viernes, 23 de julio de 2021

LA IZQUIERDA "TRAGACIONISTA" Y EL PRESIDENTE TRUMP.

José R. Loayssa

La Covid -19 ha servido para poner en marcha un rápido proceso de investigación, producción, testaje y distribución de vacunas. La sensación de Urgencia creada llevó, tan pronto como marzo del 2020, a la creación por el ex-presidente de los EE.UU Donald Trump (el supuesto negacionista) de la llamada operación “Warp Speed (OWS)”, que utiliza un término de la guerra de las Galaxias que significa velocidad mayor que la de la luz. Para ello implicó al Ministerio de Defensa en la operación de comercializar una vacuna contra la COVID-19 cuanto antes.

Se pusieron en marcha lazos de colaboración para permitir desarrollar “vacunas sin precedentes”, en concreto aquellas basadas en la Tecnología del ARN mensajero. Pero cualquier tecnología sin precedentes por definición carece de una historia que permita, en el contexto actual, evaluar de forma completa riesgos, seguridad y eficacia a largo plazo. Se intercambian estimaciones del costo beneficio por estimaciones de esperanzas e ilusiones por riesgo, acortando temerariamente el proceso de desarrollo y testaje de las nuevas vacunas.

Previamente al COVID 19 se había estimado que las nuevas vacunas de ARN-m precisarían de al menos 12 años para estar disponibles y solo con un 5% de probabilidades de éxito. De hecho, creo que las compañías de la “Big Pharma” se han lanzado con esa presteza y empeño a la tarea de desarrollar este tipo de vacunas, no tanto por los beneficios económicos inmediat,s sino por la posibilidad “sin precedentes” de probar masivamente esta nueva tecnología sin miedo de asumir responsabilidades por su posible fracaso.

Esta fue la actitud real del presidente Trump muy lejos del negacionismo que se le atribuye. También hay que recordar quienes son los promotores de estas vacunas y sus motivaciones. Una historia bien diferente a la que intenta presentar la izquierda que ha decidido "tragarse" el relato oficial. Que incluso ha presentado las nuevas vacunas como resultado, no de la avaricia de la industria privada, sino de la investigación de los servicios públicos.

domingo, 18 de julio de 2021

El ALARMISMO y las RESTRICCIONES cabalgan de nuevo. El virus también (aunque no tanto).

José R. Loayssa

En España asistimos a una nueva oleada de medidas insensatas frente a una onda que de momento no ha tenido consecuencias graves (no es esperable que las tenga antes del otoño – invierno), y de hecho como vemos en las figuras del propio ministerio la onda muestra señales de que ha alcanzado su máximo. El numero reproductivo efectivo que vemos en la figura 1 se encuentra en el 1,32 pero el 1 de julio, hace 15 días estaba en el 1,72. Para hacer estimaciones de la evolución futura de una Epidemia lo mas útil es la evolución del porcentaje de variación del numero de casos o el numero reproductivo, que es la estimación de numero de infectados que cada caso actual provoca. Pero incluso viendo la curva de los casos podemos observar (figura 2) que la curva en el conjunto del país se aplana sobre todo los casos sintomáticos, es previsible que durante algunas semanas otras comunidades puedan tomar el relevo. En la figura 3 podemos ve como no hay repercusión alguna en la mortalidad cuando ya debería tenerla.





En realidad la situación es muy parecida a la de hace un año. Muchos casos - fundamentalmente en jóvenes- y pocos hospitalizados y fallecidos. ¿Por qué la reacción desmesurada de nuevo? Una razón seria mantener la tensión social para “animar” a la gente a vacunarse. Pero también se puede entender el nerviosismo del Gobierno, la situación dista mucho de ser grave pero no es mejor que la del año pasado sino incluso un poco peor. ¿Como se entiende eso con el 60% de la población vacunada? Estamos ante los primeros pasos en toda regla del fracaso sonado de las vacunas que se están administrando. ¿Es la estrategia de vacunación universal no solamente dañina para la población de riesgo bajo que la recibe, sino que favorece la extensión de los contagios?

En un post anterior comentaba que la caída de la mortalidad por franja de edad relativizaba el efecto protector de la vacuna sobre la enfermedad grave y la muerte. Comentaré sobre esta cuestión en los próximos días, pero ahora quiero plantear otras cuestiones que pueden explicar esta onda. 

Ninguna Pandemia de virus respiratorio previa ha durado mas de 18 meses. Incluso la gripe del 17-18 no superó esa duración. Pero es que al parecer durante la “gripe española” no se registraron mutaciones significativas. Después del año el virus se convirtió en un virus respiratorio más. Pero ahora las medidas adoptadas y especialmente la vacunación universal ha significado una “presión evolutiva” sobre el virus a la que éste ha respondido. Las nuevas variantes , que esquivan al menos parcialmente los anticuerpos vacunales, son una de la razones del aumento de contagios. 

Pero puede haber otra, la inmunidad de aquellos que sufrieron la infección hace más de un año puede estar desvaneciéndose. Aunque todos los estudios indican, que a diferencia de lo que hasta el momento ha demostrado la vacuna, persiste inmunidad y los cuadros que van a sufrir serán asintomáticos o leves, si que puede que trasmitan, también menos que los vacunados. Como entre los que pasaron la infección en los primeros tiempos hay muchos superpropagadores, la difusión de la infección se puede explicar a pesar de la existencia de menor susceptibilidad en la población general. Estas reinfecciones en población de bajo riesgo servirá para reactivar su inmunidad.
En suma seguimos sin salir de una Pandemia que esta destrozando vidas y la economía de los países. En lugar de cobardemente acusar a los jóvenes de propagar la Pandemia, nuestros políticos deberían asumir las responsabilidades por este desastre.

sábado, 17 de julio de 2021

Negando la violencia obstétrica. Respuesta de El Parto es Nuestro al Comunicado del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos

Teresa Escudero

https://www.elpartoesnuestro.es/blog/2021/07/15/respuesta-al-comunicado-del-consejo-general-de-colegios-oficiales-de-medicos-sobre-el-termino-violencia-obstetrica

Aquí tenéis la respuesta de El Parto es Nuestro. Quien quiera leerla íntegra, se puede acceder desde el enlace. Yo os quiero contar también cómo me siento, como médica, como mujer y como madre.

Como médica me siento avergonzada. Negar que exista violencia obstétrica en España es como negar que existe violencia de género, o que existe violencia con un componente homófobo.

El término Violencia Obstétrica no es un "invento" de El Parto es Nuestro, ni de las mujeres que la han sufrido (si alguien duda de lo que han sufrido las mujeres, le invito a darse una vuelta por la parte de Relatos, en la web de El Parto es Nuestro: https://www.elpartoesnuestro.es/relatos

El término Violencia Obstétrica es el que utiliza tanto la Organización Mundial de la Salud como la Organización de Naciones Unidas para referirse a la violencia que sufren las mujeres en el contexto de la atención a su embarazo, parto y puerperio. Y ésta violencia existe en España. Por desgracia.

La actitud negacionista del Comunicado del CGCOM es vergonzosa por la poca empatía que demuestra con las mujeres que la han sufrido, por el empeño en proteger a los profesionales que, simplemente, NO ESTÁN HACIENDO BIEN SU TRABAJO... y por la falta de apoyo de otros profesionales que intentan hacer mejorar las cosas y se encuentran con muchísimas trabas en los servicios a los que pertenecen.

Quiero que conste que todas las socias de El Parto es Nuestro, muchas de ellas profesionales sanitarias, sabemos que hay muchísimas matronas, ginecólogos y ginecólogas, pediatras... que están luchando cada día por mejorar la atención a madres y bebés, que luchan día tras días por que las intervenciones sean mínimas y basadas en la evidencia científica. Sabemos que en muchos casos son también los profesionales víctimas de esa violencia institucionalizada ante la que no pueden hacer nada, o muy poco.

Desde aquí, como médica, quiero alzar la voz por todas esas amigas matronas, enfermeras, ginecólogas, pediatras, que han llorado en mi hombro por situaciones de violencia que han vivido en hospitales españoles, y de otros países (por desgracia la Violencia Obstétrica está generalizada, como bien nos relata la OMS, y es un auténtico problema en muchos países del mundo, no sólo en España).

Como médica, EXIJO al CGCOM que deje esa posición negacionista, que no permite ni siquiera cuestionar a los profesionales que no están cumpliendo con los estándares de calidad. Desde luego que no son la mayoría, pero son más de los que sería deseable, ya que en nuestra profesión, la medicina, la empatía y el centrarnos en el paciente deberían ser una parte FUNDAMENTAL de la práxis. Es estupendo que seamos uno de los países con menos mortalidad infantil perinatal. Es terrorífico que se practiquen más del doble de cesáreas recomendadas por la OMS. Es terrorífico que haya diferencias brutales entre comunidades, que una mujer extremeña tenga el doble de riesgo de acabar su parto en una cesárea, que una mujer vasca. Es terrorífico que nuestros niveles de episiotomías también superen con mucho las recomendaciones de la OMS.

Y es terrorífico porque muchas mujeres tienen cicatrices por operaciones que simplemente NO ESTABAN INDICADAS. No puedo comprender que éste tipo de actuación no se considere violencia. ¿Operar a alguien que NO LO NECESITA, no es violencia?

En cuanto a las violencias más sutiles, casi mejor no hablamos. Porque todas las mujeres nos sentimos vulnerables en la consulta del ginecólogo, y más cuando estamos embarazadas. Y si ante esa vulnerabilidad lo que recibimos son malos modos, caras largas, desinformación e infantilización, sí, señores del CGCOM, nos sentimos violentadas... Sensibles que somos... Como mujer que afortunadamente no ha vivido esa violencia, agradezco a todos los profesionales con los que me he encontrado su empatía y su calidez, en especial a mis matronas y a las ginecólogas que me atendieron cuando me embaracé de mi hijo y cuando dí a luz en el Hospital de Torrejón.

Negar la violencia implica que no creemos a la persona que nos cuenta que ha sido violentada. Señores del CGCOM, ¿de verdad no creen ningún testimonio de las mujeres que han sufrido Violencia Obstétrica? No me lo quiero creer. Necesito pensar que o no los han leído, o no los han escuchado... O simplemente como "las cosas siempre se han hecho así", ya están en parte anestesiados. Como mujer, me dan ganas de gritar, "hermana, yo sí te creo" a todas esas mujeres, a muchas de ellas las he acompañado como profesional, he llorado con ellas y me he enfadado con ellas... Y sí, también las he ayudado a poner reclamaciones, ¡porque hay cosas que no se pueden ni se deben tolerar!

Negar un problema que existe no sirve para que el problema desaparezca.

Como médica, como mujer, como madre, y sí, también como socia de El Parto es Nuestro, exijo una rectificación y la aceptación del problema como primer paso para solucionarlo.

miércoles, 14 de julio de 2021

NACE LA INTEMPESTIVA

José R. Loayssa, colaborador de este blog, recientemente ha animado a colaborar en el lanzamiento de LA INTEMPESTIVA donde es mencionado.

Por más que se alardee de libertad de prensa, nada menos que "El salto" ha retirado un artículo científico del Dr. José Ramón Loayssa, tinerfeño que es médico de urgencias en Pamplona. Coautor de un libro de 400 páginas que este mismo mes ha sido presentado en Las Palmas. 

Durante la pandemia Eugenio Rodríguez ha entrevista a José Ramón Loayssa para la emisora diocesana (pinchar aquí), y ha celebrado una muy interesante mesa redonda con él y con el Dr. Amós García, presidente de la Sociedad española de vacunología (pinchar aquí).

El interesantísimo artículo del que es coautor Loayssa ha sido recogido en el prestigioso blog "Salud, dinero y atención primaria", del Dr. Juan Simó (pinchar aquí).





Más info en el enlace














sábado, 10 de julio de 2021

¿Se puede saber y contar la verdad en medicina?

La pandemia ha obligado a periodistas de todo el mundo a convertirse en expertos en atención médica de la noche a la mañana, una poco tarea fácil. Los reporteros también realizan una cobertura masiva del COVID-19, y por lo mismo, las historias se vuelven repetitivas. Aquí les presentamos un antídoto: una guía mundial de periodismo de investigación sobre salud y medicina. Escrita por Catherine Riva y Serena Tinari, las autoras profundizan en el desarrollo y aprobación de medicamentos, evalúan estudios científicos, y exponen el fraude y la negligencia. Este documento es una hoja de ruta para ir más allá de los comunicados de prensa corporativos y los funcionarios gubernamentales.

Más información y la guía descargable gratuitamente:

https://gijn.org/guia-de-gijn-sobre-investigacion-periodistica-en-salud-y-medicina-tabla-de-contenidos/

Margarita Mediavilla: NO NORMAL