura padecido por los autores del libro Covid-19. La respuesta autoritaria y la estrategia del miedo. Por segunda vez, El Salto Diario ha eliminado un artículo, firmado por José R. Loayssa y Ariel Petruccelli, horas después de haber sido publicado online en la sección vasca del medio, Hordago.

El artículo versaba sobre las vacunas, y su título era «Covid-19: una vacunación controvertida». Fue publicado el 17 de agosto a las 11:00 de la mañana, siendo eliminado horas después. A los autores se les explicó solamente que el texto habría sido suprimido de la web no tanto por su contenido, sino debido al comunicado publicado en mayo en relación a un hecho similar, ligado a otro acto censor.

En el mes de abril, Loayssa, Petruccelli y Francés habían propuesto a El Salto la publicación de un artículo que sirviera de síntesis y resumen al libro, arriba referido, que estaba a punto de ser editado. El artículo, «Covid-19, año uno. Balance de una pesadilla autoritaria y de una gestión fracasada», fue publicado a principios de mayo en la sección de opinión de la web de El Salto, para ser eliminado horas después. Desde Ediciones El Salmón se redactó el 9 de mayo un comunicado («¿Libertad de prensa? Censura en El Salto Diario»), acordado con lxs autores del libro, y publicado en la web de la editorial.

Dicho comunicado jamás ha recibido una respuesta, ni pública ni privada, por parte de El Salto Diario.

Ante nuestro estupor debido tanto a la censura como a la razón esgrimida para borrar este segundo artículo, el 18 de agosto dirigimos una carta ―de la que reproducimos aquí algunas partes― a todo el equipo de El Salto, en la que les instábamos a:

1) Ofrecer una explicación pública, a sus socixs y lectorxs, de los hechos acaecidos tanto ahora como en mayo.

2) Brindar en el medio un espacio donde las individualidades de El Salto disconformes con el doble acto de censura pudieran manifestar su punto de vista.

En su respuesta, la «redacción» de El Salto aducía que la decisión respecto a los contenidos del medio y las propuestas de artículos que se aprueban corresponde únicamente a El Salto; y que «no es de recibo que unas personas que emitieron un comunicado llamando al boicot al medio vuelvan a publicar en él».

Nuestra estupefacción es si cabe todavía mayor. Quienes responden en nombre de El Salto asumen:

a) que quien critique algo hecho por El Salto no puede ni debe querer publicar nunca más en ese medio.

b) Que un acto de censura tan evidente como retirar un artículo ya diseñado y publicado no debe ser denunciado.

c) Que los autores del artículo y/o Ed. El Salmón han llamado a boicotear a El Salto, cosa manifiestamente falsa.

Somos conscientes de que en el seno de El Salto existe una profunda división ante estos hechos. Nos consta el malestar de Hordago, al haber visto secuestrada su autonomía para publicar artículos en su sección. También es fácil percibir que muchxs lectorxs y suscriptorxs han acogido con mucho interés los artículos publicados durante la pandemia por Loayssa y Petruccelli, en especial el texto aparecido en octubre de 2020 («Covid-19, autoritarismo e izquierda confinada»), y no cabe duda de que muchas de las lectoras habituales de El Salto habrían agradecido leer un artículo distinto sobre la controversia en torno a las vacunas y los llamados «pases sanitarios».


Desde que fuera publicado a mediados de mayo, el libro Covid-19. La respuesta autoritaria y la estrategia del miedo ha sido objeto de varias censuras. Dos presentaciones fueron canceladas. En Zaragoza, la librería Antígona había pedido a la universidad el uso del paraninfo para celebrar el acto, y unos días antes la universidad dio marcha atrás. Al no contar con suficiente aforo, Antígona no podía albergarlo, y sólo la generosidad y arrojo[1] de la librería La Pantera Rossa hizo posible la presentación.

Tres semanas antes, la «Feria Literal de libros e ideas radicales» suspendió ―con menos de 24 horas de antelación― la presentación del libro acordada dos meses antes. Ofrecimos nuestra versión de los hechos en un comunicado publicado en la web de la editorial; de lo acaecido destacamos que:

1) Literal suspendió el acto sin que nadie de la organización hubiera leído el libro.

2) Literal quiso impedir la celebración de un coloquio informal en el recinto ferial entre uno de los autores del libro y dos decenas de personas (encuentro finalmente realizado extramuros).

3) Literal nunca explicó públicamente todo lo acontecido durante ese fin de semana.

4) Sin embargo, uno de los organizadores, Simón Vázquez, se despachó contra la editorial y los autores en varios tuits plagados de mentiras y calumnias.

5) Tras publicarse nuestro comunicado, Simón Vázquez eliminó dichos tuits (ignoramos si por voluntad propia), pero Literal continúa, a día de hoy, sin dar explicaciones públicas sobre la censura de la presentación del libro.

El Salto no ha sido el único medio donde se ha impuesto la voluntad de silenciar las voces críticas hacia la gestión de la pandemia. En Rebelión, un longevo medio digital de izquierdas, el responsable de la sección de «Conocimiento libre», el biólogo Alfredo Caro Maldonado, se ha negado a que se publique el artículo censurado en primavera por El Salto, por contener «informaciones falsas y desinformación», «inhumanidad», «conspiranoia». Ignoramos si es una postura compartida por todo el equipo que conforma Rebelión.

Cabe también señalar que otros medios sí han acogido un debate abierto sobre la pandemia, como Gara/Naiz, Kaos en la Red o Hincapié. Pero es indudable que la ortodoxia covid denunciada por Petruccelli, Loayssa y Francés ha favorecido la creación de una «república del silencio» generalizada en los medios, y entre la izquierda en particular. No es que se prohíba concretamente decir «esto» o «aquello»; simplemente «no está bien» decir ciertas cosas. Y cualquiera que ose desafiar aquella ortodoxia se verá silenciado con sorprendente eficacia.

Una de las tesis de Covid-19. La respuesta autoritaria y la estrategia del miedo es que la izquierda está atrapada en un laberinto epidemiológico: queriendo presentarse como la defensora de la salud y el bienestar público frente al egoísmo y la racionalidad de cálculo del neoliberalismo, ha sucumbido a una política sanitaria anti-covid19 sustentada en unas medidas y restricciones que, en su gran mayoría, poseen escasa o nula justificación científica ―algo largamente explicado en el libro―, contagiándose y extendiendo un pánico irracional y morboso alimentado por los medios. Y esta obsesión provoca que toda crítica, todo disenso, sea despachado como negacionista, antivacunas, terraplanista, cuando en verdad un gran número de médicos y científicos de prestigio cuestionan desde hace mucho la narrativa oficial de la pandemia y abogan por unos planteamientos distintos.

La amenaza que se cierne sobre nuestro presente y nuestro futuro, donde se delinea una sociedad con un férreo control tecnosanitario, bajo un régimen discriminatorio inaceptable, exige una respuesta contundente por parte de todos aquellos que aún sientan aprecio por las libertades y las igualdades que una longeva tradición emancipatoria siempre buscó defender.

Ediciones El Salmón

26 de agosto de 2021

[1] Antes de la celebración del acto, La Pantera Rossa publicó una nota admirable: «En la uniformización del pensamiento o en la militarización de las crisis es imposible progresar como humanidad. La discusión pública sobre la Covid-19, en particular, sobre cómo afrontar sus dramáticas consecuencias, ha venido siendo silenciada en medio del pánico social; de este modo se impide encontrar en la pluralidad y riqueza de miradas y alternativas existentes la inteligencia colectiva necesaria para conseguir las mejores soluciones al conflicto que sufrimos. Deseamos en La Pantera Rossa que sirva la presentación de este libro para poner en valor la libertad de opinión, el debate social y la diversidad de respuestas honestas que hay por el bien común, más allá del acuerdo o desacuerdo que podamos tener con cada una de ellas».

Iván Illich, en el centenario de su nacimiento. Demostró que la mayor amenaza para la salud mundial es la medicina, que el patógeno clave es la obsesión por la salud perfecta y que la escuela es una agencia de publicidad de la sociedad enferma.

Juan Gérvas (Doctor en Medicina, médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España, exprofesor de salud pública, Universidad Johns...