domingo, 29 de agosto de 2021

Nueva censura en ‘El Salto’. La izquierda en el laberinto epidemiológico


**Una versión breve del artículo censurado puede hallarse aquí: https://www.politicayletras.es/vacunas-una-nueva-controversia-negada/; la versión completa censurada ha sido compartida por el médico Juan Simó en su web:  http://saludineroap.blogspot.com/2021/08/covid-19-una-vacunacion-controvertida.html#more**

También puede verse en este blog con las notas científicas que remiten a diferentes fuentes: https://ahoramqnunca.blogspot.com/2021/08/covid19-una-vacunacion-controvertida.html#more

En 1945, George Orwell escribió las siguientes palabras:

Si los editores y los directores de los periódicos se afanan por eludir ciertos temas no es por miedo a ser denunciados: es porque le temen a la opinión pública. Ciertas ideas que no gocen de mucha popularidad pueden ser silenciadas y ciertos hechos incómodos ocultarse sin necesidad de ninguna prohibición oficial. Esta clase de censura velada actúa también sobre los libros y las publicaciones en general.

Su origen está claro: en un momento dado se crea una ortodoxia, una serie de ideas que son asumidas por las personas biempensantes y aceptadas sin discusión alguna. No es que se prohíba concretamente decir «esto» o «aquello»; simplemente «no está bien» decir ciertas cosas. Y cualquiera que ose desafiar aquella ortodoxia se verá silenciado con sorprendente eficacia. De ahí que casi nunca se haga caso a una opinión realmente independiente ni en los medios de masas ni en las publicaciones minoritarias más intelectuales.

En estos momentos, la ortodoxia dominante exige una admiración, sin asomo de crítica, hacia las medidas para combatir la pandemia. Cualquier crítica seria a las restricciones, cualquier revelación de hechos que el gobierno prefiera mantener ocultos, es muy poco probable que salga a la luz.

La cuestión que estamos debatiendo aquí es muy simple: ¿Merece ser escuchada toda clase de opinión, por impopular que sea? Plantead esta pregunta en estos términos y casi todo el mundo sentirá que su deber es responder: «Sí». Pero dadle una forma concreta y preguntad: ¿Qué os parece si criticamos las medidas y restricciones aplicadas en la pandemia? ¿Tenemos derecho a ser escuchados? Y la respuesta más común será: «No». En este caso, la pregunta representa un desafío a la opinión ortodoxa reinante y, en consecuencia, el principio de libertad de expresión deja de existir.

No. Evidentemente George Orwell no anticipó la pandemia de la covid-19 ni la «nueva normalidad» en que llevamos sumidos un año y medio. Su reflexión acerca de la libertad de expresión contra las «ortodoxias reinantes» tenía como eje el silencio acrítico y cómplice de los políticos e intelectuales occidentales hacia Stalin y la Unión Soviética en los últimos años de la guerra mundial, lo que provocó que su novela Rebelión en la granja estuviera cerca de no ver la luz tras ser rechazada por una editorial tras otra.

Si rescatamos aquí las palabras de Orwell, reescribiéndolas para este presente también distópico, es con el fin de denunciar el acto de censura padecido por los autores del libro Covid-19. La respuesta autoritaria y la estrategia del miedo. Por segunda vez, El Salto Diario ha eliminado un artículo, firmado por José R. Loayssa y Ariel Petruccelli, horas después de haber sido publicado online en la sección vasca del medio, Hordago.

El artículo versaba sobre las vacunas, y su título era «Covid-19: una vacunación controvertida». Fue publicado el 17 de agosto a las 11:00 de la mañana, siendo eliminado horas después. A los autores se les explicó solamente que el texto habría sido suprimido de la web no tanto por su contenido, sino debido al comunicado publicado en mayo en relación a un hecho similar, ligado a otro acto censor.

En el mes de abril, Loayssa, Petruccelli y Francés habían propuesto a El Salto la publicación de un artículo que sirviera de síntesis y resumen al libro, arriba referido, que estaba a punto de ser editado. El artículo, «Covid-19, año uno. Balance de una pesadilla autoritaria y de una gestión fracasada», fue publicado a principios de mayo en la sección de opinión de la web de El Salto, para ser eliminado horas después. Desde Ediciones El Salmón se redactó el 9 de mayo un comunicado («¿Libertad de prensa? Censura en El Salto Diario»), acordado con lxs autores del libro, y publicado en la web de la editorial.

Dicho comunicado jamás ha recibido una respuesta, ni pública ni privada, por parte de El Salto Diario.

Ante nuestro estupor debido tanto a la censura como a la razón esgrimida para borrar este segundo artículo, el 18 de agosto dirigimos una carta ―de la que reproducimos aquí algunas partes― a todo el equipo de El Salto, en la que les instábamos a:

1) Ofrecer una explicación pública, a sus socixs y lectorxs, de los hechos acaecidos tanto ahora como en mayo.

2) Brindar en el medio un espacio donde las individualidades de El Salto disconformes con el doble acto de censura pudieran manifestar su punto de vista.

En su respuesta, la «redacción» de El Salto aducía que la decisión respecto a los contenidos del medio y las propuestas de artículos que se aprueban corresponde únicamente a El Salto; y que «no es de recibo que unas personas que emitieron un comunicado llamando al boicot al medio vuelvan a publicar en él».

Nuestra estupefacción es si cabe todavía mayor. Quienes responden en nombre de El Salto asumen:

a) que quien critique algo hecho por El Salto no puede ni debe querer publicar nunca más en ese medio.

b) Que un acto de censura tan evidente como retirar un artículo ya diseñado y publicado no debe ser denunciado.

c) Que los autores del artículo y/o Ed. El Salmón han llamado a boicotear a El Salto, cosa manifiestamente falsa.

Somos conscientes de que en el seno de El Salto existe una profunda división ante estos hechos. Nos consta el malestar de Hordago, al haber visto secuestrada su autonomía para publicar artículos en su sección. También es fácil percibir que muchxs lectorxs y suscriptorxs han acogido con mucho interés los artículos publicados durante la pandemia por Loayssa y Petruccelli, en especial el texto aparecido en octubre de 2020 («Covid-19, autoritarismo e izquierda confinada»), y no cabe duda de que muchas de las lectoras habituales de El Salto habrían agradecido leer un artículo distinto sobre la controversia en torno a las vacunas y los llamados «pases sanitarios».


Desde que fuera publicado a mediados de mayo, el libro Covid-19. La respuesta autoritaria y la estrategia del miedo ha sido objeto de varias censuras. Dos presentaciones fueron canceladas. En Zaragoza, la librería Antígona había pedido a la universidad el uso del paraninfo para celebrar el acto, y unos días antes la universidad dio marcha atrás. Al no contar con suficiente aforo, Antígona no podía albergarlo, y sólo la generosidad y arrojo[1] de la librería La Pantera Rossa hizo posible la presentación.

Tres semanas antes, la «Feria Literal de libros e ideas radicales» suspendió ―con menos de 24 horas de antelación― la presentación del libro acordada dos meses antes. Ofrecimos nuestra versión de los hechos en un comunicado publicado en la web de la editorial; de lo acaecido destacamos que:

1) Literal suspendió el acto sin que nadie de la organización hubiera leído el libro.

2) Literal quiso impedir la celebración de un coloquio informal en el recinto ferial entre uno de los autores del libro y dos decenas de personas (encuentro finalmente realizado extramuros).

3) Literal nunca explicó públicamente todo lo acontecido durante ese fin de semana.

4) Sin embargo, uno de los organizadores, Simón Vázquez, se despachó contra la editorial y los autores en varios tuits plagados de mentiras y calumnias.

5) Tras publicarse nuestro comunicado, Simón Vázquez eliminó dichos tuits (ignoramos si por voluntad propia), pero Literal continúa, a día de hoy, sin dar explicaciones públicas sobre la censura de la presentación del libro.

El Salto no ha sido el único medio donde se ha impuesto la voluntad de silenciar las voces críticas hacia la gestión de la pandemia. En Rebelión, un longevo medio digital de izquierdas, el responsable de la sección de «Conocimiento libre», el biólogo Alfredo Caro Maldonado, se ha negado a que se publique el artículo censurado en primavera por El Salto, por contener «informaciones falsas y desinformación», «inhumanidad», «conspiranoia». Ignoramos si es una postura compartida por todo el equipo que conforma Rebelión.

Cabe también señalar que otros medios sí han acogido un debate abierto sobre la pandemia, como Gara/Naiz, Kaos en la Red o Hincapié. Pero es indudable que la ortodoxia covid denunciada por Petruccelli, Loayssa y Francés ha favorecido la creación de una «república del silencio» generalizada en los medios, y entre la izquierda en particular. No es que se prohíba concretamente decir «esto» o «aquello»; simplemente «no está bien» decir ciertas cosas. Y cualquiera que ose desafiar aquella ortodoxia se verá silenciado con sorprendente eficacia.

Una de las tesis de Covid-19. La respuesta autoritaria y la estrategia del miedo es que la izquierda está atrapada en un laberinto epidemiológico: queriendo presentarse como la defensora de la salud y el bienestar público frente al egoísmo y la racionalidad de cálculo del neoliberalismo, ha sucumbido a una política sanitaria anti-covid19 sustentada en unas medidas y restricciones que, en su gran mayoría, poseen escasa o nula justificación científica ―algo largamente explicado en el libro―, contagiándose y extendiendo un pánico irracional y morboso alimentado por los medios. Y esta obsesión provoca que toda crítica, todo disenso, sea despachado como negacionista, antivacunas, terraplanista, cuando en verdad un gran número de médicos y científicos de prestigio cuestionan desde hace mucho la narrativa oficial de la pandemia y abogan por unos planteamientos distintos.

La amenaza que se cierne sobre nuestro presente y nuestro futuro, donde se delinea una sociedad con un férreo control tecnosanitario, bajo un régimen discriminatorio inaceptable, exige una respuesta contundente por parte de todos aquellos que aún sientan aprecio por las libertades y las igualdades que una longeva tradición emancipatoria siempre buscó defender.

Ediciones El Salmón

26 de agosto de 2021

[1] Antes de la celebración del acto, La Pantera Rossa publicó una nota admirable: «En la uniformización del pensamiento o en la militarización de las crisis es imposible progresar como humanidad. La discusión pública sobre la Covid-19, en particular, sobre cómo afrontar sus dramáticas consecuencias, ha venido siendo silenciada en medio del pánico social; de este modo se impide encontrar en la pluralidad y riqueza de miradas y alternativas existentes la inteligencia colectiva necesaria para conseguir las mejores soluciones al conflicto que sufrimos. Deseamos en La Pantera Rossa que sirva la presentación de este libro para poner en valor la libertad de opinión, el debate social y la diversidad de respuestas honestas que hay por el bien común, más allá del acuerdo o desacuerdo que podamos tener con cada una de ellas».

jueves, 26 de agosto de 2021

Me acuerdo de



Me acuerdo del
parque de arena de mi ciudad
al sur de madrid
(al cielo)
del cercanías que nos quedaba algo lejos,
de los polos de a 20 pesetas, labios de fresa,
del chino de mi calle,
y del dame un vaso de agua en el bar

de las sesiones de beverly hills 90210 con Maricarmen y Charo
de mi calle sin salida
pero con un agujero por el que pasar
y atajar.

me acuerdo

del vacío que suponía estar lejos de mis abuelos
a miles y miles de lágrimas

de hablar con mi hermana ya no sé
en qué idioma
pero
desde luego que
no era el mío
o era el mío
o no o

me acuerdo
de no saber quien soy yo

de recoger con dos palitos lombrices del suelo
para no aplastarlas con mis propios zapatos
– es que después de la lluvia se salían las
muy tontas a la acera –
justo cuando íbamos a entrar al patio de la escuela

del olor del metro de madrid a principios de los noventa
(es el recuerdo de mi infancia de mi vida, ¿sabes?)
de mi madre que curraba hasta las tantas en las casas
de unas señoras con más dinero que nosotros
para que tuvieran
una vida digna.

y recuerdo que una vez
mi madre me contó
el cuento de la caperucita
roja – cuando íbamos en una línea agotadoramente gris –
al que le cambiamos el final,
cambiamos el final.

Y mira:

me acuerdo de
tantas y tantas
cosas pero
¿acaso te importa?

para ti seguiré siendo
una extranjera rara
hablando, eso
sí, maravillosamente bien
tu lengua tan natal.

Mira, podrías pasar perfectamente por...
(te lo piensas un poco, mides la mentira de tu cumplido
y la verdad de mi acento, que no llega, ay, casi, ca
si pero no – el diablo está en los detalles, dicen –
pero ¡al diablo! que se sepa lo generosos que somos,
me otorgas con el bisturí de tus palabras
la nacionalidad de tu imperio estancado)

Y, mira, ya no sé
qué me cansa más:

la presión del
tener que dar
todo el tiempo explicaciones a desconocidos,
callarme la boca
o aceptar
tu falta de discernimiento.


© Zuzanna Gawron

UNA AUTORIZADA VOZ CONTRA LA VACUNACION UNIVERSAL Y OBLIGATORIA

El Dr. Marty Makary, profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins y Jefe de Redacción de MedPage Today rechaza el redoble creciente por la vacunación masiva y las órdenes para vacunarse contra el COVID. En un actitud muy significativa, porque se trata de alguien que ha formado parte de la linea oficial frente a la Pandemia y que ha respaldado las vacunas, pero ante los últimos abusos ha reaccionado.

En una entrevista con el U.S News & World Report , el Dr. Marty Makary dijo que la implacable atención del CDC en la inmunidad inducida por vacunación y su “demonización” de quienes deciden no vacunarse convierten a la agencia en la “CDC más lenta, reaccionaria y política de la historia de EEUU”. Afirmó que las vacunas obligatorias para “todo Estadounidense andante y viviente” no están respaldadas por la ciencia. Makary también mostró preocupación por la vacunación de adolescentes.
Makary cree que la gente “que elige no vacunarse están tomando una mala decisión en cuanto a su salud, bajo su propio riesgo”. Pero no cree que los no vacunados representen una amenaza de salud pública para los que ya son inmunes al virus y dijo que el vacunar a todos – incluyendo eventualmente a todos los recién nacidos – para controlar la pandemia, está basado en la falsa suposición de que el riesgo de morir por COVID está igualmente distribuido entre toda la población -- pero no es así, dijo. “Siempre hemos sabido que para el virus es muy difícil dañar a alguien joven y saludable”, dijo Makary. “Y así sigue siendo”.

Makary también dijo que no hay respaldo científico para exigir la vacuna a gente que tiene inmunidad natural, es decir inmunidad por infección previa de COVID. No hay ninguna información de resultados clínicos para respaldar la argumentación dogmática de que los individuos naturalmente inmunes “deben vacunarse”.

Makary explicó: “A lo largo de cada mes de esta pandemia, he tenido debates públicos con otros investigadores sobre la efectividad y durabilidad de la inmunidad natural. Me han dicho que la inmunidad natural podría caer en picada, dejando a la gente susceptible a la infección. Pero aquí estamos, un año y medio después con la experiencia clínica de observar pacientes que fueron infectados y la inmunidad natural es efectiva y fuerte. Y eso es porque con la inmunidad natural el cuerpo desarrolla anticuerpos para la superficie entera del virus, no sólo para una proteína espiga construida de una vacuna”.

Tampoco este médico de la John Hopkins piensa que hay argumentos sólidos para vacunar a los niños, dice Makary: "El riesgo de muerte por COVID-19 está concentrado en niños con comorbilidades, como la obesidad.”

Artículo al que se hace referencia:

jueves, 19 de agosto de 2021

PEDRO SANCHEZ: UN GOBIERNO “INTERVENIDO”

FEDERICO AGUILERA KLINK

“Sólo espero malas consecuencias de las Cámaras de Comerciantes…En un país donde vociferar siempre intimida y las facciones con frecuencia oprimen al Gobierno…aquellos que tienen el mayor interés en defraudar y en imponerse al público son los que con frecuencia dictan la regulación del comercio”, (Adam Smith, 1785)


La estafa de las eléctricas lleva décadas dando enormes beneficios privados y no es porque el “mercado funcione” sino porque está “regulado o intervenido”, pero en beneficio de las propias eléctricas, es decir, gracias  a que un “gobierno” a su servicio aprobó unas reglas de funcionamiento que legitiman la estafa y a  que los demás “gobiernos” de turno no se han atrevido a cambiar esas reglas. Jesús Mota lo explicó perfectamente.  https://elpais.com/diario/2011/04/07/opinion/1302127212_850215.html 

Por si nos costaba creerlo, ya lo confirmó Soria cuando parece que le buscaban las vueltas por sus asuntos empresariales:” las eléctricas venían al Ministerio con los decretos redactados”, es decir, el Ministro, él, parece que solo firmaba, la regulación que dictaban (Adam Smith) las eléctricas igual que indica la imagen de la carreta. https://elperiodicodelaenergia.com/soria-las-electricas-venian-al-ministerio-con-los-reales-decretos-ya-redactados/

miércoles, 18 de agosto de 2021

POSICIONAMIENTO EN CONTRA DE LOS PASAPORTES Y VACUNAS OBLIGATORIAS (SIAP)

Ola Ventura Batrzan/Jose R. Loayssa y otros/facebook

Frente a la imposición y la manipulación informativa, TRANSPARENCIA y DEBATE sosegado y científico. Manifiesto del Siap-Covid -19 contra los pasaportes sanitarios y la vacuna “obligatoria”.

Uno de los oasis de la Pandemia ha sido el Grupo SIAP-COVID 19, impulsado por Juan Gervás y Mercedes Fernández entre otr@s. Mas de 300 profesionales hemos compartido información y reflexionado juntos. El grupo ha considerado que era el momento de manifestar su opinión frente a la falta de ética que implica una campaña de vacunación sobre bases científicas dudosas y discutibles que, ademas, se está llevando a cabo mediante una presión sofocante sobre la población, negando que la vacunación sea la expresión de una decisión libre e informada.

Como dice el manifiesto. “Se plantea ya, por políticos e industrias con intereses, una tercera dosis aún en contra del criterio tanto de la OMS como de las agencias reguladoras (aquí). Se plantea vacunar a pre-adolescentes, incluso a la infancia, que tienen una incidencia mínima de covid19 grave o persistente, con una vacuna que, probablemente, proporcione menor inmunidad duradera que la propia infección natural. Es decir, se plantea vacunar a una población, infantil y adolescente, en la que el balance beneficio-riesgo de la vacunación es, probablemente, inferior al de la infección natural. Se dice, además, que la vacunación es la única manera de llegar a la inmunidad de rebaño o colectiva, algo imposible de alcanzar con una vacuna que no evita suficientemente ni la reinfección sintomática ni, muchísimo menos, la transmisión o contagio del virus por parte de los vacunados . "

MANIFIESTO:

martes, 17 de agosto de 2021

BOTELLONES

En los últimos meses casi todos los telediarios dedican varios minutos a echar filípicas contra los jóvenes, o ya maduros, y sus botellones en los que aparecen varias imágenes en las que se ven sin mascarilla  y sin guardar las distancias de seguridad... y una y otra vez muestran imágenes con reiterativos comentarios. Cada día se siguen repitiendo los mismos mensajes sin aportar nada nuevo.

Pero, a pesar de tantos pesados sermones televisivos y radiofónicos, los botellones siguen y seguirán sin duda en un futuro próximo. No deja de ser acertado el viejo dicho: “Predícame fraile que por un oído me entra y por otra me sale”. Es verdad que el hecho revela falta de madurez, injusticia, insolidaridad e irresponsabilidad como muchos otros de los que hacemos; también posiblemente que no se les presentó un ideal de justicia por el que trabajar. A veces dicen que “tenemos derecho a divertirnos”, pero no tengo visto recogido en ninguna legislación ese derecho, mas si la obligación de socorrer al necesitado. Tampoco vale lo de “soy libre y hago lo que me apetece”, porque eso significa la ley de la selva, la amoralidad, y que otro lo utilice contra ti. Voy a hacer algunas consideraciones que puedan ayudar a entender un poco más esta problemática:

1) Las personas somos seres sociales, espirituales  y corporales. Esto quiere decir que no somos individuos (indivisos) ni gregarios (manadas), pero tampoco somos viento ni siquiera ángeles. La sociabilidad humana y humanizadora exige al mismo tiempo el   cultivo de la interioridad, de la espiritualidad y, por tanto, momentos de silencio consigo mismo y con Dios para tener algo personal que comunicar cuando se vaya al encuentro del otro. La sociabilidad demanda la solidaridad con los hermanos y en especial con los que más nos necesitan. La corporalidad nos lleva al contacto físico, a la presencialidad, a juntarnos para elaborar, compartir y realizar los propios proyectos de vida. Siempre conviene tener de fondo que el itinerario vital humano no es ni ser niño, ni adolescente, ni joven, ni adulto, ni anciano. De ahí cualquiera puede comprender que no es sano psíquica y socialmente aislar a algún grupo humano del resto de los grupos.

2) En los medios de comunicación casi siempre se le llama FIESTA pero ,¿es eso lo apropiado? Recordemos que en el mundo de la economía y de la fiscalidad no es lo mismo acceder a la propiedad por herencia, donación, permuta, compraventa, retracto... pues cada palabra ayuda a clarificar la realidad, por tanto también aquí necesitamos distinguir fiesta de diversión, borrachera, huida de los problemas de la vida... En los estudios sociales y antropológicos se dice que la fiesta tiene tres partes: a) La afirmación y celebración de que la vida tiene sentido, lo que se vive con alguna forma de espiritualidad. b) La comida compartida en unión como anticipo de la hermandad por la que se trabaja y lucha. c) La alegría que se expresa en lo lúdico, en el juego, en la danza... porque ya se está saboreando ese bien futuro que anhelamos y trabajamos. En los botellones faltan algunos de estos elementos de la fiesta.

3) Para la gente de Iglesia esta realidad nos descubre un grave reto,que el Evangelio expresa con estas palabras: “Andaban como ovejas sin pastor y se puso a enseñarles con calma” (Mc. 6,34). Falta la necesaria implicación, discernimiento y solidaridad con los jóvenes y su problemática.

4) Tengo escuchado a padres/madres presumir de que son amigos de sus hijos/hijas. Pues bien, entonces serán sus hijos unos huérfanos con todo lo que eso significa. Clásicamente se decíaque a los padres/madres se encuentran  en casa y alos amigos en la calle. Necesitamos padres/madres, hermanos, primos, tíos, abuelos, amigos... y cada cual tiene su lugar específico en la vida y ciertamente también cada persona tiene su manera  concreta de desarrollarla. También algunos enseñantes se tienen por “colegas” de los alumnos, olvidando que se necesitan educadores y maestros. Es cierto que la estructura del sistema educativo hace que sea muy difícil educar, a lo que se añade la propia comodidad. Todo les empuja a sean sólo profesores con buenas habilidades pedagógicas... Pitágoras consideraba que “Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida”.

5) Con frecuencia dejamos la responsabilidad de educar exclusivamente a los gobiernos, pero ¿desde cuándo los gobiernos y poderosos van querer una juventud libre, responsable y solidaria con los empobrecidos? El sabio Forges lo resumió muy bien en una antigua viñeta que decía: “Entérate: para los poderes, 500.000 jóvenes bailando y bebiendo los fines de semana, no son un problema. Lo ‘peligroso’sería que esos jóvenes emplearan esas energías en exigir un puesto de trabajo”. No creo que precise explicaciones. Esto no quita que sea cierto que los principales culpables de que la juventud esté así son los gobernantes, y que les exijamos, por tanto, sus responsabilidades.

5) Finalizo con unas preguntas: ¿Sería posible atreverse a luchar por un futuro de justicia, libertad y hermandad para toda la humanidad? ¿Queremos ser solidarios con los más empobrecidos de la humanidad para conseguir que toda la humanidad sea una familia? ¿Tenemos derecho y obligación a exigirnos mutuamente (sin distinción de edad, sexo, religión, país y raza) la responsabilidad de comprometernos para la solución de las injusticias sociales y de los problemas de los empobrecidos? ¿Estamos dispuestos a responsabilizarnos de la vida y de los hermanos?

Ahora más que nunca: Verdad

Antón Negro

jueves, 12 de agosto de 2021

Covid19: una vacunación controvertida

José R. Loayssa
Ariel Petruccelli

Pensamos que la vacunación es recomendable en la población con alto riesgo de cuadros graves pero en otro tipo de poblaciones con menor riesg, el balance costo beneficio es más que dudoso ya que son vacunas que están lejos de ser inocuas. La idea de que es posible erradicar el virus con las vacunas actuales no está justificada. Probablemente en un período no muy lejano contaremos con vacunas más seguras y efectivas. En todo caso no estamos ante una campaña de vacunación basada en una decisión libre e informada e incluso la coacción y la intimidación se utiliza contra la más elemental ética sanitaria.

A pesar de que sigue adelante la campaña de vacunación masiva puede apreciarse un descenso del entusiasmo que mostraban nuestros gobernantes y su corte de expertos, cuando hablaban del avance imparable del número de vacunados y, por lo tanto, de la proximidad de la inmunidad de rebaño. En España la cifraban en el 70% de la población vacunada. En torno a dicha inmunidad de rebaño ha existido un malentendido, como si se tratara de un umbral de todo o nada. En realidad, la inmunidad es gradual y es muy improbable que sea completa. Si se equipara inmunidad colectiva a la erradicación del virus, probablemente sea inalcanzable. Y las promesas de su pronta consecución solo pueden entenderse en boca de personajes habituados a realizar promesas electorales que nunca cumplen. La expectativa de que la vacuna iba a ser la “solución” a la pandemia ha sido siempre temeraria e imprudente. 

domingo, 8 de agosto de 2021

La VERDAD frente a la cárcel y a los indultos.

Los cálculos del poder han puesto de moda los indultos y no podemos mirar para otro lado. ¿Es justo indultar a los políticos catalanes condenados por los tribunales? 

Preguntas enredo. La pregunta tiene algo de aquellas preguntas de los fariseos que ocultaban torcidamente la mayor parte de los pensamientos; como aquel “¿Es lícito pagar al César?” por ejemplo, pregunta de la que el propio evangelio cuenta que se la hicieron para pillarle. Eso no era ni es nuevo. También se asemeja a la célebre paradoja de Aquiles y la tortuga planteada por Zenón de Elea. Aquiles, el más veloz de los hombres, nunca podría alcanzar a la lenta tortuga si antes de alcanzarla siempre tendría que recorrer la mitad del espacio para alcanzarla y al llegar, ejemplo, a los cincuenta metros la tortuga estaría en el cientouno, y al cubrir la mitad de la distancia (75,50) la tortuga estaría en el 101,50…. y si así sucesivamente siempre tendría que llegar a la mitad… nunca alcanzaría a la tortuga. En seguida notamos que eso es un barullo intelectivo mientras sabemos por experiencias similares que la realidad es que el corredor alcanza a la tortuga. En wikipedia podemos entretenernos con los razonamientos al respecto de Aristótoles, Bergson o B. Rusell nada menos. Pongo este ejemplo para argumentar que los seres humanos podemos enredarnos hasta el infinito en supuestos diálogos, que intentaré defender no son realmente diálogos sino otra cosa. ¿O llamaríamos diálogo a aquello que hacían los fariseos?

Conversar no es dialogar. Me parece que lo que hay más que diálogos son conversaciones, que además tienen bastante de violencia encubierta. El genial Rovirosa se dedicó en cierta ocasión a grabar una conversación, una tertulia. Su descubrimiento fue enorme:  si oías seguidos los mensajes de cada contertulio resultaba que las palabras de cada uno eran un monólogo. Varios monólogos que se iban entrecortando unos a otros. Cada uno a lo suyo.

Gandhi. Para quienes estamos intentando conducirnos en alguna medida desde la noviolencia hay en Gandhi algo tan sorprendente como sugerente: tituló su autobiografía “Historia de mis experimentos con la verdad”. Y nos preguntamos por qué dio esa importancia a la verdad. Podía haber dicho “política” o “justicia”, o “noviolencia”, pero dice “con la verdad”. ¿Qué le importa la verdad a los contertulios entre España y Cataluña? ¿a las mesas de negociación? Basta pertenecer a cualquier familia o asociación para haber experimentado que la negociación es -en el fondo- una guerra. ¿En algún momento conversan o dialogan sobre hasta que punto hay verdad en lo que plantean? 

Amor y verdad. Y junto a la verdad el amor. Que se dialogue (no que se negocie) sobre como amarse a uno mismo, a sus tradiciones, a las del vecino, a las de toma la humanidad. Que se dialogue sobre como articular lo local y lo global. Pero es esencial que lo decisivo no sean los intereses sino el amor. Benedicto XVI hizo quizá el gran documento sobre esta cuestión: “La caridad en la verdad”. Se inspiró para ello en san Pablo pero sobre todo en la cantidad de problemas que surgían desde actos de amor tan reales como desconectados con la verdad. No decía nada nuevo. Hay muchos actos que pueden contener amor y no resultar positivos. ¿no aman los padres que malcrían? ¿no aman los que realizan un acto paternalista? ¿no ama el que da su vida en la guerra o la guerrilla? Puede amar pero ama mal y la cosecha no es buena. ¿Por qué? ¿cuál es la causa? Que desconecta el amor de la verdad. Da limosna pero no acaba con el problema, envía una ayuda pero esta se convierte en un nuevo negocio… Son solo algunos ejemplos. No dudo del amor del que está dispuesto a ir a la cárcel por sus convicciones pero habrá que investigar si es un amor desconectado de la verdad.

Diplomacia o política. La diplomacia se parece a una conversación como el diálogo a la política. Y bien es verdad que es preferible la diplomacia a la guerra. Pero igualmente es preferible la verdadera política a la diplomacia. Lo que hay entre el gobierno (o la oposición) de España y el gobierno (o la oposición) de Cataluña más que política es diplomacia. No es diálogo, es conversación. La diplomacia es mejor que las armas pero en la diplomacia se miente. Mienten las dos partes. Elevan las pretensiones para luego ir rebajando entre otras muchas malas artes. En el diálogo, por contra, se parte de afirmar la verdad que tiene el otro. Se le escucha realmente. Se busca su verdad. Se reconoce. Se celebra. El paso de la conversación al diálogo debe ser paralelo al paso de la diplomacia a la política. 

Verdad y amor no se trocean. Tanto los defensores del independentismo como los defensores de la unidad de España tienen que responder a unas preguntas que sean realmente diálogo ¿Por qué a los “españolistas” que les preocupa “la igualdad entre los españoles” luego no les preocupa la desigualdad entre “clases”, los sinvivienda etc? ¿Preocupa a Casado (o a la COPE) la desigualdad salarial entre médicos y auxiliares o solo que todos somos españoles? ¿Quiere el señor Abascal que no haya una frontera entre España y Cataluña pero sí quiere frontera entre el señorito y el chofer? Igualdad es igualdad y la igualdad no se puede trocear. Cuando la igualdad se trocea no es creíble. ¿Preocupa a Sánchez (o a la SER) el respeto a todos los catalanes o más bien a una minoría de catalanes que le han facilitado el acceso al sillón? ¿Es realmente una propuesta dialogante la que sienta a los poderosos de España en una mesa con los poderosos de Cataluña?

Ley electoral. ¿No es dialogante poner sobre la mesa que aunque en el Parlamento catalán la mayoría se plantea la independencia no es así en la sociedad? Que la ley electoral es injusta. Que si realmente hubiera referendum sería a favor de la no independencia.

Indultos. ¿La constitucionalidad de los indultos los hace morales? ¿No será más moral cambiar lo que haya que cambiar en la administración de justicia que intervenir desde el poder ejecutivo con medidas de “gracia”? No soy partidario de cárcel para nadie pero menos aún de que la solución para los encarcelamientos injustos sea el indulto. Estos indultos me suenan a limosna.

Los indultos como diplomacia. Estos indultos son una más de las malas artes de estos diplomáticos. Sería peor la guerra (elevar las penas por ejemplo) pero que no nos cuenten que esto es diálogo porque no lo es. Para ser diálogo tiene que buscar la verdad. ¿Ponemos delante los datos económicos? ¿Quién generó la riqueza? ¿Sólo los de ocho apellidos catalanes o también los de Almería? ¿Cómo se repartió esa riqueza? ¿Quién vota independentismo? ¿Qué barrios? ¿Qué zonas? ¿los apellidos más frecuentes en Cataluña son también los más frecuentes en el Parlamento? ¿Qué peso han tenido las élites catalanas en el ordenamiento jurídico español? ¿Cuánto han pesado los nacionalistas catalanes en las leyes gestadas durante la Transición?

El marco legal no es la justicia. Se alude una y otra vez al marco legal como si la democracia no se hubiera saltado el marco de la dictadura. Se habla del “marco que nos hemos dado” para hablar de un ordenamiento jurídico mejor que la dictadura pero que no se ha construido realmente entre todos. Nadie cree que el marco de las Meninas sea más importante que las Meninas. El “marco” no es más que eso y lo que conviene es mejorarlo y construirlo solidariamente también lo hará más respetable. Estoy contra el independentismo porque está contra las personas, porque está contra la solidaridad, no porque haya que obedecer el marco. O es justo o no es justo es más importante si es constitucional También es constitucional que los pobres sigan siendo pobres.

Verdad, amor y solidaridad. Contra los indultos y contra la venganza. Así las cosas estoy contra los indultos porque son un manejo, una presión, un nuevo escalón de la espiral que ahonda las diferencias. También estoy en contra de la represión. Afirmo que ese camino exige diálogo, un diálogo que es mucho más que una conversación. Exige política que es más que diplomacia. ¿Hay entre España y Cataluña una reunión de filósofos, eclesiásticos, revolucionarios, conservadores, militares, juristas, deportistas, artistas, ácratas, jóvenes… o lo que sea que ponga la verdad como principio central? Verdad por encima de palabras hermosas ¿sirve a la verdad el que reclama una justicia justiciera y exige que paguen lo que han hecho? ¿sirve a la verdad el que usa palabras compasivas cuando solo le mueven sus cálculos para mantenerse en el poder? Verdad por encima de sentimientos. Verdad por encima de intereses, verdad por encima de ilusiones. Verdad conectada con justicia, también económica. Verdad que se hace desde el diálogo.

Portugal. A la mesa de diálogo entre España y Cataluña hay quien propone llevar aunque no se le escuche una mejora de las relaciones con Portugal. El verdadero diálogo es superador y ese sí que es un gran tema. El historiador Sánchez Albornoz defendía que la separación con Portugal fue una desdichada serie de acciones políticas allá en el Medievo. ¿Será hora de intentar corregir esto en vez de una nueva ruptura al otro lado de la península ibérica? ¿Más formas de comunidad en vez de menos?

Dialogar es luchar juntos. Francisco en “Hermanos todos” cuando quiere definir diálogo refiere una lista de siete verbos: “Acercarse, expresarse, escucharse, mirarse, conocerse, tratar de comprenderse, buscar puntos de contacto”. Un poquito más adelante, sin embargo, a todas esas acciones nobles y honestas que pueden quedar reducidas a conversación añade “luchar juntos”: “en un verdadero espíritu de diálogo se alimenta la capacidad de comprender el sentido de lo que el otro dice y hace, aunque uno no pueda asumirlo como una convicción propia. Así se vuelve posible ser sinceros, no disimular lo que creemos, sin dejar de conversar, de buscar puntos de contacto, y sobre todo de trabajar y luchar juntos”.

Si Cataluña y España lucharan juntas. Dialogar es amar, servir, entregar, morir… Cataluña y España podrían poner sobre la mesa de diálogo cómo acabar con el hambre en el mundo y en sus propios territorios en vez de decir como dijo Artur Mas que no había niños con hambre en Cataluña cuando sí los hay. Podrían trabajar por reducir las diferencias salariales entre trabajadores, por acabar con el paro. Porque hubiera vivienda para todos; educación y sanidad también. Podrían trabajar porque todos tuvieran energía y ésta no fuera un negocio. Por el cuidado de la naturaleza. Por el futuro demográfico para no robar emigrantes a otros pueblos. Sería necesario dejar falsos debates. Dejar negocios interesados y luchar juntos desde la verdad y el amor.
Indultar la verdad. La que está encerrada es la verdad. También sus hermanos el amor y la solidaridad. Y para ser paritarios añadamos también el diálogo. El indulto a los presos del procés no es limpio, es un apaño. Me alegro por ellos y sus familias. Cuando los dirigentes de la Segunda república preguntaron sus expectativas a un militante anarcosindicalista les dijo: “Adecenten las cárceles”. Pero me gustaría más que buscaran la verdad. Y el gobierno lo mismo, que no intente aparentar compasión cuando le  mueven intereses. Esperamos que se indulte y salgan de la cárcel amor y verdad, diálogo y solidaridad.

Ahora más que nunca: VERDAD

Eugenio A. Rodríguez


viernes, 6 de agosto de 2021

LA ATENCIÓN A LOS POBRES EN LA HISTORIA DE LA IGLESIA


Antón Negro 

Abstract 
La radicalidad evangélica sostenida por el Espíritu siempre ha estado presente en la Iglesia y se manifiesta también en el servicio a los empobrecidos. La crisis que supuso que el emperador Teodosio hiciese del cristianismo religión oficial llevó a que buena parte de la radicalidad evangélica se saliese de la sociedad, que se terminó organizando en monasterios como sociedades autosuficientes. Estos sostuvieron la evangelización hasta que en el siglo XIII las Órdenes Mendicantes inician un camino de acercamiento a la sociedad, que pasando por las Órdenes Religiosas (s.XVI) e Institutos Seculares (s.XIX) culmina en los Movimientos Laicales (s.XX) cerca del Vaticano II. Estos empiezan a protagonizar la evangelización y atención a los empobrecidos. 
     

 En el evangelio de Mateo (13, 24) la parábola del trigo y la cizaña ilumina la historia de los grupos humanos (de la Iglesia) y la vida de cualquiera de nosotros. Esta enseña que en toda persona, grupo o institución hay luces y sombras, trigo y cizaña, y que las prisas por arrancar de raíz la cizaña, el mal, son la justificación en la que se apoya toda dictadura. En este artículo prima la mirada sobre las luces, sobre el trigo en la historia de la Iglesia. Además genera más bien, a uno mismo y a la sociedad, hacer memorial de bondades más que de agravios, como hizo en la ex-Yugoeslavia la nieta de Tito, Svetlana Broz, con el libro Buena gente en tiempos del mal. 

El psiquiatra judío Viktor Frankl constató esto en las dramáticas circunstancias de un campo de concentración nazi y lo cuenta en el libro, que colaboré a traducir al gallego, El hombre en busca de sentido, un libro importante en mi proceso de formación y del que se han vendido millones de ejemplares. En él afirma: 

“Debemos sacar la consecuencia de que hay dos razas de hombres en el mundo y nada más que dos: la "raza" de los hombres decentes y la raza de los indecentes. Ambas se encuentran en todas partes y en todas las capas sociales. Ningún grupo se compone de hombres decentes o de hombres indecentes, así sin más ni más. En este sentido, ningún grupo es de "pura raza" y, por ello, a veces se podía encontrar, entre los guardias, a alguna persona decente.